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Archiv para febrero, 2011

Sanchez Piedras y el homenaje personal de Mariano

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El rompimiento se dio al separarse de Beatriz Sánchez Santiago; y los afectos de Sánchez Piedras se terminaron, más no su tolerancia, su elevado concepto de la institucionalidad, su compromiso (real) con la sociedad de Tlaxcala.

A propósito de los valores que el gobernador Mariano González Zarur, inculcaba el pasado 24 de febrero a un grupo de niños reporteros, sería bueno referirnos al sanchezpiedrismo y su reiterada referencia, como punto de partida de un gobierno comandado por alguien con gratos recuerdos de aquella página en la historia de Tlaxcala.

El régimen de Emilio Sánchez Piedras, se desempeñaba a plenitud. Aquél mandatario depositaba toda su confianza en un tesorero (que así se llamaba entonces al titular de Finanzas) y, lograban importantes aciertos mediante una administración esmerada y la exigencia diaria al Gobierno Federal, para obtener de él mejores presupuestos.

A Tlaxcala tenía que darse un trato distinto desde el centro de la República dada su apremiante economía y su infraestructura en ciernes. Y así lo exigía Sánchez Piedras en sus constantes viajes a la capital, decíamos, tras haber depositado su confianza en hombres como Mariano González, como Alfonso Moreno (su secretario particular).

Se trataba de una burocracia eficiente y compacta. Sumada a la voluntad de hierro de Sánchez Piedras, ese sexenio tuvo momentos de mucho mérito, pues prácticamente con la mugre de las uñas, pero con un empuje bárbaro, comenzó la transformación de aquella entidad sin gracia, a otra, de industria creciente y progreso.

El rompimiento

Ni quien dude que, uno de los funcionarios más destacados en el sanchezpiedrismo se llamaba Mariano González Zarur. Vamos, hasta yerno era del gobernador.

Eran tiempos buenos. Tal vez a los que evoca el hoy mandatario.

Las causas sólo ellos las saben, pero el tan estimado yerno rompió con Beatriz Sánchez Santiago, joven y talentosa hija de Emilio.

Y el panorama se hizo gris.

El temperamental y atractivo tesorero dejó de contar con las consideraciones de Sánchez Piedras, quien tanto lo aprecio, pero tras afrenta, no lo volvió a convocar a alguna reunión cupular, como aquellas a las que el sujeto aquél estaba acostumbrado a asistir.

Le aplicaron la ley del hielo.

Y sin embargo, Emilio respetó su posición dentro del gobierno. Quizás pasó del funcionario con más afectos del sanchezpiedrismo, al cruel y despiadado hijo político cuyas debilidades narcisistas devinieron en la etapa frívola de su carrera, acompañado al paso de los años por Tulio, su inseparable compañero de mil batallas, priísta de hueso colorado, aunque hoy viviendo las apuraciones propias de quienes entregan su vida a la bohemia.

Creo, entonces, que las constantes referencias al sanchezpiedrismo, más que una doctrina en los quehaceres del actual mandatario, resulta un homenaje personal al padre político que, efectivamente le compartió las máximas que lo llevaron a ser un buen gobernador de su estado: la tolerancia, expresada al haber respetado su puesto de tesorero pese a la impronta cometida en contra de la propia familia de aquél querido gobernador.

Sin reserva, generó el ambiente propicio a través del cual logró un excelente nivel como profesionista en uno de los puestos más influyentes; le inculcó un respeto inquebrantable por la gente, el verdadero valor de un estado que puede o no avanzar en el terreno económico, pero poniendo siempre en alto a los tlaxcaltecas.

Algunas cosas las conservó. Pero otras, como el respeto por la gente, quedaron rezagadas.

Los diáfanos reporteros de la ceremonia a la bandera

La propia gente se encargará de afianzar lo que el mandatario hoy considera como valores.

Uno de ellos es la honestidad.

Advierto en el homenaje personal a Sanchezpiedras una pesada laja de sentimientos de culpa. Invocar a ese líder significa lidiar una lucha sin cuartel contra el pesado arte de expresar mentiras para hacer cuentos propios de los caminos que muchos conocimos.

Hacer del ejercicio de poder una catarsis para dedicar a un ser añorado, acciones de naturaleza cruenta pero en homenaje a su memoria, no me parece hablar con la verdad a aquellos niños cuyas preguntas, rotundas aunque dichas con la ternura de quienes en ese momento encarnaron al mismo pueblo de Tlaxcala, debería ser estimulante para el mandatario y su particular estilo de ver los valores.

Perdió la confianza de Sanchez Piedras, por tanto evocarlo en muchos de sus actos, puede resultar hasta ofensivo, cuando habla de reponer el tejido social, pero se encarga de lastimar a tantos desde el trono que, resulta una antítesis del estimado Emilio.

¿Irá al informe de Serafín Ortiz, en la UAT?

A los Ortiz, Mariano los hizo blanco de sus desdenes. Tal vez porque no ha podido exterminarlos.

Pero, ¿es acabando con su enemigo como podría lograr estabilidad para Tlaxcala?

De veras, espero que Mariano nos sorprenda.

Verlo en la universidad pública será noticia. Si deja sus resentimientos personales para mejor ocasión, copará esa acción los titulares. Si decide despotricar contra el grupo a cuya sede eventualmente llegue, también será motivo de análisis.

Insisto, ya es tiempo de que Mariano nos sorprenda sacando el genio creativo que debe tener dentro. Cierto… muy adentro de su ser.

Sostenido por alfileres el terrible cochinero tras el cual Sergio González se declaró nuevo líder del PAN

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Sergio González no es un mal líder, lo peor es la forma en que apuntala su triunfo en el PAN. * En el superbowl, dos apizaquenses, papá e hijo que junto con otros 18 ricotes, se dieron la gran vida, eso sí con temperaturas gélidas; y nosotros aquí, preocupados y pensando, ¿se llevarían de tapar?

