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Archiv para noviembre, 2011

Tras un nuevo golpe al Congreso, el lunes 5, por escrito, el informe del no hay

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Aquellos diputados osados que se atrevieron a cuestionar inversión y beneficios del concierto de Plácido Domingo, son según Mariano, los culpables del atraso en el progreso del estado… Ah, qué la moral no es un árbol de moras, el escándalo del Cobat…

Es estimulante conocer de parte del propio gobernador Mariano González Zarur que, ningún empleado de gobierno fue obligado a adquirir boletos para el concierto de Plácido Domingo, “estoy muy satisfecho porque al menos dos mil trabajadores solicitaron comprar sus boletos de manera voluntaria”.

Podría ser el mensaje a quien insista que el importe de las entradas le será descontado de la nómina. Aquí el concepto de voluntad se ensancha. Como puede ser cierto, también puede tratarse de las siguientes premisas: 1.- Los trabajadores voluntariamente solicitaron sus boletos. 2.- Los trabajadores están contentos porque conservan su empleo. 3.- Luego entonces, si el gasto lo hicieron de manera voluntaria, para qué dejar de estar contentos si pueden quedar sin chamba por andar de quejumbrosos.

Al buen entendedor pocas palabras…

Pero este debate es áureo ante la inacción gubernamental. No hay obra importantes y ya transcurrió un año.

Y esta realidad no se puede tapar con declaraciones categóricas: “pese a quien le pese, la economía del estado está creciendo”, dijo el mandatario luego de participar en el arranque de un programa de Nafin.

¿La economía del estado está creciendo?, ¿dígame en qué rubro?, ¿hay evidencias irrefutables de tan positivo planteamiento?, ¿a quién le pesan las declaraciones sin sustento? Y en el caso de ser verdad, ¿qué tanto tendría que ver la acción gubernamental en el incremento de registros ante el IMSS?

Sí preocupa el enésimo golpe bajo al Congreso, porque varios de sus integrantes han tenido la osadía de cuestionar sobre gasto y beneficios por el hecho de traer al extraordinario tenor español.

Esas legítimas dudas de los legisladores pretenden ser aplastadas con la siguiente aseveración: “antes de ver la paja en el ojo del vecino, deberían ver la viga que ellos tienen, porque ellos provocaron un atraso en el progreso de Tlaxcala”.

En otras palabras, hay nuevos responsables del atraso en el progreso –o sea la inacción-, son los integrantes de la actual Legislatura.

Con respeto al ejecutivo, esta es una afirmación temeraria que traslada y actualiza resentimientos. Esta ocasión, el culpable dejó de ser el antecesor panista en el puesto, y los nuevos culpables se llaman los diputados, así en general, sin hacer señalamientos concretos.

Es decir, ningún diputado que se precie de no detener el progreso de Tlaxcala puede cuestionar una acción, pese al respaldo constitucional le asiste según el artículo 36 de esa Ley Suprema. (Los diputados tendrán fuero constitucional durante su ejercicio legal y por las aportaciones que expresen jamás podrán ser reconvenidos”.

El remate de esta incursión ante representantes de medios no pudo ser menos elocuente: “por eso no me quiero enganchar en declaraciones mediáticas”.

Disculpe, una declaración mediática es la simple publicación de una idea vertida por alguien tan importante que valga la pena el espacio, virtual, escrito, electrónico, mas la mediatización se da como resultado de la trascendencia hallada en la hostil declaración del jefe del Poder Ejecutivo de Tlaxcala.

Bueno, en este contexto de frivolidades que no sustancia en la obra gubernamental, conocimos lo que podría ser el remate de este primer ejercicio fiscal. El día cinco de diciembre, el gobernador Mariano González Zarur, estaría enviando por escrito al Congreso su primer informe de labores, de tal suerte que hasta el 15 de enero aspiramos a contar con el obligado mensaje político del mandatario.

Cierto, no se da en un entorno de la mejor relación. Pero es justo preguntar quién ha arrojado la primera piedra causante de este desencuentro.

Pero aún la relación entre poderes podría ser asunto superable, lo que no ocurre con el quehacer a lo largo de estos primeros doce meses, de mucho bla-bla-bla pero escaso logro, con una enfermiza iniciativa de cambio radical para concentrar poder, sin que este refleje el aguardado despegue a los estadios ofrecidos en aquella gran campaña donde se habló como candidato, aunque después el concepto se haya modificado a la particular forma de expresión de un gobernador electo y con diferencias notorias sobre los rieles del ejercicio pleno de poder.

No creyeron necesario buscarla, pero la moral los acabó…

Tarde o temprano afloran virtudes y defectos en hombres y mujeres del poder, sobre todo cuando el vino estimula a los demonios de la ambición.

Una empoderada subdirectora de servicios educativos en el Cobat, haría el gran berrinche al ser ubicada por la propia vida como dueña de la relación alterna de otro empoderado, este purépecha y capaz –al menos tal sería el planteamiento entre ambos- de hacerla directora de esa institución. Primero porque ello permitiría medir la fuerza de aquél subsecretario técnico y segundo, porque aun careciendo del perfil, de eso constan los caprichos del poder.

Muchos fueron testigos de los desfiguros de esta funcionaria en uno de tantos restaurantes de la feria de Tlaxcala, me dicen que llamado la Vicky, donde ufana la fémina ponía fecha para sentarse en el escritorio más importante del Cobat, una vez que Quique Padilla Sánchez, presente su renuncia para buscar la candidatura tricolor a diputado federal por el segundo distrito.

Los días transcurrieron y llegó la fecha más importante de lucimiento: ir al concierto de Plácido Domingo, del brazo del poderoso protector.

Cuál sería la sorpresa de aquella, al ver al entronado michoacano acudir a tal evento, pero llevando del brazo a la mera dueña de sus quincenas.

Y ahora, ¿quién podrá defenderla?, ¿y la prometida dirección del Cobat?, ¿y los obstáculos para llegar, como la maestra Gladys?

Abrigar esa esperanza y mezclarla con ron barato consiguieron algo útil para esa pareja clandestina. Primero les mostró que ya no son tan clandestinos como para seguir planeando la conquista de los grandes principados. Y luego los sometió a una moral perseguida por ellos mismos, al grado de quedar ante sus amigos como los raros amantes a quienes une la maldad oculta en diversos objetivos de poder y dinero.

Y estamos hablando del autodenominado hombre más poderoso de Tlaxcala. Después de su amo, claro.

De la injerencia a la corrupción, y el terror de perder la libertad o el patrimonio

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Haga usted de cuenta que vivimos en la socorrida (por los pesimistas) cubeta llena de cangrejos… si uno destaca, los demás se encargan de hundirlo a lo más profundo. Y eso que somos el estado más pobre del país… qué sería en caso contrario.

A penas generamos cuatro por ciento del presupuesto, pero nos damos unas peleadas…

Nuestra dependencia del recurso federal es tanta que no nos caería mal ponernos de acuerdo en la distribución.

¿Cómo?, ¡si la máxima vigente es salirse con la suya!

Hacer una mixtura de remociones, recortes o tremendos gastos según el caso, siempre y cuando quede claro quién manda en esta friolenta entidad.

