Innovación para principiantes… en innovación

Luis Alberto Martínez Álvarez

innovar

Una de las palabras favoritas de hoy en día en todos los anuncios publicitarios de empresas tecnológicas, relacionadas con las TIC, internet e ingeniería es Innovación; todos tienen que innovar, constantemente, y si no lo hacen al menos tienen que decir que lo están intentando.

Hemos escuchado la historia de éxito de ese perfecto desconocido al que se le ocurrió una gran idea en la cochera de su humilde casa, la implementó, y esta lo llevó a revolucionar el mercado de algo y ahora dirige una empresa multimillonaria desde lo alto de un gran edificio de cristal.

Esta es la historia de anhelo y éxito de los últimos años, en esencia tan parecida a la clásica de la muchacha humilde que despierta el amor del magnate guapo quien está dispuesto a luchar por ella contra toda adversidad. ¿Por qué coinciden? Porque se espera llegar al éxito, particularmente monetario, basado en un romántico cliché que, aunque posible, en la realidad involucra factores sociales, económicos y políticos que pocas veces son considerados y terminan convirtiendo a sus soñadores en empresarios frustrados y solteronas infelices, ambos generalmente en la misma realidad financiera (o peor) con la que empezaron su sueño.

De entrada confundimos innovar con inventar y a veces también con descubrir. Descubrir es poner en evidencia un fenómeno natural, es decir, darnos cuenta de algo que la naturaleza ya venía haciendo desde que el mundo es mundo pero que desconocíamos. Inventar es crear un nuevo medio propuesto para resolver un objetivo específico, p.e. un foco para iluminar, un teléfono para comunicarnos, un reloj para medir el tiempo, etc.

Innovar es aplicar una idea para que la sociedad la explote de forma efectiva, cuando se innova se aplica una idea para resolver un problema de manera diferente y entonces se genera un beneficio a la sociedad, frente a la antigua forma de hacerlo.

La innovación no se limita a productos o servicios, la innovación también, y más frecuentemente en estos tiempos, se refiere a procesos, es decir no se trata de hacer nuevas cosas, se trata de hacer diferente y mejor las cosas.

dirigiblePongamos un ejemplo. En la antigüedad se descubrió el principio de los fluidos  y que el helio es un gas mucho más ligero que el aire que se encuentra en la atmósfera. En París se inventó un globo aerostático que al introducir helio, hidrógeno o aire caliente en el interior de una bolsa hueca y ligera permitía su elevación. Sin embargo la innovación la dio quienes aplicaron esta idea para transportar personas en una canastilla o cuando con los años se dotó de  otros artefactos como hélices y cabinas para construir los famosos dirigibles de principios del siglo pasado.

Ahora bien, aunque el ejemplo anterior pareciera un camino cronológico claro, no siempre la innovación llega después de la invención o el descubrimiento. Es más la innovación también es empírica, circunstancial y serendípica.

Esto tampoco significa que entonces la investigación, y la ciencia no sean un buen camino para la innovación. Se necesitan los conocimientos científicos  y el esfuerzo constante de investigadores para lograr innovar por ejemplo en el terreno de la medicina y la farmacia.

A mi parecer la investigación, la preparación y la constante búsqueda de nuevos métodos en un determinado contexto son el camino para llegar a innovar aun cuando la magnitud del cambio sea mínima.

André-Yves Portnoff investigador francés del tema, dice que para ser un buen innovador se necesita tener la intuición de un poeta que imagine, la destreza de un ingeniero que ponga en práctica una idea y la habilidad de un empresario que haga viable el negocio.

Otro de los errores comunes al pensar en innovación es pensar que tienen que ser ideas geniales que signifiquen cambios radicales y un sorprendente aumento en las ganancias de una empresa o en los ingresos del que las implementa.

En un periódico español, un reportero constantemente tenía que escribir los pies de las fotografías grupales que tomaba en eventos sociales, condecoraciones y reuniones, se enfrentaba al constante problema de identificar a los personajes capturados, ante ello, se le ocurrió grabar a todos ellos cuando bajaban del estrado y preguntarles su nombre, al final revisaba el video y lo comparaba con la foto tomada generando información más precisa, una pequeña innovación que le significó un mejor desempeño.

También se ha ligado tanto la innovación con la tecnología actual que pareciera que en lo único verdaderamente importante que se puede pensar es en cómo sacarle provecho a las computadoras, el internet o los móviles.