Son veintidos los distintos casos de intento de cohecho y de extorsión, en los que la aparente ala ganadora del PAN, en una rara mezcla con delegaciones del gobierno federal y el propio diputado Sergio González Hernández, tienen una participación relevante.

De los más delicados, según ha trascendido a los más altos niveles de ese partido:

1.- El ofrecimiento del hoy líder panista a trabajadores en instituciones del gobierno federal atestadas de panistas, a mover sus influencias para revertir despidos, a cambio del voto de consejeros estatales (situación harto delicada pues las más altas esferas de este instituto político cuentan ya con evidencias).

2.- El descarado intento de soborno con 50 mil pesos o lo doble, protagonizado por un señor de nombre Ángelo Gutiérrez, en el restaurante Vips, a nombre de, “la jefa”, Adriana, a consejeros estatales, cuya cresta fue picada por la hoy dueña de dinero, negocios, plazas, delegaciones y todo lo que el calderonismo pudo conservar, luego de la tremenda derrota del cuatro de julio de 2010.

Yo diría que la actual dirigencia estatal se sostiene por alfileres.

Además, me declaro adversario de semejantes trapacerías en el nombre del partido que eso sí, cuando se trata de mostrar la cruz no lo duda. Como tampoco lo hace cada que lo comprometen a abordar el tema del aborto, las nuevas expresiones de sociedades de convivencia y, el contranaturismo de su convenenciera alianza con el perredé de los chuchos.

Avizoro tiempos difíciles para el brutal adrianismo en tanto dictadura bananera en torno de un panismo que se extingue de forma irreversible, ante lo que parece la celebración etílica consuetudinaria de su creador Felipe, quien algún mérito ha de observar en semejante ungida, como para aplaudir la inmisericorde destrucción a chanclazos de lo que llegó a ser la primera fuerza electoral en Tlaxcala, allá cuando se alió con el orticismo, otro tema con sus asegunes.

La nueva chamba de Adriana

Al parecer el súbito corderismo de la seño Adri como colaboradora híbrida en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP) para nada le pareció a su inventor, quien la mandó traer al indigno (porque en eso la convirtieron) bunker llamado Los Pinos.

Allí (igualito que ocurrió con otro perdedor de elecciones, de Aguascalientes) tendrá bajo su batuta operar una tremenda coordinación de delegaciones federales en todo el país.

La doctrina de AA recomienda un cuarto paso a personas como el compañero Felipe, quien debería hacer un análisis crudo y despiadado de sus actos, cuya ejecución a la voz del aiga sido, lo mismo riega cadáveres que hunde al país en las manos de mandriles investidos en sus fieles colaboradores.

Se le ve una prisa estimulada por la bebida para emular a Muhamar Kadafi, el líder libio dispuesto a morir frente a aquellos que hace 39 años elogiaron su papel al frente de la Revolución.

Pues aquí, es férrea la lucha no contra el crimen organizado, ni contra el narcotráfico, sino con los propios panistas que siguen creyendo que tienen principios, como aquél que hoy resulta hilarante, de Por una Patria Ordenada y Generosa.

De ordenada, pues vaya forma de acomodar sus componentes. Y de generosa, eso sí, pero nada más con los que tomaron al país por asalto.

Por si no lo había notado, esto que hace el PAN calderonista es un atraco a la nación que muy caro le costará en próximos cotejos.

El grupo de los veinte

Dos decenas de tremendos paisanos colocaron sus carísimos zapatos tenis (junto con lo de arriba) en el mullido tapete de un bellísimo jet particular que despegó de la pista del aigropuerto de los Hermanos Serdán, en Huejotzingo, Puebla.

Es curioso, pero ese mismo día se efectuó el Superboul, por cierto con temperaturas insoportablemente gélidas, pero no lo suficiente como pare impedir el proyecto de estos veinte verdaderos ricachones, con la suficiente lana como para pagar múltiples cajones de estacionamiento afuerita del Domo (a mil dólares el lugar) digo, nada más como para que se den un quemón sobre cómo viven los ricos de a deveras, no las imitaciones pirata que andan por ahí dando penas.

Quiénes eran. Bueno le doy un nombre para que usted lo intuya: José María Arturo Huerta, cuyos bisnes en la venta de autos y de toros bravos, lo rodea de una élite poderosa, adinerada y de gustos exquisitos.

Por cierto, entre sus acompañantes, un papá con su hijito, oriundos de apizaco y bien empoderados, porque así son ellos.

Hombre, entonces para qué crees que es el dinero.

A, pues yo creí que adelgazar a la vaca burocrática tenía otros propósitos, como que más de carácter social. Bueno, no puedo negar que esa aventura fue realmente de sociedad.

Nada más los lobos esteparios pueden darse estos lujos. Qué barbaros.

Y nosotros aquí, preocupados… ¿pues dónde andarán?, ¿se llevarían de tapar?, ¿por qué no avisaron que se iban?, ¿y si en eso se les poncha una llanta?

Pos es que a los jets también los llevan a la talachería.

El primer borrachazo de los nuevos tiempos… Remodelan la Casa de Gobierno, ¿sabe quién?

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Dormíamos como siempre lo hacemos los que vivimos por el Tlahuicole, y de repente ¡zaz!… un carro rete chulo se estrelló con todo los borrachotes que llevaba dentro… Debe Romano explicar cuánto cuesta el remozamiento de la Casa de Gobierno, y sobre todo si su constructora, a cargo de una de sus hijas, fue beneficiada con esta adjudicación.

Uno ni se imagina que se va a encontrar con semejante urgencia. Y menos que de un carrazo bajaría chachalaco un personaje tan querido, bueno ya no tanto con estos desplantes…

Corría como siempre la noche en Tlaxcala. Quienes viven en las inmediaciones del estadio Tlahuicole, pues entre las sirenas, las maniobras de los tráileres de la Chamburcí y los de Soriana, ya saben, se les van las horas.

