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Queda marianismo sin asesores: no les paga; los de casa son bastante malos

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¿A quién en su sano juicio se le ocurre desmantelar a la Secretaría de Gobierno en plena etapa electoral? ** La verdad en las derrotas legales del marianismo: ¡no paga!

Sean los desacuerdos entre feligreses de San Miguel del Milagro y su párroco, la tarjeta entregada en corto al singular secretario de Gobierno de Tlaxcala, Noé Rodríguez Roldán, el balde de agua fría a la irresponsabilidad de, quien siendo el encargado de la política interna en la entidad, permitió el desmantelamiento de su secretaría… nada más la que da (o no) gobernabilidad.

El cierre de la Vía Corta por habitantes de San Pablo del Monte, es otra muestra del tortuguismo inducido en la Segob, despojándola de 22 elementos.

Se trata de un jueguito de ping-pong entre el sumiso Noé y el muñeco consentido del marianismo, Mario Armando Mendoza, sí hombre, el hijo político de Chon Orihuela, quien ante la sorpresa de propios y extraños tiene el boucher del marianismo abierto para aplicar sus criterios… no le hace que el estado se caiga a pedazos, si su proyecto queda cubierto.

Con razón Carlos Rojas Gutiérrez, se hizo a un lado.

¿A quién en su sano juicio se le ocurre hacer vulnerable al gobierno en plena etapa electoral?

Estos funcionarios promovieron la licencia de 42 empleados y, dejaron coja a la Segob y a otras dependencias. No imaginaban que el partido y su candidato a la Presidencia, Enrique Peña Nieto, enfrentarían días después un rechazo sin precedente, y que Tlaxcala se halla inmersa en ese despertar social.

Tampoco consideraron la creciente impopularidad de su jefe, concentrado en abrir frentes de batalla desde el comienzo de su administración.

Pese a esos nubarrones y como si el suyo fuese un sistema exitoso, hilvanando aciertos legales y transformando con obras al estado, uno de tantos días se sentaron a la mesa y de un plumazo se sintieron con los suficientes tamaños para andar solos en este mar más que turbulento.

Mendoza Guzmán ha dejado correr la versión de ser un gran operador político.

Ojalá así fuera. Pero el panorama que podemos ver sólo sería promovido por alguien con un delicado desconocimiento del mapa estatal en tiempos de elecciones.

Su errático andar, sin embargo, aún no mide el lado estruendoso de su principal adversario, el orticismo.

Ayer mismo, el rector de la UAT, Víctor Job Paredes, dejó en libertad a la comunidad universitaria –en declaraciones a la Jornada de Oriente- para manifestar inquietudes propias de la temporada. Sólo pidió no dañar las instalaciones de la institución.

El ex rector Serafín Ortiz Ortiz, hoy coordinador de las senadurías panistas hizo lo propio, consciente de la convocatoria entre la organizada comunidad universitaria.

Motivos de reclamo no les faltan. Tan pronto Mariano tomó el mando, desconoció el comodato de la enorme Plaza del Bicentenario, clausuró la obra y aguardó meses para ser doblegado en tribunales.

Así que la provinciana acción auto mutilante del marianismo para mandar a su gente a reforzar la campaña de Peña Nieto, habla de su escaso interés por apuntalar a los candidatos de su partido a las cámaras alta y baja, como una medida desesperada para procurarse protección, pues ni pensar que pudiera llegar Josefina a la Presidencia, o que Andrés Manuel López Obrador, lo hiciera su cliente.

Si en lugar de cerrar tantas puertas, Mariano hubiese cambiado sus desplantes por abrazos a la gente, estos no serían momentos de angustia en los cuales, personajes con el perfil tan negativo como el michoacano juegan un papel protagónico.

Resulta miserable ver al team de los fracasos marianistas como la única apuesta de un gobierno que ha tenido todo para afianzarse, pero ha hecho demasiado para tambalearse.

Los notarios

La última instancia –el Tribunal Colegiado- amparó a los notarios orticistas.

Ahora viene la cancelación de las patentes. Porque es una facultad del Ejecutivo, y ganas no le faltan para llevarlo a cabo.

Sin embargo hay todo un antecedente de yerros legales donde se puede apreciar la incompetencia de este régimen para superar sus propias fallas.

Aun peor, haber roto con Carlos Rojas Gutiérrez, y la asesoría externa convocada por él, ha dejado al marianismo al desamparo.

¿Y sabe cuál es la razón de fondo para que los buenos abogados den la espalda a este sistema de gritos y sombrerazos?

Muy simple: no paga.