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Archiv para julio, 2019

La aparente calma del sector educativo tlaxcalteca

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La ingenuidad y la soberbia son una mala combinación que seguramente provocará serios dolores de cabeza al inepto secretario de Educación Pública de Tlaxcala, Manuel Camacho Higareda, que aunque no lo reconozca su sector vive en el desorden administrativo, en la ilegalidad y sumergido en la corrupción, problemas que podrían salirse de control en las próximas semanas.

A la par que el aspirante a poeta y titular de la SEP lidiaba con el conflicto y paro de los trabajadores administrativos de las oficinas centrales de la dependencia, Manuel Camacho enfrentaba el malestar de los supervisores y jefes de sector que se quejaban no sólo de la mala organización al interior de la USET, sino de despidos injustificados de personal y la carencia de recursos materiales, humanos y espacios físicos para desempeñar correctamente sus funciones.

Tales quejas y actitud de ese personal le habrían costado a finales de junio y principios de julio la chamba al director de Primarias de la USET, Rodolfo Suárez Pérez, quien fue removido por el torpe Camacho Higareda, ya que lo culpó de esa rebelión y de no poder controlar a los supervisores y jefes de sector de enseñanza básica.

En su lugar fue designada hace unos días Victoria Ramírez Rosales, quien seguramente tendrá problemas en la Dirección de Primaria de la USET una vez que arranque el próximo ciclo escolar, pues nadie ha resuelto ni atendido las quejas y problemática que enfrentan los supervisores y jefes de sector, quienes podrían llevar a cabo acciones de protesta, sobre todo porque Manuel Camacho ha hecho todo lo posible por ignorarlos y minimizar su labor dentro del sector educativo de Tlaxcala.

También hay que tener presente que el personal administrativo de las oficinas centrales de la dependencia que mantuvo un paro de labores por más de un mes insiste en lograr la renuncia de la altanera directora de Relaciones Laborales de la USET, Claudia Xochihua Rodríguez, pues no están conformes con la “licencia por enfermedad” que obtuvo esa “influyente” funcionaria, de ahí que está por verse si aceptan que José Joel Parada Matamoros desempeñe ese puesto como encargado y no como titular de esa importante área.

El funcionario consentido de la actual administración estatal tiene varios frentes abiertos con el personal de la Secretaría de Educación y no descarte que en breve se hagan evidentes los conflictos que se encuentran latentes y que las autoridades educativas han minimizado por la enorme soberbia con que se conducen.

Un claro ejemplo son los maestros afines a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) que están más que dispuestos a evidenciar las anomalías del sector educativo de Tlaxcala, sobre todo cuando las arrogantes autoridades encabezadas por Manuel Camacho se niegan a reinstalar a todos los docentes que fueron cesados por mostrar su rechazo a la reforma educativa impuesta por el gobierno priista de Enrique Peña Nieto.

La reinstalación fue un acuerdo nacional, pero en Tlaxcala el altanero Manuel Camacho giró instrucciones a su nefasto director Jurídico, Juan Pablo Alvarado Cortés, para violentar ese pacto y mantener fuera de la nómina a maestros como Citlali Ortiz Cano que nunca dejaron de luchar y denunciar los atropellos que se hacían contra los docentes afiliados a la CNTE.

El secretario de Educación pareciera que ha abusado de la confianza y amistad del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, ya que muy pronto saldrán a la luz varias irregularidades que dejarán muy mal parado a ese altanero funcionario.

El gobernador sabrá el número de maestros comisionados que existe en la USET, mismos que violan la ley con el aval de Camacho Higareda. También estará enterado de las sesiones falsas que ha celebrado la Junta de Gobierno del Cecyte para esconder y justificar serias anomalías financieras de ese subsistema.

A caso el mandatario no sabe que hay representantes de instituciones de educación superior que violan la ley al mantenerse en su cargo.

Un claro ejemplo es el director general del Instituto Tecnológico Superior de Tlaxco (ITST), Aníbal George Haro, quien ya cumplió dos periodos como tal y legalmente ya no puede seguir al frente de esa institución, por lo que desde inicios de este año ese funcionario debió dejar su puesto ante la clara violación que existe a la norma.

En fin, en otra próxima entrega hablaremos del cúmulo de anomalías que se cometen en el sector educativo y que tienen un evidente tufo de corrupción.

El nuevo grupo dominante en el PAN

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Por los hechos y evidencias que se tienen, la hegemonía al interior del PAN que por años mantuvo el grupo de Adriana Dávila Fernández en alianza con el clan que comanda el ex alcalde capitalino Adolfo Escobar Jardinez se ha empezado a extinguir, lo que seguramente los privará de los espacios de poder a que estaban acostumbrados a detentar a través de los cargos plurinominales.


José Gilberto Temoltzin Martínez, actual líder del PAN en Tlaxcala, ha sido el artífice de la limpia que vive ese partido, cuya militancia estaba harta de los excesos y el autoritarismo que por casi una década ejerció la dos veces candidata al gobierno del estado y eterna legisladora federal, Adriana Dávila que siempre contó con el contubernio del desprestigiado Adolfo Escobar.

