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Archiv para abril, 2010

Gira con Calderón, ¿evaluación de la campaña de Adriana?

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Para que no haya testigos, el gobernador prepara su maleta, pijama, pato de hule y cepillo en forma de pluto y, claro el pasaporte para que lo integren en la reunión evaluatoria organizada por Calderón.

Dice el gobernador Ortiz que, el Presidente lo invitó a viajar con él por Alemania, en una gira de trabajo que comienza el dos de mayo. Y también afirma que irá nada más con su maleta, o sea, sin molestas compañías que lo vayan a incomodar frente a Calderón.

1.- La decisión del mandatario, de llevar nada más la Samsonite donde guarda pijama, patito de hule y cepillo de dientes con forma de pluto, ah, y un par de chones extra grandes, equivale a señalar que su secretario de Desarrollo Económico, Jesús Luévano, o no es de su confianza –para invitarlo a codearse con el presidente Felipe Calderón – o de plano sus habilidades no embonan en esta occidua etapa de su gobierno.

2.- Viajar sólo es un claro mensaje a sus colaboradores. Ninguno le merece ya su confianza. Ve por sí mismo y ha dejado atrás la delegación de funciones, el compartir hoteles, restaurantes y hasta amigos, como alguna vez lo hizo con Daniel Herrera Murga (sí, el mismo que obligó a Margarito Pérez Carro, a traer su zapato caminando como perro, luego que lo arrojó lejos del bar del Melía madrileño donde se ponía chachalaco).

3.- Es un reflejo del protagonismo, obsoleto a estas alturas, que le ha impedido actualizar su disco duro, y en consecuencia, lo muestra entregando él mismo apoyos a los viejitos, becerros a los productores y a lo mejor hasta juguetitos a los chamacos, hoy en su día.

4.- La soledad de Ortiz es  la única alternativa de compañía con la que cuenta. La que le lleva a delicados cuadros depresivos. La que va de la mano de sus costumbres obsesivas, al grado de regalarle singulares lapsos sicóticos. La que reserva para sí momentos auto flagelantes que le traen el recuerdo de los que le quisieron y por causas del maldito poder hoy lo malquieren.

Del cúmulo de temas que a partir del dos de mayo será posible hablar en corto con el presidente de los uniformes militares extra talla, hay uno que sobresale: el centro de distribución de PEMEX.

Según el gobernador, Calderón ya dio su visto bueno al proyecto y, ahora falta la cuestión técnica, lo que corresponde a los ejecutores de la paraestatal, quienes ya cuentan con las 500 hectáreas en la zona de Atlangatepec-Hueyotlipan, para que ahí se asiente el coloso donde harán de generarse alrededor de cinco mil puestos de trabajo.

Pero el viaje a Alemania tiene también la intención de promover al estado; de atraer inversiones a las cuales se les programe en un clúster, mismo que atiborrará en la Samsonite aquella en cuyo interior también ha de procurar traerse la promesa de inclusión en el gobierno federal.

Esta gira, más que oportunidad para promover los atractivos tlaxcaltecas, tiene forma de acción evaluatoria respecto a la campaña de Adriana Dávila Fernández, la candidata panista-panalista (y orticista a fuerzas). Y condicionó el viajar sin compañía para que luego no se filtren cosas como aquello de que el Cisen espía a Ortiz y colaboradores, cosa rete falsa (sí porque además también espían a Mariano y a Rosalía, y a Minerva).

A una semana que inicien de manera formal las campañas de proselitismo, ya comienza a sentirse el vacío que, en este caso genera el viaje orticista por el viejo continente,  en un contexto nada cómodo, al grado que será preferible dejar en casa a la bola de chismosos personajes cercanos y no tan cercanos.

Fíjate, de las indiscreciones de esos tipos, ahí tienes la llamada de José Guadalupe, confirmando que ya se encontraba listo el material denostativo contra Minerva.

De esas mismas indiscreciones, todos los detalles del bodorrio del milenio y, hasta el número preciso de autobuses comprados por el siniestro Víctor Cánovas, a quien no acogieron con cariño en el consejo de administración de ATAH, por mamón y prepotente.

Por mensos, se quedan en casa. Boquiflojos, chismosos y torpes.

Justos pagan por pecadores, porque por ejemplo, Chucho Luévano bien que sabe de un lugar en Hamburgo donde te sirven tal clase de cerveza de chocolate que, Dios guarde la hora. Ni modo, se tendrá que quedar a hacer planes con su compadre el candidato del Verde a diputado y ex tesorero de Apizaco, el contador Cervantes. Ora, en un arranque los dos son capaces de rentar un F-5 y le caen a Ortiz con paracaídas. Así se las gastan.

Otra de golfos

En el PRI, premiaron la (in)eficiencia de Linda Marina Munive, la presidenta del peor fracaso electoral en 2006 con una plurinominal. No cabe duda de que en política, entra más infame se es, mejor destino tienes.

Ya sabes, las demás pluris tricolores, para Lorena, Ubaldo, para la mujer fatal del Verde y, para el cenecista-orticista (im)Perfecto Xochipostequi.

Y así quieren ganar.

Canibalismo entre mapaches

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¡Por favor!, los mapaches-raterillos de credenciales y de urnas, son de la prehistoria, hoy, espían, regalan, convencen, posan y se multiplican, son ancianitos, campesinos y hasta amas de casa.

El pretendidamente gracioso tema de los mapaches y, la recompensa de 10 mil por cada uno de ellos, es una burla a la inteligencia de los tlaxcaltecas. Primero, el gobernador afirma que en cada elección, “de otros estados” viene este tipo de especímenes. Es decir, locales no son.

