Sin cumplir un mes en su cargo de secretario de Seguridad Ciudadana, Ramón Celaya Gamboa, ya se enfrenta al rechazo no sólo de los policías estatales, sino de los directores encargados de la seguridad en los municipios y de los elementos que integran esa fuerza policiaca, pues no les ha gustado el trato, el comportamiento y la arrogancia con que se conduce ese servidor oriundo del Estado de México.

 

El ex vicefiscal de Guerrero no ha encontrado la fórmula para aterrizar sus estrategias para contener o mejorar la seguridad en la entidad. No oculta su irritación ante las constantes críticas de la prensa y tampoco su malestar por la mala preparación que, según él, tiene tanto la policía estatal como las que operan en los 60 municipios de la entidad.

 

Los mandos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana se quejan del trato despectivo y grosero de Ramón Celaya, quien no sólo describe a Tlaxcala como un rancho, sino que suele utilizar la palabra “tlaxcalitas” para restar importancia o menospreciar el trabajo de los policías estatales y municipales.

 

Ese engreído funcionario suele pendejear a sus subordinados y arengar que él es el único que sabe de estrategias de seguridad, actitud que ha replicado con los directores municipales de seguridad al grado que prácticamente ha terminado peleado con ellos, razón por la cual ninguno quiere coordinarse con Ramón Celaya.

 

La actitud arrogante y prepotente ya trascendió, por lo que no se descarta que los policías estatales realicen un paro para mostrar su inconformidad, acción que podría ser respaldada por los policías municipales y sus directores que ya se están organizando para evidenciar el maltrato que reciben del secretario de Seguridad Ciudadana.

 

Los policías estatales que recibieron la orden de Celaya Gamboa para detener a cierta persona sin cumplir con los procedimientos están por enfrentar una investigación que les podría implicar su despedido y su encarcelamiento, lo cual les parece injusto porque sólo acataron la instrucción de su jefe siendo “especialista” en Derecho Penal debió abstenerse de pedir que los uniformados actuaran al margen de la ley.

 

No sabemos si al secretario de Seguridad Ciudadana de Tlaxcala le irá mal en su comparecencia ante los diputados y las diputadas locales, pero por lo que se ve es probable que salga vapuleado por la percepción que existe en torno a la inseguridad y porque no se ha observado ninguna mejora en esa materia.

 

La relación cercana de su esposa Maribel Cervantes Guerrero con Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad en el gobierno de Felipe Calderón Hinojosa, quien es juzgado en los Estados Unidos por proteger y aceptar sobornos de narcotraficantes, seguramente será un elemento que generará ruido y desconfianza.

 

Me parece que Ramón Celaya se equivocó al asumir una actitud soberbia y de experto en seguridad pública, porque lejos de ganar el apoyo y respeto de los policías estatales y municipales hoy los tiene en contra y éstos no se cansarán de evidenciar cualquier falla o exceso del funcionario a fin de lograr su salida de la dependencia.

 

En casi 18 meses Tlaxcala ha tenido cinco secretarios o encargados de Seguridad. El primero fue el ex policía federal Alfredo Álvarez Valenzuela, luego estuvo Maximino Hernández Pulido que entregó el mando al ex militar Raúl Ruiz García que tras seis meses renunció para dar paso a un nuevo encargado de Despacho como fue Guadalupe Ballesteros Arellano que cedió en enero de este año el control de la dependencia a Ramón Celaya, a quien muchos no lo ven que llegue a sostenerse en el puesto por seis meses.

 

Por lo que se observa la seguridad seguirá siendo un tema delicado para la actual administración que hasta ahora no ha encontrado la fórmula y a la persona indicada para hacerse cargo de ese rubro.

 

Ramón Celaya empezó su gestión con el pie izquierdo. Habrá que ver si tiene ganas y la voluntad para corregir o mantendrá esa actitud de “experto” que no le está dejando nada bueno en Tlaxcala porque ya todos lo tachan de mamón y fantoche.

 

***********************************************************************************************************************