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Archiv para 25 febrero, 2016

Urge en Tlaxcala Ley contra Crimen Organizado, chupaductos, secuestradores, atracadores…

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No aseguramos que estén tras todos los delitos, pero sí de muchos. Es inocultable el involucramiento de servidores públicos en la comisión de múltiples faltas.

(etlaxcala) Alejandro Guarneros Chumacero, Salud Tlaxcala, Decadente, Reprobado, Caricatura Enlinea

En el robo de combustibles no hay escarmiento. Es fuerte la tentación, para ampliar el espectro de gendarme a secas, a gendarme con dinero mal habido. La comercialización mediante guachicoleros oscila entre ocho y diez pesos el litro de gasolina o diesel. Seguramente la mitad de ese dinero va a parar al bolsillo de algún mando medio, como Alfonso Delgado Ibarra, el comandante de la policía estatal enviado por su superioridad a Calpulalpan, a dar seguridad, no a ser un delincuente.

Tal vez los pormenores los conocen. De todos modos es bueno recordarlos. Una camioneta de tres y media toneladas circulaba el pasado 17 de febrero por la avenida Porfirio Bonilla, de Calpulalpan. Llevaba 3 mil 681 litros de diésel. Era escoltada por una patrulla de la policía estatal. Fueron detectados por elementos de Seguridad Pública de ese municipio.

¡Qué vergüenza, los municipales detectaron a los estatales escoltando un cargamento robado a Pemex!

Miren lo que ocurrió. Les marcaron el alto. Detuvieron al conductor de la unidad de carga, pero los estatales se fugaron. Tal vez pensaron que nadie los había identificado.

Cinco días después, el 22 de febrero fueron presentados a petición del Ministerio Público Federal.

Información difundida por la Procuraduría General de la República detalla: El 23 de febrero se realizó la audiencia de vinculación tanto del primer detenido como del comandante, resultando ambos vinculados a proceso, imponiéndoles como medida cautelar garantía económica, la presentación periódica en el Centro Federal de Justicia Penal, ubicado en Ciudad Judicial, y al Comandante la suspensión en el ejercicio del cargo.

Calpulalpan es una especie de punta del triángulo regional del robo de combustible. La parte más seria se encuentra en el estado de Puebla, comienza en Texmelucan y se va por el rumbo de Tepeaca, Palmar de Bravo, Palmarito Tochapa, tierras semidesérticas esta últimas, pueblos de paso y claro, con una afición irrefrenable a la extracción clandestina de combustible.

Allá han sido detenidas doscientas personas. Se registraron en 2015 no menos de diez muertos, la mayoría quemados; pero también cayeron abatidos por el Ejército o por la Policía Federal. Decenas de casas fueron afectadas y quedó muy claro que el robo de gasolina o diésel, es a los mandos medios a quienes pone loquitos, vendiendo protección a los chupaductos.

Ayer jueves en Texmelucan –que es el inicio formal de ese triángulo de los traficantes de combustibles- estuvo la procuradora Areli Gómez. Ante ella, el gobernador vecino, Rafael Moreno Valle Rosas, insistió en la promulgación de una Ley contra el Crimen Organizado, porque no cabe la menor duda que siempre las autoridades están inmiscuidas en este tipo de latrocinio. Y a ellas, como a los ejecutores y comercializadores, el Estado los tiene que castigar, físicamente y en su patrimonio, porque de otra manera no entienden.

En Tlaxcala, el combate al crimen organizado no puede dejar de apuntar, en primera instancia al secuestro. Recordemos el penoso episodio encabezado por Orlando May Zaragoza Ayala y sus compinches, que por cierto aguardan sentencia.

Aquí no podemos meter las manos al fuego por reconocidos personajes involucrados en el atraco en carreteras. Y en la comercialización de los productos robados. Hay bodegas. Hay la protección histórica de gobernantes a rateros de autos, camiones, tráileres. A los arrendadores de naves, ranchos y demás lugares donde se opera la distribución de esos productos.

Las escaleras se barren de arriba hacia abajo. Como no somos ingenuos estamos convencidos que no hay ilícito sin que la autoridad superior esté perfectamente enterada. Así ha funcionado Tlaxcala durante generaciones. El empobrecimiento de muchos ha llevado a la aventura a los menos y ha hecho millonarios a unos cuantos.

Claro que una Ley en Contra del Crimen Organizado, no va a ver diferencias entre aquellos chupaductos como los de Calpulalpan o Natívitas, como tampoco va a flaquear ante la compra de chamarras o cobertores a precios exorbitantes. Y tampoco va a tener clemencia contra los terroristas laborales para beneficiar a cierto partido político. Eso tiene el agravante de ser un delito de carácter electoral.

Me pregunto qué hacen al respecto los integrantes del Congreso del Estado, del partido en el poder y de oposición. Bueno, en este momento andan muy ocupados haciendo campaña. ¿Y antes?, bueno, antes se preparaban para hacer campaña. ¿Ajá y cuando ganan la elección?, ah, en ese momento no los podemos distraer porque inician una de las borracheras más largas de su vida, que empieza cuando rinden protesta y se prolonga período tras período hasta que se les acaba el turno al bat y vuelven a quedar como llegaron. Está bien, algunos hasta sin familia se quedan.

El OPD Salud de Tlaxcala en su peor crisis

No se había registrado una etapa de colusión tan descarada entre titular del OPD y el sindicato de trabajadores de esa institución hasta que se sentaron a la mesa Alejandro Guarneros Chumacero y Blanca Águila Lima.

Entonces, el concepto social de la salud cambió por el de la oportunidad de conseguir votos a través del tráfico de la salud. Organización, administración y atención de la Secretaría de Salud, dejaron de ser prioridad y la dupla Guarneros-Águila comenzó a operar, a la orden de Mariano González, un infame aseguramiento de votos. ¿Para cuando?, pues para el cercano cinco de junio.

Hoy en Tlaxcala hay que pensar dos veces en enfermarse, partiendo del supuesto que el Estado tiene la obligación de darnos un servicio. ¿Tiene un familiar con influencias, es usted cercano al gobernador, al secretario o a la lideresa?, ¿no?, pues mejor no se enferme porque la va a pasar mal.

IMSS estrena delegado

Creíamos que primero se iba el delegado Treviño de la Sagarpa, pero miren, le ganó Ariel Leyva Almeida, quien hacía un trabajo impecable en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

Sigue el desmantelamiento del gobierno federal. También la imposibilidad del señor manchis para colocar a sus íntimos en esos puestos vacantes. Ya lo dejaron sin delegados de Sedesol, SEP, Segob, sabemos la tragedia que dejó sin titular a la delegación de Relaciones Exteriores, y hoy, miren, también el IMSS.