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Archiv para enero, 2010

Apizaco, la ciudad modelo (al revés)

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Una cauda de actos, unos ilegales y otros más, sumieron a este municipio en la más profunda crisis de servicios y generaron la pérdida de credibilidad del partido gobernante.

Es un territorio de batalla, un lamentable panorama que contrasta las anchas calles y avenidas de Apizaco con los basureros en que se convirtieron. Sobraron unos cuantos días para que el paro de PASA a causa de estar retenidos sus pagos, hundiera en los desechos a la llamada Ciudad Modelo.

Uno no puede explicarse el porqué de la falta de liquidez si este, el principal municipio de Tlaxcala produce, incluso, ingresos en efectivo a cualquier hora del día, cuando  opera alguno de los muchos negocios de la comuna, como lo pudimos ver hace unos meses con una extrañísima intervención de la policía municipal y raros personajes triangulando llamadas telefónicas que concluían con la retención arbitraria y anticonstitucional de ciudadanos.

La mínima sospecha de irregularidades en algún comercio apizaquense justificaba el acoso oficial, para ver hasta donde reventaban los infortunados dueños. Este operar, diario, cuasi clandestino, es la otra cara de la moneda del aparente encomiable esfuerzo de cada una de las unidades de carga con las que cuenta el Ayuntamiento para remover parte de las toneladas de basura acumuladas en cada esquina de este formidable municipio central de Tlaxcala.

Creo que la concesión a PASA tuvo irregularidades desde el primer momento. Recuerdo muy bien la riña, como si fuesen chamacos, del entonces edil y del regidor Cesar Carvajal (en cuyo expediente obra el haberse matrimoniado, en calidad de utilería, con Beatriz Paredes, para que esta fuese candidata al gobierno del estado).

Y en ese desencuentro afloraron negocios, compra de casas, autorización de obras en zonas de riesgo y, creo que todo ello, en un contexto onírico de espectaculares momentos electorales, al grado  que el responsable de este caos llegó a imaginarse, de la mano de Ernesto Cordero, como candidato a gobernador.

Qué fácil es destruir el trabajo de años, yo diría, la campaña de años para concretar el atrevimiento de verse investido con el traje de principal. Nada más hizo falta dejar de pagar a los recolectores para que todo se viniese abajo.

Parece un ensanchado tema de desechos, los que están en las esquinas y los que llevaron a Apizaco a la premisa: Si hoy fuesen las elecciones en este municipio, el PAN pierde.

Es todo un reto para quien quiera echarse ese trompo a la uña. He sabido del interés de la misma primera dama, portadora de la poderosa pluma que palomea municipios, por destorcer lo que un soñador ha sido capaz, él solito, de llevar a la ruina.

Muy atento de esta crisis, un priísta, marianista para ser precisos, toma nota de cada abyección que directa o indirectamente cometen los principales del PAN, los que se sienten con arrestos para llegar a la grande, los amorales que se dan baños de pureza, los que fueron capaces de sobornar niveles, bien identificados en el OFS, para que sus cuentas pasaran.

O sea, los que tienen cola que les pisen.

Esa no puede ser la apuesta de AN. En ninguna circunstancia y bajo la mínima tolerancia del comandante del orticismo, para el cual, el desempeño de elementos de este nivel ya se ubica en la lista, digamos no reciclable.

Encuesta: vínculo entre PRI y PRD para impedir una elección en tercios

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El exceso de tiradores sólo debilita la posibilidad de conformar una candidatura capaz de competir contra la alianza PAN-Ortiz-Paredes.

A la senadora con licencia, Minerva Hernández Ramos, le asiste un interesante acomodo de condiciones y fechas, en el camino a conformar la gran alianza capaz de competir contra el PAN en la elección de julio.

Se ha dicho dispuesta a la medición seria de alcances, con una amplia perspectiva, que no se limite al ámbito interno del PRD. He ahí el desafío de desarticular el sobrecupo de aspirantes, en actitud rapaz, sabedores (as) que ni llegarán lejos, ni son de la apetencia popular, salvo los reducidos grupos con los que, imparables, han ido medrando.

