Litros de a litro (¿qué pasará el 26 de octubre?)

Fis. Alfredo Osorio S.

<<El sistema métrico tiene que ser para todos los pueblos y para siempre>>

Condorcet

Voy a escribir una baladronada, por necesidad: nos están empezando a leer en 184 ciudades del mundo. La necesidad estriba en que para algunas naciones puede parecer inconcebible que haya que aclarar el título de esta entrega “Litros de a Litro”, no me imagino que, por ejemplo, en Noruega, los ciudadanos de ese país tengan que esperar a que cuando vayan a surtirse de combustible las gasolineras les “oferten” que les van a despachar litros que tengan litros completos; en nuestro México, todo mundo lo sabe, las gasolineras nos entregan “litros” de  800 mililitros – o hasta menos, con el consabido enriquecimiento ilícito millonario de los empresarios del ramo.

Un litro es un decímetro cúbico, parece una tontería señalarlo, pero resulta interesante recordar la increíble cantidad de problemas que a pasado la humanidad para poder tener un sistema de medición. Acordarse que en la antigüedad era necesario tomarle la medida al rey en turno para tener un “pie” o un “codo” parece una broma; esta situación permitía que si un rey era alto, su “pie” oficial, pudiese ser mayor o menor que la de un rey anterior. Esta situación provocaba un sinfín de problemas a la hora de medir, por ejemplo, si algún europeo viajaba en ese continente, pasaba un verdadero viacrucis: cada población, o ciudad importante, tenía su propio sistema de medición, algunos personajes de la época, calculaban hasta en 250 mil unidades los diferentes pesos y medidas. Hasta finales del siglo XVII era casi imposible entender, clasificar, pagar, o hacer una transacción debido a que cada quien medía a su antojo distancias, áreas, volúmenes, masa, o tiempo, sin embargo, la humanidad siempre supera los retos.

En el siglo XVIII, en 1792, mientras la monarquía francesa agonizaba, dos astrónomos iniciaron un viaje desde París, en direcciones opuestas, para enmendar el error histórico de la raza humana –el no saber medir. Jean Baptiste-Joseph Delambre se fue hacia el norte, en tanto Pierre Francoise-André Méchain se fue hacia el sur. Su objetivo era medir el sector del meridiano situado entre Dunquerque y Barcelona para que los europeos pudiesen usar una nueva unidad de medida –el metro- como la diezmillonésima parte que había entre el Polo Norte y el ecuador. Durante los siete años que duró el viaje, ambos astrónomos trabajaron arduamente hasta que el resultado de sus investigaciones quedó plasmado, materialmente, en una barra de platino puro que fue presentado a los científicos de la época, inclusive, el mismísimo Napoleón Bonaparte exclamó al saber de la barra de platino, que ahora conocemos como “metro”, lo siguiente: “Las conquistas van y vienen, pero éste logro permanecerá para siempre”. No le faltó razón a Napoleón, aunque, contradictoriamente, impuso el viejo sistema de pesa y medidas de monarquías anteriores. Sin embargo, no todas las naciones adoptaron la nueva unidad de medida, los pueblos anglosajones se resistieron a ello. Desecharon las recomendaciones de sus propios gobernantes, por ejemplo, los norteamericanos no le hicieron caso a mandatarios de la talla de John Quincy Adams (quien había calificado –al metro- como uno de los inventos más grandes de la humanidad), inclusive, Thomas Jefferson no fue considerado cuando quiso adoptar la nueva unidad de medida. De sobra está mencionar los errores que ha causado la no uniformidad de esta unidad de medida, por ejemplo, la NASA, en 1999, perdió 125 millones de dólares por una confusión de sus ingenieros al no hacer la transformación de yardas a metros durante el vuelo de un satélite meteorológico en el planeta Marte.

Para finalizar el viaje en la historia, debemos recordar que el metro definido como la diezmillonésima parte de la longitud de un cuadrante de la Tierra, materializado en 1889 cuando se montó un metro patrón de platino e iridio y fue resguardado en un subterráneo de una oficina de Sebres, cerca de París, quedó en el olvido; después,  en la 11ª Conferencia de Pesos y Medidas, llevada a cabo, de nueva cuenta en París, en 1960, se adoptó una nueva definición del metro: 1.650.763,73 veces la longitud de onda en el vacío de la radiación naranja del átomo del criptón 86. La precisión era cincuenta veces superior a la del patrón de 1889,  en la actualidad, el metro se define como la distancia recorrida por la luz en el vacío en la 1/299 792 458 partes de un segundo. Fantástico.

Hacer un recorrido histórico para saber como adoptamos al metro como unidad de medición suele ser interesante, empero, por cuestiones de tiempo, tenemos que regresarnos a lo que ocurre en nuestros días. Ante el problema de corrupción generalizada de que las gasolineras nos cobran un litro completo, aunque nos den hasta 25% menos, el gobierno federal, en su n-simo intento para convencernos de que es un régimen que se preocupa por la gente, ha dispuesto la sustitución de las bombas despachadoras en comento. Para realizar la labor de convencimiento, nos da la cifra de que durante el sexenio del licenciado Calderón Hinojosa los empresarios del ramo han “sufrido” multas que, en total, dan la suma de 182 millones de pesos, cantidad infinitamente menor a lo que han robado durante el mismo lapso. El gobierno Federal ha ordenado cambiar 35 000 bombas, en 5 mil dispensarios, a partir del 26 de octubre de 2012. De acuerdo con lo anterior – y con la Norma Oficial Mexicana 005 (y también la 185), los mexicanos ya no sufriremos los atracos de los dueños de las gasolineras (permítaseme echarme una carcajada, más bien, varias). Existen – y existirán- mil y un maniobras para seguir desvalijando a los consumidores mexicanos. A usted, si es extranjero, estos robos existen en México, aunque le parezca increíble, queremos ¡¡litros de a litro!!

De neurona a neurona:

<<Temo que los matemáticos que aún no han atribulado al mundo, lo harán  finalmente: les ha llegado su turno.>>

Louis-Sébastien Mercier

Le nouveau  Paris (1800)

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *