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Archiv para enero, 2018

Las denuncias contra ex alcaldes, un tema vigente

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Fueron varios ex alcaldes los que lograron tramitar un amparo ante la justicia federal para evitar su aprehensión para responder a las acusaciones de presuntos malos manejos financieros hechos durante sus administraciones, pero eso no quiere decir que las carpetas de investigación contra 30 de ellos hayan sido olvidadas.

justicia-exalcaldes
Una vez que los órganos de inteligencia del gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez comprobaron el origen de la fuga de información que permitió a ex presidentes municipales como el panista Adolfo Escobar Jardínez solicitar un amparo y eludir su detención por parte de agentes investigadores de la Procuraduría General de Justicia en el Estado (PGJE), la estrategia para llevar a la cárcel a los ex alcaldes que se presume desviaron recursos públicos ya fue replanteada y pronto se tendrán resultados positivos para las autoridades involucradas en ese tema.

De entrada se espera que la moldeable Elsa Cordero Martínez deje la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado, pues la PGJE y el Órgano de Fiscalización Superior (OFS) aspiran a tener como aliado en la tarea de castigar a los ex munícipes al próximo representante del Poder Judicial de Tlaxcala y evitar que sea desde esa instancia donde se pase el pitazo a los ex ediles sobre posibles nuevas órdenes de aprehensión.

El gobernador Marco Antonio Mena está al tanto de las investigaciones y su instrucción ha sido que se proceda conforme a la ley, por lo que no intervendrá para salvar a nadie ni para perjudicar a alguien en específico, toda vez que las carpetas abiertas en la PGJE están debidamente integradas y éstas cuentan con los elementos de prueba que documentan las anomalías financieras realizadas en las arcas de los ayuntamientos.

En el primer paquete de órdenes de aprehensión se cometieron errores que no se volverán a repetir. Será después del 15 de febrero cuando los procesos penales contra los ex alcaldes se revivan y se tengan noticias sobre esas investigaciones que incluyen a más de 30 ex funcionarios públicos.

Por cierto, ayer dicen que la patética magistrada Elsa Cordero dejó correr el rumor de que ella sería la próxima procuradora de Justicia luego de que Tito Cervantes Zepeda dejara el cargo el pasado fin de semana para ocupar la Secretaría de Gobierno.

Los que están enterados de la brillante estrategia de la magistrada, cuentan que ella habría pedido a varios litigantes supeditados a sus intereses que difundieran ese rumor, lo cual se hizo sin ningún problema. Más tarde la aún presidenta del TSJE habría solicitado el apoyo de varias organizaciones de abogados para que se pronunciaran a su favor y solicitaran al mandatario considerarla para el cargo de procuradora.

Dudo que una abogada de tan bajo perfil sea considerada para ser procuradora de Justicia, sobre todo cuando tuvo la ocurrencia de exigirle al gobernador Marco Mena que no interviniera en la designación del próximo presidente del Tribunal.

En fin, se vale soñar.

Los enanos que quieren crecer

El cuestionable ex alcalde de Tlaxcala Pedro Pérez Lira recibió el aval de la Comisión Nacional de Procesos Internos del PRI para seguir en su lucha por la candidatura de su partido a la diputación federal por el segundo distrito. Veremos cuanto le dura su indisciplina, porque difícilmente le ganará esa posición a la abanderada que designó el gobernador y que se trata de la ex alcaldesa de Zacatelco Blanca Águila Lima.

Pedrito se siente un portento en la política y entre los priistas, sin embargo es un personaje con un pasado gris y mediocre que no tiene ninguna posibilidad de obtener la nominación dentro del PRI. Urge que la delegada del CEN del partidazo, Yolanda Eugenia González Hernández, se ponga a trabajar y controle a esa criatura antes de que alborote más el gallinero rumbo a las designaciones de candidatos a diputados locales.

No lo cuente en voz alta, pero le cuento que el partido de Andrés Manuel López Obrador empezó a analizar la posibilidad de sustituir al candidato a diputado federal por el distrito 1 con cabecera en Apizaco, pues consideran que el PRI se equivocó al imponer a Mariano González Aguirre en esa posición porque enfrentará el voto de castigo y rechazo que acumuló su papá Mariano González Zarur cuando se desempeñó como gobernador.

En esa demarcación electoral los candidatos son el panista Humberto Macías Romero, el morenista José de la Luz Sosa Salinas y el priista Mariano González.

La persona que Morena y López Obrador están considerando para competirle a Mariano González, es ni más ni menos que Antonio Velázquez Nava, ex funcionario estatal en el gobierno de Héctor Ortiz Ortiz.

Pronto veremos si el cambio prospera.

De grilla entre magistrados hasta pleitos estériles

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Los arañazos, golpes bajos y descalificaciones entre magistrados del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE) están a todo lo que dan, porque es la fecha que no existe consenso para que uno se convierta en el sucesor de la insignificante Elsa Cordero Martínez que en una horas más deberá dejar el poder con el temor de que salgan a la luz pública todas sus cuestionables decisiones.

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Si bien hoy los magistrados Rebeca Xicohténcatl Corona y el marianista Héctor Maldonado Bonilla son los que han mostrado mayor interés por convertirse en los sucesores de Elsa Cordero, la decisión final podría recaer en otro miembro del Pleno del Poder Judicial que nadie se imagina y que podría sumar los votos necesarios para sentarse en la silla principal del Tribunal.

Cordero Martínez intentó torpemente defender su coto de mando y la autonomía e independencia del Poder Judicial durante su último informe al pedir al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez que no se inmiscuyera en la designación del próximo presidente del TSJE, postura que resultó tan ridícula como el protagonismo que la presidenta del TSJE ha tenido en los últimos años al grado que la llevaron a cometer errores que pronto se conocerán y que demostrarán que en su periodo hubo corrupción y otras anomalías.

El gobernador poco a poco ha demostrado ser un político frío que difícilmente tendrá arranques que lo lleven a cometer algún exceso. Le gusta tomar decisiones y operarlas casi al final de los tiempos establecidos para evitar desgaste, filtraciones e intromisiones, por lo que en unas horas se sabrá hacia donde dirige su apoyo a fin de tener un aliado incondicional en la presidencia del Tribunal Superior de Justicia del Estado.

La lógica apunta que la magistrada Rebeca Xicohténcatl sería la carta natural del actual grupo en el poder para asumir el control del Poder Judicial, sin embargo es una realidad que su personalidad polariza y divide a los miembros del Pleno, de ahí que se analiza una segunda opción que permita una transición tersa en el TSJE y que obviamente no se trata del poblano Héctor Maldonado.

Hay que tener presente que al lado de Marco Mena trabajan dos ex magistrados –Ramón Rafael Rodríguez Mendoza, consejero jurídico y Tito Cervantes Zepeda, secretario de Gobierno- que tienen una radiografía perfecta de lo que pasa al interior del TSJE, por lo que no sería raro que hayan sido consultados sobre la sucesión.

La que de plano anda más que preocupada es la convenenciera Elsa Cordero, quien pronto deberá explicar y solventar un buen de anomalías.

Una relación de apariencia entre el PRI y el Panal

Aunque el PRI y el Panal intentan disimular que van unidos en las elecciones de este año, lo cierto es que los maestros miembros del SNTE ya recibieron la instrucción de no mover ni un solo dedo a favor de los candidatos priistas.

La maquinaria electoral incrustada en la Secretaría de Educación Pública a cargo de Manuel Camacho Higareda no buscará acercamiento con el funcionario ni con los abanderados del PRI al Senado y a las diputaciones federales y locales, por lo que sólo los maestros del poderoso sindicato saben hacia dónde llevarán los votos que cada proceso electoral consiguen.

El encargado de bajar la instrucción a los profesores tlaxcaltecas fue el líder de la sección 31 del SNTE Demetrio Rivas Corona, así como Ignacio Díaz Grande, dirigente de la sección 55 del SNTE.

No dude ni tantito que el Panal termine ayudando a Morena y a Andrés Manuel López Obrador en Tlaxcala.

Donde de plano enloquecieron fue en el Partido del Trabajo que al final decidió romper su alianza electoral con Morena y el PES, porque según su chafa dirigente Jesús Portillo Herrera no les dieron las posiciones que merecen.

En la elección para diputados locales los petistas irán solos, lo cual los encamina derechito al fracaso porque son incapaces de ganar una elección. El tiempo ha demostrado que lo suyo es lograr puestos a costa del trabajo de otros.

Si tienen suerte conseguirán una diputación local por la vía plurinominal que seguramente será para la hija de Silvano Garay, el eterno líder del PT en Tlaxcala.

Marco Mena el gran elector de los candidatos priistas

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En Tlaxcala el presidente Enrique Peña Nieto y su candidato presidencial José Antonio Meade Kuribreña respetaron los cánones priistas y mostraron unan gran cortesía con la figura del gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez, ya que le dieron toda la libertad para designar a los candidatos al Senado y a las diputaciones federales.

PRI col 29 enero OK

Varias son las lecturas que dejó la designación de candidatos al Senado y a las diputaciones federales que quedaron exclusivamente en los intereses del actual mandatario estatal, quien hay que decirlo no le tembló la mano para dejar sin posiciones al resto de los grupos priistas que intentaban obtener una posición.

La primera lectura que se tiene es que Mena Rodríguez decidió no compartir el poder y asumió el riesgo total del peso de sus decisiones. Optó por imponer a dos de sus incondicionales en las candidaturas al Senado, siendo la ex secretaria de Gobierno, Anabel Alvarado Varela, la que encabece la fórmula junto con el dócil ex líder del PRI en el estado, Florentino Domínguez Ordoñez.

El gobernador demostró que es un hombre de palabra y cumplió el acuerdo establecido con su antecesor Mariano González Zarur, de hacer candidato a diputado federal por el distrito 1 a Mariano González Aguirre, quien en otras circunstancias jamás habría alcanzado esa nominación, pues las encuestas lo ubican con un bajo posicionamiento y un reducido respaldo ciudadano.

A la diputación federal por el distrito 2, Marco Mena le apostó a la líder de los trabajadores de la Secretaría de Salud, Blanca Águila Lima, quien en las pasadas elecciones locales demostró su eficiente operación política a favor del PRI y sus abanderados, de ahí que el cargo lo ganó ella y su habilidad de acercarse al hombre de las decisiones.

