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Archiv para marzo, 2011

¿Es esta inseguridad el sello del viejo PRI en el gobierno?, pues qué grave…

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El secuestro volvió a quitar la tranquilidad a las familias tlaxcaltecas, a la fecha suman más de tres, pero de ello no se sabe… lo que sí nos agravia son ejecuciones en plena capital, robos, patrullas de la policía municipal fuera de jurisdicción, pero eso sí… con mucho estilo…


¿Qué ocurre cuando el legítimo derecho a la integridad de las personas y la salvaguarda de sus bienes deja de ser prioritario para la autoridad?

Lo que a diario vemos en Tlaxcala.

Tres o más secuestros, de los que nada se sabe, y que han vuelto a poner bajo el reflector la delgada línea entre el bienestar de las familias y el infierno al que descienden en esa circunstancia.

Provoca escalofrío la manera como ejecutaron a un vendedor de autos. Oiga, sucedió a tres calles del zócalo de Tlaxcala, no de alguna ciudad norteña donde las ejecuciones son una habitual tragedia.

La casa de una ¿respetable?, familia de Zacatelco almacenaba autos último modelo robados con violencia, sobre todo en el estado de Morelos.

Patrullas de la policía municipal de Tlaxcala, como la 008 circulando fuera de su jurisdicción, vista por nosotros, nadie nos lo platicó.

Dejamos de ser el estado más seguro y nos inscribimos en las estadísticas nacionales del crimen organizado.

Teníamos toda la esperanza que con la llegada de un experimentado político al gobierno, una cascada de acciones marcaría la diferencia de aquél gobierno panista de los excesos.

Las cifras no mienten. La sangre derramada no es de utilería. La infelicidad de familias, sus bienes afectados, todo ello dibuja un paisaje contrastante con aquellas, ¿se acuerda?, promesas de campaña del chirrisco neurótico, quien en unos meses devino a lobo estepario.

La sinrazón de colocar a un personaje con antecedentes, en el área concentradora de imágenes enviadas por cámaras de seguridad es un escándalo aquí y en China.

Ahí, hacen el seguimiento detallado de quien quieren. De quien les conviene.

¿Tiene usted idea del poder de ese “big brother” con cola de lagarto?

Yo también creo que es un rotundo error de una autoridad empeñada en demostrar que nadie manda más que él. Así nos lleve el diablo.

Del Poder Judicial

En este submundo del autoritarismo y la sustantiva visión de la seguridad en tanto negocio, han cobrado notoriedad las bacanales que involucran a integrantes del Tribunal Superior de Justicia, de la a, a la zeta, síntoma de la descomposición del Palacio de Justicia y los juzgados, donde cada expediente está sellado con el signo de pesos, generando eso sí, ingresos para dar felicidad a unos cuantos, a costa del sufrimiento de muchos.

Ni siquiera el tráfico ofensivo de mordidas y la razón asistiendo a quien la pueda pagar, se comparan con el superlativo de la abyección, agotado del despreciable exceso en el que se desenvuelve. De nombre Justino Hernández, media un considerable trecho entre él  y la más mínima posibilidad de expresar un elogio por su conducción. Al contrario, es factor de la desvalorización de este gobierno, viviendo en su ámbito, del miedo de tantos…

Y al respecto, vale señalar al termómetro social en peligroso ascenso, a punto de reventar yo diría, pues mientras las grandes mayorías deben conformarse con lo indispensable, esta retahíla ha de vomitar sus gulas para poder aminorar el frenesí cardio/diabético acompañado de porcinos ronquidos.

De la ineficiencia administrativa

Tlaxcala, como otros estados de la República, tomó la determinación de renunciar al cobro del impuesto de tenencia automotriz.

Sería un gesto solidario de la autoridad, con la maltrecha economía de los mortales como cualquiera de nosotros, a quienes tener un cochecito nos resulta indispensable.

Pero invertir diez y hasta doce horas haciendo fila ante un personal sin voluntad y sin tecnología, nos regresa a los estilos administrativos de Emilio Sánchez Piedras, nada más que con diez veces más habitantes.

Largas hileras, por delegaciones. Prisa de los contribuyentes por poner su auto al corriente. Una y otra vez, “cae el sistema”, y los funcionarios panzones y las secretarias teñidas, nada más nos responden: “se espera”, y poco les afecta si las doce horas invertidas implicaron el sacrificio de más de una jornada de trabajo.

Un gobierno que se ufana de no cobrar tenencia, pero carente de la tecnología para atender a la clientela, ¿qué clase de bodrio es?

Yo le diría, es el gobierno de Tlaxcala, con un secretario de Finanzas, a quien su amo hace funcionar a zapes.

Ahora entiendo el porqué del despreciable maltrato al calpulalpense Ricardo García Portilla, incapaz de revivir el carísimo programa Tramitanet, mediante el cual quienes perdimos tiempo y esperanzas, pudimos emplear minutos para realizar el trámite, incluso para pagarlo con tarjeta de crédito o débito.

Estos escenarios no se nos dibujaron en campaña. Qué bárbaros. ¿Esto es el PRI de antes en el poder?, pues qué chafa.

Una de panistas

El eterno aspirante panista a la Presidencia, Santiago Creel Miranda, vino ayer oliendo a Palacio a un extraño acto de proselitismo anticipado dibujando la nueva alianza, Convergencia/PAN, pues estuvo organizado por la diputada local Eladia Torres, una chaparrita incansable con el sello orticista en el hombro.

El convivio, de lo más nice. El tipo, compartiendo el tremendo susto de hace cinco años, cuando no daban un peso por el revoltoso de Felipe Calderón y, ya ves, luego tuvieron que limpiar su calzado pues se convirtió en el jefe del aiga sido.

La creelmanía invadió a los panistas pertenecientes a la nueva versión del panismo local proclive al adrianismo y también al orticismo y, por qué no, a lo que queda de partido… no’mbre, si el gobierno anterior no se hubiera sacado de la manga a la sede del blanquiazul, despacharían en alguna caballeriza de Jiménez Tecpa, o en alguna banca del zócalo, donde acostumbra tomar el sol del simpático diputado, muy guapo y de cartón.

