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Archiv para diciembre, 2010

Regalito navideño… Adriana, enlace de Hacienda con autoridades panistas

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Carece de cualquier perfil exigido en la SHyCP pero no de la exigencia calderonista para colocar a leales en puestos clave, aunque lleguen a regar el tepache… * Héctor Ortiz ya tiene los boletos para pasar merecidas vacaciones en Tokio… arigato!!

La coordinación de enlace con autoridades panistas en la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHyCP) es el nuevo regalito de la singular política tlaxcalteca, Adriana Dávila Fernández.

Sin un perfil apropiado para atender la política tributaria entre la tesorería del país y las entidades y municipios administrados por militantes de dicho partido, hoy se limita a hacer una copiosa distribución de vistosas pulseras con carácter electorero, sinónimo del valemadrismo en la era calderonista por establecer límites entre la pachanga de un mal gobierno y las obligaciones constitucionales, a las cuales deben ceñirse los servidores públicos.

La cosa era dar chamba a la perdedora de la elección tlaxcalteca. Pasar por alto los millones tirados a la basura tratando de hacer popular a un proyecto de bajísimo perfil y, de paso, demostrar a los propios panistas que no a todos se les aplica el mismo rasero, por muy preparados o exitosos que sean.

¿Qué podría esperarse de las decisiones tomadas en el gobierno del aiga sido como aiga sido?

Pues apostar al retroceso del país con titulares como esta, creadora de la deschanclización en pleno discurso, apasionada y temperamental panista, “comunicóloga” incrustada ahora en un área fundamental para el desarrollo de importantes regiones en la República.

Por algo fue colocada en ese puesto.

Aparentemente es un acto de inmolación de Felipe Calderón.

Tiene ganas de conflictuar a sus correligionarios. Y lo va a lograr, porque la ex candidata rompedora de barreras en Tlaxcala, es una garantía, para destruir.

De vacaciones al Japón

El gobernador Héctor Ortiz Ortiz, hace maletas desde hace días para abordar el vuelo que lo lleve a Tokio, a pasar unas ¿merecidas vacaciones?, casi al terminar su administración.

Los viajes ilustran. Y a veces también dan un poco de envidia. Sobre todo a aquellos a quienes no les ha ido bien los últimos seis años.

Hoy, inevitablemente deben ver cómo el líder del malogrado cacicazgo de académicos en el poder, se apresta a dejar la obra, inconclusa en muchos ámbitos, pero generosa con ciertos factores amigos, cuya economía no verá sobresalto en las próximas generaciones.

Si lo hizo bien o mal, ya lo veremos.

Cuando Mariano González, tome el timón, habremos de convencernos si fue el mejor en la elección o, el menos malo.

Oiga usted, a estas alturas ya estamos cansados de la falta de calidad en los gobernantes.

Fíjese no dejaron (por fortuna) ser a Adriana Dávila. El famoso renuevo generacional topó con un juego lleno de dobleces, tan ad hoc para el interés del grupo que siempre gana, que muchos perdieron su patrimonio.

Pero de ello se ha escrito lo suficiente como para publicar varios libros, correspondientes a una biblioteca que podría llamarse “la inexplicable”.

Sólo Beatriz Paredes, el PRI y, sus descendientes políticos saben por qué no sueltan el poder y por qué no lo ejercen como lo merece un pueblo empobrecido, cansado y por si fuera poco, testigo de tremendos excesos, como este de irse a Tokio, nada más para echarse unos sakes en las rocas y con un poco de cocacola para que resbalen.

Atento aviso:

Señorío Tlaxcalteca volverá a publicarse el tres de enero de 2011. Pásela de maravilla en compañía de sus seres queridos y disfrute de una Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!

No solo Pemex debe indemnizar a Tlaxcala, ¿qué pasa con Dow, con Femsa?

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Aprovechar el linchamiento a Pemex por el evento del domingo, estrategia del gobierno para tapar los verdaderos daños al medio ambiente tlaxcalteca, empresas influyentes operan aquí como no lo harían en otro estado, por dañinas.

Tras la dolorosa tragedia ocurrida el domingo en San Martín Texmelucan, con un saldo de veintinueve muertos y 52 heridos, el gobernador de Tlaxcala, ni tardo ni perezoso, contrató a especialistas para evaluar daños a cultivos y propiedades en territorio tlaxcalteca, para exigir a PEMEX la restitución del daño.

No estaría mal aprovechar la presencia de la firma, jarocha por cierto, para establecer un parámetro con credibilidad, entre los perjuicios derivados del derrame de crudo en por lo menos tres municipios limítrofes con Texmelucan, y los ocasionados desde hace muchos años en la región conformada por Apizaco, Tetla, Yauhquemecan, Tocatlán y Huamantla, por empresas cuya operación en el marco de la impunidad llega al exceso de contar con reconocimientos de instancias estatales y federales, por su labor en beneficio del medio ambiente.

Cohabitamos con letales firmas como Dow, Femsa, Procter, entre muchas otras, cuyos directivos invierten millones en fabricarse una imagen de industrias responsables con sus emisiones, pero quienes las padecen como vecinas, pueden dar testimonio del terrible daño ocasionado al entorno.

Si el gobernador Héctor Ortiz, está determinado a mejorar así de poco, la imagen de su administración en sus momentos complementarios, muy valioso sería dejar la simulación para mejores momentos.

En marzo de 2005, por ejemplo, Dow Química provocó el incendio –según un seguimiento detallado – una bodega con cientos de toneladas, en apariencia de desechos químicos que provendrían del exterior.

Uno de los químicos desprendidos de tal combustión fue isocianato de metilo, un gas que en 1980 registró una fuga de la Union Carbide, en Bophal, India, causando la muerte de unas 20 mil personas.

Aquí en Tlaxcala, qué curioso, Dow –actual propietaria de Union Carbide – negó, con el concurso del gobierno, su responsabilidad en dicha conflagración, minimizó el riesgo de miles de personas, sobre todo habitantes de Tetla de la Solidaridad y hasta amenazó a quienes publicaron su desafiante conducta.

Si en 2005, el gobierno de Tlaxcala hubiese tenido la determinación con la que hoy exige a PEMEX la reparación de daños en decenas de hectáreas de hortalizas –por cierto regadas con aguas del mortífero Atoyac-Zahuapan – veríamos a Dow, propiedad del Grupo Carso, pagando millones de pesos a quienes estuvieron a punto de perder la vida, de no haber sido por un celestial viento de sur a norte, gracias al cual se disipó la nube tóxica.

Dow dispuso entonces de la complicidad oficial, para volar con dinamita a dicha bodega y borrar así las evidencias. Para provocar la muerte de los peces en la laguna de Texcalac y enviar sus tóxicos hasta Valsequillo, a través del Zahuapan-Atoyac.

Pero, le cuento, en esas fechas todo se limitó a un miserable intercambio de señalamientos entre el brillante secretario de Gobierno, Adolfo Escobar Jardínez, el más brillante coordinador de Ecología, Fabián Pérez Flores, y el delegado de la Semarnat, Rolando Romero López.

¿A qué llegaron?

A defender como perros la operación impune de Dow.

Es más, de ese desencuentro, tumbaron a Rolando –aspirante panista a alcalde – y le permitieron construir un escenario de víctima que a la postre lo llevó a la reconciliación, con todo y lágrima de cocodrilo, con su compadrito Héctor Ortiz.

En otras palabras, un evento que dejaría millones a una trasnacional, vía cobertura de seguros y probablemente por accionar una temeraria manera de deshacerse de residuos peligrosos como una “novedosa forma de negocio global”, fue aprovechado en Tlaxcala para subir y bajar los ánimos de la vergonzosa clase política gobernante.

Si hoy exigimos en forma legítima a PEMEX el resarcimiento de los daños ocasionados por el derrame, hagamos extensivo el reclamo a Dow, a Femsa, el consumidor desmedido de agua del subsuelo de Apizaquito con licencias otorgadas en tiempos del penoso régimen de Fox-martita, porque, sabe, como que nos vemos dando por su lado a los espantados vecinos de Tepetitla, pero sosteniendo nuestros grandes vientres a punto de reventar por los excesos y por la hilaridad generada por ese sufrimiento.

Abogados, los nuevos consejeros de la Caiptlax, ¿por qué?

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Crece la animadversión por la postura limitativa y excluyente de un invitado al proceso de renovación de la Caiptlax, quien usa el cargo de comisionado presidente del organismo en Puebla, para hacer el caldo gordo a cierto grupo interesado en encajar a alguno de sus miembros.



Con el concurso de diputados a modo, la renovación de la Comisión de Acceso a la Información Pública y Datos Personales (Caiptlax), se limitó a la básica disputa de los comisionados, entre el marianismo y el orticismo, sin mayor interés por alentar el origen democrático de esta, sino con el vago afán de la detentación.

Que la información a través de la Caiptlax, se dé en un marco garante del derecho ciudadano a esta, es lo de menos. Interesa a quienes se hallan en posilidad de palomear, recomendar o influir, para crecer la presencia de su grupo, ese es el meollo del actual proceso.

Y no podía faltar quien enrareciera el trámite, asumiéndose excluyente en el encargo de contribuir a la renovación de los comisionados.

Me refiero al comisionado de estrafalario título, Samuel Rangel Rodríguez, venido del vecino estado de Puebla, para sugerir como único ámbito con sobresaliente capacidad para disputar los lugares, a los abogados.

Y los ciudadanos, líderes, periodistas, profesores, ingenieros y hasta políticos, ¿ellos qué?, por carecer del título recomendado por mister Rangel, sencillamente quedan fuera de la jugada.

Además de limitativa, la actitud del doctor Rangel Rodríguez, tiene seguramente un encargo para dejar fuera de la jugada – como siempre – a algún aspirante, sin la carrera de licenciado en Derecho.

¿Serlo garantizan los abogados la encomienda social de conocer, procesar y facilitar la información?

Yo creo que no.

Entre el dos a uno, a favor de Héctor Ortiz, en que se plantea la nueva integración de la Caiptlax, y la sorprendente sugerencia de Rangel, hay gato encerrado. Y no  tarda en salir.