Y si en España el factor Mariano Rajoy, les depara un amargo destino, nosotros en Tlaxcala tenemos nuestro propio factor que ya va para el año de hacernos la vida insufrible.

Por eso, los acuerdos entre poderes devinieron de la mesa a la agresiva injerencia. Hoy, a la voz de abajo las propuestas del pasado (como el incremento de magistrados en tiempos de Alfonso Sánchez Anaya) confrontan la resta de cuatro magistrados, en una toma accidentada de la mala película que elevará sus obligaciones, los hará reventar y ya luego vendrá la oportunidad de volver a crecer en número, pero con otros criterios… a modo… como debe ser en la cinta autoritaria que no se presta al diálogo pero sí a la guillotina.

¿Qué los diputados están inconformes con el recorte a su presupuesto?

¡Nombre!…, pos estos…

Digo, a estas alturas, ¿todavía no aprenden las tres eses del sistema?

Sumarse, sumarse y… sumirse.

Vivimos la etapa de la sumisión. Oiga, qué feo, ¿no? Y yo que pensaba que las voluntades de hierro eran para no blandirse, pero ante la pobreza, la injusticia y el estancamiento.

Según se ve, aquí no hay más alternativa que la humillación.

Testigos presenciales de semejante crisis, los priístas abrigan la esperanza del ser y no ser (¿?).

Sí hombre… ser el partido en el poder, pero no ser bocabajeados por su alteza (no) serenísima, porque la labor capacitadora y organizativa del team tricolor, corre el riesgo de ir a la deriva si esa voluntad de hierro ejerce la temida toma por asalto de nombramientos y dineros, tan próximos a la fragmentación que ni el más avezado grillo siente así de seguridad ante los pesados adversarios que no desperdician tiempo para tejer redes y ahondar resentimientos.

Ha usted de saber, por ejemplo que, luego del atraco ese, consistente en enjaretar boletos para un concierto por todos conocido a tantos empleados del gobierno, se cocina en las estufas gremial y parlamentaria, una sonora protesta a causa de la impopular medida de cobrar a la mala, en las mismísimas nóminas, el importe por los tiquetes esos que le platico, cuya cobertura a fuerzas, dejará a muchas familias sin navidad.

Y eso, a los priístas los tiene sin dormir.

Qué tal si esos miles de damnificados por el concierto de feria, que se dio fuera de la temporada ferial, les da por cobrar, también a lo chino el empobrecimiento en este fin de año, tan sentido para aquellos que en lugar de cena harán una ruedita en la sala para recordar los emotivos momentos en el sub estadio Tlahuicole, donde Plácido cantó el Rey al rey…

Mire usted si los de la casa de enfrente no aprovechan el momento.

Corre la versión de un reparto masivo de muebles… ya sabe usted, que la salita, que la televisión, de parte de una panista, Adriana Dávila, determinada al triunfo interno en el proceso albiazul del cual quiere ser number one en el asunto de la mancuerna al Senado.

Horonda porque Chepina Vazquezmata –con quien por cierto no jala- tiene al mismo asesor de imagen, responsable de la deschanclización en el mejor momento (ajá), la ex abanderada de los, ¡gracias mami!, y ¡gracias papi!, actúa como haciendo equipo con el patrocinador de su partido, don Ortiz, pero bien que hace la lucha por su lado en esta legítima contienda (¡!) panista a la cual urge un vistazo de la instancia electoral pa ponerla quieta.

Se trata del mundo virtual de la política a la tlaxcalteca, donde el factor Mariano (no Rajoy) te ahoga en la laguna del autoritarismo y su más cercana competencia gasta los centavitos ahorrados durante su época de bonanza.

Tal vez la diferencia entre ambos es que antes, el enfrentamiento se superaba con las mochadas, pero hoy, las mochadas son para quienes se suman y se sumen en la indignidad.

¿Hacia dónde volteamos?

Una de litigantes biónicos

Ya no es posible tapar el sol de corrupción en el tráfico de terror mediante defensas legales con la gran ventaja de pertenecer a alguna familia empoderada.

Crece la versión de que el vástago de un magistrado, tal vez el más influyente, activa sus relaciones y las mezcla con los bufetes, propios o a modo, para tramitar en tiempos increíbles, por ejemplo la libertad a alguien que por alguna causa la haya perdido.

Y eso que no estamos en Libia, o en Afganistán.

Creo una obligación del Poder Judicial y el tremendo río revuelto del que saca ganancias brutas, el parar en seco al influyente ese dedicado a hacer fortuna ofreciendo la libertad de quien por una verdadera desgracia cae en sus manos.

Se trata de la otra cara de la moneda a la que el tejido social teme como al mismo demonio. La pérdida de la libertad.

Claro, hoy la puede recuperar, aunque deba someterse a la pérdida de su patrimonio.

Adiós Plácido de mi vida… el del viernes pudo (o debe) ser el concierto de despedida

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Un gallo, tonos abajo, entradas titubeantes, nos llevan a pensar… ni el tenor cobró dos millones de dólares, pero el inventor dejó correr la versión; urge por tanto un informe detallado de las inversiones, las pérdidas y el número de empleados atracados con la venta forzada de boletos.

Es legítimo el proyecto marianista por sacar a Tlaxcala del anonimato, ni quien lo dude. Ahora, si traer a Plácido Domingo es la hombrada que opaca críticas y endereza jorobados, cabe profundizar en las causas para convocar al querido tenor, antes y después de su actuación.

1.- El formidable intérprete de zarzuela cumplió viniendo a Tlaxcala. Lo hizo porque es un artista serio y respetuoso del contrato firmado con el gobierno de Mariano González Zarur.

2.- Tonos abajo, frases recortadas, un gallo en la actuación y al menos dos entradas titubeantes, no hablan de un Plácido en su mejor momento. Dos ejemplos: Granada –de Lara- no contó con los conmovedores do de pecho, esos que ponen la piel chinita, como tampoco ocurrió con Amor vida de mi vida –Moreno, Quintero y Arozamena- una de las creaciones más hermosas de nuestro admirado Plácido, labrada en oro en actuaciones con la rúbrica de los tres tenores.

3.- Un espectáculo con estas deficiencias no cuesta cinco mil 500 pesos, ni dos mil, ni mil… algo así nos puede sugerir que los mejores momentos de Plácido quedaron en la historia. Y está en todo su derecho, pero no es en Tlaxcala y su, “humilde estadio Tlahuicole” como lo calificó el enviado de AFP, donde se tenía que descorrer el telón con la leyenda: Todo por servir acaba.

4.- La sonorización fue deficiente. Sobre todo en las partes altas del estadio. El césped no era sino zacatón reseco para la incomodidad de la estoica multitud que, pese a las improvisaciones, a los videos con jiribilla y al frío, aguantaron vara hasta el final.

5.- Pagar dos millones de dólares para ser complacido con El Rey, de José Alfredo Jiménez, y de paso hacer promoción del estado es un gusto demasiado caro.

Hemos de insistir –pese a los escribidores benévolos y ambiguos- en demandar claridad respecto a los motivos de ponernos ahí en el espantoso estadio una fuente cultural para abrevar en las peores condiciones posibles.

