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Archiv para abril, 2011

Se resiste Mariano a publicar su situación patrimonial

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El poder entregado por voluntad popular para beneficio social y no personal y la necesidad de la gente, de conocer la verdad de sus autoridades… ¿cuánto tienen, cómo viven? Aunque no es obligatorio sí muestra el respeto por la opinión pública.

Ya pasaron tres días desde que el vecino gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle Rosas, publicó en el portal electrónico del gobierno de aquél estado su declaración patrimonial.

Luego de realizar dicha acción, anunció que funcionarios de diversas secretarías y organismos públicos descentralizados de primer y segundo nivel, deberán hacer lo propio.

Y aunque la situación patrimonial de los políticos mexicanos se protege a través de la confidencialidad, para el mandatario poblano mostrar al pueblo sus bienes representa una clara voluntad de someterse a la opinión pública, con un propósito claro: comprobar que el poder le fue entregado por voluntad popular para el beneficio social y no personal.

En campaña y en los primeros días de su gobierno, el mandatario de Tlaxcala, Mariano González Zarur, generó una esperanzadora expectativa de transparencia. Y la verdad, muchos creímos en el gobierno dentro de una caja de cristal.

1.- Se cumplieron cien días de administración encabezada por el libanés-apizaquense y su declaración patrimonial, en tanto acto congruente con aquella expectativa de honestidad y transparencia duerme el sueño de los justos. Sabemos que manchis es dueño de por lo menos una hacienda, La Soledad, donde el negocio es la crianza de ganado bravo.

Pero no sabemos si el BMW tripulado por una persona cercana a él y colisionado hace varias semanas por el rumbo del estadio Tlahuicole, formaba parte de su patrimonio, era prestado o alquilado. En condiciones similares ocurrió un percance donde se dice estuvo involucrada Mariana, hija de Mariano, a la altura de la avenida Guerrero; ¿a quién pertenecía el auto que llevaba? Lo ignoramos porque el gobernador nos tiene con los ojos tapados respecto a su situación patrimonial.

Ignoramos si cuenta con inversiones bancarias, si es accionista de la Plaza México, si posee una compañía de representación de matadores de toros.

Ante tal ausencia de información también sería posible una situación de quiebra, oculta a la opinión pública para impedir especulaciones si al ejercer el mandato, pues cambian, verdad, las condiciones económicas…

Cómo pesa el mensaje del vecino poblano, hijo político de Elba Esther: “el poder le fue entregado por voluntad popular para el beneficio social y no personal”.

2.- Moreno Valle Rosas, publicó su situación patrimonial en el portal electrónico del gobierno de Puebla.

Digo, hay de portales a portales. El de aquí, no es por ser molón, pero se parece al coordinador de prensa, por descolorido, lento y vacío.

¿Qué, publicar en ese remedo de portal la situación patrimonial del amo? Pues con razón nos mantiene a la expectativa… quién se va a exponer a la quemada de andar apareciendo en la cosa esa bajo el nombre de tlaxcala.gob.mx.

3.- No sólo urge conocer la situación patrimonial de funcionarios de varias secretarías, sino definir el papel desempeñado por personajes de la talla de Carlos Rojas, por ejemplo.

¿A qué se dedica, además de cortar cabezas en la nómina del gobierno?, ¿Es legal hacerla de damo de compañía a un amo necesitado de una suerte de patiño para maltratarlo, consejero para no escucharlo y mentor para no leer los libros que le recomiende?, ¿Qué papel desempeña Marianito?, ¿Se vale que el Junior opere política y estratégicamente para su papi?, ¿A cuánto asciende su remuneración, si es que la tiene?

O qué no es cierto que Marianito ya dice que quiere ser gobernador igual que su papá y desde ahora ya solicita que se sumen a su causa.

El gobernador de Tlaxcala debería considerar la sensibilidad extrema de la sociedad a la cual gobierna.

Se encuentra en la mira. Cada acción suya implica opiniones, celebraciones o condenas, bajo el esquema de pesos y contrapesos en que funciona aquí el poder.

Sería de ensueño para la clase gobernante la desaparición de dicha balanza. Que nadie, ningún grupo, ningún adversario, ningún medio de comunicación, cuestionase el asunto de los pesos y centavos, las casas, los coches y demás negocios.

Pues la claridad, presentando la situación patrimonial acaba de tajo con especulaciones, chismes y comentarios de mala fe, tan socorridos en un gobierno realmente acotado, débil y, faltando a toda lógica, peleado con todo y con todos.

Ah, y aparentemente sin dinero.

La iniciativa Apizaco

El ayuntamiento de Apizaco se ha dado a la tarea de llamar a expendedores de revistas y dueños de cafés internet, a prescindir de venta y exhibición de materiales pornográficos.

1.- El objetivo es noble aunque controvertido: aportar una acción para abatir la trata de personas. Que sea ese el propósito y no un proceder moralino, apuntala la iniciativa de Orlando Santacruz y sus regidores.

2.- Ya que alcalde y regidores han tomado la calle declarando la guerra a la pornografía, sería plausible completar esa campaña con la revisión de cada lugar bajo la sospecha de distribuir, no materiales cachondos, sino droga en alguna de sus tantas variedades.

Las hay, sintéticas, ofrecidas con tal perversidad a escolares que, haciendo a un lado su disgusto por la porno (digo hace falta acompañarla por regidoras de falda larga y sin maquillaje, además con una biblia bajo el brazo) la autoridad de ese municipio podría grabar su nombre en piedra maciza como precursora, con hechos, de una verdadera guerra al narco.

Sobra estado para un débil líder en cuyos primeros cien días se abusa del futurismo

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El mandatario de Tlaxcala limitó una comparecencia mediante la radio estatal a un ejercicio justificatorio a la hora de abordar los temas de productividad y creación de empleos. En términos reales, en este trecho, hay pruebas de un grave decrecimiento.

El gobernador Mariano González Zarur, tuvo este martes una breve comparecencia ante sus gobernados a través de las frecuencias de la radio estatal.