Las obras de Frida y su estrecha relación con una rara política anti género

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Muy a pesar de la urgencia de actualizar la percepción hacia el género, la administración marianista se empeña en escenarios evocativos de tiempos idos, cuando se imponía la rasposa voz de dueño de todo y de todos. Hoy, los tiempos son distintos, yo diría radicalmente distintos.

Respecto a uno de los cuadros de Frida Kahlo, cuyo paradero reclamó hace poco la diputada Lorena Cuéllar, la pintora decía: “Es tan malo que simplemente no sé cómo me puede decir que le gusta. Totalmente horrible…”

Eso es lo que la temperamental mujer opinaba respecto al retrato de Miguel N. Lira, en medio de un lóbrego y complejo entorno, como era su estilo, lleno de nostalgia, al cual describía de la siguiente manera en una carta enviada a Alejandro Gómez Arias, por esos tiempos, compañero sentimental suyo:

“Estoy pintando un retrato de Lira, totalmente feo. Lo quería con un fondo en el estilo de Gómez de la Serna…es tan malo que simplemente no puede decir que le gusta…”

Esta y otras pinturas quedaron en poder del querido Miguel N. Lira. Y de alguna forma llegaron a manos del religioso Rubén García Badillo, quien a su vez los cedió al gobierno de Tlaxcala para enriquecer el patrimonio cultural.

Vale la pena saber que esta y otras seis obras de la apasionada Frida han dada varias veces la vuelta al mundo, presentadas como parte del acervo tlaxcalteca.

Con el marianismo, estas pinturas quedaron confinadas a sus empaques, por cierto, estos fueron abiertos sin recato alguno por manos anónimas e inexpertas.

De no haber sido por el escándalo desatado por la diputada Cuéllar, esa riqueza seguiría hundida en el polvo de indolencia.

Y claro, reclamarlas en virtud de su infinito valor, no cae mal a la legisladora para apuntalar su precandidatura tricolor al Senado de la República, en esa carrera tenebrosa, muy al estilo de quienes propinan puntapiés y reciben piquetes de ojo, pero eso sí, siempre conservando una postura muy elegante, como lo marcan los cánones del viejo partidazo.

Así que al gobernador Mariano González Zarur, no le cayó bien el estruendo lorenista, primero porque va en contra del reglamento de su club de machos antimujeres.

Luego porque significa la presencia, indeseable y humillante (para él) de Beatriz Paredes Rangel, de quien le urge contar con razones para desconocer el compromiso adquirido en la víspera de la elección de julio, de la cual resultó indiscutible ganador.

Mire lo que son las cosas: Frida, Lorena, Beatriz. Tengo una ligera sensación de una malquerencia relacionada con el género.

Eso, el amo debería cuidarlo con el esmero de un líder seguro de sus capacidades y actualizado en los temas más sentidos. Otra, creo, es su percepción.

Un panorama geriátrico.

Su turno al bate para impedir que otros, menos viejos puedan aparecer a cuadro.

La prevalencia de una generación, evocativa de tiempos idos como arenga a su estilo personal de desempeñar el poder, carece de futuro por la misma esencia de su condición. La premisa de la vejez y de una visión radical abiertamente derechista, arropa al brutal renacimiento de un priísmo que por gracia de la voluntad popular quedó como los cuadros de Frida, envuelto en cartones para aguardar el paso del tiempo.

El culto a la persona como el lenguaje con el que se ha de responder a los zapes de un cargado sustituto de Fox, guardando proporciones, no es motivo de orgullo para quienes han de atestiguar a los cambios de mandos como álbumes retro que hasta en empeños de carácter cultural anteponen la vara de la intolerancia.

La apertura de frentes a diestra y siniestra incluye desde luego a personajes de su partido.

Suponíamos que ante el cantado acotamiento de esta administración, el líder habría de ser precavido.

Al contrario. Resultó desafiante, desdeñoso y afecto a la humillación de los demás.

Dañar la presencia cultural de Tlaxcala, ordenando guardar a las Fridas, cual fámula soterrada en la cocina (según el lenguaje del portentoso Margarito Ledezma,) muestra la urgencia de mejores maneras, digamos, un curso urgente del manual de Carreño.

Enhorabuena si hay esperanzas de modificar la política muy al estilo El castillo de la pureza, donde Claudio Brook encarna el papel de une especie de manchis, empeñado en que sus órdenes se cumplan sin oposición y determinado a propinar zapes a quien se atreva a disentir de su indicaciones.

Se veía venir; abierto enfrentamiento entre marianismo y orticismo, de cara a la elección federal

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Un escueto mensaje con la autoría de Serafín Ortiz, incluye el desafío a las hostilidades de un gobernante que pudo haber hecho suyos a los líderes que hoy convirtió en sus enemigos.

Nada más hacía falta una razón para desbordar el odio entre grupos. Al marianismo le sobran ganas para demostrar su hegemonía, sí señor. Y aunque no tendría porque hacerlo, la cosa es pisotear al de enfrente.

El problema es que el orticismo, el acérrimo enemigo, ya respondió con el siguiente desafío: “la Plaza Bicentenario incuestionablemente será utilizada por los universitarios”.

El término “incuestionablemente” sugiere: los grupos en torno al orticismo rechazarán cualquier señalamiento, incluso de la autoridad.

Es decir, “incuestionablemente” es un mensaje de advertencia respecto a la capacidad de movilización de múltiples liderazgos, incluidos en el otro término: “universitarios”.

Se me hace como el desafío de la universidad pública de Tlaxcala a las hostilidades declaradas de un gobernador que se la ha pasado marcando su territorio los primeros meses de su mandato.

Y es en ese ejercicio de demarcación donde se rompe el equilibrio:

1.- González Zarur, no puede aceptar el control del estado a medias. Su naturaleza dominante lo emplaza a desdeñar las consecuencias del maltrato a lo que Juan Méndez llegó a llamar el cacicazgo académico (por cierto malogrado el pasado mes de julio).

2.- Al gobernador lo emociona la sangre de las plazas donde se lidian sus toros. Sabe de los tiempos para lograr una buena faena. Y por lo tanto no lo arredra el atrincheramiento de su enemigo natural en el ruedo. Cierto, al inicio, los dos en la arena se midieron. A partir de “incuestionablemente”, atrás quedó el trasteo.

