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Archiv para enero, 2014

Un González a la Capam, ante el berrinche de un Velasco…

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Juan Bárcenas González, sobrino del gobernador Mariano González, encabeza desde hoy la Capam. Desplazó al hijo del oficial mayor, a quien parece haber terminado su oportunidad de hacer negocio.

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En la salida de Marco Antonio Velasco Velasco, hay un fondo interesante que no se limita a la facultad del nuevo alcalde de Tlaxcala, el panista Adolfo Escobar Jardínez, para decidir quién queda al frente de un organismo descentralizado como la Comisión de Agua Potable y Alcantarillado (Capam).

Para empezar, nos dicen, el alto mando del estado se mantuvo al tanto del pleito en las oficinas localizadas en la calle 20 de noviembre, y sería él mismo quien daría la autorización para utilizar a la fuerza pública en el desalojo del jovenazo hijo del oficial mayor de gobierno, mimo que había tramitado un amparo ante la autoridad jurisdiccional, buscando permanecer cuatro años al frente del productivo negocio de la cobranza del agua potable en el municipio de Tlaxcala.

¿Distanciamiento con su subordinado oficial mayor?, ¿un hasta aquí dicho con escasa sutileza a quien suponía que su hijo era intocable por el solo hecho de llevar su apellido?

Lo cierto es que a partir de hoy, Juan Bárcenas González, sobrino del gobernador Mariano González, es quien ha llegado a ocupar la oficina más importante de la Capam.

Habrá quien suponga esta una especie de cuota exigida al alcalde nene consentido, en el contexto prianista que llegó para quedarse en lo que le resta al sexenio. Pero si hay alguien disciplinado con su tío y dispuesto a darle su valor a la dinastía González, pues es el ex diputado federal Bárcenas.

La Capam había sido la rebanada permanente de pastel para Ariel Lima Pineda. El negocio del agua y alcantarillado en el municipio de Tlaxcala es estruendoso. Cobra una de las cuotas más elevadas del país, lo que por cierto le ha permitido mantenerse en una constante actualización.

¿Cuál fue el error de Marquito?

1.- Abrir la puerta a un par de saqueadoras de información que no tardaron una semana en sustraer lo que pudieron y ponerlo en manos peligrosas.

2.- Imponer la instalación de medidores, buscando incrementar los ingresos de la descentralizada, brutales por sí mismos.

Así que el alcalde Escobar, también presidente del Consejo Directivo de la Capam, no dudó en poner manos a la obra, e impedir que así como ocurrió con Lima Pineda, sucediese con Velasco.

Por cierto, fue bajo el mando de Lorena Cuéllar Cisneros, como la Capam salió de las propiedades de Lima.

Francamente era un abuso el vivir a costa de lo recaudado por miles de usuarios a quienes se cobra hasta la gota más insignificante del vital líquido.

Veremos en los días por venir si el amparo solicitado por el joven Velasco, rinde sus efectos. Si aconsejado por el doble discurso de su progenitor opta por un conflicto laboral pidiendo millones para su gente de confianza y lo más importante, si se los permiten.

Francamente dudo que Marco se meta en problemas contra un nivel que así de fácil lo neutraliza.

Lástima de capitales políticos

¿Le suenan los nombres de Blanca Águila, Luis Alberto García Badillo, Carlos Ixtlapale, Pedro Pérez Lira?

Se trata de algunos de los priístas que siendo autoridades y teniendo la gran oportunidad de consolidar una carrera, optaron por la frivolidad, se desbocaron y hoy se encuentran en la lona.

Lastimosamente acabaron con sus carreras políticas, y para sorpresa de muchos, no quitan el dedo del renglón, pensando que la gente de veras los prefiere…

Ven el escenario que sus excesos les permiten.

Sesenta alcaldes bañados por las aguas del autoritarismo

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Tienen ante ellos la oportunidad de aprovechar este segundo lapso en el que se supone hay voluntad para un fin aterciopelado de sexenio.

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No rompen un plato, son unas finas personas sobre todo a la hora de dibujar el panorama en el que han asumido el mando en su municipio. Tenemos sesenta nuevos alcaldes y una cifra exponencial de necesidades, sobre todo la de recuperar la credibilidad, tras lo poco o muy poco que pudieron hacer sus antecesores.

Es una etapa inédita. La parte complementaria de un gobierno estatal con el sello característico de un PRI que se quedó en los setenta, pero sigue pensando como partido hegemónico pese al tercio que es en realidad.

Es una carrera más o menos pareja, donde no existen ungidos, pero sí el convencimiento de no volver al sótano de la opacidad y la ineficiencia como sus antecesores, responsables en casos muy conocidos de graves conflictos sociales, ocasionados por odios personales o de grupo que en realidad nada tenían que ver con el desempeño de las administraciones municipales.

Hoy, los funcionarios municipales han abandonado la improvisación y, obligadamente se hallan en una etapa de intensa actualización, inmersos en esa dinámica videgaraista, dispuesta a tributar por todo lo que se pueda, pero también con el reto de conservar o recuperar la estabilidad en sus plazas.

Es una tentación caer en los esquemas autoritarios e insensibles de un tricolor dedicado al autoelogio, pero ciego ante la presión social por la ha optado para poder realizar sus planes de pertenecer al club de ricos del mundo, pasando por alto lo que piensa, siente y padece la gente.

Los ayuntamientos y su cercanía a la sociedad  demandan pues, verdaderos líderes capaces de no manchar sus plumas ante el empantanado panorama peñista, obsesionado con perpetuar a su grupo en el poder, medrando en cuanta oportunidad se presente, y apoyado por Televisa, Milenio y otros mercenarios, llevando al hastazgo a la gente, panoramas que no existen, salvo en los planes desmanteladores de una versión  tricolor muy ajena a la pregonada Justicia Social.

Sesenta alcaldes del estado más pobre. Obligados a ser creativos, solidarios con el deteriorado tejido social y negados a la frivolidad de gente que ya se ha ido, tan despreciable que ojalá no volvamos a saber de ellos como parte del ámbito del poder.

Ese tejido social es también acreedor de una de las peores legislaturas, saqueadoras y con la mano puesta ante un ejecutivo sin otra forma de convocarlos a la transformación del estado.

Diputados y diputadas con una popularidad en su subconsciente, pero con el desprecio social en su realidad.

Rendida la protesta de ley, los nuevos munícipes tlaxcaltecas, en su mayoría con interesantes expedientes en el servicio público, ya saben lo que les espera en este, el segundo lapso de una administración estatal que se dice dispuesta a la enmienda para que le vaya mejor a Tlaxcala.

Cada quien y su altura de miras tendrá la capacidad para interpretar los mensajes en esta, inédita insisto, etapa del gobierno tlaxcalteca.