Minerva tiene la oportunidad de construir deshaciendo. Es paradógico, pero una elección en tercios da ventajas irremontables a quien resulte candidato (a) oficial. Pero si se va a cuatro contendientes, entonces la amenaza de ingobernabilidad se cierne en nuestra maltrecha entidad a la que tanta democracia le habrá partido la madre, parafraseando al formidable Tulio Hernández Gómez.

Encuentro la clave en la palabra encuesta. La ha mencionado Minerva y también la pronuncia Beatriz Paredes Rangel. De hecho, anunció que será a través de una encuesta como se conozca el nombre del candidato del PRI.

Claro, Beatriz gana si gana el PAN (ya sabemos de la alianza Ortiz-Paredes), pero Tlaxcala no solo es la tierra natal de la lideresa tricolor, sino la plaza en disputa con el mismo presidente de la República. Y conste que la ex gobernadora suena para la grande.

Para ella, recuperar su estado es importante. Y en tal circunstancia el orticismo tendría garantizada su permanencia en la administración, tal y como ocurre con los beatricistas en funciones.

Ahora, habrá que medir a Mariano González y a Lorena Cuéllar, para ver cuál de los dos le conviene más al PRI como su candidato. Estoy seguro que en esa encuesta, el nombre de Minerva Hernández, no puede dejar de estar presente. Imagine que se imponga a los dos personajes citados. Esa sí sería una demostración de madurez de los adversarios y críticos de la alianza PAN-Ortiz-Beatriz.

En la virtud de reaccionar, no antes, no después y de incrementar la comunicación con Mariano y con Lorena, tiene Minerva la oportunidad de lograr su más alto desafío, como parte de una posible alianza única en el país, pues en el resto de las entidades donde hay elecciones, es precisamente el PRI el objetivo a vencer.

En este momento la lucha está pareja porque aún no arranca la gira del gobernador Ortiz para repartir en toda la entidad apoyos al campo.

¿Y por qué al campo?

Aquel cierre espectacular a finales del año pasado, con más de 27 mil personas en torno de Ortiz y con la figura etérea de Antonio Velázquez Nava, me parece clave en tanto el último acto gubernamental de esta naturaleza.

Quizás el colaborador de Ortiz con más arrestos, dueño de un cuidado discurso y sobre todo, joven, puede ser Velázquez no la carta bajo la manga, sino la gran apuesta del jefe del orticismo, consciente que en este ajedrez dejar de hacer la jugada para el jaque es un riesgo que no puede correr.

La intolerante ley antiaborto que se avecina

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Cual zorro con la cara cubierta, el diputado de Convergencia, José Juan Temoltzin, encarna al ser más piadoso de Tlaxcala, curiosamente a seis meses de la elección.

Siguiendo la línea anti aborto que tanto desgaste le ha costado, la presidenta nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, influyó para afianzar la fuerza PRI-PAN y, utilizando al sorpresivamente conservador José Juan Temoltzin Durante, se apresta a presentar una iniciativa por el derecho a la vida, desde luego con una votación brutalmente mayoritaria en concordancia, “con los grandes valores y buenas costumbres, arraigadas entre los tlaxcaltecas”.

Con toda franqueza, esto suena más a alianza electoral entre el orticismo y la dominante mayoría de católicos, cuyo líder, Francisco Moreno Barrón, parece llevar a su rebaño a abrevar en las generosas aguas del poder,  a cambio de usar el púlpito como mecanismo persuasivo para abanderarse con una nueva suerte de <AMLO es un peligro para México>.

En esta lucha por conservar la gubernatura, el gobernador de Tlaxcala es, digamos la única jugada segura del PAN. Por tanto, en la preparación de la gran batalla del cuatro de julio no caben errores. Al contrario, cada movimiento es fundamental para multiplicar los votos favorables a quien contienda con la camiseta albiazul.