Constantemente se nos presentan en revistas y redes sociales “innovadoras aplicaciones” para smartphones o nuevos gadgets que prometen revolucionar la vida de sus consumidores. Sin embargo estas generalmente son el resultado de una ocurrencia construida a partir de un análisis de necesidades que generalmente se basa en percepciones propias de los fabricantes y que muy pocas veces se relacionan con lo que la sociedad requiere. El usuario nunca compra una tecnología, sino un placer, un servicio, y no necesariamente ellos dicen lo que quieren.

Finalmente, innovar es atreverse a realizar las cosas de una manera diferente, desafiar nuestros propios límites, intentar y fracasar en el intento, no se trata de esperar la iluminación divina y ver crecer la cuenta bancaria tras descubrirla, requiere poder manipular a los actores y escenarios precisos para ponerla en el interés de los usuarios a la que va dirigida.

Posteriormente hablaré del impacto de la innovación en las empresas, en los gobiernos y en la sociedad.

¿Quiénes son los dueños de Internet?

Luis Alberto Martínez Álvarez

Con más de 50 millones de usuarios en México y 2,700 millones a nivel mundial, Internet se ha convertido en el fenómeno político, económico y cultural de los últimos 50 años. Su uso y aplicación ha generado millones de empleos y ha creado una industria de millones de dólares. El fenómeno comunicacional de la red de redes es indiscutible, día a día crece su penetración en el mundo y con ello su poder sobre las masas. Ante ello valdría la pena preguntarse: ¿Internet tiene dueño?

No, Internet no es libre y sí tiene dueños. Por mucho tiempo venimos arrastrando la falsa idea de que Internet al ser en su mayoría gratuito y ser el producto de un desarrollo colectivo no tiene dueños ni particulares. La ilusión de gratuidad y carencia de propietarios la tenemos dada por la libertad idílica que nos proporciona el poder abrir casi cualquier página con un solo click sin pagarle un centavo a nadie y obtener beneficios con ello.

Desde que uno de sus creadores, Tim Berners-Lee, lanzó los primeros bits y constituyó el incipiente ciberespacio de finales de los 80´s, se generó un fenómeno de propagación mundial sin precedentes y no se condicionó su uso y explotación a una retribución económica. Este crecimiento exponencial de Internet y su masificación global ha generado una sensación de libertad entre sus usuarios, quienes consideran que no tiene dueños y que la sociedad misma colabora en la construcción de un bien común.

Me parece muy importante retomar el ejercicio y propuesta de organización de internet que Mariano Zukerfeld realiza atinadamente en su artículo “De niveles, regulaciones capitalistas y cables submarinos: Una introducción a la arquitectura política de Internet”*, en dicho artículo se colocan todos los elementos que componen la Internet en una suerte de estratos o capas que permiten comprender mejor su funcionamiento desde una perspectiva económica y política.

Zukerfeld plantea 5 capas para la arquitectura de Internet. Infraestructura, hardware, software, contenidos y red social. En cada una de ellas se muestra el empoderamiento de unos cuantos privilegiados que dictan las reglas y constituyen a los propietarios de la gran red.

La primera capa, de infraestructura, está integrada por las grandes conexiones físicas que recorren los continentes llevando y trayendo información, esas grandes troncales de fibra óptica también llamadas backbones, se complementan con satélites y cables submarinos.

AT&T, Verison, Alcatel Lucent, entre otras, son grandes corporativos que controlan e invierten millonarias cifras en tender una red física de fibra óptica por la que transite información a través de todo el planeta. Mediáticamente son poco conocidas las cabezas de estas empresas, no sabemos claramente quiénes toman las principales decisiones y obtienen la mayoría de ganancias por controlar el tráfico mundial.

La segunda capa, la de hardware, constituye todos los aparatos que se utilizan para acceder a la red. Desde los servidores de los proveedores de Internet y hosting hasta los routers, módems,  computadoras, y ahora celulares y tabletas.

En esta capa podemos encontrar involucrados a otras grandes empresas millonarias cuyas decisiones y acciones pueden cambiar el curso y la forma en la que accedemos al “ciberespacio”.

Aunque en esta capa se concentra una gran variedad de empresas con altas sumas de facturación, son pocas las que constituyen un poder real sobre Internet. Algunos ejemplos:

Go Daddy es una  de las empresas de internet más grande del planeta, dedicada al registro de dominios y almacenamiento de sitios web, a la fecha concentra y gestiona más de 40 millones de sitios de Internet bajo su gestión. Go Daddy es actualmente la organización registradora de dominios más grande del mundo acreditada por la Corporación de Internet para la Asignación de Nombres y Números (ICANN).

En México, Uninet de Telmex controla casi todo el tráfico de internet ya que son ellos quienes concentran los servidores y tienen tendida toda la red de datos en el país, tienen los postes, los routers, la fibra, los nodos y proveen de módems a la población que se conecta a Internet y además subarriendan su infraestructura a otros proveedores.

