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Archiv para 15 septiembre, 2011

La batalla de los viejos (notarios) y la respuesta de los nuevos

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Esa guerra destaca el odio retro de quienes sienten que unos mocosos les faltan al respeto, pues ese tipo de negocios los detenta quien resulta ser más poderoso pero, ¡aguas!, porque algunos del bando joven resultaron ser unas verdaderas fichitas…


Seguramente uno de los notarios suspendidos por el gobernador Mariano González Zarur, que más habrá de defender su patente, es Rubén Flores Leal.

Pocos saben de su entrañable relación con el actual presidente del Comité Ejecutivo Nacional (CEN) del PRI, Humberto Moreira (el precursor del nuevo tricolor, el que dialoga, el que ya cambió…), al grado que en una larga parte de su desempeño en ese partido, llegó hasta a compartir la misma casa con el coahuilense.

Eran los buenos tiempos de Flores Leal en el Revolucionario Institucional, vivencias por cierto que a estas alturas recobran intensidad o… cómo puede uno explicarse que tras renunciar a su militancia para conformar el partido Convergencia en Tlaxcala, hoy ostente el título de delegado especial del CEN para San Luis Potosí.

1.- El nuevo PRI pasa por alto las maniobras de un ex aliado suyo que luego se convirtió en adversario. Tal vez llegue a su memoria (si no, se lo recuerdo) aquella alianza de Rubén con la perredista Maricarmen Ramírez García, quien al caer a la tercera posición quedó colgada de la brocha por aquél que pese a haberla impulsado en su campaña a la gubernatura de Tlaxcala, acabó siendo coordinador de asesores del panista Héctor Ortiz Ortiz.

2.- Nada más como un dato relevante, en aquella elección el candidato priísta derrotado respondía al nombre de Mariano González Zarur… son tiempos en los que la pasión post electoral se caldeó, tanto que, cómo olvidar los nombres de Jesús Ortiz Xilotl, entonces presidente del Instituto Electoral de Tlaxcala, el más vapuleado por el hoy amo cuando nada pudo hacer en contra del triunfo panista.

Factores del activismo marianista han existido en múltiples momentos, pero se fueron actualizando. Hoy, por ejemplo, el joven Juan Ignacio Temoltzin Carreto –carnal del secretario de la Función Pública- es una de esas herramientas funcionales en la maniobra para desconocer a los dieciséis individuos tocados en su momento por la poderosa mano de Ortiz.

Es curioso ver el expediente de trabajos de este muchacho, quien a principios de año no dudaba en utilizar los servicios del notario Oswaldo Ramírez Ortiz, sobrino del ex gobernador y empeñoso fedatario presto a facilitar trámites de quien hoy pasó de su cliente a su verdugo.

Ni qué decir de otro personaje, impulsado por varios notarios, como Carlos Ixtlapale, el desaparecido Toribio Moreno y, Gonzalo Flores Montiel, para conformar al Partido Liberal (por cierto, robusto puntal pese a su efímera existencia, de la alianza que apoyó a don Mariano en esta etapa de indefiniciones priístas respecto a quién sería su abanderado para la elección de julio de  2010).

Ese individuo, también pasó de simpatizante de notarios a puntillero de los cachorros de los mismos, receptores de nuevas patentes que hoy fueron puestas en la congeladora.

Esos cambios tan drásticos, de aliados a verdugos, son las circunstancias que me llevan a señalar el sesgo de aventura en esta lucha sin cuartel, justificada este miércoles por el mandatario González Zarur, bajo la premisa de una abundancia -26 para ser precisos- de notarías sin un previo análisis.

Yo creo que tal razonamiento respalda la economía de los más viejos, diez en total, quienes a decir del fedatario Carlos Ixtlapale, no deben oponerse a la llegada de los renuevos, pues ellos durante tanto tiempo con esa especie de título nobiliario, han construido sus respectivos feudos alejados de la pobreza.

Hoy vemos lo que podría ser una descarnada defensa del negocio, afectado en sus ingresos y por tanto, decidido a dar la batalla para impedir que unos fulanos ahí sin casta, irrumpan en los terrenos reservados para ciertas familias de abolengo.

Bueno, pues de la voluntad marianista para exterminar a los notarios orticistas, sobrevino una consulta de varios afectados al ex gobernador. ¿Y ahora qué hacemos, díganos?… -defiéndanse como puedan, les habría respondido, en un tono tal vez no derrotista, pero eso sí, negado a confrontar la voluntad de quien  hoy los tiene en capilla.

Vemos, por consecuencia, una respuesta sin cohesión. Pero, como este es un lío de largo plazo, es probable que los miremos conformando uno o varios bloques para contraatacar la ofensiva de aquellos no dispuestos a ese incómodo término llamado renuevo generacional.

Sí, es una fotografía de la eterna lucha en muchos frentes, de los viejos políticos, líderes y otros personajes a quienes les tocó partir el queso, luego de una larga espera, o de haber ganado terreno a través de la violencia, el traslado hereditario o simplemente gracias a los muchos años haciendo fila.

La negativa de los viejos para abrir la puerta a los nuevos, nos confirma que si hay dinero o poder en juego, los más añosos estarán dispuestos a vender muy caras sus posiciones.

A los nuevos, entonces no les quedará otra que cruzarse de brazos para verse desposeídos de aquellos títulos logrados en determinadas circunstancias, o bien, dar la batalla tan intensa  como hoy los viejos lo están haciendo.

Y algo que llama la atención, si el gobierno del hacendado contador dice que tiene la razón jurídica sobre el caso, entonces porqué hay amenazas veladas a los notarios suspendidos para que desistan en su lucha por impugnar la decisión que los mandó temporalmente a la banca.

Un detalle de la feria

Pero no en todas las canchas se juega con esas reglas retro. Por ejemplo, hay que ver las ganas de un joven y otro no tanto (el novillo y el michoacano) para hacer negocios de verdad durante la ya próxima Feria de Tlaxcala.

Tal vez conserve usted recuerdos de los excesos cometidos por Daniel Herrera Murga, en aquella tristemente célebre feria de todos los antros (parafraseando a la temporada… de todos los santos), así como las indignantes escenas de menores de edad hasta las chanclas porque antreros inescrupulosos se encargaron de llenarles la panza con licor o cerveza, a libre acceso y hasta que esos cuerpos colapsaban.

Déjeme decirle que en ese tipo de negocios hoy sí se vive un verdadero renuevo generacional.

Conste que todavía no comienza la gran feria, pero ya estoy viendo los éxitos a rabiar, de ese travieso y bueno pal negocio novillito y de su compañero de palenques y otras gracias, el muy simpático funcionario dedicado en sus tiempos libres a realizar labores de inteligencia para el gobierno.