Temoltzin dijo en una entrevista con La Jornada que, la iniciativa  tiene la intención de  defender la vida desde el momento de la concepción. Es una propuesta, añade la nota,  que responde a una demanda de la sociedad tlaxcalteca, porque,“se deben consagrar los valores tradicionales del pueblo de México”.

Tolerancia a los lenones. Intolerancia a aquellas mujeres que por alguna causa deban interrumpir el embarazo. Dos temas vigentes en Tlaxcala que exhiben a diputados con conductas tan propias de ellos que ya no nos son extrañas.

Entre más se corra la voz bendiciendo la inexorable ley local antiaborto, mayor será el beneplácito del infalible sistema promotor de causas partidistas encapsuladas en mensajes aderezadas con el Evangelio.

Como ve usted, este es un momento importante para que los opositores pugnen por acotar el avance de la iglesia en tanto factor de poder incapaz de dominar sus apetitos.

Hace unas semanas vimos como fue atropellada una exposición pictórica de talla internacional en el Museo de Arte de Tlaxcala, para concentrar en él obras con temas religiosos. La intransigencia de quien exigió dicha cancelación ni siquiera aceptó alternativas para que el público pudiese apreciar tan admirada muestra, expulsada de Tlaxcala por su temática de erotismo.

Pero, como impedir semejante atropello, si aceptarlo implicaba parte de la clave para abrir el cofre de la promoción electoral.

Temoltzin, a quien un día se le puede escuchar una expresión  denostativa hacia su jefe político y, al otro día se le aplaude por anunciar la ley antiaborto, debiera mostrar una moral intachable, propia de las gentes bien, como para declararse principal de la vela perpetua utilizando, sin embargo, el color de un partido que lo hizo legislador, para apoyar una causa tan pero tan piadosa.

A veces nos tildan de laboratorio político. Pero otras, nos pintamos solos para justificar determinadas creencias según el tiempo que vivimos, sobre todo si la elección se halla a seis meses.

El que los ministros religiosos no nos hablen con la verdad lastima a las personas bien intencionadas y de espíritu receptivo, con otro concepto sobre quienes enmarcan su liturgia en un tema realmente coyuntural.

Los precandidatos incómodos de la sucesión en Tlaxcala

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Adriana Dávila y Mariano González exigirán que el proceso interno de sus respectivos partidos para elegir candidato a gobernador sea legal y se evite la imposición.

Si bien el PAN y el PRI están en espera de definir el método que utilizarán para elegir a sus candidatos al gobierno de Tlaxcala, lo cierto es que el primero optará por una elección interna y el segundo recurrirá a una convención de delegados.

Y aunque esos partidos presumirán que sus procesos internos son democráticos, lo cierto es que en ellos habrá precandidatos consentidos o que gocen del apoyo de actores influyentes e importantes en la política y en sus respectivos institutos políticos.

Ambos partidos tienen el reto de llevar a cabo procesos de elección transparentes y legales que despejen cualquier posibilidad de impugnación, porque corren el riesgo de perder días de campaña que les pueden perjudicar en sus estrategias, como ya le sucedió hace seis años a Maricarmen Ramírez, candidata del PRD al gobierno de Tlaxcala.

Es obvio que en el PAN la ex diputada federal Adrian Dávila no aceptará una imposición ni se prestará a validar un proceso que no cumpla con la ley, lo mismo hará, pero en el PRI, Mariano González, quien sabe que está ante la última posibilidad de llegar a gobernar su estado.

Tanto Adriana Dávila como Mariano González conocen su potencial y saben que para ciertos grupos de poder dentro de sus respectivos partidos son los precandidatos incómodos, de ahí que ya están preparados para enfrentar la cargada que se presentará tanto en el PAN como en el PRI.

Y ya que hablamos de Mariano González, le cuento que su precampaña está siendo apoyada por un poblano que no tiene muy buena reputación. Su llama Carlos Talavera y es un personaje ligado a grupos de porros y a organizaciones de vendedores ambulantes.

