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Archiv para 22 octubre, 2018

¿Ruptura en puerta?

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El trabajo unido, diálogo y contacto permanente que se prometieron los diputados locales y el Ejecutivo estatal parece que no tendrá mucho futuro, pues el viernes pasado los legisladores su fueron por la libre y aprobaron la ratificación de Fernando Bernal Salazar como magistrado y removieron a la marianista Leticia Ramos Cuautle como integrante del pleno del Tribunal Superior de Justicia en el Estado.

La ratificación de Fernando Bernal como magistrado del TSJE deja un mal antecedente en la reciente relación entre el Congreso del Estado y el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, quien ya comprobó que enfrentará una legislatura de caprichos y de ocurrencias que complicarán el desarrollo de su administración.

Y en ese proceso quedó demostrado que Arnulfo Arévalo Lara, enlace del gobernador con los diputados locales no sirve de nada, pues los legisladores comandados por el protagonista y ocurrente perredista Miguel Ángel Covarrubias Cervantes decidieron en unos minutos la ratificación del morenista Fernando Bernal como magistrado, sin considerar los argumentos de las últimas dos legislaturas que se opusieron a la reincorporación de ese cuestionado abogado como miembro del TSJE.

El caso era más que conocido por Arévalo Lara porque en la pasada legislatura fue el responsable de la comisión que rechazó la ratificación de Bernal Salazar, de ahí que en esta ocasión el priista decidió nadar de muertito y dejar que la mayoría opositora se mostrara más que aliada del hoy magistrado.

Pareciera que los diputados de la alianza legislativa conformada por Morena, el PT y el PES estaban decididos a reclamar su cuota de poder en el TSJE y sin mayor análisis y discusión removieron a la marianista Leticia Ramos para abrirle un espacio a Fernando Bernal, quien en los comicios locales del 2016 fue inscrito como candidato a diputado local por la vía plurinominal por el partido que comanda Andrés Manuel López Obrador, el futuro presidente de México.

Quizá algunos legisladores locales de Morena, el PT y el PES ya se dieron cuenta que recibir línea del gobierno del estado a través del inútil Arévalo Lara tiene un alto costo para su imagen y entonces se decantaron por seguir sus instintos que están más inclinados a satisfacer sus intereses que en cuidar las formas y el estado de derecho.

La decisión del viernes pasado sobre el caso Bernal Salazar no sólo tensará la relación entre la actual legislatura y el poder Ejecutivo, sino que también complicará la “armonía” que prevalece al interior del Tribunal Superior de Justicia en el Estado, donde los marianistas bajo el gris mando del poblano Héctor Maldonado Bonilla tienen su coto de poder.

Hay que tener presente que la nefasta magistrada Elsa Cordero Martínez en alianza con el ex gobernador Mariano González Zarur operó para impedir la ratificación de Fernando Bernal como miembro del TSJE, postura que fue heredada a la actual administración que simplemente mantuvo los odios hacia ese mediano abogado que nunca se cansó ni se rindió para conseguir una posición que le representa un buen salario y estatus.

Elsa Cordero y Fernando Bernal se reencontrarán y se verán las caras en el pleno del TSJE, por lo que no tardarán en desacreditarse.

Los actuales diputados locales ya probaron el poder y habrá que ver de ahora en adelante cuál es su comportamiento, sobre todo porque ya comprobaron que son capaces de hacer y deshacer sin necesidad de contar el aval del gobernador.

En breve los legisladores deberán analizar y aprobar el presupuesto de ingresos y egresos del gobierno del estado, documentos que en unos días más enviará el mandatario Marco Mena al Congreso del Estado.

Se dice que la intención de los diputados es llevar a cabo unos cambios con la idea de meterle mano a esas iniciativas para realizar recortes en ciertas áreas del gobierno del estado y canalizar más recursos a otros programas sociales que los legisladores ya tienen detectados.

La relación del Poder Ejecutivo con el Legislativo entró en un proceso de descomposición que podría terminar en una ruptura inevitable antes de que concluya el presente año.