3.- Tras probar la miel del poder, el orticismo se ve obligado a actuar con la confianza impresa por quienes pudieron ganar la contienda del cuatro de julio, pero prefirieron evitar la confrontación con la entonces lideresa del tricolor, Beatriz Paredes Rangel, y su infalible estrategia para hacer gobernador a Mariano.

Insisto, el equilibrio se perdió.

Mas la peor parte corresponde a la ausencia de esgrima del mandatario en turno. Pudo desmantelar al orticismo utilizando su “incuestionabe” capacidad de seducción… sin mayor problema, habría ganado liderazgos, ávidos de conservarse cerca de las nóminas.

Entonces cometió el error de perseguirlos y humillarlos.

No advirtió la cohesión inexistente entre orticistas, por el nervio de su presencia, porque ellos mismos operaron parte de su triunfo, porque su jefe político los dejó sin bono sexenal.

Lejos de aprovecharlos, los convirtió en sus enemigos.

Cuando un error así lo comete un matador de toros, lo aguarda el fracaso. Nadie mejor que Mariano lo sabe.

Pero hay un factor más en esta escaramuza.

Gane o no gane la posesión legal de la Plaza Bicentenerio, la universidad avanzará en la identificación con su nuevo caudillo: Serafín Ortiz Ortiz, autor de los párrafos más allá de razonamientos jurídicos.

Aun perdiendo en la sentencia, muy próxima, el actual rector de la UAT habrá conseguido una sustanciosa promoción por haber lidiado la pelea contra Goliat, encarnado por una administración pletórica de yerros, tanto como de una necesidad lucidora, porque así lo demanda el temperamental líder.

Este es el párrafo con el característico estilo de Serafín Ortiz. Como puede usted ver va más allá de un ámbito judicial:

“La Plaza Bicentenario incuestionablemente será utilizada por los universitarios y el pueblo de Tlaxcala en general para todo tipo de eventos de orden cultural y educativo, muy pronto esteremos organizando eventos de magnitud nacional e internacional, en el pleno derecho de posesión, tenencia y uso que tenemos de dicha plaza”.

De enero a la fecha, pleitos, despidos y conflictos; ¿y los puentes, los caminos, los proyectos productivos?

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Hoy, nos debemos conformar con personajes del marianismo dedicados a hacer anuncios con la perspectiva que les reclama su buena voluntad respecto de la justicia federal; pero, ¿qué ha pasado con las grandes obras prometidas?

Hoy, quisiera escuchar que la autoridad en Tlaxcala ha emprendido jornadas más allá del reclamo. Un pendiente inconcluso, mejor dicho sorteado en distintas formas, es la recomposición del tejido social, anunciada como uno de los ejes del marianismo.

La tenencia cero –y su inevitable prórroga en abril- no puede ser el único acierto de la administración, por más calma demandada por el gobernador mientras desaparecen  unos cargos burocráticos para convertirse en otros. Y de la laxitud prometida, quede la impresión de palabras huecas.

En la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco) laboraban 65 personas. Hoy, en esa misma instancia lo hacen setenta y cinco. Es el ejemplo más ilustrativo de una lucha de exterminio laboral, anunciada con bombo y platillo, pero vigente en los terrenos de la opacidad y, por lo tanto con la verdad oculta al pueblo de Tlaxcala.

En ese intercambio de golpes, un anuncio más genera expectativa respecto al destino de una de las obras civiles más importantes cuya titularidad está en plena disputa: la Plaza del Bicentenario.

El gobierno deja en manos de los diputados las modificaciones o correcciones para que dicho bien, a medias en su construcción, sea de la pertenencia absoluta del marianismo.

Nada haría más felices a los tlaxcaltecas que ver funcionando a dicho complejo cultural, devenido en manzana de la discordia entre una administración que como última maniobra apostó a un comodato, “entre hermanos”, como lo describe el consejero jurídico del gobierno, Marco Antonio Díaz.

En un papel de vocero del Poder Judicial, Díaz revela que el Juzgado donde se lleva este pleito, negó a la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) un amparo solicitado para impedir la pérdida de un inigualable asunto patrimonial.

Y también se muestra esperanzado que la justicia federal dará un fallo inapelable a favor del gobierno del Estado de Tlaxcala.

Los anuncios, los deseos, las expectativas, dentro de un gobierno con reveses legales uno tras otro, es una desgastante muestra de no firmeza en el sostenimiento del timón de la nave en que todos viajamos.

Del tamaño que es, no debería marcar sus rutas con rumbos anhelados, sino trazar direcciones con la definición mostrada por Mariano González Zarur, en campaña, actitud que le valió puntos en el cerrado triunfo ante su adversaria panista, Adriana Dávila Fernández.

Hoy vemos a un Manchis interesado en defender ciertas versiones del patrimonio de los tlaxcaltecas, pero esquivo en temas como el despojo en los Laberintos de Tlaxco, asunto que mereció una importante cobertura nacional. Cualquier mandatario con un mínimo de análisis habría aprovechado la oportunidad para aparecer con una defensa estoica de dicha zona arqueológica, afectada por Héctor Ortiz.

Es justo preguntar: ¿y los grandes proyectos tricolores, dónde quedaron? Eso, también contribuyó al triunfo electoral. A cada ámbito correspondía un plan. No le paraba el pico.

Pero al ocupar la silla, la actitud cambió a la de lobo estepario. Solitario, misterioso, desconfiado, vengativo.

Ello se refleja en esta grave falta de rumbo.

Nos hemos convertido en un estado  con una improductiva lucha intestina.

¿Dónde quedaron los puentes, caminos, proyectos productivos, combate a la contaminación?

Parece que en un reparto inacabable entre  aquellos que se sienten dueños del triunfo priísta en el gobierno de Tlaxcala.

Ganar una elección provocó en el marianismo una tremenda borrachera que va que vuela para el medio año; con otros seis meses previos a la protesta, de celebración personal.

Pasamos de un gobierno de excesos, a otro de autoelogio, de autosatisfacción y como van las cosas, de autoengaño.