Lo que si apareció es la actitud autoritaria, sectaria y de grupo, defendida por el comisionado presidente del organismo poblano, presto, según su actitud, a hacer el caldo gordo a los grupos tlaxcaltecas, interesados en utilizar nombres novedosos y hasta con apariencia de seriedad, para enredar el proceso en cuestión.

En mala hora la dicha invitación.

El caso Apizaco

Según reportes actualizados, el alcalde depuesto de Apizaco, Alex Ortiz Zamora, sigue en calidad de prófugo de la justicia. De él no se sabe ni en la procuraduría y tanto menos en algún reclusorio.

Se supone que a estas alturas, el primer regidor, Ayax Domínguez, comenzaría a recibir recursos para, “apagar el fuego” de las últimas semanas, en las cuales los servicios públicos y funcionamiento de oficinas, ya imaginará usted, atraviesan por una etapa delicada.

Un trabajo fino de recomposición del Cabildo es el realizado por Domínguez, quien ha tenido que fungir como portador de malas noticias para regidores y presidentes de comunidad, comprometidos hasta las manitas, tras aceptar cohechos por parte del hoy prófugo de la justicia.

Las explosiones en Texmelucan, oportunidad de oro para corregir Tlaxcala

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Veintiocho dolorosas muertes, cincuenta y dos heridos y daños materiales incalculables, por la permisividad de la autoridad municipal para construir junto o sobre los ductos de Pemex; además, funcionarios estatales y federales que se enriquecen con la extracción clandestina.

La visita del presidente Felipe Calderón Hinojosa, a la zona devastada por las tremendas explosiones de ayer domingo, en San Martín Texmelucan, refleja la gravedad de la catástrofe, considerada como la más grave registrada en Puebla, por el gobernador de ese estado, Mario Marín Torres.

El infierno se apoderó de una amplia zona texmeluquense y todos, casi todos, condenan la presunta extracción clandestina de combustible.

Suponen que fue la causa de la desgracia.

Yo sumaría otra causa a esta atrocidad: el comportamiento de las autoridades municipales, permitiendo la construcción de casas en zonas de alto riesgo.

Por eso, el alcalde de Texmelucan, Noé Peñaloza Hernández, procuró ayer domingo no dar la cara. Para él, fue preferible ocultarse de la ira general, de pobladores y demás autoridades. Sabía su culpa y no estaba dispuesto a reconocerla.

¿Sabe usted la responsabilidad adquirida por un presidente municipal que permite, o se hace desentendido, al ver a cientos de ciudadanos habitar a lado de potenciales bombas?

En orden jerárquico, Peñaloza es el principal culpable de lo acontecido en una de las zonas más densamente pobladas de su municipio.

Increíblemente, a unos pasos del ducto colapsado, se alza una unidad habitacional con cientos de departamentos, llenos de gente.

Aun peor. La parte siniestrada atraviesa la explanada del enorme tianguis de los martes. Para fortuna de miles de comerciantes y clientes, la explosión no ocurrió precisamente en martes. Vamos, el sólo imaginarlo me aterra.

Miles de compradores y vendedores tlaxcaltecas dan vida a este famoso tianguis. Dos días distaron de una tragedia indescriptible.

Otra gran parte de culpa la tiene personal del ámbito federal. Permisivo con las más de ochenta tomas clandestinas, de cuya extracción hay muchos funcionarios ricos, pero a buen resguardo de la justicia. Desde personal de Pemex, hasta elementos de la Policía Federal Preventiva.

Ellos también son culpables. Detentan el negocio desde la misma construcción del Complejo Petroquímico Independencia. También son dueños del negocio de los comprobantes apócrifos de peaje. Nunca darán la cara. Son el génesis del crimen organizado.

Celebran las peleas entre cárteles porque con ello se causa confusión. Y ellos pueden seguir operando. Si el Presidente aplica su gran creación, el aiga sido como aiga sido, hace mucho debió ordenar una limpia en toda esta fauna en torno de Pemex.

Pongamos nuestras barbas a remojar.

Por suelo tlaxcalteca atraviesan kilómetros y kilómetros de ductos. Pasan debajo de casas, a lado de conjuntos habitacionales, de plazas comerciales. Incluso, sobre ellos se erigen puentes. Nada más demos un vistazo al “crucero inteligente” de Santa Ana Chiautempan.

Robustos pilotes fueron colocados en profundas excavaciones, junto a advertencias de Pemex, donde muy claro se lee: Prohibido perforar, construir…

De extremo a extremo, nos cruza una línea de elevado riesgo. Hace 33 años en Texmelucan una fuga semejante incendió al río Atoyac. Hace un par de años, en Cuapiaxtla, hasta se habló de explosivos detonados como acción terrorista.

¿Cual terrorismo, cual guerrilla?… son los funcionarios criminales, federales, estatales y municipales, dueños de gasolinerías, socios de distribuidoras. A ellos, Señor Presidente, hay que abrirles un expediente sin boleto de regreso.

Apizaco, ¿no que Alex era el mero mero?

