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Archiv para 9 enero, 2012

En la guerra de libaneses de todo se vale para ganar el botín: Tlaxcala

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Empresarios Unidos de la Construcción y Aljuco Edificaciones, con casi 75 millones de pesos en obras cobradas pero no ejecutadas; las dos con una particularidad… serían propiedad de Jesús Luévano… es el hilo más delgado que amenaza con romper la, “correlación de fuerzas”.

Parece que Roberto Romano Montealegre y David Lima, los mismos ex subordinados de Jesús Luévano Escalona, ahora importantes funcionarios en la administración marianista (el primero es titular de la Secoduvi), se han encargado de direccionar a los sabuesos contratados por el gobierno tlaxcalteca para hallar culpas y convertirlas en denuncias, en pleno proceso electoral.

Hasta hoy en el papel de ambos se ha pasado por alto a la Central de Abasto, erigida en terrenos de Xaltocan y motivo de un serio conflicto entre el ayuntamiento panista de ese municipio y el gobierno estatal.

Por si fuera poco, a cargo de una constructora filial de Cemex, gracias a las relaciones del libanés propietario de la firma Empresarios Unidos de la Construcción (Luévano, claro).

El doble juego de Romano-Lima y la determinación del mandatario Mariano González, por neutralizar al ex gobernador panista Héctor Ortiz, en su intención por convertirse en senador de la República, esperaron un año para copar los titulares.

Un largo año en el que la información aportada por dicha dupla, probablemente accionó su naturaleza de ida y vuelta (al menos uno de ellos seguiría en la nómina de Luévano)  proveyéndolo de palabras clave en el ineludible pleito con cara de encarcelar a quien se pueda, siempre y cuando permita refrenar la ventaja albiazul en el ámbito electoral, así como dar un poco de oxígeno  al maltrecho PRI y sus discretos baluartes, temerosos de asomar la nariz pues les podría significar su muerte política.

Hay que añadir la insistente intención de Luévano por contender –tal vez con los colores de lo que fue Convergencia- por la alcaldía de Tlaxcala.

El escándalo generado por estas acusaciones tendrá que convertirse en denuncias concretas. Su destino son los tribunales, donde a decir de Ortiz Ortiz, vendría la intervención imparcial de un perito y, al parecer volveríamos al punto de partida, es decir menguaría la fuerza mediática alcanzada en estos momentos, ante los… “expedientes técnicos” (yo diría que el pleito entraría por enésima vez en esa etapa que todo diluye pues en él meterán las manos los resortes de los que se valen estos… políticos).

Una de tantas expresiones de Beatriz Paredes, recogida en el lapso aquél donde sería tomada la decisión de apoyar a Mariano González, adelantaba probables escenarios de pérdida de equilibrio a causa de la intransigencia de quien con el tiempo se alzó como gobernador de Tlaxcala.

Seguramente el estado ideal para aquella es: cada grupo conserva y detenta lo que electoralmente representa, lo hacen en relativa paz y, hasta dejan un diezmo para esa especie de deidad griega, observando a las alturas cada movimiento, planeando triunfos o ideando fraudes no sujetos a reclamación alguna.

Pero Mariano vino por todo.

Tal vez le ha tomado mucho tiempo encontrar el equipo ideal para emplearse a fondo en la destrucción de aquellos equilibrios que le platico. Él va por todo y si esa búsqueda lo borra del mapa, de todas formas corre el riesgo.

Tan pronto metió mano al Judicial y al Congreso, pasó al siguiente nivel de la cobranza permanente de facturas.

¿Quién se opone… Ortiz? Ah, pues demos a Ortiz una lección.

¿Acaso es Beatriz? Pues qué esperamos para neutralizar sus inservibles llamados al estado ideal de la correlación de fuerzas.

La particular repulsión a Luévano

En el inalcanzable (¿?) círculo libanés vemos que hay odios del tamaño de un camello (gigante jeje). Describir el desencuentro entre Mariano y su paisano Jesús Luévano Escalona, equivaldría al corral donde no caben dos machos.

Y cuando el primero comete la desatención de ignorar al otro, este se las ha de cobrar de alguna forma. Su desamor fue creciendo por distintas causas… que si yo soy más libanés que tú, porque traigo la genética paterna… que si tú nomás la tienes materna… que si yo tengo más lana que tú y mi harem es incomparable… que si mi caída de ojos es mucho más arabesca que la tuya… en fin, las frivolidades de esta estirpe con cargo a la parálisis del tejido social.

Superada la etapa inicial de las hostilidades, sobreviene el dato duro:

1.- Empresarios Unidos de la Construcción (EUC), es una de las partes más delgadas del hilo orticista detectado por los investigadores de la Función Pública. Cabe reclamar la violación al artículo 51 de la Ley de Obras Públicas, que condena el involucramiento de funcionarios de un gobierno en la obra pagada por este, así sea a través de un prestanombres o un familiar hasta en tercer grado.

EUC, cuyo representante legal es hijo del polémico libanés, de nombre Jesús Gingeni Luévano Rosendo, se haría con 32 millones 240 mil pesos por obra pagada que no ejecutó.

2.- No sería la única empresa de Luévano beneficiada de tal forma. Aljuco Edificaciones y Diseño SA de CV se llevaría 42 millones y medio de pesos por obra no ejecutada. Datos filtrados por la misma Secretaría de la Función Pública, señalan a esta firma como, “presunta creación del propio Luévano, por medio de Juan Mejía Bonilla, representante legal de la misma y, cuyo domicilio fiscal se localiza en Plaza de las Américas 101, Centro, Santiago Tetla, entre las calles República de Venezuela y República de Argentina, CP 90430.

Entre ambas constructoras habría acciones fraudulentas por casi 75 millones de pesos. Y las dos serían propiedad de Jesús Luévano, según la SFP de Tlaxcala.

De una cosa estoy seguro. Mariano González Zarur no va a quitar el dedo del renglón mientras no le ofrezcan un argumento válido y lo suficientemente robusto como para desistir en esta veta de oro localizada en el intrincado mundo del orticismo.

El lío, apenas comienza. El titular de la SFP, Hugo René Carreto Temoltzin, va dosificando la información y, al día de hoy consiguió una clara ventaja, con nombres, datos, direcciones y montos.

Veremos si la defensa orticista de Luévano es tan firme y eficiente que lo pueda sacar de este apuro.

Pero hoy, Ortiz debe dar una explicación menos superficial que el acostumbrado desenfado para abordar temas espinosos.

Según se ve, no sólo está de por medio su éxito electoral.