Los que conocen a Carlos Talavera dicen que lejos de sumar apoyos a Mariano le restará simpatías, por lo que el ex diputado federal debería buscar a otros personajes que lo apoyen en sus aspiraciones por gobernar Tlaxcala.

Balcanización a la vista… todos reclaman su parte de estado

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Quien llegue a gobernador, habrá de soportar la metralla de grupos y poderes que lo despojarán del control absoluto, como el que hoy opera, en lugar de un real liderazgo.

El revés –previsible- de Rosalía Peredo Aguilar, a su hoy ex impulsor, Héctor Ortiz Ortiz, tomó a este por sorpresa y lo motivó a convocarla a una reunión de emergencia, tras la cual, nos enteramos, el gobernador de Tlaxcala habría llamado a la senadora con licencia, a dejar el protagonismo en aras de no desbordar el momento en un improductivo intercambio de golpes.

Y lo sorprendió porque días antes –como se lo informamos – la señora Peredo solicitó una audiencia a Ortiz, en la que se habrían limado las lógicas asperezas que conlleva el proceso electoral entre un sujeto de poder y un personaje dedicado cíclicamente a cotizarse alto, pues esto de la política es un negocio y, tiene que salir dinerito y posiciones cada que los procesos electorales llegan a su inexorable ejecución.

El factor Rosalía nos hace ver lo cercano que estará el próximo gobierno, del partido que sea, al debilitamiento a causa de la presión ejercida por los grupos que hoy disputan candidaturas y mañana la elección constitucional.

Así que quien gobierne verá acotado su ámbito de poder al contrapeso del grupo de Rosalía, o de Mariano, o de Lorena, o de Minerva, o al mismo orticismo –si es que a este le toca mudarse de Palacio.

En el nuevo ejercicio de gobierno, será fundamental el papel del Congreso y los Ayuntamientos, en tanto  los grupos de poder que constituyan.

En otras palabras, la legitimidad de quien gobierne Tlaxcala dispondrá de tan apretadas cifras que, el control de hoy será historia y, al contrario, veremos a un gobernador obligado por la abundancia de contrapesos a padecer las consecuencias de la ausencia de liderazgo, en cuyo lugar se impulsó a la gobernabilidad mediante la apuesta a la que el ex rector Juan Méndez se dio en llamar cacicazgo académico.

Vale citar la interpretación que a este asunto da la lideresa nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel, para quien esta molienda se debe a la intensa participación de los políticos en los procesos electorales.

Conste que en este juego de pesos y contrapesos habrá un grupo en el poder, mientras los demás reclamarán su parte de botín. Y lo que podemos ver como una ecuación equilibrante de las parcelas, nos amaga con llevarnos al caos de la ingobernabilidad, porque a tal cabeza de grupo le pareció necesario manotear sobre la mesa cuando algún tema derivó en debate.

El PAN en crisis

Sólo quienes creen en la tela invisible del hábil sastre que encueró al rey se empeñan en no contemplar la gravísima situación en que devino instalar como líder del PAN a un funcionario orticista quien, edificó su carrera política entre la casualidad y la pachanga y, acabó siendo el dirigente extralegal de su partido, cuyo mandato se difunde como, “secretario general con atribuciones de presidente”.

Tal cargo, sacado de la manga de quien realmente manda en el PAN, paga las consecuencias de subestimar el respeto que los albiazules tienen a sus procesos para elegir dirigentes y se topó con pared ante la queja interpuesta en el TEPJF, por dos aspirantes a consejeros estatales frenados por Benjamín Ávila en sus pretensiones. Entonces, estos recurrieron a la máxima instancia quejándose por la ilegitimidad de alguien que ostentando el cargo de secretario general quiera hacer el papel de presidente.

Y de ahí, viene una cascada de problemas para el albiazul.

Y por ejemplo, la cantada candidatura de Domingo Fernández, en el distrito IV ya movió a otros consejeros del PAN, a demandar consulta a la base pasa impedir la imposición de alguien que ni es panista, pero es capaz de unificar criterios (¡!).

