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Archiv para octubre, 2018

Una ilusión la separación de poderes

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Cuando Morena y sus aliados el PT y el PES lograron en las elecciones del pasado 1 de julio la mayoría en el Congreso del Estado, nació la esperanza de hacer realidad la separación de poderes en Tlaxcala y lograr que los diputados locales se convirtieran en un contrapeso del actual gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, situación que nunca pasó ni pasará por el comportamiento sumiso que mostraron los nuevos residentes del inmueble de Allende.


Sin tener una personalidad y un liderazgo social, los legisladores locales ayer optaron por ratificar el papel de damas de compañía que decidieron asumir hace poco más de un mes ante el mandatario priista Marco Mena, quien los despreció en la instalación de la actual legislatura al convertirse en el primer gobernador en no asistir al arranque de los nuevos trabajos de los diputados y en tratarlos como invitados de segunda en la ceremonia del 15 de septiembre y en el encuentro que sostuvieron con él y el presidente electo de México, Andrés Manuel López Obrador.

El entreguismo de los diputados locales es tal que pareciera que el PRI tiene el control del Poder Legislativo, pero resulta que el ex partidazo y sus compinches apenas si cuentan con tres legisladores que son suficientes para contagiar y multiplicar la sumisión y obediencia que están acostumbrados a seguir ante un gobernador.

Los diputados de Morena y sus aliados ya demostraron que recurrirán a los discursos llenos de vaguedades, a la diatriba y a los llamados a comparecencias de funcionarios estatales para montar una ilusión sobre su supuesto trabajo y aires de cambios que pretenden concretar para combatir la corrupción, lograr la rendición de cuentas y la transparencia, así como otras reformas legales de gran trascendencia.

El diminuto líder de los legisladores de Morena y vapuleado presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso local, Víctor Báez López, evidenció su limitada capacidad al pronunciar un hueco discurso durante la sesión extraordinaria y solemne del Poder Legislativo para celebrar el centenario de la Constitución de Tlaxcala. El morenista se quejó de las reformas efectuadas a ese documento que, según él, han vulnerado la democracia y han concentrado el poder en un gobernante.

Sin precisar los cambios y nombres de los involucrados en esas “terribles modificaciones legales”, el mal recordado ex alcalde de Zacatelco lamentó no sólo los cambios constitucionales, sino a otros ordenamientos legales, porque de acuerdo con la postura de ese diputado se trató de reformas retrogradas que atentaron contra los intereses de las mayorías y limitaron la toma de decisiones.

Víctor Báez más allá de quejarse y de balbucear para describir una serie de ilusiones que nadie le cree, tuvo la oportunidad de fijar ante el mandatario tlaxcalteca cuál sería la postura de la actual legislatura en torno a la separación de poderes y al combate a la corrupción y la rendición de cuentas.

La pasada legislatura aprobó cuestionadas cuentas públicas no sólo de dependencias estatales con sospechas de malos manejos financieros como la Secretaría de Educación Pública, la Secretaría de Salud y la Secretaría de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Vivienda, entre otras. También hay indicios de corrupción en ayuntamientos y en el propio Congreso del Estado que involucra a los anteriores diputados encabezados por Mariano González Aguirre.

El gris diputado local no se comprometió a nada y bien pudo aprovechar la presencia del gobernador para comprometerse a revisar la integración del Sistema Estatal Anticorrupción que difícilmente dará resultados por la forma en que fue conformado y por las personas que fueron incorporadas.

Por lo que se ve el gobernador Marco Mena no extrañará a los diputados de su partido y tampoco se preocupará de que el Congreso del Estado se mueva bajo las órdenes de Morena, el PT y el PES, pues los diputados de esas fuerzas políticas resultaron más dóciles y sumisos que los priistas y panistas.

Si usted pensó que con la llegada de Morena y sus aliados al Poder Legislativo se daría un cambio, creo que se equivocó al igual que yo. Qué lástima, o no.

La soterrada disputa entre morenistas

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La adelantada disputa que existe en Tlaxcala entre los simpatizantes de Morena por la candidatura al gobierno de Tlaxcala que se renovará en el 2021 provocó una serie de decisiones que afectaron al grupo integrado por el longevo líder de ese partido, Joel Molina Ramírez y el ex gobernador y actual senador, José Antonio Álvarez Lima, quienes recibieron el pasado fin de semana un primer estate quieto por parte del futuro presidente de México, Andrés Manuel López Obrador.

La semana pasada López Obrador no sólo visitó la entidad para pulsar su popularidad y la de su partido, sino la del gobernador priista Marco Antonio Mena Rodríguez y la de sus futuros colaboradores como Lorena Cuéllar Cisneros.

A los pocos días de su estancia, el tabasqueño no tuvo problemas para ordenar cambios que incluyeron a su próxima administración y al partido que fundó hace unos años, de ahí que afectó los intereses de Molina Ramírez y Álvarez Lima, ubicados como los principales golpeadores de la futura coordinadora general del gobierno federal en Tlaxcala.

Joel Molina ya tenía asegurado un puesto en el gobierno federal como coordinador regional, sin embargo sus constantes grillas contra Cuéllar Cisneros le costaron la chamba y ahora permanecerá por un año más en la dirigencia estatal de Morena, por lo que su responsabilidad se limitará exclusivamente en el crecimiento del partido que en los pasados comicios logró triunfos importantes.