A salto de mata, el singular ex alcalde apizaquense, Alex Ortiz Zamora, acabó sus días de político panista, más enamorado que eficiente. Un juez libró orden de aprehensión en su contra y no tarda, si no es que ya lo tienen, en desatarse un escándalo, porque el partero-alcalde no pensará ir sólo al Cereso.

Ahora, veamos, quién le conviene que lo juzgue. ¿El gobernador actual o el entrante?

Del actual podemos decir que son compañeros del mismo partido, qué digo partido super partido, el PAN, vamos hasta llevan el mismo apellido (no les nota cierto parecido físico jeje). ¿creé usted que Héctor Ortiz pueda ser benevolente con su amigo Alex?

En la otra esquina, Mariano –aunque lo niegue – recibió de manos del hoy polémico ex alcalde procesado, dos fechas dos, para realizar sendas corridas, las de acceso garantizado en La Monumental.

Dicen que el negocio se realizaría a través de un cercano. Y también aseguran que este recibió la regañada de su vida por andar aceptando regalitos de un cuasi delincuente (cuasi en esas fechas, ahora se disiparon las dudas).

Con quien me voy, quién me juzga… si los dos son mis cuates… cuántos favores les hice… no me pueden tratar tan mal, porque en realidad… ¡soy una víctima, snif, snif!!

Acaba la burla en Apizaco, apresarán al alcalde que perdió la razón ante la mina de oro…

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Lo bueno para el panista es que no irá sólo a la cárcel. Lo acompañará otro alcalde, el de Calpulalpan y varios regidores y presidentes de comunidad, quienes aceptaron sobornos con recursos de obras, salarios y servicios.

Suponer que se había burlado de todos, autoridades, jueces y ciudadanos, implicará el pago de un elevado tributo, tras las rejas. No es un evento para aplaudir. Es lamentable y a nadie se desea esta suerte, pero cuando median reiteradas motivaciones, uno qué puede hacer, sino reflexionar sobre la gravedad de este capítulo.

Existía la advertencia de privar de recurso económico alguno al “gobierno ilegal” de Alex Ortiz Zamora. Y él lo ignoró. Pasó por el arco del triunfo la cuenta regresiva. Prolongó una dolorosa agonía, pensando en la temporada de asueto como si esta fuese un cobertor con el cual, ocultara los cadáveres administrativos en su haber.

¿Qué movió a Ortiz Zamora, a tomar decisiones tan delicadas como aquella de vaciar las cuentas del Ayuntamiento de Apizaco y, distribuirlas –esa es la versión no desmentida por este grupo – entre regidores y presidentes de comunidad, cómplices de esta atrocidad legal, administrativa y política?

Creyó posible involucrar a esas personas, buscando enfrentar con compañía al rígido brazo de la ley. Creyó poseer la fórmula para provocar un levantamiento en la región, en protesta por haber atentado contra el caudillo que roba al gobierno para repartirlo entre los pobres (pero de espíritu).

Creyó que regalando fechas en la Monumental, al nuevo gobernador, aspiraría a una especie de clemencia cómplice y quien quita, hasta a un huesito en la nueva administración.

Una tras otra, las acciones observadas por este panista, lo hundieron, complicaron su situación legal y le aseguraron el peor lugar entre los sesenta alcaldes tlaxcaltecas, por cierto, con todo y gobernar al municipio más activo, próspero y hasta considerado como el ombligo político de Tlaxcala.

En Apizaco domina una máxima entre sus habitantes: trabajar, trabajar y trabajar. Por eso son factores de prosperidad.

No conozco a familia o grupo en esta demarcación, opuesta a cooperar con su autoridad, siempre y cuando reciban los servicios como los merecen.

Y Ortiz Zamora, contó siempre con el respaldo de sus paisanos. Le dieron pese a sus detalles personales, el beneficio de la duda y votaron por él, sin saber que con el tiempo devendría en escasa seriedad… en delicada broma como principio rector de sus actos.

Enloqueció al ver la mina interminable de oro en los negocios del Ayuntamiento.

Pero el dinero en exceso hace daño. He aquí el ejemplo más evidente.

Recursos y poder en manos de un débil mental, son dinamita.

Y esta tuvo que estallar. Y nos ha exhibido como gobernados por el PAN, a punto de salir de la peor pesadilla.

En Calpulalpan las cosas no son mejores. Auditoría tras auditoría, nadie pensaba encontrar pruebas incriminatorias del alcalde, Juan Antonio García Espejel. Cientos de cartuchos útiles de un rifle de alto poder, despertarían las sospechas de las autoridades, respecto al involucramiento del edil con el crimen organizado.

Las cuentas de cabeza. Auto préstamos imposibles de liquidar. El patrimonio municipal empeñado en plazas como Tulancingo. Lo que ocurrió con Calpulalpan es vergonzoso.

Últimamente sus autoridades han gustado del escándalo. Esta vez, ya hay orden de aprehensión en contra de García Espejel.

No es el PAN. Son estos elementos aislados los responsables de acabar con el partido.

Eso es una respuesta aventurada, pero predecible en dirigentes que ven al fracaso como sino inevitable.

Estoy seguro que la gente pensará muy bien en volver a dar un voto a este partido.

