Un sueño que ha fructificado: 25 años de Química y Biología

Por Miguel Angel Méndez Rojas

 

Era el año de 1989. Un joven y recién titulado doctor en Ciencias Químicas por la Universidad de la Laguna en Tenerife, España, el Dr. Angel Rafael Trigos Landa estaba en un periplo que lo llevó por Yucatán y Veracruz en búsqueda de un trabajo estable en donde pudiera aplicar los conocimientos y habilidades adquiridos y desarrollados durante su formación doctoral. Luego de intentar recuperar esteroides de los desechos del henequén, con la idea de su potencial uso farmacéutico mientras trabajó en Mérida, el fin del proyecto por cuestiones sexenales y políticas (cerraron Cordemex, una paraestatal mexicana cuyo objetivo era la comercialización e industrialización del henequén), se vió súbitamente atrapado en un trabajo donde su expertise científica se resumía a pintar pollos con extractos vegetales para que pudieran comercializarse mejor en el mercado. Ante un panorama incierto, y por comentarios de una conocida que vivía en la ciudad donde entonces residía, Xalapa, Veracruz, se enteró que “allá en Puebla una universidad privada estaba contratando científicos”. Con la ilusión y un proyecto en mente se lanzó a platicar con el entonces Decano de la flamante Escuela de Ciencias de la Universidad de las Américas Puebla, Dr. Marco Antonio Rosales Medina (q.e.p.d.). De la charla, el Dr. Rosales le respondió que lo que necesitaban en ese momento era un Jefe para un nuevo departamento académico que se abriría, en donde se ofertarían las carreras de Química y de Biología, con el fin de complementar las ofrecidas por el Departamento de Física y Matemáticas, y que pues si a él le interesaba, pues que podría considerar sus propuestas al respecto. Hay que considerar el contexto histórico de la recién fundada Escuela de Ciencias de la Universidad de las Américas Puebla, un hecho inédito entre las instituciones de educación superior privadas en el país. La anécdota histórica cuenta que el inicio se dio luego de una charla (en 1988) que tuvo el patrono de la fundación Mary Street Jenkins, Don Manuel Espinosa Yglesias, con un famoso antropólogo norteamericano mientras lo paseaba por los hermosos jardines de la institución. Ante las expresiones de orgullo de Don Manuel Espinosa por la universidad que le mostraba al visitante, tuvo una reacción inesperada ante el comentario que éste le hizo respecto a que, “su colegio está muy bonito, pero le hacen falta ciencias, artes y humanidades para poder ser considerado una verdadera universidad”. Con su orgullo herido, Don Manuel encargó a un grupo de expertos el diseño del Proyecto de Ciencias y Humanidades de la institución, que tuvo como resultado la creación de la Escuela de Ciencias y de la Escuela de Artes y Humanidades. La primera abrió en 1989, con la apertura de los programas de licenciatura en Física y de licenciatura en Matemáticas. Regresando a nuestro tema, as circunstancias fueron benignas y Ángel Trigos propuso que con el fin de asegurar la estabilidad del futuro departamento académico y sus carreras, era necesario contar con una carrera más que pudiera atraer un gran número de estudiantes y, de esa manera, balancear los ingresos económicos. Una planeación innovadora, en donde las tres carreras (Química, Biología y Químicafarmacobiología) compartían un tronco común, así como varios cursos de especialización, aunado a la creación de un Laboratorio de Análisis Clínicos para ofrecer los servicios correspondientes (que antes la institución pagaba a un externo), permitieron al pequeño Departamento rápidamente alcanzar no solo una estabilidad operativa, sino también poder ser auto-sustentable para el financiamiento y adquisición de algunos equipos que apoyarían su desarrollo académico y la investigación.

s1

El Dr. Angel Rafael Trigos Landa, en la ceremonia de clausura del XIII Congreso Nacional de Ciencias Químico-Biológicas celebrado en la UDLAP del 15 al 17 de Abril de 2015.

 

En estos 25 años de historia, el Departamento de Química y Biología (hoy Departamento de Ciencias Químico-Biológicas) ha graduado a más de 800 estudiantes en las distintas carreras que imparte o ha impartido. Por 25 años formó licenciados en Química y en Biología, sus dos carreras fundadoras. Durante poco más de 10 años también formó numerosos profesionistas de la Licenciatura en Químicofarmacobiología, misma que se cerró el año 2000 como parte de una reestructuración en la profesión que llevó al departamento a abrir la carrera de Licenciatura en Ciencias Farmacéuticas (2000) y posteriormente la Licenciatura en Bioquímica Clínica (2006). El año 2006 también fue un parteaguas para el Departamento pues aumentó su oferta educativa a 6 carreras (Química, Biología, Ciencias Farmacéuticas, Bioquímica Clínica, Nanotecnología e Ingeniería Molecular y Ciencias de la Nutrición). Ese año fue histórico pues no solo cambió su nombre al actual (Departamento de Ciencias Químico-Biológicas, aunque muy brevemente se denominó “Departamento de Sistemas Químico-Biológicos”), sino que gracias a la apertura de sus nuevos programas incrementó en un 100% su matrícula, alcanzando más de 350 estudiantes inscritos en sus distintos programas, incluyendo las Maestrías en Biotecnología (iniciada en el año 2000) y en Biomedicina Clínica (que originalmente se impartió en colaboración con los Laboratorios Clínicos de Puebla y se denominó Maestría en Ciencias del Laboratorio Clínico). Fruto de la discusión de los miembros de su facultad nació en el año 2007 el proyecto de Ciencias de la Salud que dio origen a la Licenciatura en Médicina y a la Licenciatura en Enfermería que hoy forman parte del Departamento de Ciencias de la Salud de la institución. Muy recientemente, en el año 2012, la Licenciatura en Ciencias de la Nutrición se trasladó al departamento de Ciencias de la Salud, dejando al Departamento de Ciencias Químico-Biológicas con solo 5 carreras. Las dos maestrías se cerraron en el año 2013, como parte del proceso de reestructuración del posgrado en la institución y se planea a partir de Otoño del 2015 abrir un nuevo programa de posgrado a nivel doctoral denominado Doctorado en Biomedicina Molecular.

s2

Aspecto del Edificio de Ciencias (o también conocido como “Edificio 9”) antes de la remodelación general que sufrió entre los años 2006 y 2010.

