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Archiv para mayo, 2010

De las tiranías ocultas a la incongruencia que busca ganar generando lástima

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Los proyectos políticos que se disputan la gubernatura suelen ver al elector como un asunto tratado, optan por olvidar atropellos y proponen nuevas tiranías, pero sin que el pueblo llegue a notarlo… eso creen.

Los dirigentes del PRI y del PAN intercambian metralla, seguros cada cual, de poseer los mecanismos para cantar victoria este cuatro de julio, en las doce gubernaturas –dice Beatriz Paredes, presidenta del PRI- pero, César Nava, el líder panista le esgrime como un exceso regresar a los tiempos en los cuales el echeverrismo posibilitaba los carros completos, según lo expresó en Pachuca, a lado de la malhablada pero popular Xóchitl Gálvez, candidata de la coalición Hidalgo nos une.

Las élites mandantes de los dos ejércitos están concentradas en sentar las bases del desafío magnánimo: la elección presidencial en 2012. Por tanto, el mayor número de triunfos en julio próximo es vital para ambas fuerzas, pues se trata de las renovadas estructuras en cuya mira se encuentran Los Pinos. Unos, los priístas, suman triunfos electorales en la misma proporción que los otros, los panistas –respaldados ahora por sus aliados los perredistas – ven disminuir su bandeja de éxitos.

En Tlaxcala, el PAN y sus aliados deberían reconocer que algo falla en el engranaje. No es congruente el aparato que moviliza a cientos, miles de simpatizantes, con las tendencias electorales que ubican a su candidata en empete técnico con el abanderado del PRI, Mariano González.

De atropellos con consecuencias irreparables, y vulgaridades –como aquél desliz de los huevos ante la mirada sorprendida e incrédula de Josefina Vázquez Mota – resulta contranatura el mecanismo original con el cual trata de venderse una imagen, insisto, incongruente pues, la campaña parte –y así lo difunde – de los orígenes humildísimos de quien apelando a la conmiseración narra en segundos, el encomiable esfuerzo de su progenitora en la labor doméstica, como la admirable condición de criar a una descendencia más que triunfadora.

Y en esos afanes llego a pensar que la interesada intenta mantener encendida la flama de la lástima en el altar de su patrocinador para obtener de él la solidaridad ante un mundo pletórico de enemigos, creados por la primera y compartidos con el segundo.

Bajo ese principio, esperaría de la candidata, un mensaje con tal acierto que a las masas, acarreadas para escucharle, no les quedara más que vitorear su alianza incondicional ante semejante prospecto de estadista, metida de lleno en el renuevo generacional como una verdadera circunstancia y, no como un logro del portentoso magnetismo, actualmente en un imaginario ni siquiera colectivo, sino de una élite a la cual le urge reformatear su disco duro si su deseo no es llegar al gobierno en una condición más que débil, con una fuerza acotada a tales extremos que su paso por Casa Tlaxcala, dependería lo mismo de la poderosa mano que la sostenga, que de aquellos aliados a fuerzas, dispuestos a desconocerla en la primera oportunidad.

El otro bando

Y es precisamente el factor cuantitativo lo que a Tlaxcala con frecuencia lo coloca en las mesas de negociación, pese a lo amargo que esto resulta para su clase política.

Ello implica que el candidato, con todo y la fuerza que manifiesta a través de no cometer los mismos errores de hace seis años, debe vivir bajo el convencimiento de que cualquier popularidad alcanzada es relativa cuando en diez minutos se decide el futuro de una entidad. ¿Y la campaña?, ¿Y el esfuerzo?, ¿Y las ilusiones? Pues todo ello está envuelto en un indeseable paquete de circunstancias capaz de pasar por alto a la voluntad ciudadana.

Por eso es menester que la firmeza esgrimida como condición para el cambio, logre abatir los temblores de una siniestra, evidencia de la pérdida del control y, causa primordial de sus adversarios para alegar que un eventual dominio tricolor equivale a los tiempos del echeverrismo, omnímodo e intolerante, absoluto y cruel. Qué  casualidad, verdad… la relación de estas cuatro características de los tiempos idos de la aplanadora, con la propuesta de “firmeza”, como mensaje dirigido a la élite en el poder, pero que socialmente puede ser interpretada como el anuncio de la nueva tiranía.

Los electores

Uno y otro bandos debieran priorizar a las capas sociales que los escuchan y no a los principios en los cuales basan sus muy particulares ofertas para convencer a la voluntad popular.

Escuchar las razones de Beatriz mediante las cuales augura la gloria a su partido este cuatro de julio, requiere el equilibrio que le significa la alocución de César, trayendo a la mesa que en un país como el nuestro, no todos jalan para el mismo lado.

Respeto, es lo que merecen los seres de a pié cuyo voto significa la llegada de uno u otro a Casa Tlaxcala. Ni atropellos con muertes incidentales, ni amenazas de nuevas tiranías. Curioso, ambas, arropadas en suaves paños que se describen como propuestas democráticas de avanzada.

Caray.

Los quince días claves para la elección

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Las próximas dos semanas serán claves para los candidatos, pues  en esos días se podrá conocer quién se ubicará a la cabeza en las preferencias electorales.

El proceso electoral en Tlaxcala entrará  el próximo lunes en una etapa definitoria una vez que los candidatos a las presidencias municipales inicien sus campañas.

El proselitismo que se haga en los próximos días en los 60 municipios de la entidad será determinante para que se confirmen las tendencias electorales, pues las encuestas que se realicen a partir de la segunda quincena de junio empezarán a dibujar lo que podría pasar el 4 de julio.

El PRI y Mariano González Zarur tienen el reto de mantenerse en la lucha para recuperar el gobierno del estado, mientras que Adriana Dávila con el PAN y el orticismo reforzarán su trabajo para garantizar la permanencia del blanquiazul en Tlaxcala.

En el caso de Minerva Hernández Ramos, el tiempo ya se convirtió en su principal enemigo, ya que su campaña no sólo enfrenta la quintacolumna que tiene en Convergencia, el PT y en el PRD, sino que sus propuestas de campaña no han podido penetrar entre los electores pese a que son las más consistentes.

Por desgracia, los electores no deciden su voto en función de las mejores propuestas y planes que presentan los candidatos, de ahí que al gobierno llegan los políticos con mejor imagen o los que destinan más recursos.

Según los resultados de la encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica y el periódico Milenio,  el PAN se mantiene a la cabeza en las tendencias para diputados locales y presidentes municipales, medición que se llevó a cabo antes de que iniciarán las campañas para las alcaldías.

Una vez que arranquen las campañas, se podrá verificar si en Tlaxcala habrá voto diferenciado, es decir, que los ciudadanos opten emitir en un sentido su sufragio para gobernador y en otro para diputados y presidentes municipales.

La próxima composición política de Tlaxcala es aún incierta y de la forma en que las diferentes fuerzas políticas se repartan el poder dependerá la estabilidad de Tlaxcala y sino al tiempo.

¡No más proselitismo riesgoso!

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Cada candidato a gobernador debe saber que los pobladores somos frágiles, humanos… si asistimos a escucharlos, lo menos que deben hacer es ser precavidos.


Según Pablo Morales, quien es uno de los asesores de medios de Adriana Dávila, la candidata de la alianza para el progreso (PAN-PANAL-PAC), Roberto Mendoza, el conductor de la camioneta que atropelló a varias personas en la colonia Díaz Ordaz, allá por Emiliano Zapata, “su subió a un pradito” para evitar el choque de frente contra otra de las unidades del convoy que ya se trasladaba a otro acto proselitista.

Morales asegura que esta desgracia es un desafortunado accidente, porque el vehículo GMC Express Van de modelo reciente y propiedad del Comité Directivo Estatal del PAN, se quedó sin frenos, “cuando nosotros arribamos a la unidad, la arranca el chofer, le mete la velocidad como cualquiera lo hace y la unidad se va solita. Intenta pedalearle –el freno– y no responde”.

La muerte de dos personas y las lesiones a otras tres, son el doloroso saldo. Se advierte que el conductor desvió bruscamente la unidad para evitar el encontronazo contra otra camioneta. Así sería la antesala de la tragedia.

Después, deslindes, disculpas, rostros desencajados y, sobre todo la seguridad de que este tipo de episodios no debe repetirse.

Es consecuencia del acortamiento de las campañas. De la insistencia de coordinadores para celebrar múltiples reuniones bajo una agenda llena de factores de riesgo. Cincuenta y seis días no son suficientes para recorrer cientos de comunidades de sesenta municipios.

Domina la velocidad. Los apacibles parajes registran el vaivén frenético de unos y otros candidatos, convencidos de que el pueblo arde en deseos de verles, de escuchar sus magníficas alocuciones, de estrechar sus cariñosas manos.

De hoy en adelante, asistir a una gira de proselitismo debe acompañarse de la leyenda: “bajo su propio riesgo”, como en la carrera de carcachas.

Los pobladores que asisten a mítines son frágiles, son seres humanos. Algunos comparten la ilusión de sumarse a lo que puede ser un triunfo electoral. Otros ni vela tienen en el entierro, pero se exponen por igual. ¿Quién sería capaz de soportar la embestida de una unidad que pesa más de dos mil kilogramos?

La desgracia es el precio que paga un proyecto político por alentar el lado cuantitativo de la promoción, por cumplir con una agenda bajo la presión de múltiples interesados en sumar por sumar, en ganar a toda costa.

¿Y las autoridades, qué papel juegan en este incidente?; ¿Por dónde andaban los responsables de protección civil, de vialidad, de seguridad pública?

Ah, ya se. A estos n les funciona la política de prevención.

