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VIH-SIDA

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Segunda Parte

Estadísticas generales y medios de diagnóstico

Atender  todo lo referente a la pandemia del Virus de la Inmunodeficiencia Humana así como del  SIDA en una sola exhibición es imposible, dada la complejidad y extensión de este gran problema de salud pública.  Debido a ello este blog dedica una parte complementaria al tema.

Acerca del Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) se estableció que pertenecen a la familia de los retrovirus. A nivel mundial se han reconocido dos serotipos del mismo, identificados como VIH-1 Y VIH-2.

De la mayor parte de los casos registrados a nivel mundial, que hasta 2006 la Organización Mundial de la Salud daba cuenta de39 millones 500 mil infectados,  la mayoría se atribuyen al tipo VIH-1.  En México,  el histórico acumulado por parte del  Centro Nacional para la Prevención y Control del  VIH/SIDA,  indica que desde 1983 a 2009 se han reportado y diagnosticado 130 mil 969 casos.

Del total en todo el mundo la mayoría de los enfermos se localiza en países en vías de desarrollo. En Latinoamérica se calcula que la quinta parte de los enfermos son mujeres.

Acerca de la infección causada por el VIH hay que precisar que sigue una ruta bien estudiada para poder ser diagnosticado. Alrededor de la mitad de los individuos que se infectan presentan una enfermedad febril  similar a mononucleosis infecciosa la cual dura alrededor de l4 días, misma que se resuelve de manera espontánea. Esta manifestación se produce un par de semanas o hasta seis después de estar en contacto por primera vez con el virus.

Para la detección del virus existe el análisis de inmunoabsorción enzimática (ELISA), una  de las primeras pruebas para detectar personas seropositivas. Tiene la desventaja de que puede dar resultados falsos positivos  sobre todo si se aplican antes de que el organismo del enfermo empiece a producir los anticuerpos frente a antígenos de VIH. En todo paciente sospechoso es necesario repetir el examen.

Los pacientes expuestos al virus empiezan a producir niveles detectables de estos anticuerpos después de seis o doce semanas posteriores a la infección, aspecto que puede tardarse hasta medio año. El resultado definitivo de un caso de VIH se establece cuand

o un resultado positivo de la prueba ELISA se complementa con la detección de anticuerpos específicos mediante otro análisis conocido como Western Blot.

Nuevos hallazgos.

Como se mencionó en la primera parte de este artículo, hasta ahora los tratamientos de la infección del Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH) no han logrado una cura definitiva. Las combinaciones de medicamentos antirretrovirales  solo pueden reducir la velocidad de replicación del  agente,  logrando la prolongación de la vida de los pacientes.

La Universidad de Carolina del  Norte descifró el mapa genético completo del virus. Según un artículo del que dieron cuenta los diarios a nivel mundial, a partir de lo publicado por científicos de dicha institución en la revista Nature, conocer el genoma ARN (ácido ribonucléico) permitirá entender mejor la manera de actuar del VIH.

En la primera semana de agosto del presente año, científicos franceses dieron a conocer también que fue encontrada  una nueva cepa del virus  en Camerun. Se cree hasta el momento que  dicha variante fue transmitida de gorilas a humanos sin que se tenga claro el grado de extensión del contagio.

INFECCIÓN POR VIH Y SIDA

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Generalidades

La infección por el Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH) es una enfermedad crónica, que tiene una evolución progresiva y que es irreversible. Se caracteriza por mermar la resistencia natural del cuerpo humano para defenderse de la acción de virus, hongos y bacterias que dan lugar a la aparición de otras infecciones oportunistas y también a neoplasias de tipo maligno.

Dicho de otro modo, las células del individuo que entra en contacto con el VIH disminuyen su capacidad inmunológica por lo que gradualmente es más vulnerable al desarrollo de enfermedades y tumores que eventualmente lo conducirán a la muerte.

El contagio o transmisión de este virus tiene tres vías muy bien definidas:

  1. Contacto Sexual con personas infectadas
  2. Por exposición a sangre u otros fluidos orgánicos contaminados, a través de agujas u otros instrumentos (vía parenteral) y
  3. De una madre infectada a su hijo.

El VIH, así denominado desde 1986 por recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), también se ha identificado en la saliva pero también ha quedado demostrado que por este fluido no se puede contagiar. De igual modo, se ha encontrado en leche materna, liquido cefalorraquídeo, amniótico, lágrimas y orina, sin que estos sean vía de transmisión.

Hay que subrayarlo, únicamente el agente se puede pasar de una persona a otra por medio de sangre, semen, secreciones vaginales y otras que tengan una concentración variable de elementos celulares.

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana tiene la particularidad de infectar diversas células humanas, siendo las más susceptibles aquellas que cuentan con receptores identificados como CD4. Entre estos destacan los “linfocitos T cooperadores y los macrófagos”, componentes del sistema inmune del organismo, tal como ya se mencionó.

Pero también afecta a otras células involucradas con  el procesamiento de antígenos presentes en otros órganos, en la piel, en los ganglios así como en neuronas y macrófagos del sistema nervioso central.

Acerca de los Linfocitos T CD4+ o cooperadores, es preciso señalar que son atacados por el virus de manera selectiva, debido a la presencia de una glucoproteína l20 localizada en su envoltura. Dichas células en un individuo normal tienen concentraciones de entre 600 a 800 por cada milimetro cúbico de sangre.

Cuando estos niveles se encuentran por debajo de un conteo de 200/mm3 debido a la acción del VIH, el paciente infectado llega a la fase de SIDA que por sus siglas significa Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida. En esta etapa clínica de la enfermedad, es cuando aumenta la vulnerabilidad y la aparición de infecciones oportunistas graves como neumonías –principalmente por Pneumocystis. carinii- toxoplasmosis, tuberculosis, infección debido a citomegalovirus (CMV), así como también neoplasias malignas frecuentes.

Diferencias VIH de SIDA. Etapas

Entonces, hay que diferenciar entre una persona infectada con el Virus de la Inmunodeficiencia Humana, que puede ser identificado como seropositivo a VIH, y aquella que ha desarrollado SIDA, si bien el virus es causante del síndrome como tal.

Los individuos infectados con VIH positivos son clasificados de acuerdo al momento en que se encuentra la evolución de la enfermedad, según la concentración de linfocitos TCD4+ y las manifestaciones clínicas conforme a los síntomas y los signos.

En la primera etapa, también definida como asintomática están las personas que recientemente fueron infectados. Han pasado por una breve enfermedad aguda con reacción febril, con duración de entre diez y catorce días, que remite o se cura de manera espontánea. Después permanecen sin ofrecer más síntomas clínicos.

En la segunda etapa o sintomática temprana entran aquellos en quienes ya hay síntomas de inmunosupresión  que presentan conteos de Linfocitos TD4+ menores a 400/mm3. En este momento las manifestaciones más observadas son agrandamiento de ganglios linfáticos,  sudoración nocturna,  pérdida de peso, fiebre, malestar general y presencia de hongos como la candidiasis bucal.

En la tercera, o etapa sintomática avanzada, se encuentran aquellos pacientes con SIDA mismos con menos de 200/mm3 linfocitos TD4+.

Hasta el momento no se ha desarrollado vacuna o medicamento alguno que erradique totalmente el VIH, por lo cual el tratamiento se ha limitado a fármacos con notables adelantos que logran retrasar la velocidad de la capacidad del virus para replicarse, lo que se traduce en mejora de la expectativa de sobrevida en el paciente infectado.

No podemos obviar en este espacio que la terapéutica también sigue enfrentando retos a vencer como los efectos secundarios que puede ocasionar la administración de los medicamentos.

Por otra parte, también es obligado enunciar algunas de las enfermedades oportunistas que están asociadas a la inmunosupresión que se deriva de la reducción de los linfocitos TCD4+ o cooperadores:

Cuando la concentración es mayor a 200 /mm3 se presentan infecciones estafilocócicas  en la piel, Candidiasis,  Leucoplasia Vellosa;  Si el conteo de Linfocitos T cooperadores está entre l0l y 200 /mm, se observan enfermedades como Neumonía por P. carinii, Tuberculosis, Micosis profundas, Toxoplasmosis, Infecciones herpéticas, Criptosporidiasis,  Sarcoma de kaposi; y si el nivel queda por debajo de l00/mm3 las manifestaciones son Síndrome de Desgaste, Infección por Citomegalovirus,  Infección por M. avium, Linfoma no Hodgkin.

Un poco de retrospectiva

A manera de recuento histórico, conviene apuntar que desde 1981 se registraron los primeros reportes acerca de la enfermedad. Los casos que se conocieron al principio, en los Estados Unidos, trataban sobre infecciones oportunistas graves como neumonía por Pneumocystis carinii y Sarcoma de kaposi en varones homosexuales previamente sanos, con alteraciones en el sistema inmune celular.

En 1983 y 1984 científicos en Paris y en Estados Unidos aislaron dos retrovirus que en un principio se consideraban distintos uno de otro, el primero LAV, asociado a linfadenopatía, y HTLV-III o virus linfotrópico de células T humanas. Se habían reconocido como agentes etiológicos del SIDA.

Posteriormente quedó demostrado que ambos eran uno solo, y a partir de 1986 la OMS lo denominó Virus de la Inmunodeficiencia Humana.

LA INFLUENZA SIGUE ACTIVA

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Si bien la contingencia epidemiológica por la influenza todavía no ha terminado, a un par de semanas de haber analizado la información que ha fluido de los organismos nacionales e internacionales de salud, en este Blog estamos en condiciones de hacer un nuevo análisis.

Aun persisten muchas dudas en cuanto a los mecanismos de transmisión y contagio del virus A/H1N1, pero sobre todo en cuanto a su permanencia en el organismo de quien se infectó aun después de haber manifestado los síntomas de la enfermedad.