 

No solamente el Departamento aumentó el número de programas y su matrícula se diversificó e incrementó. También se hicieron adecuaciones a la infraestructura para docencia e investigación. Durante los años de 2006 a 2010 los laboratorios de la planta alta del Edificio de Ciencias (un espacio en donde originalmente se planeaba la construcción de una Planta Piloto para la Escuela de Ingeniería, pero que había quedado abandonado por cerca de dos años desde 1988), fueron remodelados para dar cabida al proyecto de Ciencias de la Salud, mientras que las plantas baja y el sótano fueron acondicionados para albergar varios laboratorios para la docencia de la Química, la Biología, la Microbiología, los Análisis Clínicos, la Instrumentación Analítica y se construyeron nuevos laboratorios para la investigación en Química de Productos Naturales, Síntesis Orgánica, Electroquímica, Nanotecnología, Entomología, Microbiología Médica y Biotecnología Molecular. Durante los últimos 25 años, numerosos de los profesores-investigadores del departamento han sido distinguidos como miembros del Sistema Nacional de Investigadores, de la Academia Mexicana de Ciencias, de la American Chemical Society, de Sigma Xi The Scientific Research Society, entre otras asociaciones científicas nacionales e internacionales. Varios proyectos de investigación básica y aplicada han permitido traer varias decenas de millones de pesos en financiamiento externo, mismos que sumados a fondos autogenerados durante cerca de 20 años a través de la administración del Laboratorio de Análisis Clínicos, han permitido la consolidación de una sólida infraestructura analítica para la investigación y la docencia. La UDLAP fue la primera institución privada del país (y en provincia) en contar con un equipo de Resonancia Magnética Nuclear (de 200 MHz), en una época cuando solamente la UNAM y el CINVESTAV en la ciudad de México contaban con dicha infraestructura de investigación. Los egresados formados en los programas del departamento se encuentran actualmente trabajando o estudiando sus posgrados tanto en la industria como en la academia, en empresas tales como Colgate-Palmolive, Dow Chemical Company, Dow Agrochemicals, PEMEX, Procter & Gamble, Pfizer, Baxter, SABIC, PPG Industries, Owens-Corning, Saint-Gobain, Eli-Lily and Company, entre otras, así como en instituciones como Oxford University, McGill University, UNAM, CINVESTAV, BUAP, Texas Christian University, Norfolk State University, University of Sheffield, University of Bristol, University of Texas-Dallas, University of Muntz, Grenoble Politechnique Institute, University of Cambridge, King Abdullah University of Science & Technology, Cranfield University, Technishe Universite München, entre muchas más. Los egresados han ganado distinciones como el Premio anual nacional de Investigación de la Academia Mexicana de Ciencias, la medalla Marcos Mohinsky, el Premio Weizmann, el Premio Estatal de Ciencia y Tecnología, entre varios honores.

s3

De Derecha a Izquierda, cinco de los ocho jefes de departamento que históricamente ha tenido el Departamento de Ciencias Químico-Biológicas: Dr. Angel Rafael Trigos Landa, Dr. Marco Antonio Quiroz Alfaro, Dr. Eugenio Sánchez Arreola, Dr. Miguel Angel Méndez-Rojas y Dr. José Daniel Lozada Ramírez.

 

En estos 25 años, el rumbo del departamento académico ha sido dirigido por ocho personas, dos de los cuáles han sido además egresados del departamento. Los jefes de departamento han sido: Dr. Angel Rafael Trigos Landa (1990-1995), Dr. Marco Antonio Quiroz Alfaro (1995-1999), Dra. Cecilia Anaya Berríos (1999-2002), Dr. Pedro Wesche Ebeling (2002-2005), Dr. Eugenio Sánchez Arreola (2005), Dr. Miguel Angel Méndez Rojas (2005-2009), Dr. Luis Ricardo Hernández Molina (2009-2012), Dr. José Daniel Lozada Ramírez (2012 a la fecha). El sueño que originalmente trazó el primer jefe de departamento se mantiene vigente y en búsqueda de superar las metas pendientes con el fin de transformarse en un ejemplo único en el país para la formación de cuadros profesionales en ciencias básicas y aplicadas, para la transformación del sector científico y productivo nacional. ¡Felices 25 años Departamento de Química y Biología!

 

(*) El Dr. Miguel Angel Méndez Rojas es profesor e investigador de la Universidad de las Américas Puebla. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (Nivel II) y entusiasta divulgador de la ciencia desde 1995. Premio Estatal de Ciencia y Tecnología 2013 en Divulgación Científica. Autor de “Ciencia sin complicaciones” (UDLAP-EDAF, 2015), libro de divulgación de ciencia para todo público. miguela.mendez@udlap.mx

You may also like...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *