“Adaptar las vías y los métodos” la misión del Sínodo

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Del Vatican Insider

Adaptar las vías y los métodos “a las crecientes necesidades de nuestros días y a las mutantes condiciones de la sociedad”. Esa es la misión del Sínodo de los Obispos, según dijo el Papa Pablo VI cuando instituyó esa estructura episcopal. Aquellas palabras fueron recordadas hoy por Francisco, justo durante la ceremonia de beatificación de Giovanni Battista Montini y de cierre de la asamblea sinodal dedicada analizar los desafíos actuales de la familia.

de34e36575Con el recuerdo de esa frase, Jorge Mario Bergoglio explicó indirectamente por qué decidió beatificar a Pablo VI justo este día. Recordó que Montini pedía “escudriñar atentamente en los signos de los tiempos”. Eso fue lo que hizo, en los últimos 15 días, el Sínodo de los Obispos. Incluso en medio de un clima, a veces, de animadas polémicas.

Los “padres sinodales” que protagonizaron ese vivaz debate acompañaron al Papa este día en el atrio de la Basílica de San Pedro. La plaza vaticana lució repleta, bajo un intenso sol. Al inicio de la misa tuvo lugar el rito de beatificación del pontífice que guió a la Iglesia entre junio de 1963 y agosto de 1978.

Francisco, un discurso memorable

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El aplauso continuaba, se extendía, parecía no tener fin. Desde el centro del presidium Francisco bajaba la mirada, casí como avergonzado por el reconocimiento unánime que estaba recibiendo de parte de los más de 250 participantes en la asamblea extraordinaria del Sínodo de los Obispos. La escena se verificó este sábado 18, pasadas las seis de la tarde, en el Aula Nueva del Sínodo del Vaticano. Apenas unos minutos antes el Papa había pronunciado, sereno pero firme, uno de los discursos más importantes de su pontificado. Y al terminar todos los presentes, sin excepción, se pararon para aplaudirle.

el-papa-francisco-ante-el-sinodoLa tarde había iniciado con los 183 “padres sinodales” que se aprestaban a votar, punto por punto, los 62 párrafos de la “Relatio Synodi”, el texto final de la asamblea. La comisión redactora del documento trabajó a marchas forzadas, incluso en la madrugada del sábado, para incluir en la versión definitiva del texto las 470 enmiendas al texto base, la “Relatio post disceptationem”, que habían salido durante la semana de los “círculos menores”. Eran tantas las objeciones que algunos creyeron posible que el documento final terminase por no ser aprobado.

Todo esto en un clima de creciente tensión, al cual contribuyeron (mucho) desde afuera del Sínodo. La incertidumbre, también por un férreo silencio del mismo Papa, embargó a no pocos “padres sinodales”. Varios de ellos llegaron a pensar que Francisco, con su no intervención, estaba tomando partido en uno u otro sentido, respecto de las posiciones que se habían manifestado (más o menos públicamente) en la asamblea, especialmente en la segunda semana de trabajo.

Sínodo, los párrafos sin consenso y la movida del Papa

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Nunca vi un Sínodo tan interesante, tan agitado, tan abierto y que haya captado tanto la atención de la prensa internacional. Este exacerbado interés mediático por un debate “intraeclesial” y la manifestación pública de no pocos desacuerdos entre sus principales protagonistas pareció sembrar la desolación en diversos sectores católicos, algunos de los cuales alertaron casi de inmediato con el “cisma inminente” y la casi inevitable “ruina de la Iglesia”. Pero la realidad del Sínodo era otra muy distinta: nada de cisma, ni de ruptura y, mucho menos, ruina. Al contrario. Los hechos demuestran que el debate animado y vivaz era condición irrenunciable de una verdadera asamblea sinodal. Característica intrínseca de una discusión real, no falseada ni preconcebida. Justo como quería el Papa.

papa-y-sinodoEste fenómeno lo captaron los medios. No sólo lo captaron, a muchos periodistas les pareció apasionante. Me inscribo entre ellos. Es cierto, la atención creció también porque en el Sínodo se trataron temas delicados, polémicos, que la Iglesia no había debatido antes en este nivel. A saber, los dos asuntos más controvertidos: la atención pastoral a las personas homosexuales y la posibilidad o no de admitir a los sacramentos (confesión-eucaristía) a los divorciados y vueltos a casar.

Pero se equivocan quienes piensan que toda la atención de la prensa deriva de esos únicos aspectos. En realidad mucho del interés viene, también, de la veracidad del debate cómo fue planteado gracias a los cambios al sistema del Sínodo introducidos gracias al Papa Francisco. A todos les quedó claro la veracidad de las diferentes opiniones expresadas por los obispos en la palestra pública. Opiniones incluso contradictorias, que generaron “cortocircuitos” y hasta visiones diversas sobre la misma asamblea.

Sínodo: “Los consensos no son fáciles”

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Del Vatican Insider

Los consensos no son fáciles a la hora de redactar documentos. Pero los círculos menores del Sínodo profundizaron un texto (la ‘Relatio post disceptationem’) que fue el fruto verdadero de la primera semana de trabajo en la asamblea de Obispos. Estas y otras precisiones las compartió con el Vatican Insider el cardenal arzobispo de Santiago de Chile, Ricardo Ezzati Andrello.

índice¿Cómo valora el trabajo de los “círculos menores”?