¡No más carreras, candidatos!
No tienen derecho de irrumpir con sus discursos baratos y sus camionetas sin frenos en los pueblos que aceptan recibirlos.

Un poco de inteligencia, por favor. Un mínimo de planeación. Un obligado mantenimiento a cada auto utilizado. La revisión permanente del estado de salud de los conductores. No todos tienen las capacidades de quienes sienten sobre sus hombros la presión de las encuestas.
Los cuatro abanderados que buscan la gubernatura tienen que aplicar el freno de la conciencia a sus respectivos equipos. Sabemos de su recio temperamento y su prisa por sumar kilómetros a sus ineficiencias. De sus ganas por afirmar, “si no gané fue por mala suerte, porque visité a tantos miles y comprometí a otros tantos”.

Comentarios

El espacio interactivo que toma en cuanta las opiniones de los lectores fue ayer insuficiente para soportar, por un lado una abundante cantidad de mensajes, pero por el otro, el ataque de hackers que hacen su lucha por perjudicarnos en línea. Hoy, esos espacios ya están repuestos para que los ocupen nuestros amables lectores.

Las encuestas del sobresalto ó, el negociazo de manipular al cliente…

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Con razones de sobra, la candidata del PS a la gubernatura, la emprende contra ciertas encuestadoras al servicio de quien paga porque le endulcen el oído.

La descalificación que de ciertas encuestas hace la candidata del Partido Socialista, Rosalía Peredo Aguilar, exhibe la calidad mercenaria de empresas como Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE), “se venden al mejor postor”, sostiene la abanderada, cuyo papel en la elección del cuatro de julio cobra relevancia, pese a ser señalada en la encuesta de GCE como el proyecto más débil de los cuatro en pos de la gubernatura tlaxcalteca.

El dicho de Peredo, acaso contendría el despecho de quien es señalado como poco competitivo. Sin embargo, es de conocimiento público por plumas como la de Raymundo Rivapalacio, que la alianza perversa Televisa-Milenio-GCE, usa a las encuestas para aderezar el manejo de imagen de los candidatos a quienes se extorsiona con no aparecer en las pantallas del consorcio en caso de no contratar los servicios de la citada encuestadora.

En Tlaxcala, lo curioso es que el GCE no esté al servicio del PRI, como ocurre en las restantes entidades federativas que irán a las urnas el cuatro de julio. El primer ejercicio publicado hace un par de semanas hablaba de una ventaja de cuatro puntos en intención de voto del priista Mariano González Zarur, sobre su oponente la panista Adriana Dávila Fernández.

La misma empresa encuentra un crecimiento de cuatro puntos y ayer, asegura que la albiazul ya logró una ligera ventaja sobre el tricolor. Mientras ello ocurre, otra firma, Abundis –de singular aprecio entre grupos heterogéneos – encontraba que el priísta acumulaba una ventaja de ocho puntos sobre Dávila.

El estudio, publicado por el diario Síntesis, fue descalificado por la abanderada panista. La aparición del inusitado empate técnico, mediante el estudio de GCE dirigido por Liébano Sáenz, es una fotografía de las argucias de la amañada trilogía (Televisa-Milenio-GCE) para contraatacar, buscando el beneplácito de quien afectada por una consistente verdad ha de recurrir, “a la ayuda de profesionales” pero no en el terreno demoscópico, sino más allá; en un escenario que combina la mediatización con el ilegítimo propósito de ganar millones para echar porras en sus medios.

En declaraciones hechas hoy miércoles a La Jornada de Oriente, el abanderado priísta, Mariano González Zarur, insiste en ir arriba en las preferencias electorales, en un promedio de ocho a diez puntos. Y así, estima, llegará a las votaciones, cuando se de un ambiente de nula competencia.

Creo que las campanas al vuelo, mostradas por el divo, deberían ser tomadas por sus asesores como la recurrente esquizofrenia de quien ha de repetirse en distintas formas y con espejos pagados por él, lo portentoso que le resulta el narcisismo, cuando se encuentra con su verdadero yo, ese que no atraviesa por cambio alguno, y conste que esa era una constante en su actualizada promoción.

Es odioso que en este intercambio de desplantes, los engañados resultemos nosotros los mortales votantes de quienes dan por descontado que iremos a despositar nuestro sufragio a favor de alguno de estos arrogantes.

Junio, no más chivo en cristalería; aplicará la ciencia electoral Calderón-Ortiz

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En esta elección, el factor Rosalía Peredo, pesa cada día más. Va a llegar al final y cómo les va a complicar las cosas a los que ya hasta repartieron puestos.

Ahora que las encuestas son como las llamadas a misa (la expresión original se refiere a las mentadas) uno tiene que tomar los resultados como de quien vienen, y a lo mejor interpretarlas de acuerdo con autoría, momento y congruencia.

