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Archiv para mayo, 2019

Los rumores previos a la visita del presidente AMLO

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Trascendió que al equipo del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, muy poco le importó la abierta confrontación que existe entre los grupos internos de Morena por la disputa que mantienen por la candidatura de ese partido al gobierno del estado, pues al tratarse de un asunto local que, según ellos, no le paga al mandatario del país, el pleito se dejará correr aunque hoy se haga público.

Tal y como pasó en la primera gira que el mandatario del país realizó hace unos meses por Tlaxcala, en esta ocasión la administración del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez también recurrirá al acarreo controlado de burócratas para llenar este día una parte importante de la plaza de toros Rodolfo Rodríguez “El Pana” de Apizaco a fin de contrarrestar los abucheos que pudiera recibir.

Uno de los encargados de la operación “salvemos la imagen del gobernador”, fue el titular del Sepuede e Icatlax, el desgastado y el mil usos, conocido mejor como Florentino Domínguez Ordoñez, quien en reuniones previas con los empleados de esas dependencias y tras quitarles sus teléfonos celulares, daba las instrucciones a seguir durante el evento presidencial.

Debemos evitar y opacar cualquier abucheo contra el gobernador Mena, pero si hay protestas o silbidos contra la señora Lorena Cuéllar apoyemos esa acción para que se hagan notorios, fueron las consignas que recibieron los burócratas estatales no sólo de las dependencias mencionadas, sino de otras más que hoy tratarán de evitar el golpeteo hacia el jefe del Ejecutivo estatal.

Trascendió que el senador y líder de Morena, Joel Molina Ramírez, en complicidad con Baldemar Cortés Meneses, funcionario federal que funge como coordinador de los programas de desarrollo en el distrito uno, controlarían la llegada de tres camiones de militantes y beneficiarios del gobierno de López Obrador, quienes estarían más que dispuestos a lanzar consignas contra la “superdelegada” Lorena Cuéllar Cisneros por llevar a cabo una pésima labor como representante de la administración federal.

Durante el evento que Andrés Manuel López encabezará en Apizaco la mañana de este día para entregar apoyos a los beneficiarios de los programas de su administración y supervisar el avance de las acciones gubernamentales, lo mismo se esperan abucheos para el gobernador Marco Mena que para la “superdelegada” Lorena Cuéllar, de ahí que muchos quieren estar presentes para conocer cuál será la reacción del presidente de México.

La adelantada sucesión que se vive en Tlaxcala si afectará al presidente y su gobierno, porque los ciudadanos percibirán que la lucha por el poder entre los morenistas es igual o peor a la que se daba en el PRI, en el PAN y en el PRD.

Trascendió que la unidad del bloque mayoritario en el Congreso del Estado conformada por los diputados de Morena, el PT y el PES está sostenida con alfileres, pues ayer estuvo a punto de romperse luego que la diputada federal morenista y hoy ex panista Claudia Pérez Rodríguez empezó a operar para lograr que el legislador local José María Méndez Salgado fuera electo como presidente de la Comisión Permanente.

La operación fue fallida y los diputados optaron por ignorar tal recomendación y designar en el mencionado cargo a la dócil y manipulable Luz Vera Díaz de la bancada del PES.

Por cierto, el senador y líder de Morena, Joel Molina, sostuvo una reunión con los legisladores locales afines a su proyecto, donde reconoció que la actitud y errores de Víctor Manuel Báez López fueron la causa principal que los llevó a perder la presidencia de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso local.

En ese encuentro, también se manejó la posibilidad de que pudieran perder el control de la Comisión de Finanzas y Fiscalización que preside la vacilante y convenenciera María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, quien ayer no perdía la oportunidad de andar de lambiscona con la nueva presidenta de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado, María Ana Bertha Mastranzo Corona.

Los reacomodos y ajustes en el Congreso del Estado aun no terminan y no descarte que pronto se den más cambios.

Las especulaciones en torno a la visita del Presidente

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En poco más de 24 horas se comprobará cuál es el ánimo del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, respecto al desempeño de sus funcionarios en Tlaxcala, porque las plumas oficialistas fueron instruidas para decir que el trabajo del gobierno federal en la entidad es muy malo al grado que esa situación le podría costar la chamba a la “superdelegada” Lorena Cuéllar Cisneros.

El gobierno de estado se equivoca y comete un grave error al jugarle al bueno y al malo, porque su chafa estrategia de mostrarse servil y al extremo colaborador para organizar la visita que realizará López Obrador mañana viernes en la plaza de toros Rodolfo Rodríguez “El Pana” ubicada en Apizaco y de generar un mal ambiente que se puede comprobar con el excesivo golpeteo mediático hacia Lorena Cuéllar y al gobierno federal le puede salirle contraproducente porque su actitud no pasa desapercibida para el equipo del presidente.