Era muy poco. Lo adquirieron como franquicia y subieron su estado de ánimo, al grado de provocar la auto destrucción, con candidatos triunfantes de la talla de estos que nos ocupan hoy.

La frialdad de una celda o, de andar a salto de mata, serán amplios y suficientes espacios para el arrepentimiento. Mire que malgastar la formidable oportunidad otorgada por el pueblo no tiene perdón.

Por eso lo han de pagar a la sombra.

Extra, extra el PRI tendrá el control del Congreso del estado

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De continuar las negociaciones, el PRI podría alcanzar la mayoría de 22 diputados locales que requiere para aprobar las leyes y dictámenes que le sean favorables al gobierno de Mariano González.

Aunque la próxima legislatura local de Tlaxcala entrará en funciones el próximo 14 de enero, las negociaciones entre los grupos parlamentarios avanzan por buen camino para lograr que la primera mesa directiva se integre por todas las fuerzas políticas del estado.

La intención es conformar una mesa directiva plural, donde el PRI y el PAN acepten incluir a los representantes de otros partidos, pues su presencia y votos serán determinantes para garantizar la gobernabilidad  del Congreso del estado y la aprobación de leyes.

Y me explico, tanto el PAN como el PRI tienen, cada uno, 10 diputados, de ahí que ambos grupos necesitarán de los legisladores del PRD, PT, PVEM y PS para lograr la mayoría que se requiere en la aprobación de los dictámenes.

Al tener el PRI el gobierno de Tlaxcala con la próxima llegada de Mariano González Zarur, es lógico pensar que muchos diputados de oposición –incluidos los del PAN- se moverán hacia los intereses de los legisladores del tricolor, ya que no faltarán los ofrecimientos para atraerlos a su causa.

Por tal razón, se dice que dos legisladores electos del PRD –sus nombres pronto se conocerán- ya prometieron su fidelidad al PRI y al marianismo, así como los dos diputados del PT que se suman al legislador del PVEM y Convergencia.

Por lo que respecta a los legisladores electos del PAN, más de tres  ya escucharon las propuestas indecorosas del PRI, pero aún no definen nada porque están a la espera de que sea nombrado el coordinador del grupo, decisión que puede generar la fractura interna.

El panorama en el PAN luce complicado, pues  al posponerse hasta el próximo año la elección de su dirigencia estatal, es probable que el CEN del blanquiazul designe al coordinador de los diputados locales sin tomar en cuenta el sentir de los integrantes de esa bancada.

Tal es el descontrol entre los panistas, que un diputado electo que ya fue funcionario en el gobierno de Héctor Ortiz, ya se entrevistó con Mariano González Zarur, para decirle que él será la cabeza de los blanquiazules y que no serán un obstáculo para su administración.

Sin embargo, sus palabras fueron tomadas con reserva porque ya se sabe que ese militante del PAN no cuenta con el respaldo de todos los legisladores electos de su partido.

En fin, falta poco para comprobar si el PRI en realidad tendrá el control del Congreso del estado o si en el Poder Legislativo de Tlaxcala reinará la pluralidad y los acuerdos políticos.

Por lo pronto, el gobernador electo de Tlaxcala Mariano González Zarur demuestra que puede manejar tres pistas de circo. La primera es la relacionada a la entrega recepción, la segunda tiene que ver con la designación de su gabinete y la tercera con su pasión, los toros.

El próximo domingo en la México, saldrá al ruedo el encierro de La Soledad, propiedad de Mariano González. Los astados fueron aprobados por las autoridades y serán lidiados por José María Luévano, Matías Tejela y Juan Chávez.

Cierran capítulo del saludgate, todos pierden en esta compleja crisis

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La presión social y gremial en contra del régimen concluyente, se desbordó cuando corrió la versión de un manito Rodolfo, pidiendo en el Cabildo de Apetatitlán, nombrar Héctor Ortiz, al bulevar de los hospitales en San Matías.

Muchos perdieron en este largo capítulo, complejo y perjudicial, vivido en el sector salud. Pero otros, perdieron más. Los derechohabientes. Las mujeres con trabajo de parto que debieron ir a su casa a pasar horas de dolor, porque en los nosocomios en paro, el personal hacía como que las atendía, pero bien que las dejaba ahí solas, pensando en la grandeza del bodrio, perdón, del servicio llamado Seguro Popular.

1.- Consciente de que su influencia va cuesta abajo, el gobernador Héctor Ortiz, perdió un importante terreno en este sector. Para eso contó con la colaboración del talentoso Constantino Quiroz Pérez, su compadrito ixtacuixtlense, un as en aquello de regarla con acciones, ventajosas originalmente, pero trágicas en sus manos.

El señor secretario de Salud, entre la distribución amañada de plazas y la adquisición infame de medicamentos diez veces arriba de su precio, fue incapaz de encarar al ciclón marianista, Blanca Águila Lima, y su delfín, Rubén Sarmiento, a quienes correspondió el voto mayoritario de los trabajadores pertenecientes a la Sección XXVII del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSS).