Luego, el mandatario, sin rubor alguno, declara que habrá de “ponerse de acuerdo” con el Instituto Electoral de Tlaxcala (IET) para contar con una bolsa suficiente que cubra esos 10 mil por mapache.

Oiga, vivimos nuevos tiempos. Aquellos mapaches sustractores de credenciales del IFE, raterillos tras boletas electorales, ofertores de diversas sumas para comprometer algunos votos, todos ellos son prehistoria.

Los mapaches de hoy disponen de aparatos de inteligencia que van más allá de sorprender a un animalejo cleptómano. Ojalá, por tanto, que la recompensa de diez mil pesos se sostenga cuando algún ciudadano presente pruebas sobre los métodos modernos de la mapachería electoral.

1.- Inducción. Cuando el gobernador Héctor Ortiz Ortiz, entrega apoyos en efectivo a los adultos mayores de Tlaxcala, se asume como todo un personaje mesiánico que comparte con los pobres ancianitos los dineros oficiales. Aún más, se hace fotografiar abrazado de personas mayores, justo al momento en que le retribuyen su agradecimiento por dichas entregas. El hacerlo de manera personal y difundirlo profusamente en los medios de comunicación, a unas cuantas semanas de los comicios es un acto reprobable que da a quien entrega dinero en efectivo la imagen de un mecenas de los desposeídos, siendo que tal entrega proviene de determinados programas de carácter social. Por tanto puede considerarse un acto de mapachería. Así que es una contradicción ofrecer diez mil pesos por la propia cabeza de uno.

2.- Compromiso. Entregar ganado a nueve semanas de la elección implica la reafirmación de los compromisos de grupos rurales de promoción de una causa. Esta acción pudo realizarse seis meses atrás, pero entonces no era tan conveniente como ahora.

3.- Espionaje. Al parecer, el Centro de Información y Seguridad Nacional (Cisen) incrementó su presencia en Tlaxcala para monitorear las acciones del mismísimo gobernador. Tienen la intención, según lo filtró la propia Presidencia de anticiparse a cualquier acto de traición a la causa llamada Adriana Dávila. ¿Acaso no es el uso de recursos oficiales para instalar un mecanismo  que infunda temor a Ortiz y sus colaboradores?, en otras palabras, unos mapaches salidos de Los Pinos, andan de mirones en la tierra de los magueyes.

4.- Engaño. Mentir en una forma tan directa, tan descarada, irónica, acompañada de risas, es un espantoso nivel de engaño hacia un colectivo, utilizando a los medios de comunicación masiva. Ofrecer una recompensa para capturar especímenes cuya actividad se deja a la imaginación es acto que no me mueve a erigir un monumento al responsable. Lo peor es que haya medios bien intencionados que reproducen fielmente cada palabra de un ¿político? Que incluye a este recurso en cada paso que da, en cada frase que lanza, en cada invitación que formula.

5.- Complicidad. Dinero en efectivo, casas, materiales, ganado… todos estos regalos en la víspera de la elección genera un compromiso colectivo de complicidad que, diluye cualquier iniciativa para denunciar formalmente, pues habría que iniciar miles de averiguaciones previas. Dese la anciana que abraza emocionadamente a quien la beneficia, hasta el labriego que limpia sus lágrimas con su descolorido paliacate, emocionado porque le dieron sus vaquitas, o el ama de casa que grita de felicidad cuando le entregan su tinaco rotoplas, pues todos ellos son parte de una pachanga que frente a la cámara del medio “bien intencionado” muestran su rostro conmovedor, pero ante los responsables de hacer el reparto, no ceden un ápice para exigir lo que “por ley” les corresponde.

Bajo tales circunstancias, los principales mapaches que operan en Tlaxcala son dos, intocables, impunes y muy encima de cualquier autoridad. Responden al nombre de gobierno federal y gobierno estatal. ¿Quién da diez mil por llevarle a cualquiera de estos dos?

Por favor, hasta las alocuciones jocosas deberían actualizarse. Mapaches….

Hay de pejes a pejecillos…

Recuerdo cuando Arturo López Obrador mendigaba al grupo de Minerva Hernández Ramos,  dinerito para la gasolina, y a la dirigencia, dinerito para la comida y, a quien podía le enterraba el diente, ya sea como candidato a diputado o como incompetente e inmerecido representante del gobierno legítimo, encabezado por un personaje diametralmente distinto a este bicho.

Pero este, dejó las tierras tlaxcaltecas y le salió lo priísta. Hoy se le ve mendigando dinerito al candidato priísta al gobierno de Puebla, Javier López Zavala, quien dice que lo va a usar para amainar el impacto del voto perredista a favor de Rafael Moreno Valle.

La promiscuidad de los panistas-priístas

Dentro de la promiscuidad de los políticos, ahí tiene usted a Víctor Cánovas, metido de lleno en la campaña de Moreno Valle, pero sin dejar de darse la oportunidad de apoyar, en el otro lado del ruedo a Juanito Taylor, abanderado priísta a la alcaldía de San Pedro Cholula, de la familia del grotesco David Taylor Torres, el cuate que inicio, con el sexenio, la construcción de la carretera a Calulalpan y, ya próximo a terminar el régimen, le sigue sacando jugo a tal concesión.

Los golfos de la política ó, a los que les llegó sin esperarla…

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Resulta que Lorena Cuéllar es la única con chamba segura en la próxima legislatura, ah, y en eso anda Ubaldo… creo que no tienen vergüenza.

De la que se libró Lorena Cuéllar, al no ser ungida candidata del PRI a la gubernatura; de enfrentarse a los gobiernos federal y estatal, en perversa alianza, hoy solo tiene que esperar el paso de las semanas para convertirse en diputada local.