Digo, si no tuviésemos contrastes  tan marcados, como ocurre con la encuesta de Abundis (Síntesis) que da una ventaja de ocho puntos al priísta Mariano González y la de Gabinete de Comunicación (Milenio) que coloca a la panista Adriana Dávila Fernández, con una ligera ventaja sobre el tricolor, considerada como un empate técnico, podríamos confiar más en estos ejercicios, devaluados al paso del tiempo y, eficientes según el impacto mediático que causen.

En lo personal, ampliaría el abanico de los recursos técnicos, humanos y financieros, con los que cuenta cada abanderado, y luego aquellos, si se manejan con esmero y conocimiento, pues irán sumando las milésimas y centésimas necesarias para hacer una diferencia, o sea, el triunfo en las urnas.

Me llaman la atención los niveles alcanzados por Mariano. Sé de su disgusto porque lo consideremos el divo en esta obra, pero es precisamente por su temperamento de primer actor que ha logrado conmover a una cantidad importante de militantes y simpatizantes, determinados a jugarse el todo por el todo, con tal de que este llegue a ocupar la casa de gobierno, localizada en Tizatlán.

Su campaña concentra una contundente mayoría de activos en su promoción y, deja de lado los liderazgos en municipios y distritos electorales, en grupos importantes o concentraciones pequeñas. Ahí está fallando el equipo marianista. Todo lo apuestan al triunfo en la gubernatura como si una eventual ventaja en las urnas fuese acompañada de la fuerza necesaria para considerarse un gobernador fuerte, con bases sólidas.

Es curioso, pero en el caso de Adriana Dávila, el nivel de conocimiento que la gente tiene de ella es mucho menor que el de Mariano. Sin embargo, el orquestador principal de su campaña: Héctor Ortiz, ha dedicado tiempo a la confección de un rompecabezas mediante el cual su estrtuctura, el orticismo va por cuanto sufragio ande por ahí, lo mismo en carácter ideciso que, como un pobre decidido a convertirse en activista porque los estímulos lo convencieron.

Y vea si la riego. Cada uno de sus líderes ocupa una candidatura a través de alguno de los partidos, pequeños pero con amplias posibilidades de conservar el registro. Nombres como los de Orlando Santacruz, Felipe Morales e Irma Izozorbe, copan al PAN; pero otros como Margarito Pérez Carro y Jaime Montiel (ambos del feudo de Daniel Herrera Murga) hacen lo propio en el Partido Socialista (PS). En el Partido Alianza Ciudadana, puede usted ver nombres realmente emblemáticos en la baraja orticista, lo mismo que en Nueva Alianza, donde los compromisos obligaron al director de la orquesta a mover personajes cercanos y, hasta ponerlos a competir en otros partidos.

Es cierto, proyectos como el Partido Liberal, se la juegan con Mariano. Los seguidores del enfurecido Rubén Flores Leal , todavía líder moral de Convergencia hacen lo propio, pero en forma abrumadora, los mismos nombres de personajes incapaces de despojarse de una imagen nefasta como priístas, son la apuesta de Mariano en el lado complementario de su campaña (insistimos esta no solo consiste en la de gobernador).

Pasemos por alto las cifras arrojadas por encuestas. Supongamos que la elección consolida su división en tercios. Pues hay un fiel de la balanza. Se llama Rosalía Peredo Aguilar. Aunque el alcance logrado con su modesto partido, el Socialista, no podría bajo una lógica real competir contra los partidos nacionales, a final de cuentas contará con varios miles de votos, nada despreciables cuando la diferencia  la hacen cientos.

Persistir como una alternativa más en la boleta lleva a los participantes al extremo y los despoja de votos por casualidad. Algo me dice que Peredo llegará al final. Es meritorio, sí señor y demuestra que en esta vida no todos se rigen por el pragmatismo. Creen en algo y se mueren en ese propósito.

Ahora, tomando en cuenta  la resta que significa el PS hasta el cuatro de julio, firme, incluso creciendo, nos obliga a ecuaciones, claro, complejas, en las cuales pueden apreciarse factores de adición –como los liderazgos regionales sumados a la causa de Adriana Dávila – y de sustracción –como los viejos y antipáticos priístas que como hongos se adhirieron a la causa marianista -.

El resultado no es tan difícil de advertir. Y las encuestas, como puede usted ver, salen sobrando.
Por cierto, a partir de junio, según el complejo mapa electoral del adrianismo, la campaña va a ascender a la verdadera alianza Calderón-Ortiz, con métodos infalibles, anuncian sus operadores. ¿acabó la etapa de los chivos en cristalería y las gallinas con tremendos huevos? Yo creo que habrá acabado la improvisación y, comenzado la aplicación de la tremenda fuerza que significa la ciencia electoral en su máxima expresión.

Hasta con aliados perredistas haciendo campañas paralelas.