En esta capa podríamos contar también a los grandes proveedores de tecnología de consumo como Apple, Samsung, HP, Sony, Dell, etc, que manufacturan los millones de dispositivos que año con año son adquiridos para acceder a la llamada nube, y con los cuales construyen su empoderamiento económico. Nadie por ejemplo puede dudar de la influencia que Steve Jobs y Apple tuvieron sobre Internet y el mundo digital.

El software es el tercer estrato, comprende los sistemas operativos de los servidores, los protocolos, los buscadores, los navegadores, los códigos de programación de las páginas, etc. Es decir todo aquel conjunto de programas y rutinas de computadora que, montadas sobre el hardware y la infraestructura, hacen funcionar a la red.

Este estrato está regido en la mayoría de sus elementos por la propiedad intelectual, es decir empresas desarrolladoras propietarias de código y métodos sobre los que generan un importante control. Los sistemas operativos como Windows Server licenciado por Microsoft de Bill Gates o distribuciones de Linux distribuidas por Red Hat Inc. de Whitehurst constituyen una base fundamental para la operación de la gran red. Google es probablemente uno de los más empoderados en esta capa, ya que sus algoritmos para la indexación de sitios web, su navegador y toda la gama de herramientas que ha liberado, están presentes en casi todas las disciplinas ligadas a la red. Google cuenta con el mayor tráfico de búsquedas del planeta y se ha posicionado como el creador de los estándares de posicionamiento, indexación y clasificación de información del planeta, además de ser una de las empresas con mayor crecimiento y desarrolladores en todo el planeta.

La cuarta capa, la más grande de todas y visiblemente la más importante, se refiere a los contenidos de Internet. Para entrar en contexto, cada minuto se envían más de 200 millones de correos electrónicos, se realizan 2 millones de consultas a Google, se suben 48 horas de vídeo a YouTube, se escriben más de 100.000 mensajes en Twitter, se publican casi 30.000 nuevos artículos en sitios como Tumblr o WordPress y suben más de 6.000 fotografías a Instagram y Flickr. Esta estratosférica cantidad de información constituye la mayor riqueza de la nube, sin embargo en esta capa está el punto más delicado del empoderamiento. ¿A quiénes pertenece esa información? La información rara vez pertenece a sus creadores, al subirla a Internet la entregamos a una compañía, ella se vuelve la propietaria de nuestra información y puede gestionarla como mejor le parezca.

Recordemos que Internet no funcionaría sin personas, por ello la última capa somos nosotros los usuarios, en forma de redes sociales; son los moderadores, los usuarios que transforman sus conocimientos en contenidos de la red, aquellos que llevamos información del mundo real al mundo virtual;  mediante las nuevas herramientas se han establecido comunidades, colectivos constituidos con la intención de generar y compartir información para crear la llamada sociedad del conocimiento. Es en esta capa en donde se respira el ambiente de libertad, de gratuidad, desde donde existe el espejismo de que Internet es un trabajo colectivo sin dueño.

Los usuarios utilizamos sus aplicaciones, para entregarles información que deja de pertenecernos cuando  mediante sus conexiones las almacenamos en los discos duros de sus servidores. Internet tiene dueños y no somos los millones de usuarios que lo construimos. O ustedes lectores, ¿qué opinan?

*Zukerfeld, Mariano (2010) “De niveles, regulaciones capitalistas y cables submarinos: Una introducción a la arquitectura política de Internet” en Revista Virtualis, Revista de la Cátedra Sociedad de la información y del conocimiento de la Rectoría de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México del Tecnológico de Monterrey, número 1, enero de 2010 pp.5-21.

El alto consumo de energía de los teléfonos inteligentes

Luis Alberto Martínez Álvarez

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Llegó 2014 y como cada año llega con nuevos dispositivos y juguetes para los cada día más abundantes usuarios de tecnología de consumo. Muchos han cambiado finalmente su “tabique” o su “teléfono tonto” por el tan anhelado Smartphone, probablemente un iPhone, probablemente un Samsung Galaxy o quizá alguno de gama media o baja. Sea cual sea la marca o modelo es evidente que para este 2014 continuará el crecimiento del uso de teléfonos inteligentes, lo que significará el aumento del consumo de energía eléctrica en el planeta. ¿Estamos conscientes de cuanta energía consume uno de esos aparatos?