Una segunda lectura es que si bien Mariano González Aguirre es premiado con una candidatura, lo cierto es que los marianistas quedaron excluidos de las posiciones y seguramente no moverán ningún dedo para sumar votos a los candidatos del PRI, lo cual aunque se tratará de negar si representará un problema para el partidazo porque lo quieran aceptar o no esa es una estructura que en los últimos comicios demostró su efectividad.

El actual diputado federal, Ricardo García Portilla, quien se asumía como el hijo político del ex gobernador Mariano González Zarur, es el priista tlaxcalteca más dañado con las decisiones del actual mandatario.

García Portilla se indisciplinó con Marco Mena y pretendió brillar fuera de la órbita de poder del jefe político del estado. Ahora ya comprobó que el hacendado ex gobernador sólo verá por su sangre y que él tendrá que pagar un elevado costo por su soberbia al mostrarse como un político de grandes vuelos cuando no tiene nada para figurar por sí mismo.

Pero no crea que sólo los marinistas fueron marginados, sino también otros grupos de priistas que tienen fuerza y presencia en la entidad, por lo que se ve difícil que Anabel Alvarado o Florentino Domínguez puedan ser un factor de unidad. Sus candidaturas más que sumar dividen y pronto se verá el rechazo que generan.

Otra lectura es que Marco Mena replicará la fórmula que en las elecciones presidenciales del 2012 llevó a cabo Mariano González Zarur, quien designó a su hijo Mariano González como el operador de las campañas y como el hombre fuerte del PRI en Tlaxcala. Ahora el gobernador hará lo mismo con su hermano Fabricio Mena Rodríguez, quien para disimular un poco llevó a la presidencia del partido al incoloro Roberto Lima Morales que se asume como el amigo incondicional de su carnal.

Será el mandatario el que asuma todas las decisiones en el PRI y éstas se ejecutarán a través de Fabricio Mena, quien hoy por hoy es el hombre fuerte del partidazo en Tlaxcala. Quien diría que al hermano ahora le toca estar en la posición que hace seis años tuvo Mariano González Aguirre, quien al final entregó junto con su papá pésimos resultados porque sólo lograron ganar una diputación federal.

Si el primer priista hace la proeza de vencer a Andrés Manuel López Obrador y ganar la elección presidencial para José Antonio Meade, así como el Senado y la mayoría de las diputaciones federales sus bonos subirán exponencialmente, pero si pierde será el único responsable y tendrá que cargar con esa dolorosa derrota que lo acompañará durante el tiempo que le falte a su administración.

Una última lectura es que los tiempos de promoción de los integrantes del gabinete estatal quedaron en el pasado. La llegada de Tito Cervantes Zepeda a la secretaría de Gobierno es una clara señal de que los funcionarios tendrán que dedicarse a trabajar y dejar sus aspiraciones políticas.

Marco Mena apostó por un político experimentado para la Secretaría de Gobierno, quien no perderá el piso y se dedicará a trabajar para garantizar la gobernabilidad del estado. No aprovechará la posición para promocionarse para un cargo de elección popular, de ahí que tendrá la calidad para llamar la atención a los miembros del gabinete.

Mena ya movió sus piezas y ahora habrá que esperar que los resultados.

El menismo sin cuadros y su apuesta por la reelección

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A dos años de haber sido designado candidato del PRI al gobierno del estado, Marco Antonio Mena Rodríguez, actual mandatario de Tlaxcala, carece de un grupo político consolidado y con cuadros representativos que lo ayuden a mostrarse como un gobernador fuerte rumbo a los comicios del 1 de julio.

diputados reelección
La llegada de Marco Antonio Mena Rodríguez al gabinete de Mariano González Zarur en enero del 2011 como secretario de Turismo fue una sorpresa, así como su designación unos años más tarde como candidato a diputado local en las elecciones intermedias del 2013.

El ahora mandatario nunca generó grandes expectativas entre la clase política porque su trayectoria laboral y académica la hizo fuera del estado y de su pasado priista poco o nada se sabía, de ahí que siempre fue considerado como un marianista más y de coyuntura.

Sin embargo, ya como coordinador de la fracción parlamentaria del PRI en el Congreso del Estado y como presidente de la Junta de Concertación y Coordinación Política su nombre se empezó a manejar como uno de los aspirantes a la candidatura del PRI al gobierno de Tlaxcala, posición que obtuvo por encima del marianista puro Ricardo García Portilla, la amiga del entonces secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, la actual alcaldesa capitalina Anabell Ávalos Zempoalteca y del amigo de los amigos del presidente Enrique Peña Nieto, el convenenciero Noé Rodríguez Roldán.

Marco Mena estrecho su relación con sus compañeros de bancada como Florentino Domínguez Ordoñez y apostó toda su suerte al hacendado gobernador Mariano González y a su hijo Mariano González Aguirre, por lo que nunca se preocupó por crear un grupo político propio.

El día de la definición llegó y Mariano González pudo romper la regla de que gobernador no pone gobernador. El 6 de enero del 2016 Marco Mena fue impuesto como candidato y desde ese momento se dejó manejar por los marianistas que al final lo llevaron al triunfo en las elecciones de ese mismo año.