Se esperaba más que anuncios como el del señor Díaz, con toda la buena voluntad para que la autoridad federal actúe en determinada dirección.

El desinterés en el tema los Laberintos, un síntoma más de agotamiento a noventa días de sostener el timón

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Entonces, de qué sirvieron las ocho columnas de Reforma, el intenso debate en torno a ese asunto, si con una declaración de desánimo, el mandatario deja su compromiso con los tlaxcaltecas en manos del gobierno federal; al ritmo que vamos, ese mismo cansancio lo mostrará al reclamar la Plaza Bicentenario

Lo deseable habría sido que en ausencia de tinte cubriendo el bigote mejor recortado de Tlaxcala, los razonamientos de un amo más… añoso,  movieran al aplauso al respetable, pues entre otras virtudes custodie del enemigo al patrimonio del tejido social.

Mas al ver desinterés en el caso de Los Laberintos y el agandalle orticista del singular espacio, uno queda anonadado ante la súbita conmiseración del árbol caído, como tildó a su antecesor, Héctor Ortiz, segundos antes de modificar por enésima vez su próxima embestida.

Pese a tratarse de un bien dentro del patrimonio nacional de zonas arqueológicas, era de esperar la defensa local en voz del único autorizado por él mismo para brillar con luz esplendorosa aquí y en China.

Tomó sus canicas, entre las cuales se hallaba la procuradora Alicia Fragoso, y dio la vuelta al asunto de Los Laberintos, no sin antes masacrar a aquellos deseosos de verlo sobre un ring, dándose guantadas con su antecesor.

Al impulsor de las denuncias mediáticas por encima de la inoperancia de su pull chafa de asesores, de repente le dio por ser amable con aquél a quien no se cansa de señalar como el demonio cuyas travesuras tienen hundido al estado.

¿De qué sirvieron las ocho columnas de Reforma y el seguimiento sobre el destino de Los Laberintos, hecho por ese importante rotativo?

Pues de poco, ante un gobernador que alterna la cruz y el acero, según convenga a su estado de ánimo, pero nunca con un rumbo firme, sostenido y definido.

Yo creo que muy pocos lo querrían ver peleando con su antecesor, pese al morbo en torno a la expectativa creada alrededor del rijoso en ocasiones y lobo de las estepas en otras.

Si ese ahínco mostrado ayer de manera tan desagradable se traslada al tema de la Plaza Bicentenario, ya estuvo que nos fue mal con uno de los pleitos manejados como etiqueta del sexenio en su admirable etapa de la intolerancia.

Me da la impresión que el amo se ensaña con los débiles y busca la querencia con aquellos que le provocan jaqueca.

En otras palabras, a sujetos de la talla de su secretario de Finanzas, les enrojece la mollera con tanto zape, pero a otros les ha declarado una arbitraria tregua, no sé a causa de qué.

A lo mejor las incipientes marchas le movieron el tapete.

Y al percatarse del efecto adverso de su política hacia el tejido social, se dijo a sí mismo: mi manchis, pos qué necesidad de andarte haciendo de tantos enemigos, si podemos ser los muchachos chichos de esta película chafa.

Conste que este repentino cambio, ¿de estrategia?, pudiera ser interpretado por sus detractores como otro síntoma de agotamiento, de la mano con su oferta de dejar que sus colaboradores operen sin su molesto bulto, a partir del último de marzo.

Tlaxcala en los últimos lugares

Ayer jueves, con la visita de Marquitos Santacruz Moctezuma, el líder de la Coparmex, el gobernador Mariano González Zarur, vivió en carne propia aquello de que lleguen a tu propia casa a decirte tus verdades.

Por eso, más que declaraciones espectaculares contra la corrupción urge un gobierno con rumbo, con acciones contundentes que devuelvan a los simpatizantes del marianismo la desconfianza sembrada a causa de una falta de concentración en el proyecto supremo, por el hecho de albergar grandes cantidades de resentimientos acumulados a lo largo de los años.

Unos dicen que son tres lustros de frustración. Demasiado tiempo aguardando por la gran oportunidad a la que hoy se le ve con el desinterés como el mostrado con el asunto de los Laberintos.

Esos casi treinta años surgen del tremendo coraje que al entonces joven manchis le ocasiona el ver cómo otra joven, vulgar, desaliñada y hasta pachona, pudo a sus 32 ser gobernadora de Tlaxcala, mientras él, a penas lo pudo lograr… ya pasados sus mejores años.

El negro panorama planteado por el señor Santacruz Moctezuma para Tlaxcala, nos indica que en materia de seguridad y justicia andamos de lo peor.

Un líder agotado y desinteresado es lo que menos haría falta a estas alturas.

Conviene al gobernador cuidar ese detalle. Dar ánimos, como él dice, al tejido social.

Intento incipiente del marianismo, por encarar al crimen organizado… como que se está decidiendo…

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Quitar el cobro de protección a las unidades pirata en el sur del estado es un desafío del marianismo … la secretaria de Comunicaciones, Gisela Santacruz, parece decidida a hacerlo, la cosa es que ni la frenen, ni le tiemblen las rodillas…

Ángeles que no son buenos y otros peores, optaron por renunciar al equilibrio en su ejercicio de convivencia y amenazan con ahondar hostilidades, ante la mirada estupefacta de usuarios del transporte público, a quienes tendría sin cuidado si la unidad tal carece de la documentación necesaria, pues ellos nada más quieren trasladarse. Y para eso pagan.

Este miércoles, sin decir agua va, siete patrullas de la policía detuvieron media docena de unidades de ese tipo que desde hace tiempo funcionaban en Tepetitla de Lardizábal.

Imagine usted a los tiras, con la cara cubierta (o sea nada más se les veían los ojos azules) (ajá), arrempujando chamacos rumbo a la escuela como habitualmente lo hacen. Pues así pasó. Esos gendarmes de la nueva echada, intolerante, intimidante (ha visto a un rotweiler molesto… ni pregunte) mandaron al pasaje a volar y se llevaron a las peseras chuecas.

¿Por qué se rompió el equilibrio?