El pasado fin de semana se llevó a cabo 17 asambleas municipales para elegir a nuevos dirigentes, así como también se realizaron las votaciones para elegir a las propuestas que serán sometidas para designar a los consejeros nacionales y estatales del PAN.

En 13 asambleas el grupo de José Gilberto Temoltzin se alzó con el triunfo, siendo el equipo del ex presidente estatal del PAN y actual diputado federal, Carlos Carreón Mejía, el que mostró más fuerza y pelea, pues Adriana Dávila sólo se adjudicó el municipio de San Pablo del Monte donde el alcalde panista Cutberto Cano Coyotl operó para conseguir esa única posición.

La alianza por conveniencia que por años mantuvieron Adriana Dávila y Adolfo Escobar parece que se le acabó el gas y el empuje, porque prácticamente fue borrada de los comités municipales, lo cual también podría repetirse con la próxima elección de los futuros consejeros nacionales y estatales de ese instituto político.

El siguiente fin de semana se realizarán otras 17 asambleas municipales, cuyos resultados se esperan que también sean favorables para el actual grupo dominante del PAN, que sin hacer mucho escándalo mediático, ha cumplido su objetivo de desmantelar las estructuras que por años manipularon Adriana y Adolfo.

Hace unos meses habíamos comentado en este espacio que Adriana Dávila estaba encaminada a perder el control del PAN porque sus intenciones estaban en conseguir espacios y una mayor presencia a nivel nacional, lo cual ha empezado a lograr porque aunque usted no lo crea la tlaxcalteca junto con otros diputados federales de su partido está en la puja por obtener la presidencia de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados del segundo año de la 64 Legislatura.

Temoltzin Martínez está haciendo lo que parecía imposible, quitarle el control del partido al grupo de Adriana Dávila y Adolfo Escobar, personajes que quizá son los principales responsables del estancamiento que tuvo el PAN en Tlaxcala y la pérdida de fuerza electoral que en su momento llegó a tener ese instituto político en pasados comicios.

Puede ser que el estilo y la forma en que se conduce actualmente el partido no sea del agrado de muchos, sin embargo habrá que ver si la estrategia de José Gilberto Temoltzin funciona para las elecciones del 2021 en que los tlaxcaltecas elegirán gobernador, diputados federales y locales, alcaldes y presidentes de comunidad, pues se espera que obtenga más espacios de poder o por lo menos conserve los que se tienen en estos momentos.

Con este reacomodo de fuerzas y liderazgos, es muy probable que el actual presidente municipal de Apizaco, Julio César Hernández Mejía, empiece a tener un mayor juego y proyección rumbo a las elecciones del 2021, pues sin duda ha sido un importante aliado de José Gilberto Temoltzin en el proceso de limpiar al partido de adrianistas y adolfistas.

El PAN deberá demostrar con hechos que en Tlaxcala es el único partido de oposición, porque está más que comprobado que el resto de los institutos políticos sólo la hacen de comparsa ya sea al gobierno del estado encabezado por Marco Antonio Mena Rodríguez o a la administración federal que preside el tabasqueño Andrés Manuel López Obrador.

El PAN sumergido en la mediocridad

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El Partido Acción Nacional vive su peor crisis de los últimos diez años provocada no sólo por la falta de liderazgo y torpezas que ha demostrado y cometido su actual dirigente estatal, José Gilberto Temoltzin Martínez, sino por la desastrosa herencia que le dejaron los actuales diputados federales Carlos Carreón Mejía y Adriana Dávila Fernández que hoy se quejan de la inactividad y falta de resultados de ese instituto político en Tlaxcala.

Es una realidad que el PAN en Tlaxcala se encuentra desaparecido y que hace meses dejó de participar en la escena política local. Simplemente se retiró de ser oposición al gobierno del priista Marco Antonio Mena Rodríguez y de la administración federal que encabeza el morenista Andrés Manuel López Obrador.

A casi más de un semestre de haber asumido el control del PAN, José Gilberto Temoltzin sacó a relucir su mentalidad de empresario y se dedicó a saldar cuentas, establecer una política de ahorros, despedir personal y a equilibrar las maltrechas finanzas del Comité Directivo Estatal.

Durante ese proceso el ex diputado local optó por solapar y cubrir las anomalías y presuntos malos manejos cometidos por el ex dirigente estatal del PAN Carlos Carreón, quien rompió la tregua entre ambos para tachar a José Gilberto Temoltzin de inepto y de llevar al partido al fracaso por su pésimo trabajo.

Un día después de que el ex líder local del PAN lanzara sus dardos envenenados contra Temoltzin Martínez, la ex dueña del partido Adriana Dávila reapareció para también vapulear a su dirigente, a quien acusó de carecer de un proyecto político y de estar coludido con grupos de Morena que controla la ex panista y hoy diputada federal de la cuarta transformación, Claudia Pérez Rodríguez.

De acuerdo con una entrevista ofrecida ayer al asistir a un evento en el Congreso del Estado, la ex aspirante del PAN al gobierno de Tlaxcala expresó que su partido “está desaparecido y no hay un solo pronunciamiento de lo que hay en el país y en el estado, que no hay posición clara de qué oposición somos, tanto en lo local como en lo nacional y no tengo claro cuál ha sido nuestro posicionamiento respecto al papel de Morena en el Congreso local, o en algunas de las cosas que han sucedido respecto a los presupuestos, o incluso en el tema de feminicidios”.