¿Qué puede pasar?

Que el dirigente, medio panista, medio orticista, medio legal y medio eficiente, tape sus oídos con cera pretendiendo que los consejeros inconformes acallen su inconformidad haciendo una reverencia.

Nada más lejos de la realidad. Si persiste la intención de imponer al señor Sunday como candidato, pues, acudirán si es preciso, al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, alegando la impronta que para ellos significa que les enjareten a un sujeto que no les cuadre.

Ortiz-Peredo… dormir con el enemigo

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Se trata de poner muchas leñas al fuego, para iluminar lo más que electoralmente permitan los sesenta años de subir y bajar… ora, no todos son vencidos por la Peredo.

Cuando el secretario de Fomento Agropecuario, Antonio Velázquez Nava, sustituyó a un timorato Ignacio López Sánchez (PRI) en el cargo, pudo verse la intención del gobernador Héctor Ortiz, para blindarse de quien resultó ser su primera aliada en traicionarlo.

La guerrilla de Peredo, argumentando, “promesas cumplidas de  Ortiz para beneficiarse y no, a los tlaxcaltecas”, se blande ante la conquista de un territorio, el campo, que por años la conocida luchadora social había detentado y no sólo para arraigar su gran descubrimiento: el voto diferenciado, sino, según parece, para hacer todo un ciclo de negocios que iba desde obtener regalado el fertilizante, darlo a cambio de incondicionalidad de los beneficiados y, predicar una lucha con tintes cuasi guevaristas.

Más no sabía que el ser senadora panista iba a ocasionar tal desgaste a sus propósitos doctrinarios.

Y aunque argumentó en todos los foros contar con más de diez teorías para justificar que la izquierda puede convivir con la derecha y esta a su vez, hacer de los empresarios, utópicos seres capaces de generar riqueza sin trastocar los motivos de una senadora híbrida, nunca advirtió que abandonar el legado de Natalia Teniza la llevaría a sentarse a la mesa del jefe Diego y de Santiago Creel y, de hundirla en ese mundo totalmente palacio del que a sus 59 años es difícil salir, como hoy lo pretende, con un halo libertario y mesiánico de la libadora de todas las mieles.

Mas si de perversidad hemos de hablar, por qué no presentamos en forma simultánea el intercambio que estos dos (Peredo y Ortiz) fueron teniendo a lo largo de su convivencia en su bendito arte de la simulación. Él tomó al PAN por asalto y, ella fue parte del pelotón que ingresó al otrora castillo de la pureza.

A partir de entonces pactaron, con sangre, que no se traicionarían, porque en tal caso, la primera no podría superar al segundo en mañas. Y la historia reciente de ambos lo presenta en una forma espléndida.

Rosalía inventó al Partido Socialista. Ortiz al partido de Manuel Campos.

Ella tuvo 10 intervenciones como senadora panista. Él, le desmanteló su centro de operaciones: el agro tlaxcalteca.

Exigió una candidatura de diputado federal para Víctor Morales Acoltzin. Él no le dio ni el saludo.

Pidió más prerrogativas para su gran caja de ahorro, Fomtlax. Él acotó su operación.

Ella dio coscorrones a Ignacio López Sánchez y lo obligó a ocultarse, llorando, en un escritorio.

Él mandó a su artillero Antonio Velázquez a cobrar la afrenta.

Y desde entonces ha sido una lucha no difundida pero intensa, de la que se advierte un renovado activismo de la legisladora con licencia quien, por ha podido triunfar en cada desafío, pero para su desdicha, contra el tiempo, es incapaz de sobreponerse.

Se trata de echar cuanta leña se pueda a la luminaria efímera (que seguramente tuvo mejores momentos) para que el próximo sepa con quién tiene que tratar, si es que no la quiere como enemiga.

Quien sea, debe operar incluso antes de ser candidato o candidata.

Ya me imagino al corajudo de Mariano, chillando porque la traviesa Rosy le haya asestado un pisotón.

De veras, el tiempo no perdona.