El desafío lanzado por la secretaria de Comunicaciones y Transportes, Gisela Santacruz (a) la mujer maravilla (en una versión más atrasadita que la interpretada por Linda Carter, o sea antes de los setentas) a la suerte de quien que protege a este tipo de unidades (y bien que les cobra), nos habla de ese rompimiento del equilibrio, seguramente ordenado por su amo, desconociendo a un Rubén Flores Leal, ya sabrá usted con qué papel en esta película.

Cuando los policías se llevaron a las unidades piratas, “el pueblo” detuvo otras unidades, de la línea Tepetitla, y las llevó frente a la presidencia, donde amagaron con quemarlas:

1.- Por la manera intimidante de los tiras al bajar al pasaje, en su mayoría niños que se dirigían a la escuela.

2.- Porque de no ser esos vehículos chuecos, otros no se animan a recorrer veredas y terracerías.

3.- Porque consideraron conveniente mostrar la fuerza de esa expresión de pueblo, dispuesta a responder con violencia a convocatorias lanzadas con ciertos códigos.

Se trata de una complicidad múltiple, donde aquellos autodenominados como “pueblo” bien que ganan explotando rutas no autorizadas. Y comparten ese ingreso con el mencionado protector, como un ejercicio de crimen organizado muy al estilo del sur de nuestro estado.

Tome nota de la peligrosa relación del gobierno con capos y grupos otrora sus aliados, pero hoy dispuestos a dar pelea en esta disputa del negocio del transporte público.

No se vale que a pasajeros sin vela en este entierro de corrupción y competencia de fuerzas, sean maltratados y en el peor de los casos se expongan a que un policía de esos de cabello rubio y mirada diáfana los pueda lastimar o peores cosas, pues hay que considerar que van armados hasta los dientes.

Esos mismos pasajeros no tienen porqué ser utilizados como escudos por violadores de la ley que se hacen llamar “el pueblo”.

Por eso es indispensable que la SCTE agote las posibilidades de diálogo con el “concesionario-protector de los piratas” quien, al grito de viva la impunidad y la corrupción, pretenda seguir con este sucio negocio sobre el cual, pocos conocen. Hombre, hay que denunciarlo. Porque el crimen organizado comienza así, otorgando cargos, niveles y jerarquías, en cuya mira nada más se halla el cobro continuo al administrar rutas, al margen o con la complicidad de una autoridad incapaz de poner orden.

Lo que no te destruye de fortalece…

Parecen pensar así ex funcionarios del orticismo a quienes los fallidos amagos del marianismo y sus yerros legales, los convocaron a atrincherarse, seguramente con propósitos electorales como su principal objetivo.

Se ha visto en reuniones muy abiertas a elementos del peso del notario Raúl Cuevas, del ex diputado Edilberto Sánchez Delgadillo, al ex vocero Domingo Fernández y a otros notables orticistas, a quienes el peso de los ataques del amo les hizo lo que el viento a Juárez.

Algo deben estar tramando.

Con eso de que ya tienen proyecto en la persona del rector Serafín Ortiz Ortiz, pues resultó que los sombrerazos de don Mariano nomás sirvieron para unirlos.

Conste que al final del sexenio, andaban todos dispersos.

Y todavía más con aquello de que no recibieron su bono de fin de sexenio. Ya sabe usted cómo cuates con el perfil de Daniel Herrera Murga, se fueron a la bancarrota y en su caso particular, hasta se vio forzado a devolver tres tremendas camionetas Mercedes Benz, a las cuales pensaba pagar con el pequeño bono de tres millones de pesos.

Mas el cheque, por aquello del cambio climático, la repentina enfermedad del ex gobernador y los brincotes que anda dando el diablo, se perdió en la inmensidad de la carpeta que andaba jalando el number one del orticismo.

Pimpon, el muñeco de cartón… enamorado como él solo

Ocurrió el pasado martes en el bellísimo zócalo de la Angelópolis… un apuesto galán, ya maduro… con las huellas que te deja el  haber sido poderoso, andaba muy de trajecito y muy de la mano con una bella doncella, a quien se le podía notar molestia, porque nuestro personaje nomás volteaba, primero hacia atrás y luego hacia la izquierda, pasando por la derecha (como le pasó a la niña encarnada por Linda Blair en El Exorcista).

Andaba todo estresado y como con temor que lo descubrieran en la movida…

¿De quién se tratará?… a ver unas pistas:

Se le ve aislado en su grupo parlamentario… ah, porque es diputado local.

Es un travieso e incorregible enamorado, rete mocho como se esperaba, pero eso sí, bueno pal negocio y para vivir de su partido…

A ver, adivine, de quién se trata…

Y ya para terminar, este día se dará a conocer que Víctor Pérez Dorantes, será el hombre fuerte de la PGJ de Tlaxcala, después de la procuradora Alicia Fragoso.

Víctor Pérez Dorantes se desempeñará como nuevo director de Servicio Periciales de la Procuraduría General de Justicia de Tlaxcala. Pérez Dorantes fue titular de la Diedo y subprocurador en Puebla.

Los abrazos lascivos de Martínez y su insoportable pérdida de liderazgo en la legislatura

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Ha de pensar el líder que las caricias no pedidas son cálidos regalos a compañeras y compañeros, que han puesto el grito en el cielo en busca de cierto nivel parlamentario, y no los desfiguros de quien ya llegó al extremo de patalear, al no ser convocado a actos de relevancia.

El ambiente en los pasillos del Congreso del Estado, es denso como no hay registro. Será la incongruencia en el desempeño de personajes como el protagónico y laberintoso Héctor Martínez García, una especie de cascada de abundantes infamias chiquitas, lo que salpica por igual a legisladores, a funcionarios y hasta a los enviados del gobernador, ejerciendo el derecho tricolor a meter la nariz donde les plazca, y de preferencia donde mayor daño puedan causar.

Lo que oscurece a Martínez, es su pertenencia a un estrato sicodélico con el sello mexican kitsch, propio de aquellos que insisten en encontrar mérito estético en los desfiguros cotidianos con los cuales, van paso a paso, contribuyendo a la parálisis legislativa disfrazada de lascivas manifestaciones de un afecto inexistente con sus compañeras y compañeros de legislatura.

