Autos robots en la ciudad, el futuro que nos espera

Francisco Guerra

“El peligro del pasado fue que hizo esclavos a los hombres. El peligro del futuro es que lleguen a ser robots”

E. Fromm

Auto robot

Entre los escenarios futuristas que se plantean en las películas de ciencia ficción se encuentran los automóviles que se manejan solos y que vuelan sobre vías rápidas. Por el momento, tenemos uno de los primeros antecedentes de este escenario ¡¿alentador?! El primer auto robot que se maneja solo por la ciudad. El auto robot ha circulado por las calles de Berlín, Alemania desde el 2011. Recientemente, realizó una demostración en las calles de la Universidad Nacional Autónoma de México y otras universidades, en la Ciudad de México, pues el tráfico es moderado. Recorrer las calles de la ciudad, de acuerdo a sus creadores, requiere de software más sofisticado ya que el tráfico capitalino requiere de más cálculos para una circulación sin complicaciones.

El auto robot es un Volkswagen modelo Passat que fue desarrollado por el investigador mexicano Raúl Rojas González que trabaja en la Universidad Libre de Berlín. El auto funciona con gasolina, se maneja sin la conducción de un ser humano. Lo maneja un cerebro electrónico que cuenta con GPS, mapas y realiza análisis espaciales basados en los sensores que presenta el vehículo. Este cerebro electrónico es el responsable de cualquier señalización y multa omitida.

Reconoce los semáforos por medio de una visión estereoscópica que le proporcionan cinco cámaras de video presentes detrás del parabrisas. Identifica señales de tránsito y líneas sobre el asfalto. En cada uno de los flancos del automóvil presenta sensores de láser infrarrojo que calculan la distancia a la que se encuentran otros vehículos y un radar que calcula la velocidad a la que circulan. Un sistema rotatorio, conformado por 64 láseres infrarrojos, se encuentra en el techo y le otorga una visión de 360° que permite identificar objetos y personas a su alrededor hasta una distancia de 70 metros. Esta característica previene cualquier accidente y realizar cualquier maniobra.

Todos los procesos y análisis de la información, recopilada por los láseres, GPS, las cámaras y radares, se agrupan y se ejecutan en la cajuela, lugar donde se encuentra el cerebro electrónico que mantiene la comunicación entre todo el sistema de conducción.

De acuerdo al autor intelectual de esta tecnología, los autos robots comenzarán ha instaurarse lentamente en la población, su llegada será de forma gradual. Los autos robots se usaran primero en autopistas antes que en el tráfico citadino. A mayor tráfico la cantidad de análisis aumenta por lo que se requerirán dispositivos más avanzados para hacer cálculos más potentes y rápidos. En palabras del investigador, para circular en sitios como la Ciudad de México se necesita de software más “inteligente”.

Nos queda esperar que, con el tiempo, a nadie se le olvide cómo conducir un automóvil, pues con estas tecnologías corremos el riesgo de depender de robots, como ya lo hacemos en muchas situaciones. Tal como en las películas más “retorcidas”, nos espera la sublevación de los autos robots, nos trasladarán al sitio que ellos decidan y no al sitio requerido por el usuario. Es más para anticipar cualquier rebelión les transcribo las normas del robot de Isacc Asimov, publicadas en su libro Yo, Robot en 1950, para que sus “amigos” robots las tengan conscientes el día de mañana:

Normas de la robótica: 1) un robot no puede dañar a un ser humano, ni por inacción permitir que un ser humano sufra daño; 2) un robot debe obedecer a un ser humano, excepto si las órdenes entran en conflicto con la primera ley; 3) un robot debe proteger su existencia, siempre y cuando tal protección no entre en conflicto con la primera y segunda ley.

Entre adagios y paremias:

“Nunca pienso en el futuro; siempre llega demasiado pronto”

Albert Einstein

Basado en un artículo publicado el viernes 12 de octubre de 2012 por la Dirección General de Divulgación de la Ciencia de la UNAM.

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