Biometría. La ciencia contra la suplantación de identidad

Luis Alberto Martínez Álvarez

Hace unos meses en medio de mucha polémica se planteó la creación en México de un nuevo documento de identificación personal llamado entonces Cédula de Identidad Ciudadana; debido a los altos costos que representaría su producción, la redundancia de trabajo y la oposición por parte del Instituto Federal Electoral que vería muy afectada su operación al desmotivar a la ciudadanía para tramitar la credencial de elector, este proyecto fue rechazado, sin embargo se plantea rescatar un elemento muy importante: la integración de técnicas biométricas en los documentos personales de la población. Pero ¿Qué hace la biometría, y como nos ayuda?

La biometría estudia un sinnúmero de métodos para la identificación y reconocimiento único de seres humanos que generalmente se basan en rasgos físicos, o en cuestiones conductuales. De ahí que se genera la biometría informática que consiste en aplicar técnicas matemáticas e informáticas para la verificación de identidades. Con la integración de las Tecnologías de Información a la administración pública y privada, surgieron diversos dispositivos que automatizan el proceso de identificación humana.

El método más antiguo que se utilizó legalmente para identificar una persona fue la firma autógrafa, y la rúbrica, aquel conjunto de trazos y letras que un individuo diseña y repite en todo documento para aprobar su contenido. Este método aun vigente es el más económico e inmediato, sin embargo la suplantación mediante su falsificación esta a la orden del día y con la aparición de los trámites electrónicos se ha actualizado mediante el uso de lo que se conoce como firma digital, un conjunto muy amplio de caracteres, símbolos generados aleatoriamente y en un orden ininteligible que permita la comprobación de una persona en la realización de trámites digitales.

Otro método más utilizado y perfeccionado con el transcurrir del tiempo es la impresión de huellas digitales, en un principio las huellas digitales eran transmitidas al papel con la ayuda de tinta y siguiendo el principio básico de un sello, de tal forma que un especialista en peritaje, cotejaba un par de estas impresiones y dictaminaba su similitud, en la actualidad, existen en el mercado un sinfín de productos que permiten hacer esta comparación de manera casi inmediata mediante la aplicación de algoritmos de reconocimiento de patrones; las huellas en papel son escaneadas o en su defecto se toma la huella directamente con un escáner especial, y sujetas a la comprobación con un software especial de reconocimiento de patrones en las lineas.

Los seres humanos hicimos del reconocimiento visual del rostro la forma más simple de identificar a nuestros amigos, familiares y conocidos, con la aparición y automatización de algoritmos matemáticos por computadora este proceso se logró implementar en el campo de la criminalística y la seguridad nacional, en un principio este reconocimiento se basaba en comparaciones geométricas básicas, con la sofisticación de los sistemas este proceso conllevó un sinnúmero de operaciones que permiten alcanzar una precisión comparativa impresionante, al punto de identificar un rostro de un banco de datos de millones de ellos.

Asimismo otra forma de reconocimiento básica de los seres humanos fue la voz, en el proceso del habla influyen diversos factores como el aire, la constitución del tejido blando, la fuerza pulmonar, el tamaño de las cuerdas bucales, la resonancia de los orificios nasales, entre otros, de tal forma que se genera un espectro auditivo particular, este espectro es analizado con los sistemas tecnológicos actuales para determinar su pertenencia a una persona en particular. Este método es muy utilizado en el reconocimiento remoto de personas ya que la voz, a través de grabaciones magnéticas o llamadas telefónicas puede ser ligada a un orador en particular mediante el empleo de esta técnica

En los noventas surgió una técnica que vino a revolucionar los métodos biométricos y se posicionó su uso en diversos lugares cuyas necesidades de seguridad fueran muy altas, como aeropuertos, oficinas militares, edificios de gobierno y bancos. Esta técnica es el reconocimiento de iris, aquel músculo que se encuentra en el ojo y está encargado de regular la luz que entra en la retina, se forma en el periodo prenatal y al madurar genera un diseño de patrones únicos e irrepetibles que son utilizados para la identificación. Con el auxilio de una iluminación a partir de un diodo electro luminoso (LED), infrarrojo y mediante el uso de una cámara de alta definición se toma una fotografía nítida del iris del ojo, esta imagen es sujeta a una comparación automática mediante un software y algoritmos especializados, que distinguen las similitudes y/o diferencias con los aquellos códigos previamente registrados.

El avance de la biometría se está dando a pasos agigantados, dada la fuerte necesidad de diversos organismos por evitar la suplantación de identidad, el área criminalística, los bancos, el ejército, el gobierno, los hospitales, los aeropuertos, y grandes empresas están inyectando una fuerte cantidad de recursos en la investigación de técnicas biométricas y en la accesibilidad y reducción de costos de su uso.

Por último recomiendo visitar el sitio del gobierno argentino biometría.gov, uno de los líderes de América Latina en la investigación en ese rubro.

Nuestro cuerpo y nuestro comportamiento nos hacen únicos e irrepetibles…Eureka!

¿Grados Richter? Magnitud de una catástrofe

Luis Alberto Martínez Álvarez

A menudo escuchamos en los medios de comunicación acerca de un sismo en alguna parte del mundo, aquellos que vivimos en zonas sísmicas, que estamos más acostumbrados a estos desconcertantes -y en algunos casos catastróficos- movimientos naturales de la tierra, no nos resulta extraño escuchar que la magnitud del espanto que nos llevamos fue de 3.5 grados Richter, nuestra lógica y pánico nos hace pensar que ese número no refleja para nada la cantidad de conjuros, rezos, súplicas y gritos que proferimos al instante mismo que el piso se nos mueve; sin embargo, ¿qué es lo que se mide cuando tiembla?.

A partir de la monitorización y registro de los movimientos de la tierra en un punto determinado, se describen, con ayuda de un sismógrafo, una serie de ondas oscilatorias sobre un papel continuo que avanza con el tiempo de manera constante.

La tierra presenta una gran cantidad de movimientos a lo largo de un día, claro que estos movimientos resultan imperceptibles. Cuando se presenta un sismo de mayores proporcionas las oscilaciones registran un primer periodo de tiempo en el que le lleva llegar a su máxima fuerza además de la duración del movimiento total. Con la aplicación de una fórmula que relaciona ese primer tiempo, el segundo tiempo, y la amplitud de las ondas en una función logarítmica se consigue un número, este número según Charles F. Richter mediante la aplicación de ecuaciones de fuerza, movimiento, y trabajo describe la magnitud e intensidad de un sismo.

Debido a que es una escala logarítmica la magnitud de un sismo aumenta 10 veces de un grado al siguiente, significa que un temblor de grado 3 es 10 veces más fuerte que uno de grado 2. El grado 0 de esta escala se le asigna a todos aquellos sismos imperceptibles para el ser humano, sin existir un límite o grado superior, aunque hasta la fecha el sismo de mayor grado que se ha presentado es de 9.6 grados, lo que equivale a 260 millones de kilos de dinamita.

Menos de 3.5

Generalmente no se siente, pero se registra.

3.5 a 5.4

Se siente, pero sólo causa daños menores cerca del epicentro.

5.5 a 6.0

Ocasiona daños ligeros a edificios deficientemente construidos y otras estructuras en un radio de 10 km.

6.1 a 6.9

Puede ocasionar daños severos en áreas donde vive mucha gente.

7.0 a 7.9

Terremoto mayor. Causa graves daños a las comunidades en un radio de 100 km.

8.0 o mayor

Gran terremoto. Destrucción total de comunidades cercanas y daños severos en un radio de más de 1000 km de distancia.

Durante muchos años se ha analizado si la escala de Richter es la más adecuada para cuantificar la intensidad de un terremoto, pues según algunos especialistas, no mide completamente la cantidad de energía que se libera en un terremoto. Existe otra escala de medición que mide los efectos de un sismo, esta es la escala de Mercalli, está dividida en 12 grados de acuerdo a la magnitud de los daños causados, desde aquel sismo que los humanos no sienten hasta aquel que causa total destrucción; sin embargo esta medición resulta muy subjetiva ya que está sujeta al criterio del especialista.

La medición nos permite cuantificar y por lo tanto analizar, para prever; un número como el de Richter o Mercalli nos pueden dar una idea aproximada para desarrollar estos análisis, pero hay que recordar que los efectos de un sismo vienen intrínsecamente ligados a la organización social, la infraestructura, y las condiciones socio-económicas del lugar donde acontece, basta con recordar los dos últimos eventos que han conmocionado al mundo, los terremotos de Haití y Chile: el primero de acuerdo a los sismógrafos fue de 7.3 grados Richter y ha dejado alrededor de 300,000 víctimas, el segundo de 8.8 grados Richter hasta el momento ha dejado 799 víctimas. Los daños en este caso no parecen tener una proporción directa con los grados Richter, pero la infraestructura, condición económica de Chile, y la capacidad de organización que tuvieron los chilenos ante la emergencia amainó un poco los efectos catastróficos que un terremoto de tal magnitud generaría.

Un sismógrafo me dice el cómo, la organización me dice el cuantoEureka!

iPod, ITunes, iPhone, iPad, ¿Para qué sirven esos aparatejos?

Luis Alberto Martínez Álvarez

En los últimos tiempos una serie de términos dominan el espectro tecnológico en todos los medios de comunicación, nos los encontramos en la calle, y oímos a todos los jovenzuelos de última generación hablar de ellos en todo momento y en todo lugar. Pero ¿Para qué sirven estos aparatejos?

En el año 2001 una de las mayores empresas de tecnología computacional Apple Inc. se aventuró por expandir su mercado ofreciendo su propia versión de un reproductor multimedia. Un aparato portátil capaz de almacenar archivos de música en una pequeña memoria interna, y reproducirla amplificada a una salida de audífonos, Simple ¿no?. A este sencillo aparato le llamaron iPod.

Conozcamos un poco más de su funcionamiento.

Todo reproductor multimedia sigue un patrón similar para funcionar. Lo primero que necesita son archivos de audio digitales, estos archivos pueden ser extraídos de cualquier CD de música por parte de nuestra computadora con la ayuda de un sencillo software. Los archivos resultantes pueden ser mp3, wma, wav, aiff, acc, dependiendo de la compresión es decir de la forma en la que la información de nuestra música es transformada en bytes (1´s y 0´s), comprimiéndola en el archivo. Por ejemplo en formato MP3 una canción de 3 minutos ocupa un espacio de alrededor de 3 Megabytes.

Una vez que se cuenta con estos archivos estos se almacenan en el reproductor multimedia por medio de un pequeño cable de transferencia de archivos. Estos archivos son almacenados en la memoria del reproductor la cual puede tener una capacidad desde 100mb hasta 80Gb o 100Gb. Un Procesador Digital de Señal (DSP) se encarga de tomar la canción de la memoria, la descomprime y ecualiza, convierte el sonido digital en analógico es decir traslada de bytes a ondas y lo envía al amplificador, este DSP es controlado por un miniprocesador, que como el de cualquier computadora, se encarga de ejecutar todas las operaciones matemáticas para transformar el audio.

Finalmente la información analógica es amplificada para aumentar la potencia del sonido y es liberada a través de la salida de audífonos.

A partir de este proceso básico Apple lanzó al mercado diferentes dispositivos y programas añadiendo diversas funcionalidades. Incluyó en su reproductor una pantalla a color que además de permitir al usuario controlar más fácilmente la reproducción le permite ver videos, Lanzo al mercado un software para el control y sincronización de archivos de audio llamado iTunes mediante el cual el usuario puede extraer , enviar y ordenar los archivos de su reproductor.

Con la consolidación de la tecnología táctil en el ámbito tecnológico, Apple incluyó una pantalla más grande y de mayor resolución a sus productos además de la membrana de control táctil, a este dispositivo le llamó IPod Touch.

El fuerte impacto que la telefonía celular tuvo en el mundo, impulsó a Apple a diseñar un producto que fuera capaz de ser competitivo dentro de un mercado muy saturado, por lo que en 2007 surgió el iPhone, un teléfono móvil inteligente que además de incluir las funciones básicas de un reproductor y la tecnología táctil incluye dispositivos para acceder a internet, y conectarse a la red de telefonía celular. Permite enviar y recibir mensajes de texto, realizar llamadas telefónicas e incluye una cámara fotográfica.

Por último y aumentando su línea de productos de consumo tecnológico la empresa multinacional de la manzanita, desarrolló un dispositivo tipo Tablet (tabla electrónica táctil, multimedia y multifuncional) que permite al usuario conectarse a internet, ejecutar procesadores de palabras, hojas de cálculo y clientes de correo electrónico, a este aparato lo bautizaron como iPad.

Es importante señalar que el éxito de toda esta familia de dispositivos radica principalmente en dos conceptos clave fundamentales: el diseño y la funcionalidad. Los productos de Apple se han destacado por presentar un diseño minimalista, ligero de operación y manejo simples. Por otro lado la funcionalidad y eficiencia de estos dispositivos con respecto a sus competidores es muy alta, cuentan con un equipo de desarrollo tecnológico muy rigorista y exigente en cuanto a calidad y materiales.

No es de sorprender el crecimiento exponencial de la tecnología actual, el mercado es muy exigente y las empresas tienen que mantenerse en constante innovación para competir en un sector de muy alto consumo, hay grandes éxitos y grandes derrotas, dispositivos que revolucionaron el estilo de vida de algunos sectores de la población mundial pero también dispositivos que aún con campañas publicitarias millonarias fracasan por su complejidad o inutilidad.

Ya sabemos que es el IPod y su familia…Eureka!