El Tío Lolo

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No hay la menor duda de que cuando el Tío Lolo cena, las pesadillas lo abruman, lo joden, lo angustian, le marcan destino, lo mandan al basurero de la historia y de las perversidades. A nadie le gusta sufrir de pesadillas, sobre todo, cuando son tan reales que, en realidad, suda la gota gorda, tiene taquicardia, se siente cada cosa que se vive como si estuviéramos en la realidad, así que, el Tío Lolo, nos cuenta una de sus intensas pesadillas: “Resulta que después de varios tacos de carnitas, el guacamole al estilo la Ruiz Massieu, de las chelas para bajar la comida, el cafecito, el pastel de tres leches de postre, el coñaquito para el desempance, el purito cubano para terminar el placer de la mesa, de inmediato, nos comenta el Tío Lolo, me fui a arranar, a pegar la oreja, a roncar y estar en el limbo entre el sueño y la realidad, de pronto, la pesadilla: resulta que me veo en el sueño pesadilla como un hombre de color, de muy subido color, pelón, avejentado y totalmente arrugado, veo mi pasaporte y resulta que soy de origen argentino y pobre, jodido, no sé ni cantar tango, ni bailar y no cuento con ninguna gracia que muestre mi origen gaucho, la pesadilla sigue afectando todos mis sentidos, la taquicardia aumenta, sudo, trato de despertar pero no puedo, de momento veo que estoy con un pañal puesto, resulta que por la edad ya no tengo control de esfínteres y me cago y me meo, la verdad es que tomo conciencia, nos comenta el Tío Lolo, cuando siente calientito el calzón y sale un olorcillo perverso, agrio, algo igual a una buena defecada, me aumenta el estrés, sufro, de pronto quiero rascarme la oreja y me doy cuenta de que no tengo brazo, estoy manco, tan manco como el Cervantes del Quijote pero mucho, mucho más pendejo… busco a Sancho Panza y solamente aparece cerca de mí, abrazándome, un tipo que dice llamarse Carlos y me aclara que es mi novio, y por tanto, me doy cuenta de que soy homosexual, puto de corazón, no hay forma de pensar en que puedo tener alguna relación normal en las condiciones que me encuentro en esa pesadilla.

El Tío Lolo sufre, de verdad sufre la vivencia de las pesadillas y nos comenta que de pronto el famoso Carlos le susurra al oído que está bien, que se debe calmar, que las cosas mejorarán, que el país no puede continuar en las condiciones de pinchez en la que se encuentra, ¿Acaso los argentinos no salimos de los graves problemas en esta tierra? ¿Acaso no sabemos que veinte años no es nada y que al final de cuentas, el origen de la especie está en las Pampas, tal como lo demostrará el Papa Francisco?, nos dice convencido de ello, el Tío Lolo, que sigue sufriendo y viviendo seriamente su tortura, su pesadilla. Es claro que es viejo, que está manco, que es homosexual en un tiempo donde no es tan sencillo aceptarlo porque nadie ha salido del closet, sabe que está muy enfermo y cuidado por Carlos y sabe, en su interior, que también tiene sida, sidral, la muerte chiquita o por el chiquito, sabe que está condenado a muerte y lo peor, no vive en Argentina donde la pampa es enorme y puede uno sentirse en verdad argentino, no, su desgracia es mayor, vive en México, y sabe que está en contra del actual sistema donde el PRI se a eternizado y los panistas pueden ser la solución, sin embargo, está en una verdadera encrucijada ya que no sabe si responder por Anaya, por la señora del rebozo, esposa del Felipe Calderón que amenaza mucho con irse mucho a la tiznada y buscar los caminos de la independencia para repetir la dosis y continuar jodiendo a los mexicanos y extranjeros que sobreviven en esa patria chica, que no se puede comparar a la Argentina de sus amores, tampoco se decide pues por Moreno Valle, no siente a los poblanos como suyos, por aquello de los camotes y del mole, pero su verdadera desgracia es que está totalmente convencido de luchar por el PAN, le gusta el azul de su escudito, le fascina la postura entre nacionalista y pinchisíma de la ultraderecha, pero no puede estar al lado de nada que se parezca al peronismo, de eso ya estamos hasta el cojón… dice, convencido, el Tío Lolo, y se aterra cuando se convence de que además de toda la joda que lleva arrastrando en la vida, también es panista, que diariamente va, o mejor dicho, lo llevan en silla de ruedas a la iglesia, y claro que no comulga, porque en su calidad de estar viviendo con Carlos en unión libre no puede comulgar, y menos ofertarse a dar sus bastos conocimientos a la causa del panismo, donde la parte mejor, la que le va bien, es la sección del Yunque, esos machos que ni siquiera toman mate, son en verdad jodones, parecen carnívoros de primera, porque al primero que se le atraviesa lo joden y esto hace que, en su pesadilla, el tío Lolo, sufra más, sabe que no es lo mejor que debe hacer para estar a la altura de un argentino decente, que cante tango, coma cocido, tome mate y llore, porque no hay reja que lo atrape y le lleve a la realidad…. joder, de pronto, nos dice el Tío Lolo, lo peor que le sucede es verse al lado de la señora del rebozo acompañándola y dando besos a diestra y siniestra, acompañando a Felipe en sus actos de campaña, después, de pronto, se ve acompañando al niño Anaya, con corte de pelo al casquete corto, como buen fascista, diciendo boberías y acompañándole cada fin de semana a visitar a su familia que vive en los Estados Unidos y, por si la pesadilla no fuera completa, se ve dando abrazos y besos, bailando el baile del chivo allá por Tehuacán, con Moreno Valle, les acompaña un buen grupo de roba gasolina que son la base de su partido en la entidad y de un grupo de mata niños y asaltantes de caminos que violan a niñas y señoras mientras golpean a los señores… qué horror piensa en su agonía el Tío Lolo, no hay duda que los poblanos gastan mucho en construir retenes ilegales que no sirven para nada, y seguramente, son los que en verdad protegen a los rateros de gasolinas y a los ladrones de vehículos de carga y particulares en los caminos poblanos… y lo peor, dice, antes de ser alcanzado por un infarto al corazón, el tío Lolo, jamás despierta y muere pensando en que está afiliado al PAN, y que este partido gana el proceso electoral, porque cuenta con mucho dinero de los ultraderechistas que no permitirán que llegue al poder ningún populista…esa, es, una verdadera pesadilla…joder, ya no respetan ni a Perón, menos, al Peje…