En pocas palabras, Constantino tuvo todo para secundar a su compadre-patrón, pero le ganó la avaricia y, bajo la premisa: “soy una persona buena, buena, buena”, operó sin escrúpulo en perjuicio del Órgano Público Descentralizado Salud de Tlaxcala, y por lo tanto, del proyecto orticista, derrotado en la contienda por la secretaría general de la Sección XXVII y, exhibido como factor vulnerable a la sinergia marianista, capaz hoy de exhibirlo tan vulnerable como resultó, con un movimiento perfectamente orquestado en el administrativo, hospitales, clínicas y centros de salud.

2.- ¿A quien convino esta secuela de hechos?, pues a la actual alcaldesa electa de Zacatelco, y líder moral de la Sección XXVII, Blanca Águila Lima, quien logró impactar al gobernador electo, Mariano González Zarur, con el espléndido (para sus intereses) movimiento padecido por los derechohabientes.

Mariano quedó impresionado con el poder de convocatoria de su amiga Blanquita, y tomó muy en serio la supuesta petición de esta, para tener bajo su control el patrimonio hospitalario que intentaba descentralizarse y que ateinde a los infantes de Tlaxcala, con propósitos privatizadores para hacerse de más recursos de orden federal.

No nos asombre que en el futuro, el nuevo gobierno reconsidere el asunto de la descentralización, nada más que con mandos distintos. ¡Brillante!

Aunque no todo fue miel sobre hojuelas para la poderosa lideresa ¿vitalicia?, pues habría que ver su frustrada irrupción en las negociaciones para acordar la entrega de bonos, en efectivo al personal de base (con la sangría del Impuesto Sobre la Renta) y en vales al resto del personal regularizado.

Le fue impedido el acceso a la mesa de diálogo, donde a partir de ayer hubo nuevo representante gremial, con el reconocimiento del Comité Nacional del SNTSS, cuya dirigencia negoció directamente con el gobierno estatal, considerando a Rubén Sarmiento, como único interlocutor. Esto costó a la señora Águila el entripado de quedar afuera, como uno más del montón, observando cómo su sucesor tiene, de ahora en adelante la potestad legal de la representatividad, mientras ella, quedó limitada a reuniones informales, aunque no dudo que libres de su influencia.

3.- Constantino Quiroz y Juan Méndez, los dinámicos secretarios de Salud y Gobierno, se empeñaron en difundir que el gobierno en funciones no se doblegó ante las presiones del tremendo movimiento paralizante de los servicios de salud, en un lapso tan delicado como lo es el frío invierno tlaxcalteca, atípico y lesivo al bienestar de miles de personas.

Más les preocupó aparentar fortaleza, por lo menos a nivel declarativo que, aceptar el deterioro original en la relación con el gremio, tras la frustrada intentona por hacerse con el control de la Sección XXVII.

Quien no vea humillación de la administración orticista con funcionarios en dichas condiciones, carece de una óptica realista de lo acontecido en esto que llamaremos el gremiogate de salud, donde se aprecia la intensidad de los daños a una corriente política en desventaja, desde la atolondrada intervención calderonista, causante de la tragedia del PAN y de su principal patrocinador, el orticismo.

Mariano ya sabe a lo que le tira con aliados de la talla de Águila. Nada más tiene que vendernos el eventual propósito descentralizante del patrimonio hospitalario, con frases creíbles y con formas alejadas de su habitual autoritarismo, pues si en el presente pudimos ver a un gobierno renunciando a triunfos que en otras circunstancias habría conseguido mediante mil argucias, en el marianismo se corre el riesgo del manotazo sobre la mesa, del estruendoso silencio y del envío de propios, con la calidad de Carlitos Rojas, el devaluado monstruo del priísmo de antaño, pero hoy, como al modo de un jubilado sin mayores anhelos que cobrar su miserable quincena.

Colapsan dobleces tricolores a la maquinaria orticista en el Congreso

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Los partidos franquicias, sencillamente dejaron de operar para la causa orticista, al no contar con más monedas para colocarlas en su sostén ignominioso de suripantas predecibles… mengua esta influencia, pero la nueva, la marianista, requiere aún semanas de cocción.

Hagamos la siguiente cita: una reunión en la sede de la Confederación Nacional Campesina (CNC), encabezada por la entonces secretaria general de esa central, Beatriz Paredes. Muy cerca de ella, Alfonso Sánchez Anaya y Mariano González, se hacían notar, lo mismo levantando la voz que, compitiendo para ver cuál de los dos recibía algún elogio de la tlaxcalteca.

Allá por un rincón de la sala de juntas, Héctor Ortiz, el entonces secretario de la influyente lideresa, fiel a su costumbre, trataba de pasar desapercibido.

Aquella cinta resulta como anillo al dedo, si lo traemos a estas fechas, próximas al cambio de estafeta en el gobierno del estado.

Los tres varones cenecistas, se veían en sus sueños guajiros como gobernadores de Tlaxcala, pero ignoraban cuánto tiempo faltaba para vivir esa realidad.

Tal vez Alfonso, el más regañado por Beatriz, tendrá la versión acorde con el hoy perredista, resentido con la Paredes, al grado de la negación y, atribuyéndose a sus dotes de político, la importante carrera realizada en la política local.