Parece que Cuéllar aprendió que en política es de sabios poner los huevos en varias canastas, para no perder todo, como le ocurrió a su tío, Joaquín Cisneros en 1998, frente al perredista Alfonso Sánchez Anaya.

Incluso, hay versiones que la dibujan muy en alianza con el gobernador Héctor Ortiz, en proyectos que para nada vislumbraban la realidad de hoy, con Adriana Dávila al frente de la coalición Progreso para Tlaxcala, mediante la cual pretende el PAN un sonoro triunfo en la elección de gobernador.

Así que la lucha no fue tan honesta.

Lorena, parece haber sido un instrumento de contrapeso en contra de Mariano González, impulsado primero por Ortiz y, luego por la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel.

Para ellos, que nunca pierden, el objetivo a dañar, no sólo a vencer, se apellida González Zarur, quien por su lado, se dedicó a dar rienda suelta a su obsesión operativa y, logró reunir a decenas de grupos, claro con la asesoría de su muy querido Alfonso Sánchez Anaya, y el ala perredista afín a AMLO, aunque en casos extremos se trata de puros apestados.

Mariano, hubo de sufrir la escisión de Rosalía Peredo Aguilar, como el presente más dañino de su hermana sanchezpiedrista, Beatriz, quien de esa forma tuvo “el fino gesto con sus amigos los panistas, de regalarles un ¿cinco por ciento? de la votación llevada al extremo de cuatro participantes”.

O sea, cada quien se procura su lugar en la nómina. Lorena como la segura diputada priísta; Beatriz, a través de sus delegados (Elia, Alejandro, Daniel, Adalberto), además de su acostumbrado emisario mensual, Rodríguez Cámara.

Ahora falta ver qué le van a dar a Rosalía. Oiga, el golpe bajo al divo no es de gratis.

Esto significa que Mariano no puede aflojar su paso ascendente un solo minuto. Se enfrenta a muchos. Y su temperamento es el culpable. Tiene que cuidarlo, porque sobre él descansa la responsabilidad histórica de doblegar al Yunque, que ve a Tlaxcala como una posesión ahí un poco maltrecha, pero al fin y al cabo parte del patrimonio con el que se habrá de quedar, consciente de la crisis que les espera en 2012.

Y para muestra de la gravedad de sus enemigos, nada más eche usted un ojo al interior de su partido. Ubaldo, también asegurando su futuro inmediato con otra diputación plurinominal; además, cobrando 20 mil pesos a cada aspirante a presidente municipal.

El divo tiene que fajarse los pantalones y poner orden, pero si levanta la voz a determinado grupo, entonces lo amagan con hacerle lo que Rosalía, o de plano se asumen todos unos triunfadores, como la adrianista Lorena Cuéllar, a quien la política ha comenzado a sonreírle.

¿Para eso detenta el PRI una ventaja, de lo relativo a lo importante?

¿Sabe el tamaño del reparto que les aguarda a los electores a través de los dineros estatales y el que administran los indeseables delegados federales?

Oiga usted, mientras esto acontece, vemos con simpatía que una tercera opción, Minerva Hernández Ramos, hace intentos de remontar el vuelo. Azotada por sus múltiples enemigos, comenzando por ASA y los peones de Mariano, la de Texoloc ha reiniciado su paso, también con la responsabilidad de combatir al Yunque-Calderón y ahora por la fuerza, Ortiz.

EL BURRO HABLANDO DE OREJAS

A pesar de que la Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Tlaxcala hace mención de que los diputados que integran la actual Legislatura Local tienen la obligación de asistir puntualmente a las sesiones ordinarias, y en caso contrario aplicárseles el descuento correspondiente por inasistencias, tal parece que algunos legisladores entre ellos, Roberto Núñez Baleón, tienen tiempo para otras actividades de tipo partidista, que cumplir con la responsabilidad que como representantes populares la ciudadanía tlaxcalteca les ha conferido.

Esto, en razón de que el legislador de extracción socialista, en las últimas semanas se ha ausentado de sus tareas legislativas, y sin embargo, se da tiempo para criticar el hecho de que el Pleno no ha llamado a los suplentes de los nueve legisladores que solicitaron licencia por tiempo indefinido para ausentarse del cargo, por lo que el Pleno se encuentra incompleto al igual que las comisiones ordinarias.

Sin embargo, como muestra de su incongruencia, él, en lo que va del periodo ordinario de sesiones, ha solicitado permisos de manera casi consecutiva, sin importarle, cumplir con la responsabilidad encomendada.

¿Qué tal un poder ciudadano para realmente impedir los desvíos?

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Debe estar alejado de la pachanga en que devino el OFS y, opuesto al bodrio de la Secretaría de la Función Pública, en manos de un veterinario.


Ojalá el ofrecimiento del gobernador Héctor Ortiz, de no permitir desvío de recursos para favorecer a algún candidato, contara con la certificación constante de instancias probadamente imparciales.

En la misma proporción en que las acciones de este gobierno son monitoreadas por el calderonismo yunquista a través de la implantación del terror deberían, organismos ciudadanos, hacerse cargo de observar no sólo a la administración local, sino a los funcionarios federales, cuyas manos, por obligación deben estar completamente limpias.

Es la presencia inútil del centro en los estados. La duplicidad de mandos, lo mismo en labores de inteligencia que, en el campo, las comunicaciones, el agua, la leche para los pobres, en fin… que la oferta del mandatario se acompañe de informes constantes respecto al comportamiento de servidores públicos, estatales y también federales.

Me habría gustado más escuchar que la búsqueda del poder obedece al desbordante oficio de servir a la gente y, a la creatividad como mecanismo que refresque el desértico campo de la democracia en la entidad. Pero además de escucharlo, confirmarlo con toda una trayectoria que, extrañamente habla de una lucha permanente por abatir la pobreza.