Si fuera el gusto del gobernador por la buena música, con muy poca inversión pudo haber traído a alguno de los múltiples tenores mexicanos, esos sí en su mejor momento. Pero aquí se trató de evaluar el poder… qué tal eh, ¿no que no se llenaba el estadio? Claro, regalando los boletos en radiodifusoras, universidades, dependencias y taxis. Enjaretando talonarios completitos a alcaldes y sus esposas o bien, a cuenta de la quincena como lo hicieron con infinidad de empleados del gobierno estatal.

Ahora viene lo bueno. Hay que entregar cuentas. El gusto salió caro y es obligación de quien más lo gozó, reconocer si hubo pérdidas, revelar de dónde tomó el dinero para pagar y aceptar que en próximas oportunidades deberá despojarse de sus misteriosas necedades, pues viejos, campesinos, obreros…¡empresarios!, no querrán más pan (¿?) y circo y sí en cambio una verdadera política social; una respetable estrategia de fomento a la productividad mediante el trabajo serio de sus autoridades, pues estos desfiguros desfalcaron a muchas víctimas del atraco institucional llamado: Toma tus boletos, de todos modos te los descontamos y no protestes…

Mire usted, las notables bajas interpretativas de Plácido Domingo, mezcladas con el culto a la persona de su contratante nos llevan a pensar que ni el primero cobró dos millones de dólares –perdón pero no los vale- y el segundo dejó correr esa versión.

A Miguel de la Madrid le cayó del cielo el sismo del 19 de noviembre de 1985. Cargó a la cuenta de este las estúpidas medidas económicas que nos hicieron miserables.

A Calderón, la guerra contra el crimen organizado le ha resultado un interesante método de aprovisionamiento.

Y mientras no se aclaren las cuantiosas inversiones que acabaron retacando este que resultó uno de los peores escenarios donde se ha presentado el tenor Plácido Domingo, podríamos pensar que se trató del gran timo a los tlaxcaltecas.

Por cierto

Imagino de dónde salió la versión de 23 mil personas presenciando el espectáculo. A ver, si fueron colocadas 11 mil sillas (mil 500 de las cuales se retiraron minutos antes de la función), y si la capacidad del humilde coso no llega a las cinco mil, para hablar de 23 mil, intervino un colmillo, mejor dicho una muela. Aquí entre nos, quien rentó esas sillas que le platico, dio “mochada” para que lo dejaran meter más asientos de los acordados.

Luz y sombra

Si el oficio de la soprano puertorriqueña Ana María Martínez, alumbró al concierto y por momentos lo salvó de perder continuidad –fue emotivo escucharla a dúo con Plácido cantando El Gato Montés (Penella Moreno)- por otro lado, resultó una penosa sesión desafinada la actuación de María Elena Leal –hija de Lola la Grande y Alfredo Leal- desaprovechando la oportunidad de cantar Deja que salga la luna –José Alfredo Jiménez- a lado de quien fungió como su anfitrión.

La diferencia

En la rueda de prensa ofrecida al término del concierto, Plácido Domingo a sus setenta años de edad y 50 de carrera, reconoció que se acerca la hora del retiro y, aunque adora el escenario no dejará de estar cerca, pues lo mismo es director de orquesta que ha hecho un éxito el certamen Operalia, de donde han salido valores de las hechuras de la bellísima boricua Ana María Martínez. Coincidimos con el tenor… es tiempo de pensar en el retiro. A penas un año antes, en la rotonda del Ángel de la Independencia, un concierto similar al del sub estadio Tlahuicole, contó con una calidad interpretativa fuera de discusión, emocionante y con la calidad suficiente como para hacerlo un DVD digno de colección.

Eso no pasó en Tlaxcala.

Hoy, subordinados y pobres tienen el mando… se invirtieron los papeles

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Quién más ha de llenar el estadio Tlahuicole sino la estructura completa del gobierno, del más humilde al más encumbrado… ¿acaso por secundar, con o sin ganas, la más reciente ocurrencia del patrón van a recibir un estímulo? No… al contrario.

Hacía falta el acto de evaluación de lealtad a sus subordinados, hecho por el gobernador Mariano González Zarur, para encargarles la tarea nada sencilla de llenar el estadio Tlahuicole durante la presentación del tenor Plácido Domingo.

A dicha acción, el sir comandant entenderá la grandeza de la sencillez –como la mostrada por el sinigual cantante- hacia el tejido social, al fin y al cabo el encargado de hacer o no realidad sus ocurrencias.

El nervio en la víspera del gran evento es mayúsculo, tomando en cuenta el antecedente de convocatoria de semejante luminaria, pero los precios de las entradas son prohibitivos para una masa castigada en sus ingresos por el gobernante de los ahorros fuera de tono.

Nada sería más humillante que no lograr una entrada a reventar.

Y ahí tiene usted al gobierno completito, desde el más humilde barrendero hasta los ominosos asesores –pasando por diputados, alcaldes y las esposas de ambos- acomodando boletos donde fuera, pero esperanzados en quedar bien con la afligida autoridad, víctima de la falta de planeación y hoy, dependiente de ese esfuerzo colectivo, no le hace los desplantes, malos tratos, despidos y miradas de desprecio.

Qué cosas verdad… hoy los papeles cambian.

Subordinados y pobres tienen en sus manos llenar el foro, producto de un pensamiento improvisado.

Dicen los amantes de la buena música que pagarían cualquier cantidad por presenciar el espectáculo. Tienen razón. Su elevada cultura y su capacidad económica se los permiten.

Cuánto diera el organizador porque los 15 mil lugares del Tlahuicole fuesen copados por ese nivel social.

Ahora hay que preguntarnos cuántos de esos lugares fueron comprados.

Cuántos tuvieron que regalarse, como consecuencia de la escasa promoción sujeta a las escasas semanas de difusión y desde luego dependientes del poder adquisitivo. Siendo honestos habrá muchos que se priven de ver al enorme tenor, sencillamente porque su economía tiene prioridades.

¿Se conocerá algún día la venta real de lugares?, ¿Será parte de la dominante opacidad de esta administración?

Hacemos votos porque sea un éxito. Como sea, pero se trata de la promoción del estado, bastante cara por cierto pues, ese es el precio de los arrebatos…

Esta fue la ocurrencia de hacer negocio con el mejor intérprete de zarzuela. Otras han sido viajar a Japón, a Nueva York, al Gran Tazón. De todas ellas, seguimos esperando resultados en lugar de evasivas acompañadas por largos boletines elaborados con una creatividad literaria –muy malita por cierto- con el encargo de construir escenarios de progreso, creación de empleos, vamos, riqueza en la misma proporción que lo imagina el protagonista.

Le aseguro que hoy, homofobia y misoginia han cambiado por un, “ándenle amigos, vengan al estadio, no me queden mal… qué va a decir nuestro invitado”…

¿Amigos?

Pero, no nos bajas de pobres pedinches…

Por ejemplo, el padrón de ancianos que recibe una ayuda bajó de 30 mil a 11 mil.

