El Bronco

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A JAIME RODRÍGUEZ, “El bronco”, le entró el mal de Fox: ya no comprará periódicos para no ver lo que se critica de él. más vale taparse los ojos a la realidad que observarla… a lo mejor por esa ceguera momentánea descubrió ante los niños quién es Santa Claus… y algunos más quieren que también descubra quienes son los tres Reyes magos y que mande quitar el pinche pinito porque en México celebramos la Noche Buena y no la Navidad… en fin, enredado en sus ideas, deja de comprar periódicos y a no leer las noticias… seguro que se ahorrará algunos pesos pero dejará de tener algo bueno que leer en algunos medios, es verdad, no en todos.

A lo mejor sería una buena recomendación para Peña Nieto, pero en la realidad dudamos que la siga porque él no es un gran lector que digamos, tal como se descubrió, hace algunos años, en la feria del libro. Lo cierto es que los medios de comunicación andan patas arriba en muchos lados, muchos, se acostumbraron a los dictados que les daban desde las oficinas de prensa para que por medio de los boletines se evitara conocer la realidad y en la verdad de las cosas, esa realidad “oculta” en muchos medios de comunicación que reciben pagas para no “pegar”, siempre estaba ahí, y los que venían perdiendo credibilidad y confianza de los lectores han sido esos medios que ahora solamente sirven para limpiar la caca de los perritos, para limpiarse el trasero en lugares donde no llega el papel de baño o no lo pueden comprar, sirven para madurar aguacates, papayas y mameyes, algunos sirven para matar moscas y otros para usarse como abanicos en tiempo de calor, otros sirven para corregir a los animalitos y amenazarles con “darles una buena”, para cubrirse de la lluvia o hacer gorritos para que a los pintores de brocha gorda no se les pinte el pelo y en la inmensa mayoría de los casos, la única huella que dejan esos medios es la que se queda en los dedos de los lectores, porque hasta la tinta utilizada en la elaboración es chafa…

Cada cambio de administración en los gobiernos genera ese conflicto de intereses. curiosamente, algunos medios que se dedicaron a estar jodiendo a los candidatos por instrucciones superiores de los jefes de prensa que cumplen, fielmente, los mandatos de los gobernícolas, de pronto, al cambiar y no salir su “gallo o gallina o el gallogallina que promovieron”, después, no solamente se muerden la lengua sino también la cola y se dedican a hablar mal de los que se fueron a pesar de que de ellos recibieron cientos de millones para que hablaran bien de ellos, aunque deberían haberlos denunciado si en realidad respondieran a los intereses de sus lectores y no a los vaivenes de la política y de vender sus notas al mejor postor o a los que se encuentran en el poder. Así se van asomando los traseros en cada cambio de administración y vemos a los dueños de esos medios que no sirven para informar, sino para mantener un nivel de fuerza política y hacer otros negocios o imponer a algunos de sus incondicionales en el poder, salir a las calles, como prostitutas, ofreciendo sus servicios a los nuevos hombres del poder…

Así resulta que el viejo pendejo que era el jefe de prensa del que se va o se fue, era una verdadera rata que se jodía parte de los famosos sobres del “chayo” que se acostumbran para maicear a muchos de los comunicadores que al no recibir buenas pagas de sus medios, tienen que andar buscándole para el “chivo” o aceptando invitaciones para desayunar o para comer o para irse a las pedas… y también, se pueden observar a los “comunicadores” que salen a “charolear”, de tal suerte que buscan en donde poder pegar su chicle y que se abran nuevamente las noticias que toman sin mayor esfuerzo de investigación, porque solamente repiten, incluso, todo lo que se les hace llegar en los “boletines de prensa”, cuando en la realidad, si en verdad fueran hombres de la comunicación, esos boletines tendría como destino los botes de basura y se motivaría con ello hacer las investigaciones reales de lo que sucede en los lugares de su estado o del país. La realidad es brutal, no es cínica, cínicos son los que no saben hacer otra cosa que machacar los boletines ocultando los desastres, las miserias, las explotaciones y los robos y pobrezas de las zonas. Es cierto, me da mucha pena ver a muchos de los que ahora se dicen “periodistas” andar mendingando para las chelas o los cigarros, en vez de reclamar con valentía a sus medios de comunicación y a sus dueños, las pagas adecuadas que deben recibir por sus labores, pero como que hacen como que les pagan, ellos se aceptan en el hacer como que hacen como que trabajan y andan de limosneros con las gentes del poder, tratando de ocultar lo que se debe denunciar y demandar que se arregle para el bien de todos no para la comodidad de los políticos y de los funcionarios. Efectivamente, los dueños de los medios de comunicación tienen un negocio, pero también tienen la obligación de servir a sus lectores, y pueden vender publicidad pero no la conciencia del deber que se tiene para con los lectores. Los que compran los medios son los lectores y si no se les sirve y se les engaña se les está defraudando, a lo mejor, por ello, muchos de los dueños se ocultan bajo los faldones del chantaje o de los grupos de poder a los que sirven y se está defraudando a los ciudadanos que compran de buena fe esos medios, para estar expuestos a que se les manipule y se les engañe en vez de decirles la verdad, aunque les duela mucho a los políticos y a los grandes empresarios que son los que en verdad manipulan y esconden la información real. Si queremos cambiar la realidad es necesario conocerla no ocultarla… por eso, no avanzamos.