Hay, entre el electorado tlaxcalteca la justificada creencia de que estas semanas por venir son harto benéficas para las maltrechas familias. Es en estos días cuando se reparten desde despensas hasta casas, dependiendo del interés que cobre la actuación de quien puede ser un activista o un simple voto cautivo.

¿Por qué los beneficios en temporada electoral?, ¿Por qué no es una constante que deje atrás a la complicidad colectiva?… tú haces como que me convences y yo, como que te doy mi voto, en la misma forma como lo hemos hecho elección tras elección.

Recordemos que el mismo que hoy ofrece no desviar recursos, es el que creó el sistema legal electoral extremo, como otra expresión del terror en contra de quienes ocupan lugares importantes en el IET, en la Sala Electoral.

Que él hubo de ceder ante el firme manotazo de Calderón, quien exigió los mejores resultados para la que hoy reclama el cambio generacional.

La manera como se decide el futuro de un estado queda fuera de nuestro alcance pues somos simples ciudadanos. Pero siempre hay voces que podrán recordar a esos que lleguen al poder que, no tienen de otra más que comprometerse con el verdadero desarrollo, aunque eso no caiga bien a sus planes personales y de grupo; a sus proyectos de mediano plazo con la mira puesta en 2012.

Una contraloría ciudadana, que nada tenga que ver con la pachanga en que se convirtió el Órgano de Fiscalización Superior (OFS) o, el bodrio de la Secretaría de la Función Pública, deben ser creados cuanto antes, para comprobar si las palabras de quien hoy toma la iniciativa para no desviar recursos, cumpla con su palabra.

Mas si las tentaciones y los miedos lo inhiben de cumplir, que existan formas ciudadanas, tan poderosas que no le den más alternativa que cumplir cabalmente con su obligación constitucional.

No somos machos, pero… somos del Cisen

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Cuidado, si hablas algo fuera de tema puedes salir encinta, digo en cinta, porque nada puede pasar desapercibido, sobre todo si te apellidas Ortiz o eres colaborador de él.

Sienta precedente la parcialidad con la que un medio exhibe hoy su proclividad marianista, aduciéndole una abultada ventaja, casi irremontable a dos meses de la elección. Ha de ser un acto anticipado de senilidad de quien, sin embargo, justifica el aventurado dato a la permanencia de Rosalía Peredo en aquella malograda alianza, Unidos por Tlaxcala.

Lo que sí es un hecho y, se corroboró en una de esas sesiones panistas de petit comité, es la “fineza de Beatriz Paredes a los desvelos calderonistas”. “Gracias, Beatriz, eres toda una señora, se alcanzó a escuchar de uno de esos panistas encumbrados, seguros que la separación de Rosalía y, su activismo para sí misma, cumple con creces  las labores de sustracción a la formidable sinergia del divo, aunque no tanta para satisfacer las fiebres tricolores del directivo aquél, con cargo a la nómina de un Colegio en Tlaxcala.

Mientras esto adereza a la política de las generaciones de plata en las sienes y a veces ridículas colas blancas de caballo, el espionaje con intenciones de sentar el terror yunquista entre los colaboradores a fuerzas del panismo, vino con el premio de una muy bien asentada presencia del Cisen, presta a captar, grabar, procesar y difundir –una vez hecho el análisis – cualquier frase como las que el minúsculo gobernador poblano, Mario Marín, sigue creyendo posible eliminar de su expediente, de hecho, a las que debe el honor de su fama internacional como el gober precioso.

Nada más por si llegara a hacer falta. No sea que a la hora de la verdad le dé por tender su mano generosa a cualquiera que no sea Adrianita, a quien ayer en su toma de protesta le dio de nueva cuenta por sacar a cuentas su trayectoria en el gobierno federal y en el ámbito legislativo.

¿Cuál?

Hay que ser honestos. Se ha montado un excelente escenario y ahora se aplica la política del terror yunquista. Que hay personajes valiosos, ni quien lo dude. Que Adriana muestra otra personalidad para no incomodar a un respetable público que llenó diez mil sillas y atiborró el área más cercana al templete donde César Nava dio el mensaje de Calderón: Te abrimos Héctor la puerta en el PAN, no nos falles, porque copelas o cuello…”

Y ahí tienes a todos, fieles a la cargada, apanicados de cometer alguna pende… que les cueste la cabeza. Formaditos alrededor de Adriana, su nueva jefa a partir de ya y, dueña de un crecimiento exponencial, mientras que al gobernador en turno le ocurre exactamente lo contrario.

Lo que son las cosas. El terror yunquista-calderonista-panista, se da en forma simultánea a odio generacional de Beatriz Paredes y Mariano González, capaces de darse un frío, qué digo frío, heladísimo abrazo el día en que el libanés rindió protesta como el candidato de la alianza Todos Unidos por Tlaxcala en el auditorio Emilio Sánchez Piedras. Tal gesto nada más fue una probada de la perversidad de la primera, quien sabedora de que sus seguidores deben seguir en la nómina, aunque sea del yunque,  operó para quitar a Rosalía y, con ello restar, ¿te parece un cinco por ciento de los votos que pueda obtener Mariano?.

A esa separación, los panistas la calificaron como un verdadero gesto de fineza de la señora Beatriz, que así como no queriendo la cosa, asestó el enésimo revés a su eterno compañero del fratricidio compartido.

Yo creo que esto del terror y la negociación anticipada de los destinos locales es parte de la abyección. Es una forma de mostrar que el porvenir nuestro se arregla en minutos. Que a nuestros gobernantes los elegimos con votos, pero ya nada más hacemos el caldo gordo a quien fue producto de una negociación y, en el futuro habrá de operar más acotado que Calderón y su lucha contra el crimen organizado.

