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Archiv para octubre, 2019

Pone TEPJE una pausa a la guerra intestina de Morena

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Ante la incapacidad de los grupos internos para llevar a cabo un proceso legal de renovación de la dirigencia nacional y estatal del partido Morena, la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) anuló la convocatoria al III Congreso Nacional, con lo cual dejó insubsistentes todos los actos derivados, como las asambleas distritales que se desarrollaron en los últimos fines de semana y que en Tlaxcala sólo se pudo concretar una de tres convenciones.

Ahora, el Comité Ejecutivo Nacional de Morena deberá realizar en 90 días todos los actos necesarios para reponer el procedimiento de elección de sus órganos de dirección, de ahí que será hasta el próximo año cuando el partido que fundó el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, tenga una nueva dirigencia que se encargará de organizar a esa fuerza política para enfrentar los comicios del 2021.

Es probable que el próximo 20 de noviembre se celebre un Congreso Nacional donde los actuales consejeros aprueben una reforma a los estatutos del partido que permita utilizar la encuesta como un método para elegir a sus dirigentes, como en su momento lo sugirió López Obrador a fin de evitar los conflictos internos.

Sin embargo, no se descarta que ese partido decida reponer el proceso tal y como se venía realizando, una vez que se actualice el padrón y se dé la certeza y certidumbre de que las asambleas se pueden llevar a cabo con la participación de todos los militantes y no sólo de aquellos que quedaron inscritos antes de noviembre del 2017.

Para nadie era un secreto que el padrón de Morena no resulta confiable y que éste se encontraba rasurado. Ese partido también tenía serios problemas en su trabajo de credencialización que estableció en sus estatutos, situación que al final no garantizaba la legalidad del proceso que estaba efectuando.

A nivel nacional tres de los cuatro aspirantes a la dirigencia de Morena aplaudieron el fallo del TEPJF. Yeidckol Polevnsky, Mario Delgado y Alejandro Rojas coincidieron en que fue un fallo acertado y reiteraron que el mejor método que puede emplear el partido para designar a sus líderes es la encuesta.

Sin embargo, Bertha Luján, criticó la decisión de la autoridad electoral y acusó a sus adversarios de estar “meciendo la cuna del tribunal”.

“Todos aquellos que insistieron todos los días en echar abajo el padrón, el proceso electoral de Morena, son cómplices de este atropello y ellos están dentro de Morena, los tenemos que denunciar porque fueron el piso por el cual estos señores caminaron a este terrible laudo del tribunal”, acusó en un pronunciamiento afuera de las oficinas del TEPJF.

La anulación de la convocatoria representa un duro golpe al grupo de Bertha Luján que en Tlaxcala era respaldada por los actuales senadores de ese partido, Ana Lilia Rivera Rivera y Joel Molina Ramírez, quienes aspiraban a controlar ese instituto político en el estado a fin de estar en posibilidades de imponer candidatos no sólo a la gubernatura, sino a las diputaciones federales y locales, así como a las alcaldías y presidencias de comunidad de los comicios previstos para el primer domingo de junio del 2021.

Las ambiciones de esos morenistas y de ese grupo al interior del partido tendrán que esperar mejores tiempos para lograr su enorme deseo de control absolutamente esa fuerza política, porque por lo que se ve terminará imponiéndose el método de la encuesta para designar a sus dirigentes.

La renovación de la dirigencia estatal de Morena entrará en un impasse que seguramente enfriará los actuales ánimos y permitirá que en enero o febrero del próximo año haya otras condiciones que ayuden a transitar a una elección de sus líderes sin enfrentamientos y descalificaciones, pues esas circunstancias sólo terminan por afectar la imagen del partido que llevó a López Obrador a la presidencia del país.

Ojalá los morenistas aprendan de esta lección y corrijan su rumbo si es que quieren seguir contando con el respaldo de los ciudadanos.

Alcaldes tras candidaturas para convertirse en diputados

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Poco a poco se acercan los tiempos fatales para muchos presidentes municipales que se han trazado el objetivo de no sólo dejar sucesor en sus ayuntamientos, sino en buscar una candidatura en sus respectivos partidos políticos que les permita contender en los comicios del 2021 para convertirse en legisladores locales y desde ahí seguir impulsado su carrera con ayuda de los recursos públicos.

La lista de alcaldes interesados en brincar al Congreso del Estado es amplia, sin embargo son muy pocos los que han seguido una ruta planeada que les permita cumplir ese objetivo.

Uno que quizá tiene terreno avanzado para convertirse en candidato a diputado federal es el panista Julio César Hernández Mejía, quien sin descuidar sus funciones ha trabajado a ras de tierra y ha reforzado la estructura de su partido en el distrito federal electoral uno, región donde los panistas tienen presencia, fuerza y estarían en posibilidades de dar la pelea.