Del pelito Luévano-Cervantes, muchos pendientes por aclarar a las familias de Tlaxcala

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Así, como ocurre en los pleitos de comadres, los sombrerazos de Gregorio Cervantes y de Jesús Luévano, descubrieron hilos conductores que podrían llevarnos a otros niveles de información sobre el penoso asunto de los secuestros.

Al margen de la delicada disputa por la Universidad Metropolitana de Monterrey campus Apizaco –que derivó en un pleito de orden civil – entre los empresarios Gregorio Cervantes Serrano y Jesús Luévano Escalona –actual secretario de Desarrollo Económico (Sedeco) – deben esclarecerse señalamientos muy concretos, producto del lógico odio entre ambos socios de dicho plantel de educación superior.

1.- Los dos sicarios que en marzo anterior levantaron a Luévano Escalona cuando este salía de su domicilio en la capital de Tlaxcala fueron capturados por agentes ministeriales, quienes montarían un complejo operativo gracias a que con antelación se enteraron de cada detalle en torno al plagio con intenciones de desaparición, según nos lo confiaron fuentes de fiar.

2.- Tal logro de inteligencia corresponde al aparato con el que cuenta el gobernador Héctor Ortiz –quien se libraría de un atentado la semana anterior en la Ciudad de México. Y sería precisamente el mandatario quien alertó a Luévano. Entonces, con información vital, fue posible usar al propio Jesús como carnada, aunque segundos después intervino personal de élite de la Procuraduría General de Justicia (PGJET), detuvo a los sicarios y obtuvo de ellos la confesión respecto a la autoría intelectual del frustrado plagio, misma que recayó en el empresario Gregorio Cervantes Serrano.

3.- Pero el rector de la UMM asegura que a los sicarios presuntamente pagados por él, la confesión que revela su responsabilidad les fue arrancada mediante tortura.

Tortura es una palabra clave en este escándalo. Si fue mediante ella como se arrancó la confesión a los sujetos que hoy se encuentran encarcelados, el procurador, Pedro Flores Vázquez, lo tiene que aclarar, porque decenas de familias, víctimas de secuestros en el pasado, se sobresaltaron al conocer la forma como Jesús Luévano, fue levantado, pues coincide con episodios muy parecidos, que hace años cambiaron dramáticamente su vida.

Un pleito entre compadres sacó detalles a flote, de lo que puede ser el hilo conductor hacia el esclarecimiento (extemporáneo desde luego) de dolorosos casos de plagios, varios de los cuales culminaron con la muerte de las víctimas.

La administración Ortiz tiene la obligación de aclarar e informar a los tlaxcaltecas todo lo acontecido en este frustrado secuestro, pues en la misma forma como Luévano fue avisado de lo que sería su infortunado destino, todos, sobre todo las familias ricas –debido a que son claro objetivo de secuestradores – tienen el derecho de ser advertidos, a tiempo, y así puedan poner a salvo su integridad.

Pleito de compadres y algo más

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El orticismo dará la lucha para ganar el ayuntamiento de Tlaxcala, para ahí dar refugio a los principales colaboradores del gobernador Héctor Ortiz.


Que Jesús Luévano Escalona, viva bajo una permanente sospecha de ilicitud en sus decenas de negocios es asunto tan trillado, como los temblores de la mano de Mariano (nada más cuando se estresa…), pero que riña con su compadre del alma Gregorio Cervantes Díaz, por insignificancias como la camionetota y la centaviza ofrecida como cohecho al ¿médico?, y depuesto alcalde de Apizaco, para que este inclinara la balanza en tremenda licitación de un pedido de asfalto, eso sí me parece motivo para que el gemelo de Joaquín Sabina, solicite una licencia temporal al cargo de secretario de Desarrollo Económico (Sedeco), enfundarse uno de sus cuarenta trajes de buzo (Greg Cervantes ha de tener 50) y dirigirse a la Antártida a buscar tesoros, por lo menos lo que resta de la administración.

Si la mala vibra es una insistente compañera de Luévano, ¿por qué cedió a la tentación de hacer negocios con un alcalde de plano tan corrientito. Si la oportunidad que le dieron para ponerse atrás de un buen escritorio, nada más le demandaba un comportamiento decente. Pero no… ya ves, así como el gato gusta de andanzas nocturnas para conseguir pellejos (es que ya se hartó de comer wiskas), el único funcionario que maneja él mismo alguna de sus Humers, tropezó con lo que podemos entender como voracidad en el año de Hidalgo.

Y ante el inminente arribo de Gregcerv a la próxima legislatura, ya podemos ver cuál de los tres grandes amigos, dos de veras ricos y uno…  haciendo la lucha en su consultorio, es el que pudo conservar incólume su plumaje (que en el caso de los compadritos, créame sus plumas son de oro de 24 kilates).

Acabar con la tenencia, ¿en serio?

Espero que no sea nada más una estrategia de campaña para ganar puntos, porque la propuesta de Mariano González Zarur y de Minerva Hernández Ramos, de suprimir el pago de impuesto sobre tenencia vehicular, suena a necesidad de reflectores.