Pero como que te acostumbras a ciertos ruidos. Penetran sin gran problema la oreja.

Ah, pero no se trate de los gritotes del chavo ese hasta la mother, retando a quien se le pusiera enfrente, pues con la alcurnia que se carga se siente con derecho de estrellar el BMW en cualquier parte, a la hora que se le antoje y le moleste a quien le moleste.

No’mbre pos así de rápido salimos a ver quién carajo se había accidentado.

Sabes, en los ojos del muchacho se advierte frustración. Su baja autoestima lo lleva a chupar con ansia desbordada porque a su edad, el estado de su hígado es lo de menos… lo que importa es que hay para pagar cualquier desperfecto y hasta para comprar la vida de algún atrevido madrugador que cometa la osadía de atravesarse en el camino del junior.

Quisiera más poder pero no se lo dan.

Por eso yo creo que lo ahoga con wisky. Nada más que a veces lo mezcla con chelas y, ya encarrerado, pues con lo que caiga… la cosa es reventar… no y luego con las tremendas lunas que se asomaron como incitante queso para deglutirlo al modo de botana… sí, placer lunático propio de un hijo de papi, de los que conforman estadísticas y arrancan lágrimas amargas cuando su impericia los lleva a acabar mal.

¿Oceánica?, ¿Tan chavo?… oye, pues le urge ayuda.

¿Qué tal hablar con su papi?

Sería lo mejor.

Ojalá todavía se pueda.

Ojalá ese amor infinito por el retoño rebase a la sinrazón del poder.

¿Para esto lo querían?

Ay ojito… te empañaste…

Romano es re mono…

Cómo pasas a considerar que los nuevos inquilinos de la Casa de Gobierno, iban a llegar a ella sin someterla a cambios estéticos.

Caray, pues para eso es el dinero.

Así que llámale al Romano ese y, a la voz de acuérdate de la inexistencia de Contraloría en los tiempos de Tulio Hernández, atáscate con obra sin concurso, si al fin se trata de hacer felices las horas del mandamás.

Y tiene razón. Si vamos a recibir en Casa de Gobierno a gente bien, oye, por lo menos que se vea decente.

¿A cargo de quién está la obra?

¿Pos no ya te lo dije?

De la arqui (sí porque se quedó a medias, o sea le falta “tecta” y el título que lo avala) hijita del tal Romano.

O sea, como dice calzonzin, cierto mérito en este sistema lo tienen, unos porque roban… y otros, porque roban más!

Y ahora que, el comportamiento de estos debería ser diáfano, dentro de la caja de cristal prometida por el gobernador Mariano González Zarur, nos salen con, digamos cosas buenas que parecen malas.

A ver:

Así como medida de respeto para los tlaxcaltecas, el señor secretario de Obras, Desarrollo Urbano y Vivienda, Roberto Romano Montealegre, debe explicar de qué manera se adjudicó la obra de remozamiento de la Casa de Gobierno de Tlaxcala. En qué consisten las modificaciones que realiza la empresa a cargo de su hijita la arqui, cuánto va a costar y de dónde van a salir los recursos para pagarlas.

Digo, en este sexenio de los despidos, los desplantes y los autos estrellados, en alguien tiene que caber la prudencia.

Si mostrase un mínimo de decencia, el beto -como lo llaman sus íntimos-  lo menos que haría es exponer a su propia familia al escarnio popular por andar haciendo eso, cosas buenas que parecen malas, que equivale a cosas malas que nadie les ve así de buenas, sobre todo con la política cuenta chiles, de confrontación con todos y por cualquier cosa.

Una del delicado Tomasito Munive

Culminó la etapa de espera arropada en una institucionalidad fingida por el magisterio elbista.

Creyente que llegó a la USET para eternizarse en ella, tomy estiró más de la cuenta su relación con la Sección 31 y, le pasó lo que tenía que ocurrir. ¡Lo mandaron al carajo!

No le extrañe si en breve, este pretendido ambiente de la Isla de la Fantasía (versión Manchis) se convierte en un caos, alimentado por el coraje de un magisterio muy molesto por atrevimientos, uno tras otro en el sexenio del descontón.

De las preferencias del patrón a la sencillez de los de casa…

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Qué rápido se acostumbró a la estética de la ciudad y sus cortesanos, y también qué rápido vio el prietito en el arroz de la comida local, donde el lugareño carece del mérito de aquellos con quienes la convivencia es plena, aunque con dinero del estado pueda tratarse, nada más de un evento de alcurnia.

Cuáles serán las causas para que el gobernador de Tlaxcala se asuma como un político encantador en reuniones como la reciente con empresarios, embajadores y otros personajes destacados en los negocios, y en cambio, muestre la otra cara de la moneda cuando se trata de runirse, por ejemplo con el Poder Judicial de Tlaxcala, a cuyos integrantes, en plena cara les expresó su desconfianza respecto al trabajo que desempeñan.

Me pregunto si hará lo mismo durante el informe del rector de la Universidad Autónoma de Tlaxcala, Serafín Ortiz Ortiz.

Veladamente, el mandatario sostiene una lucha sin cuartel contra todo lo que huela a Ortiz. No se había registrado una especie de persecución en contra de empleados, con la mala estrella de haber servido durante el sexenio pasado. Además la hizo acompañar por misivas trágicas en tanto mensaje sobre el aciago destino que depara a ex funcionarios, al toparse con esta nueva administración.

Si así se lo ha propuesto, lleva a Tlaxcala en un cesto para ofrecerlo como  simpática artesanía a sus amigos de mundo, pero al retornar a la casa de gobierno, desata esos rencores que se han convertido en sus acompañantes perennes.

