Archiv para agosto, 2013

Soñar un mejor mundo

.

IMG_0115

 

Soñar un mejor mundo.

¿Se puede soñarlo desde un mundo abstracto? ¿Un mundo sin historia?

¿Se puede soñarlo desde los ojos de esos niños del pueblo totonaco de Ixepec, en la Sierra Norte? ¿Qué alumbran sus sonrisas?

¿Desde dónde soñar un mejor mundo? ¿Se imagina un futuro igual desde un remoto caserío en la Montaña de Guerrero que desde la encristalada oficina empresarial en Insurgentes Sur del Distrito Federal? ¿Se mira igual el porvenir desde las ocho horas imparables en la línea de producción de un auto Jetta en la planta de Volkswagen que desde el ventanal que encara al mar pacífico en un condominio en Punta Diamante? ¿Con qué mundo sueñan los maestros oaxaqueños que tomaron la ciudad de México en la última semana y que pusieron contra las cuerdas a los gobiernos de Peña Nieto y Manceraq? ¿Cuál es el mundo que miran los granaderos tras sus cascos y sus toletes frente a los profesores que les mentan la madre en la Avenida Congreso de la Unión? ¿Y los alumnos que han comprado la perspectiva de empresarios emprendedores del Tec de Monterrey será la misma que la de los muchachos que encuentran su nombre en la lista de rechazados de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla? ¿Qué verá el muchacho hondureño que al menos se las ha arreglado para llegar hasta Puebla y me pide una moneda en la esquina de Cúmulo de Virgo y la 11 Sur? ¿Soy yo capaz de soñar con él un mejor mundo?

¿Quién no deja de imaginar el mejor mundo para sí?

martin luther king

Martin Luther King lo soñó desde el sofocante calor de la injusticia de Mississipi, desde el despiadado racismo de Alabama, desde los brutales ghettos de las ciudades de Pensilvania. Desde ahí gritó hace cincuenta años que tenía un sueño.

Pero el suyo fue un sueño colectivo. Sus cuatro hijos a los que imaginó  que jamás serían juzgados por el color de su piel eran los hijos de todos los negros y los blancos en Estados Unidos en 1963. Soñó por todos los niños del mundo entonces.

Yo tenía ocho años de edad. Y no tenía la menor idea de la existencia de los negros de Estados Unidos. O tenía la del cine, con el negrito de la sandía en la escena final de la película de Tom Sawyer. Y cuando vi su sonrisa de mazorca en la pantalla no pensé en sus derechos civiles. Vi simplemente un niño feliz en manos de una sandía. Ninguna historia detrás de su sonrisa.

Pero no es posible entender el mundo sin historia.

funeral mlq

Funeral de Martin Luther King

 

Martin Luther King fue asesinado el 4 de abril de 1968 en Menphis, Tennessee. Así se narra en su biografía en Wikipedia

(http://es.wikipedia.org/wiki/Martin_Luther_King):

“A finales de marzo de 1968, Martin Luther King se desplazó a Memphis (Tennessee) para apoyar a los basureros negros locales que estaban en huelga desde el 12 de marzo con el objeto de obtener una mejora salarial y un mejor trato. A los afroamericanos se les pagaba 1 dólar y 70 centavos por hora y no se les pagaba cuando no podían trabajar por razones climatológicas, al contrario de lo que se hacía con los trabajadores blancos. Como consecuencia de las protestas pacíficas, estalló una oleada de violencia contra ellas que degeneró en el asesinato de un joven afroamericano.

“El 3 de abril, en el Mason Temple (Church of God in Christ, Inc. – sede mundial), Martin Luther hizo el discurso profético “I’ve Been to the Mountaintop” («He estado en la cima de la montaña») ante una auditorio eufórico:

No es verdaderamente importante lo que ahora ocurre… Algunos han comenzado a […] hablar de amenazas que se perfilan. ¿Qué es lo que me podría ocurrir por parte de uno de nuestros malvados hermanos blancos? … Como todo el mundo, a mí me gustaría vivir mucho tiempo. La longevidad es importante, pero eso es algo que ahora no me preocupa. Yo solo quiero cumplir la voluntad de Dios. ¡Y él me ha autorizado a subir a la montaña! Y he mirado en torno a mí y he visto la tierra prometida. Puede que yo no vaya allí con vosotros. Pero quiero que sepáis esta noche que nosotros llegaremos como pueblo a la tierra prometida. Y estoy muy feliz esta noche. No tengo ningún temor. No tengo miedo de ningún hombre. ¡Mis ojos han visto la gloria de la venida del señor!