Y de la economía, tema fundamental que respondería a la expectativa generada, limitó a los acostumbrados anuncios de bajo perfil lo que el respetable aguardaba respecto a cómo se ha movido el precursor del regreso del antiguo PRI al poder: “trabajamos para lograr recuperar la confianza de los hombres de negocios, con la meta de atraer más inversiones a la entidad”.

Pues ese es un deseo vigente, incluso antes que González tomase el timón. Tuvo medio año para convencer hombres de negocios, y nada. Hoy, tras cien días al frente… debemos limitarnos a escuchar sobre el trabajo enfático de promoción intensa entre los inversionistas para atraer capitales y generar las fuentes de empleo que demanda la ciudadanía, según lo difunde la administración marianista.

A la fecha, ni hombres de negocios convencidos de traer su dinero a Tlaxcala, como tampoco gestiones robustas ante el gobierno federal para detener la estrepitosa caída en materia laboral.

El PRI evocativo de los tiempos idos vistió con una devaluada retórica –pues es verbo repetitivo- una suerte de informe encargado a algún delegado municipal o, si acaso a cierto alcalde con más entusiasmo que logro tangible.

Son odiosas las comparaciones, pero si vemos la multimillonaria gestión de nuestro gobernador vecino, Rafael Moreno Valle Rosas, incluso del alcalde de Puebla, Eduardo Rivera, quedamos pasmados, pues en realidad el mandatario de Tlaxcala, planteó un panorama regresivo.

Cien días de gobierno para el avance cero en materia económica y la descripción detallada de lo poco en que se ocupó el nuevo concepto burocrático –porque algo tenían que hacer- da como resultado un gobierno oneroso, por lo improductivo; decepcionante, por su reiterada proclividad al conflicto y, en el peor de los casos, de tomadura de pelo, porque, ¿dónde quedó la agresividad del tigre priísta… acaso en esta muestra del alumno que no hizo la tarea y ha de congraciarse con el excesivo futurismo?

Cien días, como si fuesen diez.

Pues en un lapso menos prolongado, un equipo coordinado –aun cuando laxo- observaría los mismos resultados en los capítulos de: campo y el rechazo al uso de la semilla transgénica, tema irrelevante de origen, de haber captado a tiempo la médula social del sector; seguridad y las protestas contra una tiranía con nuevos elementos de obscuro expediente en cuyo haber detonaron las desapariciones –para no llamarlos secuestros- ejecuciones, robos, todo dentro de la pérdida de confianza, dados los antecedentes turbios de quienes llegaron a sentar sus reales.

Mariano condena la extorsión y el chantaje, pero los aplica para mover a fuerza a un enorme híbrido burocrático, empobrecido y maltratado, con avances cero y, más bien un evidente retroceso para cumplir con el gusto ególatra de un amo que a la fecha ha resultado poco gobernador para un estado que hace rato lo rebasó.

Suelen en ciertas instancias del gobierno marianista colocar milagros de carácter partidario a la crítica, ganada a pulso por la inacción.

Si los hechos hablasen de un avance incuestionable y, no las prolongadísimas sesiones de culto a la persona de quien llegó a palacio para abrir una extensión de sus dominios a título personal, como lobo estepario, en sus mismas palabras, el recuento de logros dominaría el actual momento de las justificaciones debido al retroceso.

Y no caeremos en un exceso al solicitar respetuosamente al gobernador de Tlaxcala un poco más de sustancia a cien días de desempeñar el cargo conferido por un pueblo esperanzado en mejorar y no en empeorar.

La tenencia cero, la limpieza de los márgenes del Zahuapan, la limpieza de jagüeyes, la aportación en la nueva legislación contra la trata de personas y, la permanente limpia laboral, con más cara de exterminio de una corriente política en el destierro, no deberían ser todo el contenido de este trecho llamado por muchos la luna de miel de todo gobierno.

Mariano es gobernador en una etapa de plenitud y no se le ven formas para revertir los datos de decrecimiento productivo y laboral, tan cuestionados por él mismo, en campaña y ya en el poder.

Con respeto a su investidura, planteamos de forma laxa que al día de hoy el estado de Tlaxcala es demasiado para el poco gobernador que resultó el priísta Mariano González Zarur.

Tras incendio en rancho de Ortiz, aflora tráfico de influencias y corrupción de toda la clase política

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Revelaciones de Iluzca Mejorada, exhiben el concurso de panistas, perredistas y priístas en actos vergonzantes y devaluatorios de la política tlaxcalteca.

Tras el acto piromaníaco que afectó parte del rancho del ex gobernador Héctor Ortiz, en Tlaxco, comenzaron a aflorar hechos que, no por el tiempo transcurrido desde que se cometieron, se apartan de la ilegalidad.

Datos allegados a este medio, revelan que las cuarenta y tantas hectáreas, fueron obsequiadas a Ortiz desde los años ochenta, cuanto este fungía como procurador de Tlaxcala, en el sexenio de Beatriz Paredes Rangel.

Alguna intervención tuvo que, animó al entonces propietario a ofrecer el predio como quien regala chocolates. El caso es que el entonces procurador lo aceptó. Y ni siquiera imaginaba la vastedad de la extensión recibida, incluso que en su interior hasta se hallaran vestigios arqueológicos, tan admirados en la actualidad.

Con los años surgirían personajes, como la activista Iluzca Mejorada Palacios, que no se mostrarían pasivas ante el hecho. Son 42 mil metros cuadrados de bosques, pastizales, planicies, barrancas y claro, Los Laberintos.

Creo que bien haría el ex gobernador Héctor Ortiz Ortiz, en devolver al pueblo de Tlaxco el predio en conflicto.

Cuando lo aceptó como regalo no advirtió el futuro impacto social. Un sujeto poderoso, lo menos que debería hacer es atentar contra el sentimiento popular, hiriéndolo en un tema tan sentido como un patrimonio arqueológico.

Así que la presunta acción piromaníaca de Iluzca Mejorada, destapó el baúl del pasado.

Un funcionario público aceptando un tremendo bien como regalo.

Ataques entre grupos de priístas que acabaron por exhibirlos como son: poco diáfanos.

Una senadora perredista  solicitando a la prestigiada periodista Fátima Monterrosa que investigara lo sucedido en Tlaxco. Si cubrió la nota, ésta según Iluzca, nunca apareció.

La red de complicidades desde el presidente Calderón hasta senadores y diputados federales para, según la quejosa, cuidar la espalda al ex mandatario, como quien dice, a tender un manto de corrupción con el concurso de PRI, PAN, PRD…

Nombre, la clase política de Tlaxcala da pena.

Por cierto, en un escrito enviado a este medio, la señora Iluzca Mejorada, condena a cuanta autoridad tuvo a la vista, pero jamás se deslinda de su presunta actuación en el incendio del ranchito orticista, como se lo señalaron los simpatizantes de este.

Una de ridiculeces

Un colaborador marianista peloncito y muy entregado a la Función Pública, se ha convertido en el emblema hormonal del sexenio, colocando a su compañera cónyuge en la organización de eventos de belleza, por los cuales cobrara su salario en el gobierno estatal.

Ello no sería raro de no haberlo hecho en medio de los acostumbrados arrumacos, fajes y otra suerte de cachonderías, tan condenados por las buenas conciencias integrantes de la vela perpetua y otras gracias de los bien portados.

Además, dicen que es influyente funcionario también ya le consiguió chamba a su suegro en el Dirección de Seguridad Pública. No que éste era un gobierno diferente.

Otra

Mister muelas Vega y Crespo, se acaba de estrenar en labores de inteligencia.

Envía a reporteros de su oficina a hurgar en temas de carácter político cuando su amo anda de gira.

Deben cuidarse los funcionarios de Gobernación, pues en un descuido, el antiguo vocero los deja sin chamba.

Sólo faltaba un frente al amo: pegar al PRI… Gamboa, y la cumbre con María de los Ángeles

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La conclusión es fría y simple… el gobernador de Tlaxcala puede quedar sin el apoyo de quienes lo hicieron tal, debido a sus incontrolables embestidas, que ya lastimaron a más de uno encumbrado en el Revolucionario Institucional.

Ha sido tanto el entusiasmo por su investidura que, el gobernador de Tlaxcala,  Mariano González Zarur, pasó por alto ciertas reglas no escritas de su partido, una de las cuales no puede pasarle inadvertida, pero ya ve usted sus arranques y la ceguera que le causan.

Reunidos en por lo menos dos sedes –una de las cuales fue la vieja casona de Xicotencatl- reconocidos líderes tricolores dejaron de posponer el caso Tlaxcala y, tomaron asiento para hablar largo y tendido respecto de dicho tema y lo complejo que les resulta por ser tan básico.

¿Quiénes eran?

Ahí le van dos nombres: Emilio Gamboa Patrón y María de los Ángeles Moreno Uriegas. Conste que no fueron todos, pero eso sí, de lo más selecto en aquella reunión de cuasi emergencia.

¿Y qué les preocupaba de la conducta de Mariano?

Desde luego, que desconociera uno de los principios del priísmo: las redes de las cuales se conforma. Que supusiera su desempeño de mandatario tricolor sin control alguno. Que atropellara a nombre de su partido, a cuanto individuo tuviese enfrente, sin antes considerar la conveniencia o no de hacerlo.

Ocurre que Manchis trae entre ceja y ceja la inhabilitación de así de funcionarios orticistas, como para imponerles castigos ejemplares. Tiene ganas de exhibirlos, de acabar de una vez por todas con su carrera política, vamos, de crucificarlos luego de un doloroso calvario, para que otros aprendan que meterse con el ganadero gobernador, es una grave falta.

Así que el mandamás de Tlaxcala se fue por la libre, se tapó las orejas, cerró los ojos y, con una arenga muy parecida a la de: ¡Viva Cristo Rey!, se aprestó a dar una de las embestidas como las que habrán de caracterizar a su desempeño en el poder.

No contaba con que entre los inhabilitados se encuentra Adalberto Campuzano Rivera, ex titular de la Secretaría de Obras, Desarrollo Urbano y Vivienda (Secoduvi) y más que amigo de María de los Ángeles Moreno Uriegas, cuyo círculo de brodys y sisters, en el sistema priísta es tan vasto que, podríamos decir: el PRI no viste a María de los Ángeles, sino al revés.

No olvidemos que la priísta, posgraduada en Harvard –entre muchos títulos- también es más que amiga de Beatriz Paredes Rangel, la ex lideresa nacional en cuyo mandato, Campuzano llegó al gobierno de Héctor Ortiz, con las más sentidas recomendaciones, a sustituir en el cargo a Wilfrido Domínguez, un viejo compadre del ex mandatario, uno de cuyos mayores méritos era dejarse regañar feo ante la multitud.

En esa red de amigos y favores, hay que ver la enjundia con la cual se comportan el líder nacional de la Confederación Nacional de Organizaciones Populares (CNOP), Emilio Gamboa Patrón –del quien existen sobresalientes pruebas de ser el padre político de nuestro manchis- y de la lideresa del tricolor en la Ciudad de México, María de los Ángeles Moreno.

Verá usted que el caso Tlaxcala, fue abordado por sendas personalidades de incuestionable arrastre en el partido que busca y muy probablemente consiga echar de Los Pinos a su adversario el PAN, con todo y el huracán del “aiga sido”, dispuesto a pactar con el mismísimo demonio la alianza política a modo para impedir tal propósito del Revolucionario Institucional.

Los lazos entre Moreno Uriegas y Campuzano Rivera, son demasiado sólidos como para que un embravecido y devaluado mandatario estatal se salga con la suya.

Tome nota: el 18 de noviembre de 1999, MAMU impuso a Campusano como su oficial mayor en la Gran Comisión del Senado. Está fresca esta propuesta: Primero.- Se designa como titular de la Secretaría General de Servicios Administrativos de esta Cámara de Senadores, al C. ADALBERTO CAMPUZANO RIVERA. Segundo.- Se designa como titular de la Tesorería de esta Cámara de Senadores, a la C. GRACIELA BRASDEFER HERNANDEZ.