De acuerdo a un reporte publicado  por Mark P. Mills CEO de Digital Power Group y replicado por diversos medios a mediados del año pasado, los nuevos celulares pueden llegar a consumir más energía en un año que un refrigerador de tamaño mediano. De acuerdo a esos números, un refrigerador común y corriente clasificado en la Energy Star consume aproximadamente 322 kWh por año. Un teléfono inteligente utiliza 388 kWh incluyendo sus conexiones inalámbricas, uso de datos, la carga de batería y el almacenamiento de información.

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Estos datos representan el uso promedio de un dispositivo, sin embargo, si consideramos  que reproducir una hora de video a la semana consume más electricidad en las redes remotas que lo que utilizan dos refrigeradores al año, tenemos entonces un mayor consumo de energía.

Ahora, este número representa el consumo de un solo dispositivo en un año, pero ya que su uso continúa proliferando el consumo de energía se multiplica, ahora es más común que un usuario promedio posea hasta tres dispositivos, contando tabletas, smarthphones y hasta relojes.

Hasta Diciembre de 2013 se calcula que existen en el planeta alrededor de 1500 millones de celulares inteligentes, cifra que se incrementaría a 5,600 millones para 2019.

Otro factor a tomar en cuenta es que el  Internet móvil exige mucha más energía que las redes de cable tradicionales, que de acuerdo a las proyecciones a futuro experimentarán un crecimiento más rápido de la infraestructura de las TIC.

Según Mills , el sistema mundial de las tecnologías de información se está acercando a un 10% de la generación de la electricidad mundial .Actualmente, la llamada nube utiliza alrededor de 1.500 TWh (Therawats) de electricidad al año , lo que equivale a la generación eléctrica combinada de Japón y Alemania. Se cree que en un futuro próximo, el tráfico de Internet por hora superará el tráfico anual de la Internet en el año 2000. Para tener una idea más completa el consumo de energía de la nube en la actualidad es similar al consumo de energía eléctrica utilizada para la iluminación mundial en el año 1985.

millsgraph1-Consumo de energía eléctrica mundial anual de la nube(cloud) comparado con el consumo de las luces del planeta-

De la llamada telefónica a la App.

Hasta hace unos años, para todos aquellos usuarios de aparatos celulares, recargar un celular implicaba conectarlo un par de horas a la corriente eléctrica y no volverlo a conectar hasta 2 o tres días después dependiendo del uso y la cantidad de llamadas telefónicas.

Sin ambargo ahora, el celular dejó de utilizarse sólo para llamar por teléfono, y con ello se aumentó considerablemente su consumo de energía. Actualmente los usuarios de teléfonos inteligentes y dispositivos conectados a internet tienen que recargar sus equipos 2 y hasta 3 veces en un mismo día, dependiendo de las aplicaciones instaladas y el uso que dan a sus equipos.

Por ejemplo, tener activada la conexión wifi puede llegar a generar hasta un 8% de consumo a la hora incluso en reposo. La pantalla táctil consume aproximadamente el 33%, las llamadas de voz 17% y la capacidad de aguantar en inactivo 16%

Las aplicaciones que más consumen energía son:  Facebook, Gmail, Google Latitude, Google Maps, Google Play Music, Juice Defender, Skype y Widgets del tiempo.

Mirando al futuro.

Vivimos un presente en el que las grandes utilidades de la tecnología actual maravillan a la población que las consume y donde parece que la mirada hacia el futuro sólo significa mayores y mejores beneficios que estos dispositivos darán a la humanidad y su vida cotidiana, sin embargo también tenemos que ver hacia aquel futuro inminente en el que los recursos naturales son cada vez más limitados y donde las nuevas políticas de austeridad en materia de energéticos son mínimas e insuficientes. Ya tuvimos hace 2 siglos una revolución industrial que nos ha envenenado el planeta, ahora vivimos una revolución digital que se está acabando la batería del planeta.

Excelente 2014 para todos

Periodismo de datos. El poder del análisis de información.

Luis Alberto Martínez Álvarez

periodismo

La semana pasada fuimos invitados a participar en el Entrenamiento de Periodismo de Datos organizado por la Fundación Mexicana de Periodismo de Investigación ( Fundación MEPI ).  Se integró a programadores y periodistas con el objetivo de aprender herramientas informáticas útiles para la investigación periodística basada en datos duros.

pdatos2La experiencia fue muy satisfactoria ya que se tuvo como entrenadores a 3 reconocidos periodistas y expertos en la materia. Sandra Crucianelli, periodista argentina especializada en Periodismo de Investigación y Periodismo de precisión, y docente del Programa de Educación Virtual del Knight Center de la Universidad de Texas. Neil Reister, uno de los entrenadores más reconocidos a nivel internacional en materia de periodismo de datos. Y John Maines. Periodista, editor de reportajes asistidos por computadora en el Sun Sentinel de Florida. En 2013 el equipo a su cargo obtuvo el Premio Pulitzer.