Héctor, sumiso, leal y obediente con Beatriz, satisfacía entonces con gran austeridad los apetitos de todo tipo que, en el futuro no habrían de conocer límite.

Y Mariano, el rebelde, nunca quitó el dedo del renglón del egocentrismo. A lo mejor por eso fue el último en convertirse en mandatario.

Esa es la clase gobernante de Tlaxcala.

Y quizás son tales actitudes el fondo original de la crisis actual.

Los tres, resultaron unos adolescentes perennes, dependientes de la buena o mala influencia del matriarcado beatricista, único capaz de igualar o superar en logros a Emilio Sánchez Piedras, el autor de esta etapa de políticos intensos, en las páginas donde Tlaxcala deja de ser el estado visto a través del cristal de la lástima.

Esa adolescencia permanente rige hoy los golpes bajos, pero también los acuerdos, muy en el estilo de ocultismo paredista, cuyo propósito invariable es el engaño absoluto.

Si no fuera por estas remembranzas, tragaríamos completo el anzuelo de la simulación tricolor, adquirente de partidos políticos en franquicia, buscando la consecución de intereses muy personales, bajo el engañoso lema: raíz y compromiso…

Hoy transitamos por semanas ausentes de autoridad.

A uno, en turno aún, lo abandonan las fuerzas que antaño lo hicieron copar cuanto espacio existe, y de no existir, pues lo inventaba.

Los diputados fieles al orticismo fueron víctimas del engaño que siempre sostuvieron. El PRI y sus simuladores integrantes en la Legislatura, reventaron las últimas intenciones con mira patrimonialista, presentadas como descentralizaciones hospitalarias.

Papelazo el de Edilberto Sánchez Delgadillo, el panista que nunca dejó de ser priísta, hoy culpa a sus colegas tricolores de haber empujado el acero en el maltrecho morrillo del orticismo.

Otro papelón, el de personajes de la talla de Aristeo Calva, el priísta panista, ciegamente sumiso a la decisión de Ortiz, pero hoy como mujer mala, se levanta de la mesa al no haber más de dónde surtir su monedero colocado en su sostén ignominioso.

Hoy vemos a un Ortiz, acusando los efectos menguantes del poder. Lo había previsto. Y se le cumplió.

A un Mariano González, ansioso por tomar al toro del poder por los cuernos. Pero las semanas rumbo a la fecha inevitable, le son demoledoras.

Vivimos un vacío de poder.

Hoy se puede ver actos impunes como el del alcalde de Apizaco, pasando por el arco del triunfo una decisión del Legislativo.

Hoy atestiguamos el inicio del derrumbamiento del proyecto indestructible, al cual no salieron los cálculos del afianzamiento transexenal.

Unos hacen el papel de hacendados retomando el cargo. Otros, el de académicos víctimas de apetito insaciable.

Y el pueblo. Nada más observa.

Y sufre.

Y maldice la infame circunstancia que nos lleva lastimosamente a lugares comunes.

Quién lo diría, verdad… todo se labró en una austera oficina cenecista.

Cómo pasa el tiempo.

La toma del HIT, ¿comenzó la guerra en esta disputa patrimonial entre gobernadores?

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Lo grave es que estamos en medio, nada más vemos volar las piedras de uno y otro lado… mientras la gente va al día, estos se arrebatan un feudo, como nunca lo quisimos ver.

Cada quien defiende sus intereses. Y en el caso del bloqueo de la gente de San Matías Tepetomatitlán, me parece tan legítimo su movimiento, como posible se antoja que tras este bloqueo se encuentre una expresión del gobernador a partir del 15 de enero, Mariano González Zarur.

Cuatro semanas y dos días nos separan del asimiento del timón. Y si hay quien ejerza su influencia hasta el último minuto de su mandato, también existe quien oponga una férrea resistencia, al ver desmoronarse el aguardado control de cada componente del patrimonio estatal.

Es curioso presenciar el debilitamiento en el accionar de quien se va, no porque sus maniobras dejen de recibir el apoyo del equipo fiel hasta la muerte, sino por la elevada pretensión de un adiós cargadito de alhajas.

Cuando el orticismo debió enfrentar la necedad destructiva de Calderón, hubo de recurrir a crueles engaños para no mostrar los moretones presidenciales que cercenaron el transexenalismo ideado como método para conservar a la cuantiosa y valiosa base de componentes de dicha corriente.

Si la inmadura y ausente de casta política candidata calderonista, hubiese obtenido el triunfo, seguramente esta rebatiña no pasaría de gritos, sombrerazos y ceñido de naguas (ah, y también desprendimiento de chanclas) como oposición  transitoria a lo decidido por alguien realmente poderoso.

Como ganara el adversario, muchas de las acciones y recursos del equilibrio de fuerzas, debieron ajustarse.

Herido de gravedad, mas no de muerte, el orticismo buscó allegarse los espacios para subsistir, pensando en mejores momentos en el mediano y largo plazos.

Pero esa pérdida de equilibrio también acentuó el poder en personajes del marianismo, quienes sin perder tiempo comenzaron a operar.

Y no dudo su intervención en San Matías.