Doy mi parecer sobre el círculo menor donde yo he participado, que es un círculo de habla española. Ha sido un trabajo muy participado, todos han aportado su visión, su inteligencia y su experiencia cristiana. Podría decir que ha sido una experiencia de mucha comunión, de diálogo sincero, de búsqueda de consensos que en nuestro grupo no ha sido muy difícil.

Se han presentado muchas enmiendas en los círculos menores, ¿cree que va a salir al final un documento final del Sínodo muy distinto a la “Relatio post disceptationem”, la relación después de las disertaciones?

Hay muchos puntos que se han profundizado naturalmente, en mi experiencia de redactor de textos en Aparecida, puedo decir que no es muy fácil escribir un documento así en primera instancia. Uno tiene que revisarlo, que profundizarlo y creo que eso es una tarea de todos los trabajos que se realizan en comunión, con la participación de muchas personas. Un documento de consenso significa que recoge la inteligencia, la libertad, la experiencia de todas las personas que están trabajando en él.

¿Sínodo manipulado?

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La polémica en torno al Sínodo de los Obispos no se aplaca. Basta ver las redes sociales y leer sitios web o blogs (algunos bien acreditados, otros mucho menos) para comprobar que tomará todavía tiempo para que las aguas se calmen. Los ánimos se han caldeado más afuera que dentro de la asamblea episcopal. Se han multiplicado los adjetivos para la reunión: “Sínodo de la vergüenza”, “Sínodo traidor”. Y existe quien comienza a agitar -con supina ligereza- la bandera del “cisma inminente”. Todo producto de una determinada interpretación periodística de los acontecimientos que no sólo los ha distorcionado, sino que esconde segundas intenciones. Por eso la pregunta clave es: ¿Estamos ante un Sínodo “manipulado”? Aquí algunas respuestas.

sinodo-familia1El detonador de la controversia ha sido la publicación de la “Relatio post disceptacionem”, la relación después de las disertaciones, el documento que resumió los casi 300 discursos pronunciados en el aula de la asamblea episcopal en los primeros cinco días de trabajo. Es verdad, ese texto tiene varios pasajes ambigüos e incluso inaceptables desde el punto de vista de la doctrina de la Iglesia. Especialmente cuando se refiere al trato que deben los católicos tener hacia las personas homosexuales. Las imprecisiones y las malas traducciones complicaron más el problema.

Se trata de tres parrafos muy concretos. Los párrafos de la discordia. Como dijo George Pell, tres cuartas partes de los padres sinodales no están de acuerdo con la Relatio. Por eso decidieron cambiarla a través del trabajo de los “circulos menores”, los grupos lingüísticos que concluyeron ayer jueves sus sesiones. Pero el cardenal australiano nunca sostuvo que ese texto debía tirarse a la basura. Así piensa la mayoría de los obispos del Sínodo. Inclusos los laicos oyentes. Testimonios sobran. Nosotros ofrecimos el del cardenal mexicano José Francisco Robles Ortega. Con él coinciden otros purpurados como Ricardo Ezzati, Lluís Sistach y Raymundo Damasceno.

A grandes rasgos todos están de acuerdo en que se trata de un “buen documento de trabajo”, una “fotografía fiel” de los discursos escuchados en la primera semana del Sínodo. Incluso el presidente de la conferencia episcopal de Estados Unidos, Joseph Kurtz, quien lo definió de “estupendo”. Al mismo tiempo, la mayoría aclaró que el escrito tiene limitaciones y debe ser modificado. Por eso no resulta extraño que los “círculos menores” hayan propuesto cientos de enmiendas. Sólo algunos padres sinodales, como el sudafricano de Durban Wilfrid Fox Napier, lo calificaron de “insalvable” y apostaron a cambiarlo en los grupos lingüísticos.

La “Relatio” es una “foto fiel” pero con limitaciones

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Del Vatican Insider (IT)

Ningún problema grave de división o ruptura. La “Relatio post disceptationem”, el documento de trabajo que resume los discursos de la primera semana del Sínodo de los Obispos “tiene limitaciones”, pero es una “fotografía fiel” de lo dicho por los padres sinodales. Así lo afirmó el cardenal José Francisco Robles Ortega, presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano.

824407El arzobispo de Guadalajara es un actor importante en los trabajos de la asamblea episcopal. Fue elegido como moderador de uno de los dos “círculos menores” (Ibericus “A”), los grupos lingüísticos que han trabajado en mejorar el contenido de la relación después de las disertaciones. Hablando con los periodistas señaló:

¿Nos puede explicar qué ha sucedido con la “Relatio”, el documento publicado a mitad del Sínodo y que tantas opiniones encontradas ha generado?

El documento trata de ser la síntesis de todas las intervenciones en el aula, el tiempo para hacer una síntesis es muy breve, desde luego que puede tener carencias y limitaciones, lo importante es que se trata de un texto provisional, de trabajo y ahora, en los círculos menores, lo que estamos haciendo es señalando los puntos que nosotros consideramos que fueron claramente expresados en el aula y que no aparecen. Estamos reiterando esos puntos.

¿Cuáles serían esos puntos?

Depende de cada grupo. Se trata de enriquecer, a partir de ese documento, las propuestas para la relación final del Sínodo, que va a ser el siguiente documento. Sabemos que esas contribuciones que salgan del aporte de los círculos menores deberán volver a las diócesis para ser estudiadas, enriquecidas, corregidas y ya que regresen a Roma, se va a construir el documento para preparar la asamblea ordinaria del Sínodo del 2015. Nuestra labor en los círculos es señalar las carencias, añadir lo que no está y se pone a la consideración de la asamblea plenaria para su votación.