Del engaño de Beatriz al engaño de Rosalía

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Se les hace tarde para colocar en las escuelas sus retratos y, se llenan la boca de palabras huecas que en el extremo nos ven la cara de estúpidos.

De los hechos irrelevantes que no por serlo dejan de ser graciosos, la invitación hecha este miércoles por el Partido Socialista (PS) a su creadora Rosalía Peredo Aguilar, para inscribirse en él, me parece de lo más plausible en el hilarante mundo de los  simuladores locales.

Y no es por menospreciar a la singular legisladora, pues todo el mundo tiene derecho a hacer su lucha; a lo mejor tiene que ver con la calidad de cartucho quemado, como la vemos, pues su cíclico operar esperando agrandar la rebanada de pastel se asemeja al desgastado movimiento con que un viejo obrero tome su portaviandas para dirigirse, un día más, a la brega que por años ha encarado.

Esto le pasa a los políticos que van perdiendo la credibilidad. A los acomodaticios, colmilludos e insaciables, para los cuales ver la cara de estúpidos a los ciudadanos es costumbre perenne.

Una gran alianza encabezada por el PS no es lo más viable para sacar al PAN de Palacio, porque su mismo génesis se remonta a la voluntad del orticismo para que, ese partido viese la luz y, para que su inquieta inventora, sumara más recursos a su haber. Y conste que debería conservar la lucidez de cualquier luchador social. Mas el efecto palacio (de hierro) dejó cicatrices indelebles en su añosa piel.

Por eso, hablar de alianzas a nivel local, nada, pero nada tiene que ver con la tendencia nacional que trae locos a César Nava y a Jesús Ortega para dar forma al espantoso ser contra natura que según Manlio  Fabio Beltrones habrá de salir del concubinato PAN-PRD, cuyo producto es ni más ni menos de Gabino Cué en Oaxaca.

Entonces, cómo llamaría usted a una candidata como Rosalía Peredo, que ha hecho fortuna como senadora del PAN, alardeando hoy con sacar al PAN del Palacio de Gobierno.

Siguiendo la profunda filosofía manlista, no solo se trataría de un ser contra natura, sino además con graves tintes parricidas, muy a tono con el dicho de Serrat: No conocen ni a su padre cuando pierden el control,/ni recuerdan que en el mundo hay niños./Nos niegan a todos el pan y la sal./Entre esos tipos y yo hay algo personal.

Mejor, dirijamos la mirada al ensanchado mundo de las complicidades y, veamos  que ante ridiculeces como la expuesta existe la insuperable fuerza del trust: Ortiz-PAN-Beatriz que, también desde una perspectiva bien aligerada, podemos dar significado con las otras líneas del formidable compositor arriba citado: Pero, eso sí, los sicarios no pierden ocasión/de declarar públicamente su empeño/en propiciar un diálogo de franca distensión/que les permita hallar un marco previo/que garantice unas premisas mínimas/que faciliten crear los resortes/que impulsen un punto de partida sólido y capaz…

O sea,poca diferencia hay entre el engaño al que estamos sometidos los tlaxcaltecas cuando una saltimbanqui trata de sorprendernos con una candidatura emanada de su profunda concepción de la hipocresía y la otra visión, la del poder, lista para colocar  en las escuelas los retratos de quienes nos hayan tomado el pelo de semejante forma.

Beatriz gana con cualquiera… por eso todos se dicen sus amigos

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Co gobierna con Héctor Ortiz… ¿no me cree?… ahí están Campuzano, Herrera Murga, García Arenas, Elia Sánchez y, los que faltan.

Pareciera que la propia Beatriz Paredes, promueve el nombre de Enrique Peña Nieto, con el plan de asestar, o dejar que asesten, sus amigos panistas, la más cruel metralla en contra del gobernador del Estado de México. Así, los priístas dirían, “como la caballada está gorda, pues miremos una segunda opción… verbigracia la ex gobernadora de Tlaxcala”.