Si el trabajo de Cuéllar Cisneros como encargada de los Programas de Desarrollo y representante del gobierno federal es pésimo o deficiente como dicen sus críticos por consigna, seguramente el mandatario del país no tendrá ningún problema en reconocer esa inconsistencia y quizás hasta decida nombrar a un nuevo funcionario que lleve a cabo esa encomienda en Tlaxcala de una menara más eficiente, pero si los avances de las acciones de su administración son aceptables y hasta ahora han cumplido con las metas establecidas seguramente lo dirá y reconocerá el trabajo de sus colaboradores.

Pronto veremos que versión es la real. Andrés Manuel López Obrador no es un presidente que le guste la simulación. Difícilmente se le puede engañar y por lo tanto la estrategia de montar protestas a modo –con ayuda de connotados morenistas- contra Lorena Cuéllar seguramente no prosperará, de ahí que lejos de dañar la imagen de la “superdelegada” seguramente la fortalecerán ante los ojos del presidente de México.

De acuerdo con la información disponible, hasta este momento el gobierno federal de López Obrador ha beneficiado a más de 220 mil tlaxcaltecas con la entrega global de más de 742 millones de pesos que han sido distribuidos en siete programas sociales.

Si ese avance es malo y el trabajo realizado en Tlaxcala por los funcionarios federales encabezados por Lorena Cuéllar es mínimo y deficiente, lo justo es que sea despedida, pero si es aceptable y eficiente también que se diga para que se reconozca que el gobierno de AMLO si está cumpliendo con los ofrecimientos que se hicieron durante la campaña presidencial de hace un año.

La visita del presidente dará mucho de qué hablar y más cuando la sucesión por el gobierno del estado está en marcha.

Los mensajes del gobernador Mena

El gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez sin salirse de su estilo ha enviado en los últimos días algunos mensajes para dejar en claro que su administración está en sintonía con el gobierno federal y que abrirá el juego de la sucesión a priistas que no estaban al cien por ciento identificados con su grupo político.

Aprovechando la próxima visita del presidente López Obrador, el mandatario tlaxcalteca hizo la presentación oficial del Programa Supérate, con el cual su gobierno pretende combatir la pobreza extrema.

Ese programa busca entrelazarse con los programas federales a fin de generar una serie de oportunidades para 74 mil tlaxcaltecas que viven en pobreza extrema. La intención es que en un plazo de dos años la suma de recursos estatales y federales permita mejorar sustancialmente las condiciones de vida de esas personas.

El gobierno de Mena encontró la forma de empatar un programa estatal con las acciones federales y de esa forma entrar en el ánimo del gobierno federal, que habrá que ver si facilita la operación del Programa Supérate o lo obstaculiza para evitar compartir los logros que se puedan tener.

Por lo pronto, no dude que el mandatario tlaxcalteca aprovechará la presencia de AMLO para destacar y hablar del Programa Supérate.

Por otro lado, le cuento que la actitud del gobernador Marco Mena hacia la presidenta municipal de Tlaxcala, Anabell Ávalos Zempoalteca, a quien ha apapachado en los últimos días no ha pasado desapercibida para la clase política.

En la presentación del Programa Supérate se le vio a la alcaldesa capitalina sentada muy cerca del mandatario mientras otros aspirantes a la candidatura del PRI al gobierno del estado fueron relegados.

Ayer, el gobernador aceptó inaugurar diferentes obras en el municipio de Tlaxcala, las cuales se llevaron a cabo con recursos propios del ayuntamiento, es decir, es la primera vez que el mandatario acompaña a un alcalde a dar el banderazo a obras ejecutadas sin recursos del gobierno estatal.

El trato amigable y camaradería que se observó durante la gira que Marco Mena y Anabell Ávalos encabezaron fue notoria, así como la ausencia de otros miembros del gabinete que buscan la candidatura al gobierno de estado como el secretario de Educación, Manuel Camacho Higareda, la encargada de los festejos de los 500 años del encuentro de dos culturas, Anabel Alvarado Varela y el responsable del Sepuede, Florentino Domínguez Ordoñez.

Pareciera que el gobernador ya dio su visto bueno a la presidenta municipal de Tlaxcala para que se mueva y participe en la búsqueda de la candidatura del PRI al gobierno del estado, sobre todo cuando se sabe que esa priista es hasta ahora la mejor posicionada.

La caída de Báez López, una crónica anunciada

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Las pugnas y pleitos internos en la coalición legislativa conformada por Morena, el PT y el PES que forman parte de la cuarta transformación cobró su primera víctima en la persona del sobrado Víctor Manuel Báez López, quien ayer fue sacado de la presidencia de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado al perder la confianza de la mayoría de los legisladores locales.

 

La salida de Báez López del órgano de gobierno más importante del Poder Legislativo era inminente y el ex alcalde de Zacatelco siempre minimizó las señales que recibió por parte de los diferentes actores políticos que lo rodeaban.

En noviembre del año pasado y a dos meses de haber asumido el cargo y el liderazgo de los diputados locales de Morena, estuvo a punto de ser echado de la presidencia de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado para permitir la llegada de la legisladora María Ana Bertha Mastranzo Corona.