Más que una manifestación de ingenuos ejidatarios, parece una cuidadosa acción tendiente a enviar un claro mensaje respecto a próximos comodatos (la plaza del bicentenario a la UAT) descentralizaciones a modo (HIT y los otros nuevos nosocomios), incluso abierta competencia en la elección de nuevos líderes sindicales, como sucedió, por cierto con resultados adversos en el OPD Salud de Tlaxcala.

Vivimos a partir de hoy la agudización en los desacuerdos. La abierta disputa por los negocios e intereses del gobierno.

Esta es la verdadera lucha como no la esperábamos.

Ortiz no cederá mientras detente el poder. Mariano comenzó a usar el suyo.

Lo delicado es que nosotros nos encontramos en medio.

Vemos pasar las pedradas. Y estas, como van las cosas, van a agudizar.

¿Piensa usted que por ser diciembre, las ambiciones en esta parte complementaria del ajedrez donde se juega el patrimonio van a menguar?

Yo creo que no.

Y también considero que la menor obligación de ambas autoridades, es hablarnos claro.

Falta un mes para el cambio.

¿Les cuesta mucho explicarnos los motivos de la descentralización?

¿Al nuevo, le es imposible dar la cara, en lugar de enviarnos a emisarios desaliñados y sin afeitarse durante una semana?

Qué falta de atención hacia nosotros, la gente de a pie.

Los que no aspiramos a más que irla pasando.

Mientras, estos, se arrebatan todo un feudo.

¡Carajo!

Permisividad filial, infortunio del aún líder; sucumbió a los apetitos del carnal…

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Con la salud de los niños no se medra; es un tema intocable pero vulnerado desde la llegada de un señor llamado Rodolfo Ortiz, quien se salió con la suya en los niveles macro… antes desmanteló el patrimonio de la obra del sexenio por excelencia: el HIT.

Modelo global de adelanto en atención a infantes, el HIT entró en controversia a causa de apetitos nefatos para saciarse de una causa original tan noble.

Lo vimos surgir desde sus cimientos. Padecimos retrasos, conocimos sus intrincadas entrañas, capaces entre otras cosas de transportar órganos para trasplantar, en un estado completamente salvo de cualquier contaminación.

Y en un tiempo corto, personal brillante accedió a venir a los parajes de San Matías Tepetomatitlán, sacrificando ingresos, pero con la satisfacción de dar forma a un proyecto de gran envergadura.

Vicente Fox, en tiempos de la mejor relación de Tlaxcala con el centro del país, vino a inaugurarlo. Y todo era caramelos y áreas de diversión y, esperanza de vida para aquellos menores con los días contados porque sus riñoncitos, como principal falla, habían dejado de funcionar correctamente.

La inversión siguió. Y la credibilidad subió.

El primer trasplante fue todo un evento. Se trataba de cacarearlo como una obra que excedía sus niveles de popularidad. Todo iba bien. Hasta que llegó un señor de nombre Rodolfo Ortiz, de insaciable apetito e incomprensible relación, yo creo que a destiempo, alejada de la conducta ideal de un brody consciente que la distancia es mejor compañera que el acoso.

Así, difícil de entender, irrumpió en los bienes de aquella fabulosa obra, la del sexenio –sin duda – ocasionando el cambio de lugar lo mismo de computadoras, que de otros equipos… no se diga de la nómina.

Estoy de acuerdo en comentar con usted que, el señor Rodolfo llegó al lugar equivocado. Tal vez otro tipo de oficina, muy ajena a la salud de los niños, habría sido menos rechazada por los beneficiarios y sobre todo, sus interesados papás o tutores, conscientes de lo productivo que puede ser apoyar una causa… política.

Aquella felicidad mermó.

Multiplicaron los tronidos de dedos a causa de la sinrazón de quien un día, con el vientre lleno de wisky, irrumpió en el Congreso, en el mismo Pleno, como líder charro para reventar una asamblea.

Sin duda fue aquel el episodio más bochornoso de la historia reciente.

¿Qué pasa cuando un hermano nuestro pierde la dimensión de sus actos?

Se agolpan sentimientos encontrados. Mas en la cosa pública, por arriba de cualquier afinidad se encuentra la Ley.

Esta, aplicada mediante legisladores sin temblores en las rodillas, habría alejado del escenario político al señor Rodolfo y, a esos intereses mezquinos, obsoletos, descarados, como su estilo personal para hacer fortuna.

¿Por qué el amor filial impidió la aplicación ciega de la Ley?

No lo comprendo.

Y menos, que al paso del tiempo, la ideal reprobación inmediata de los actos del hermano hubiese devenido en actos de complicidad para inscribir al HIT en el listado patrimonial familiar.

No es justo.

Es un tema intocable. Con la salud de los niños no se medra. Al personal especializado no se le prostituye.

Me siento apenado.

No esperaba un gesto así del gran propulsor del equilibrio en Tlaxcala.

Me agrava ver que el escenario se repite en el Hospital de la Mujer, en el de Calpulalpan, en el de Natívitas.

Para nuestra desgracia, esto no es reversible.

Lo lamento.

Porque no hay posibilidad de enmienda.