Un disparo contra… la democracia

Fis. Alfredo Osorio S.

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La semana que está transcurriendo será recordada por la aprobación de una ley, cavernícola, que pondrá en peligro de muerte a cualquier manifestante. La falta de reflexión, la ignorancia, la mala fe, la estulticia de los congresistas poblanos han permitido tal despropósito. Quizá los miembros que aprobaron dicha ley cierren los ojos a la violencia que transcurre día tras día en todo el país, y, como dice el lugar común, querer apagar el fuego con gasolina.

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Los boquetes que abren las armas de fuego

Las imágenes que presento son impresionantes. El potencial criminal de la policía se exponenciará dramáticamente.  Sin embargo, ¿qué, más bien, cómo se produce un boquete en el cuerpo de un ser humano como resultado del disparo de un arma de fuego? Evidentemente, la el cuerpo humano está formado por una variedad de capas de diferente grosor y densidad; algunas capas son de material blando –los tejidos, la carne humana, varios órganos, etc., hasta lo más resistente del cuerpo, me refiero, claro, a los huesos. Disparar una pistola con balas de 9 milímetros (balas que tienen una masa –el plomo, únicamente- de 7.45gramos) que alcanzan velocidades, aproximadamente, de 458 metros por segundo, producirían “boquetes” en el cuerpo humano casi como los de la fotografía. Un simple cálculo del momento (momentum, en física) de la bala (masa por velocidad) nos dará 3.412 kg m/s, unidades del “momento” en física. Para darnos una idea. Una carrera “lenta” del campeón mundial de velocidad Usain Bolt de, digamos, 10 metros por segundo, nos daría un momento de 800 kg m/s. por tanto, el momento de Usain Bolt es 234 veces mayor al de una bala de 9 milímetros -en este ejemplo he supuesto que Bolt pesa 80 kilogramos. En el caso del hombre de la fotografía con cuatro perforaciones en la espalda, la suma de los momentos de las cuatro balas que perforaron su cuerpo sólo alcanzaría 1/58.61 veces el momento de Usain Bolt. En pocas palabras, el momento de una bala 9 milímetros es pequeñísimo en comparación con la del campeón Bolt. Sin embargo, usted que me lee preferiría chocar contra Bolt que contra una bala 9 milímetros disparada por un policía poblano apoyado en la impunidad de la, ya famosa, “ley bala”.

Las definiciones geniales de los legisladores

La genialidad de los legisladores poblanos (que apoyan la ley bala) le da un barniz inteligente hasta la ridiculez: define manifestaciones como “lícitas”, “ilícitas no violentas” y “violentas” sin precisar ninguna de ellas. Esa indefinición legislativa provocará las muertes necesarias para disuadir cualquier reclamo democrático; fraudes electorales, aumento a las tarifas de transporte, subida de los precios de energéticos, represiones sociales, etc., etc., serán aplacadas con saldos trágicos en la población inerme. Esta “Ley para Proteger los Derechos Humanos y que Regula el Uso Legítimo de la Fuerza por parte de los Elementos de las Instituciones Policiales del Estado” se constituye en el laboratorio nacional de la represión para controlar las elecciones presidenciales venideras. Los partidos políticos oficialistas –incluyendo al PRD- no tendrán oportunidad de volver a ganar, al menos en buena lid. He ahí la importancia de la “Ley Bala” y su paradójico nombre oficial.

Desde luego la impunidad policiaca evitará que cualquier miembro de las fuerzas “del orden” pase por el tamiz de una investigación después de asesine a un manifestante. No tendrán, los manifestantes, oportunidad de probar que se cometa un crimen a mansalva por parte de las fuerzas que “cuidarán” los derechos humanos. arma3

¿Cómo determinar si alguien ha disparado un arma de fuego?

Sabemos que cuando se dispara un arma de fuego, los gases que impulsan el proyectil –la bala- salen a gran velocidad al mismo tiempo que una gran cantidad de partículas de plomo, antimonio y bario. Estas partículas son de diversos tamaños –entre 0.5 y 1 milímetro de radio, y se impregnan en la ropa y el cuerpo de las personas que disparan dichas armas. Las técnicas que permiten el análisis de identificación de un disparo se conocen como Microscopía Electrónica de Barrido, y la Espectrometría de Energía Dispersiva. Estas técnicas permiten concluir si alguien ha disparado un arma de fuego. Los experimentos que se hacen en el Departamento de Caracterización de Materiales del Centro Atómico de Bariloche, por parte de la policía argentina, permiten determinar con gran precisión, en diferentes circunstancias, asegurar manos criminales. Han diseñado experimentos en los cuales una persona dispara un arma y le permiten hacer ejercicios leves, moderados e intensos; posteriormente les recogen muestras de residuos de antimonio, plomo y bario que dejan las balas. Estas recolecciones los hacen en diferentes tiempos que van desde un tiempo cero (inmediatamente después de disparar) hasta 9 horas después. Las muestras recabadas se examinan mediante rayos Xs. La conclusión es que existe una gran certidumbre si las partículas son colectadas antes de tres horas, si se pasa de este tiempo, el grado de incertidumbre aumenta de manera importante. Bueno, la policía poblana no tendrá que pasar por este tipo de pruebas. La “Ley Bala” los protegerá con el manto de la impunidad.

http://suite101.net/article/el-retroceso-y-la-precision-en-las-armas-de-fuego-a39620

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