No quisiera imaginar que el bienestar marianista radica en una mezcla entre estética y de afectos en cuyo estrechamiento Tlaxcala es como un vistoso tibor.

Mas así lo irradia.

Extravía la brújula quien debiese mostrarse como un robusto puerto al cual asirse para ahuyentar toda suerte de incertidumbre.

Tal vez sin proponérselo remonta su desempeño a las tremendas fiestas de antaño, con todo y pianola y vestidos muy ad hoc con la teja, el mueble de cedro y el olor a importación de Europa.

Allá cuando era ridículo ser un indio que asomase la nariz a través de la ventana del conocimiento. Y ni hablar de derechos. Esos, los descamisados -hoy encarnando la versión de los desempleados recientes- conforman con su fealdad la otra parte que no debería existir para solaz del patrón.

Según puedo apreciarlo, hacen falta ciertos ajustes en este intento por irrumpir en la vida de amigos y otros que nada más son paisanos. Ni enemigos, ni tampoco comparsas… nada más observadores de la construcción de una nueva página en la historia tlaxcalteca del siglo XXI.

No más pianolas y no más cortesanas. Mejor un ejercicio, acaso dificil, de humildad en congruencia con la robusta deuda en contra de quienes menos tienen, o de plano carecen de cualquier bien.

Eso no existe en el diccionario de quienes nacieron en sábanas de seda. Pero al tomar el timón, nos ofrecieron cambiarlas por la sencillez que antes de una elección se convierte en votos. Digamos que operó una tremenda labor seductora. Y tuvo éxito.

Estoy seguro que los personajes locales no tienen la culpa por no tener parecido con Max David, Luis Andrés Holzer o, Juan Carlos Marroquín.

Dueños ellos de apasionantes relatos a propósito de sus inconmensurables fortunas, difieren de los molestos lugareños que tan gordo caen al protagonista.

No puedo aceptar que ese sea el PRI de Sánchez Piedras.

Mas bien, me doy cuenta del uso indiscriminado de frases sanchezpiedristas, pero para cubrir una pretendida casta divina, a la que ni en sus peores momentos podría haber apostado el querido Don Emilio.

Es tiempo de despresurizar el tremendo temperamento del divo, quien muy rápido se acostumbra a lo bueno y, sin medir consecuencia lo lleva al extremo del desprecio. Lo suyos, quienes lo siguen pese al desdén perenne abrigan esperanza que un día iluminará un rayo de democracia a quien fortuitamente irrumpió en una escena propia del siglo XXI y con poco éxito cuando se pinta de color retro.

Que cada quien se defienda, pero a la voz de cambiar la actitud del gobierno, de ponerlo en una caja de cristal y de perseguir a la corrupción con todo el peso de la ley, hoy vivimos un escenario igualito, con familiares en la nómina, funcionarios nefastos en el ámbito de la seguridad y la prometida caja transparente tiende a convertirse en un manto que obnubile cuanto acto, por derecho, deberíamos ver diáfano.

Afecta estrés del poder al gobierno vigente; entre gritos y amenazas trata de esconder su debilidad…

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Poco más de un mes fue suficiente para advertir los serios boquetes de una administración debilitada por sus maniobras para asegurar su protagonismo, pero sin el recurso para operar en lo básico… el resultado, es que no hay resultados.


El anterior, fue el sexenio de los excesos. Generó animadversión en un abundante sector. Y el cuatro de julio de 2010 pagó las consecuencias. Aquél proyecto transexenal planeado alguna vez en agradable chorcha, rones en mano a la orilla de la playa, se fue al baúl de los recuerdos.

El actual no podría por su desbalagamiento, si quiera ver a lo lejos  el sueño ese, guajiro, de alcanzar la hegemonía en todos los ámbitos. Y no lo hace porque no lo quiere. A un mes de vigencia, el desgaste es innegable.

¿Los temas vulnerables?

Seguridad, Educación, Transporte y desde luego, el ámbito laboral, estos son los que más golpean al marianismo. Digamos, los podemos colocar en un primer frente que va a dar muchos dolores de cabeza al sensible gobernador.

Si estuviésemos en una plaza de toros, diríamos que los asuntos citados se hallan detrás de las tablas. Falta lo que acontece en primera fila, en sombra, en sol y, hasta en los palcos.

Demasiado ruido. Declaraciones con perspectiva mediática, pero hasta hoy aquellos interminables foros, que más bien fueron versiones agobiantes de proselitismo, no han podido definir el rumbo de Tlaxcala con planes contundentes.

Anunciar con bombo y platillo las notificaciones a los anteriores funcionarios, respecto a los cochineros detectados por el funcionario más rápido de la comarca, Hugo René Temoltzin Carreto, me suena a plan con maña:

1.- Meter miedo al orticismo, pues Mariano González, se percató del infranqueable obstáculo que significa la alianza Adriana-Calderón-Ortíz, capaz de conformar una oposición rotunda en el Congreso, con los suficientes votos como para tirar cuanta iniciativa lo merezca, desde su muy particular modo de ver las cosas. Así, arrinconando a su antecesor y, a sus colaboradores, cabrá la negociación para que renuncien a cualquier tipo de operación o manipulación con sus huestes.

Pero ojo, si esta contraparte del gobierno tlaxcalteca ha sido capaz de aliarse de semejante forma en el Poder Legislativo, en el terreno de batalla, es decir donde se influye a todos los poderes y sus instituciones y en el vil monte, donde la guerrilla política puede causar demasiado daño, el peligro de desatar el caos, es terrible.