Tuvieron que pasar tres meses después del día de la elección local para que Mena Rodríguez pudiera recibir la confirmación de su triunfo como gobernador electo. Desde finales de septiembre del 2016 tuvo el cargo asegurado y sin embargo prefirió la discreción y el bajo perfil, lo que hacía suponer que el menismo compartiría el poder con los marianistas.

El actual gobernador recurrió a su hermano Fabricio Mena Rodríguez y a su consejero político, Joaquín Cisneros Fernández, para llevar a cabo el proceso de transición. Mantuvo cerca a los marianistas y nunca dio señales de pretender crear un nuevo grupo político que se moviera bajo su órbita de poder e influencia.

Cuando Marco Mena tomó el control del estado inició la limpia de marianistas y poco a poco fue borrándolos de la estructura gubernamental. Optó por invitar a funcionarios sin perfil político, situación que de inmediato afectó la maquinaria priista incrustada en las dependencias porque fue descabezada, marginada y maltratada.

Hoy ante la inminente designación de los candidatos al Senado y diputaciones federales y locales, el gobernador Marco Mena quizá ya comprobó que descuidó la estructura priista y la generación de nuevos políticos, porque sencillamente tendrá que recurrir a cartuchos quemados para competir en las elecciones del primer domingo de julio de este año.

Y que mejor prueba de lo anterior es el caso de los actuales diputados locales que no sólo legislaron a su favor para buscar la reelección, sino que aprovechan sus cargos más para promoverse que para realizar reformas y aprobar las leyes que están pendientes.

De entrada, cinco de los seis diputados priistas van tras la reelección cuando en Tlaxcala los electores se oponen a que los legisladores repitan en sus cargos por un periodo más.

Además, ningún diputado del PRI y sus aliados –Panal, PVEM y PS- tiene un trabajo destacado o digno que haga pensar que pueden lograr esa proeza de mantenerse como inquilinos en el edificio de Allende.

Con qué cara puede pedir Enrique Padilla Sánchez el voto de los tlaxcaltecas si fue incapaz de sacar adelante el sistema estatal anticorrupción que tanto prometió o con qué cara puede presentarse Arnulfo Arévalo Lara ante los ciudadanos para solicitar el sufragio cuando no pudo legislar los cambios que se requieren para que prestadores de servicio de transporte lo puedan hacer a través del internet, tal y como lo lleva a cabo en estos días los miembros de la plataforma Pronto.

En lo personal creo que el PRI se equivoca en alentar y permitir la reelección de sus diputados locales, medida que no es exclusiva de Tlaxcala, porque en Sinaloa diez alcaldes del partidazo también van por la hazaña de repetir en sus cargos.

Si en Tlaxcala el gobernador Marco Mena aceptó la reelección de los legisladores locales, es porque no tiene un grupo ni cuadros competitivos que puedan ganar en las próximas elecciones, de ahí que el mandatario no tuvo otra más que aceptar que los grises diputados de PRI, Panal, PVEM y PS busquen la reelección, medida que puede ser muy riesgosa porque el partidazo podría perder el control del Congreso del estado.

En julio veremos si pasa o no la reelección en Tlaxcala.

Martes negro para el gobernador Mena

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Si los interesados en hacer quedar mal al gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez se hubieran puesto de acuerdo difícilmente hubieran logrado los eventos que ayer se registraron y que sin duda golpearon la figura del mandatario tlaxcalteca, quien comprobó que sus colaboradores y aliados perdieron la brújula.

Marco Mena 24

La incongruente Elsa Cordero Martínez presidenta del Tribunal Superior de Justicia en el Estado (TSJE) al rendir su tercer y último informe de labores tuvo la desfachatez de arremeter contra su invitado principal, el gobernador Marco Antonio Mena, a quien le exigió que no se entrometiera en la designación del futuro representante legal del Poder Judicial, porque según ella los magistrados se conocen bien, saben de sus capacidades y están listos para enfrentar el proceso para tomar esa decisión interna.

Su postura de exigir que Mena Rodríguez no se entrometiera en dicho proceso que se llevará a finales de este mes cuando los magistrados “designen” al nuevo presidente del TSJE no sólo fue interpretado como una grosería para el gobernador, sino como un exceso de rudeza por parte de Elsa Cordero, quien intentó demostrar ante el pleno y personal del Poder Judicial, así como a sus invitados, que Tlaxcala tiene un mandatario débil al que se le puede faltar el respeto en un acto oficial.

Nadie más que el gobernador del estado tiene la influencia y el poder para sugerir a los magistrados quien de ellos debería ser el próximo presidente del TSJE, porque si Elsa Cordero cree que los diputados, secretarios del gabinete o medios de comunicación intervienen en ese proceso está mal, de ahí que se equivocó horriblemente al abordar el tema de su sucesión porque lo único que demostró es su enorme ambición por dejar en el cargo al marianista Héctor Maldonado Bonilla.

El exceso de botox y de cirugías plásticas le han hecho perder la razón. Pide respeto y autonomía cuando ella suplicó al ex gobernador Mariano González Zarur y sus aliados su venia para llegar a la presidencia del TSJE; habla de empoderamiento de la mujer y protegió a un miembro del Consejo de la Judicatura de una grave acusación de acoso sexual; habla de transparencia y ocultó el favoritismo que tuvo para pagar gastos médicos a sus más cercanos colaboradores que rebasaron los topes establecidos; habla de la eficiencia en la impartición de justicia y resulta que desde ese poder fue donde se pasó el pitazo a los ex alcaldes sobre las órdenes de aprehensión que tenían, situación que impidió llevarlos a la cárcel porque pudieron tramitar amparos.