Son economistas de la misma generación egresados de la UNAM, compañeros de mil batallas en los otrora campos imbatibles del tricolor y, crecidos a castigos como el pretendido por el recién llegado al cargo de amo en su estado, gracias a una serie de circunstancias en las cuales lo que menos pesó fue el vigor del candidato.

Viéndolo bien, hasta les convendría la inhabilitación, pues tendrían argumentos para engrosar las filas de fieles combatientes de Beatriz Paredes, en contra del ingrato mandatario para el cual en la política hay que echar pa’lante caiga quien caiga (de manera muy parecida al aiga sido como aiga sido).

El resultado de la cumbre.

Si Mariano persiste en ese odio en contra de Campusano, habrá una razón de fondo, así se estableció en presencia y aceptación de Emilio Gamboa, para dejarlo solo, con todos los riesgos que ello implica.

¿Y cuáles son esos riesgos?

Son tantos los frentes abiertos por el gobernador de Tlaxcala que lo mismo sería vulnerable a un juicio político, por alguno de los atropellos cometidos –destaca “la clausura” del Tribunal Laboral- y nada más le faltaría abrir uno más, el peor, en contra de sus propios compañeros de partido.

Poca cosa, verdad, quienes lo hicieron gobernador.

Del papel de Campusano al frente de Secoduvi, tendrá suficiente información el secretario de la Función Pública del gobierno de manchis. Inhabilitarlo será sin duda un golpe contundente del marianismo, como el dice, para que los demás aprendan que no les resulta positivo situarse entre los objetivos del amo gobernador.

Hay un detalle. Manchis orada a madrazos el barco en el que viaja. Y si hace agua, y los que eran sus amigos están convencidos que es un ingrato… Ay del marianismo y su particular forma de entender y utilizar a la política del PRI.

Trascendidos de Semana Santa

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Al parecer algunos funcionarios de la pasada administración empezarán a vivir su calvario en los próximos días, cuando se les notifique que han sido inhabilitados.

Dicen que una vez que concluya la semana santa, empezará el viacrucis para algunos ex funcionarios del gobierno de Héctor Ortiz, pues antes de que concluya abril recibirán sus notificaciones que han sido inhabilitados por la Secretaría de la Función Pública.

Si bien algunos procedimientos estarán más que justificados, otros se prestarán a dudas porque tendrán  un tufo de venganza política o persecución. Entre los primeros en recibir esa notificación anote usted al ex titular de Secoduvi y a otras dos damas cercanas, que dijo cercanas, consentidas de Héctor Ortiz.

Que también para abril se consumará el primer movimiento en el gabinete del gobierno de Mariano González Zarur. Se tratará del secretario de Seguridad Pública, Valentín Romano López, quien simplemente no pudo con el paquete.

Dicen que la protesta que realizaron ayer los policías estatales sólo confirma la decisión que desde hace días tomó el hacendado gobernador, pues es obvio que en sus 100 días de gobierno los ciudadanos cambiaron la percepción que tenían sobre la seguridad en Tlaxcala.

Otra dependencia donde seguirá la limpia, perdón, el cambio de personal será en la Secretaría de Salud de Tlaxcala, donde su titular, Jesús Fragoso Bernal, tiene el sano interés de mejorar los servicios de la dependencia, para lo cual necesita ubicar a personas de su confianza en puestos claves, como lo es el Seguro Popular.

Aunque el sindicato de SESA busca apoyar a los ex funcionarios despedidos, muchos de ellos ligados al gobierno de Héctor Ortiz, lo cierto es que Jesús Fragoso ya demostró que no le tiembla la mano y que seguirá dándole resultados positivos a Mariano González.

Finalmente, trascendió que Luciano Crispín Corona Gutiérrez, seguirá como responsable del Órgano de Fiscalización Superior, pues dicen que hasta el momento no hay elementos para pedirle su renuncia.

Si bien hay señalamientos y acusaciones de corrupción en su contra, lo cierto que es que el auditor ligado a los intereses del panista Héctor Ortiz y de la priista Beatriz Paredes, se mantendrá en el cargo.

Mariana, en sus manos está domar al dragón de las interminables horas ante el espejo

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El papel que se espera de la presidenta del DIF va más allá de las alberquitas, tan parecidas a las pistas de hielo donde graciosamente retozaba Domingo Fernández; urge una verdadera política que permita rescatar a la institución utilizada como herramienta electoral.

Digamos que la iniciativa de Mariana González Foullon, de instalar 37 piscinas portátiles en 18 municipios de la entidad, es el lado amable del marianismo; un buen intento de la nueva clase gobernante para acercarse con los que van al día.

Un chapuzón, cuando la temperatura ronda los treinta grados nadie lo desprecia, pero a cien días de la administración, no debería ser el programa, “Refréscate con sentido humano”, perdón, “con calidez humana”, la única vereda rumbo a la enmienda con la gran base popular, en pos de la cual el amo ha llamado a recomponer el tejido social.

Cae bien el remojón.

Pero qué tanto incide esa acción en el combate a la pobreza. Tras nadar, los niños tienen hambre, pero en ese momento  las bellísimas autoridades ya tienen rato de haberse retirado.

No es una gracia del gobierno el tratar de congraciarse con el respetable, sobre todo cuando las alberquitas le salieron de gorra, porque las donó María Teresa Kasuga Osada, de la firma Kay Internacional.

Esperaríamos proyectos más de fondo, porque esto me podría sonar a, “ven Tere, vamos a expiar nuestras culpas conviviendo con los pobretones de Tlaxcala, ahora que estamos en plenos días santos”.

Digo, entre las alberquitas y la pista de hielo donde se la pasaba Domingo Fernández, retozando como cachorro al que apenas cortaron el rabo, no veo gran diferencia: populismo.

Necesidad pura de abatir el rechazo social porque en los temas que realmente nos interesan –desempleo, inseguridad, despidos masivos- el marianismo no ha titubeado en dibujarse una imagen tiránica, apoyado desde luego en la falta de brújula del senil Raymundo Vega, el singular vocero que desafía de manera personal a los medios digitales.