2.- Arrear a las bestias a base de gritos, pues primero requiere de bestias para que, acostumbradas al estruendo del propietario, no tengan más alternativa que ir de aquí para allá, a voluntad del amo. Nada más que aquí no hay toros bravos, sino grupos políticos con mil recursos, mil infiltrados, mil rencores y mil temores, como para echar toda su carne al asador con el propósito de remontar  esa suerte de extorsión política cuyo mensaje a gritos es: “déjenme el negocio para mí solo” y como complemento, lógico, con un remate consistente en: “además, no les voy a convidar nada…”

Se imagina usted esta cerrazón ante orticistas, elbistas, adrianistas, priístas resentidos, transportistas y bola de mohinos porque se quedaron sin chamba.

Meterse con el bolsillo de la gente no es nada recomendable.

Por ejemplo, una estrategia federal en el sexenio de Ortiz, permitió capacitar a policías, estatales y municipales. Hoy, los despidos abundan. Cuesta creer que hasta la plaza más modesta debe pasar por las manos del patrón.

En consecuencia, los ex gendarmes son el potencial más grave de crimen organizado pues, bien que saben las mañas a las cuales se enfrentaron estando en el activo. Quien ordenase tal movimiento tendría que hacer lo que ahora cunde: $200 por patrulla, y de esa cuota hasta $50 por los de a pié en los mejores cruceros. No me imaginaba que en la administración de un tal Romano, militar por cierto, la disciplina se hubiese relajado tan gravemente.

Con este atropellado inicio, con esta multiplicación de los enemigos, como los textos bíblicos hablan de la multiplicación de los panes, el marianismo trata de ocultar su debilidad en el terreno más vulnerable: el presupuesto.

Y al no haber modo de operar más que con saliva y tequesquite, pues en este complejo sistema, hoy es más vigente que nunca el vaticinado acotamiento.

Gritos, para ocultar debilidad.

Pero además, maniobras que nos harían pensar en una falta de compromiso con el proyecto original, ese que dibujaba a un candidato conciliador, dispuesto a restituir el tejido social y con la vara mágica para ordenar a inversionistas nacionales y extranjeros, traer sus centavos y emplear a montones de gentes sin chamba, por cierto en cuya crisis mucho tiene que ver como factor de peso para aumentar el fenómeno del desempleo.

Con elementos de reconocida eficiencia -Ávalos, Fragoso, Santacruz- el marianismo se desgasta con esto que llamaremos estrés del poder.

En otras palabras, ocurre igualito que los hogares con una economía apremiante, donde la compañera exige el gasto y el hombre de la casa se diluye debido a su iracundo desempeño.

Y aún falta el peor escenario.

A los de casa, se les falla a la hora de pagar por el esfuerzo desempeñado.

Como una especie de silencio cómplice para estimular la corrupción, pero aquí en corto.

Al menos en este trecho recorrido, el retroceso es evidente.

Oh decepción… la quincena se atrasa… llega muy pobre… y para eso, tanto ruido!!

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Un tremendo desencanto sienten los profesionistas de alto nivel, los incorruptibles, los que suman éxito tras éxito en su haber… creyeron en el proyecto del mutismo arbitrario y hoy, sufren una injustificada pobreza.

Los buenos funcionarios se cotizan altos. Y un gobierno con los mejores funcionarios no debería escatimar en dar sueldos decorosos a sus componentes, sobre todo cuando les exige altos resultados.

Así que los buenos estrategas, con experiencia probada y preparación sobresaliente, pues son bienvenidos a este estado con tantas necesidades como el nuestro. De su desempeño depende una excelente administración y, el conocimiento en tanto factor infalible para sortear problemas, superarlos y eventualmente sacar provecho de ellos.

Todo en un contexto de progreso para el Estado.

El marianismo generó una elevada expectativa con picaporte a la transparencia.

Quedaba implícito el compromiso de retribuir generosamente a quienes contribuyesen al logro de ese nuevo estadio.

El primer lapso de incongruencia con propósito original, fueron los seis meses tirados a la basura, a partir de aquél histórico cuatro de julio, cuando en las urnas Mariano González Zarur, no tuvo frente a sí a un rival de peso.

Marianistas y simpatizantes vieron en ese triunfo el resurgimiento del PRI, con doce años inactivo pero actualizado en su médula.

Así, la transparencia estaba garantizada, como también lo estaba el bienestar de una burocracia cuyo progreso aseguraba una conducción decente y honesta, dado el cochinero encontrado tras el paso de los panistas.

Así pensaban cientos de talentosos profesionistas, decididos a inscribir su nombre en el mármol del marianismo, legítimo y merecido prócer, llegado a Tlaxcala en condiciones apremiantes, les dictaba su conciencia.

Entonces sobrevino aquél lapso de un semestre de ocultismo.

Pero la llama como aseguramiento del progreso no se extinguía.

Claro, otros eran los planes de quien originó este movimiento, de quien generó estas expectativas, de quien entonó La cama de piedra, en cuanto se aseguró de haber comprometido a los cientos que, pese a desplantes y humillaciones, siguen creyendo en el proyecto marianista.

Se llegó la hora de asir el timón. Y sobrevinieron nombramientos sorprendentes. Quienes aguardaban, disciplinados y preparados, el llamado que nunca les hicieron, comenzaron a dibujar un desencanto, inmerecido porque mucho tiempo habían dedicado al proyecto. Mucho dinero y sacrificios le habían dado.

Lo peor vino en la primera quincena.

Pocos fueron los que cobraron. Y las cantidades percibidas nada tenían que ver con sus anteriores empleos.

Comenzaron a aparecer las cantidades percibidas. Por ejemplo, la titular de la Procuraduría de Justicia, Alicia Fragoso Sánchez, no supera los 41 mil pesos mensuales. Digamos que este es un parámetro arbitrario, debido al cual nadie puede protestar.

¿Y por esa cantidad va a arriesgar su vida y la de los suyos?

¿Qué opinarán los miembros del crimen organizado cuando se enteren que por una inexplicable voluntad, los integrantes del gobierno se empobrecieron?

Yo creo que con la mano en la cintura podrán hacer mejores ofertas.