Claro que miles de automovilistas verían un alivio a sus bolsillos si fuera desplazado el pago aquél, pero, ¿y qué pasaría con los raquíticos ingresos del gobierno, dependiente hasta en 96 por ciento del gobierno federal?, ¿Nos cobrarían con malos servicios y peores modos de su burocracia  la falta de un dinero al que renunciaron por ganar unos cuantos puntos a semanas de las votaciones?

Y la capital para quién

Si bien la lucha electoral se centra por obvias razones en la gubernatura del estado, lo cierto es que para el PRI y el PAN la capital está convertida en la cereza del pastel, pues los primeros intentarán por todos los medios mantener ese municipio en sus manos y no permitir que alguien más lo gobierne.

Sin embargo, el PAN a través de la alianza Por el Progreso de Tlaxcala o mejor dicho el orticismo buscará gobernar la capital del estado, para lo cual ya trabaja y opera para derrotar al PRI y así arrebatarle esa posición, la cual será utilizada para dar refugio a los seguidores más cercanos del gobernador Héctor Ortiz.

¿Quién es ese que anda ahí?

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Quién busca inflar encuestas rumbo a la gubernatura y la fiesta donde Mariano González recibió apoyo económico para su campaña.

Aunque en Tlaxcala casi nadie sabe de él, lo cierto es que ya se le ha visto y su presencia ya genera sospechas, pues cuando aparezca publicada su encuesta se conocerá que candidato o coalición lo contrató.

Se trata de José Centeno, un personaje que dice ser el responsable de una empresa denominada Datamática, cuya función principal es la realización de encuestas.

Se sabe que el mencionado personaje dice a sus clientes que su despacho es filial de una empresa argentina especializada en estudios demoscópicos, lo cual es falso.

José Centeno ya se le conoce en Puebla, pues durante el proceso interno del PRI para elegir a su candidato al gobierno de estado trabajó para el aspirante Enrique Doger Guerrero.

Los resultados de sus estudios siempre beneficiaban al ex rector de la UAP y buscaban contradecir las tenencias de posicionamiento e intención de voto que otras casas encuestadoras serias revelaban y que ponían a la cabeza al actual candidato priista a la gubernatura de Puebla, Javier López Zavala.

Y la pregunta es obligada, ¿quién en Tlaxcala necesita los servicios de José Centeno para salir con una encuesta que diga que va arriba en las preferenciales electorales?.

La respuesta se conocerá muy pronto, pero desde hoy le comento que los resultados de ese estudio serán poco creíbles.

Y para justificar mi afirmación le doy a conocer la carta que los representantes de Datamática  hicieron llegar a un columnista del periódico Milenio.

“María Jimena Rodríguez, ejecutiva de Relaciones Institucionales de la empresa Datamática, especializada en estudios demoscópicos, envió una carta a esta columna en la que explica que:

“Debido a las constantes publicaciones durante el año 2008, 2009 y lo que transcurre del 2010 en diferentes medios de la Ciudad de Puebla, México; en los cuales se mencionan informes y estudios realizados por Datamática… informo que Datamática NO DIFUNDIÓ ningún estudio, ni dio a conocer datos para ser publicados en ningún medio de ningún departamento del país mexicano.

“Por tal motivo es que solicitamos a los medios que difundieron esta información, no realizar nuevas publicaciones a nombre de nuestra empresa sin antes verificar que tal información fue difundida por Datamática.” Los interesados deben comunicarse a datamatica@datamatica.com.ar, o llamar al +52.55.5018.11663 de Buenos Aires.

Y pasando a otra cosa, le comento que el martes por la noche viajó a Puebla Mariano González Zarur, candidato de PRI al gobierno de Tlaxcala. Asistió a la casa de Jorge Estefan Chidiac, donde dicen se pasó la charola a los asistentes para apoyar su campaña y la de Javier López Zavala.

Según la columna del periodista Ricardo Morales que se publica en diferentes medios de Puebla, a la lujosa residencia, ubicada en el fraccionamiento La Vista, arribaron el gobernador del estado, Mario Marín Torres; la presidenta municipal de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz y empresarios poblanos.

El objetivo fue el financiar políticamente a los dos proyectos, que a partir de ahora van de la mano y que tienen como único fin, que el PRI conserve el gobierno del estado de Puebla, y sume dentro de las joyas de la corona la gubernatura de Tlaxcala.

El columnista reveló que : “La voz cantante la llevó Jorge Estefan Chidac, el anfitrión del evento, quien solicitó el apoyo a favor de los dos aspirantes de Puebla y Tlaxcala, ni el gobernador Marín ni la alcaldesa Alcalá fueron insensibles al llamado del expresidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados”.

El apoyo no se hizo esperar y dicen que Mariano regresó a Tlaxcala no sólo contento, sino con recursos para enfrentar  la batalla de batallas el próximo 4 de julio.