Al campo se le tilda de sector improductivo, incomparable con la vocación industrial y turística de la entidad.

Entonces, ¿qué destino les espera a los viejos, a los productores que no se rajan pese al clima traicionero y a la tierra desértica?

Esta es la oportunidad para aquilatar la conveniencia de reformas antipopulares, concentradoras del poder en una sola mano.

Esa mano ya se dio cuenta que sola es incapaz de mover al estado. Por más intentos persuasivos para remontarnos a los tiempos de un gobernador, un procurador, un tesorero y un chofer.

La propia vida se encargó de cobrar anticipadamente el arribo al poder con demasiado resentimiento, a los adversarios, a los pobres, a los comerciantes, a los periodistas…

El caso Zacatelco

Los perros del rancho fueron soltados para morder a la alcaldesa de Zacatelco, Blanca Águila Lima, cuya perspectiva electoral ha sido aplastada por el activismo de ejemplares comandados por Rubén Darío Domínguez y, su ansia por colocar en la nómina a gentes suyas comenzando por familiares suyos.

De un gobierno municipal que daba lustre al priísmo tlaxcalteca hoy vemos un palacio tomado por fuerzas que obedecen a la mano negra de quien pese a los odios acumulados en este primer año de su sexenio, sigue coleccionando animadversiones.

¿Será para asegurar la candidatura a diputado federal por el tercer distrito a alguno de los incondicionales… García Portilla, Velázquez Guevara?

¿Era necesaria esta violencia para cerrar la puerta?

Tal vez no, pero estos son los tiempos del ensañamiento contra todo aquello que se mueva sin la voluntad del altísimo.

Entrega integral de iniciativas… la destrucción del Estado

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La fortaleza del Congreso en el sistema de pesos y contrapesos juega un papel vital para el Estado, ante un ejecutivo desbordado en su pretensión de acumular poder. Las reformas planteadas alientan la creación de una especie de monarquía… de algo tan raro como letal.

Si algo destaca en la pretendida transformación del Estado planteada por el gobernador Mariano González Zarur, es dotar al ejecutivo de mayores facultades, bajo la premisa de lograr un equilibrio entre poderes.

Al planteamiento en sí, Mariano le llama entrega integral de iniciativas.

En la más reciente, que afecta al Poder Judicial, plantea la reducción de magistrados, de catorce a nueve, pretendiendo con tal adelgazamiento un mayor dinamismo en la atención de cientos de expedientes rezagados.

Si la actual estructura de magistrados y jueces contempla, a veces inerme el cerro de trabajo acumulado, al tomar las tijeras para cortar cabezas como parte de su visión muy personal de lo que debe ser la burocracia aplica el criterio empresarial que, a decir del presidente del Tribunal Superior de Justicia, Justino Hernández, habrá de ser sometido a un riguroso análisis.

La propuesta tiene jiribilla. Comienza por esgrimir el incremento de 26 por ciento al presupuesto de dicho Poder. La pasa por su mira personal, “ya veré como les puedo ayudar”, y tienta con ese mensaje la codicia de quienes claramente entienden su estrategia del beneficio económico palomeando una lista arbitraria. Aquellos en desacuerdo tendrían frente a sí a la creciente comunidad de desempleados.

Ello depende de la aprobación de esta iniciativa.

El documento es tan complejo como amañado. Condena a la Sala Electoral Administrativa (SAE) al ente unitario que disponga de un solo magistrado –alguien a modo, como Silvestre- para librarse de aquellos votos inconvenientes que tanto dificultan la perspectiva personal de Estado, decíamos con un mayor equilibrio entre poderes. Bueno, eso es el aparejamiento desde una visión para la cual las pesas más robustas de la balanza estén del lado del Ejecutivo.

Es un raro concepto del equilibrio. Un intento de tomadura de pelo a juristas, diputados y ciudadanos que, no salen de su asombro al contemplar esa cascada interminable de propuestas para blindar, fortalecer y dar impunidad a las decisiones de un ejecutivo-señor feudal, o mejor, de un monarca con tal acumulamiento de fuerza que en el futuro nadie, ni siquiera se atreva a mirarlo a los ojos.

Sume esta transformación a la iniciativa de ley orgánica de la Procuraduría, concentrando el poder en la titular y por tanto en su patrocinador.

Haga el mismo ejercicio con la ley mordaza, preocupada por proteger “honorabilidad y buen nombre” de los funcionarios.

Dirija la mirada a la arbitraria distribución del presupuesto, que al día de hoy tiene enfrascados a los diputados en la misma incredulidad registrada en el Poder Judicial.

Ah, y acabe por añadir el nuevo concepto marianista del campo, “Tlaxcala tiene vocación industrial y turística ‘no del campo improductivo”.

A esta, la nueva política del viejo PRI –insisto, esto nada tiene que ver con los principios revolucionarios sino con una facción de ese partido- corónela con las pláticas sin prueba alguna del último viaje internacional, “para promover las ventajas del estado” y, entonces dígame en qué ha consistido este primer ejercicio de gobierno.

En verdad le digo, esto no puede existir. Quisiera verlo como un mal sueño del que ya urge recobrar la conciencia. Es una cadena interminable de abyecciones con rumbo a la promulgación de una rara monarquía en el estado libre y soberano de Tlaxcala, donde por decreto magistrados y jueces tendrán que checar tarjeta, diputados harán caravanas al altísimo, víctimas de la delincuencia tendrán que besar sus pies y los opinadores tendrán que cuidar su lengua si no quieren pasar el resto de sus días en el exilio, dentro de una celda de alta seguridad o, dentro de una zanja, pudriéndose tras ser pasados por la hoguera inquisitoria de este armastote sin rumbo y constructor de un mundo raro, una isla de la fantasía, un paraíso al estilo Disney, donde sólo quepan sirenitas y moglies (el chamaco del Libro de la Selva).

Plácido… Plácido…. Plácido!

Falta un día para el gran espectáculo.

Ánimas porque la venta de boletos sea la esperada.

A costa del salario de los burócratas, a quienes les cobrarán con cargo a la nómina. A costa de los erarios municipales, porque algunos alcaldes se alinearon por la derecha y accedieron a afectar las arcas de sus ayuntamientos.

Ojalá el pago esté asegurado.

Recuerdo los desfiguros de los seguidores de la Maldita Vecindad, cuando un indolente alcalde, Benito Hernández, permitió que no se presentaran porque el empresario no reunió los honorarios de la banda.

Ni pensar en semejante tragedia en un acto de tanto caché.

Qué distinto habría sido presentar al enorme Plácido Domingo en un lugar abierto, sin costo, para el regocijo de los aturdidos tlaxcaltecas tras el arribo del ciclón marianista.

¿Cuántas personas cabrán en el estadio Tlahuicole? ¿Cinco mil?, ¿Seis mil?

El tenor habría reunido multitudes. No le exagero al comentarle que en una plaza abierta a toda la gente, fácil llegarían 100 mil o más a presenciar este, sin duda el mejor espectáculo en la historia moderna de Tlaxcala.

En tal escenario, los dos millones de dólares que costará pagar a la estrella se habrían diluido entre un tejido social merecedor de por lo menos una atención de su autoridad.