Martínez, el del encargo beatricista en el timón de la Cámara local no puede con el paquete y ha tenido que patalear ante miradas compasivas , como la de Silvestre Vázquez Guevara, quien hace poco lo tomó del brazo para calmarlo, intentando alertarlo del ridículo que hacía, consiguió apartarlo de una respetable concurrencia plural de diputados.

Al simpático diputado laberintoso le dio en ese momento por reprobar la nula convocatoria a actos realmente importantes –le dolió el brillo de Mildred, la matahari panista- en cierto acto de relevancia media, pero en el cual se requería otros atributos, que no aquellos movimientos ricos en esa inquietud contenida de quienes han de suponerse lindos a la hora en que los demás carecen de opciones y, lo han de soportar.

Yo creo que por eso, personajes como el hoy diputado verde Gregorio Cervantes, no guardan el mínimo respeto a la investidura del líder cameral y, hoy han hecho público precisamente la falta de temple para sostener la batuta.

Ni siquiera lo afligió que al ser materia legal tratada –claro en forma adversa- el laberintoso Martínez le tendió la mano tricolor que hasta guapos y decentes hace ver a quienes han de negociar con la justicia.

A legislaturas anteriores las tildaron de culpables de tal parálisis que, comparados con cualquier asamblea del país, resultaron las más onerosas.

A la actual, además, hay que agregar su naturaleza densa y los desfiguros de su líder en una combinación espantosa cuya vigencia, por ejemplo, da oportunidad a otro tipo de especímenes, de conservar canonjías al tiempo de palomear partidos, casi sentados en un mullido reposet y viendo al estado desmoronarse ante las haciendas, muy de moda en tanto atractivo turístico inducido, como homenaje a los tiempos previos al reparto agrario, de lo que los actuales empoderados, comenzado por el criador de reses bravas, prefieren no acordarse.

Hoy resulta que el empresario de la trácala automotriz, Eloy Berruecos –todo un legislador e integrante a contrapelo de la ley, del Comité de Administración de la legislatura- ha decidido escuchar la seducción tricolor en voz del ex senador Joaquín Cisneros y, dar la espalda a su inventor Rubén Flores Leal ,y a su malogrado proyecto del partido Convergencia.

Qué fácil, verdad. Cambiar de partido como quien lo hace con las tangas.

Por eso acusa este Congreso un aire denso en oficinas y pasillos, en salones y cubículos.

Y pensar que cada metro cuadrado del gélido edificio concentra los intereses de cada rincón de la entidad.

Que al nivel parlamentario esperado, muchas veces se responde con esa lascivia repugnante del diputado Héctor Martínez, quien ha de seguir pensando que los abrazos no pedidos son caricias cálidas, cuando hasta los mismos malagradecidos a quienes impulsó para dejar de ser casos difíciles de la justicia a la tlaxcalteca, tomaran posesión de su humilde cubículo, donde pasarán eternas horas de impunidad, nada más recordando las travesuras previas a la adquisición, peso sobre peso, de la curul que hoy hasta guapos los hace lucir.

Serafín Ortiz, ¿la apuesta de la alianza Ortiz-Adriana-Calderón?… primero al Senado, ¿y después?

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Decenas de reuniones de estos grupos afines al PAN, los mantienen con la mira puesta en la elección federal de 2012; en el PRI hay una división irremontable entre las propuestas de Mariano y las de Beatriz, todo encaminado a la primera evaluación del ciclónico marianismo.

A propósito de las jerarquías, hace poquito sonó el teléfono, creo que de la misma secretaría donde se reciben zapes con resignación: “óyeme #$%/, Reyes Huerta es… mi hermano, entiéndelo ##$””%, no tienes por qué dificultar los trámites #$””&!

Es la nueva etapa de los amigos del amo y su infinita influencia para hacer negocios. Se supone que dicho caso tiene que ver con una gasolinería, en el principal acceso a la capital de Tlaxcala, en cuya gestión, se ve, se siente el poderoso brazo de quien todo lo puede.

Y qué dirán otros, también capaces de invertir en Tlaxcala, pero carentes del aprecio más cotizado en la actualidad.

A mí se me hace que es parte del comportamiento del club de machos, en este caso también criadores de reses bravas, dispuestos a imponer su sello, lo mismo abriendo brecha a m… que cometiendo travesuras.

Hace poco, cuando el Superbowl, vimos lo que personajes con esta jerarquía son capaces. Trasladarse allá donde por cierto hacía un frío… y regresar casi el mismo día. No sé si antes podían darse estos lujos, pero hoy hay un compromiso pactado con los ciudadanos.

Incluso, el intento por recomponer el tejido social.

Desplantes como estos, señores, no recomponen el tejido social.

Al contrario.

¿La apuesta del orticismo?

Tras la tremenda intervención de Beatriz Paredes Rangel que, costó al orticismo la gubernatura de Tlaxcala, los precursores del  “cacicazgo académico” conforman una alianza, considerada como imbatible.

Orticismo más el calderonismo/adrianismo, se mira en un espejo que ahora ha de cobrar la pésima impresión de un marianismo que ha echado por la borda, para comenzar, los seis meses entre la elección y la toma de posesión, más otros casi tres meses de una inacción y propósitos impulsados a medias, con sonoros reveses.

Todo ello, aderezado con una importante pérdida de empleos.

En este contexto, la primera evaluación formal de la corriente en el poder se habrá de dar en 2012, durante la elección más competida, cuyo principal adversario para el PRI es la obsesión del  presidente Felipe Calderón, por complicarles ese proyecto.

¿Quién será el bueno?

Se han realizado ya decenas de reuniones con los dos protagonistas, es decir, con el ex gobernador Héctor Ortiz, y con la ex candidata perdedora, Adriana Dávila Fernández.

Cuidan hasta el último detalle en esta etapa de preparación, pues ante la división tricolor –Mariano no cede ante las propuestas de Beatriz- crece la posibilidad de apalearlos durante la elección del 2012. Yo creo que harán todo cuanto esté a su alcance para conseguirlo.

Sin embargo, el manifiesto agotamiento del ex gobernador es inocultable.