Pero aceptarlas sería fallar a la lealtad hacia el singular mandatario.

Mas esa lealtad tiene un límite, por cierto, originado por el arbitrario empobrecimiento, no sé si para emplear a más, no sé si para demostrar que hasta los buenos estrategas pueden comer en la fondita de la esquina para alcanzar la otra quincena o, si han de seguir el ejemplo del algunos ricos, cuya morralla no baja de su añoso bolsillo, porque generalmente es invitado por las pobres familias que no dejan de sobresaltarse por su miseria.

Un aparato de gobierno que no cobra, o que lo hace en forma escasa, es paso ineludible a la corrupción.

Y la oferta original tenía que ver con la transparencia.

Oiga, qué incongruencia.

A nuestros lectores

Este espacio de opinión solo tiene un compromiso, con la verdad y con sus lectores. Y no renuncia a él por más afanes de quienes con frecuencia se duelen por los callos pisados. El horizonte digital es amplio, como también lo es nuestra creencia en un periodismo acorde con la democracia y con la libertad.

La linda y unida (ajá) familia panista, a punto de la coronación…

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Ha de tener por target al elegante y cano Sergio González Hernández, quien adoptó de por vida la jetatura de secretario de Gobierno, y la mezcla con un encantador porte, exclusivo del super agente 86…

Poco después del fracaso electoral de julio, el todavía gobernador panista, Héctor Ortiz Ortiz, estaba convencido que dejar a Adriana Dávila, las riendas del partido sería lo menos desgastante, dada su beligerancia, sus resortes en el gobierno federal y a que alguien tiene que trabajar al interior del blanquiazul.

La derrota estaba cantada ante el deprimente papel que lo mismo incluyó arrollar y quitar la vida a personas que a despojarse de las chanclas en público de la gente, a mares, en aquél inolvidable cierre al cual muchos asistieron como un raro tributo a su activismo en contra.

Adriana fue incapaz de superar rencores y lo trasladó a las urnas. Los votantes, nada ingenuos optaron por cualquier opción, menos esa envuelta en destructivos desplantes y perversos desahucios.

Consciente del enorme boquete por el cual la nave hacía agua e iba en picada, el franquiciatario del PAN, Héctor Ortiz, se dijo a sí mismo: misión cumplida… hicimos como que apoyamos… y apoyamos (a Mariano) pero con discursos de ida y vuelta, anticipando una discreta operación misógina, a contrapelo del puño de Calderón, dispuesto a consentir a su protegida, “aiga como aiga…”

Así que Ortiz optó por no confrontar intereses; si el partido es su deseo, pues quédense con su partido, hoy opositor y en franca descomposición merced al adrianismo que le aguarda rumbo al camposanto de cualquier valor doctrinario, en mano de algunos lunáticos empeñados en hacer diamantes con carbón de madera para cimbra.

Sabedora de la tolerancia hacia sus mimikis (berrinches) y que a veces (nada más a veces, ajá) ofende sin querer debido a su apasionada y exquisita inepcia, la seño Adriana mordió sus labios y decidió pedir pecunio a aquél en quien tantas veces descargó su malquerencia.

Por cierto mal hecho, si se toma en cuenta los bonches de sorjuanas que sin usar como lo marcaban los cánones hipócritas del gobierno federal, nunca llegaron a las manos de los más pobres para apaciguar con la compra de su voto un poco de la cruel hambre padecida en familia, y de familia en familia…

La cosa era joder.

Y como este negocio en eso consiste, pues perdió la vergüenza y pidió.

Algo le dieron, estoy seguro.  Pero sobre todo, le dijeron (o le dieron a entender) que tomaba posesión del partido (además de los centavos dados para lavar baños y tapetes del bello edificio de la generación espontánea, en Independencia).

Además, la promesa de optar por una estrategia tricolor para probarla en el PAN. O sea, una candidatura única para beneficiar a quien ella señalara con su varita mágica (esa con la que ha imitado al rey Midas, nada más que al revés).

Es aquí donde surge la figura gallarda y cana de Sergio González Hernández, el super agente 86 del Altiplano, cuya jetatura adquirida cuando secre de Gobierno, se le quedó a manera de castigo de quien al despertar llama a subordinados y boleros, aunque nada más cabras sean las que lo celebran en coro.

Así es como se escribe la nueva historia del (lo que queda) PAN en Tlaxcala.

Un partido de avanzada (yea), honesto (ejem), democrático (ouch…), pragmático (eso sí, ni quien lo niegue), pero a la vista de todos, la única alternativa capaz de asumirse en contrapeso ante la actual tiranía, quiero decir, alegría que muchos sienten porque acabó una historia, la de los excesos y comenzó otra, también de excesos según se ve, pero aderezada con madrazos sobre la mesa, esperando de la multitud una genuflexión de entrega y humillación (zaz).

A propósito de excesos

Qué descaro, verdad. Ser comisionado de la USET, para echar la güeva, debería ser una de las fobias del delicado Tomasito Munive Osorno, preocupado –jura por esta- por el bajísimo rendimiento encontrado entre los chamacos y chamacas que atiborran nuestras escuelas.

Quién no recuerda a don Pepe (José Pérez Martínez) con dos plazas, pero entregado a la leal y delicada labor de cuidar las espaldas a la productivísima diputada (ex) Irma García Izozorbe. Qué cuate, ¿no?, utilizar experiencia y conocimientos como uno de los más inteligentes mentores, para andar manejando la camioneta de la seño esa, con sueños de grandeza en la grilla, pero con una realidad propia de sus años…

Yo no sé si las instituciones puedan manejarse a control remoto, pero me atraganta el llanto cada que veo a un delicado don Raúl Romero, persistir en el manejo de la Beneficencia Pública, gracias al trámite alcurnioso de la seño, cuyo profe-chofer, se encargaba de llevar y traer solicitudes a la casa grande de gobierno.