A diferencia de otros partidos que han descuidado su presencia en la entidad, el PAN pronto demostrará que tiene fuerza en el distrito uno y que en el 2021 estará en condiciones de retener las alcaldías de Apizaco, Tetla y Yauhquemehcan y de recuperar presidencias municipales que gobernó en otros años como Tlaxco, Huamantla, Calpulalpan y Nanacamilpa.

El PAN es el partido que más se está preparando para enfrentar a Morena en las elecciones del primer domingo de junio del 2021.

La lista de alcaldes con posibilidades de buscar una diputación local estaría conformada por los panistas Eleazar Molina Pérez, Francisco Villarreal Chairez y Cutberto Cano Coyotl que gobiernan Tetla, Yauhquemehcan y San Pablo del Monte, respectivamente.

Por el PRI se menciona a Gardenia Hernández Rodríguez que preside el ayuntamiento de Tlaxco, Rafael Zambrano Cervantes que dirige al municipio de Ixtacuixtla, así como a Noé Parada Matamoros que controla el cabildo de Altzayanca.

Por el PRD el único que tiene una posibilidad real es José Isabel Badillo Jaramillo, alcalde de Xicohtzinco, porque los otros ediles de ese partido que andan más que dispuestos a participar como abanderados del sol azteca a diputados locales y que encabezan cuestionados gobiernos municipales están descartados como Tomás Orea Albarrán en Zacatelco, Giovanni Pérez Briones en Totolac y el nefasto Eymard Grande Rodríguez en Panotla.

En el PT se consideraba como una opción competitiva al presidente municipal de Tlaltelulco, Rubén Pluma Morales, pero su inexperta e imprudente hija, la diputada local María Félix Pluma Flores, le ha venido a quitar méritos y complicar su carrera política, porque esa princesa se empeña no sólo en demostrar cada día que su llegada al Congreso del Estado fue un premio, sino que su comportamiento ha jalado de más los reflectores evidenciándola como una joven improvisada y pésima representante popular.

Como se podrá dar cuenta en realidad es reducido el número de alcaldes que podrían brincar de sus ayuntamientos a un lugar en el Congreso del Estado. Los que aquí se mencionan aparecen en las mediciones de encuestas serias que se han venido realizando en las últimas semanas.

El tiempo nos dirá cuántos fueron capaces de cumplir ese objetivo que sin dudas no será nada fácil de concretar.

Un PRI resignado a entregar el poder en Tlaxcala

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Si hay un partido que necesita tiempo y un trabajo monumental para enfrentar la competencia electoral del 2021 es sin duda el PRI, un instituto político que sigue en un desesperante letargo donde pareciera que su actual líder moral lo ha sometido, como si estuviera resignado a entregar el poder sin dar pelea.

Han pasado 15 meses de la dolorosa derrota que sufrió el PRI en los pasados comicios del 1 de julio del 2018, sin embargo políticamente hablando las cosas siguen igual o hasta peor porque la percepción es que ese partido sigue sin reaccionar, sus aspirantes a la gubernatura no despuntan y sus liderazgos regionales y municipales han empezado a explorar su salida del ex partidazo para buscar cobijo en otras fuerzas como Morena.

El joven gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez ha optado por inhabilitar al PRI a través del patético Roberto Lima Morales, quien lejos de revivir al partido, cambiar estructuras y recorrer el estado para reencontrarse con la militancia tlaxcalteca, ha preferido esconderse, lamerse las heridas de la derrota electoral del año pasado y sobre todo fungir como “quinta columna” para facilitar en Tlaxcala la llegada al poder de Morena.

Si su permanencia en la dirigencia estatal del ex partidazo era absurda tras los desastrosos resultados entregados el año pasado, prolongar más el ridículo liderazgo de Lima Morales en el Comité Directivo Estatal del PRI es inexplicable, sobre todo porque desde finales de agosto pasado se abrió la posibilidad para que Noé Rodríguez Roldán asumiera las riendas de ese instituto político una vez que Alejandro Moreno Cárdenas logró la dirigencia nacional del tricolor.

Alentado por sus deseos de figurar como un serio aspirante priista a la gubernatura de Tlaxcala, Noé Rodríguez dejó temporalmente la Secte para coordinar la campaña de “Alito” con el respaldo del mandatario Mena, de ahí que en agosto confirmó que ya no regresaría a su cargo a la administración estatal y que se enfocaría para convertirse en el próximo líder del partido en el estado.

En aquellos días se daba como un hecho su arribo a la dirigencia estatal del PRI, pero ya ha pasado septiembre y octubre y no se ve para cuando Noé Rodríguez pueda empezar a trabajar para, según él, recuperar la confianza ciudadana y constituirse en un sano contrapeso y en una oposición responsable y combativa en el sistema democrático.

La reconstrucción del PRI no se ve por ningún lado.

El gobernador Marco Mena sigue ausente.

El partido tienen cabeza, pero ésta no tiene capacidad de decisión y movimiento.