Y aunque parezca ridículo, la panista se quejó de la marginación que han sufrido varios liderazgos del partido por parte de la actual dirigencia, como en su momento ella lo hizo con los grupos panistas que se oponían a su proyecto personal que era el de conseguir la gubernatura del estado.

Es obvio que la actitud del PAN en Tlaxcala es dócil y complaciente no sólo con el PRI, sino con Morena, al grado que ha sido un útil aliados en algunas decisiones complicadas asumidas por el Congreso del Estado que está bajo el control de los diputados locales que pertenecen a la cuarta transformación, muy diferente al comportamiento que los legisladores panistas mantienen en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República.

Sin embargo, ese comportamiento no es nuevo ni privativo de la gestión de José Gilberto Temoltzin, pues en años pasados Adriana Dávila también dispuso que el PAN se mostrara amigable y aliado del gobierno priista de Mariano González Zarur.

Carlos Carreón también es un incongruente porque si hay un responsable de la crisis del PAN en Tlaxcala es él, ya que su pésima labor como dirigente llevó al partido a la ruina y a perder importantes espacios de poder.

Hoy el PAN carece de figuras competitivas que estén en posibilidades de disputar la gubernatura en los comicios del 2021.

La severa crisis que vive ese partido es culpa de todos los que han dirigido y se han beneficiado del PAN, de ahí que lo mejor es que “sus figuras” se callen y opten por ponerse a trabajar para tratar de demostrar que lo suyo no es sólo vivir lujosamente de los recursos públicos.

No sólo incongruentes, sino hambreados

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El grupo de los ocho diputados que no quisieron trabajar el día en que la mayoría de legisladores destituyó a los tres comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala (Iaip-Tlax) no sólo ha mostrado su insultante incongruencia, sino su insaciable ambición por el dinero público que reciben, de ahí que no soporten el descuento del 50 por ciento que sufrirá su dieta.

Nadie se explica la actitud y postura asumida por algunos diputados faltistas que se lavaron las manos en la solución del conflicto que por varios meses se mantuvo en el Iaip-Tlax, pues hoy se quejan de la destitución de los tres ex comisionados Marlene Alonso Meneses, José Francisco Morones Servín y David Cabrera Canales, pero ninguno de esos legisladores locales tuvo el coraje y la audacia de presentarse a la sesión extraordinaria y defender su postura para evidenciar que sus compañeros estarían actuando mal.

Es obvio que el grupo de esos ocho diputados al no lograr su cometido de destituir exclusivamente a la presidenta del Iaip-Tlaxcala, Marlene Alonso, buscaron reventar la sesión y sin tener argumentos válidos optaron por no ausentarse, lo que les valió el descuento del 50 por ciento en su dieta de una quincena del presente mes, situación que les pareció una terrible ofensa porque su hueva y valemadrismo no merece tal castigo.

Ahora los diputados morenistas José María Méndez Salgado y Jesús Rolando Pérez Saavedra se muestran más preocupados por el recorte a su salario que por las consecuencias legales de la decisión asumida por el Poder Legislativo, al grado que hoy se ponen muy exigentes y quieren que el descuento esté justificado y motivado cuando todo saben que el segundo legislador trabaja a cuentagotas y que es el menos indicado para ponerse digno cuando su labor es tan gris como sus desgastados y feos sacos.

Pérez Saavedra le gusta simular y aparentar que trabaja, porque la persona que realmente saca la chamba que le corresponde a ese flojo legislador es el abogado Ramón Aguirre, el mismo que prometió correr y que hoy obedece y sigue como si por momentos esos dos personajes intercambiaran roles.

De prevalecer esa actitud entre algunos legisladores, no dude que pronto crezca el grupo de los diputados apestados que hoy en día muy pocos soportan y que está integrado por el iracundo y delicado perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes, la voraz e insaciable petista Irma Garay Loredo y el vapuleado morenista Víctor Manuel Báez López.

La aspirante con más posibilidades de sumarse a ese grupo es la diputada morenista María del Rayo Netzahuatl, quien no sólo arremetió torpemente contra la mayoría de los legisladores que si trabajan y cumplen con sus obligaciones, sino que su desempeño como presidenta de la Comisión de Finanzas y Fiscalización del Congreso del Estado es tan malo y obscuro que sin ninguna justificación ha retrasado la elaboración de los dictámenes de las cuentas públicas del 2018 de los entes fiscalizables.

El grupo mayoritario que controla el Congreso del Estado está dividido y las consecuencias de esa fractura pronto se verán.

Si los diputados locales que avalaron la destitución de los comisionados del Iaip-Tlaxcala logran mantener firme su decisión ante las autoridades jurisdiccionales, seguramente se fortalecerán y harán cambios para acentuar su poder, pero si sufren un revés legal la estabilidad del Poder Legislativo se perderá porque sus detractores tratarán de recuperar el control del Congreso local.

Por lo pronto, usted ya puede identificar claramente a los diputados locales que sólo les importa el dinero público y que no tienen ningún empacho en mostrar el cobre, quizá porque saben muy bien que su trabajo es tan malo e insignificante que al concluir su labor como legisladores nadie querrá saber de ellos.