Tampoco se ha podido establecer con certeza dónde se originó y cual es la naturaleza exacta de la cepa, porqué en México se registró el mayor número de fallecimientos debido al virus en comparación con otros países donde también se están presentando casos y si las medidas de contención han resultado suficientes.

Desde la aplicación de las primeras acciones preventivas como la suspensión de las clases en todas las escuelas del país, pasando por la interrupción de las actividades no esenciales para la actividad económica, hasta recientemente el cambio del semáforo a color amarillo, que indica disminución del nivel de alerta, han ocurrido una cantidad considerable de eventos que dejan ver el grado de incertidumbre que desde un principio hubo en torno a la influenza humana.

De entre todos se pueden subrayar, por ejemplo, el cambio de denominación del virus al que inicialmente se le nombro Virus de la Influenza Porcina y al cual aún entidades ampliamente reconocidas, como el Centro de Control de Enfermedades de los Estados Unidos, habían contribuido a “identificar”. La Organización Mundial de la Salud determinó que el microorganismo debía ser tipificado como A-H1N1 de Influenza Humana.

Aun en los últimos días la OMS advirtió que se tenían muestras de casos presentados en Canadá, Estados Unidos y México, de cepas del virus cuyos subtipos no habían podido ser identificados por lo que subsiste el riesgo de que se trate de “mutaciones” que podrían hablar de variantes nuevas de dicha entidad nosológica probablemente más agresivas

Lo anterior tiene que ver con la composición de su estructura genómica, de la que se ha dicho que tiene una parte del virus de la influenza humana, otra de la influenza aviar y una más de la influenza porcina. Los Centros de Control de Enfermedades han optado por llamarlo Tipo de “Virus Reordenado” cuadruple.

Hasta antes de la contingencia se sabía que cada año los virus mutan y que los laboratorios a cargo del desarrollo de las vacunas van elaborando estos biológicos para su aplicación hasta el siguiente, porque “no es posible” disponer de una vacuna específica si no tienen antes identificado y aislado el virus específico para el cual se prepara. Es por eso que no se podía aplicar el preparado existente el año pasado para la Influenza estacional humana, que ya se tenía, para prevenir los efectos del A-H1N1.

En un principio se dijo que el periodo de incubación del virus en el organismo de una persona infectada podría ocurrir en dos a tres días. Nada se indicó qué ocurría después de la expresión de los síntomas. Ahora se señala que un individuo “portador” del virus está en condiciones de transmitirlo un día antes de manifestar los síntomas,  hasta 7 (siete) después de que enfermó.

Hasta ahora ha sido descartada la posibilidad de que el contagio pueda producirse siendo el agua la vía de transporte del virus. Pero las instituciones de investigación no dejan de mencionar que “se esta estudiando”

Entonces, ¿ante qué estamos?

Revisados los acontecimientos pasados y recientes, podríamos establecer como primera conclusión que el virus de la Influenza Humana A-H1N1 esta presente pero sigue siendo altamente peligroso porque se sabe mucho menos de lo que se ha podido conocer acerca de su naturaleza, de lo que las autoridades han informado, así como de su comportamiento actual y su evolución en el futuro inmediato, sobre todo cuando interactúe con el medio ambiente al entrar en las fases que naturalmente sigue cada ciclo estacional, esto es cuando aumente la humedad en temporada de lluvias y cuando bajen las temperaturas en el invierno.

En consecuencia, lo aconsejable para todo público es mantenerse informado a través de los sitios oficiales de la Organización Mundial de la Salud, la Organización Panamericana de la Salud,  las Facultades de Medicina de las Universidades reconocidas,  los Centros de Control de Enfermedades (CDC) y las autoridades sanitarias locales.

El caso México.

En los días recientes las preguntas que me han hecho con mayor insistencia están enfocadas a dos grandes dudas ¿es o no cierta la existencia del virus? ¿Fueron excesivas las medidas de control que, entre otras consecuencias, perjudicaron seriamente la economía?

Desde el punto de vista de este Blog las respuestas para ambas han sido contundentes.

La presencia del A-H1N1 es real y no debe dejar lugar a dudas porque entonces el grado de riesgo aumenta si además de desconocerlo se le ignora por una percepción sustentada en la falta de información y alimentada por posturas de gente que carece de datos,  En lo personal, el que esto escribe puede dar cuenta de dos casos concretos, de confirmación directa, que padecieron el contagio. Afortunadamente están recuperados.

Y al otro cuestionamiento se ha contestado que no se exageraron las acciones preventivas que duraron prácticamente hasta el 11 de Mayo, en las que se suspendieron clases y actividades no esenciales.

Aquí tampoco se trata de aplaudir las decisiones de un gobierno.  Al contrario, tal vez hubiera sido necesario ser más estrictos dada la naturaleza desconocida del virus y también la falta de cultura de salud pública entre la población. ¿Por qué?