Beatriz gana con Lorena Cuéllar como candidata a la gubernatura, pues enaltece al género y se pone de lado de los débiles (en apariencia). Lima asperezas con los cisneristas y se dispone a dejar el reto en manos de la “hormiguita” Lorena que, con poco hace maravillas, como el ser la única ganadora de aquella aciaga elección, donde la cínica dirigente tricolor, Linda Marina Munive Temoltzin, levantaba el brazo de Lorena, un brazo pare ser precisos, y bajaba los brazos de decenas, de esos que no pudieron ganar una sola diputación y siguieron cuesta abajo por cuanto alcaldías.

Beatriz gana con Mariano, porque ante los ojos de los priístas quedaría con una lideresa que soportó las desquiciadas expresiones de un neurótico, iracundo y falto de discurso, a quien sus amigos Emilio Gamboa y Manlio Fabio Beltrones, rescataron de nueva cuenta del limbo de los perdedores y, lo colocaron en la zona de arranque, de una pista en la que deberá demostrar que pese al cataclismo del que proviene, hay quienes creen en él y hasta le dan la oportunidad de volver a competir. Ahora, lo difícil para él será ganar la elección constitucional.

Y por supuesto que Beatriz gana con Julián Velázquez Llorente, con quien se apresta a refrendar el derecho de explotación de la franquicia llamada PAN, cuya doctrina les causa cefalea, misma que curan rememorando los tiempos buenos de la siembra de ideas en la Fundación Colosio. Más recientemente pueden dar forma a la charla, hablando de lo formidable que fueron los meses al frente de la Comisión de Salud, y lo productivo que resultó para el partido (cual, el PRI o el PAN, yo creo que el PRIAN) pasar la estafeta de ese ente formidable de poder al diputado plurinominal Marco Antonio García Ayala, líder nacional de los burócratas del sector salud (¿más poder a la bestia?)

Yo creo que Beatriz también gana, si quiere, con la senadora Minerva Hernández Ramos. De hecho se halla en plena promoción de una gran alianza en la que el PRD es fundamental. Ahora, de que se haga, dependería una real lucha contra el orticismo y eso, eso señores y señoras quién sabe si Bety esté dispuesto a hacerlo.

Hace unos días en entrevista con el Sol de Tlaxcala, la señora Paredes lamentó que por la intensa participación de los tlaxcaltecas en procesos electorales el voto se pulverice.

Eso, eso es miel para los oídos del panismo-orticismo-beatricismo, pues mientras los marianistas se rasguen las vestiduras con los lorenistas, sin darse cuenta que lo más conveniente sería formarse con Minerva, los primeros van en caballo de hacienda rumbo a la silla más importante de esta entidad, la única, por cierto, que el PAN va a retener… ¡va usté a ver…¡

Beatriz Paredes y Mariano González dos grandes simuladores

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Héctor Ortiz buscará mantenerse como un político vigente y su retiro está lejos de concretarse porque se mantendrá como un operador.

La sucesión en Tlaxcala representa para el gobernador Héctor Ortiz Ortiz una partida de ajedrez de primer nivel, pues enfrenta ni más ni menos a su maestra en materia política y electoral Beatriz Paredes Rangel.

Ambos se conocen y saben que una decisión equivocada en el juego de la sucesión les puede representar la derrota, la cual ambos desean evitar porque los dos quieren trascender más allá del 2010.

Beatriz Paredes sabe que si el PRI recupera Tlaxcala y gana las gubernaturas que estarán en juego en este año, sus bonos para buscar la candidatura priista a la presidencia de la República aumentarán.

Por su parte, Héctor Ortiz desea no sólo confirmarse como un gran operador político electoral, sino que buscará la continuidad del PAN y de su grupo político en el gobierno de Tlaxcala, con lo cual él se mantendría como un político vigente que lo ubicaría lejos del retiro.

Quizá por esa razón, ni Beatriz Paredes ni Héctor Ortiz han dado señales claras sobre quiénes son sus verdaderos gallos para la contienda de julio próximo.