La señora González Foullón, tiene en sus manos la oportunidad de rescatar una verdadera joya en materia social, realizando una gestión incansable para abatir los grotescos niveles de miseria, lo mismo en zonas urbanas que rurales.

Debe ser el deseo de todos que el Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia, deje sus tendencias electoreras a través de las cuales hacía un deshonroso papel clientelar, activando a las redes de mujeres, en tanto efectivos mecanismos para comprometer el voto de otras mujeres, cuya pobreza bien que era aprovechada para conseguir ventajas a la hora de las elecciones.

Mariana y el papel que logre, tienen un significado muy especial en el entorno del amo. Ella no le teme, como la servidumbre de palacio. Al contrario, hay muestras de firmeza de carácter, tan necesaria para apaciguar al dragón de las interminables horas frente al espejo.

A lado de Marianito (note usted el culto  a sí mismo de su progenitor, llamándolos como él) a quien cariñosamente se le conoce como el novillo, Mariana puede equilibrar la balanza que hasta hoy se inclina de lado de los hacendados, cuenta chiles y miserables, esos que en lugar de dar, piden a los pobres…

Mariana y su origen galo, nos explican una potencial tendencia, no al populismo sino a despojarse  de las actitudes propias de los miembros de la corte, para proceder a un verdadero acercamiento con la plebe, no en la foto, sino en la gestión de desayunos calientes para los miles de chamacos con panza de farol todas las mañanas en las escuelas.

Para colocarse junto a miles de mujeres, víctimas del machismo de sus compañeros, con una vida de zozobra constante por el alcoholismo y promiscuidad de aquellos. Para declarar la guerra al vergonzante nivel de incesto en las familias en cuyas casas con portones de tres cerrojos se viven situaciones infernales.

El reto de Mariana es grande. No dudo que ahora mismo se halla en el trasteo de un maduro ejemplar de buenas hechuras y con casta, aunque demasiado bravo para aguantar lo prolongado de los tres tercios, digo, con la posibilidad de ser indultado (sí porque ahora mismo corre el riesgo de ser devuelto a los corrales, pues no da una).

No le miento al comentarle que hace poco en un aquelarre tricolor en Insurgentes, brujas y brujos del partidazo condenaron hastiados los desplantes del lépero gobernador de Tlaxcala, y acordaron poner un plazo aguardando un cambio de actitudes. De lo contrario, lo dijeron muy convencidos, se va a quedar sólo, y que le vaya como pueda…

Los cien días del marianismo, o la gerencia que dejó a dos mujeres la gobernabilidad

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Mientras él dedica sus horas a las labores propias de un cajero o gerente, ellas, Anabel y Alicia, cargan con la gobernabilidad del estado… si algún tema molesta al amo, para eso está la servidumbre…

El gobernador Mariano González Zarur, elude los temas que no son de su agrado, pese al costo que ello significa en su desempeño en el poder. La actitud, obedece al culto que tiene de sí mismo, un franco obstáculo para pensar en el diálogo como mecanismo de solución a los múltiples problemas con los cuales se encontró al asumir el mando.

Ha preferido distanciarse del diario planteamiento social, convirtiéndose en un ente despreciativo de las multitudes que esperaban un trato menos rasposo, al haberle otorgado su voto en aquella elección, de la que resultó triunfador gracias a varias circunstancias por encima de su liderazgo, entonces sometido a una actuación con caducidad al final de la campaña.

A cien días de gobierno sus formas se radicalizaron, emprendiendo sendas rutas imposibles de mezclarse, pues representan  dos de los principales objetivos del amo, convertido en uno de los 32 hombres más poderosos de México.

1.- A sus oídos sordos no llega la inconformidad de campesinos viendo como titular de Fomento Agropecuario, a un ex empleado de Monsanto, la trasnacional responsable de la deformación medular de semillas, como el maíz que, en Tlaxcala es más que un simple grano.

Pretende colocar en el archivo muerto el recuerdo del cobro del Procampo por años, pese a ser todo un terrateniente, sin el perfil de pobreza para el cual se diseñó dicho programa.

Ambas notas negativas para su desempeño en el poder las elude con actitudes irreconciliables, en las cuales los líderes campesinos son comparables a viles lacras y, sus solicitudes de diálogo, a intentos de extorsión y chantaje. Se trata de lenguajes distintos, de visiones opuestas, pero en el fondo, algo tienen en común: defienden causas nada buenas  a los ojos de quienes han de soportar  el uso de la vía pública para albergar manifestaciones y protestas que hoy para el mandatario son muestras de la democracia, plena en su administración.

2.- Ayer, representantes de los medios de comunicación preguntaron al mandatario sobre el levantón de una académica y su reciente liberación y, como consecuencia lógica, las garantías mínimas de seguridad para la gente.

Los eludió. Les ordenó consultar ese tema con la procuradora, Alicia Fragoso

Otro tema al margen de su ánimo. Lo hace a riesgo de confirmar que le molesta abordar los asuntos donde radica la gobernabilidad. Los deja en manos de su servidumbre y se limita a lanzar cautivadoras sonrisas bajo ese estupendo bigote libanés, al cual no podían faltar las sienes canas para configurar una imagen de poder, pero muy de la mano con la estética.

Es un hecho que la gobernabilidad de Tlaxcala se halla en las manos de las dos mujeres clave de esta administración: la secretaria de Gobierno, Anabel Ávalos Zempoalteca y la procuradora, Alicia Fragoso Sánchez. Su amo, a quien por cierto temen y lo demuestran con la sumisión reiterada cada vez que aquél se encarga de deshacer a gritos y ofensas el trabajo fino hecho con esmero, observa pereza para encarar los retos de su tamaño, seguro de que sus sirvientes no le van a quedar mal.

3.- Estos casi cien días han sido la queja permanente. Mariano encontró la gran excusa esgrimiendo su inacción a la herencia legada por el gobierno de los excesos, de la corrupción, de las obras mal ejecutadas.

¿Y si en lugar de ser la administración de las quejas fuese la de las soluciones?

Pero la eficacia es un mal negocio. Quita el tiempo. Acaba con la posibilidad de burlarse de la gente.