Por mencionar algo, observe a su alrededor en qué cambió la conducta de muchísima gente, casi una generalidad. Siguieron los escupitajos en la vía pública, los enfermos de gripa que no utilizaron el cubre bocas y mucho menos se taparon con el ángulo interno del codo sus estornudos, que siguieron utilizando el transporte público o asistiendo a lugares públicos sin el menor recato. La venta y consumo de alimentos dentro de unidades de transporte y hasta en las salas de espera de muchas clínicas y hospitales.

Fuera del Distrito Federal, la desinfección del transporte público en otras entidades del país prácticamente no se realizó. En una gran cantidad de escuelas las labores de limpieza se aplicaron hasta el día que los alumnos regresaron a los salones y se realizaron los festejos del día del niño, del día de la madre y del maestro, en aulas con más de veinte personas al mismo tiempo. El cubre bocas lo utilizan unos cuantos individuos y va en aumento el desuso.

¡CALMA! ¡CALMA! ¡CALMA! PRECISIONES ACERCA DE LA INFLUENZA

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Ante las crecientes dudas e incertidumbre que la población ha manifestado debido a la epidemia de Influenza que se vive, este blog presenta a continuación algunas precisiones y recomendaciones a seguir.

Ante todo mantenga la calma, no hay razón alguna para entrar en pánico. No se trata de un evento de proporciones “apocalípticas”, ni de un evento “de película”. No, absolutamente no. Sí es una situación delicada, pero de la que usted puede mantenerse a salvo si sigue las recomendaciones preventivas difundidas ampliamente por las autoridades sanitarias serias y reconocidas, a través de todos los medios de comunicación.

De lo primero que debe estar convencido es que solamente si presenta cuatro o cinco de los siguientes síntomas debería tomar las medidas pertinentes bajo el estricto criterio de los médicos.

Para “sospechar” con suficientes elementos de que podría estar infectado por el Virus de la Influenza Porcina debería tener este cuadro:

  • Fiebre de aparición repentina (súbita) mayor a 38 grados, constante.
  • Dolor de cabeza (cefalea)
  • Tos Seca frecuente
  • Flujo nasal
  • Conjuntivitis (infección en los ojos que se caracteriza por un enrojecimiento notable)

Estos síntomas lo vuelven un paciente “sospechoso” y su diagnóstico quedaría sujeto a confirmación estricta por medio de estudios de laboratorio, a partir de muestras que se obtendrían de su garganta (exudado faringeo en los adultos y nasofaringeo si se trata de niños).

Por supuesto que no se pueden ignorar otros síntomas característicos de la afección como malestar generalizado, con dolor intenso muscular (mialgias) y de articulaciones (artralgias).

Si presenta sólo síntomas semejantes de manera aislada y con los cuales ya tiene varios días e incluso semanas, no se alarme.  Sin embargo, si eso lo ayuda a mantener su tranquilidad, consulte a su médico y, en caso de desconfiar de su diagnóstico, busque una segunda opinión.

La condición, reitero, para sospechar un posible contagio del Virus de la Influenza Porcina es que cumpla casi al mismo tiempo con los cuatro o cinco síntomas que se enunciaron, y que estos se hayan presentado de un momento a otro, de manera inesperada. Así de drástico.

Más acerca del Virus de la Influenza Porcina

Debe usted saber que las primeras 48 horas son críticas, porque es al segundo día cuando la replicación del virus en el organismo alcanza un “punto crítico”, y es en este lapso cuando la administración de los antivirales (Zanamivir u Oseltamivir) hacen efecto para contener la infección.

Por lo tanto, de presentar los síntomas listados arriba, usted debe recibir atención médica dentro de ese lapso de 48 horas después de su aparición.

El virus tiene un periodo de sobrevivencia, en superficies, de alrededor de 48 horas. Esto significa que mantiene su capacidad para contagiar una vez que ha salido de algún individuo ya infectado. Por eso es ampliamente recomendable que limpie de modo frecuente, con soluciones, manijas de puertas, chapas, la palanca del baño (retrete) pasamanos, mesas.

Para que pudiera ser infectado, prácticamente le tendrían que estornudar o toser en la cara. Sin embargo, el contagio sí puede producirse al saludarse con la mano o con un beso, por contacto indirecto si alguien tocó previamente un objeto como teléfono, teclados de computadora, cajeros automáticos.

Una buena noticia es que la luz ultravioleta inactiva (mata) al virus y este recurso está en la luz solar. El jabón también interrumpe su capacidad infecciosa, por lo que tiene que lavarse con frecuencia las manos de la siguiente manera: frotando palmas entre sí y el dorso de las mismas, entrelazando los dedos; y secarse de preferencia con toallas de papel desechables.

Una aclaración pertinente: el virus en sí mismo no ha sido la causa de la muerte de las personas, sino la Neumonía que provoca como complicación si no se atiende a tiempo, ya que el microorganismo tiene “predilección” por las mucosas que forman parte de las vías respiratorias.