Es conmovedora la manera en que cedieron los orticistas. Pero es cobarde que a los ciudadanos sin grupo no nos den más alternativa que la frustración.

Me avergüenzo del nivel tan bajo en el que cayó nuestra democracia.

Los aciertos de los tres candidatos a la gubernatura de Tlaxcala

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La elección la ganará el candidato que cometa menos errores durante la campaña constitucional. En mayo se comprobará que tan ciertas son las lealtades que hoy todos se dicen tener.

Las campañas de los candidatos a la gubernatura de Tlaxcala deberán ser manejadas quirúgicamente a partir de este momento, pues un error en la estrategia y en la operación podrá significar la derrota.

Si  bien diferentes estudios de opinión realizados para medir el posicionamiento e intención del voto entre los habitantes de Tlaxcala revelan que tanto Adriana Dávila, Minerva Hernández y Mariano González pueden ganar los comicios, lo cierto es que ninguno puede presumir una ventaja que sea determinante para sus aspiraciones.

Los tres políticos tlaxcaltecas han tenido aciertos hasta este momento. Adriana Dávila mostró posicionamiento y presencia electoral por si sola sin la ayuda de la estructura del gobernador Héctor Ortiz . Minerva Hernández ha mantenido su trabajo a ras de tierra por todo el estado y logró una alianza del PRD con Convergencia y el PT pese a los intentos oficiales por reventar esa coalición. Mariano González se alzó con la candidatura en el PRI sin que ese proceso provocara fracturas, aunque habrá que ver si tan grave o no resulta la ruptura con Rosalía Peredo.

Los procesos internos de los partidos son diferentes y en la campaña constitucional se observará una nueva realidad. Los discursos serán diferentes, la imagen de los candidatos cambiará y las estrategias para captar el voto de los indecisos serán determinantes, así como las alianzas que se pacten y que se traduzcan en compromisos reales.

Por ejemplo, dicen los que conocen a Beatriz Paredes Rangel, que si la líder nacional del PRI apoya a Mariano González con el mismo coraje y determinación que utiliza para impulsar la candidatura de María de las Nieves García a la presidencia municipal de Oaxaca, es factible que Tlaxcala sea gobernada nuevamente por el tricolor.

Si Beatriz Paredes tiene su corazon puesto en Oaxaca donde enfrenta al gobernador priista Ulises Ruiz Ortiz, quien pretende que la nominación a la alcaldía de esa ciudad sea para su ex secretaria de Turismo, Beatriz Rodríguez Casanovas, lo lógico sería ver que la lideresa nacional del PRI también siente algo por su estado natal y que buscará derrotar a la candidata del gobernador Héctor Ortiz y del preisdente Felipe Calderón.

Las campañas iniciarán formalmente el 6 de mayo y desde ese momento se verá quienes simulan apoyos y quienes están comprometidos con los proyectos que dicen respaldar. Obvio esto incluirá al mismo gobernador panista Héctor Ortiz, quien en la lucha por la gubernatura puede ser el que incline la balanza, pues a pesar de su nivel de rechazo hay que reconocerle que es un buen operador electoral.

El deslinde, desde los rastreros hasta los valiosos

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Se puso de moda entre los rastreros, negar a quien los inventó y por años les dio de comer, para ellos murió el rey… viva la reina!!


Semanas antes de que el presidente Calderón viniese a Tlaxcala a reafirmar a Adriana Dávila como la candidata del PAN, y a exigir “de manera diligente” al gobernador su contribución para hacerla gobernadora, grupos afines a la corriente del mandatario, veían en sus acciones de corto plazo deslindarse de quien dentro de poco dejará de ser su jefe.

Solo así dejarían de ser arrastrados por la imagen negativa de quien se encuentra en el ocaso de su gobierno que, encuestas como la elaborada por la empresa de Liébano Sainz-Milenio, retratan como el factor lesivo para el nuevo proyecto panista.

Sin el mínimo rubor, Rolando Romero y Leonor Sevilla, cambiaron la sintonía de su rastrerismo por Ortiz y lo convirtieron en loas hacia Adriana. Para ellos, ¡Murió el rey, viva la reina! Y sólo ellos olvidaron su hostilidad previa hacia la hoy abanderada. Y también echaron tierra a quien los cobijó luego de hacer de su vida un infierno.

Más o menos es lo que pasó con el vocero Domingo Fernández, obsesionado con ser diputado –le urge inmunidad -, motivo por el cual, sin perder el tiempo se puso a la orden de la Dávila. Luego le mandó a decir que para él sería preferible ser incluido en la lista pluri. Entonces, la candidata expresaría que al ex funcionario orticista lo primero que le falta es valor para, si quiera pedir de frente las cosas.

Seamos realistas. Estos tres orticistas por conveniencia, reflejan la urgente necesidad de deslinde de la mano que durante años los alimentó. Otros orticistas fueron menos rupestres en su cambio de chaqueta. Aguantaron hasta el último momento y ya, cuando no hubo remedio, como San Pedro, negaron tres veces al que fue su querido compadre y con quien hasta llegaron a planear su arribo al nuevo gobierno.

Creo que es lógico. Los cansó la pachanga de la que formaron parte. Comenzaron a aburrirse de ganar y ganar, obedeciendo a quien de varias formas les dijo, “yo los hago ganar elecciones, pero recuerden que soy yo y, después de mí, no hay nada”.

Del carro completo que se preveía sólo llegaron ocho orticistas a candidatos a diputados locales. Heladia, Lémus –el de las tremendas rentas-, Domingo, en fin, el número se redujo considerablemente. Insisto, prevaleció el deslinde en aras de seguir pegado a la ubre presupuestal. ¿Y qué pasó con el monstruo burocrático de mil cabezas? Pues que cada quien verá para su santo.