Pero no.

La obsesión empresarial, muy improvisada por cierto, del patrón, si puede le arranca los centavos a los miles y miles de pobres que en este sexenio crecen desmesuradamente.

¿Ortices contra Zarures en Tlaxcala, como Familia contra Templarios en Michoacán?

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Las provocaciones entre estos dos grupos pasan por encima de la ley y agotan el Estado de Derecho; acaso es vigente el método de plata o plomo para convencer al adversario, en las mismas proporciones que lo hace en otras latitudes el llamado crimen organizado.

Yerra el secretario de la Función Pública, Hugo René Temoltzin Carreto, al maniobrar en el Congreso del Estado, la exhibición de un citatorio en el Pleno para desahogar un procedimiento administrativo en contra del diputado panista Justo Lozano Tovar, relativo a su paso por el Instituto de Capacitación en el Trabajo (Icatlax) durante la gestión de su cuñado el ex gobernador Héctor Ortiz Ortiz.

El origen político del diputado o diputada que fuere es lo de menos. Se trata de uno de los 32 legisladores en funciones, a quien se pretendía dar un quemón –con el concurso del secretario parlamentario- pasando por alto la Constitución Política del Estado de Tlaxcala.

El artículo 36 de dicho documento otorga a los diputados fuero constitucional durante su ejercicio legal, y es muy claro en condenar actos injerencistas entre Poderes, destacando que un legislador, “jamás podrá ser reconvenido”.

Toca a la Junta de Coordinación y Concertación Política del Congreso, elevar la consecuente protesta y, castigar al secretario Parlamentario por haber permitido dicha agresión a un legislador, en el Pleno, evadiendo su obligado conocimiento del contenido de la correspondencia, y por tanto dejando a la deriva, “el respeto a la inviolabilidad del recinto parlamentario”, según lo añade el propio artículo 36 constitucional.

No caben excusas pues, de funcionar este sistema en el Legislativo, podría darse lectura a cualquier tipo de ofensa, descalificación o mensaje cifrado en el lenguaje del crimen.

Lo que se aprecia es el enésimo ataque entre marianistas y orticistas, cuyos odios y disputas, demostraron ser capaces de coligar a funcionarios de ambos poderes en busca de un propósito netamente mediático, pues quién podría legalmente obligar a Lozano Tovar, a comparecer en carácter de ex empleado sobre un asunto de origen administrativo.

Qué diferente sería para el asambleísta ser llamado a causa de un delito grave denunciado ante la Procuraduría de Justicia, como parte inicial de su desafuero para ser juzgado como cualquier ciudadano.

Entendemos pues que, el llamado del señor secretario de la Función Pública del gobierno de Tlaxcala, es un tendencioso acto de provocación para tatemar a un adversario con fuero.

Que se trata de la enésima pedrada intercambiada entre marianistas y orticistas, quienes desafiando a la ley generan las condiciones para un estado de violencia.

En otras palabras, estamos en la antesala de la solución de diferencias a tiros, aludiendo a las nostálgicas evocaciones del gobernador Mariano González Zarur, al PRI  de antes cuando el convencimiento del adversario se efectuaba con plata o con plomo.

Cabe el supuesto que el ejecutivo no ofreció plata a Justo Lozano; entonces recurre al indecente aviso con carácter de amago para enterarlo que las próximas acometidas dejarán de contenerse en el plano parlamentario y se arreglarán mediante la violencia.

No sería la primera vez que quien hoy detenta el poder haya desatado su ira contra un legislador problemático a sus intereses.

Recordemos los episodios vividos por los entonces legisladores Victor Hugo Cahuantzi y Antonio Velázquez, contra Noé Rodríguez (creo que en la LV Legislatura) cuando el lío entre priístas acabó con la salida de Héctor Ortiz de ese partido, su incorporación al PAN y posterior triunfo sobre Mariano González, la malograda apuesta del PRI en la elección antepasada.

El papel que ha tocado jugar a personajes como Hugo René Temoltzin, corresponde al de soldados de muy bajo rango utilizados en una suerte de procesos light por su poderoso patrocinador, quien seguramente sigue tolerando sus inconsistencias pues a través de ellas es posible apaciguar los ímpetus descontrolados para golpetear a sabiendas del fracaso en que redundarán.

Ello explica la contratación de un despacho de abogados con sede en la Ciudad de Puebla, para litigar en términos competitivos –valga la expresión- asuntos como el desconocimiento de patentes de notarios y, lo más reciente, el desconocimiento del comodato por medio del cual el orticismo pretende conservar el control de las obras de la Plaza Bicentenario, dado la semana anterior, como uno de los logros legales del marianismo, a salvo de sus propias incapacidades.

Un detalle; aquél grupo de litigantes ni acepta las órdenes repentinas del corajudo con más fuero en Tlaxcala y mucho menos se presta al golpeteo con intenciones políticas por sobre el respetable ejercicio de la abogacía, claro hasta donde se lo permite la tremenda corrupción que desde hace muchos años llegó a Tlaxcala para corroer las entrañas de la entidad.

Se trata de tres momentos distintos en este complejo capítulo.

1.- A los enemigos del marianismo les debe quedar claro que llegamos a la etapa de plata o plomo.

2.- A los colaboradores incompetentes se les tiene trazada su ruta con un sino irremediable de fracasos, mientras accedan a la humillación y prostituyan su profesión al ritmo que les marque su director de orquesta.

3.- Del estado más seguro cacareado a nivel nacional, hoy pasamos a ser la entidad gangsteril… tierra fértil para el llamado crimen organizado. Haga usted de cuenta que marianistas y orticistas equivalen a la familia de Michoacán y a los templarios, ambos haciendo de aquella demarcación, lugar de muerte, miedo y el consecuente atraso.

Dios nos agarre confesados.

De la guerra entre orticistas y marianistas, al primer informe del, no hay

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Se dan con todo, unos mantienen en sus activos a las instituciones de educación superior; otros pintan su nombre en las fachadas de las escuelas. La única diferencia entre ambos es el empobrecimiento del estado a niveles insoportables.

Con ocho meses de anticipación, la guerra entre grupos está declarada. Orticismo y marianismo tienen rato de intercambiar cachetadas, pero de unos días a la fecha agudizaron las hostilidades.

Disputan senadurías y diputaciones federales. La elección presidencial pasa a un segundo término en función del escaso el porcentaje de votos que la entidad aporta al gran cotejo. De la relación con el próximo presidente o presidenta, los nuevos senadores y diputados ya se encargarán de tender puentes, pero en su momento.

Los escenarios de las hostilidades son varios. A la Universidad Autónoma de Tlaxcala, por ejemplo el gobernador Mariano González Zarur, la vislumbra como un coto en el mediano plazo. Insiste en esa idea pese a la escasa posibilidad de conseguirlo, por no llamarla nula.

La distancia que ha guardado con el aula -casi alergia al conocimiento- induce su capacidad cognitiva a iniciativas básicas a las cuales hace falta el estruendo de la violencia verbal, con rumbo a un esquema tepiteño del fajador condenado a la ortografía de quienes escriben cajón con “g”.