Elsa Cordero se siente protegida y arropada por los marianistas. Su arranque bravucón seguramente no pasará desapercibido ni perdonado. Pero al final el mal que hizo está hecho.

Otro acto que también golpeó la imagen del mandatario tlaxcalteca es el relacionado con el operativo montado por la policía estatal y la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del Estado (Secte) contra los afiliados a la plataforma digital Pronto que ofrecen sus servicios de transporte a las personas que lo solicitan.

Pese a que los propietarios de dicha plataforma obtuvieron el amparo 58218 en el Juzgado Segundo de Distrito de Tlaxcala para seguir operando aun con la prohibición establecida por el gobierno de Marco Mena, la Secte a cargo del esquivo Noé Rodríguez Roldán, arremetió contra esos prestadores y detuvo cinco unidades que fueron aseguradas por elementos de la policía estatal bajo el mando del ciberjefe Hervé Hurtado Ruiz.

No hubo argumentos ni disposición al diálogo por parte de las autoridades. El gobierno de Mena Rodríguez sacó su lado intolerante y usó la violencia del Estado para controlar la protesta justificada de los propietarios de las unidades detenidas.

El gobierno de Tlaxcala no puede detener a los delincuentes que todos los días cometen actos ilícitos, pero en cambio sí puede castigar y golpear a ciudadanos que sólo buscan realizar una actividad que les permita un modo honesto de vivir.

Noé Rodríguez es otra una decepción. Lejos de andar persiguiendo a los afiliados a la plataforma Pronto debería resolver el problema de la falta de placas que existe en su dependencia y evitar los pretextos tontos para justificar la escasez de esas latas que requieren los dueños de vehículos para circular sin problemas.

Los otros funcionarios que también perdieron la brújula y que su pasividad dañó la imagen de su jefe son los secretario de Gobierno y Educación Pública, Anabel Alvarado Varela y Manuel Camacho Higareda, respectivamente, quienes desatendieron el caso de la maestra Magdalena Piscil Baleón que desde hace 15 días inició frente a Palacio de Gobierno una huelga de hambre para exigir su reinstalación.

El frio de los últimos días y la indiferencia de las autoridades antes mencionadas no doblaron a la profesora y aguantó lo que tenía que aguantar. Tuvo que enfrentar problemas de salud y ser atendida por paramédicos de la cruz roja para sensibilizar al gobierno del estado que unas horas más tarde ofreció una solución que no fue otra más que pagar el monto del laudo que ya tenía ganado Magdalena Piscil.

Una vez más se afectó la imagen del gobernador Marco Mena que había sorteado bien su primer año de administración.

El martes negro de ayer debe ser una llamada de atención para Marco Mena, porque está claro que hay actores políticos que pretenden dibujarlo como un gobernador débil. Sus funcionarios no lo ayudan y pareciera que en Tlaxcala hay un mandatario aislado y ausente.

Las complicaciones de la elección local de diputados

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Tontos y hasta aburridos resultan los discursos triunfalistas de los dirigentes del PAN, PRD y PAC, quienes piensan que sólo por el hecho de ir juntos a la elección de diputados tienen asegurados sus victorias, minimizando el arrastre electoral que tiene en Tlaxcala Andrés Manuel López Obrador y la maquinaria priista que suele entregar buenas cuentas.

partidos

El único bloque opositor que ha resultado eficiente y triunfador fue el conformado en los comicios del 2004 cuando Héctor Ortiz Ortiz abandonó el PRI y decidió ponerse la camiseta del PAN, que junto con otras fuerzas políticas (Partido del Trabajo, Partido de Centro Democrático y el PJS) logró ganar por una mínima diferencia la gubernatura al priista Mariano González Zarur.

En el 2010 el PRI y su satélite el PVEM pudieron recuperar la gubernatura con Mariano González tras estar fuera del poder por dos sexenios. El hacendado derrotó a la alianza integrada por el PAN, Panal y el PAC, mismos que decidieron aceptar la imposición del presidente panista de México, Felipe Calderón Hinojosa, quien se inclinó por la nominación de su amiga Adriana Dávila Fernández.

En esos comicios la coalición encabezada por la perredista Minerva Hernández Ramos y conformada por el PRD, el PT y Convergencia no pudo lograr el triunfo ni superar los 25 mil votos. Casi al final de esa elección la abanderada del sol azteca declinó a favor de la panista Dávila Fernández, medida desesperada que nunca tuvo un efecto positivo para la alianza del PAN, Panal y el PAC.

Ahora todo ha cambiado. Héctor Ortiz dejó de ser panista y asumió el control absoluto del partido local conocido como el PAC. Minerva Hernández comprobó que lo suyo no era la izquierda y renunció al PRD para militar en el PAN donde la han apapachado de más, porque aunque no representa nada ese partido insisten en darle juego y posiciones.