El relativismo moral y la Ley Moreno Barrón, ¿quién gana?

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Su lucha es por instaurar el absolutismo, es decir la colusión entre autoridades civiles y, religiosas cuyo fin sea lograr lo que a las primeras conviene. Vamos derechito al Medioevo.

En Tlaxcala no hay registro de algún ministro religioso con la voracidad que exhibe el actual obispo católico, Francisco Moreno Barrón. Y cómo no si somos como un campo lleno de frutos sobre el suelo a los que sólo falta recoger. El ex arzobispo de Guaguari advirtió este martes al presentar su muy personal y arbitraria tabla de mandamientos -con los que se permite meter la nariz en asuntos electorales – que no debemos correr el riesgo de caer en el relativismo moral, es decir pragmatismo, o para hacerlo más accesible, la conducta que se asume para sortear el destino de cada cual según la circunstancia que le toca.

Su ambigüedad es exquisita. Niega como buen religioso (al menos en apariencia) ser un desafiante del artículo 130 que, priva a los sacerdotes de la posibilidad de proselitismo por un partido o candidato, pero en cambio, condena en alguno de los once mandamientos de la ley Barrón, el que los aspirantes a autoridades no profesen su fe, el que apoyen las novedosas sociedades de convivencia que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo y en el peor de los casos, cae en la tentación del juicio sumario que ordena la prisión moral a quienes decidan no votar, pues para él, abstenerse del sufragio equivale a un “pecado social”.

Es una maravillosa e incansable máquina combativa de su versión de relativismo moral, haciendo todo lo que pueda para conformar el celestial esquema que para él sería el absolutismo, es decir la colusión entre autoridades civiles y eclesiásticas que permitan a las primeras el entorno más conveniente, mientras las segundas disfrutan del cielo en la tierra por cuanto a prebendas, disfrutan del paraíso que les permitió exterminar mediante la Santa Inquisición a todo aquél con valor para atreverse a discernir.

Moreno Barrón no pudo llegar a mejor lugar para abrir su maleta de artificios y ganar como no lo hace la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). Es que una sociedad tan dada a sus desenfrenos demandantes de indulgencias (lista su tarjeta dorada de American Express) tiene la necesidad de un administrador de sus demasías. En su peculiar lenguaje, el gobernador Tulio Hernández Gómez, describió en su momento lo que para su filosofía era el relativismo moral: “tanta democracia nos partió la madre…”

O sea, somos una sociedad llena de excesos que necesita a su mesías –aunque según dicen tenga nexos con la Familia Michoacana – para que venga a mostrarnos el camino para la salvación simulada, pero, con un método (para medrar) perfectamente sincronizado.

Si somos incapaces de conducirnos con ética (discernir en forma independiente y personal sobre bien y mal) entonces qué mejor que obedecer cual corderos a la moral que nos llama el sistema oscurantista y retardatario que se rige bajo la ley Barrón.

Nada más que a los autores de semejante exceso se les olvida que si espiritualmente somos incapaces de aprovechar las libertades que nos otorga el relativismo, es por la información a medias que nos aportan los ministros religiosos que, haciendo gala de dichas ambigüedades, por un lado nos condenan por ser unos imperfectos émulos de Juan Diego, pero por el otro no tienen empacho en devorar nuestra comida, beber nuestro vino y abusar de nuestras mujeres y nuestros hijos.

Entonces, los directamente responsables de la crisis moral (que le pega a ellos porque aplicarla se ubica en su potestad) son tan hábiles que hacen lo imposible por salvar a las almas que ellos mismos dejaron perder. Hoy, por ejemplo no se tocan el corazón para exigir que los futuros gobernantes profesen su fe, o llaman pecadores a quienes decidieron no ejercer su derecho de votar porque nadie sencillamente los convenció. Señores, el reculamiento social a niveles infernales de moralidad por conveniencia se aplica con descaro y desafío al artículo 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Estoy cierto que la ley Barrón aplica para la feligresía convencida de las parcialidades (incluso adentro) de su creador, pero apelo a la conciencia tlaxcalteca para rechazar semejante exceso. Ni siquiera evoco al amado legado de Benito Juárez García, para llamar a la cordura a los mesías apócrifos, como éste que nos enjareta una tabla con once mandamientos, pero le pido que lea con lupa el inciso “E” del artículo 130 de la Constitución.

Eso sí, es de reconocer la creatividad y lealtades del respetable monseñor don Francisco Moreno Barrón, porque su preocupación por sacarnos del limbo ético en el que nos encontramos es, claro el reflejo de los buenos propósitos de todo ministro de fe. Mas con el mismo reconocimiento a tan admirable personalidad, he de recordarle que el atentar, una tras otra contra nuestra inteligencia, colocándonos en el redil que a él y a sus amigos les conviene, es un verdadero pecado pues, atenta contra la moral que los superiores de él habrían de aplicarle, ya que en un esquema con tales niveles de ventaja, lo más probable es que aborten sus propósitos.