Los desfiguros de Eladia Torres, la cuasi gobernadora

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Las dependencias estatales del gobierno Menista se han plagado de irregularidades, pues los titulares de muchas de ellas se han evidenciado por utilizar los recursos públicos en su proyección personal de cara a las elecciones del 2021, sin importarles para qué fueron designados dentro de la burocracia dorada.

Muchos son los casos en el que utilizan el dinero del pueblo para su promoción, pero pocos rayan en el ridículo, y en al actuar bochornoso y reprobable, como es el caso el de la Secretaria Particular del Gobernador, Eladia Torres Muñoz.

En días pasados, la funcionaria fungió como madrina de generación de los alumnos del Colegio de Estudios Científicos y Tecnológicos del Estado (Cecyte) 05 del municipio de Zacatelco, donde de entrada utilizó a todo el personal de la Coordinación de Giras del Despacho del Gobernador, a quien le exigió que organizaran el evento como si se tratara del mismísimo Marco Antonio Mena Rodríguez.

Ahí, Eladia Torres llegó partiendo plaza, portando una vestimenta al estilo de la ex gobernadora Beatriz Paredes Rangel, quien suele enfundarse atuendos largos y anchos, que representan a las comunidades indígenas de México.

Pero a Eladia Torres le salió mal el numerito y en su afán por clonar a la ex gobernadora sólo dio pena ajena, pues muchos de los presentes señalaron que más bien la mediocre funcionaria se parecía a Doña Lencha, un personaje folclórico y guapachoso de los años 80 de la televisión mexicana.

Presuntuosa de su vestimenta, y de su carrera política, Doña Lencha, perdón, Doña Eladia dijo a los presentes sentirse orgullosa por ser un claro ejemplo y hechura de su madrina Beatriz Paredes, a quién según ella “le debe lo que es y en dónde está”.

Bueno, en realidad no creemos que la Secretaria Particular del gobernador Marco Mena sea una hechura de Beatriz Paredes, ya que la ex mandataria a la edad de Doña Eladia ya era todo un personaje político de Tlaxcala, y no andaba de partido en partido buscando vivir del erario y menos soñando con protagonismo.

Es del dominio público que Eladia Torres se comporta como los antiguos priistas, los cuales daban órdenes a sus trabajadores de forma altanera y a gritos.

Además de que, como chapulín, Eladia Torres se puede postrar a los pies del PAN, Movimiento Ciudadano, o del PRI… Vaya, se puede humillar con todos aquellos políticos de los cuales pueda obtener beneficios.

Esa conducta le ha dado buenos resultados, pues en su natal Tepeyanco construyó un hotelito que cuenta con restaurante y balneario, el mismo que fue inaugurado por el propio ex gobernador Mariano González Zarur.

Sus propios trabajadores dicen que la “marchanta”, como le apodan ya se siente gobernadora, y todos los viernes se lleva al personal de Giras del Gobernador a jugar basquetbol, para que no suban de peso, y se mantengan en forma.

Nadie está en contra de que realicen un deporte los pobres hombres quienes con tantas giras que realiza el mandatario, para la inauguración de obras, entregas de recursos, construcción de planteles educativos, ajá, se encuentran cansaditos, lo malo es que Eladia Torres, les da el día libre a todos los funcionarios a su cargo para que vayan a echarle porras a su equipo, donde por cierto la madrina de uniformes fue nada más y nada menos que la diputada local del PANAL. Guadalupe Mata.

Cabe aclarar que Guadalupe Mata, es esposa de Daniel Serrano, quien funge como Coordinador de Giras del gobernador y además es auxiliar administrativo de la Dirección de Cultura, Recreación y Deportes de la Secretaria de Educación Pública; este funcionario solo se presenta a firmar nómina, actuar que ha venido realizando desde la mitad del sexenio de González Zarur y los dos años y pico que va de Marco Mena.

No cabe duda que la corrupción en la administración de Mena está a todo lo que da, y la Contralora del Ejecutivo Maricela Escobar Sánchez es omisa ante tan desastrosos actos de exceso ni más ni menos fraguados desde el Despacho del C. Gobernador.

Y bueno, ya para rematar en el evento del Cecyte, la funcionaria mencionó: “Soy orgullosamente egresada del Colegio de Bachilleres de Tlaxcala, sólo estoy aquí y acepté ser la madrina de todos ustedes porque creo en la educación media superior de la entidad”.

Si así lo dijo. En automático las rechiflas, gritos y recordatorios a su mamacita se dejaron escuchar. Así las cosas con estos funcionarios corruptos y de pacotilla y de la cuasi gobernadora, quien por cierto se muere de ganas por ser considerada como probable candidata a una diputación local o mínimo a la presidencia municipal de Tepeyanco.

Si con esos aspirantes el PRI pretende revivir, entonces sí que está jodido el ex partidazo.

El PRI le apuesta a la demagogia para renacer

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Muy lejos está el PRI de recuperar su fortaleza y espíritu ganador, porque simplemente no ofrece nada nuevo a su militancia y a sus seguidores. Aunque se llegó a pensar que Alejandro Moreno Cárdenas, aspirante a la dirigencia nacional del ex partidazo, inyectaría un discurso novedoso y alentador, recurrió a la chotada demagogia de dibujar atributos que no tienen y carecen.