Es una burla la ineficacia en la devolución del pago de tenencia y el cobro de adeudos, sometiendo a los causantes a largas e indignantes filas.

Es una burla ufanarse de los trescientos y tantos millones de pesos para la zona metropolitana, a sabiendas que a Tlaxcala no le corresponderán más de 84 millones, si es que las flamantes autoridades de Secoduvi pueden conservarlo.

Pero en el colmo, se da una complicidad con el nuevo estilo del poder, de la que ni los medios de comunicación se libran. Si hay un tema molesto para el amo, muchos guardarán silencio en espera de recibir alguna migaja. El reciente levantón y la liberación de la académica de la UAT, son un ejemplo de un silencio cuasi colectivo.

¿Cómplices de este estilo retro?

Así como se oye.

Por eso, cuando el presidente de la Coparmex, Alfonso Santa Cruz, pide claridad en el rumbo de la entidad, muchos quieren verlo como una trompeta desafinada al interpretarse la sinfonía de la impunidad marianista.

Las piedras rodando se encuentran (y también las alimañas)

Los ex socios en la política de Apizaco, Alex Ortiz Zamora y Gregorio Cervantes, traen desde hace rato un pleito de muerte, del que no me extrañaría algún levantón o peores cosas.

Y aunque no es para sorprenderse, resulta que el ex alcalde apizaquense de los escándalos y latrocinios, hace ya equipo con un fino espécimen de la contabilidad hecha grilla, o sea Crispín Corona, el titular del Órgano de Fiscalización Superior (OFS).

Como si fuese un ring de barrio, los rudos Crispìn (el super ratón) y Alex (el Al Capone) contra el técnico Goyo (el greg) Cervantes. Hagan sus apuestas señores…

En esa lucha, Luciano Crispín Corona lleva terreno perdido, pues es la fecha que no proporciona la información solicitada por el diputado Cervantes y que esa falta ha sido solapada por el presidente de la Junta de Coordinación y Concertación Política, Héctor Martínez.

¿Qué ocultará el auditor?, ¿A qué le teme?. SI su trabajo es profesional y apegado a la ley como presume, porque no dar la información.

Violento levantón hiere a universitarios, se esperan protestas multitudinarias

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Da escalofrío el alto grado de violencia de un grupo de sicarios que levantó el pasado ocho de abril a una maestra de la UAT; “el problema es con tu esposo”, le dijeron, tras una espantosa persecución que culminó muy cerca de la ex fábrica San Manuel.


Aunque el nombre de la mujer, “levantada” el pasado ocho de abril en San Miguel Contla, lo desconocemos, otros detalles de este aterrador evento nos permiten hablar con certeza de la incursión del crimen organizado, en contra de una maestra de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT).

Eran aproximadamente las 12:30 del medio día. Un testigo presencial circulaba por el camino que lleva a la ex fábrica San Manuel, donde se encuentran el Instituto Electoral de Tlaxcala (IET) y el Centro de Educación a Distancia de la UNAM.

El ir y venir del rumbo se vio irrumpido por acelerones y rechinidos de llanta de dos vehículos, un automóvil de modelo reciente, huyendo de un grupo de sicarios, y la camioneta donde viajaban estos, con la cual cortaron el paso a la primera unidad, tras golpearla en varias ocasiones y realizarle maniobras que denotan conocimiento y experiencia en técnicas de persecución.

Al auto lo conducía Héctor Martínez de la Fuente, personaje ligado a la UAT, quien después narraría a las autoridades su frustrada escapatoria de aquél comando, cuyos integrantes lo habrían encañonado desde su unidad en varias ocasiones, tantas como intentos violentos de deternerlos.

En su huída, Martínez de la Fuente –quien iría de Apizaco con rumbo a Tlaxcala- supuso que los vigilantes del IET y las demás instalaciones en el ex rancho San Manuel, lo asistirían y, por eso se dirigió allá. Pero  ya no fue capaz de lograr su objetivo porque los sicarios lo detendrían donde inicia el bulevar que desemboca en las citadas instituciones, aproximadamente doscientos cincuenta metros antes.

Detenido el auto de Martínez de la Fuente, descendieron de la unidad –que sería del tipo Suburban o Expedition- varios sujetos con armas en ambas manos. Mientras unos no dejaban de encañonar a la pasajera y al conductor, los otros rompían las ventanas de la unidad y sustraían, con una violencia impresionante, a la académica de la UAT.

“El problema no es contigo, sino con tu esposo”, señaló uno de los matones. Lo hizo durante el traslado –cual si fuera un trapo- del auto, a la camioneta. Otro abriría una puerta de esa unidad, a la que fue subida la mujer, cuyos intentos por librarse fueron en vano, pues la fuerza y violencia de quienes ejecutaron la maniobra denotaba planeación.

Aunque las policías (preventiva y ministerial) llegaron al lugar a los pocos minutos, los sicarios ya se habían retirado, llevando con ellos a su víctima “levantada”.

¿Por qué dejaron a Martínez de la Fuente?, ojalá las investigaciones de la Procuraduría de Justicia desenreden este nudo que, por lo pronto tiene indignada a la comunidad universitaria.

Según sabemos, el violento suceso generaría indignación en el numeroso grupo de académicos, empleados y estudiantes de la UAT. Incluso, habrían convocado a una multitudinaria protesta para exigir el esclarecimiento de estos hechos y para dar con el paradero de la “levantada”.

Atreverse a afirmar que la violencia es cosa nueva en Tlaxcala sería inútil. Sin embargo, hoy que el crimen organizado, los zetas, la familia michoacana, son temas que con insistencia abordan familias en su intimidad y ciudadanos cada que pueden, el presenciar un levantón con semejante sincronización, no nos queda más que creer que los responsables serían ex militares, o bien, elementos con sobresalientes recursos para lograr un objetivo, sin importarles los daños colaterales, incluso, preparados para repeler –lo deducimos por el número de armas, dos por elemento- a la policía.

Se habla de por lo menos tres secuestros perpetrados en la presente administración. Como es del conocimiento de todos, se han registrado ejecuciones, con arma de fuego y a escasas calles del zócalo de la capital.