Surge entonces, el nombre de su hermano, el rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala (UAT) Serafín Ortiz Ortiz, cuyo liderazgo ante los poderosos grupos encabezados por los Vázquez Galicia, le otorga la posibilidad de unificar criterios al frente de esta, la oportunidad de recuperar el poder.

Luego de enfrentar un par de delicadas cirugías –una de ellas, de vesícula- Serafín Ortiz, contaría con la venia de su carnal Héctor para asegurar su llegada al Senado de la República.

Lo interesante es que de ahí, a la elección de gobernador en 2016, ocuparía un sitio interesante y, necesariamente capaz de acopiar los reveses a los cuales no puede sortear el priísta González Zarur, sobre quien las expectativas no han sido satisfechas.

El actual rector de la UAT, a quien tocó un turno de privilegio presupuestal ante la máxima casa de estudios, escaló a una posición electoralmente competitiva, a punto de coronarse con Adri, cuyo respaldo calderonista no merma y, por el contrario, se ensancha inexplicablemente para su adversarios.

La Plaza del bicentenario

De seguir las cosas en el mismo rumbo, en estos días se conocería la decisión judicial respecto a la disputa entre el poder ejecutivo de Tlaxcala y la UAT, relativo a aquél comodato a favor de esta última.

Todo indica que tal sentencia favorecería los intereses del grupo de la Universidad en este agarrón por la gran obra, a medias, de la cual el gobernador González Zarur parte del razonamiento que no puede existir un estado dentro del estado.

Su contraparte tiene otra versión. Y es ahí donde las cosas se ponen interesantes. Habrá que ver.

De los animalitos perdidos a los coches vendidos como chatarra… la tremenda tranza

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Eso de andar revolviendo los suspiros con el trabajo, no conviene… por donde lo veas…Ya que pase de los escándalos a los hechos. * El otro escándalo… ¿el amo le pega a un muchacho funcionario?… no pues qué manchado…

Qué caro cuesta mezclar los gustos con el trabajo. Suena tentador, verdad, la cercanía del motivo de los suspiros… el que se acerque con un tronido de dedos, aun en estos tiempos en que el género ha tomado el elevado sitio que le corresponde.

Tras la revelación, de por lo menos seis denuncias en contra de funcionarios orticistas, hecho por la procuradora, Alicia Fragoso, es de relevancia en caso de la ex directora del zoológico del Altiplano.

Es fresco el recuerdo de la atractiva ex directora, Patricia Vilchis Nava, portando cual pareja de algún capo, animalitos sustraídos del zoológico durante paseos con familiares suyos.

También es fresco el papel de Teresita Salas, la ex oficial mayor de gobierno, a la hora de autorizar la venta de cientos de automóviles en condiciones entre medianas y buenas, pero a precio de chatarra.

Ambas en condiciones semejantes habrían aceptado decorar una especie de harem, mezclando en forma ilegal e inconveniente los atributos físicos con obligaciones incumplidas que, a la postre podrían significar hasta cárcel.

Por lo pronto la Profepa llegó a encontrar un verdadero desorden en el zoológico. 120 animalitos sin la documentación que los acredite como propiedad de ese lugar.

Qué pasará entonces con el seguimiento al estado de salud de esos ejemplares. Acaso en las fichas de cada uno de ellos se lee: indocumentado número 82, 85 o 90… Yo creo que aquí, esos inocentes seres son víctimas del desamor entre panistas y priístas, en esta lucha estéril con años de retraso, sobre todo en los ojialegres funcionarios federales (Ramiro de la Cruz, bien que se hizo desentendido durante los seis años del gobierno orticista).

De lo mediático a hechos concretos

Los subordinados de el amo tienen ahora en sus manos el reto de renunciar al escándalo en los medios de comunicación a acciones de carácter legal, que no obedezcan a la víscera de quienes quieren actuar como extensiones del único con derecho de manotear en las mesas.

Uno tras otro, procesos legales erráticos, obsequio de amparos a su contraparte y la demostración de una lucha ineficaz en el terreno de la ley por parte del marianismo.

La procuradora, Alicia Fragoso, no pudo contener sus ganas de señalar a Patricia Vichis. Así estará de comprometida que la puso al frente de los seis casos bajo la lupa.

Como tampoco lo ha de hacer con la dama de los juegos de baño tejidos, a manera de salvoconductos para obtener las concesiones más inverosímiles que puede usted imaginar.

El sueño americano logrado en Tlaxcala, pero a costa del dinero del presupuesto.

La encargada de palomear constructoras, otorgar obras y hacer la roncha con Wilfrido Domínguez, el más escandaloso dador y ejecutor de obra pública en el sexenio anterior (un cuate al que lo mismo le daba hacer muros huecos que, mandar a construir varias veces su escalera exclusiva, usada nada más para que no lo vieran llegar.

La violencia cobra popularidad

No hay que perder la calma ante esta vorágine de ejemplares, tan dañinos que a nadie sorprendería su involucramiento en el daño patrimonial alegado por el marianismo.

Unos están hechos para solucionar problemas y, otros, como es el presente gobierno, correría el riesgo de hacer un verdadero deporte el echar la culpa a quienes los antecedieron.

Y en esa dinámica, es por lo menos para sobresaltarse la filtración hecha en las mismísimas oficinas de la Secretaría de Finanzas, donde uno de los funcionarios más jóvenes de este priato, ha de guardar silencio por los abusos de quien lo considera casi casi como su esclavo.

Así lo revelaron. El muchacho, de impecable presencia y mejor preparación, ha de soportar tremendos zapes de parte de quien se siente con todo el derecho de dar zapes a quien se le ocurra.

Conste que como secretario particular ya le había renunciado una vez, al no soportar semejante humillación. Eso aconteció allá cuando el amo se desempeñaba como diputado federal.

Pero parece que hoy las cosas se agriaron.

Pues es tanta la presión soportada por ese muchacho que, el patrón, cargadito verdad, descarga sus tremendos corajes como ya le platiqué.

Tal hecho, además de una gandallez, ya en el terreno de la seriedad es motivo para solicitar la intervención de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (sí porque los de la local andan arreglando lo de su última francachela en Zacatelco).

¿Cómo que en pleno siglo XXI un amo castiga corporalmente a un súbdito?

Eso, señores, aquí y en China, es un espantoso abuso.