La visita de Alejandro Moreno Cárdenas y Carolina Viggiano Austria, candidatos a la Presidencia y Secretaría General del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del Partido Revolucionario Institucional (PRI) prácticamente pasó desapercibida para la mayoría de los ciudadanos de la entidad, de ahí que la administración del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez recurrió a la burocracia estatal para llenar el Centro de Convenciones donde se llevó a cabo el encuentro partidista.

Sin la presencia de figuras destacadas o cuadros representativos del ex partidazo, el gobernador con licencia de Campeche recurrió a la diatriba y a la demagogia para tratar de animar a los priistas tlaxcaltecas que siguen sin superar la dolorosa derrota que sufrieron en las elecciones del 2018.

El PRI gobierna Tlaxcala, pero hace más de un año no pudo recuperar las posiciones pérdidas en el Senado ni retener las diputaciones federales que controlaba. Sus candidatos y campañas fueron tan malas que no lograron ganar ni una diputación local de mayoría, por lo que se tuvieron que conformar con un sólo lugar en el Congreso del Estado que obtuvieron por el principio de la representación proporcional.

El joven gobernador priístas Marco Antonio Mena se ubica entre los peores mandatarios estatales evaluados a nivel nacional, pues su aprobación apenas si supera el 20 por ciento cuando aún le faltan dos años para entregar el poder.

Según Moreno Cárdenas en Tlaxcala hay partido y capital humano, así como propuestas y coraje para retomar el rumbo y volver a ganar en las elecciones del 2021 en que los tlaxcaltecas elegirán gobernador, diputados federales y locales, alcaldes y presidentes de comunidad.

Sin embargo, valdría la pena que «Alito» explicara en dónde se encuentra el partido y los priístas, porque si uno revisa la actual dirigencia estatal en manos de Roberto Lima Morales comprobará uno que ahí cobran los cuates y los familiares y no los militantes que buscan que su partido reviva y reencuentre el camino del triunfo.

Y de las propuestas y coraje menor ni hablamos porque esos elementos no existen entre los priístas de la entidad.

Tlaxcala forma parte de las 12 gubernaturas que actualmente tiene el PRI y que le permiten gobernar a 42.5 millones de mexicanos, pero la gran duda que existe es si el ex partidazo podrá retener esa posición cuando hoy los diferentes estudios de opinión ubican al Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA), partido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como el favorito para ganar los comicios del 2021.

En la entidad los dados están cargados para Alejandro Moreno que seguramente ganará en agosto el proceso interno de su partido, lo cual no será ninguna novedad porque es obvio que al PRI lo seguirá manipulando el grupo del ex presidente Enrique Peña Nieto.

Si alguien pesaba que el PRI se iba a transformar a renovar déjeme decirle que está equivocado.

Diputados faltistas reciben golpe donde más les duele

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Un grupo de ocho diputados locales que aún no asimila que su fuerza y poder se les fue hace unos semanas por el drenaje del Congreso del Estado, tuvo que aceptar la decisión de la mayoría de los integrantes de la Junta de Coordinación y Concertación Política y enfrentar una sanción que les provocó gran molestia cuando se enteraron que recibirán un descuento del 50 por ciento de su dieta de la segunda quincena de julio por no asistir a la sesión extraordinaria a la que fueron convocados en tiempo y forma.

Los legisladores morenistas Víctor Manuel Báez López, María del Rayo Netzáhuatl Ilhuicatzi, Patricia Jaramillo García, Jesús Rolando Pérez Saavedra, José María Méndez Salgado se sorprendieron de tal decisión, pero la que de plano hizo un tremendo coraje y berrinche fue la voraz y rapaz coordinadora de la bancada del PT Irma Garay Loredo, porque puede soportar muchas cosas, pero no que se metan con su dinero que le gusta acumular junto con su padre el también legislador federal y líder de ese partido, Silvano Garay Ulloa.

Los otros legisladores que andaban insoportables tras enterarse de la determinación de los integrantes del mencionado órgano de gobierno del Congreso del Estado fue el delicado perredistas Miguel Ángel Covarrubias Cervantes y su intrascendente compañera Laura Yamili Flores Lozano.

La decisión de esos diputados de no asistir a la sesión extraordinaria convocada para analizar la destitución de los comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala, Marlene Alonso Meneses, David Cabrera Canales y Francisco Morones Servín, les salió muy caro no sólo en lo económico, sino políticamente hablando porque evidenciaron que lo suyo es la conveniencia y no la legalidad y el estado de derecho.

Esos ocho diputados que se dice anduvieron hace unos días defendiendo las cuentas públicas de algunos presidentes municipales con serios problemas en sus estados financieros del 2018, ya demostraron que carecen de fuerza e influencia para cambiar dictámenes y lo que es peor que la protección que supuestamente ofrecieron es ficticia y que en una de esas sus “amigos alcaldes” podrían ser removidos de sus cargos por las graves anomalías financieras que acumulan, porque ya quedó claro que no existe temor entre algunos legisladores locales para realizar juicios políticos.