Y es que si el PRI opta por Lorena Cuéllar y en el PRD se confirma la nominación de Minerva Hernández, lo más seguro es que el PAN postule a una mujer, pero si los priistas deciden apoyar las aspiraciones de Mariano González, no dude que el candidato del blanquiazul será Julián Velázquez.

Habrá que ver si la unidad que pretendió presumir Beatriz Paredes el pasado viernes en Tlaxcala durante la toma de protesta de los consejeros estatales del PRI es real,  porque hasta hace unos días Mariano González no deja de contar un chiste contra su lideresa nacional.

En su muy particular estilo, el ex diputado federal preguntaba a sus conocidos en Tlaxcala, ¿Sabes donde tiene Beatriz Paredes su casa de campaña en busca de la candidatura del PRI a la presidencia?. No le respondían y el contestaba: ¡En su vestido ¡.

En lo personal creo que tanto Beatriz Paredes como Mariano González simularon una unidad priistas que en Tlaxcala no existe.

Es obvio que Beatriz Paredes no ha mostrado todas sus cartas, de ahí que el mandatario Héctor Ortiz mantendrá el silencio y tratará de contener lo más que pueda la incertidumbre que priva en su grupo y gobierno,  ya que si empieza a mover sus piezas claves para la sucesión sin conocer a quién va a enfrentar puede dar ventajas y perder la partida de ajedrez.

Consejeros de ornato y los verdaderos operadores electorales

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En breve se pondrá orden en el IET para garantizar una operación adecuada que evite dar elementos a la oposición, la cual buscará ganar en los tribunales lo que no puede ganar en las urnas.

Ni un error más en la operación del Instituto Electoral de Tlaxcala se permitirá, pues la inexperiencia  de los actuales consejeros electorales puede ser un factor que ponga en riesgo los resultados de los comicios de julio de este año.

Si bien el gobernador Héctor Israel Ortiz Ortiz aceptó que la operación llevada a cabo en el Congreso del estado para designar a los nuevos consejeros estuvo pésimamente ejecutada, al grado que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ordenó la elección de nuevos miembros de ese órgano, lo cierto es que ahora se sigue con lupa cada movimiento del árbitro electoral.

El mandatario como buen operador político-electoral sabe que puede ganar la gubernatura en las urnas, sin embargo evitará que la oposición tenga elementos para judicializar los comicios locales en que los ciudadanos elegirán gobernador, diputados, presidentes municipales y presidentes de comunidad.

En breve se empezarán a ver cambios en el IET y se podrá percibir que los consejeros responderán a los lineamientos que le dicten los verdaderos operadores y organizadores de los comicios, que por supuesto no será el consejero presidente Salvador Cuauhtencos Amieva, quien ya mostró su poca capacidad.

Si el consejero electoral es incapaz de despedir o llevar a cabo un relevo de funcionarios del IET sin problemas, cómo pedirle que organice y lleve a buen término la elección local de este año.

Y para muestra un botón. Ahí está el caso de la ex jefa de Comunicación Social y Prensa del IET, Olga Lilia Hernández Aguilar, quien lo acusó de autoritarismo y maltrato laboral.

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En los próximos días la intensidad política en Tlaxcala aumentará, una vez que inicien los procesos internos en cada partido para elegir a sus respectivos candidatos a la gubernatura.

En el PRD parecen estar definidas las cosas, pues Minerva Hernández Ramos avanza con paso firme a la nominación y lo único que espera es concretar las alianzas para mostrar su músculo electoral  y que tiene elementos para ganar la contienda.

Por lo que respecta al PRI, no lo cuente en voz alta pero cada vez aumentan más los rumores de que la líder nacional del partidazo, Beatriz Paredes, anda buscando otra opción diferente a Lorena Cuéllar y a Mariano González.

Y en el PAN los tiempos  y la incertidumbre se mantendrán, pues el gobernador Héctor Ortiz no moverá sus piezas hasta saber que es lo que enfrentará, pues sabe que una mala decisión le puede complicar las cosas.