Acerca de la fisiopatología del virus hay que mencionar que las siglas H y N, que le dan  su identificación científica, se refieren a las estructuras que forman la superficie del virus: H para la Hemaglutinina  y N para la Neuroaminidasa, que hacen posible su acoplamiento en la pared de la célula, que infecta para replicarse.

Una lectora escribió al Blog de Salud y refería que había sentido malestar intenso el día 22 de abril, que tenía frío intenso y dolor en las articulaciones; que se tomó un comprimido de Tempra y se le quitó el malestar. Sudó por la tarde. En la noche tomó otro, sudó de manera exagerada al grado de que mojó la ropa de cama. Sentía –cuenta- como si tuviera agua en el oído derecho y que le molestaba al tocarlo.

Añadió que el jueves estuvo otra vez sudando, si bien no tenía otras molestias. Para el viernes le dolía un poco la garganta y tenía poco flujo en la nariz. Agregó que acudió al médico, pero que sólo le prescribió Ampicilina, Ambroxol, Ibuprofeno.

Este es un buen ejemplo para descartar un caso de infección por Virus de Influenza. El comentario está fechado 25 de abril, es decir, tres días después del inicio de los síntomas, además de que no es el conjunto de los que se enlistaron al principio de este comentario.

Claro que es válido tener dudas, pero lo aconsejable es que, si prevalece la desconfianza al diagnóstico y tratamiento de su médico. lo mejor es tomar otra opinión; pero, principalmente, no hay que tomarse fármacos así nada más.

Una recomendación más. Manténgase informado de fuentes confiables. Siga las indicaciones de las autoridades de salud y no haga caso de rumores sin fundamento. Juzgue con objetividad el origen de la información que reciba. Si es su vecina o su comadre la que opina, atienda mejor las versiones oficiales.

ALCOHOLISMO

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Como se mencionó en la más reciente entrega del Blog de Salud,  una de las causas de la cirrosis hepática es el consumo de alcohol.  De esta sustancia hay que decir que se trata de un compuesto químico definido como etanol,  que es el principal producto de las bebidas como el vino y los licores.

En general es reconocido como la droga socialmente más aceptada. Es también identificado como una sustancia psicoactiva, la más utilizada a nivel mundial sólo después de la cafeína con efectos primordialmente en el Sistema Nervioso Central mediante grados variables de estimulación.

Su consumo está vinculado a más de 60 enfermedades (además de la cirrosis hepática) y trastornos.

El alcohol daña de manera enorme a las naciones. Su demanda es creciente y está ligado a las estadísticas de homicidios, accidentes vehiculares, suicidios así como entre los motivos más frecuentes de divorcio, violencia intrafamiliar, abuso infantil y, por si no fuera poco, se le atribuye una quinta parte de las causas de hospitalizaciones.

Si bien, hasta hace poco tiempo el sexo masculino revelaba más problemas asociados a la bebida en comparación con las mujeres, esta brecha cada vez se estrecha más.

Efectos

El etanol es en sí un sedante, provoca estadios clínicos que ponen en riesgo la vida por intoxicación aguda, por su utilización de manera crónica y por supresión alcohólica. La toxicidad guarda relación con la dosis.

En pequeñas cantidades presentes en el organismo el alcohol surte efectos estimulantes. Valores en sangre menores a 50 miligramos por cada l00 mililitros difícilmente alteran la función motora en forma relevante.  Sin embargo cuando la relación es mayor a l50 mg/l00 ml se considera una intoxicación, la cual se manifiesta por ataxia, disartria, nausea y vómito.

Los niveles en sangre que se consideran mortales son los mayores a 350 mg /l00 ml. En los casos graves, la intoxicación se caracteriza por depresión respiratoria, estupor, convulsiones, coma y muerte.

Problema del tamaño del mundo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) en el mundo dos mil millones de personas consumen alcohol.  Además de las afecciones crónicas como la cirrosis hepática, también se le responsabiliza de cánceres de hígado,  de esófago y, bajo otras circunstancias, es causante de otras afecciones tales como deficiencias nutricionales, mayor riesgo de accidente vascular cerebral y mayor incidencia de procesos infecciosos.

No obstante que se ha comprobado científicamente que en cantidades menores puede ser benéfico en personas a partir de los 40 años de edad, ya que proporciona cierta protección en contra del desarrollo de cardiopatías coronarias, en  las mujeres que están en etapa fecunda puede ocasionar exposición prenatal del feto al alcohol, dar lugar a defectos congénitos y anomalías del desarrollo o ser ocasión de embarazos no deseados.

La resistencia al alcohol tiende a aumentar según las características físicas de la persona, siendo mayor en aquellas de mayor peso. Los niños son altamente vulnerables a tal grado que se han sabido casos en que bebés han muerto por la sola inhalación de vapores de etanol tras haberles aplicado compresas (trapos impregnados) con alcohol.