Es más, ahí tiene usted a Perla López y el tremendo coraje que le dio el haber sido sacrificada (conste que desde un principio lo sabía pero luego se la creyó). Ella y su peón, Luis Girón, serían los últimos en abandonar el barco, y es que están muy comprometidos. A lo mejor por eso al dirigente del Partido Alianza Ciudadana (PAC) le valen las críticas. Dice que estando bien arriba, le vale madre lo que ocurra en con los demás. Pero desde hoy que es jueves, le puedo adelantar que Girón y López habrán de negar a quien los inventó. Así es su genética.

Ahora bien, el deslinde más importante es el que tiene que hacer Adriana Dávila. ¿Cómo pintar su raya con un gobernador del que siempre estuvo distante?, ¿Cómo negar a alguien por quien no le mueve el mínimo afecto?, ¿Cómo remontar los números que, líder pirata del PAN, Benjamín Ávila, explica como un empate técnico, partiendo de la (rara) lógica (foxista) de que, caballo (sería yegua) que alcanza, gana.

Si Adriana inicia una campaña de ataques contra el gobernador Ortiz, golpearía a su propio partido y, por añadidura se haría daño a sí misma. Si al contrario, elogia su administración, perderá credibilidad. Aún peor, si alardea de ser la recomendada de Calderón, se hace con una ventaja casi inmoral. Tanto más si presenta a sus operadores del CEN como la médula de su trabajo en pos del voto.

Es de reconocer que Adriana se ha tenido que inventar ella misma. Negando sus orígenes políticos, así como al gobernante en turno, ha tenido que ser auténtica. Por sobre la imparable locuacidad, comenzó a darse una toma serena de decisiones. Y ante el desconocimiento de los enviados del CEN, optó por convencer y hacer equipo con los verdaderos grupos de poder.

Vaya, hasta cobijó al tal Rolando y compañía, que tanto daño le causaron.

Eso, señores, es el deslinde con formas de desmantelamiento. El orticismo como fuerza convocante de grupos en un momento importante, ha tenido que convertirse en el adrianismo, como factor de exterminio del primero para colocar su bandera en terreno alto, a la vista de todos, para facilitar el efecto de atracción en este momento, vital para sobreponerse al “empate técnico”.

Si Beatriz y Mariano, los hijos peleoneros de Emilio Sánchez Piedras tuvieron la gran ayuda de Calderón, desbaratando al orticismo, Adriana ya comenzó el abordaje del barco con el que piensa ir a altamar a batirse con los priístas, que tan no creen en nadie que, hasta son capaces de mandar a su líder estatal a pasar siete horas de relax, en Natívitas (ajá).

El recuento de daños no es catastrófico. Lo encontrado por Liébano-Milenio 27.3 Mariano, 23.8 Adriana, más que un empate técnico, es el despertar de una prolongada pesadilla en la que las traiciones y el doble lenguaje fueron aplastados como cucarachas por el presidente Calderón quien, luego dijo a la candidata: “adelante chaparrita, el escenario es tuyo… acábarlos”.

Nada más que, no le manda con qué. Ha de ser otra prueba, de esas que te hacen sangrar.

La lucha fratricida de los sanchezpiedristas

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Beatriz, la heredera más querida de Sánchez Piedras, goza urdiendo formas para lastimar a su hermano, Mariano; pero este, siempre ha encontrado la forma del desquite.

Tercera reunión de los priístas en la antesala de una elección. Las dos pasadas privó el desánimo, pero en esta, la circunstancia es favorable pues, parte de un proyecto personal –el de Héctor Ortiz – abatido por el poder superior del presidente Calderón, abriendo un camino bien ancho para que lo recorran las nuevas generaciones revolucionarias.

Nuevas, porque si Mariano González y su eventual triunfo, ceden a la tentación de hacer autoridad a los viejos rateros, vanidosos y cínicos que, durante años hicieron del tricolor su modus vivendi, flaco favor harán al estado de los edificios rentados a amigos y de los números en un contexto obnubilado.

Ninguna sede fue mejor para evocar los tiempos del sanchezpiedrismo como el auditorio que en Apizaco lleva su nombre. Por enésima ocasión se atribuyeron al gobernador Emilio, habilidades casi fantásticas, imposibles de superar por los cinco que le han seguido hasta la fecha (Tulio, Beatriz, Quiroz de la Vega, Álvarez Lima, Sánchez Anaya y Héctor Ortiz).

Para Paredes, el nombre de Don Emilio es el lazo de unidad que nunca habrá de distanciar a los herederos del destacado gobernante, a quien le dedicó admiración, afecto y gratitud.

La leyenda, sin embargo, ha visto desmoronarse al emblema verde, blanco y rojo, a causa de las luchas fratricidas protagonizadas por sus herederos. En 1998, Beatriz contra Joaquín Cisneros, con la ayuda de Héctor Ortiz, facilitaron el triunfo de Alfonso Sánchez Anaya, como el primer descalabro priísta del que se consideraba un bastión tricolor en el país.

En 2004, otra vez, Beatriz contra Mariano González y su entonces sobrado patrocinio de Enrique Jackson que, lleno de vanidad hubo de contemplar un doloroso descalabro más, debido a la subestimación con la que Paredes suele coronar sus procesos de odio personal revestidos de impasibilidad.

Y 2010 llevaba el mismo rumbo. Beatriz, ahora lideresa nacional del PRI, instalada en el Olimpo y dispuesta a aplastar con su pulgar al históricamente rebelde Mariano, el mismo que siendo alcalde de Apizaco disfrutó el ejercicio de la provocación y el ninguneo a la boyante oradora, acogida en el reino de Sánchez Piedras cuando sus enormes ojos resaltaban la belleza que con los años fue vulnerada por sesenta kilos de desbordado placer culinario.

