Veinte años después, un país alzado en armas

.

botero

 

 

De nada valió el levantamiento zapatista como dramático llamado de atención de lo que se le venía al país. Las élites en el poder se deslumbraron con sus propios anuncios de la modernidad hacia la que nos llevaban. Los ciudadanos nos vimos arrollados por la radical transformación de la estructura económica volcada hacia la exportación de todo lo que se pudiera hacia Estados Unidos. Maquiladoras y fuerza de trabajo ilegal. Y drogas.

Y un comercio que pasó de 70 mil a 400 mil millones de dólares en veinte años.

Y un éxodo que elevó hasta 11.7 millones el número de mexicanos en Estados Unidos en el 2010, y casi siete millones de ellos indocumentados.

Y de regreso drogas y armamentos.

Drogas cobradas en dólares al triple de lo que Bill Clinton le prestó al gobierno de Ernesto Zedillo  (veinte mil millones de dólares) para revivir del colapso total a la economía mexicana en 1995. FOBAPROA de por medio.

Drogas circuladas a través de la descomposición total del sistema de justicia mexicano, que elevó en una década hasta doce el número de los cárteles que se posesionaron de rutas y plazas y se armaron para la guerra.

El México en armas que ni por asomo vimos venir en aquel enero de 1994 con la rebelión de las cañadas.

 

+++++

 

Arranca 2014 con noticias que revelan la brutalidad del mayor pendiente de México: la violencia y la guerra civil sin freno que viven cada vez más pueblos y regiones en el país. Michoacán y Guerrero al frente, sin dejar de lado los territorios perdidos hace tiempo, Tamaulipas el primero de ellos.

Una imagen de temporada: sicarios de los Zetas y del Cartel del Golfo se dan una tregua y reparten risueños y bondadosos roscas de reyes en colonias de Ciudad Victoria y Tampico.

Es enero y se cumplen veinte años de la insurrección armada de miles de indígenas chiapanecos. A lo lejos, y frente a la violencia desplegada por las bandas criminales, aquellas escaramuzas entre militares y zapatistas llegan a parecer juego de niños. Hoy el templario “La Tuta” presume contar con diez mil “muchachitos” –sí, los define a la manera de Pancho Villa, y en sus modos no deja duda de que quiere parecerse al bandido transformado para la historia en el principal jefe militar que haya tenido México–, y su carismático rival, líder de las llamadas autodefensas, el doctor Mireles, afirma que tan solo en Tepalcatepec lograron levantar en armas a tres mil hombres hartos de la violencia impune que por más de doce años sufrieron del crimen organizado.

Sí, hace tiempo que México vive una insurrección armada, hace tiempo que miles de ciudadanos entendieron que su única salida está en la toma de las armas.

Corren los días y los vientos airados en México. Y a la vista están los nuevos alzados de México.

Hay muchos éxodos posibles. En México, por el hambre que aprieta, hace buen tiempo que por millones los mexicanos han buscado el futuro en Estados Unidos. Hay otras maneras de buscar una salida. El narcotráfico ha sido una de ellas, y ahí han encontrado refugio otros muchos miles y miles, en la siembra, en el trasiego, en la venta al menudeo, en el sicariato, en el lavado de dinero. Y en la muerte.

Pero hay otra salida, muy antigua, la del alzamiento armado. Y es un hecho que, contra todo lo que digan los gobernantes, en ella están pensando en muchos pueblos.

Y sigo estas señales por los rumbos de la cuenca del río Balsas, el territorio de la tierra caliente mexicana.

 

+++++

 

El 1 de agosto del año pasado escribí el texto: “Guerra en México, violencia sin salida”. Así empezaba:

Estamos en guerra en México. Por lo menos en la tierra caliente de Michoacán y Guerrero.

La frase que lo ilustra es del médico cirujano José Manuel Mireles Valverde, de Tepalcatepec, Michoacán: “Todo detonó cuando el narco abusó de nuestras esposas e hijas”. Antes lo habían soportado: los secuestros, las extorsiones, los asesinatos. Tuvieron que llegar las violaciones a una docena de estudiantes de la secundaria en la localidad para que se decidieran.

Entonces se levantaron en armas. Y narraron en un video lo que los llevó a tomar la decisión de enfrentar a los matones de los Caballeros Templarios. Y cómo siguieron los pasos de los pueblos de la meseta purépecha. “Por un Tepalcatepec Libre” escribieron en mantas y camisetas; “Autodefensa ciudadana” rotularon en sus camionetas. Y volvieron a recordar lo que todo mundo sabe hace mucho: que las policías municipales y estatales son parte del crimen organizado.

Y recuperaron sus pueblos.

Y para ilustrarlo la pintura del colombiano Botero, un hombre que con él ha reflejado la tragedia de la guerra civil en ese país.

 

http://mundonuestro.e-consulta.com/index.php/cronica/item/guerra-en-mexico-violencia-sin-salida?limitstart=0

 

+++++

 

Apenas el 6 de diciembre escribí en Mundo Nuestro:

 

A la vista, la más reciente, con nombre y apellido de guerrilla en el estado más reconocido en el siglo XX  por sus levantamientos campesinos: el grupo Fuerzas Armadas Revolucionarias -Liberación del Pueblo (FAR-LP), que en un comunicado dado a conocer el pasado 24 de octubre convocó a los guerrerenses a construir autodefensas en las poblaciones de la Montaña y la Costa Chica.             http://www.cedema.org/uploads/FARLP1.pdf

 

Lo firman Emilio, Camilo y Esperanza:

 

“La guerra contra el pueblo se ha intensificado –dicen—… El pueblo sin armas solo con su voz proclama el derecho a una vida digna. El pueblo debe ejercer su derecho a la justicia… El retorno a las armas es imprescindible, si hoy están calladas, que se oiga su voz… Por los caminos del sur, por los caminos del mundo.”

 

 

http://mundonuestro.e-consulta.com/index.php/cronica/item/los-nuevos-alzados

 

+++++

 

Se cumplen veinte años del levantamiento zapatista. Allá siguen los insurrectos, ahora claramente definidos por la búsqueda de una salida no violenta. La mirada larga lleva a pensar que el país no comprendió la profundidad de su llamado de atención. Han seguido veinte años de éxodo masivo a los Estados Unidos y de éxodo masivo a la solución armada.

¿Cuántos hombres y mujeres están en guerra hoy en México? El número en el que pensemos debe contener a los militares y policías del gobierno, a los sicarios de los cárteles, a los elementos organizados por las autodefensas a todo lo largo de la tierra caliente. Miles y miles.

¿De nada sirvió la asonada zapatista?

 

+++++

 

Mundo Nuestro publica esta semana dos crónicas de entonces: La rebelión de las Cañadas, del escritor Carlos Tello Días, publicada en enero de 1995 en la revista Nexos y que formaría parte del libro del mismo nombre publicado ese mismo año en junio; y Corresponsal de guerra número 354, del periodista Hermenegildo Castro, con un recuento de las crónicas publicadas por él en enero de 1994 en el diario El Nacional.

Los dos textos nos dan una idea precisa del alcance que puede tener el periodismo narrativo para ayudarnos a entender el complejo mundo en que vivimos.

"Trackback" Enlace desde tu web.

Deja un comentario