Supondríamos que al haber tantas cámaras de vigilancia en accesos y zonas importantes de la entidad, la seguridad de los ciudadanos estaría garantizada. Mas los hechos me llevan a pensar en la incapacidad de quienes están al frente de herramientas como el C-4, o en una situación confusa sin descartar perversa, pues resulta que el titular de esta herramienta de seguridad, en esos momentos se hallaba en la ciudad de México.

El gobernador Mariano González Zarur, tiene un reto a su tamaño, con la inseguridad desatada en Tlaxcala. Sabemos que cuando algo no le cuadra, primero lo niega y luego, la emprende a regaños.

Pero esto no tiene que ver con las formas temperamentales del divo. Es gobernador para todos y lo que menos nos importa son sus desplantes.

Tiene la obligación de reunir a su gabinete, evaluar hasta dónde ha llegado el crimen en el estado que gobierna y dar al pueblo una cara que hasta hoy no ha sido capaz: la de la humildad para reconocer que como gobernante nos ha fallado y, para ofrecer un esfuerzo sin fin con el propósito de recuperar el equilibrio perdido, en todos los ámbitos, pero sobre todo en inseguridad.

Mariano debe dejar de escudarse en su ignorante violencia verbal y aplicarse a fondo para responder al encargo que con gusto o sin él, el electorado le otorgó.

El levantón a una académica de la UAT, hirió a una poderosa comunidad que, no dudará en poner el grito en el cielo. Ojalá el amo, no responda a esta, que es la peor crisis de inseguridad de su incipiente gobierno con las acostumbradas peroratas, tan carentes de sustancia que cada vez a más, les resultan ofensivas.

La incapacidad de diálogo con la oposición… el marianismo, a la deriva

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Hay así de ejemplos de gobernadores priístas que paradógicamente hicieron de la oposición su principal defensa. Pero en Tlaxcala, donde revivió la creencia unipartidista, pese a la férrea oposición, ni liderazgo, ni negociación, sino enfrentamiento.

Resultado de los dos procesos de renovación en las dirigencias de los partidos de la Revolución Democrática (PRD) y Acción Nacional (PAN) llegaron personajes que tendrían la consigna de la verticalidad en su relación con el Ejecutivo de Tlaxcala.

En el PAN, el diputado federal Sergio González Hernández, aunque con formas diplomáticas, no deja de representar al “aiga sido”, con los resentimientos más profundos de Adriana Dávila Fernández, en contra de quien está seguro le robó la elección a gobernador.

El gobernador, Mariano González Zarur, incapaz de mover un dedo, por lo menos para estar enterado de los movimientos internos de los partidos políticos, sostiene la obsoleta creencia del unipartidismo, como quien dice de la locomotora tricolor, eficiente en otros tiempos, pero vulnerable a partir de 1998, cuando los votantes tlaxcaltecas sorprendieron a todos haciendo a un lado al otrora invencible partidazo.

Lejos de la conciliación, manchis no ha dejado de lanzar dardos venenosos a los delegados federales pese a saber que son las piezas de ajedrez de la seño Adri, y por añadidura consabidos panistas de escasa materia gris (hay que ver a Semarnat y Profepa) pero con una burocracia patológica (Sedesol).

Cuando hemos señalado el acotamiento voluntario (y también involuntario) del marianismo, nos referimos precisamente a las enormes rocas en el camino, colocadas por personajes lo mismo heridos por los resultados de julio del año pasado, que acostumbrados a otros arrebatos, los de su jefe el Presidente, a través de la reina seño de los desplantes.

Salvo los abrazos lascivos de Héctor Martínez (por cierto, antimarianista de hueso colorado) a las diputadas panistas, el tricolor carece de algún mecanismo de comunicación con el partido de Calderón.

Cierto, a ese instituto político le fue ofrecida la Secretaría de la Función Pública, pero el odio hacia manchis, llevó a Adri, a operar para rechazar la oferta (desde entonces despacha en esa oficina el burócrata más cachondo del PRI, sí hombre el de los besotes antes de las conferencias de prensa).

En el PRD las cosas no son mejores. Tras conformar la improductiva alianza PAN-PRD, esa que llevó a Minerva Hernández Ramos, al fracaso electoral, surgió una relación de afecto con la seño Adri, que acabó por empanizar a la dinámica senadora que llegó pintada de amarillo al Caballito, pero ya ve cómo son las circunstancias, se hizo panista.

Pero en una cosa coincidieron perredistas y panistas: manchis es el objetivo, primero porque no les dispara ni una cocacola y segundo, por el particular estilo de mandar a sombrerazos y repartiendo zapes.

Así que los dirigentes estatales de PRD y PAN, a quienes se puede entender un poco si se les ve como las extensiones de los odios de Minerva Hernández (quien todavía manda en el PRD) y Adriana Dávila (la mera mera del PAN) llegamos a la conclusión de que Mariano, con todo y el culto a sí mismo, no se parece ni tantito a priístas capaces de tener comiendo de su mano a dirigentes y hasta legisladores de oposición, al grado –como en el caso del güero Soto en Hidalgo- que la oposición amaba más al gobernador que su mismo partido político, el PRI.

¿Cómo pedir a manchis un poco de cordura con la oposición, si su frase de batalla es tirar a todo lo que se mueva?

Vamos, hasta los priístas y los mismos colaboradores suyos, han de cuidar su boca (y también su nuca, por aquello de los zapes traicioneros) de un jefe solito, de cuya fuerza nadie duda, pero ante tantos enemigos, se hace chiquito, inerme y carente de la mínima estrategia.

Su relación con la oposición lo confirma. Su relación con el presidente de la Junta de Coordinación y Conciliación Política del Congreso, lo agrava.

Cochinadas de muelas contra los medios

Carente de alguna estrategia de comunicación (para variar) el vocero del gobernador Mariano González Zarur –conocido como muelas en el mundo de las bajas pasiones- hace mini voceros a los reporteros, como para matar a dos pájaros de un solo tiro.