Así que de no ser por la ayuda de Calderón, aniquilando el proyecto orticista de un gobernador dispuesto a inscribir su nombre en este y los sexenios por venir, la vanidad beatricista habría permanecido tan lesiva como antaño y, el desplante marianista tan explosivo como el genio y figura que es.

Les ha favorecido el apetito del Yunque por conservar a Tlaxcala como un suvenir, ahí medio devaluado… los distrajo de seguir tejiendo la estrategia para perjudicarse entre hermanos, para seguir creando formas de lastimarse y aniquilarse.

Un verdadero homenaje a Sánchez Piedras, debería ser honrar su memoria con reales planes de progreso y no con este tipo de pugnas disfrazadas de reuniones multitudinarias en las que acaban por levantarse una mano en señal de victoria y, hacer cuernos con la otra, como argumentando que el odio no se ha terminado.

Esto a penas empieza. De la toma de protesta aguardemos a ver quién asesta el primer golpe. Lo cierto es que una pupila de Sánchez Piedras, tal vez la más querida de todos, ha alcanzado niveles que nadie sospechaba.

Que otro pupilo, Mariano, insiste en abordar el tren que nadie detiene.

Pero que estos dos, son tan buenos para la tenebra que suelen gozar más con el intercambio de metralla que haciendo equipo en un solo rumbo.

Girón, Perla y el desamor del PAC, ¿Harán que el PAN se hunda?

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Mariano González se ha repuesto a mil obstáculos de quien más lo subestima: Beatriz, quien está obligada a tomarle la protesta y aceptar su error.


El dirigente del Partido Alianza Ciudadana (PAC), Luis Girón, tiene un alto grado de responsabilidad del desplome de Adriana Dávila, la candidata de la alianza Progreso para Tlaxcala (PAN-PANAL-PAC) en las preferencias electorales, quien de acuerdo con la encuesta de Gabinete de Comunicación Estratégica-Milenio, ocupa la segunda posición, con 23.8 unidades, frente a 27.3 del priísta Mariano González Zarur.

Girón es la muestra fehaciente del colectivo desdeñoso y soberbio al cual el gobernador Héctor Ortiz, acusa dificultades para guiar sin que de por medio haya gritos y sombrerazos.

Bueno, ya los hubo hace unos días en que Ortiz encabezó la primera reunión con Perla López Loyo y su equipo (claro, encabezado por Luis Girón). Ahí el mandatario les dijo que no es momento de caprichos y los llamó a integrarse con Adriana. Por supuesto que en esta comparecencia, Ortiz aceptó que las cosas no salieron como las había planeado.

En efecto, nunca quiso aceptar la existencia de Adriana Dávila, la subestimó una y otra vez, hasta que su jefe, el Presidente, le recordó que era obligación suya apoyar a la Dávila, primero para hacerla candidata y luego para ganar la elección constitucional.

La naturaleza humana mostró en aquella reunión de Ortiz con el PAC a una diputada Perla, muy molesta, porque de veras se creyó con posibilidades de ser la sucesora de su jefe político. Pese a su nulo perfil, la diputada de los folders vacíos aprovechó la ocasión para chillar enrabietada ante su protector, teniendo como testigos a muchos orticistas del PAC.

Su raro chantaje, sin embargo, carece del mínimo valor. Así que su peón, Girón, ha de reaccionar, porque de seguir de contentillo, desencadenará la furia del gobierno federal y, en un mal rato hasta en la cárcel va a ver a quien ni en pesadillas imagina.

Ortiz ya tenía reportes del comportamiento imbécil de Girón. La propia Adriana se lo dijo en una de las varias reuniones sostenidas hace unos días, allí donde la Dávila hizo caer a Ortiz cuando le pidió (mañosa, eh) conocer a los integrantes del Consejo General del Instituto Electoral (IET)… la respuesta del desgastado Ortiz sería un: “yo me encargo de acercarla con ellos”, y fue en el mismo sentido de llamar al imbécil Girón para que se pusiese a las órdenes de la apizaquense.

Todo esto es parte del espinoso proceso interno panista, que refleja las inseguridades de Ortiz, para dar brillo a personajes que lo sucederían. Empecinado en ser el capo di capi, ahogó a personajes que habían creído en él (Julián Velázquez) pero que ahora lo prefieren de lejos o, hasta aceptaron que para ellos ya no existe.

Y acostumbrado como estaba, a servirse primero, las mejores y más abundantes porciones, fue incapaz de crear líneas paralelas de sucesión y, prefirió la sumisión e incondicionalidad de Perla, una verdadera afrenta a quienes aceptaron ser parte del orticismo aportando cacumen para labrar en piedra maciza lo que con el tiempo se convirtió en arcilla.

Simultáneamente, Mariano González Zarur, se sobreponía a los obstáculos colocados por gentes como Beatriz Paredes, otra partidaria de la subestimación.

Dedicada su agenda a perjudicar al divo, la Paredes tiene hoy el primer desengaño al ver a su objetivo de destrucción con una considerable ventaja sobre la candidata de Calderón y obligadamente de Ortiz.

Dice Mariano que en su ir y venir por Tlaxcala, se encuentra con un estado maltrecho, sin inversión, sin empleo, sin campo… y anuncia una administración con lupa.

Ahora bien, el criador de toros ha de saber de la existencia de un tema común con Beatriz: el discurso de hurgar ante “un gobierno caracterizado por la corrupción, la deshonestidad y los excesos”, según se lo dijo a los aspirantes, simpatizantes suyos, en el salón presidentes del CEN tricolor, reunión a la que Mariano no fue convocado.