En aquella ocasión, la decisión ya estaba tomada por parte de los diputados locales, pero la intervención del entonces futuro subsecretario de la Secretaría de Gobernación, Zoé Robledo Aburto, impidió que se concretara ese cambio, pero si avaló que Mastranzo Corona fuera designada coordinadora de los legisladores de Morena y que Víctor Manuel Báez sólo conservara la presidencia de la mencionada junta.

Alentado y protegido por el ex gobernador priista José Antonio Álvarez Lima y el actual senador y líder de Morena en Tlaxcala, el también ex militante del PRI, Joel Molina Ramírez, el diputado Báez López asumió el control del Congreso del Estado y se alió con el actual mandatario priista Marco Antonio Mena Rodríguez y la chiquillada legislativa integrada por el PRD, PAN, PRI, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y el Verde Ecologista para, según él, demostrar un poder que era tan endeble como su liderazgo.

Los meses avanzaron y su soberbia y falta de oficio político lo empezó a perder. Se alejó de sus aliados y a través de Melecio Domínguez Morales, secretario Parlamentario del Congreso del Estado, empezó a ocultar información a los legisladores que terminaron por no aceptar las formas de Víctor Manuel Báez y ese funcionario que también fue removido de su puesto.

En ese tiempo, el diputado morenista también decidió romper su alianza con el gobernador Marco Mena. No respeto acuerdos y empezó a lanzar duras críticas a la administración estatal. Ante esa actitud, el mandatario decidió dejar sólo al soberbio legislador que perdió la interlocución con el jefe político del estado una vez que Arnulfo Arévalo Lara fue removido como enlace entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo.

Báez López siempre contó con el respaldo de algunos diputados convenencieros y sin criterio propio como el coordinador de los legisladores del PRD, Miguel Ángel Covarrubias Cervantes, así como María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, presidenta de la Comisión de Finanzas y Fiscalización y la incompetente representante de la fracción parlamentaria del PT, Irma Garay Loredo y el ladino lambiscón Ramiro Vivanco Chedraui.

Ayer, los contados esbirros de Víctor Manuel Báez nada pudieron hacer para evitar su remoción y tampoco tuvieron la delicadeza de ocultar su sometimiento, pues con una sola señal de su pastor se salieron del salón de sesiones para no votar el punto de acuerdo por el cual se ordenaba el cambio del presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado.

El triunvirato que por casi diez meses mantuvieron en el Congreso del Estado Víctor Manuel Báez, José Antonio Álvarez y Joel Molina llegó a su fin. Hoy Mastranzo Corona deberá mostrar oficio político y mayor sensibilidad si es que quiere conservar la unidad y el liderazgo.

Ojalá el comportamiento de los legisladores sea diferente y los ciudadanos perciban a unos diputados locales comprometidos con el pueblo y no sólo con sus intereses.

Los números de la adelantada sucesión en Tlaxcala

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A dos años de los comicios locales para que los ciudadanos y las ciudadanas acudan a las urnas para elegir gobernador, la morenista y delegada de Programas de Desarrollo del gobierno federal, Lorena Cuéllar Cisneros, encabeza las preferencias y conserva una cómoda ventaja sin que hasta ahora algún miembro de su partido se acerque para hacerle competencia, sin embargo el PRI pudiera representar un peligro al tener hoy en día a la aspirante más fuerte que cada mes registra un crecimiento en las preferencias.

Como sucede a nivel nacional, el partido del presidente de México Andrés Manuel López Obrador conocido como Morena se ubica en el primer lugar en las intenciones del voto de los ciudadanos, lo que demuestra que el arrastre de esa fuerza política aún se conserva a casi 10 meses de los comicios presidenciales del 2018.

En Tlaxcala la aspirante con mayor posicionamiento e intención del voto es Lorena Cuéllar, quien pareciera ser la mejor opción que tiene Morena para buscar la gubernatura, pues sus porcentajes son muy superiores a los que obtienen sus compañeros de partido y que también se mueven para lograr esa posición como son los senadores Ana Lilia Rivera Rivera y Joel Molina Ramírez, quienes piensan que por ser mencionados en alguna columna están en posibilidades de disputar la nominación.

De acuerdo con los resultados de diferentes estudios demoscópicos, la “super delegada” tiene en la actualidad una intención del voto del 45 al 48 por ciento, de ahí que su reto es mantener esa pretensión porque según un análisis de prospectiva sus posibilidades de crecer son reducidas y existe más riesgo de perder apoyos que de ganar simpatías.

Y si bien los números y tendencias indicarían que Morena podría ganar el gobierno del estado en Tlaxcala, los datos también refieren que ese partido estaría en condiciones de enfrentar una real competencia del PRI porque es el único que tiene estructura y aún conserva el poder en la entidad.

De la lista de priistas que se mencionan como aspirantes a la candidatura a la gubernatura, Anabell Ávalos Zempoalteca, actual presidenta municipal de Tlaxcala, es la única que podría volverse una rival competitiva al lograr por si sola una intención del voto del 14 por ciento, cifra que se eleva en un 6 por ciento cuando se vincula al PRI.

El resto de los priistas se encuentra estancado en sus preferencias y ninguno está en condiciones de ofrecer un escenario de competencia, porque sencillamente los ciudadanos y las ciudadanas no los perciben como una opción de triunfo.

Los análisis de prospectiva señalan que la alianza electoral que el PRI pudiera conformar en Tlaxcala rumbo a las elecciones del primer domingo de junio del 2021 sería la más competitiva, incluso más de la que estarían en posibilidades de establecer el PAN y el PRD, pues ambos partidos carecen, por el momento, de un aspirante con fuerza que goce del respaldado de los electores.

Hay que tener presente que en Tlaxcala hay varios grupos políticos y partidos nacionales y locales que si bien no tiene un gran respaldo social, si aportan sufragios que en su momento ayudan a obtener la victoria, de ahí que el PRI podría buscarlos para encabezar una amplia coalición electoral que pueda crecer en simpatías y estar en condiciones de dar la pelea para conservar el poder.

Aunque no faltarán los críticos pacotilla, le comento que en ningún momento estoy asegurando que Lorena Cuéllar será la candidata de Morena al gobierno del estado y que esa funcionaria federal ganará las elecciones del 2021, pues simplemente le estoy describiendo los resultados que arrojaron las últimas encuestas y unas conclusiones del análisis que se hizo con base en la información obtenida y disponible que también refieren que la pelea por la sucesión en Tlaxcala será entre mujeres y uno que otro varón de relleno.

Habrá que ver si conforme pasan las semanas y los meses las tendencias se mantienen o se registran cambios, porque sería un error asegurar que las cosas se encuentran definidas y que no habrá sorpresas.

A la congeladora propuesta de crear la Fiscalía General de Justicia

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De mantenerse intactas las posturas de los diputados, lo más seguro es que la creación de la Fiscalía General de Justicia del Estado se posponga, pues los legisladores de la bancada del morenista Víctor Manuel Báez López y de otras fuerzas políticas no respaldaron que dicha iniciativa sea analizada, discutida y aprobada antes del 30 de mayo en que finaliza el actual periodo ordinario de sesiones.

Cansados del protagonismo, la soberbia y la falta de oficio político del presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado, Víctor Manuel Báez López, diputados de Morena, el PT, el PRI, el PAN y de otras fracciones parlamentarias decidieron el viernes por la noche mandar a la congeladora la iniciativa para integrar la mencionada fiscalía quedaría paso a la desaparición de la Procuraduría General de Justicia en el Estado.

Durante las sesiones que celebraron el pasado viernes por la tarde noche diferentes comisiones del Congreso de Estado para aprobar los dictámenes de algunas iniciativas que serían presentados en las últimas sesiones ordinarias, los legisladores no sólo evidenciaron su rechazo a la propuesta que hizo Báez López para crear la fiscalía por tener algunas inconsistencias y errores, sino porque el diputado morenista pretendía violar los procedimientos con tal de que su planteamiento llegará hasta el pleno para ser avalado por la mayoría.

Antes de que se tocara el asunto de la fiscalía, los diputados habían aprobado los dictámenes de otras iniciativas que estarían en condiciones de ser aprobados esta semana, de ahí que el endeble Víctor Manuel Báez perdió la compostura cuando observó que su iniciativa era cuestionada y rechazada.

El debilitado presidente del órgano de gobierno más importante del Poder Legislativo comprobó que sólo tenía el respaldo de su “primer espada” y coordinador del PRD en el Congreso local, Miguel Ángel Cervantes Covarrubias , la pesada e improductiva representante de la fracción parlamentaria del PT, Irma Garay Loredo y de la zombi morenista María del Rayo Netzahuatl Ilhuicatzi, presidenta de la Comisión de Finanzas y Fiscalización, quienes pese a sus ridículos berrinches y amagos no pudieron convencer a sus compañeros para que cambiaran de opinión, de ahí que los integrantes de las comisiones votaron para posponer la aprobación de la Fiscalía General de Justicia del Estado.

El protagonismo que utilizó Báez López al arranque de los foros y durante su desarrollo de los mismos para mostrarse como un bragado diputado de la cuarta transformación ajeno a la influencia del gobernador priista Marco Antonio Mena Rodríguez de muy poco le sirvió, pues tal y como se lo comente hace unos días su liderazgo hacia la mayoría de los legisladores locales es casi nulo y el pasado viernes el ex alcalde de Zacatelco lo comprobó.

Cómo no recordar la frase de Víctor Manuel Báez en la inauguración de los foros de consulta para enriquecer la propuesta para crear la Fiscalía General de Justicia del Estado, pues según el diputado la sociedad está «hasta la madre» de la inseguridad, por lo que era imperante contar con una nueva institución que respondiera a las demandas ciudadanas y que además fuera capaz de ser autónoma e impartir justicia sin sesgos.

No lo cuente en voz alta, pero los mentados foros que se organizaron no sirvieron de nada, porque al final la iniciativa de ley que se presentó tiene errores que los legisladores no se animaron a avalar.