Mariano perdió en la lucha con el agro; su novel secretario abrió la puerta a Rosalía Peredo

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El gobernador inventó a un secretario de Fomento Agropecuario. Lo hizo para ahorrar centavos, como lo hacen los hacendados, mas no calculó que se hallaban en la mira de quien recupera, palmo a palmo el territorio perdido. Ahora, no le queda más que aceptar las nuevas condiciones.

Tuvieron que pasar poco más de ocho meses, desde aquél aplaudido triunfo del priísta Mariano González Zarur, para que su equipo encargado de atender a los campesinos, se colocara en posición de, en sus marcas, para comenzar una compleja carrera, con un corredor novato al frente, neurótico, frívolo y con un humor muy pesado.

El jovencito James Jonatan Bretón Galeazzi, obtuvo la rifa del tigre, y ha reflexionado en lo positivo que sería entregar el changarro de oficinas en La Aguanaja, donde cuidar el nego al amito se le convirtió en pesada rutina de permanente crisis.

Llegó con una idea corporativista del campo tlaxcalteca. Lo imaginó pletórico de buldócers y otras variedades de tractores, como si estuviésemos en Sinaloa, donde las enormes extensiones le brindan el primerísimo lugar en producción de granos y otros productos.

Supuso que nuestros pobres campesinos aceptarían de buena gana correr la aventura de sus vidas a lado del muchacho del marianismo, socio del cachorro de la misma corriente, en una divertida actividad consistente en dar palmadas a los huarachudos para convencerlos que lo mejor es experimentar con semillas manipuladas.

Los días de alegría del tierno funcionario se tornaron grises, cuando conoció la intensa pobreza en la que se halla el campo. A lo mejor su jefe exagera al quejarse del terrible abandono de este sector, pero atribuyéndolo a su antecesor.

La crisis del agro tlaxcalteca va mucho más allá de una administración. Tiene que ver con las malas condiciones climáticas… hoy hace calor y mañana hiela… se relaciona con la falta de agua pero, en el fondo algo hay insuperable entre labriegos y autoridades.

Un trecho largo y cruel media en la relación de estos.

Es el nuevo estilo de verlos remontando a los días felices aquellos (felices para los hacendados) en que los acasillados recibían pagos vergonzosos por jornadas agobiantes.

Cuando se les obligaba a acudir a tiendas de raya y hasta se completaba con pulque su ingreso… ¡esos eran los buenos tiempos para los grupos que hoy detentan el poder!

Pero, ¿con qué se encuentran?

Para empezar, con un diputado socialista de apellido Luna, lépero como él solo y, con el encargo de su patrona Rosalía Peredo, de mover el tapete al marianismo.

Pedir en grandes proporciones significa recuperar el terreno perdido el sexenio anterior. Significa la posibilidad de negociación. El aporte sustancioso de dineros públicos al bienestar de su grupo.

Pudiendo sortear este episodio, con una política alejada del protagonismo y dedicada a analizar la realidad del campo, Mariano y sus jóvenes disfrazados de campesinos, como al modo de menonitas ofreciendo quesos en algún crucero, mordieron el anzuelo que les costará millones de pesos.

El amo, como era de esperarse, cuidó los centavos, inventando a un Secretario. Este, por su lado, muy emocionado por asumir tan digno cargo, se postró ante el primero y le ofreció aplicar sus inacabables conocimientos (ajá) para hacer algo digno de esa bola de descamisados, sombrerudos y huarachudos a los que les da por copar las asambleas.

No pensaban toparse con una cosa llamada Congreso Agrario Permanente.

Desconocían que los trabajadores del campo eran capaces de organizarse y tener acceso a las últimas políticas y estrategias relacionadas con el sector.

Los huarachudos les salieron con un progreso importante. Tal vez no en materia económica porque su brega contra las inclemencias es permanente, pero sí contra aquellos deseosos de revivir tiempos enterrados en el baúl de la ignominia y que jamás deben regresar.

El campesino, aunque pobre es el ciudadano más digno de Tlaxcala.

La primera afrenta, enviar a un mocoso a tratar con ellos, la consideraron como un esperado exceso del “patrón”, y al principio no dijeron nada.

Luego, recibieron a ese güerito en sus asambleas. Lo midieron, lo evaluaron y se dieron cuenta que no había mucha tela de dónde cortar.

Resultó regañón… me les voy si no se comportan, fue una de sus frases de batalla para imponerse a gritos a las reuniones, ya con cierta resistencia.

Apareció entonces el tema del subsidio al fertilizante.

El diputado exigió 50 por ciento y rechazó el 25 propuesto por el jefe del estado.

Y comenzó la guerra.

De la semilla de Monsanto, el muchacho secretario ya que ni se acuerde, porque el CAP lo tiene más medido de lo que se imagina. Y en cosa de días paralizan al estado exigiendo su cabeza.

Y sobre el subsidio al fertilizante no le va a quedar otra que ceder.

Me doy cuenta que en el siglo XXI, los hacendados tienen la desventaja ante el tejido social.

Ese al que el amo llamaba a recomponer. Resultó que estaba más organizado de lo que esperaba y le enseñó, nada más tantito, el mismo machete que utilizan para destruir la maleza.

Hacendados jugaron bromas estúpidas, como aquella de no descartar la experimentación con semilla de Monsanto, y campesinos, humildemente les advirtieron sobre el fuego en sus manos.

Queriendo ahorrar centavos, Mariano pagará millones de pesos por la impronta.

Lo malo es que no salen de su cartera, sino del presupuesto.

Y creo que va a terminar por aportar las técnicas de su antecesor, por lo menos en la compra consolidada del producto.

Pero, ¿cómo aceptar el uso de técnicas de su adversario?

Creo que no le va a quedar de otra.

Como tampoco podrá continuar con la idea de reprimir con amenazas a través de su marioneta a los campesinos organizados.

Ni modo. El campo es un sector perdido para el marianismo.

Perdido porque no le va a quedar otra que aceptar las condiciones de Rosalía y enfriar su temperamento mandón, de amo pues, ante la creciente comunidad de hombres del campo actualizados, dignos y enemigos de toda suerte de maltrato.