Hoy el PAN, PRD y el PAC han formalizado la coalición electoral “Por Tlaxcala al Frente”, la cual no pudo replicar la alianza nacional donde está incluido Movimiento Ciudadano. La soberbia de sus dirigentes es enorme y su actitud de ser los buenos y los políticos dispuestos a combatir la corrupción nadie se las cree, porque cuantos de los que se tomaron la foto en la sede del ITE podrían justificar sus múltiples propiedades millonarias con los salarios que han cobrado a lo largo de su vida.

En los últimos comicios locales del 2016 el PAN y el PRD intentaron formalizar una alianza para la gubernatura de Tlaxcala, pero ni la panista Adriana Dávila ni la entonces perredista Lorena Cuéllar Cisneros cedieron en sus pretensiones y la posibilidad de derrotar al PRI se esfumó, lo que facilitó el triunfo del actual mandatario Marco Antonio Mena Rodríguez que integró una coalición con el PRI, PVEM, Panal y el PS.

Lo malo para el PRI es que en las elecciones para diputados locales de este año podría ir solo y únicamente registrar candidaturas comunes en algunos distritos con el Panal, el PVEM y el PS. De confirmarse lo anterior le generará complicaciones porque no tiene candidatos competitivos que garanticen el triunfo el primer domingo de julio.

El PRI desaprovecho tiempo valioso y pareciera que Florentino Domínguez Ordoñez, actual líder del partidazo, trabajó más para la oposición que para el tricolor y su jefe Marco Mena, pues su labor y operación política no se ve por ningún lado, bueno si, porque el profe nunca ocultó su enorme ambición por convertirse en candidato al Senado.

Habrá que esperar si la coalición estatal entre Morena con el PES y el PT se confirma, ya que el último partido no está conforme con el reparto de las diputaciones locales e insiste en que le den más distritos con posibilidades de triunfo, lo cual ya se esperaba porque los dirigentes de ese instituto Silvano Garay Ulloa y Jesús Portillo Herrera les encanta obtener posiciones sin el menor esfuerzo y trabajo.

La elección de diputados locales no será fácil y tenga la seguridad que para muchos se convertirá en un serio dolor de cabeza. Al tiempo.

Los conflictos que vienen en los ayuntamientos

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El primer informe de gobierno que han rendido la mayoría de los 60 presidentes municipales de Tlaxcala fue un buen termómetro para que la administración estatal conociera el malestar que existe contra una veintena de alcaldes, que de no cambiar su actitud, provocarán serios conflictos en los próximos meses.

tlaxcala aytos

Si hay una funcionaria que desde ahora sabe que el segundo año de gobierno será complicado y desgastante es la actual secretaria de Gobierno, Anabel Alvarado Varela, quien lleva la cuenta exacta de los ayuntamientos tlaxcaltecas donde existen problemas o van encaminados hacia ellos.

El conflicto del ayuntamiento de Ixtenco entre los regidores y la síndico contra el presidente municipal Miguel Ángel Caballero Yonca es hasta ahora el más visible, sin embargo en otros 19 casos el problema es muy similar o más serio.

En breve llegarán al Congreso del estado más solicitudes para llevar a juicio político a ciertos ediles que son acusados de realizar operaciones poco claras, beneficiarse con la obra pública y contratar a familiares y amigos en las administraciones municipales.

El patético diputado priista que en sus ratos libres le gusta jugar al constructor, José Martín Rivera Barrios, presidente de la Comisión de Asuntos Municipales del Congreso de estado, tendrá que inventar nuevos pretextos para evitar investigar los conflictos que poco a poco se irán acumulando en su escritorio.

Y aunque no lo crea los conflictos en los ayuntamientos incluyen a alcaldes de todos los partidos políticos, por lo que no siempre las presuntas malas administraciones son exclusivas de algún color en específico.

En los ayuntamientos tlaxcaltecas en los que se detectó alguna diferencia se pidió calma y tiempo a los regidores y síndicos a fin de buscar una solución, pero el tiempo avanza y esas autoridades que forman parte de los cabildos no han visto ningún cambio por parte de los presidentes municipales, de ahí que en breve las protestas se harán públicas en el Congreso local y en las oficinas de Anabel Alvarado.

Habrá que comprobar que tan eficiente resulta el gobierno de Marco Antonio Mena Rodríguez para solucionar esos conflictos. También pude ser que los deje crecer y los encamine al Congreso del estado para que sea ahí donde se busque un arreglo que permita la gobernabilidad de esos ayuntamientos.

La certeza que se tiene es que ya existen conflictos en los ayuntamientos y que muchos de éstos no se solucionarán en un dos por tres.

El PRI y su alianza local

El PRI requiere de sus aliados para ser competitivo y por esa razón tratará de replicar la coalición federal en el ámbito local, porque si el Panal o el PS deciden ir solos a la elección de diputados al Congreso del estado lo más seguro es que el primero tendrá problemas para retener el control del Poder Legislativo.

Aunque aquí en Tlaxcala se da por un hecho la alianza del PRI con el PVEM, el Panal y el PS, la realidad es que en otras entidades con elecciones locales la coalición para cargos estatales no está prosperando como es el caso de Puebla donde elegirán gobernador, diputados y presidentes municipales.

Los priistas en la entidad están nerviosos y su comportamiento sólo hace pensar que no viven su mejor momento electoral.