“El 4 de abril de 1968 a las 18 horas y un minuto, Martin Luther King fue asesinado por un segregacionista blanco en el balcón del Lorraine Motel en Memphis (Tennessee). Sus últimas palabras en ese balcón fueron dirigidas al músico Ben Branch, quien iba a actuar esa noche durante una reunión pública a la que asistiría Martin Luther:

Ben, prepárate para tocar Precious Lord, Take My Hand (Señor, toma mi mano) en la reunión de esta noche. Tócala de la manera más hermosa.

“Sus amigos, que estaban dentro de la habitación, al oír los disparos corrieron hacia el balcón donde encontraron a Luther King con un bala en la garganta. Su muerte fue declarada en el St. Joseph’s Hospital a las 19.05. El asesinato provocó una oleada de motines raciales en 60 ciudades de los Estados Unidos (125 en total) que provocaron numerosas muertes y obligaron a la intervención de la guardia nacional.”

Aquel 28 de agosto de 1963, y a la vista de una insureción popular de los ciuadanos y ciudadanas de raza negra contra el racismo Martin Luther king fue capaz de decir al principio de su discurso:

“No es tiempo de darse al lujo de refrescarse o de tomar el tranquilizante del gradualismo.”

Para afirmar después: “No busquemos saciar nuestra sed de libertad bebiendo de la copa del encarnizamiento y del odio.”

Eran tiempos extremos en Estados Unidos.

Martin Luther King no pudo ver crecer a sus hijos.

Soñar un mejor mundo. Sin olvidar la historia.

 

Canción Precious Lord, Take My Hand (Señor, toma mi mano), por Mahalia Jackson

http://www.youtube.com/watch?v=as1rsZenwNc

Reinvención del nuevo mundo

.

tiestos

 

Lo dice con desparpajo pero con la fuerza intelectual que le han dado cuatro años intensos de estudio de un periodo fundamental para nuestra historia pero perdido en la memoria del tiempo:  el siglo XVI poblano.

“España es una invención del nuevo mundo.”

Emma Yanes Rizo, historiadora de la ciencia y la tecnología, se adentró en ese siglo remoto de nuestra fundación para contar la historia de los alfareros que del viejo mundo trajeron la tradición de la mayólica para reinventarla en los talleres poblanos.

Y sí la frase es una provocación, es también un espejo en el que se contempla el complejo y diverso entorno multicultural que fundó la ciudad de Puebla. Una invención que es posible descubrir con las técnicas de investigación modernas y la paciencia y la sabiduría del historiador oculta en los tepalcates (tiestos) encontrados en el basurero de la antigua Casa del Mendrugo y en los casi inexpugnables pergaminos en los archivos de la ciudad.

Y su dicho lo han escuchado el pasado 19 de agosto los cuatro sinodales de su examen doctoral en el Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM, ellos mismos una prueba cierta de un mundo académico cada vez más interdisciplinario y políglota: Montserrat Galí, la doctora catalana-mexicana que nos descubrió desde 1971 con sus investigaciones la maravilla de la catedral poblana, la investigadora del INAH doctora Consuelo Maquívar, quien junto con Galí se ha convertido en un pilar de la defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Puebla,  la joven historiadora Paula Moez, también especialista en las artes plásticas de la colonia, Alfonzo Pleguezuelo, historiador sevillano y el más importante conocedor la historia de la cerámica en el mediterráneo, y el italiano Sergio Nicolai, doctor especializado en la historia de la técnica industrial. Y están ahí para evaluar la tesis “La loza estannífera de Puebla, de la comunidad original de loceros a la formación del gremio (1550-1653)”. Justo los cien años más importantes para la construcción de la ciudad de Puebla.

Un doctorado para la historia del trabajo y para el conocimiento de la cerámica poblana, fundamental para comprender la importancia de las artes aplicadas en el desarrollo de la principal ciudad colonial en aquella primera etapa de la vida colonia.

Invención del nuevo mundo. Construcción de una nueva ciudad. Confirmación de que quienes la hicieron llegaron de todos los rumbos. Y si de España, de todas las naciones que la contenían y donde quedaron todos sus reclamos.

plato del mendrugo

Emma ha soltado su frase casi al final, ya cuando sólo falta Montserrat Galí de comentar la presentación de su tesis. Y casi en broma.