En muchas comunidades rurales,  de alta marginación,  es frecuente saber que las madres consumen durante el embarazo y posteriormente alimentan a sus bebés con pulque en lugar de leche.  El síndrome de alcohólico fetal se relaciona con el consumo durante la gestación.

La transformación de los consumidores

Al revisar el efecto del alcohol en forma individual, esto es en la persona que lo utiliza, podrían describirse cambios como los que a continuación se enlistan:

Si se trata de un periodo de ingesta en baja concentración, el individuo incrementa su actividad, hay estimulación motora en la cual se presenta una menor capacidad de reacción, del juicio y la precisión de respuesta.

Como una de las propiedades del alcohol es la acción sedante, atenúa la ansiedad y produce sueño.

A mayor concentración, enseguida, el individuo pierde la coordinación y tiende a la confusión, ya no se inhibe en su conducta y por lo tanto pierde el autocontrol.  En ciertos casos se produce mayor irritabilidad del sujeto intoxicado, lo cual se torna en agresividad, volviéndose incluso impulsivos y frenéticos.

Hablando de situaciones en las que ya  hay un grado de intoxicación excesiva, el alcohol causa sueño profundo, semejante al efecto de la anestesia general, con riesgo de entrar a estados de inconsciencia, estupor y coma.

En momentos críticos y debido a la depresión de los centros bulbares (vasomotor, respiratorio) el peligro de muerte es real, lo que amerita vigilancia en hospital, la protección de las vías aéreas, de los parámetros circulatorios y el resto de los signos vitales y acciones en caso de crisis convulsivas.

El Síndrome de supresión alcohólica tiene un amplio abanico de manifestaciones que van desde la ansiedad y el temblor hasta la irritabilidad, la hiperactividad y el llamado “delirium tremens” el cual se caracteriza por la confusión, temblor, alucinaciones visuales, diaforesis, deshidratación, alteraciones electrolíticas,  convulsiones y alteraciones cardiovasculares.

Otras consecuencias son la encefalopatía de Wernicke y la psicosis de Korsakoff, más atribuibles a la deficiencia de tiamina debida al consumo crónico del alcohol, que deben ser identificadas y abordadas rápidamente para limitar el daño.

CIRROSIS HEPÁTICA

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Es una afección del hígado,  órgano cuya función se altera significativamente como consecuencia de cambios en su arquitectura vascular y que es resultante de la destrucción de células, la cicatrización que ocasionan lesiones inflamatorias que, a su vez, forman grupos de células rodeadas de fibras de colágeno formadoras de nódulos.

Se pueden contar más de treinta causas posibles de esta enfermedad pero entre las más frecuentes sobresalen, por ejemplo,  el consumo frecuente de alcohol, los efectos de virus como el de la hepatitis B, C y D; obstrucción de vías biliares, tumores, cálculos; efectos de fármacos, enfermedades granulomatosas como Linfoma, Enfermedad de Wilson, entre otras.
De acuerdo con datos de la Organización Mundial de la Salud cada año mueren alrededor de 200 mil personas por este mal en los países desarrollados. En muchos de los casos la detección es casual puesto que sus manifestaciones pueden ser tenues, dando síntomas no específicos.

Sospechas fundadas

En una exploración física de rutina es posible que se detecte en el abdomen un crecimiento anormal en la región hepática (hepatomegalia)  o incluso a partir de datos de laboratorio que muestran alteración de las funciones del hígado tras resultados positivos de pruebas para hepatitis virales.
El hígado es uno de los órganos vitales de mayor importancia porque es en sí un laboratorio que mantiene el equilibrio de la concentración de glucosa en la sangre, realiza la degradación de los lípidos, formación y excreción de la bilis y participa en la eliminación de drogas así como en la síntesis de proteínas.

Ante la acción de los agentes etiológicos el hígado responde al daño con inflamación. Si la intensidad de la lesión es muy alta y persiste, el tipo de reparación puede ser anormal dando lugar a fibrosis progresiva y eventualmente conducir a la cirrosis.

La hepatomegalia suele ser indolora y si el paciente cirrótico refiere malestar abdominal, la sospecha parte de la probable presencia de otras alteraciones,  como pancreatitis o cólico biliar, puesto que la incidencia de litiasis biliar en los cuadros de cirrosis, es muy alta.

Algunos de los signos y los síntomas de la Cirrosis Hepática que se pueden señalar son la Ictericia oculopalpebral (coloración amarilla en la región blanca del ojo y en la parte externa del parpado), fatiga, nausea, vómitos, inflamación en miembros inferiores,  pérdida de peso y diarrea.

Como ya se mencionó, también crecimiento del hígado con borde irregular, de consistencia aumentada; esplenomegalia, pérdida de masa muscular, bello axilar y púbico escaso, pérdida de la libido,  atrofia testicular en el hombre y mamaria en la mujer, la cual también presenta amenorrea.

¿Qué tan serio es?