El más feliz por la decisión de los diputados locales será el gris e inútil procurador de Justicia en el estado, José Antonio Aquiahuatl Sánchez, quien seguirá al frente de la PGJE sin dar resultados y justificando su incapacidad tal y como lo ha hecho en los últimos meses.

Habrá que ver que explicación ofrece Báez López para tapar su derrota y su falta de liderazgo, ya que el morenista se comprometió a tener aprobada dicha iniciativa en el actual periodo ordinario de sesiones que vence el jueves 30 de mayo, lo cual al parecer no sucederá porque le ganó la soberbia y se olvidó del oficio político.

La lucha por el poder al interior del Congreso de Estado es intensa y pronto se verá que grupo empieza a ganar terreno.

Finalmente, le cuento que el próximo viernes estará en Apizaco el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, quien encabezará un acto en ese municipio.

Habrá que ver a quién felicita y a quién le jala las orejas por no estar realizando bien su trabajo.

Los problemas que tocan la puerta en Tlaxcala

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Si bien el gobierno federal ha librado hasta ahora problemas en el sector salud por la mala atención en los hospitales o porque no se ha generalizado o agravado la falta de medicamentos, lo cierto es que pronto podría lidiar con la sequía que afecta al campo tlaxcalteca y que ya perjudicó la producción de algunos alimentos como el maíz porque las lluvias simplemente se retrasaron.

Hay que decir que hasta ahora la administración del presidente de México Andrés Manuel López Obrador ha sabido enfrentar la problemática del sector salud en la entidad, pues al menos Tlaxcala no padece la marcada escasez de medicamentos que reportan 28 entidades del país y ningún hospital vive una crisis financiera como la que enfrentan otros nosocomios por los recortes presupuestales ordenados por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

En Tlaxcala no es nueva la problemática que hoy vive el sector salud del país, pues la falta de medicinas, el recorte de personal y la ausencia de especialistas son una constante desde el gobierno de Mariano González Zarur, de ahí que la actual administración estatal que encabeza Marco Antonio Mena Rodríguez ha tenido que enfrentar esa realidad a lo largo de 28 meses sin que se haya convertido en una crisis para su gestión.

Según las autoridades federales responsables del IMSS e ISSSTE los servicios médicos y de atención a los pacientes operan normalmente en Tlaxcala, pese a las quejas que existen de algunos enfermos renales por el trato y condiciones en que se llevan a cabo las diálisis en la segunda institución.

El sector salud del estado se encuentra estable y aunque está lejos de ser considerado uno de los mejores a nivel nacional, al menos no figura en los reportes que se han elaborado por la escasez de medicamentos o la falta de liquidez que ponga en riesgo la atención de pacientes.

Veremos si esa calma se mantiene o al final la crisis nacional del sector salud termina por pegar en Tlaxcala, pues aunque no se quiera reconocer la administración de López Obrador enfrenta un grave problema que le ha empezado a golpear en su imagen porque los pacientes, médicos y personal de apoyo lo culpan de la actual dificultad que se vive al aplicar una exagerada política de austeridad y recortes presupuestales.

Otro problema que en breve tendrá que ser atendido por las autoridades federales es el del campo tlaxcalteca, cuya producción de granos y otros productos ya se vio afectada por la sequía que azotó al estado.

Los campesinos conocen los tiempos y saben que la producción de maíz y otros productos será mala porque las lluvias fueron contadas durante mayo, lo cual impidió el desarrollo de las plantas que ya no generan los alimentos esperados, de ahí que los trabajadores del campo ni siquiera estarán en condiciones de recuperar lo invertido.

Ante tal panorama, no descarte que los campesinos se organicen y acudan al gobierno federal y estatal para solicitar apoyos, porque es un hecho que el sector primario del estado vivirá una crisis por la sequía que se registra.

Si el gobierno federal de Andrés Manuel López sólo estaba preocupado porque sus programas sociales de su administración no terminan por arrancar y hacerse realidad, ahora tendrá que afrontar los problemas del sector salud y del campo mexicano que no se resolverán por arte de magia.

La rebelión de los diputados locales de la 4T

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La salida de Zoé Robledo Aburto de la Secretaría de Gobernación para ocupar la dirección general del IMSS tras la escandalosa renuncia del expanista Germán Martínez Cázares, seguramente trastocará la frágil estabilidad que se registra en algunos Congresos locales entre los diputados que conforman el bloque mayoritario de la cuarta transformación, pues el encargado de contener las divisiones y confrontaciones internas ahora se dedicará a atender la problemática de esa institución del área de la salud.

Si el actual presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado, Víctor Manuel Báez López, aún se mantiene en el cargo fue por la intervención del subsecretario de la Segob Zoé Robledo que evitó la fractura de la coalición legislativa integrada por Morena, el PT y el PES, ya que a principios de noviembre del año pasado ese funcionario comprobó que los diputados tlaxcaltecas de ese grupo rechazaban el liderazgo del oriundo de Zacatelco por su abierto entreguismo a la administración del gobernador priista Marco Antonio Mena Rodríguez.