Lo han observado con atención. Y entonces se abre una brecha muy amplia entre las tácticas cupulares de la academia y las insistentes acometidas muy al estilo Pipino Cuevas, tras el nocaut como lejana esperanza de cuajar una acometida ante una comunidad a la cual no se le complica tomar una decisión motivada por la conmiseración ante la esgrima que no lo es, ante golpes tirados sin obedecer a un entrenamiento profesional.

Por consecuencia se da la respuesta, acaso de tan bajo perfil aparente pero eso sí, haciendo acopio de su técnica ganada a lo largo de generaciones de ocupar ese gimnasio llamado UAT hasta conseguir una suerte de impermeabilización en las zonas proclives a la vulnerabilidad.

Imagino las fachadas de la universidad pintadas con la greca MGZ, como inexplicablemente se observa en primarias y secundarias que deberían por su carácter público estar libres de semejante muestra de un culto a la persona, de tan escaso valor como lo puede ser una pretendida inducción al sectarismo tricolor empoderado por el concurso hasta de sus propios adversarios.

La sumisión de Tomasito Munive en la USET me lleva a cuestionar cómo ante la mirada reprobatoria de miles de maestros, se insiste en el retorno a los días del endiosamiento de las autoridades, como al modo de las giras de José López Portillo, cuando a los niños y niñas se les obligaba a amar a ese personaje que en otras circunstancias nos llevó de la mano al empobrecimiento más vil, luego de habernos hecho creer que debíamos estar listos para administrar la riqueza.

Pero esta es una lucha de grupos. Y a ninguno le asiste la razón. Jalan agua a su molino. Manipulan voluntades, condicionan calificaciones y pasan sobre la gente con infamias como esa que le platico, de colocar sus iniciales en los recintos educativos, motivo suficiente como para escupir semejante afrenta.

Advierto estas hostilidades como una nube para tapar la escasa obra a poco más de un mes para presentar el primer informe de labores.

Pese a provenir de gestiones hechas por presidentes municipales para lograr inversiones tripartitas, sin más conciencia que la desesperación por atribuirse trabajos, se desata una campaña para cacarear a la Secretaría de Obras (Secoduvi) como brazo fuerte en la creación de esos caminos, edificios u otras instalaciones.

El colmo se ubica en Apizaco, donde una cancha de usos múltiples labrada por autoridades y lugareños, de la noche a la mañana pasó a formar parte de la colección de logros, donde con el esfuerzo de unos, otros se encargan de colgarse el milagro y hasta colocar placas alusivas.

Eso es… desesperación porque al inexorable término de los plazos fatales la entidad sigue esperando el día milagroso en que las ofensas o justificaciones por incumplir con las grandiosas frases de campaña, supere esas etapas y entre de lleno en la agenda de un estado vigoroso, como cualquier entidad en estos momentos lo es sobre Tlaxcala según indicadores nacionales que, crueles nos han lanzado al último lugar en creación de empleos, en pobreza, en transparencia y en competitividad.

De lo apenas conseguido por esta administración habrá que hacer un elogio a la feria de Tlaxcala. Tan escasos andamos en materia de crecimiento que necesariamente hay que dirigir la mirada a una pachanga, dirigida con esmero por Joaquín Cisneros Fernández, de quien ya imagino la desesperación por ver la inmovilidad de su superior, y las maniobras a las que habrá recurrido para impedir que ese festejo se fuera al infierno.

Ahora hay que entregar cuentas, claras que, satisfagan la inconformidad por los precios de locura, por los toros malos pero exageradamente caros, por el palenque inseguro.

Cierto, falta un capítulo a la etapa del pan y circo, tan vigente y tan dolorosa.

En estos tiempos de malos augurios presupuestales para el año entrante, hay que sacar los ahorros para pagar la taquilla del incómodo y atroz estadio Tlahuicole, para presenciar tal vez el mejor espectáculo que haya tenido Tlaxcala: el concierto de Plácido Domingo, en medio del mutismo del secretario de Turismo, Marco Antonio Rodríguez, a la infame petición aquella hecha a presidentes municipales, para aportar la módica cantidad de 50 mil pesos… ¡nada más!

De no ser por la certeza de la guerra sin cuartel entre el marianismo y el orticismo, nuestra querida tierra pasó a ser el estado de las incongruencias, las bipolaridades, las desesperaciones.

De aquella entidad de los excesos orticistas, de los tristemente célebres Herrera Murga y Cánovas, a los tiempos de la greca MGZ en las fachadas de las escuelas públicas. La única diferencia son los nombres. Los excesos son los mismos.

Nueva York, ¿actividades partidistas y no de promoción del estado?

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Información no confirmada describe el reciente viaje del gobernador Mariano González a New York, para cabildear acuerdos entre Enrique Peña Nieto y Manlio Fabio Beltrones, persuadiendo al segundo a renunciar a sus intenciones de ser el candidato a la Presidencia.

Del más reciente paseo, perdón gira de trabajo a New York, hay dos versiones. La oficial, que no aporta algo sustancioso –salvo escenarios atemporales y buenos propósitos- y la clandestina, llena de cosas interesantes no precisamente en el ámbito de las inversiones pero sí en supuestos acuerdos políticos de alto nivel.

El viaje del mandatario tlaxcalteca y algunos funcionarios (ya sabe, Adriana Moreno y Marco Antonio Mena) habría sido realmente la reunión de varios gobernadores priístas con su gallo, Enrique Peña Nieto, y con la particularidad de ser usada como cumbre para persuadir a Manlio Fabio Beltrones, a que ya deje el camino libre al ex gobernador del Estado de México, como una muestra de unidad partidista, ante el fuerte adversario que les está resultando Andrés Manuel López Obrador, el candidato de la izquierda a la Presidencia.

Hay que recordar la intensa campaña beltronista exigiendo a su partido la oportunidad de aspirar a la candidatura presidencial, anteponiendo contenido al ideal discurso tricolor y no solo la estética hueca de Peña Nieto.

La postura crítica del sonorense ha causado un fuerte daño a la imagen del consorte de la Gaviota, de quien un creciente sector priísta comenzó a dudar al ver tantas equivocaciones y tan escasa sustancia en sus apariciones públicas, eso sí, privilegiando el maquillaje y un trabajo fino de cámaras, muy al estilo Televisa.

En el PRI hay fuentes que ven al gobernador de Tlaxcala usando su capacidad de convencimiento, para sortear esta etapa de desencuentro entre dos de sus amigos, uno de ellos, Manlio Fabio con un largo y obnubilado historial en el partido, pese a lo cual siempre ha sido generoso con el hoy mandatario tlaxcalteca, en las buenas y en las malas.

El otro, Peña, con menos años de conocerlo pero con la virtud de haber convencido a Beatriz Paredes Rangel, a apoyar el proselitismo de Mariano y asegurar el triunfo en las urnas, encargo al cual cumplió con esmero, recurriendo a todo tipo de artimañas y presiones para conseguir el fin que todos conocemos, o sea el triunfo marianista.