En cuanto a las complicaciones que se presentan por la enfermedad objeto de este artículo destacan Hepatocarcinoma, Insuficiencia Renal, Peritonitis Bacteriana, Ascitis, Síndrome de Hipertensión Portal, Encefalopatía Hepática,  Síndrome de Insuficiencia hepática y Hemorragias por Várices Esofago Gástricas.

Para efectos de su tratamiento, la Cirrosis Hepática se clasifica en dos tipos: Compensada y Descompensada. La primera se refiere al caso en el cual el hígado del paciente funciona con cierta normalidad aunque tenga cicatrices existiendo de por medio pocos o ningún síntoma.

La segunda tiene que ver con aquellos enfermos cuyo hígado tiene un daño de tal magnitud que impide su correcto funcionamiento.

Cabe aclarar que no hay un tratamiento médico específico para la Cirrosis en sí misma, pero se pueden atender las enfermedades que la producen o postergar la evolución de un estado inicial hacia sus fases avanzadas.
El transplante es actualmente la única alternativa posible para quien padece cirrosis, pero se reserva para quienes tienen un pronóstico de sobrevida menor a un par de años siempre y cuando que no existan contraindicaciones para llevarlo a efecto.

DIABETES Dulce en la sangre

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Conocida desde antes de la era cristiana, a esta enfermedad metabólica se le denominó diabetes por el filósofo griego Areteo de Capadocia a partir del siglo I. Es del dominio público que tal afección crónico-degenerativa la padece 10 por ciento de la población mexicana y que es una de las primeras causas de muerte.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS) el término “Diabetes”  implica dos trastornos diferentes conocidos como Diabetes Mellitus o tipo 2 y Diabetes Insípida o tipo 1.
Aunque algunas manifestaciones clínicas son compartidas por ambas, lo que ha derivado en que respondan a un nombre idéntico, sus causas así como los procesos morbosos que las caracterizan son distintos. La diabetes “Mellitus” es una patología más frecuente y conocida, proviene del latín que significa miel y por lo tanto asociado al concepto dulce.
En el pasado los médicos solían oler y probar la orina de los pacientes para tratar de diagnosticar enfermedades y encontraban que el sabor de esta era dulce.

Al igual que en la Diabetes Mellitus, en la Diabetes Insípida la excresión abundante de orina, que en la terminología  profesional se conoce como poliuria, así como el aumento de la sensación de sed, o sea polidipsia; son síntomas característicos.
La diabetes Tipo 1 (insípida) hace que los enfermos requieran uso obligatorio de Insulina, una hormona producida en el páncreas, indispensable para que el organismo lleve a cabo el metabolismo de los hidratos de carbono, proteínas y grasas, y responsable de que la glucosa pueda entrar a las células.

En personas que sufren este tipo de diabetes las células encargadas de producir la insulina son destruidas debido a causas inmunológicas. Al carecer de la hormona por procesos naturales y si no se la aplican mediante inyecciones subcutáneas, los afectados están expuestos a sufrir condiciones graves de salud como un coma diabético.
También está relacionada con la deficiencia de la vasopresina, una hormona antidiurética, que da lugar a la producción de grandes volúmenes de orina, que a su vez ocasionan aumento de la sed del individuo en virtud de su necesidad de compensar el exceso de agua perdido con la excesiva micción.

En la diabetes tipo dos, la más extendida en la población,  hay secreción de insulina por el páncreas pero es insuficiente; y además los pacientes tienen resistencia a la acción de dicha hormona. Esto se traduce en aumento de la glucosa en la sangre (hiperglucemia)

La glucosa es un nutriente que pertenece al grupo de los carbohidratos formados, a su vez, por carbono, hidrógeno y oxígeno.
Pertenece a la clasificación de los monosacáridos simples, que se caracterizan por tener un sabor dulce. Al entrar en contacto con la sangre, es transportada al hígado como reserva, al cerebro y a las células del organismo que la utilizan como energía.
Los síntomas de poliuria y polidipsia suelen ser leves durante los primeros años de desarrollo de la enfermedad, por lo cual una persona podría no ser diagnosticada hasta cinco años después de que se inició.

Otros síntomas asociados a la Diabetes Mellitus son la pérdida de peso, aumento notable de la sensación de hambre o apetito y visión borrosa.
A mediano y largo plazo el aumento constante de la glucosa en el torrente sanguíneo provoca daños en órganos muy importantes empezando por el sistema nervioso, los ojos, corazón y riñones, sin dejar de mencionar venas y arterias.

La OMS reconoce también un tipo de Diabetes, que se agrega a las dos primeras que ya se han abordado. Se trata de la Gestacional, que debe su nombre a que se presenta en las mujeres durante el periodo del embarazo. En tal caso hay cierta intolerancia a la glucosa, pero la paciente vuelve a su estado metabólico de normalidad después del parto.

Para comprobarlo es necesario hacer exámenes posteriores al alumbramiento, ya que en ocasiones se puede encontrar persistencia de diabetes o intolerancia a la glucosa.

¿Qué la causa?