Las estructuras y militantes están encabronados y los aspirantes a la gubernatura (Anabell Ávalos Zempoalteca, Florentino Domínguez Ordoñez, Manuel Camacho Higareda, Enrique Padilla Sánchez, Anabel Alvarado Varela y Noé Rodríguez Roldán) siguen sin despuntar y figurar en la competencia rumbo al 2021.

El PRI como partido se ubica como la segunda fuerza política en las preferencias según diferentes estudios de opinión, pero cuando se vincula a sus probables candidatos a la gubernatura es superado por el PAN y sus aspirantes que parecieran tener más aceptación ciudadana.

Hasta ahora el PRI no ha encontrado la fórmula para disputarle a Morena las preferencias electorales en la entidad, pues es evidente que el partido del presidente de México Andrés Manuel López Obrador goza en Tlaxcala de un altísimo nivel de apoyo ciudadano que lo ubica como el favorito para arrebatarle en 20 meses la gubernatura al tricolor.

Con este desolador panorama, la lógica indicaría que el PRI está resignado a perder y entregar el poder en Tlaxcala, porque no hay un solo elemento que haga pensar que el mandatario y el ex partidazo están haciendo algo para retener la gubernatura. O me equivoco.

El escrutinio público ya persigue a unos que otro funcionario estatal

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Una vez que algunos funcionarios estatales están por cumplir tres años en el cargo y cuyos resultados alcanzados hasta ahora son nulos, porque su labor consiste en realizar campañas pedorras y asistir a eventos intrascendentes con la representación del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, han empezado a surgir dudas sobre el origen lícito de sus lujosos bienes y la buena vida que llevan al formar parte de la burocracia dorada del estado.

La lista de funcionarios que tendrían mucho que explicar sobre sus lujos y crecimiento de sus propiedades en los últimos años es amplia, de ahí que no descarte que en unos meses más muchos estén enfrentando escándalos de corrupción y acusaciones penales, porque sencillamente no podrán justificar con sus salarios la riqueza que acumularon como funcionarios de primer nivel de la actual administración.

A diferencia de otros gobiernos, la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público donde despacha el audaz Santiago Nieto Castillo se ha convertido en una pieza clave para indagar la corrupción y las malas prácticas de los ex servidores públicos.

A esa área están recurriendo los gobiernos estatales a fines a la administración federal que encabeza Andrés Manuel López Obrador para monitorear y vigilar a ciertos ex funcionarios cuyo nivel y forma de vida levantó sospechas.

En Tlaxcala, un caso que en su momento pedirán sea investigado es el del petulante titular de la Secretaría de Políticas Públicas y Participación Ciudadana del gobierno del estado que se encuentra en poder del profesor de Educación Física, Lenin Calva Pérez, quien se habría incrustado en el gabinete del joven gobernador Mena como el pago de una cuota al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que en su momento decidió apoyar la candidatura del priista en los comicios del 2016.

Dicen que esa decisión ha tenido un alto costo porque esa nueva dependencia creada en la actual administración no ha hecho nada y su labor se limita en haber puesto en marcha dos campañas de bajo nivel.

La primera denominada “Bájale dos Rayitas” que consiste en solicitar a los automovilistas tlaxcaltecas a conducir a una velocidad moderada y la segunda denominada “Salva Tres Vidas por Cada Donador de Sangre” que busca recolectar plasma entre la población.

El asunto que ha llamado la atención, es que Lenin Calva es un maestro que al parecer no sólo dispone de una plaza en el ámbito estatal, sino en el sistema de Bachillerato Tecnológico Industrial. Se especula que en ambas llegó a cobrar sin ir a laborar, específicamente desde que se convirtió años atrás en dirigente de la Sección 55 del SNTE.

Su influencia fue tal que entre el 2004 y el 2010 habría dispuesto de muchas plazas docentes con las que benefició a su familia cercana y a uno que otro incauto que habría pagado cerca de 400 mil pesos para obtener una plaza. Los docentes que fueron víctimas de tal irregularidad tiene documentados esos turbios arreglos, pero temen hacerlos públicos por la represalias que se tomarían en su contra.

Sobre Lenin Calva también pesan algunos señalamientos de que por un tiempo habría cobrado los salarios de ciertas plazas que no entregó, pero que si estaban asignadas porque hasta tenían clave de la dependencia.

Este personaje que desde el 2010 se desapareció y que nunca lo vieron en sus centros de trabajo estatal o federal, llegó en el 2017 al gabinete de Marco Mena desde donde se ha dado a la tarea de presumir su fortuna, cuyo origen es desconocido porque simplemente con los sueldos que ha percibido es imposible adquirir las propiedades y autos que él, su esposa e hijos muestran sin ningún recato.

Sus lujosos bienes inmuebles son visibles en San Jorge Tezoquipan de donde es originario y en Tlaxcala donde cuenta con casas residenciales, las cuales al parecer fueron construidas en los últimos tres años, de ahí que no se sabe si un miembro del gabinete gana tan bien que le permite mantener lujos y al mismo tiempo financiar la edificación de nuevas viviendas y de un ostentoso salón de fiestas.

Además, quienes tienen la suerte de conocer a ese inútil funcionario estatal dicen que posee varios autos de modelo reciente guardados en sus casas y que suman un total de siete unidades.

Aquí le compartimos algunas panorámicas de las propiedades que posee ese ex líder magisterial y hoy funcionario, las cuales valdría la pena ver si aparecen en su declaración patrimonial.

Y como este caso hay otros más que pronto saldrán a la luz.

Trascendidos de fin de semana con dosis de morbo

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Trascendió que por lo menos la mitad de los diputados del Congreso del Estado ya están cansados de la falta de liderazgo de la petista Irma Garay Loredo y de la pésima representación que la también militante del PT, María Félix Pluma Flores, hace del Poder Legislativo, no sólo porque no sabe hablar y su nivel de comprensión de es de un alumno de primaria, sino porque desde que asumió el control de la Mesa Directiva prevalece el desorden en el trabajo legislativo.

Ayer, ambas legisladoras que sólo llegaron a ocupar sus cargos por decisiones de sus progenitores y no porque estén capacitadas o preparadas, permitieron que la sesión ordinaria se volviera una pachanga donde a la mayoría de los diputados les urgía dar simple trámite a los asuntos para disponer tiempo para echar la hueva o desmadre, tal y como lo han llevado a cabo desde que a finales de agosto del 2018 asumieron sus cargos.

Los puntos que se incluyeron en el orden del día no se agotaron. Los legisladores dejaron pendientes la aprobación de dos leyes de Ingresos de igual número de municipios, así como Asuntos Generales y la Lectura de la Correspondencia. La limitada María Félix Pluma fue la que alentó al desorden al dejar su lugar para ir a la inauguración de la Feria de Tlaxcala, acto al que acudió y ya nunca regresó a la sede del Congreso de Estado a cumplir con sus obligaciones.

Aunque trece legisladores se quedaron para seguir con sus funciones, en un receso de cinco minutos que se otorgó por los integrantes de la Mesa Directiva que coordinaba la distraída morenista Mayra Vázquez Velázquez, hubo quienes aprovecharon el momento para salirse y ya no regresar al salón de plenos donde sólo después de ese tiempo se contabilizó a 10 legisladores, lo que provocó que la sesión se suspendiera.

Lo anterior evidenció una vez más el torpe y nulo liderazgo que dice ejercer la corpulenta Irma Garay, quien como presidenta de la Junta de Coordinación y Concertación Política es incapaz de poner orden en el Congreso del Estado porque nadie la respeta y la toma en serio, al grado que los diputados ya están analizando la posibilidad de cambiarla a ella y a la novata María Félix Pluma porque simplemente con ellas se perdió el nivel que traía el Poder Legislativo hace unos meses y que hay que decirlo era muy bajo.

Necesitamos, dicen los diputados que están encabronados, tener en esas posiciones a legisladores o legisladoras que tengan ganas de trascender y hacer su trabajo, porque es evidente que cuando los papás regalan una diputación a sus hijas, éstas se preocupan más por el dinero que reciben y por invertir recursos en ropa y peinados como si eso las hiciera verse inteligentes o como políticas profesionales.

Trascendió que las dos asambleas distritales que el domingo 20 de octubre no pudieron realizarse para elegir consejeros estatales de Morena, podrían repetirse el sábado 2 o el domingo 3 de noviembre.

De acuerdo con la información disponible, una vez que la líder nacional de Morena Yeidckol Polevnsky Gurwitz no ha podido suspender el proceso para renovar al dirigente, los órganos internos del partido como el que encabeza Leonel Godoy Rangel, secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional de Morena, ha dejado entrever que las asambleas canceladas se tendrán que reponer en las mencionadas fechas.

Hasta el momento lo único que trasciende es que las asambleas pendientes por los distritos 1 de Apizaco y la 3 de Zacatelco, se podrían llevar a cabo en los primeros días de noviembre, por lo que nuevamente se enfrentarán los grupos internos de Morena que se disputan la dirigencia del partido en Tlaxcala.

Trascendió que el recuento de votos que se llevó a cabo en el PAN para dejar firme la elección de los 80 integrantes de su Consejo Estatal se realizó sin contratiempos y dificultades, al grado que ese procedimiento prácticamente confirmó los resultados obtenidos el pasado 18 de agosto y que indican que ese órgano del partido está bajo el control de José Gilberto Temoltzin Martínez, actual líder estatal del blanquiazul.

Aunque el ex dirigente del PAN y actual diputado federal, Carlos Carreón Mejía, pretendió descalificar el recuento, sus quejas más mediáticas que legales no entorpecieron ese ejercicio y en la madrugada de este día comprobó que su grupo se quedó con menos de diez consejeros, número que refleja su limitada fuerza y presencia que ya tiene entre los panistas tlaxcaltecas.

Lástima Margarito, será para la otra.