Tal injurioso nombramiento se niega a desaparecer como debiera, en congruencia con la especie de renovación moral emprendida por el marianismo y ya con víctimas, como el pobrecito de Jesús Luévano, cuya foto publicada ayer con singular humorismo, muestra las profundas heridas que le dejó el que con saña ataca a unos y no lo hace con otros.

La Central de Abasto… todos pierden, pero más los comerciantes!

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Ni siquiera alcanzaba el nivel de central de abasto… sería un mercado de medio mayoreo, pero se persuadió a comerciantes para comprar las bodegas destinadas a ventas mediocres; pero el mal estuvo en el súbito cambio de terreno… ahí está el negocio!

El ex secretario de Desarrollo Económico, Jesús Luévano Escalona, reapareció tras la clausura de la Central de Abasto de Tlaxcala, para advertir al gobernador Mariano González Zarur, que se las va a ver con Rodolfo Zambrano…

Es una declaración desafiante que, si bien aborda desesperada el tema del miedo de potenciales inversionistas para traer su lana a una entidad rijosa, pasa por alto el descontón propinado por Mariano, a él y a su mánager, Héctor Ortiz, pues no hay peor castigo que regresar los diezmos, o los dobles diezmos, como era costumbre este tráfico en la construcción del sexenio ido.

Lo infernal en este asunto es el papelito de David Lima Arroyo, quien comió del régimen anterior y hoy se ha prestado a patear el pesebre del que por años se alimentó.

1.- Nadie quisiera estar en los zapatos de ese sujeto chiva, quien se hizo de un enemigo de cuidado en la persona de Luévano. Esto no se va a quedar así, seguramente dice a su interior el célebre diablo, al ver el doble juego de Lima Arroyo, de quien dicen sus íntimos, se le ha ido el sueño y el hambre y, sabe que en cualquier momento algo le puede ocurrir…

2.- Ese sujeto debería darse cuenta que Mariano lo utiliza como detonante de la guerra contra su antecesor, pero aprovechando que se trata de un ex empleado del régimen pasado. En otras palabras, este tipo es la parte más delgada del hilo, que ha de reventar por la presión de ambos enemigos, a quienes hace falta alguien para descargar toda su ira.

3.- Es el típico caso del traidor a su causa original. Y como Mariano actúa bajo la premisa de, el que traiciona una vez… traiciona siempre, ya le debe haber fabricado su ruta al bajo mundo, donde pertenece esta clase de bichos.

Estamos ante la monstruosa complicación originada por una burocracia sosa, capaz de hundir cualquier proyecto al son de, “tómalo con calma”…

Si esta obra hubiese cumplido con los tiempos planteados por el constructor secretario de Desarrollo Económico, estaríamos hablando de un negocio consumado, de comerciantes afectados por el engaño respecto al potencial de ventas a Puebla-Veracruz-Hidalgo-Tlaxcala-DF, pues según estudios del Gobierno Federal, la zona se encuentra demasiado cerca de poderosos mercados con decenios de existencia y clientela cautiva.

Es decir, esta obra fue indebidamente llamada central de abasto, cuando su nivel si acaso daba para un mercado semi mayorista.

Así que el problema va más allá de lo que mister Zambrano y su próspera Cemex, van a reprochar a Tlaxcala, pues hay un tercer involucrado: el comercializador que ya logró vender más de la mitad de las bodegas, según información actualizada de la particular central de abasto.

Creo que no había más que detener la obra, corregir los deliberados errores en contra de los confiados bodegueros, hablar con la verdad respecto al escaso mercado debido a la cercanía de verdaderos gigantes, como las centrales del DF y Puebla, y como siempre, ofrecer una disculpa a quienes iban a caer redonditos en un negocio que, por la lentitud de constructores y burócratas, devino en el fracaso que todos conocemos.

Eliminar la tenencia… una de cal por las tantas de arena contra el, “tejido social”

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Más que un factor mediático, renunciar a la tenencia debiera ser la oportunidad para detener el tren de los atropellos en una verdadera reconstrucción del tejido social.

Las iniciativas entregadas este lunes por el gobernador Mariano González Zarur, a la LXI Legislatura, entre las cuales destaca el total subsidio de la tenencia a los automovilistas cuya unidad no exceda 175 mil pesos, son un respiro ante la creciente presión, ante cambios radicales emprendidos por el hombre duro de Tlaxcala.

Comprender las intenciones marianistas de largo plazo es labor compleja.

Actúa como un constructor que quita y pone según lo dicta su ánimo y, sin mediar comunicación con subordinados y clientes.

Así como un buen pintor sabe que su arte mucho de divino tiene, pues es capaz de alumbrar o ennegrecer los paisajes plasmados, según su arbitrio. Nos hallamos ante una especie de artista plástico que se reconoce genialidades, antes que su público lo advierta por tener su obra aquí enfrente.

Duro, como pretende ser, sabe que en su constante brega para acabar con proyectos como la central de abasto, con instituciones como el Tribunal de Conciliación y, con cientos de empleos en la burocracia estatal, le va el reconocimiento de sus seguidores, por la versión muy suya del engaño con el cual a diario avanza en su plan original.

En eso consistirá el sexenio.

A los tlaxcaltecas les corresponde asumirse pasivos testigos de los cambios del marianismo sobre la marcha.

No sería malo si sólo hablásemos de un estilo de gobernar.

Mas la planeación y el concurso de cada sector en este que, es un gobierno con serio acotamiento por su origen, no debería limitarse al efímero ejercicio que su narcisismo le permita.

El gobernador González sabe de las repercusiones por desplazar, por ejemplo a Elba Esther Gordillo, en el nombramiento de Tomás Munive en Educación.

Pero no da tregua.

Al contrario. Espera mensajes de la contraparte.

Y el tiempo, que todo lo borra parece haber aligerado la carga esa emocional por haber propinado un descontón a la imbatible maestra.

Lo interesante es ver que unos olvidan, como no ocurre con otros.

Sobre este ámbito, veamos el caso de Manuel Campos, indiscutible líder magisterial, en una especie de soterramiento por él mismo planeado, ante la extraña renuncia a seguir encabezando el poderoso movimiento de ese sector. (después lo sucedieron copias piratas, vividores de ese recuerdo)

De manera personal el mandatario local acordó con él seguir dando el subsidio para sus siete planteles, por cierto sin registro porque así lo decidió la burocracia.

Y he ahí la labor de aquél engaño mencionado en las primeras líneas.

Nada ha prosperado hacia el líder Campos Bárcenas.

El es de los que no olvidan. Sus siete escuelas y la incondicionalidad de alumnos y familiares podrían causar daño a los arrebatos de moda en palacio.

Este es un ejemplo entre mil.

El descontón. El incumplimiento. El engaño.

No prosperan. Es cosa de esperar.

Por eso, la iniciativa para subsidiar a la tenencia de autos modestos, más que material mediático debiera ser la oportunidad de Mariano para enmendar el alejamiento de múltiples expresiones sociales, al contrario del resarcimiento del tejido social, parte de uno de sus discursos.

Destacan las mujeres en el nuevo gobierno

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En apariencia, el miedo de los funcionarios hacia el gobernador Mariano González Zarur, los ha hecho cautos en el ejercicio de planear y timoratos a la hora de la toma de decisiones.

En cambio, las funcionarias parecen haber tomado la medida a su jefe y, sin más rubor han encabezado las primeras acciones de real cambio en la presente administración.

Aunque, deben establecerse diferencias.

Representantes de transportistas detestan a la secretaria de Comunicaciones y Transportes, Gisela Santacruz, desde que propuso aminorar el rango en los modelos de taxis, para quitar de circulación modelos 2000 y anteriores.

La medida es positiva, pero la falta de tacto al proponerla permitió a transportistas acostumbrados a extorsionar a las autoridades, a buscar un trato con la secretaria de Gobierno, Anabel Ávalos Zempoalteca, quizás la servidora pública con el mayor grado de confianza de parte del mandamás.

Con apariciones azarosas, como haber ordenado la presencia policíaca en la inédita clausura del Tribunal de Conciliación y Arbitraje, la secretaria Ávalos Zempoalteca, demostro en aquella rara decisión que no le tiembla la mano para tomar una determinación si esta proviene de quien se propone, atraer los viejos estilos autoritarios de su partido, el PRI.

Alicia Fragoso Sánchez, la procuradora de Justicia, parecía perder terreno en aquél desafortunado episodio, de la clausura de Conciliación y, aunque cantó retirada temiendo infingir la Ley, su adversarios en la competencia por la Procuraduría, fueron incapaces de superarla en el ánimo de los diputados, cuya decisión de seleccionarla dentro de la terna marianista, fue una acción aplaudida por amigos y adversarios del gobierno.

Está claro que este puede ser el sexenio de las mujeres.

Se ve que vienen sin compromisos, a diferencia de otros, generalmente hombres, cuya cola podría ser tan larga como los cargos de conciencia que tendrían de verse emplazados a tomar decisiones de la talla de estas que le platicamos.

Ellas disfrutan de los escasos momentos positivos en la agenda del gobernador, quien según se aprecia a ellas no las somete a la constante exhibición de sus debilidades, ó incapacidad para conocer tanto como él lo alardea.

Es un magnífico mensaje que debería preocupar a quienes vienen cargados de compromisos, destinados a fracasar ó, con la idea de salir de pobres tras doce años de ayuno en la nómina.

Alguien hasta llegó a escuchar del mandamás las grandes capacidades para ganar aquella elección del cuatro de julio pasado, gracias al voto de género… hubiese ganado aun sin hacer campaña, llegó a decir a alguien de sus confianzas.

Además de parecernos un exceso, tal opinión creemos conveniente comentarla con un analista de la conducta porque, nos parecería adecuado someterla a al psicoanálisis, a ver si nos es posible llegar al fondo de esta suerte homofóbica que se agrava cuando alguien huele al ex gobernador Héctor Ortiz.

Es inconcebible esta especie de placer sentido por hombres, mujeres y niños, al hacerse justicia por propia mano, como puede adevertirse en esta imagen de El Sol de Tlaxcala. El niño frente a los presuntos ladrones se divierte quitando y poniendo una máscara evocativa de la muerte, como parte de un extraño rito en el que mucha responsabilidad tienen desde los sacerdotes, hasta la irresponsable ingesta de bebidas embriagantes.

Tecuexcomac; las provincias de Tlaxcala pueden ser violentas en extremo

La justicia por propia mano. La complicidad hecha tumulto. Una forma de apaciguar la ira colectiva a flor de piel.

Cualquiera puede ser sospechoso a los ojos de quien se sabe respaldado por cientos iguales a él, deseoso de cobrar venganza en el primero que les pase por enfrente. Lo malo es que esto le puede costar la vida.

Una impresionante imagen de El Sol de Tlaxcala, muestra el jolgorio de chicos y grandes. Disfrutan teniendo a su merced a estos sujetos, quienes juran haber pasado por esta comunidad con la intención de comprar chatarra.

Pero alguien los vio con cara de miembros del crimen organizado, azuzó a sus paisanos y, activó la esta extraña mixtura de justificación con tintes religiosos (pues de por medio estuvieron las campanas) la estimulación lograda por la ingesta de alcohol en grandes cantidades, la permisividad para que menores de edad disfruten viendo la tortura.

Creemos que esta manifestación también contiene mensajes a la autoridad en los cuales le advierte que en la primera oportunidad exigirán beneficios a cambio de despresurizarse.