Nunca entendieron que la decisión de la mayoría de los diputados locales contaba con el aval del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, ya que los nuevos comisionados Didier Fabián López Sánchez, Fernando Hernández López y Mónica Cuamatzi Hernández responden a los intereses de la actual administración.

Para nadie es un secreto que Didier Fabián López es un incondicional de la influyente Anabel Alvarado Varela, ex secretaria de Gobierno, candidata perdedora de PRI al Senado y actual responsable de la comisión encargado de los festejos de los 500 años del encuentro de dos culturas.

Ese nuevo comisionado nunca practicó la transparencia mientras estuvo como empleado en la Secretaría de Gobierno y menos cuando era el responsable del negocio, perdón de realizar la contratación de todos los servicios requeridos para el festejo del 15 de septiembre por parte de la actual administración estatal y que obviamente dejó una buena utilidad en los últimos años.

Asumen sus cargos nuevos comisionados del IAIP

Aunque los ex comisionados Marlene Alonso Meneses, David Cabrera Canales y Francisco Morones Servín tardaron en ser notificados por parte del Congreso del Estado, la realidad es que una vez cumplido ese requisito los diputados llamaron a los suplentes para que rindieran protesta y de inmediato asumieran su cargo y llevaran a cabo una sesión del pleno del IAIP a fin de amarrar su permanencia, pues ayer mismo se conoció que los ex funcionarios de ese organismo promoverían acciones legales para echar abajo la resolución del Poder Legislativo.

Según ellos, los diputados se excedieron y violaron sus garantías individuales durante el procedimiento que se les aplicó, por lo que se sienten seguros de obtener un fallo favorable que les permita regresar a sus cargos, lo cual parece difícil porque al parecer ya nadie los apoya y su pasado conflictivo les resta credibilidad.

Y ya que hablamos del IAIP le comento que ayer María Teresa Mejía Rodríguez se comunicó con este reportero para deslindarse de cualquier anomalía financiera y administrativa que pudiera existir en el Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala, por lo que solicitó que no se le ligara con ningún ex comisionado y menos que se dejara entre ver que era voraz como aquí se mencionó, porque su labor en el organismo se centra exclusivamente en el aspecto contable, de ahí que ella no tiene nada que ver con la administración o manejo de los recursos públicos. Hasta aquí la precisión y la aclaración.

El mensaje que envió el Congreso del Estado

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Tuvieron que pasar 17 años para que en Tlaxcala procediera un nuevo juicio político que concluyó con la sana destitución de los tres comisionados del Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala, Marlene Alonso Meneses, David Cabrera Canales y Francisco Morones Servín, quienes sumergieron al organismo en el desprestigio y en el desorden público y administrativo.

Ante la falta de capacidad de los mencionados comisionados para superar sus diferencias y la indiferencia del gobierno del estado para intervenir en el conflicto y poner orden en ese Instituto, 17 diputados locales de los 25 que integran la actual legislatura decidieron poner fin a ese problema heredado por los anteriores legisladores que siempre les tembló las rodillas para afrontar una decisión.

Los diputados morenistas que optaron por ausentarse de la sesión extraordinaria pública donde los legisladores se erigieron en jurado de sentencia fueron el vapuleado Víctor Manuel Báez López, la ladina María del Rayo Netzáhuatl Ilhuicatzi, la inconsistente Patricia Jaramillo García, el convenenciero Jesús Rolando Pérez Saavedra, el vericueto José María Méndez Salgado, la insaciable petista Irma Garay Loredo y los disminuidos perredistas Miguel Ángel Covarrubias Cervantes y Laura Yamili Flores Lozano.

Ese grupo se encaprichó sólo en proponer la destitución de Marlene Alonso, ex presidenta del IAIP, ya que su intención era mantener a los rijosos ex comisionados David Cabrera y Francisco Morones, con quienes habían pactado repartirse los puestos del Instituto a fin de controlar ese organismo.

Al no lograr su objetivo, esos morenistas y perredistas intentaron reventar la sesión extraordinaria del día de ayer, pero no concretaron su objetivo y anoche esos mercenarios con fuero comprobaron que no son indispensables para el correcto funcionamiento de la actual legislatura, la cual ha empezado a dar muestras de un cambio y de ejercer su poder y atribuciones para el bien del Estado.

Sin duda, los 17 diputados que asumieron su responsabilidad sientan un buen precedente porque no sólo confirman que de ahora en adelante están abiertos y dispuesto a llevar a cabo juicios políticos, sino que su interés es que en Tlaxcala se respeten las leyes y que los funcionarios públicos cumplan con sus atribuciones y obligaciones.

Ojalá la rapaz corrupción y desorden administrativo que se dice prevaleció en los últimos años en el Instituto de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales del Estado de Tlaxcala que alentaron los tres comisionados junto con la voraz funcionaria del organismo María Teresa Mejía Rodríguez sea investigada y sancionada.

Se mencionada que había vehículos oficiales del Instituto que eran utilizados para el uso familiar de Marlene Alonso, así como el manejo poco claro de recursos públicos que se presumen fueron a parar a la construcción de una lujosa vivienda.