En el presente es generalmente aceptado que la diabetes se liga a predisposición genética, y que tienen mayor riesgo de desarrollar la patología quienes no hacen ejercicio con frecuencia, son obesos y tienen aumento de las grasas en la sangre (colesterol y triglicéridos).

Por ello cobra especial importancia la recomendación de la comunidad médica a la población de reducir el sobrepeso y aplicar un régimen de actividad física, ya que esta mejora la síntesis de los azúcares en el cuerpo haciendo que las grasas se “quemen” con mayor facilidad.

Las vacunas

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VACUNA ANTISARAMPIÓN-RUBEOLA (SR)

Síndrome de Rubéola Congénita.

Es una enfermedad febril de poca intensidad que se caracteriza por la erupción maculo- popular puntiforme, semejante a la del sarampión o la escarlatina. Puede provocar anomalías en el feto.

Los fetos infectados en los comienzos de la vida  embrionaria están expuestos al mayor riesgo de muerte intrauterina y malformaciones congénitas de grandes órganos y sistemas, que incluyen defectos aislados como sordera, cataratas, microftalmia, glaucoma congénito, microcefalia, meningoencefalitis, retraso mental , persistencia del conducto arterioso, defectos del tabique interauricular o interventricular.
También hepatoesplenomegalia, ictericia e incluso la madre puede presentar aborto espontáneo.

La vacuna SR se prepara utilizando virus atenuados de sarampión, de las cepas Edmonston-Zagreb, Enders o Schwartz y virus atenuados de rubéola cepa Wistar.
Se aplica en dosis única desde los doce años de edad, en hombres y mujeres, por vía subcutánea en la región deltoidea del brazo izquierdo y no requiere refuerzo.

No se debe administrar en mujeres embarazadas, ni en pacientes en tratamiento con corticoesteroides, inmunosupresores o citotoxicos; tampoco en quienes sufren leucemia, linfoma, neoplasias, y en aquellos con cuadros neurológicos degenerativos y convulsivos sin tratamiento.

VACUNA ANTIHEPATITIS B RECOMBINANTE.

Hepatitis B.

La vacuna está preparada con la proteína antigénica de superficie del virus de la hepatitis B, la cual es obtenida por procedimientos de recombinación de ADN desde el cultivo de una levadura, transformada por la inserción en su genoma del gen que codifica  para el antígeno de superficie viral.
Se aplica intramuscular en adolescentes de doce años de edad, población en riesgo, en dos dosis repartidas con una diferencia de tiempo de un mes. Es posible administrarla en simultáneamente a otras vacunas.

No se debe proporcionar a personas que presentan fiebre, quienes estén en terapia con inmunosupresores o que tienen alguna enfermedad grave.
El individuo que la recibe puede presentar ligera fiebre posterior a la administración, dolor leve en el lugar de la inyección o enrojecimiento.

VACUNA CONTRA INFLUENZA

Influenza o Gripe.

Se trata de una enfermedad infecciosa de las vías respiratorias, que periódicamente produce brotes epidémicos limitados. Se presenta de manera súbita con fiebre alta, acompañada por dolores musculares, en faringe,  postración y tos seca que puede ser intensa y duradera.
El paciente se recupera en unos siete días, pero si es descuidada puede derivar a complicaciones neumónicas.

El biológico que se utiliza para prevenir esta enfermedad contiene dos subtipos de virus de influenza, subtipo A y B, recomendadas por la Organización Mundial de la Salud. Los virus que se utilizan se cultivan en embriones de pollo y pueden quedar constituidas con estructuras completas o fraccionadas.
Los adultos mayores de 60 años y los niños de más de seis meses son quienes deben recibir la vacuna, preferentemente. Sin embargo está contraindicada en quienes son alérgicos a proteínas del huevo, a las proteínas virales, ante la presencia de fiebre de 38.5 grados, también en aquellos que han recibido el biológico en menos de un año y en embarazadas.

VACUNA CONTRA NEUMOCOCO

Neumonía neumocóccica

Es bacteriana, aguda, caracterizada por escalosfríos, fiebre, dolor pleural, disnea, tos productiva con fleja rojiza y mucopurulenta; taquicardia, malestar general y debilidad. En los niños que sus madres los alimentan con leche materna, las manifestaciones son vómito y, en ocasiones, comnvulsiones.
La vacuna contiene poliósidos  neumococicos purificados de streptococcus pneumoniae de 23 serotipos.  Se aplica subcutánea o intramuscular en el brazo, en dosis única.

Está recomendada para adultos sanos de más de 60 años, en los que tienen alto riesgo de infección por enfermedad pulmonar crónica, quienes padecen anemia de células falciformes, alcoholismo, cirrosis, insuficiencia renal, entre otros.
No se tiene que administrar a quienes ya la recibieron en menos de cinco años, que tienen antecedentes de haber padecido la enfermedad, embarazadas y menores de dos años de edad.

Si se aplica un refuerzo antes del tiempo indicado puede derivar en el desarrollo de neumonía neumocóccica postvacunal severa.