Amén.

Dejar el proceso electoral en manos de la Virgen: Obispo; ¡¿Qué?!

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Pese a las claras restricciones constitucionales que debe acatar todo ministro de culto, el obispo católico de Tlaxcala, propuso dejar las votaciones en manos de la Virgen… como no hay instituciones…

Será que las instituciones mundanas regidas por la Ley andan de cabeza, en esta fase rumbo a los comicios del cuatro de julio que, otra institución pero de fe, ya decidió –como siempre – meter su cuchara mediante verdaderos despropósitos.

Una nota publicada por un periódico local dibuja el sombrío planteamiento injerencista al que apela el obispo católico de Tlaxcala, Francisco Moreno Barrón, quien argumentó ante una abundante feligresía una acción que debe pasar por el escrutinio de la autoridad: “dejó en manos de la Virgen de ese templo (de Ocotlán) la jornada del cuatro de julio próximo”, sostiene esta información que aparece bajo la firma del reportero Antonio Guarneros.

“Necesitamos que la Virgen se haga presente para que haya una amplia participación ciudadana y no sean unos pocos los que vayan a las urnas…”, es parte de lo que expresó el ministro católico.

¿Qué significa la presencia de la Virgen en un proceso electoral?

La Virgen de Ocotlán, en tanto un concepto etéreo, engloba un estado de ánimo al que con facilidad manipulan las intenciones (ocultas), los encargos (de absolución) y la pretensión (de multiplicar los votos amigos) de un personaje que ladinamente oscila entre lo sacro y lo legal para no incurrir, o al menos intentarlo, en la vulneración del artículo 130 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Moreno Barrón tiene la obligación de contener su propuesta de entregar el proceso electoral a un concepto etéreo absolutamente parcial que, en todo caso refleja el pensamiento sólo de una parte de los habitantes, los presentes en el discurso del prelado, pero al masificarse por escrito en la nota principal del diario de mayor circulación, adquiere una connotación de desafío al citado artículo.

El involucramiento de la Virgen en el proceso electoral, nos remonta a actos en los que la diócesis hace equipo con el poder ejecutivo de Tlaxcala, por ejemplo en el montaje de una exposición de arte sacro en el Museo de Arte local, el cual atropelló a una muestra pictórica con cartel internacional, cuyo exquisito contenido entre divino y sensual, sencillamente se mandó lejos de un estado donde intenta co gobernar el líder de los católicos, con la perversa complicidad de una autoridad que paradójicamente funda sus acciones en orígenes liberales.

Con ese antecedente de complicidad entre dos de los corporativos más poderosos en el estado, “dejar el proceso en manos de la Virgen”, deviene en un enunciado con elevada dosis de perfidia, donde se manipula a potenciales activistas cegados por una devoción extrema y una obediencia omnímoda al deseo, poco nítido de quien habrá con este logro, de conseguir valiosas prerrogativas de quien apuesta a proyectos de derecha y ultraderecha el futuro del estado.

En consecuencia hay una franca violación al inciso “E” del artículo 130 constitucional: “Los ministros no podrán asociarse con fines políticos, ni realizar proselitismo a favor o en contra de candidato, partido o asociación política alguna”.

Moreno Barrón no tiene más alternativa que ceñirse a la Ley, pero si su función se da en un estado sin tal, debería respetar eso que en su ámbito suele llamarse “el valor de la verdad”, para renunciar a la pretensión, cada vez más popular, de exigir una parte de la tajada del pastel en cuya cocción participa, no como un aliado en calidad de ciudadano, sino como un sujeto que se sirve de un medio de comunicación escrito para masificar ideas que benefician a una causa en la política, mas no a la colectividad en general.

El obispo debería hacer votos de discreción, pues según vemos, está empeñado en vender la idea de la Virgen a los devotos con credencial, como una propuesta que atropella a los creyentes que también simpatizan con causas políticas distintas a la que impulsa el obispo. Su actitud alienta una exclusión espiritual recurriendo al fetichismo como una muestra de propósitos retardatarios.

Corrupción en Santa Ana en obra pública

Qué raro, verdad, que en el municipio donde el diezmo ya no es suficiente, la obra pública sea utilizada para cobrar una nueva y arbitraria cuota a los constructores. Si no le entran con el 15 por ciento del valor del presupuesto asignado, sencillamente no les pagan.

De nombre Jair, el director de Obras Públicas de Chiautempan, tiene mucho que explicar al Órgano de Fiscalización Superior (OFS) y, a las comisiones de Finanzas y de Obra Pública. Cómo es que hasta firma pólizas de ese quince por ciento. Seguramente el alcalde recibe su parte, así que su mínima obligación es ofrecer una explicación de por qué en su ayuntamiento se permite semejante abuso.