¿Otra de privatización?: el caso del Parque Ecológico en Puebla

Fis. Alfredo Osorio S.

De acuerdo al INEGI (Instituto Nacional de Estadística y Geografía) y a las cifras aportadas por diversos investigadores del tema, las necesidades ecológicas de los poblanos están lejos de ser satisfechas. Se necesitan de 12 a 15 metros cuadrados de áreas boscosas por habitante, a nivel mundial, y en el municipio de puebla sólo tenemos 3 metros cuadrados (debo decir, teníamos) por habitante, hasta que alguno de los codiciosos gobernantes de la capital poblana tuvo la genial idea de privatizar el único Parque Ecológico con que contamos (o contábamos, los poblanos) hasta el 17 de septiembre próximo pasado.

Proporcionalmente hablando, la capital de Puebla necesita cinco Paseos Bravo, cinco Bosques de Manzanilla, cinco parques de la Laguna de San Baltazar, cinco parques de San Francisco, cinco parques de la vía Atlixcayotl,…, y, desde luego, cinco parques Ecológicos. Pero la falta de preocupación de las autoridades municipales por el bienestar de los ciudadanos capitalinos del Estado de Puebla ha permitido la fatal tarea de privatizar el Parque Ecológico. Por supuesto, la palabra “privatización” está suprimida del diccionario político de nuestros días. Usted sabe que se “modernizará” la industria petrolera, la Comisión Federal de Electricidad, el Aeropuerto Benito Juárez de la ciudad de México, etc., etc., pero, nunca se privatizarán, ya que seguirán siendo “propiedad” de “todos” los mexicanos. El Parque Ecológico no iba a ser la excepción.

El señuelo de la “modernización”

Con el señuelo de la “modernización” el área destinada al aviario en la que viven más de 2200 aves será destruida para edificar ¿qué ente?: un hotel, unas cafeterías, una zona de ventas artesanales, ¿un qué?, sólo los iniciados, los que están inmiscuidos en el nuevo negocio, el presidente municipal, el gobernador, los dueños de las constructoras beneficiadas, los periodistas ad hoc, lo saben. Los ciudadanos, más comunes que corrientes, nos quedamos con el único elemento de discusión: la especulación. La especulación es la única herramienta (o derecho) que poseemos los poblanos ante la desinformación. Nadie ha visto la maqueta del proyecto de “modernización”; sabemos, de oídas, que se construirán cafeterías de dos concesionarias conocidas (¿Punta del Cielo? ¿George?); la concesión de los estacionamientos; la renta de los locales para los comerciantes de artesanías del barrio de Analco; el cobro, en serio, de los comerciantes en pequeño, etc. Pero, es sólo el principio, si nos dejamos. ¿Y el IFAI, los órganos de transparencia, tanto municipales como estatales, gracias, bien?

La biodiversidad sin valor

Nada importa los 380 millones de años de historia de los árboles, no importan los 150 millones de años de desarrollo evolutivo de los pájaros. Las máquinas de las constructoras talarán los árboles en un santiamén. Por cierto, dentro de la niebla informativa, nadie sabe el costo del proyecto, ni cómo se adjudicaron los contratos de estas obras. ¿cuál es el nombre o los nombres de esas constructoras? ¿prestanombres de los verdaderos propietarios, es decir, los “servidores públicos” municipales y estatales? Los cientos de millones bien los valen. El silencio es oro, como decía una canción de The Tremeloes.

Tampoco sirve que, a cuentagotas, nos “informen” que se creará una concesión  (¿Africam?) para el aviario. Aquí, la pregunta central estriba en saber el área total a privatizar; el costo del metro cuadrado del área a privatizar. Recordemos que el Parque Ecológico Revolución Mexicana (que es el nombre oficial de dicho parque) tiene un área de 58 hectáreas (580,000 metros cuadrados); supongamos que se privatizarán 20 000 metros cuadrados-casi una cuarta parte del parque, y, además, cada metro cuadrado tiene un costo de, en promedio, según casas inmobiliarias,  de 8 000 pesos. En pocas palabras, únicamente por el valor potencial del terreno a privatizar, está en juego un negocio de 160 millones de pesos, subrayo, sólo del valor del terreno. El negocio se inicia.

¿Cuántos poblanos le deben la buena salud, la vida, al Parque Ecológico? Seguramente miles, los que día tras día practican algún tipo de deporte, los ciclistas, los futbolistas, los corredores de velocidad, los decatlonistas, los bailadores, los nadadores, los maratonistas, los ancianos, los niños, los jóvenes, en fin, todo el mundo. No hay prisa. El tiempo puede esperar. Declaran, los dueños del proyecto invisible, que la “modernización” durará sólo tres meses, sabemos cómo se las gastan. Los poblanos tenemos que reivindicarnos con nosotros mismos; la apatía colectiva ha sido la principal aliada de las privatizaciones, reflexionemos sobre las más recientes que hemos mencionado hasta la náusea: la energética  y las demás. Tenemos, debemos, impedir este negocio que atenta contra la vida. Hagámoslo inmediatamente, el tiempo apremia.

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