Báez López se pudo mantener porque también contó con el apoyo incondicional del líder de Morena en Tlaxcala, Joel Molina Ramírez, quien hoy también despacha como senador y presume a todos los que quieren escucharlo que no sólo es el operador político del presidente de México Andrés Manuel López Obrador, sino su amigo y su gallo para convertirse en candidato a la gubernatura.

Otro que ayudó al ex alcalde de Zacatelco Víctor Manuel Báez es el senador con licencia y actual director del Canal Once, el ex gobernador José Antonio Álvarez Lima. Esos personajes han creado un triunvirato en el Poder Legislativo de Tlaxcala, el cual establecieron para satisfacer sus intereses, pues cuando les conviene se ponen a las órdenes del gobernador Mena y cuando no se muestran como un blandengue bloque opositor.

La intención de ese triunvirato es disputar la candidatura de Morena al gobierno del estado a la actual “superdelegada” del gobierno federal, Lorena Cuéllar Cisneros, de ahí que no pierden la oportunidad para promover a Joel Molina que se muere por ser el sucesor de Marco Antonio Mena en el 2021.

Como se lo mencioné hace un momento, el diputado Víctor Manuel Báez fue removido de la coordinación del grupo parlamentario de Morena en noviembre, cargo que desde esa fecha dice detentar la gris Ana Bertha Mastranzo Corona que nunca tuvo el coraje, la audacia, la intrepidez, el arrojo, el brío, el ímpetu, el ánimo, la determinación, el valor, la bizarría, la gallardía, la enjundia, el atrevimiento y la osadía para llegar a la presidencia de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso del Estado que por lógica política debió ocupar.

A casi nueve meses de que la actual legislatura de Tlaxcala asumió funciones y sin la abierta intervención de Zoé Robledo, el panorama para Víctor Manuel Báez es desalentador porque cada vez se reúne el consenso necesario entre los 25 diputados locales para removerlo de la presidencia del mencionado órgano de gobierno del Congreso del Estado.

Su único aliado visible e incondicional es el quebradizo diputado perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes, quien ahora enfrenta un escándalo luego de utilizar con fines políticos a más de 200 personas inscritas en el programa federal “Jóvenes Construyendo el Futuro”.

El gobierno de Mena Rodríguez se anticipó a lo que podría venir y decidió retirar al enlace que había designado para negociar y pactar con los diputados, ya que en varias ocasiones durante diferentes procesos legislativos comprobó que Báez López no sólo carecía de control y liderazgo entre sus compañeros, sino que tampoco cumplía los acuerdos previamente establecidos.

La guerra de baja intensidad que se vive en Tlaxcala por la candidatura de Morena al gobierno del estado es real y pronto podría subir de tono. El diputado Víctor Manuel Báez podría ser la primera baja, aunque tampoco se descarta que se mantenga en su actual posición y demuestre que su triunvirato está fuerte y empieza a ganar terreno en la batalla por la sucesión.

En unos días veremos a que grupo perjudicó más la salida de Zoé Robledo de la Secretaría de Gobernación.

El asistencialismo oficial a todo lo que da

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En los próximos días el asistencialismo de las administraciones federal y estatal estará más que presente en Tlaxcala, pues existe el objetivo de que ambas autoridades cumplan con sus metas y hagan realidad la entrega de apoyos económicos a los ciudadanos y ciudadanas que forman parte de algún programa gubernamental.

La inversión para alentar el desarrollo a través de infraestructura podría ser un tema pendiente para este 2019 por parte del gobierno federal que encabeza el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, cuya prioridad por el momento es concretar la dispersión de los apoyos económicos prometidos a los adultos mayores, a los jóvenes y a las personas con alguna discapacidad.

Las obras prometidas y ofrecidas hace unas semanas por López Obrador en materia carretera durante una visita oficial que realizó a Tlaxcala quizá puedan esperar junto con la inversión de casi 700 millones de pesos que se anunció en aquella ocasión, pues hasta el momento nadie sabe cuándo empezará el proceso de licitación y menos cuándo se podrían aplicar esos fondos que corren el riesgo de entrar a la bolsa de los subejercicios y perderse al no ser empleados para el fin que se programaron.

El objetivo prioritario del gobierno federal son los programas sociales con un alto grado de asistencialismo. Se dice que para el 1 de julio se tiene programado un informe de los avances logrados por la administración del presidente Andrés Manuel López, cuya meta es haber entregado para esa fecha apoyos económicos a 20 millones de mexicanos.

En Tlaxcala los funcionarios federales bajo el mando de la “super delegada” Lorena Cuéllar Cisneros trabajan a marchas forzadas para cumplir con la meta, es decir, beneficiar a casi 700 mil tlaxcaltecas, para lo cual en los próximos días ampliarán la capacidad de reparto de tarjetas a los beneficiarios de los diferentes programas para que a la brevedad reciban los recursos prometidos por el presidente de México.

Ojalá el gobierno federal no olvide la inversión en infraestructura y también establezca como prioridad esas acciones, porque si bien sus programas sociales tendrán un impacto en el desarrollo, lo cierto es que también este país y estado necesitan obras que contribuyan al progreso.