El mensaje que decidieron enviar la mayoría de los diputados locales fue positivo y seguramente más de un alcalde en funciones se deberá preocupar, porque los legisladores ya comprobaron que tiene el modo y el medio para poner orden y evitar que en algunas administraciones municipales se mantengan prácticas negativas en el manejo de los fondos públicos.

Este jueves se espera que los suplentes Didier Fabián López Sánchez, Fernando Hernández López y Mónica Cuamatzi Hernández asuman sus cargos y responsabilidades en el IAIP, mientras que los destituidos Marlene Alonso, Francisco Morones y David Cabrera seguramente decidirán qué acción legal seguirán para tratar de defenderse y regresar a su posición dentro de la burocracia dorada del estado.

Ojalá los diputados locales que avalaron la destitución de los ex comisionados no hayan cometido ningún error que ponga en riesgo su decisión, porque los tlaxcaltecas ya no quieren saber más de esa novela de quinta que fue la labor que tuvieron los ex comisionados del IAIP, a quienes nunca les importó la transparencia, el acceso a la información pública y menos la protección de los datos personales de los ciudadanos y ciudadanas.

Lo que los tlaxcaltecas cuentan y algo más

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Los ajustes en el equipo de la cuarta transformación que operaba en Tlaxcala y que en una primera instancia se centró en la delegación de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER), tomó por sorpresa a aquellos que se sentían indispensables y se negaban a reconocer a Lorena Cuéllar Cisneros como coordinadora del gobierno federal y la responsable de los programas de desarrollo en la entidad por parte de la administración del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

Aunque algunos ex funcionarios de la delegación de la SADER han buscado aparecer como las víctimas de la política de austeridad del gobierno federal y la intransigencia de las nuevas autoridades para conservar al personal que por años ha laborado en esa dependencia, lo que no dicen es que sus relaciones e influencias que presumían tener con funcionarios muy cercanos al presidente López Obrador no fueron suficientes para mantenerse en la nómina y operar de manera poco clara los recursos que en administraciones pasadas se destinaron para el campo tlaxcalteca.

Leodegario Morales Huerta, ex encargado de la delegación de la SADER, junto con los directores Rogelio Aquino y Víctor Astorga fueron separados de sus puestos desde hace algunos días, pero quizá el motivo principal que generó su salida fue su actitud de ignorar las instrucciones de Lorena Cuéllar y moverse y decidir acciones sin tener el aval de esa funcionaria, que si bien ha tenido problemas para ejercer su autoridad, poco a poco ha logrado el control de las dependencias federales que funcionan en Tlaxcala.

En diferentes reuniones con productores tlaxcaltecas las quejas contra las autoridades estatales por el manejo discrecional de los programas de apoyo al campo que se financian con recursos federales han sido la constante, situación que era permitida por los ex funcionarios de la SADER que lejos de intervenir para corregir esas anomalías las alentaban, de ahí que hoy se busca corregir esas presuntas inconsistencias que están más que documentadas en minutas de trabajo que incluían decisiones que nunca se habían puesto a consideración de los campesinos.

En la actualidad, Carlos Miramontes Pérez, subdelegado Administrativo, funge como encargado del despacho de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural en Tlaxcala. Y si hay alguien que sabe de las transas de los ex funcionarios de esa dependencia es él, por lo que no descarte que alguno de ellos enfrente la justicia por el destino poco claro que pudieron dar a los fondos de ciertos programas federales.

El recomendado de Lorena Cuéllar para convertirse en el coordinado de la SADER, Rafael de la Peña, quizá no pasará los filtros impuestos por el gobierno federal para ocupar un cargo en la administración federal, pues dicen que tiene más puntos negativos que positivos que simplemente lo inhabilitan, de ahí que seguramente se analizarán otros perfiles.

Hasta ahora se sabe de la limpieza de dos delegaciones federales, la de Bienestar donde los priistas marianistas ya fueron expulsados y la SADER, por lo que es muy probable que ese proceso se amplíe a otras dependencias donde aún sobreviven militantes del ex partidazo.

Reina la impunidad

No lo cuente en voz alta para dicen que la persona detenida como presunta responsable del doble homicidio registrado el domingo pasado en el mercado nuevo de Chiautempan podría quedar libre, pues al parecer no es la responsable de la agresión a balazos de dos jóvenes, pero sí de portar una arma de fuego sin permiso de las autoridades correspondientes.

De acuerdo con el avance de las investigaciones, se sabe que los jóvenes muertos Enrique García (estudiante próximo a titularse de la UTT) y Gerardo García eran ajenos a la actividad comercial de esa zona y estaban ahí como clientes. Según sus familiares, éstos fueron confundidos por sus agresores que dispararon sus armas a quemarropa.

Trascendió que los verdaderos culpables de la agresión lograron escapar pese al aparatoso operativo montado por las fuerzas policiacas.

Aunque la Comisaria Municipal de Chiautempan, en trabajo conjunto con la Secretaria de Seguridad Ciudadana y la Policía Estatal detuvieron a dos personas del sexo masculino de nombre José Francisco N. de 28 años de edad, originario del estado de Guerrero, con 4 meses de radicación en Tlaxcala y Jared N. de 40 años oriundo de San Pablo Apetatitlán, éstas no son las culpables de las muertes de los dos jóvenes.