Si con Manlio ha recorrido el intrincado mundo de la política, a Peña le debe ser gobernador, y como el segundo es más joven y cuenta con el apoyo de Televisa, pues qué caray, el apoyo a Peña Nieto y para senador Beltrones, la gratitud de un político emanado de la Revolución y con un pensamiento de lealtad en los principios del tricolor, y todos los rollos que usted guste y mande para suavizar el hecho de darle la espalda.

Y al ser su intervención un factor para superar las crecientes diferencias entre Beltrones y Enrique Peña, pues no ha dudado en trasladarse al terreno acordado para ir cumpliendo paso a paso la encomienda de su partido, aunque para ello recurra a jugarnos el dedo en la boca, platicándonos de su viaje lo que en realidad no existió y sin caer en el error de volver a dar nombres, pues ya sabe usted lo sencillo que es conocer a detalle la agenda de cualquier personaje en New York, a través de los múltiples medios digitales de comunicación.

Creo que el mandatario tlaxcalteca tiene todo el derecho de asumir el papel protagónico que le reclama su partido, pero debe recordar que hoy su comportamiento debe obedecer al capítulo de Facultades y Obligaciones del gobernador del estado contenidas en la Constitución Local.

Puede, como cualquier ciudadano cumplir con su encargo partidista, pero fuera de su horario de trabajo y sin involucrar recursos públicos. Si la autoridad nos dice que va a la ciudad de New York a promover a la entidad y al regresar no entrega un informe detallado  de esa jornada promocional, está incumpliendo con su obligación como servidor público.

Y ahora, con la sospecha de haber dedicado ese viaje a labores de cabildeo entre los dos aspirantes tricolores a la Presidencia de la República, pues más debe ser su apremio respecto a la manera como empleó dineros aportados por el gobierno, para un propósito bien definido.

El discurso ensombrecedor

Durante una gira por Yauhquemehcan, el mandatario tlaxcalteca planteó un 2012 con condiciones económicas desfavorables. Entonces convocó a alcaldes a lograr importantes avances en obra, aunque para ello cuenten con poco dinero.

Si nuestro futuro económico es poco halagüeño, las acciones deberían ser estratégicas y no caer en el caos al cual da lugar la falta de planeación y la falta de rumbo.

1.       Oiga, gastar el escaso recurso en viajes internacionales sin resultados, es una incongruencia.

2.       Pagar sumas millonarias para traer un espectáculo caro, como lo es la presentación del tenor Plácido Domingo, es otra incongruencia, tomando en cuenta los malos augurios del gobernador Mariano González, en el terreno presupuestal.

3.       Paralizar obras como la Central de Abasto y la Plaza Bicentenario, dentro de un esquema de pelea contra su antecesor, pues es otra incongruencia si de veras consideramos la escasez de recursos.

Negocios, miserables o espléndidos, pero concentrados en una sola mano…

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Se necesita vivir en Tlaxcala para ver cómo el político de más alto rango se encarga personalmente de manejar el dinero… nadie, salvo él, con licencia para las comisiones, aunque el pastel sea demasiado grande y el control… muy relativo.

Primeros días de noviembre. Fábrica de blancos, propiedad del empresario zacatelquense de apellido Romero. Un cliente muy especial llegó personalmente a formalizar la compra de 30 mil camisetas estampadas.

Y vaya que era importante el comprador, pues personal de seguridad resguardó aquella textilera, dentro y fuera.

De entonces a la víspera de la elección michoacana, Mario Armando Mendoza, subsecretario técnico del gobierno de Tlaxcala, se encargaría de llevar el paquete a tierras purépechas para distribuirlas en el municipio que le tocó coordinar.

Existe la evidencia para sostener que aquella sería la cooperación de Tlaxcala a la campaña de Fausto Vallejo.

Treinta mil playeras, en un estado cuya elección convocó a tres millones de electores pudo ser el factor determinante para el triunfo del PRI. Al menos esa sería la creencia de quienes las pagaron y enviaron. Y además las sumaron a la venta entre funcionarios de la administración marianista –a fuerza- de boletos para la rifa de una camioneta de lujo. Más o menos como lo hicieron los panistas para reunir fondos a favor de Luisa María Cocoa Calderón Hinojosa.

De ese tamaño fue la aportación tlaxcalteca al triunfo tricolor michoacano. No fue mucho pero pondría al descubierto el estilo del primer promotor de Tlaxcala. Los negocios los hace él, a lo mejor porque nada más él sabe de costos y probables comisiones.

¿Confiarlo a otros?, ¿cómo?, correría el riesgo de quedar fuera del negocio.

De fondo, esa maniobra descorre el velo de un administrador del estado con un concepto obsesivo compulsivo por manejar él y nada más él cada negocio, benéfico o no para la entidad, generoso o ridículo para sus colegas en otros estados, pero eso sí en un entorno retro, como cinta en blanco y negro con todo y autos antiguos, y la satisfacción de mover el abanico como se hacía en aquellos tiempos de don Emilio Sánchez Piedras.

Para compensar esa conducta tal vez impropia para alguien con el encargo histórico de asumirse un estadista, sobrevendría el viaje a Nueva York, con resultados platicaditos en tiempo futuro aunque los logros nadie los conoce, ¿acaso no los hubo?

Yo creo que Adriana Moreno Durán, la funcionaria con más millas acumuladas, debería explicar de manera formal al Poder Legislativo, en qué han consistido no nada más la pasada por la Gran Ciudad, sino aquella jornada por Japón, sobre la cual sabemos la existencia del viaje y hasta conocimos los nombres de altos funcionarios de empresas, pero inversión lo que se dice inversión como que no existe.

Le diré las causas por las cuales Moreno Durán, debe comparecer ante diputadas y diputados:

1.       Ha hecho público su desacuerdo con el desempeño de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en sus instalaciones de extensión universitaria, por impartir carreras como Derecho, siendo su obligación –así lo dijo- ofrecer la carrera de Lenguas como primera alternativa a los jóvenes en edad de asistir al aula.

2.       Esa exigencia a la UNAM la fundamenta en la supuesta demanda de profesionistas locales que dominen Inglés, Francés, Japonés, Italiano y demás idiomas que usted considere, para incorporarse a las múltiples vacantes logradas con las inversiones conseguidas en los viajes internacionales de su jefe el gobernador Mariano González Zarur.

3.       Son memorables los regaños de Moreno Durán a otras comunidades de estudiantes, como los que asisten a la Universidad del Valle de Tlaxcala, con un argumento idéntico: estudien idiomas para que esas vacantes conseguidas por la administración marianista no sean ocupadas por profesionistas de otros estados.

4.       Consecuentemente, la señora Moreno Durán, debe dar al Congreso santo y seña de las múltiples vacantes conseguidas en el escenario global, al grado de exigir a instituciones como la UNAM y la UVT, la sustitución de Derecho por Idiomas.

5.       No estaría mal que la sinigual funcionaria estatal, informase a detalle costos de esos viajes internacionales y origen del financiamiento de los mismos.