Pero el asistencialismo oficial que se vive en el país con gran intensidad no es privativo del gobierno federal, pues después de seis meses de que el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez anunciara el programa “Supérate” con el que se busca combatir la pobreza extrema en Tlaxcala, éste se hará realidad en las próximas semanas.

En breve iniciarán las acciones que permitirán atender en una primera etapa a 37 mil tlaxcaltecas que viven en esas condiciones, para lo cual el gobierno estatal también aplicará un censo para conocer sus problemas y necesidades, tal y como en su momento lo hicieron las autoridades federales para armar sus padrones respecto a sus programas sociales.

Según el mandatario estatal la estrategia del mencionado programa que se diseñó a partir de la experiencia de 20 países, incluyendo México, es contribuir al desarrollo de esos habitantes, porque el objetivo es hacer que Tlaxcala sea el estado con menor pobreza extrema a nivel nacional.

Para el programa “Supérate” la administración de Marco Mena tiene previsto ejercer para este año 200 millones de pesos que si se distribuyen equitativamente entre los 37 mil tlaxcaltecas que viven en 13 municipios de la entidad cada uno recibirá alrededor de 5,405 pesos.

Dicha cifra que es casi 35 por ciento mayor a lo que recibe en estos momentos un beneficiario del programa federal “Jóvenes Construyendo el Futuro” que cada mes le depositan 3,600 pesos para juntar al año 43,200 pesos, pareciera que es insuficiente para cumplir el objetivo de combatir la pobreza extrema.

El gobierno de Marco Mena podría saltar a la historia si en realidad comprueba que con la entrega de 5,405 pesos pudo logar que la mitad de los 74 mil tlaxcaltecas que viven en pobreza extrema dejaron esa condición en los próximos meses.

En lo personal creo que el programa “Supérate” es una medida asistencialista de las autoridades estatales que optaron por crear un acción gubernamental que les permita decir que ellos también entregan recursos a los pobres como lo hace la administración de López Obrador.

Dudo que 5,405 pesos sean un factor determinante para sacar de la pobreza extrema a 37 mil tlaxcaltecas como pretende hacer creer el gobierno de Marco Mena, sin embargo habrá que ver y conocer los detalles de dicho programa para poder evaluar su impacto en Tlaxcala.

La demagogia de la Segob sobre la inseguridad

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Alguien debería sugerir al bisoño secretario de Gobierno en Tlaxcala, José Aarón Pérez Carro, que recurrir constantemente a la demagogia para abordar el tema de la inseguridad no le ayudará a calmar el creciente malestar ciudadano y mucho menos asustar a los delincuentes, a quienes suele lanzar tontas amenazas de que no tendrán cabida en el estado cuando se observa que el crimen cada vez desplaza más a las autoridades.

Resulta ridículo leer y escuchar las declaraciones del encargado de la política interna en el estado cuando ante los medios de comunicación y con los gestos de “Harry El Sucio Callahan” se quiere mostrar como un funcionario implacable contra los criminales, pues aparte de minimizar los hechos violentos de los últimos días lanza advertencias que más que temor provocan risa a los maleantes que se han de pitorrear de la supuesta coordinación que según el titular de la Segob existe entre los tres niveles de gobierno para combatir la inseguridad.

El recomendado de la ex gobernador de Tlaxcala Beatriz Paredes Rangel no sólo le quedó muy grande el puesto de procurador de Justicia, sino el de secretario de Gobierno, toda vez que su “experiencia” como un longevo burócrata más de la PGR no se ve por ningún lado, ni sus dotes de político porque simplemente el problema de la inseguridad no sólo se ha acrecentado, sino que empieza a salirse de control.

Pérez Carro declaró que la actual administración estatal no permitirá el fácil arribo de los delincuentes a Tlaxcala y que trabajan para impedir que operen en la entidad porque según el blandengue funcionario los criminales no tienen lugar en el estado.

Sin embargo, alguien debería avisarle que las bandas de maleantes llegaron desde hace tiempo y que su operación por el territorio tlaxcalteca es permanente porque lo mismos se dan asaltos por comandos que desarman a policías municipales y roban cajeros, que hay secuestradores que se enfrentan a balazos con agentes de investigación para darse a la fuga o que hay hampones que sin ningún temor entran a un banco en la capital de estado para robar a clientes o hay ejecuciones y ataques a ciudadanos con armas de fuego a plena luz del día.

La coordinación de la que supuestamente habla el titular de la Secretaría de Gobierno debería ser real y no una mera cuestión imaginaria de su titular, porque si realmente existiera se vería más el trabajo de la policía estatal en municipios como Apizaco, donde por alguna extraña razón ha sido marginado y olvidado por la actual administración estatal que encabeza Marco Antonio Mena Rodríguez.

El alcalde de la ciudad rielera, el panista Julio César Hernández Mejía, ha invertido recursos públicos para mejorar la seguridad no sólo en equipamiento y vehículos, así como en una Aplicación Policial Inteligente, pero sus esfuerzos no han sido respaldados por el gobierno de Mena y por la administración del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, que decidió cancelar los fondos que recibía ese municipio para ese rubro.