Uno era un cliente que tras salir del lugar donde se escondió al escuchar las detonaciones fue detenido, mientras que el otro se presume que trabajaba para los comerciantes como “halcón” y al parecer enfrentará la ley por el delito de portación de arma de fuego, pero no por su probable participación en los mencionados homicidios. Además, su detención y difusión por parte de la policía municipal de Chiautempan violó el debido proceso y éste individuo pronto podría recuperar su libertad.

Cómo se podrá dar cuenta, tanto la PGJE y la Secretaría de Seguridad Ciudadana son una farsa, porque es muy probable que esos dos homicidios dolosos registrados el pasado domingo queden impunes como otros más que se han cometido en Tlaxcala.

Los transportistas de aliados a enemigos del gobierno

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La falta de operadores y funcionarios capaces le está pasando la factura al gobierno del estado que hoy no sabe cómo salir del conflicto que alentó y postergó al apapachar de más a los voraces líderes transportistas, quienes al percibir la debilidad de las autoridades pretenden ponerlas de rodillas para lograr la prohibición de plataformas digitales y al mismo tiempo obtener más concesiones.

El posponer la toma de decisiones y retrasar sin justificación alguna una ley en materia de transporte ha llevado al gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez contra las cuerdas para ser sometido a una ridícula presión de los concesionarios del servicio público de pasajeros que se sienten con la capacidad de generar caos vial, cerrar vialidades, provocar desorden y obligar a un diálogo con las autoridades sin que exista una sola consecuencia de sus arbitrarios actos.

Si desde hace tiempo se hubiera aprobado una nueva norma para permitir el uso de plataformas digitales para que otras empresas prestaran el servicio de traslado de personas, quizá las condiciones hoy serían diferentes y los transportistas tlaxcaltecas ya hubieran entendido que Tlaxcala no puede estar ajeno a la modernidad y a una realidad que se vive en el mundo.

Pero para mala suerte de los tlaxcaltecas lo anterior no fue posible y la actitud del gobierno de oponerse y no permitir el funcionamiento de la plataforma Pronto sólo por un capricho ha generado un ambiente de inestabilidad en Tlaxcala, provocado por los transportistas que en su momento fueron aliados y financiados por la actual administración estatal.

Antes de permitir la aprobación del uso de aplicaciones de Internet para solicitar el servicio de transporte de pasajeros, el gobierno de Mena a través de su secretario de Comunicaciones y Transportes, Noé Rodríguez Roldán, estableció una alianza con los concesionarios a quienes se les explicó y enseñó las bondades del eso de esa tecnología, al grado que por casi cinco meses la administración estatal contrató a una empresa para que diera ese servicio, sin embargo al final los trabajadores del volante se negaron a invertir dinero para mantener esa aplicación.

Fu entonces que Noé Rodríguez decidió dejar de subsidiar a los concesionarios con ese servicio digital, lo que sirvió de pretexto a los transportistas para romper el diálogo con el gobierno del estado y empezar una serie de presiones para que las autoridades prohíban en Tlaxcala el uso de plataformas y cualquier otro servicio de transporte ajeno a sus intereses.

Desde hace días los transportistas a través de sus nefastos dirigentes venían amagando con llevar a cabo una gran protesta contra el gobierno de estado. Ayer cumplieron en parte su amenaza y lograron reunir a más de 300 concesionarios de los 5,500 que existen en la entidad, lo cual fue suficiente para desquiciar la capital tlaxcalteca, cuyos ciudadanos tuvieron que soportar los abusos y excesos de esos trabajadores del volante ante una pasividad gubernamental que mostró el bisoño secretario de Gobierno, José Aarón Pérez Carro.

Hace unos días le comentaba que el gobierno de Marco Mena se percibía débil y sin fuerza al ser derrotado por un grupo de trabajadores administrativos de la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala que se impuso y logro la cabeza de la Directora de Relaciones Laborales de esa dependencia, Claudia Xochihua Rodríguez, pese a contar con la protección de un influyente pero enamorado político que comprendió que es otro el que realmente ejerce el poder en el estado.

Resulta obvio que los transportistas pretenden aprovechar esa debilidad manifiesta del gobierno para ejercer presión y sacar provecho del conflicto que ellos mismos han generado, por lo que habrá que ver si el gobernador Mena cede a sus caprichos y pretensiones o decide mostrar autoridad y poder para poner un hasta aquí a los concesionarios que han abusado de la apertura y apoyo institucional recibido, aunque para ello tal vez necesite recurrir a otros funcionarios que de entrada sean más capaces que Pérez Carro que hoy esta convertido en un oneroso adorno para la administración estatal.

Los transportistas quieren establecer un diálogo directo con el gobernador Marco Mena y pusieron como fecha límite el jueves, encuentro que de no concretarse derivará en nuevas protestas que no sólo se concentrarán en la capital del estado, sino que incluirá carreteras y otros municipios a fin de enseñar músculo, situación que de concretarse dejará muy mal parado a la actual administración que evidenciará que no puede enfrentar ni solucionar ningún conflicto.

Pareciera que hoy en día nadie respeta al gobierno del estado, cuando aún le quedan dos años de poder.