Bacterias come petróleo

Francisco Guerra

@kaifrank

Entre adagios y paremias:

“Hay de derrames a derrames. Un derrame cerebral puede matarte a ti. Un derrame de petróleo puede matar a cientos”.

Anónimo

En la historia reciente se han suscitado grandes derrames de hidrocarburos que han provocado un impacto ambiental negativo en los ecosistemas. Uno de los casos más recientes de derrame de crudo se presentó en el Golfo de México, donde la plataforma Deepwater Horizon operada por la empresa británica BP se hundió en el mar el 20 de abril de 2010 provocando el derrame de más de cuatro millones de barriles de petróleo. Las consecuencias negativas de aquel suceso se siguen contabilizando por millares en los seres vivos.

En el caso anterior el derrame se presentó en aguas oceánicas, sin embargo, en muchos casos, también sucede en la plataforma continental (en la tierra pues). En todos los casos de derrame de crudo, los hidrocarburos resultan tóxicos para los seres vivos y provocan un sinfín de daños al ambiente; daños que incluso llegan a ser irreparables o que requieren de decenas y hasta cientos de años para corregirse naturalmente.

El título de esta colaboración es muy sugerente y nos dirige a mencionar un método –ya consolidado y puesto en marcha en distintas partes del mundo- de biorremediación para recuperar las superficies (terrestres o acuáticas) que han estado, están y estarán expuestas a derrames de hidrocarburos. El método no es completamente novedoso, sin embargo, aún requiere de un gran número de estudios, consiste en emplear bacterias que naturalmente degraden y descompongan el petróleo, o alguno de sus derivados, en componentes más ligeros que sean asimilables con mayor facilidad por otros seres vivos del ambiente.

Reparadores biológicos

Este es un objeto de estudio de la biorremediación, consistente en el empleo de seres vivos, generalmente de origen microbiano, para la recuperación de superficies expuestas a algún contaminante peligroso que impide el desarrollo de otros seres vivos; ejemplos de contaminantes son: fuga de componentes radioactivos, derrame de componentes enriquecidos en nitrógeno (aguas negras), derrame de hidrocarburos, entre muchas otras fuentes de contaminación ambiental.

Es muy conocido el impacto negativo de un derrame de hidrocarburos en el ambiente; por ejemplo, inmediatamente los hidrocarburos pueden provocar la muerte de plantas y animales, las aguas subterráneas se ven contaminadas por la penetración de hidrocarburos al subsuelo, la consecuencia de esto es una contaminación local y regional del agua empleada para el consumo humano (para uso agrícola o bebible).

Los nombres de los glotones come petróleo

La mejor forma de tratar un derrame de hidrocarburos es empleando diversas bacterias, reportadas en la literatura científica, que tienen la capacidad de degradar compuestos de altos contenidos de carbono e hidrógeno (hidrocarburos) en elementos más sencillos que pueden ser asimilados por otros microorganismos en el ambiente. Algunas de estas bacterias, que hoy hemos denominado Bacterias come petróleo y que son y pueden ser empleadas en la biorremediación de suelos y mares, son las siguientes: Bacillus sp., Pseudomonas sp., Rhodococcus sp., Sphingomonas sp., Acinetobacter sp., Klebsiella sp., Chromobacterium sp., Flavimonas sp., Enterobacter sp. Estas son, sin duda alguna, armas biológicas en beneficio de la naturaleza y armas de combate ante nuestras propias negligencias.

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