Sigue pendiente la promesa del gobernador Marco Mena de aumentar en 50 por el ciento el número de policías estatales y de realizar una inversión histórica en seguridad, porque pasan los días y semanas y no se ve para cuando se vaya a hacer realidad esos ofrecimientos cuando a su administración le quedan poco más de 27 meses de vida.

Y créame que el asunto de la inseguridad es un tema que le ha pegado muy fuerte a la imagen del mandatario tlaxcalteca, pues éste ha permeado más que las obras y acciones emprendidas por la administración estatal como la ampliación y modernización de la carretera Tlaxcala-Apizaco y la construcción del nuevo Hospital General.

Hay funcionarios estatales que le han fallado al gobernador y a los tlaxcaltecas, pues sencillamente su trabajo es nulo por más declaraciones estrambóticas que hagan ante los medios de comunicación, como es el caso del intrascendente Pérez Carro que debería renunciar ante su manifiesta incapacidad.

La verdad no peca pero incomoda.

La negación, la actitud recurrente del gobierno

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Hasta cuando el gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez reconocerá que en Tlaxcala si opera el crimen organizado y que éste curiosamente llegó para quedarse, al grado que ahora fuerzas policiacas de otros estados como es el caso de Puebla tienen que venir hasta estas tierras a combatir y detener a los delincuentes porque aquí el inútil procurador de Justicia, José Antonio Aquiahuatl Sánchez, es un cero a la izquierda.

Como suele suceder con casos de alto impacto que terminan por dañar la imagen de las autoridades estatales, el tema del enfrentamiento registrado el pasado viernes por la noche entre una banda de secuestradores contra elementos de la Fiscalía General del Estado de Puebla que dejó un criminal muerto en la calle Yunque de la colonia Ferrocarrilera del municipio de Apizaco se minimizó, para evitar que éste tuviera impacto negativo entre los habitantes de este estado que según el gobierno de Tlaxcala es de los más seguros del país.

La absurda negación de los funcionarios estatales de no reconocer la operación del crimen organizado en Tlaxcala es insostenible, pues de acuerdo con las versiones oficiales se sabe que los agentes poblanos investigaban a una banda de secuestradores que operaba en Puebla y Tlaxcala, por lo que una vez que obtuvieron y comprobaron la información realizaron los trámites legales necesarios para incursionar en Apizaco donde pretendían llevar a cabo un operativo para detener a los integrantes de ese grupo de maleantes que al parecer tenían privada de su libertad a una persona.

En ese operativo que derivó en un enfrentamiento armado participaron varias personas que recurrieron a la violencia para detener el avance de los miembros de la Fiscalía de Secuestro y Delitos de Alto Impacto de la Fiscalía General del Estado de Puebla.

Por la versión oficial que la PGJE de Tlaxcala emitió a través de un comunicado, se tiene confirmado que los integrantes de la banda criminal lograron escapar. En su huida también se especula que se llevaron a su víctima, aunque también existe otra versión que refiere que los agentes sí lograron rescatar a una joven de Orizaba, Veracruz, que había sido levantada anteriormente en Puebla.

La oficina de prensa de la PGJE informó que la dependencia sólo abrió una carpeta de investigación por el fallecimiento de un presunto criminal, de ahí que para muchos el operativo montado en Apizaco fuera un fracaso, tanto que se sospecha que alguien pasó el pitazo a los miembros de esa banda criminal que tuvo las condiciones para poder huir de Apizaco.

Se desconoce si esa banda es la responsable de algunos secuestros cometidos en Tlaxcala. En el último mes se tiene conocimiento de dos privaciones ilegales de la libertad que involucran a una mujer y un hombre, los cuales no han sido resueltos por la PGJE que controla el gris José Antonio Aquiahuatl.

Resulta preocupante que los agentes poblanos de la Fiscalía General del Estado de Puebla hayan descubierto que en Apizaco operaba un grupo criminal dedicado al secuestro y otros ilícitos sin que en Tlaxcala estuvieran enteradas las autoridades encargadas de brindar seguridad y procurar justicia, situación que demuestra que los funcionarios responsables de esas tareas hacen muy mal su trabajo.

Es ridículo que el procurador José Antonio Aquiahuatl y el secretario de Gobierno José Aarón Pérez Carro sostengan que en Tlaxcala no opera el crimen organizado y que sea a través de una dependencia del gobierno de Puebla por la cual nos enteremos que en Apizaco hacía de las suyas una banda de secuestradores.

La sicosis por la ola de inseguridad que prevale en Apizaco y en Tlaxcala va en aumento. En redes sociales se especula que el criminal abatido la noche del viernes luce la misma ropa y características del maleante que al inicio de la semana se metió a un banco de la capital tlaxcalteca para robar 270 mil pesos a unas jóvenes que habían retirado esa cantidad.

Si Tlaxcala es de los estados más seguros del país, no quiero imaginar cómo estarán otras entidades.