Hurra, Tlaxcala entre los estados más seguro del país

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Cómo estarán las cosas en el país que el Secretario Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Leonel Efraín Cota Montaño, tuvo que venir a repetir la cantaleta de las autoridades que integran el gobierno del estado que encabeza Marco Antonio Mena Rodríguez, en el sentido de que somos de los estados más seguros y que la estrategia para contener a los delincuentes está funcionando.

Si Tlaxcala se mantiene entre los estados más seguros, eso no quiere decir que las autoridades van ganando la batalla contra los criminales, sino que ese problema está desbordado en México y que la incidencia delictiva mantiene un paso avasallador frente a la estrategia del gobierno federal que preside Andrés Manuel López Obrador para cambiar la herencia maldita que recibió de las administraciones del PAN y del PRI.

Quizá los números en algunos casos demuestren que ciertos delitos han ido a la baja, pero otros también han aumentado. Esas cifras son utilizadas para justificar el desastroso trabajo de las autoridades estatales encargadas de prevenir los delitos y perseguir a los criminales, sin embargo sus esfuerzos han sido en vano porque la percepción de los ciudadanos es que la inseguridad es mayúscula y que hoy nadie se encuentra seguro en su casas, negocios y en las carreteras del estado.

Tlaxcala registró un aumento de 166.7 por ciento en el número de homicidios dolosos entre mayo y junio de 2019, según las cifras oficiales.

El número de homicidios dolosos en Tlaxcala aumentó 433.3 por ciento entre junio de 2018 y el mismo mes de 2019.

En homicidios dolosos, Tlaxcala sumó tan sólo en junio pasado 32 casos, es decir, más de uno al día.

Y aunque la incidencia delictiva del fuero común en la entidad arrojó un total de 332 ilícitos de manera general en junio pasado (ubicándose como la segunda más baja del país), esa cifra que representa una disminución de 7.3 por ciento con respecto a mayo de 2019 y una reducción del 35.9 por ciento frente a junio del año pasado, la realidad es que los ciudadanos y ciudadanas perciben que la violencia en Tlaxcala se ha generalizado y que los homicidios dolosos se multiplicaron.

Además, los enfrentamientos entre policías y criminales son constantes, así como los operativos montados para desmantelar, según las autoridades, bandas dedicadas al secuestro y otros ilícitos, situación que si bien indicaría que las dependencias ahora si están llevando a cabo su trabajo, también demostraría que en Tlaxcala hay grupos delincuenciales que operan y son los responsables de que se haya perdido la tranquilidad.

Durante la Cuarta Reunión Ordinaria Plenaria de la Conferencia Estatal de Directores de Seguridad Pública Municipal de Tlaxcala, el gobierno federal y estatal se comprometieron a trabajar coordinadamente para mejorar el combate a los criminales, acciones a la que piensan sumar a las autoridades municipales que son marginadas no sólo del apoyo institucional sino del económico.

Un buen ejemplo de lo anterior es el caso de Apizaco, donde pareciera que la responsabilidad de brindar seguridad a los habitantes es exclusiva del ayuntamiento, porque para nadie es un secreto que el gobierno del estado y el federal han evadido su parte de competencia para reforzar las acciones de vigilancia, prevención y de persecución de los delincuentes.

Si el gobierno federal decidió sumarse a la cantaleta de las autoridades estatales de que Tlaxcala es un estado seguro está bien, porque al menos los ciudadanos también ya podrán repartir culpas a la administración de López Obrador.

Lo único bueno que ayer dejó la mentada reunión fue el anuncio de que los recursos del FORTASEG que fueron recortados injustificadamente a municipios como Apizaco, Huamantla, Calpulalpan y Chiautempan podrían ser reasignados para el 2020.

Ojalá que así sea y que no se trate de una falsa promesa.

Se busca gobernador, palabras de un ex aliado de Mena

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Un tema que podría ganar terreno en las siguientes semanas es el de la austeridad que tanto se ha pregonado, pero que muy pocos han aplicado. El presupuesto que maneja el Congreso de Estado está siendo analizado por el gobierno estatal con lupa a fin de buscar los elementos que permitan demostrar que los diputados locales disponen de recursos de más cuyo destino final es poco claro.

La anterior legislatura fue la primera que operó con un menor número de diputados al pasar de 32 a 25 miembros, sin embargo ese poder siguió manteniendo el mismo presupuesto, por lo que los impolutos legisladores se las ingeniaron para ajustar sus gastos y ejercer hasta el último peso disponible, tan fue así que dejaron un déficit de casi nueve millones de pesos.

Ese déficit que no era justificable ni tenía razón de ser, al final fue absorbido y desaparecido por los actuales diputados. Ese encubrimiento lo llevaron a cabo los legisladores del grupo mayoritario integrado por Morena, el PT y el PES y que representan en el Congreso de Estado la Cuarta Transformación que impulsa el presidente de México Andrés Manuel López Obrador, porque lejos de hacerlo público y exigir la reposición de esos fondos públicos, optaron por taparlo para mantener el esquema que al final les dejaba buenos dividendos.

