Breve semblanza de Manuel M. Flores

Por María Gabriela González Gutiérrez
El 20 de mayo se cumple el aniversario luctuoso número 134 del escritor Manuel María Flores, nacido en San Andrés Chalchicomula, hoy Ciudad Serdán, Puebla, en 1840.


Este autor ocupa una presencia relevante en el panorama de la literatura nacional; es considerado uno de los máximos exponentes del Romanticismo mexicano del siglo xix y cultivador de la poesía erótica, razones por las cuales su obra aparece en antologías tan importantes como las cien mejores poesías líricas mexicanas (Antonio Castro Leal, [1914] 1992); Ómnibus de poesía mexicana (Gabriel Zaid, 1971); Poesía mexicana del siglo xix (José Emilio Pacheco, 1979); Poesía romántica mexicana (Alí Chumacero, 1992), y la Antología general de la poesía mexicana. De la época prehispánica a nuestros días, monumental trabajo de selección, prólogo y notas de Juan Domingo Argüelles (2012).
Sin duda, la Academia de Letrán (1836-1856) contribuyó en gran medida a forjar el carácter y el alma indomeñable del poeta a quien sus contemporáneos describen como un joven de tez morena, de grandes ojos negros, de abundante cabellera ensortijada y de aspecto triste y enfermizo, que a la sazón tenía dieciséis años y estudiaba filosofía como interno en la que fuera no sólo la escuela literaria más afamada de la época, sino también la mayor impulsora del nacionalismo y el crisol de las ideas políticas reformistas, aunque en ella se aglutinaran representantes tanto del partido liberal como del partido reaccionario.


Otra circunstancia destacable en los años de juventud de Flores fue su amistad con otro insigne poeta, revolucionario y demócrata, Ignacio Manuel Altamirano, y un compacto grupo de intelectuales reunidos en la búsqueda de una identidad específica de México, en un contexto económico y social que parecía desfavorable para la creación artística pero en el que campeaban los ideales de la unidad nacional y la defensa a ultranza de las libertades humanas.
En este contexto en el que las pugnas entre los seguidores de uno y otro partido llenaban de encono a la sociedad, tanto literatos como artistas y promotores de la cultura deseaban denodadamente descubrir y proyectar lo peculiar de los mexicanos en un país que sintieran como propio. De ahí que formar parte de algún círculo literario en los convulsos años de sangrientas guerras civiles significara, por ese solo hecho, la confirmación de una férrea vocación y de una congruencia política resistente a toda prueba, como las que habrían de caracterizar al poeta en el transcurso de su vida.
Manuel M. Flores abandonó su formación en la Academia de Letrán y supo en la Guerra de Intervención Francesa pelear en Puebla como un fiel soldado, por lo que estuvo recluido en el Castillo de Perote durante cinco meses, y una vez restaurada la República asumió cargos políticos de relevancia, pues llegó a ser diputado del Congreso de la Unión, pero nunca dejó de interesarse por la creación literaria, por escribir dolientes elegías, melancólicas y apasionadas, adoptando preferentemente el soneto como forma y como motivo principal el amor; un fino acento sensual enmarcado en la naturaleza, en su devoción por la mujer y la fusión carnal de los amantes signa toda su poesía, como revela el siguiente fragmento tomado de “Bajo las palmas”:

Allá en la soledad, entre las flores
nos amamos sin fin a cielo abierto,
y tienen nuestros férvidos amores
la inmensidad soberbia del desierto […]

En 1874, publicó en Puebla su poemario Pasionarias, al cual siguió Páginas locas. En 1910 vio la luz su antología póstuma Poesías inéditas, con prólogo de José Juan Tablada, y en 1953, Rosas caídas, en edición de Margarita Quijano.
Para homenajear a Flores se debe difundir su obra en una bella edición, anotada y comentada, pues como señala Marco Antonio Campos, “no se tiene derecho a ser injustos con ellos [los poetas], porque es una forma de ser injustos con México y con nosotros mismos”.

Jardín Manuel M. Flores en el abandono

Sin placas y en el abandono es como se encuentra el jardín dedicado a Manuel M. Flores, poeta poblano

Posted by Periódico Econsulta on Saturday, May 18, 2019

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