Por fin habrá humo blanco en el PRI tlaxcalteca

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Mañana sábado por fin se conocerá quienes serán los inminentes candidatos priistas que participarán en las elecciones federales y locales. Veremos si el grupo del gobernador de Tlaxcala Marco Antonio Mena Rodríguez aceptó amalgamarse con los marianistas que lo llevaron al poder y que poco a poco fueron echados de la administración estatal.

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Pronto quedarán atrás las especulaciones y rumores que en las últimas semanas se han dejado correr respecto a los candidatos priistas, ya que mañana se sabrá quienes serán los militantes que intentarán llegar al Senado y a las diputaciones federales y locales.

Las designaciones dejarán entrever que tanta confianza le tiene el presidente Enrique Peña Nieto al actual gobernador Marco Mena, pues para nadie es desconocido que el primero funge como el verdadero coordinador de la campaña presidencial del ciudadano José Antonio Meade Kuribreña.

Aunque el ex gobernador Mariano González Zarur se ha mostrado prudente y discreto en la puja por las candidaturas en Tlaxcala, su grupo espera ser incluido en el reparto para sobrevivir políticamente y estar en condiciones de disputar en el 2021 la candidatura priista a la gubernatura del estado a la camarilla de Marco Mena.

Si los marianistas son relegados de posiciones relevantes, el peso total del triunfo o derrota priista recaerá exclusivamente en Mena Rodríguez, quien como mandatario estatal estará obligado a entregar buenas cuentas y recurrir a todas las estrategias posibles para impedir la derrota de Jose Antonio Meade y sus candidatos.

El gobernador deberá operar con reducidos márgenes de error en los próximos comicios, porque si pierde la elección presidencial, el senado y las diputaciones federales y locales su administración y él mismo quedarán vulnerables y ya no tendrá otro proceso electoral para recomponer su situación.

De ahí la importancia de los nombres de los aspirantes priistas a los diferentes cargos de elección popular, porque aunque usted no lo crea entre ellos podría estar el priista que podría suceder a Marco Mena en el cargo en caso de obtener el triunfo.

Se dice que la ex gobernador Beatriz Paredes Rangel podría ser la sorpresa en la lista de candidatos priistas. Ella sería una de las aspirantes a la Cámara Alta y tendría tanto la candidatura de mayoría como la plurinominal a fin de amarrar su llegada al Senado.

Beatriz Paredes es una operadora eficiente y aunque muchos consideran que ha estado mucho tiempo alejada de Tlaxcala, hay que recordar que en los comicios del 2010 influyó para que Mariano González ganara la gubernatura, de ahí que nadie puede dudar de su experiencia electoral.

Otros candidatos que seguramente llamarán la atención, son los que finalmente buscarán un lugar en el Congreso del estado. De ellos dependerá la gobernabilidad en el Poder Legislativo y de la entidad que tiene bajo su mando Marco Mena.

El PRI no se puede dar el lujo de perder el control del Poder Legislativo, porque el gobernador quedaría seriamente debilitado y con un reducido margen para operar en los últimos años de su administración.

En unas horas más conoceremos que tan buen jugador de ajedrez resulta ser el gobernador.

La descomposición y debilidad del Frente es inevitable

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Poco a poco se desmoronan los sueños triunfalistas de los integrantes de la coalición México al Frente, porque la descomposición registrada entre panistas y perredistas de Tlaxcala ya alcanzó a aliados y estructuras, lo que seguramente afectará su competitividad y sus posibilidades de ganar posiciones en las elecciones previstas para el primer domingo de julio.

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La dirigencia nacional del PAN y su candidato presidencial Ricardo Anaya Cortés seguirán traicionando y sacrificando a panistas para tratar de lograr su objetivo de ganar los comicios federales, de ahí que no les importó bajar de la contienda a Juan Carlos Sánchez García El Saga, quien se asumía como el novedoso candidato a diputado federal por el distrito 3 de los partidos PAN, PRD y Movimiento Ciudadano.

Sus aspiraciones sustentadas más en medios de comunicación que en un trabajo de tierra y en una verdadera estrategia electoral no pudieron concretarse, porque es obvio que algún aliado importante y de peso de Ricardo Anaya solicitó en otra entidad una posición a diputado federal para un varón, la cual se le concedió sin ningún problema porque para eso hay y sirven los políticos de relleno.

Es obvio que El Saga no es visto como un auténtico panista y que para su mala suerte entró en la fila de los candidatos desechables, de ahí que simplemente fue borrado de la lista de candidatos a diputados federales y locales, pues su partido tampoco lo está considerando para que busque su reelección, debido a que su distrito ya fue asignado al ex alcalde de Españita, Miguel García Juárez, quien tiene meses trabajando esa demarcación.

Lo malo para el PAN y su coalición electoral es que Juan Carlos Sánchez se llevará todas sus canicas y su dinero. El empresario metido a político dejará de invertir y lo más seguro es que termine su periodo como diputado local sin canalizar un peso o una gota de sudor a las próximas campañas.

La panista que asuma la candidatura a diputada federal por el distrito 3 deberá trabajar de cero, situación que resulta complicada por la enorme ventaja que ahí lleva la abanderada de Morena, Lorena Cuéllar Cisneros.

Pero no crea que sólo existen problemas en ese distrito, pues en el 1 con cabecera en Apizaco, Humberto Macías Romero, cada vez está más sólo. Desde hace unos días el ex legislador local y operador del ex gobernador Mariano González para quitar el voto a los presidentes de comunidad, empezó a desconocer los acuerdos establecidos con los panistas que lo ayudaron a conseguir la candidatura a diputado federal.

Ese panista de doble moral no sólo está teniendo serios problemas para sumar a los miembros de su partido a su causa, sino también a los perredistas de esa zona de la entidad, quienes al conocer los antecedentes y orígenes de su candidato a legislador federal han optado por tocar las puertas de Morena.

La otra fractura que se espera al interior de la coalición México al Frente es cuando el PRD defina a su abanderado al Senado, debido a que dos de los tres aspirantes a esa posición no aceptarán la imposición que pretende hacer la dirigencia estatal y nacional de ese partido a favor del aún diputado local Alberto Amaro Corona.

Santiago Sesin Maldonado y Gelacio Montiel Fuentes son los perredistas que encabezan las encuestas, por lo que lo lógico sería que uno de los dos fuera el candidato a la Cámara Alta, sin embargo pareciera que sus esfuerzos y su trabajo al final del proceso interno no serán reconocidos, lo que sin duda provocará una división.

Después de estos problemas y divisiones habrá que ver si las preferencias electorales que registraba la coalición entre el PAN, PRD, Movimiento Ciudadano y el PAC se mantienen, pues los electores tlaxcaltecas poco a poco se están dando cuenta que esa mezcla de intereses y ambiciones de los candidatos no les dejará nada bueno.

Los desencuentros en la oposición y la gris caballada priista

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La duda que existe en Tlaxcala es si el partido de Andrés Manuel López Obrador irá o no en coalición con el PT y el PES en los comicios para renovar el Congreso del estado, pues sus aliados en los comicios federales no están conformes con el reparto que propone Morena para las 15 diputaciones locales.

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Los militantes tlaxcalteca del Partido del Trabajo (PT) y del Partido Encuentro Social (PES) están hartos de la soberbia que domina y controla a los seguidores del eterno aspirante a la presidencia de México, Andrés Manuel López Obrador, quien no conforme con haberse quedado con las candidaturas al Senado y a las diputaciones federales, ahora pretende agandallarse once de los 15 distritos locales.

Las negociaciones para replicar la alianza electoral nacional a los comicios locales no avanzan, pues el PT no acepta por ningún motivo que sólo le asignen dos distritos al igual que al PES, cuando según ellos tienen más fuerza que Encuentro Social.

Los petistas exigen a Morena que por lo menos entregue 5 distritos locales, de los cuales dos deberán ser considerados de alta competencia para garantizar la llegada de sus abanderados, propuesta que el equipo de López Obrador ha rechazado porque el PT no solo carece de cuadros con presencia y arraigo, sino porque está comprobado que sus legisladores suelen terminar siempre de aliados del PRI.

Aunque se ha hablado muy poco de los desencuentros entre Morena, el PT y el PES, la realidad es que la coalición electoral para los comicios a diputados locales podría venirse debajo de mantenerse las actuales posturas, situación que afectaría seriamente a esa alianza que de concretarse estaría en posibilidades de convertirse en la primera o segunda fuerza política en la próxima legislatura según los resultados que arrojan los últimos sondeos.

Joel Molina Ramírez, líder estatal de Morena es el que tiene bajo su responsabilidad esas negociaciones, pues el hijo de López Obrador, Gonzalo López Beltrán, dejó hace unos días de operar en la entidad, porque según el Tlaxcala está ganado, así que decidió llevar su talento a otros lados donde se requiere reforzar la estrategia de su padre.

El PRI de Mena débil y con puro gallito habanero

Muy pocos podrían asegurar que la caballada del PRI para las diputaciones locales esta fuerte, ya que los mensajes enviados ayer en el arranque del proceso interno de ese partido para elegir a sus candidatos son desalentadores.

De entrada los priistas que acudieron a presentar su carta de intención y a tomar el curso de inducción a su candidatura, requisito estatutario para lograr la nominación, no representaron ninguna sorpresa ni generaron grandes expectativas.

La ausencia de liderazgos y operados marianistas fue evidente y la presencia de Mariano González Aguirre y su séquito de diputados fue de mero trámite y compromiso, pues está claro que serán los amigos de la familia Mena y no los militantes con fuerza los que se alistan para ser los beneficiados de las candidaturas a diputados locales.

El PRI que busca quitarse el estigma de corrupto mal hizo en permitir la entrada al curso de ex presidentes municipales, ex diputados locales, delegados federales y ex funcionarios estatales, toda vez que muchos tienen pasados cuestionables como es el caso de Pedro Pérez Lira, Ángel Meneses Barbosa, Armando Hernández Ramírez y Héctor Martínez Zamora sólo por mencionar a algunos.

De nada sirvió que el gobernador Marco Antonio Mena Rodríguez enviará al PRI de Tlaxcala al incoloro Florentino Domínguez Ordoñez, porque reunió a puro gallito habanero que no tienen el tamaño para enfrentar a una oposición crecida y que está metida realmente en la pelea por las diputaciones locales.

El PRI se está equivocando y va encaminado a la ruta de la derrota.

Los marianitas abandonaron al PRI, por lo que ahora falta ver si el partidazo tiene la capacidad de ganar sin tener como su principal operador al ex gobernador Mariano González Zarur.