Para mirar el 2014 florido y espinudo

.

maguey

 

 

México florido y espinudo. Así nos vio el poeta Neruda. Cómo no mirar así a un país de magueyes y balaceras. Cómo contar un país así.

Arranca este jueves 2 de enero un año más, apenas el segundo, para la revista digital Mundo Nuestro.

Para mirar el 2014 doy una vuelta por el sendero recorrido en el 2013 en esta revista  que se piensa como una búsqueda de una narración tan reflexiva y crítica como entretenida y propia.

Recorro las semanas y las tramas que ocuparon nuestras preocupaciones. Escojo algunas: los interrogantes históricos y sociales que brotan inexcusables en torno a lo que los grupos económicos y políticos en el poder consideran debemos entender por desarrollo nacional, con el tema de la reforma energética por delante –el asedio industrial minero e hidroeléctrico sobre las cañadas y los pueblos de la Sierra Norte de Puebla y el porvenir caótico que se le viene a la región agrícola de los llanos poblanos con la instalación de la planta de AUDI son también un buen ejemplo de ello–; o la violencia sin remedio que azota a regiones enteras del país que, con el levantamiento armado de los pueblos de la tierra caliente mexicana en la cuenca del río Balsas,  expresa el abismo en el que está perdido nuestro país sometido cada vez más a la lógica de las pequeñas guerras civiles que un día acaban por convertirse en guerras totales a la manera de nuestras gestas insurgentes y revolucionarias.

Y sigo con la mirada a la ciudad de Puebla, con el tema del teleférico y la rueda de la fortuna que expresan una manera de ejercer el poder en México. El poder que no se cuestiona y que no espera una mirada crítica. El poder de siempre que no se piensa determinado por los ciudadanos. El poder que nos piensa a todos como minorías.

En todo ello está este país espinudo que nos explica y al que para reconocerlo acudimos a la mirada crítica y reflexiva.

Pero quiero ahora mirar el año que arranca, el 2014 futbolero que traerá sus propias mudanzas y desatinos, con una primera entrega de Mundo Nuestro que intenta subrayar ese propósito reflexivo y crítico del periodismo narrativo que buscan esfuerzos editoriales como los de la revista Sin Permiso o propuestas estéticas comprometidas como las del realizador Rafael Bonilla, pero también la mirada serena que simplemente observa y admite sin más su pequeñez en el mundo, como cuando ve el ir y venir divertido de los miles de estorninos en la Laguna Roja retratados por Raúl Gil. O la mirada intuitiva y certera de los jóvenes científicos totalmente cercados por la maravilla de los caracoles caníbales camuflados en el liquen de la costa de Tenerife en las Historias desde el biogalón de la bióloga Alicia Mastretta. O la mirada nostálgica desde Jerusalén por Bilhá Calderón en sus Retratos de Tina. O el tiempo que sólo es presente en la mirada de Carlos Figueroa. O la mirada insondable de las mujeres recluidas en el Hospital de San Roque, en nuestra antigua Avenida Maximino, declaradas dementes y olvidadas para siempre pero recordadas por Ángeles Mastretta.

Es el mundo nuestro florido y espinudo al que nuevamente acudimos en este 2014.

No es un recuento completo de lo publicado en un año que termina ni de lo contenido en la primera semana del que inicia. Es el propósito simple de invitarlos a leer y encontrarse en Mundo Nuestro.

"Trackback" Enlace desde tu web.

Deja un comentario