Un primer análisis a los presupuestos del Poder Legislativo, arroja que la pasada legislatura que duró sólo un año y ocho meses dispuso de 100 millones de pesos de más, es decir, de recursos públicos que “gastó” en la partida 4000 de Transferencias, Asignaciones, Subsidios y Otras Ayudas, la cual no es auditada ni revisada debidamente, situación que permitió a algunos habilidosos diputados como el priista Mariano González Aguirre sacar provecho de esos fondos.

Dicen que esa fórmula establecida por los priistas es mantenida por la actual legislatura en manos de Morena, el PT y el PES, con la salvedad de que sólo unos cuantos diputados saben de su existencia y por lo tanto de sus beneficios, de ahí que la intención es evidenciar esos fondos de más que disponen para proponer un recorte en el presupuesto del Congreso del Estado para el ejercicio fiscal del 2020.

Algunos diputados ya están enterados del mencionado análisis y se han dado a la tarea de emprender una revisión del presupuesto del gobierno del estado con la finalidad de detectar subejercicios y otras inconsistencias en el gasto para proponer ajustes que permitan captar más fondos para obras públicas, acciones de salud y de apoyo al campo.

La solicitud que se hizo a principios de este mes para lograr la comparecencia de la titular de la Secretaría de Planeación y Finanzas, María Alejandra Nande Islas, para que explique los criterios de distribución de los fondos federales que recibe Tlaxcala está relacionada con lo anterior y con la sospecha de que la administración de Marco Antonio Mena Rodríguez se ha quedado con cerca de 2 mil millones de pesos.

Si bien hay seis ayuntamientos que litigan ante la justicia federal ese problema al considerar que se han violentado sus derechos, lo cierto es que los diputados aprovecharían la presencia de la funcionaria estatal para presionar y tener un margen de negociación que les permita conservar intacto su presupuesto.

Y si tiene alguna duda de quiénes son los diputados que están más que interesados en conservar el mencionado esquema y el presupuesto intacto del Congreso de Estado, sólo cheque quiénes son los legisladores que insisten en la comparecencia de María Alejandra Nande.

Por cierto, en la sesión de ayer el diputado de Morena y ex presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política, Víctor Manuel Báez López, tuvo un momento de lucidez, porque después de pasarse defendiendo y echándole porras al gobernador priista Mena Rodríguez, ayer subió a la tribuna para hacer algunos duros señalamientos.

“Necesitamos que se ponga orden en el estado. Desgraciadamente no tenemos gobernador, se busca gobernador. Ojalá alguien quisiera el puesto para que pudiera venir a dar la cara, porque el actual no tiene ni siquiera la honrosa decisión de mandar a su secretaria de Finanzas porque no sabemos qué ocultan en el manejo del dinero”.

Estas fueron las palabras del ex aliado de Marco Mena, quien a estas alturas no se sabe si el morenista tuvo un arranque de bravuconería o si de ahora en adelante mantendrá esa actitud crítica que ocultó por más de un año.

Confirman que el sistema anticorrupción es un desastre

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La percepción que muchos teníamos sobre el inservible sistema estatal anticorrupción no estaba mal, porque al final son las mismas autoridades las que confirman que han fracaso no sólo en emprender las acciones para evitar y castigar las malas prácticas de los servidores públicos, sino para hacer del conocimiento de los ciudadanos que existe un andamiaje institucional integrado por diferentes dependencias que su trabajo es sancionar la corrupción.

Para este gobierno, pero sobre todo para el sistema estatal anticorrupción, las malas prácticas de los funcionarios tlaxcaltecas no existen, pese a que en un año se hayan recibido 345 denuncias presentadas contra igual número de servidores públicos, es decir, casi una diaria, con la novedad que ninguna de ellas ha avanzado a la etapa de judicialización y todas se encuentran bajo investigación.

De acuerdo con las declaraciones del titular de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la PGJE, Pedro Sánchez Ortega, éstas involucran en su mayoría a presidentes municipales o ex alcaldes, así como funcionarios de Tesorerías, Obras Públicas y Seguridad Pública en los municipios, aunque también en menor concurrencia aparecen funcionarios de los tres Poderes del Estado o servidores públicos de instancias autónomas.

Si bien la mencionada fiscalía tiene más de un año que se creó y que la mayoría de las denuncias presentadas fue en los últimos doce meses, Pedro Sánchez miente sobre las acusaciones que pesan sobre los ex presidentes municipales, pues muchas de esas delaciones se hicieron hace más de dos años y ninguna se ha integrado pese a que fueron acompañadas por todos los documentos del Órgano de Fiscalización Superior que acreditan las presuntas irregularidades y desvíos financieros.

Si esos expedientes no han prosperado es porque las actuales autoridades estatales así lo han decidido y han otorgado su manto protector para que ex alcaldes no enfrenten la ley ni respondan a los serios señalamientos que pesan en su contra.

Si el sistema estatal anticorrupción es incapaz de armar casos contra esos funcionarios o ex servidores públicos considerados menores, usted cree que investigarán a los que están cerca del poder y que tienen bajo su responsabilidad las compras millonarias, donde poco a poco se están documentando las anomalías, el favoritismo y los negocios que se realizan sin que exista ninguna tipo de consecuencia.

Un buen ejemplo de lo anterior sería la acusación que hizo la ex diputada federal poblana Violeta Lagunes Viveros y vocera de la Organización Todos para Todos, quien se quejó, según ella del proceso irregular que el gobierno de Tlaxcala llevo a cabo a través de una adjudicación directa a la empresa Formas Inteligentes S.A de C.V para la producción de placas y calcomanías por un monto superior a los 90 millones de pesos.

De acuerdo con columnas difundidas en diferentes portales, trascendió que la mencionada empresa junto con otros políticos poblanos como el también priista Jorge Estefan Chidiac habrían financiado la campaña del hoy gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, por lo que estarían siendo recompensados primero con la concesión de las licencias conducir y después con la elaboración de las nuevas placas vehiculares de Tlaxcala, pese a que la empresa Formas Inteligentes S.A de C.V no cuenta ni con la maquinaria ni con la técnica adecuada para que esas láminas cumplan con los requisitos indispensables de calidad, seguridad y adherencia.

Dicen que uno de los involucrados en ese cuestionado negocio es un personaje muy, pero muy cercano al mandatario estatal, por lo que difícilmente el caso será investigado o discutido en las instancias que se crearon para dizque castigar la corrupción.

En Tlaxcala el combate a la corrupción es una falacia y los ciudadanos muestran muy poco interés por presionar para que esa práctica sea castiga. Siete de cada 10 tlaxcaltecas dijo no estar dispuesto a denunciar un acto de tal naturaleza porque esa acción no serviría para nada y una cifra similar mencionó desconocer la existencia de la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la PGJE.

Mientras a los ciudadanos no les interese el combate a la corrupción, los gobernantes y funcionarios seguirán haciendo de las suyas tal y como lo hacen hasta ahora.

O no.

El cagadero de Morena que salpicó a todos

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Morena decidió el camino de la lucha estéril, el de la violencia, el de la intolerancia, el de las transas y el de los cochupos, tal y como lo han seguido otros partidos políticos que recurren a esas circunstancias para mantener el poder y el control, situación que fue determinante para que los ciudadanos dejaran de apoyarlos.

El proceso interno de Morena, el partido que fundó el presidente Andrés Manuel López Obrador, fue un cagadero. Dos de las tres asambleas distritales convocadas para este fin de semana se suspendieron (Apizaco y Zacatelco) y la que se puedo realizar está muy lejos de ser un ejemplo de democracia y participación porque los 10 consejeros electos (5 hombres y 5 mujeres) apenas si en conjunto sumaron 1,199 votos de un padrón superior a los 15 mil militantes.

Como se había anticipado, esos consejeros están ligados al grupo de los senadores Joel Molina Ramírez y Ana Lilia Rivera Rivera que son manejados tras bambalinas por el ex gobernador y actual director del Canal Once, José Antonio Álvarez Lima, de ahí que si las otras dos asambleas se hubieran podido llevar a cabo el control de Morena en Tlaxcala estaría en manos de ese triunvirato.

La división y polarización en ese instituto político se agudizó y se hizo más evidente la lucha por el poder, porque no faltaron los señalamientos en contra de la “super delegada” del gobierno federal, Lorena Cuéllar Cisneros, quien fue culpada de reventar a través de sus operadores las asambleas del distrito 1 y 3, debido a que en ellas fueron vistos políticos plenamente identificados con su equipo.

Aunque Cuéllar Cisneros intentó desligarse de esos señalamientos y de las broncas registradas en el proceso interno de Morena, la percepción mediática es que sí intervino y que estuvo inmiscuida en todo momento, situación que es un error porque su proyecto de convertirse en candidata de ese partido a la gubernatura de Tlaxcala puede complicarse.

Lorena Cuéllar debe entender que ella tiene un alto nivel de posicionamiento y potencial de voto entre los tlaxcaltecas que hasta ahora ningún otro político tiene. Morena la necesita más a ella que ella al partido, de ahí que la actitud de algunos torpes operadores ligados a su grupo de hacerse presentes y buscar reflectores le perjudicó más que ayudarla.

En ese partido la lucha estéril por el poder ha sido la constante en sus asambleas. El comportamiento de los morenos es igual al de los priistas, panistas y perredistas. Todos tienen el mismo ADN e intolerancia, sino que le pregunten a Mario Delgado Carrillo coordinador de los diputados federales de Morena y aspirante a la dirigencia nacional de ese partido que simplemente no lo dejaron participar en el proceso, sólo porque no apareció en el amañado y depurado padrón.

