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Serafín Ortiz, ¿la apuesta de la alianza Ortiz-Adriana-Calderón?… primero al Senado, ¿y después?

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Decenas de reuniones de estos grupos afines al PAN, los mantienen con la mira puesta en la elección federal de 2012; en el PRI hay una división irremontable entre las propuestas de Mariano y las de Beatriz, todo encaminado a la primera evaluación del ciclónico marianismo.

A propósito de las jerarquías, hace poquito sonó el teléfono, creo que de la misma secretaría donde se reciben zapes con resignación: “óyeme #$%/, Reyes Huerta es… mi hermano, entiéndelo ##$””%, no tienes por qué dificultar los trámites #$””&!

Es la nueva etapa de los amigos del amo y su infinita influencia para hacer negocios. Se supone que dicho caso tiene que ver con una gasolinería, en el principal acceso a la capital de Tlaxcala, en cuya gestión, se ve, se siente el poderoso brazo de quien todo lo puede.

Y qué dirán otros, también capaces de invertir en Tlaxcala, pero carentes del aprecio más cotizado en la actualidad.

A mí se me hace que es parte del comportamiento del club de machos, en este caso también criadores de reses bravas, dispuestos a imponer su sello, lo mismo abriendo brecha a m… que cometiendo travesuras.

Hace poco, cuando el Superbowl, vimos lo que personajes con esta jerarquía son capaces. Trasladarse allá donde por cierto hacía un frío… y regresar casi el mismo día. No sé si antes podían darse estos lujos, pero hoy hay un compromiso pactado con los ciudadanos.

Incluso, el intento por recomponer el tejido social.

Desplantes como estos, señores, no recomponen el tejido social.

Al contrario.

¿La apuesta del orticismo?

Tras la tremenda intervención de Beatriz Paredes Rangel que, costó al orticismo la gubernatura de Tlaxcala, los precursores del  “cacicazgo académico” conforman una alianza, considerada como imbatible.

Orticismo más el calderonismo/adrianismo, se mira en un espejo que ahora ha de cobrar la pésima impresión de un marianismo que ha echado por la borda, para comenzar, los seis meses entre la elección y la toma de posesión, más otros casi tres meses de una inacción y propósitos impulsados a medias, con sonoros reveses.

Todo ello, aderezado con una importante pérdida de empleos.

En este contexto, la primera evaluación formal de la corriente en el poder se habrá de dar en 2012, durante la elección más competida, cuyo principal adversario para el PRI es la obsesión del  presidente Felipe Calderón, por complicarles ese proyecto.

¿Quién será el bueno?

Se han realizado ya decenas de reuniones con los dos protagonistas, es decir, con el ex gobernador Héctor Ortiz, y con la ex candidata perdedora, Adriana Dávila Fernández.

Cuidan hasta el último detalle en esta etapa de preparación, pues ante la división tricolor –Mariano no cede ante las propuestas de Beatriz- crece la posibilidad de apalearlos durante la elección del 2012. Yo creo que harán todo cuanto esté a su alcance para conseguirlo.

Sin embargo, el manifiesto agotamiento del ex gobernador es inocultable.

Surge entonces, el nombre de su hermano, el rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) Serafín Ortiz Ortiz, cuyo liderazgo ante los poderosos grupos encabezados por los Vázquez Galicia, le otorga la posibilidad de unificar criterios al frente de esta, la oportunidad de recuperar el poder.

Luego de enfrentar un par de delicadas cirugías –una de ellas, de vesícula- Serafín Ortiz, contaría con la venia de su carnal Héctor para asegurar su llegada al Senado de la República.

Lo interesante es que de ahí, a la elección de gobernador en 2016, ocuparía un sitio interesante y, necesariamente capaz de acopiar los reveses a los cuales no puede sortear el priísta González Zarur, sobre quien las expectativas no han sido satisfechas.

El actual rector de la UAT, a quien tocó un turno de privilegio presupuestal ante la máxima casa de estudios, escaló a una posición electoralmente competitiva, a punto de coronarse con Adri, cuyo respaldo calderonista no merma y, por el contrario, se ensancha inexplicablemente para su adversarios.

La Plaza del bicentenario

De seguir las cosas en el mismo rumbo, en estos días se conocería la decisión judicial respecto a la disputa entre el poder ejecutivo de Tlaxcala y la UAT, relativo a aquél comodato a favor de esta última.

Todo indica que tal sentencia favorecería los intereses del grupo de la Universidad en este agarrón por la gran obra, a medias, de la cual el gobernador González Zarur parte del razonamiento que no puede existir un estado dentro del estado.

Su contraparte tiene otra versión. Y es ahí donde las cosas se ponen interesantes. Habrá que ver.