Álvarez Lima como buen ex priista seguramente entendió el mensaje y seguramente se limitará a desempeñar sus funciones de senador sin tener un papel protagónico.

Su búsqueda para encontrar a otro aspirante al gobierno de Tlaxcala quizá la suspenda, aunque no se descarta que el labioso político siga impulsado a algunos priistas que mantienen el sueño de convertirse en gobernadores como Noé Rodríguez Roldán, secretario de Comunicaciones y Transportes en el Estado y Anabell Ávalos Zempoalteca, la actual presidenta municipal de Tlaxcala, quien por cierto también cuenta con el apoyo del ex gobernador Alfonso Sánchez Anaya.

No resulta extraño que los ex gobernadores José Antonio Álvarez y Alfonso Sánchez coincidan para frenar las aspiraciones de Lorena Cuéllar, quien es sobrina del priista Joaquín Cisneros Fernández, enemigo político de ambos ex mandatarios.

Lorena Cuéllar no tiene asegurada la candidatura de Morena al gobierno de Tlaxcala y mucho menos es la única que puede aspirar a esa posición. En breve asumirá un cargo importante y tendrá que dar resultados, pero sobre todo deberá conducirse como una funcionaria que se apega a la ley y que no se deja dominar por su enorme deseo de ocupar la silla del actual mandatario Marco Antonio Mena.

Un dato que no debe pasarse por alto, fue el encuentro privado que Lorena Cuéllar y Andrés Manuel López sostuvieron la semana pasada en Tlaxcala. Cuando el futuro presidente de México concluyó su reunión con el gobernador Marco Mena, se trasladó a la casa de la diputada federal para compartir el pan y la sal.

En la actualidad Lorena Cuéllar debe ser ubicada como una de las tlaxcaltecas más cercanas al próximo mandatario del país, posición que resulta clave para lo que viene a futuro.

Los que están siendo vigilados y supervisados son los diputados locales de Morena y sus aliados del PT y PES. Hay sospecha de que algunos ya fueron tentados por el gobierno estatal y que recibieron ciertos estímulos para mostrarse dóciles. Son los mismos que aceptaron la interlocución del mediocre priista Arnulfo Arévalo Lara.

Sus nombres pronto se harán públicos, así como los apoyos que recibieron.

El lenguaraz de Manuel Camacho

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El Foro de Consulta Educativa celebrado el fin de semana en Tlaxcala dejó un pésimo sabor de boca, no sólo porque quedó evidenciada la incongruencia de un académico encargado de ese sector en el estado, sino que mostró la alianza perversa que ya se observa entre los dueños de la UAT y los futuros funcionarios federales que trabajarán en el próximo gobierno federal que prometió combatir la corrupción.

El secretario de Educación Pública en Tlaxcala, Manuel Camacho Higareda, no tuvo más que enseñar el cobre y su pobreza intelectual al asumir una actitud disruptiva durante el desarrollo del Foro de Consulta Educativa organizado por el próximo gobierno federal que encabezará Andrés Manuel López Obrador.

El ex chalán de la familia Ortiz regresó a la UAT y en esa trinchera decidió olvidar la férrea defensa y elogios que pronunciaba hace apenas una semanas en torno al Nuevo Modelo Educativo y a la Reforma Educativa impulsada por el hoy presidente de México, el priísta Enrique Peña Nieto.

Simplemente al cuasi poeta se le olvido la política priísta en materia educativa y sin ningún problema se sometió a la voluntad de las futuras autoridades del sector que estarán bajo el mando de Esteban Moctezuma Barragán, pues prometió que él y el gobierno de Tlaxcala se alinearán perfectamente a los esquemas de organización y de trabajo de la próxima administración federal.

Es obvio que su promesa de que Tlaxcala estaba comprometida con la consolidación del nuevo modelo educativo y que la presente administración estatal estaba involucrada con la puesta en marcha y eficiente operación del nuevo modelo en favor de la niñez y juventud fueron sólo palabras huecas y falsas.

Ese comportamiento de Manuel Camacho explica claramente porque el sistema educativo de Tlaxcala está convulsionado y porque los constantes conflictos en escuelas, así como el desorden administrativo y el manejo poco claro de los recursos de la Secretaría de Educación Pública en Tlaxcala.

Para las autoridades locales lo único que importan en materia educativa son las becas, lo cual limita al máximo su actuación.

El cinismo de Camacho Higareda es insultante, así como su entreguismo y lambisconería. Ese mediocre intelectual siempre va preferir sus privilegios que le da ser miembro de la burocracia dorada antes que mostrar una discrepancia con el proyecto educativo que impondrá López Obrador.

Otro punto que también necesitar ser aclarado es la relación que mantendrá el futuro gobierno federal con la Universidad Autónoma de Tlaxcala, pues la cercanía que muestran lejos de sumarles simpatías provoca rechazo y decepción.

La UAT asumió el control del mencionado foro y se adjudicó el derecho de admisión, situación que marginó a cientos de profesores y alumnos que no pudieron participar y en un momento dado hacer evidente el malestar que existe contra la familia Ortiz que tiene años controlando esa Universidad.

El nuevo rector de la UAT, Luis Armando González Placencia, el artífice de la cercanía entre esa institución y el gobierno de López Obrador camina por una zona pantanosa, porque aunque no lo crea el movimiento para exigir un cambio radical en la Universidad va en aumento y éste no se detendrá.