Pero ella piensa en la comunidad original de alfareros en la ciudad de Puebla. Una ciudad nueva, que quería demostrar que podía existir sin el brutal sistema de las encomiendas que fundaba la generación de riqueza en el tributo y la esclavitud, y que encontró en el trabajo de los loceros, herreros, plateros, vidrieros, carpinteros, tejedores y cuantas más artes puedan imaginarse para entender el surgimiento de un centro urbano, la explicación de su extraordinaria belleza arquitectónica.

A la vista en el salón del examen doctoral en Filosofía y Letras el mapa que ha desplegado en la pared, con los puntos identificados para los talleres de loza fina en una traza que reconozco idéntica a lo que los especialistas han demarcado para el centro histórico. Casonas alrededor del barrio de San Marcos, por ahí está la mayoría. Desde la calle de los Mercaderes (hoy la 2 Norte), hasta el arroyo que corría con el sentido de la 11 Norte-Sur en las inmediaciones de lo que tiempo después sería el Paseo Bravo. Es la comunidad original de loceros. Con ellos la reinvención de la cerámica a los modos de una ciudad que se inventaba a sí misma.

Quienes atendemos al examen de Emma Yanes y hemos escuchado su discurso en torno a la producción de cerámica mayólica en los talleres poblanos que se desarrollaron entre 1550 y 1650, y que con el tiempo y con el apelativo de “talavera poblana” legaron el más importante símbolo en la historia de la ciudad, apenas vislumbramos la profundidad contenida en la frase España es una invención del nuevo mundo.

plato del mendrugo

Qué nuevo mundo era aquel de la ciudad de Puebla en el siglo XVI.

Lo explica la doctora Galí en su respuesta a la historiadora Emma Yanes:

“La ciudad de Puebla en ese entonces –dice y se refiere a lo que acontecía en esa segunda mitad del siglo de la conquista de México, el primero en nuestra historia colonial– tenía un diez por ciento de españoles. Y todos los demás eran –y se quita sus anteojos y nos mira con sorna a los que la escuchamos– de donde ustedes quieran, díganme, de dónde, porque estaban los asiáticos, los africanos, los europeos y los americanos, era una verdadera torre de babel, hasta el punto de que se puede cuestionar cuántos españoles había si tomamos en cuenta el idioma que hablaban, porque hubo españoles que llegaron a Puebla sin saber hablar castellano, y los vascos, está demostrado documentalmente, y los gallegos también, que aprendieron a hablar castellano en Puebla. Fray Sebastián de Aparicio nunca habló castellano, y por eso no pudo llegar a ser fraile, se quedó como lego porque no podía contestar el catecismo porque no se lo sabía en castellano, y había portugueses y gallegos que apenas chapurreaban por ahí el castellano porque no lo hablaban. Y los italianos llegaban camuflados de españoles. Por lo tanto, hablar de ciudad española yo cada vez lo cuestiono más. Lo que menos se oía en las calles, y ya no digamos frente la enorme cantidad de lenguas indígenas que se oían a diario, era el castellano. Por lo tanto estamos hablando de una ciudad que quiso organizarse políticamente de acuerdo con cierto modelo de ayuntamiento español, y tampoco español, porque no correspondía a Navarra, ni a Cataluña, ni a Valencia, ni al país Vasco. Este es uno de los tantos mitos que tenemos que cuestionar, y lo demuestra la tesis de Emma Yanes, quien precisamente lo que está demostrando es que ese producto final que llamamos talavera poblana es justamente la síntesis de todas estas influencias culturales y de una realidad multiétnica, multicultural, multilingüística que era la ciudad de Puebla. Es hasta el dieciocho que se empieza a unificar, porque es la educación justamente la que va a obligar a la unificación lingüística y por lo tanto a la homogeneización cultura. Ahora que se habla tanto del multi-culti, pues eso es precisamente lo que era puebla.”

La ciudad en la que se fundían las culturas en aquellos primeros años de su historia. Poco sabemos de ella. Pero ahí están los meticulosos arqueólogos e historiadores para descubrirla. Un paso importante hemos dado con la reinvención que Emma Yanes ha logrado de aquella comunidad de trabajo en los alfares del XVI.

plato dibujo

Sobre el tema puedes ver en Mundo Nuestro

http://mundonuestro.e-consulta.com/index.php/cronica/item/la-fortuna-del-mendrugo

http://mundonuestro.e-consulta.com/index.php/cronica/item/casa-del-mendrugo-la-historia-de-la-mayolica-en-puebla