No le quedará de otra. Tendrá que perseguir a su antecesor. Es la voluntad de quienes al menos por dos años detentan el timón del país. De otra forma, Mariano no conseguirá los recursos para atender ese desempleo, ese campo abandonado, como lo describe el propio priísta.

A estas alturas, la maniobra de Rosalía, creo que le resultó a la inversa. Ver su nombre en la boleta se habrá de tomar como un desesperado y no pedido gesto solidario con la candidata panista (recordará que fue senadora de e

se partido), pero según se ve, de poco le servirá el desplante.

Calderón y el exterminio del orticismo

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Es voluntaria la decisión de Héctor Ortiz: acepta la indignante subordinación a las decisiones del Yunque-Calderón o, se atiene a las consecuencias.

Es muy notoria la diferencia entre entidades, panistas o no panistas, donde los gobernadores pudieron oponerse a los atropellos del desesperado gobierno de Felipe Calderón. Veracruz, Puebla, Hidalgo, Querétaro –entre otras – marcan la pauta de la rebeldía que, en Tlaxcala se vio aplastada en forma grotesca.

Como ningún predecesor suyo en el gobierno, Héctor Ortiz, veía en perspectiva la continuación del proyecto llamado “cacicazgo académico” por destacados orticistas, como el rector Juan Méndez Vázquez. Hay sustento para advertir uno, dos o más sexenios, desprendidos de este, un híbrido con sobresaliente dependencia del gobierno federal y, por tanto, con graves niveles de sumisión.

De Fox a la fecha, los recursos han fluido, en reciprocidad a la excelente anfitrionía tlaxcalteca y la obediencia, casi ciega de la autoridad, lo suficientemente perversa para adivinar las palabras urgentes en los oídos de los presidentes en turno. Nadie tiene el record de acarreo como nuestra pequeña entidad federativa, para acoger a un jefe del Ejecutivo, en actitud casi de conquistador de tierras indígenas.

Pero ese afecto más allá de las relaciones que otorga el pacto federal significa subordinación al momento de la verdad. Y por cierto, en un pacto que se antoja propio del Yunque, a Héctor Ortiz le fue permitido ganar, avasallar yo diría, elecciones como la de 2009. ¡Qué bárbaro eres, magazo!, parece la expresión salida tanto del CEN panista como de los propios Pinos.

Y el magazo supuso que el cacicazgo académico se inscribiría en los textos nacionales para ser infalible en procesos electorales. Pero una tarde no hace mucho, a Ortiz le fue mostrado el escenario intolerante del Yunque y el inexorable cobro de facturas, con el respectivo interés, sobretodo cuando alguien como el mandatario tlaxcalteca arma toda una obra teatral para ahorcar el plan calderonista, al grado que llegó a incomodarle.

Vino entonces aquella visita, necesaria como indeseable –pese a que revestía a la presencia del Comandante Supremo de las Fuerzas Armadas. En forma diligente le fue recordado al mandamás tlaxcalteca que su palabra empeñada no tenía vuelta de hoja. “Le pido su apoyo para Adriana Dávila, para hacerla candidata y luego gobernadora”. Y en diez minutos –que duró el trayecto entre la Universidad Politécnica de Tlaxcala al Hospital de la Mujer, se “arregló el destino de Tlaxcala”.

Como dice Mariano, si yo doy un rotoplas (un tinaco negro para almacenar agua) ellos (o sea los panistas-orticistas) van a dar diez. Y así no puedo competir.

Así que esta víspera debe ser aprovechada por los miles y miles de electores que serán persuadidos para dar su voto de confianza a la candidata para saber que algo van a conservar, “aunque sea Tlaxcala”. Y esos miles de beneficiarios del infalible estilo persuasivo de los gobiernos panistas van a aceptar los regalos de uno y otro lados, pese a la inequidad en la operación, pero al fin y al cabo, disfrutarán de la miel de la corrupción revestida de una asquerosa saturación de frases como “qué te importa buey…”, producto de los genios (ajá) del IFE.

Y por su lado, al gobernador no le quedan grandes alternativas. Si su partido, el PAC, le retira la ayuda al PAN, y eso provoca la derrota de la Dávila, entonces el Yunque-Calderón se va a encargar de hundirlo en el fango que, puede acabar como la primera crisis de un gobernador panista en lo que Beatriz Paredes describió con un “ya pagará las consecuencias” (desde luego, se refería a Ortiz y sus excesos).

Y por eso, convocó a los candidatos a diputados locales a pugnar por un ejercicio de transparencia en la administración Ortiz. Ha de tener información privilegiada que le suministran sus contactos con Presidencia.

Si las condiciones llevan a Mariano González Zarur al gobierno, el acotamiento en medio del cual se dé su eventual triunfo lo hará vulnerable a las exigencias del Yunque-Calderón para perseguir al orticismo, hasta cobrar con creces el inútil intento de inventar a una candidata, tan devaluada como Perla López Loyo, la diputada del folder vacío que recorre obsesivamente los pasillos de San Lázaro.

El fin de semana anterior, Ortiz anunció su retorno a la docencia, lo cual debería entenderse al revés, pues el renunciar priori a la “gran oportunidad de convertirse en secretario de Trabajo del gobierno de Calderón”, estaría descubriendo que su partido, el PAC, tiene planes aciagos para Adriana. Nada más inconveniente para Ortiz y su prole política.

Así que podemos adelantar lo que va a ocurrir el cuatro de julio. Son varios escenarios. Y si les prestamos atención a cada uno, sabremos que arriba de la inflexibilidad orticista está la intolerancia del Yunque Calderón. Y que Tlaxcala no es para los tlaxcaltecas, porque se le considera una prenda de poco atractivo para jugarla en el ajedrez electoral.