Los grupos morenistas deberían visualizar que la verdadera lucha es el 2021, cuando los tlaxcaltecas acudirán a las urnas a elegir gobernador, diputados federales y locales, alcaldes y presidentes de comunidad. Sus diferencias y pleitos internos lo único que hace es darle oxígeno al resto de los partidos políticos que si bien ahora no tiene posibilidades de competir, en unos meses las circunstancias pueden cambiar.

Es una lástima que Morena se haya corrompido en tan solo cinco años que lleva de vida. Es evidente que ese partido no puede transitar sin el liderazgo de Andrés Manuel López Obrador que seguramente está decepcionado de que su proyecto navegue en aguas de la violencia, la mentira, la corrupción y de las transas, porque su movimiento fue creado para impulsar un cambio y la transformación del país.

Después de lo que hemos visto quién podrá creer que Morena es un partido diferente.

Ese partido entró muy rápido al cagadero donde se situaron las otras fuerzas políticas. De inmediato procedió salpicar a todos de la suciedad que tanto renegaban y que ayer quedó demostrado que también les encanta estar embarrados.

Qué asco.

Una incógnita el desarrollo de las asambleas de Morena

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Hasta este día nadie está en posibilidades de asegurar que las tres asambleas distritales de Morena previstas para este domingo para elegir a sus 30 consejeros se realizarán legalmente y sin contratiempos, pues el gansteril comportamiento de los organizadores de las mismas hace pensar que no existen condiciones para garantizar la libre participación de los militantes de ese partido y sobre todo que ese proceso se apegará a la ley.

Una vez que el senador Joel Molina Ramírez dejó la dirigencia estatal de Morena, el partido no ha precisado quién es el responsable de las asambleas programadas en Tlaxcala en el Salón Azul ubicado frente Procuraduría General de Justicia del Estado, en Zacatelco en el inmueble conocido como Pista 3 Estrella localizado en la Avenida Lerdo de Tejada No 83 de la Segunda Sección y en el en el Centro de Convenciones de Apizaco que está en la Avenida Xicoténcatl en el centro de ese municipio.

Aunque Morena ha pretendido vender la idea de que es un partido político diferente, en los hechos recurre a las mismas mañas y vicios que existen en otras fuerzas para que un grupo determinado termine con el control absoluto del instituto, para lo cual no sólo manipula el padrón, las mesas receptoras de votos, el registro de participantes a las asambleas, sino que también dispone de las boletas que se usarán.

En la actualidad el grupo que tiene el control de las asambleas es el del ex gobernador y Director del Canal Once, José Antonio Álvarez Lima a través de sus personeros los senadores Joel Molina y Ana Lilia Rivera Rivera, quienes a su vez gozan del aval de Bertha Elena Luján Uranga que pretende convertirse en la próxima dirigente nacional del partido Morena que llevó a la presidencia de México a Andrés Manuel López Obrador.

Si las asambleas se realizan, de por un hecho que la dirigencia estatal de ese partido seguirá en poder del triunvirato conformado por Álvarez, Molina y Rivera, situación que seguramente alentará la polarización en Morena, donde no pasa desapercibido que existe una lucha interna por el partido y la designación de los futuros candidatos a los diferentes cargos de elección popular que estarán en juego en los comicios del 2021.

Pero también existe la posibilidad de que las tres asambleas se suspendan al no haber condiciones para llevarlas a cabo, debido a que hay un número importante de militantes tlaxcaltecas que no está conforme con la forma en que se pretenden realizar esos procedimientos, porque sencillamente no tendrán la opción de participar sólo por el hecho de no haberse registrado en el padrón del partido antes de noviembre del 2017.

El fantasma de la violencia y del conflicto ronda en Tlaxcala, tal y como también se hizo presente el pasado fin de semana en varias entidades del país donde Morena realizó asambleas. Esos actos partidistas se vieron manchados por comportamientos porriles de ciertos militantes que recurrieron a las armas y a otras artimañas para desacreditar la elección de consejeros.

La renovación de la dirigencia estatal y nacional de Morena no está resultando fácil. El desgaste del partido es evidente y de no ser porque el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, goza de una buena imagen y apoyo ciudadano, éste se mantiene en las preferencias electorales de los mexicanos, pero de seguir por el camino que va empezará a dar oxígeno a sus odiados rivales como el PAN o el PRI que lo necesitan para regresar a la escena política.

Veremos cómo sale el partido de López Obrador este fin de semana y que tan confrontados están los grupos internos que no sólo se disputarán la dirigencia estatal de Morena, sino la candidatura de ese partido a la gubernatura de Tlaxcala para las elecciones previstas para el primer domingo de junio del 2021.

Joel Molina y Ana Lilia Rivera están seguros que si gana la dirigencia del partido podrán disputar la candidatura al gobierno de estado a la actual “super delegada” y representante de la administración federal en Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, sin reparar que López Obrador tendrá sino la última palabra en la designación del abanderado de Morena, si una opinión que será determinante.

En fin, pronto sabremos en que termina el proceso interno de Morena.