En el draft de candidatos

El senador Alfonso Sánchez Anaya, hace maletas para abandonar la que ha sido su casa durante los últimos años, para preparar su campaña a diputado federal del PRD por el primer distrito electoral, candidatura negada a la señora Maricarmen Ramírez, su cónyuge, sobre quien llovieron críticas de la llamada izquierda, por desempeñarse como funcionaria del gobierno priísta de Mariano González Zarur. “Que le siga”, dijeron en la dirigencia a ASA, “no pidas por otra, si quieres la candidatura, que sea para ti”…

En el mismo distrito, el panista Humberto Alba Lagunas, sólo espera que Josefina Vázquez Mota, sea la candidata de su partido a la Presidencia, para formalizar sus aspiraciones a diputado federal. Dos apuntes, fue él quien encabezó la inconformidad respecto al método de elección (dedazo) ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), y de resultar ungido, tendrá como adversario a quien siendo gobernador lo maltrató tras plantearle sus sospechas sobre la conducta del entonces sub procurador, Bayardo del Villar (desaparecido violentamente) y el secuestro del que había sido víctima.

En el primero, el círculo se cierra con Guadalupe Sánchez Santiago, “la hija pintita del tigre” don Emilio Sánchez Piedras, y compromiso moral del gobernador Mariano González Zarur, para apoyar (esta vez sí) su eventual triunfo electoral. La todavía titular del Instituto Tlaxcalteca de la Mujer, no aparece en las encuestas del PRI, donde los aspirantes con más menciones son, el actual oficial mayor de gobierno, Ubaldo Velasco Hernández y el diputado presidente de la Comisión de Puntos Constitucionales, Silvestre Velázquez Guevara.

Trascendido revolucionario

–          Corre la versión respecto a que la oficina de Raymundo Vega Crespo, habría sido desocupada y también se menciona un eventual relevo…

–          La creencia crecería pues al añoso vocero no se le ve por ningún lado…

–          A no ser que se les haya olvidado en Nueva York… (¿a que… lo llevaron?)

El ganadero que engorda o enflaca a sus hatos, según su estado de ánimo…

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El proyecto de Presupuesto de Egresos para el próximo ejercicio es una estela de burlas a poderes e instituciones, con el habitual regocijo y cortedad de miras de quien dispone de los medios para manipular cifras. ** En el PAN se cayó el dedazo para Ortiz y Adriana.


Mire usted esta ecuación: si es que existieron (¡!) embutes a los diputados, qué porcentaje representarán del incremento autorizado por el Legislativo a su presupuesto que, ni siquiera consideró el gobernador Mariano González Zarur, en el proyecto enviado a Allende 31.

Eso, señores, ¡es un negociazo!

Ninguna acción marianista en materia de centavos se efectúa sin un interés destructivo.

Esta vez, las víctimas fueron los diputados. Y de aquellos obligados a protestar y eventualmente a protagonizar el debate exigiendo cumplimiento al incremento autorizado veremos expresiones menguadas… quien se sienta libre de pecado que arroje la primera piedra…

La esperada visión de estadista devino en una vulgar burla. La venganza cortoplacista campea y ata al gobierno a una parálisis generada en el manejo arbitrario de cifras con propósitos lesivos.

Haga usted de cuenta que los legisladores fueron llevados a una especie de oficina perteneciente a un empresario taurino, a hacer el papel de maletillas, esperanzados en recibir un buen trato porque alguien les hizo llegar el importe de sus pasajes y unas tortas de jamón para calmar su hambre.

Mientras la hiel emana en el colegiado legislativo, el autor de la atrocidad presupuestal se paseaba por la Quinta Avenida, entre restaurantes italianos y casas de buena fayuca.

Aquí la prueba consiste en lo siguiente:

El presupuesto del Poder Legislativo no se mueve de 211.35 millones de pesos.

1.- Quienes estén de acuerdo recibirán a criterio del ejecutivo las sumas que respondan a su comportamiento.

2.- Quienes protesten… ¡que se frieguen!

Hace algunas entregas señalábamos la delicadeza de aceptar el matrimonio sin reglas claras entre ambos poderes, partiendo de la visión machista y muy limitada de una de las partes.

Hoy vemos los resultados.

El legislador panista Alejandro Aguilar López, exige respeto al gobernador. Me pregunto si dicha exigencia está libre de culpa… de lo contrario las pedradas que arroje se le pueden revertir.

Somos testigos del proceder de un hacendado acostumbrado a engordar o enflacar a sus hatos según se lo dicta su estado de ánimo.

Tomemos en cuenta el terrible resentimiento acumulado durante unos 25 años (desde entonces soñaba con ser mandatario) y su nula voluntad al conocimiento. El resultado salta a la vista: un ente ególatra sin más visión que la permitida por su avanzado astigmatismo y con un ansia incontenible de destrucción.

Mire, en este caos he sabido que hasta el diputado presentador de la ley mordaza allanó los terrenos del arrepentimiento y dio lugar a una contundente respuesta de la Unión de Periodistas del Estado de Tlaxcala (UPET) para derogar sendos artículos propuestos con el hígado de quien asume muy a su estilo rancherote el desempeño de los medios de comunicación (se acuerda de aquellos letreros gringos de, no se aceptan perros ni mexicanos… ni mandados a hacer)

Naturalmente que no a todos se les tasa con la misma vara.

La burla sabe cómo conducirse. Al Poder Judicial se otorgó un incremento de ¡26 por ciento! Y, por si a usted le quedaba alguna duda respecto a las arbitrariedades, al Tribunal Laboral (sí, ese que se clausuró como si fuera tortería) se le autorizó un incremento de 40 por ciento.

La burla también puede ser chiquita si se trata de apoyar a la educación superior, como el incremento de 1.6 autorizado al presupuesto de la Universidad Autónoma de Tlaxcala.

Quien libera semejantes reacciones está convencido de lo que sería el efecto Peña Nieto en la elección federal de 2012.

Digo, si en Michoacán fuimos capaces de desbancar al partido en el gobierno hasta la tercera posición y dar una bailada a la tal Cocoa Calderón, pues qué les espera a estos adversarios devaluados y puestos en su lugar por mí, el jefe de jefes, el verdadero factor de mando, el que llegó para quedarse unos treinta años… (a quién le habré oído decir esto)

Adriana y Ortiz, a elección abierta o a convención

Estaba tan cantada la dupla panista al Senado que pasaron por alto la oposición interna de aquellos con derechos de aspirar a una candidatura.

Era tanta la euforia –y en eso tienen que ver las tremendas ayudas de Mariano- que se ocuparon de otros asuntos y no de cumplir con el estatuto albiazul.

La inconformidad llegó a una autoridad superior, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) y entonces pasó lo que tenía que ocurrir.

Se cayó el dedazo. Se dio paso a una elección a través de métodos democráticos.

Creo que al final las cosas van a seguir igual, pero en el inter, les pusieron las peras a catorce.

Nuevas placas para 2012

Ni modo, las nuevas láminas tendrán un torito en medio y mucha lana para arrancarla a los más de 200 mil miembros del tejido social con el pecado de tener auto.

Entonces, lo de no cobrar tenencia, lo de apoyar la economía del estado, nada más era de dientes para afuera.

Hay que juntar los centavos para pagar a Plácido Domingo y para comprar la candidatura del becerrito. Lo demás… es lo de menos…