Los cohecha y al mismo tiempo los explota. Con casos tan graves de elementos que desempeñan dichos cargos sin recibir un peso a cambio de su esfuerzo.

El estado que pretende ser campeón en transparencia, atenta contra sí, disponiendo de partidas a voluntad de Muelas, que en el colmo de las cochinadas no llegan a quienes han devengado esos trabajos.

Me recuerdan a Sergio Enrique Díaz, quien fue corrido de su trabajo en tiempos de José Antonio Álvarez Lima, cuando jugó con las dos cartas, como hoy lo ha puesto de moda el señor Raymundo Vega, (a) el Muelas.

Tres meses de gobierno, quiénes se van, quienes se siguen humillando…

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La desconfianza impide al líder conformar un grupo de élite, pues nadie puede brillar en esta novela priísta; pero sí hay manera de humillar y atemorizar a los colaboradores, como la parte previa a esconder una terrible debilidad, perfectamente visible en estos 90 días.

Ya casi son noventa días bajo el esquema de lobo estepario, una de cuyas desventajas –la desconfianza- ha podido menguar gracias a una acción de culto a la persona del gobernador, para el cual, todos sin excepción son poca cosa para el ego portento con el cual convive de día y de noche.

Salvo la frecuente compañía de Carlos Rojas –su consejero en el uso brutal de la guillotina laboral- a quienes enorgullece la cercanía con el amo, se han sometido a una especie de auto castración, sustituyendo cualquier forma de iniciativa por la permanente loa al sol, cuyas apariciones y cuyas ausencias, sólo competen al macho alfa, añoso, resentido, intolerante, aunque a veces impotente porque el tiempo no pasa en balde.

Por esa hurañez, no existe una élite con los mejores colaboradores, una necesaria burbuja de talentos, presta a dar todo de sí para sumar aciertos a la boleta del amo.

Y no la hay porque hay de aquel que se atreva a brillar con luz propia en el sistema solar de manchis, donde abunda la basura espacial. Para ser precisos, es lo que domina.

Y en ese panorama, cuando la administración ha cumplido sus primeros tres meses, no hay un Plan de Desarrollo Estatal (PDE), aun peor, la intención es contar primero con los planes municipales de desarrollo (PMD) para  reaccionar con base en lo que propongan las comunas.

Presenciamos el aislamiento de quien pudiendo ser un importante líder, debido a la persistencia mediante la cual llegó al añorado sitio, formula a diario la apuesta del terror, en todos los ámbitos, para impresionar a los indios que conformamos al pueblo, como si del más allá le llegara esta sugerencia, “acostúmbralos al fuete pues de no hacerlo, tarde o temprano se rebelan”.

De este primer trecho, quienes más demuestran agotamiento por el singular acoso de su amo, son a nuestra forma de ver, el secretario de Seguridad Pública, Valentín Romano y el titular del C-4, José Juan Temoltzin.

El primero, porque a su paso por Veracruz y Durango, encontraría la suficiente libertad de acción, para reafirmar la calidad de negociazo a la inseguridad, al grado que su último patrón, el negro Fidel, lo envió como cobro de factura por el efectivo aportado a aquella campaña proselitista cuya culminación, el cuatro de julio pasado, favoreció a don amo.

Al llegar aquí, la inseguridad se desató. ¿Acaso tenemos autoridad en ese segmento del gobierno? Sinceramente no. Estamos alejados de la mano de Dios, con ejecuciones, secuestros, robos y hasta nuevos estilos, muy duranguenses, en las cárceles.

Si el negocio (de la inseguridad) escandaliza tanto a este pequeño estado, pues qué clase de inversión, qué clase de plaza. Entonces, mejor me voy, es lo que concluimos tras sostener pláticas con gente de adentro, que ha visto ir y venir a generalazos venidos a menos cuando llegan a Tlaxcala y se topan con un pueblo compacto.

Aun más. Valentín y su innegable historial (¿con el crimen organizado?) le impiden –por principios ¿?- humillarse ante cualquiera que se quiera sentir más que el negro Fidel en Veracruz, claro en sus tiempos. Y si Tlaxcala es la excepción, pues con su pan se lo coman…

De JJ, dimos cuenta de su negativa para cumplir con las pruebas de confianza aplicadas por la SSP federal, hecho que mermó su deteriorada relación con el mismo político al que muchas piedras puso en el camino cuando brillaba en el ámbito de la justicia electoral. Ah, qué tiempos aciagos aquellos…

Hemos de ver en la dedicación de Anabel Ávalos, una entrega extraordinaria al interés marianista. Pero su miedo a las reacciones del amo es mayor. Y en el escritorio donde se atienden los asuntos más delicados de la entidad, no caben personas a quienes les tiemblen las rodillas.

No valdría que en una evaluación ante el respetable, un secretario de Gobierno argumentase miedo a su patrón como causa de sus relativos éxitos y sus rotundos fracasos.

Hay otro tipo de sumisión, aún peor, como la de Ricardo García Portilla, quien llegó al extremo de concesionar golpes al amo. La humillación como condición para conservar la chamba. Qué vergüenza para un pueblo amante de la democracia.

Con este breve panorama de quienes nos gobiernan, pudiéramos obtener varias conclusiones.

1.- Gobierno de miedo. No para sus gobernados, sino para sus colaboradores, quienes de antemano saben que están despedidos a un chasquido de dedos del dueño de todo.

2.- Gobierno acotado. Que recurre al estruendo para ocultar su debilidad ante los tantos enemigos, recientes y añejos, listos a dar la batalla al no ver a la humillación como único camino de convivencia con el actual sistema.

3.- Gobierno del culto a la persona. Del líder convencido de haber triunfado en los comicios de julio de 2010 gracias a la belleza varonil que le viene de su estirpe beduina (¿?) cuyo logro contundente fue el voto masivo de las admiradoras de tan elevada figura.

4.- Gobierno autoflagelante. Gracias a las brutalidades de un vocero, peor de anticuado que su patrón, a quien lo mismo le dio por destruir la estructura digital y sumió al estado en la opacidad, que por publicar discursos con delicadas muestras de ignorancia de quien los pronunció.