¿Cómo entender el Periodismo de Datos?

Debemos entender al Periodismo de Datos como una disciplina similar al periodismo de investigación tradicional, con métodos relacionados al del periodismo de profundidad, de precisión, que son auxiliados con herramientas computacionales, solo que en este caso se debe poner especial atención a algunas singularidades: el Periodismo de Datos utiliza un gran volumen de datos abiertos, muchos de ellos en formatos ilegibles, incomprensibles o dispersos e inaccesibles,  obligando al investigador a realizar un trabajo previo de apertura de datos. En este tipo de periodismo es muy necesario integrar un equipo de trabajo que además del periodista incluya un analista de datos, un programador y un diseñador de visualizaciones interactivas.

El Periodismo de Datos ofrece muchas ventajas para el periodista, entre ellas:

Permite respaldar y sustentar con datos duros irrefutables la investigación periodística ya que se utilizan datos públicos.

El periodista puede explicar sus métodos, de tal forma que su trabajo será capaz de ponerse en manos de la crítica y así si un lector u otro periodista quieren dar continuidad al proyecto o recorrer el mismo camino usando los mismos documentos podrá llegar a una conclusión diferente.

En estados o sociedades donde el trabajo vive en constante amenaza para la integridad física de los periodistas, el periodismo de datos se hace necesario ya que permite realizar investigaciones y sustentar noticias sin tener que exponerse en campo.

Brinda al lector, principalmente en medios digitales de internet, documentos de respaldo sobre los que se trabajó, estos son generalmente compartidos desde una plataforma externa

Por último la visualización de los datos se vuelve fundamental, pues permitirá a los lectores comprender mejor los datos expuestos por los investigadores.

 

Los datos públicos, la materia prima

Día a día las dependencias de gobierno producen cantidades muy grandes de información pública, por ejemplo, podemos conocerlos sueldos de funcionarios, el ejercicio presupuestal de las entidades, mapas de usos del suelo, registros públicos de la propiedad o la ubicación de escuelas

Es muy importante que esta información  se encuentre a disposición de la sociedad en formatos adecuados para el análisis estadístico y digital. Aunque también es muy común en nuestro país que esta información venga en formatos digitales incompatibles, o insuficientes. El PDF se convirtió en el más popular de los formatos pero el más complicado para fines de investigación.

Gracias a la creación del Instituto Federal de Acceso a la Información en México se abre la puerta a la obtención de datos de interés público y se da la oportunidad a los ciudadanos para que construyan aplicaciones sobre esos datos, desarrollando así las aplicaciones y visualizaciones adecuadas para informar al resto de la sociedad.

Herramientas útiles

En el Periodismo de datos intervienen diversas aplicaciones. Sistemas de Información Geográfica como QGIS, ARcView o Map Info que permiten al investigador poder generar información muy amplia de carácter geográfico y zonificar eventos o realidades sociales.

Herramientas de integración como Google Fusion, Google Refine que permitan el análisis y publicación de datos geográficos.

Se vuelve indispensable el manejo correcto de bases de datos, además se debe dominar y explotar Excel como una herramienta de análisis y limpieza de datos, Access como herramienta para generar consultas avanzadas y finalmente comprender el lenguaje SQL.

Un concepto muy importante y quizá uno de los más interesantes es el llamado Scraping Web. ( Rascado) se trata de una técnica que utiliza programas informáticos para extraer información de sitios web de manera automatizada. Outwib Hub figura como una de las alternativas para realizar dicha tarea.

Como ya se comentó la visualización de los datos es muy importante y aplicaciones como Tableau permiten generar gráficos, mapas y tablas interactivos que posteriormente se pueden compartir o publicar en una web determinada.

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Para un servidor se abre una gran puerta en su interminable búsqueda y convicción por integrar las tecnologías de la información y las ciencias sociales. Resulta extremadamente atractivo poder auxiliar al periodista no sólo desde el enfoque técnico más simple como garantizar la estabilidad de su blog o página web, sino trabajar de la mano con él para realizar un proyecto de investigación conjunto, poner nuestros conocimientos al servicio de la sociedad, al servicio de la información y rencontrarse con esa pasión que se obtiene del análisis de datos. Inigualable.

¿Qué es Google Public Data Explorer?

Luis Alberto Martínez Álvarez

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Google Public Data es un servicio de Google que tiene como objetivo conseguir que los datos estadísticos sean mejor interpretados por los usuarios. Para ello pone a disposición de investigadores, periodistas y público en general su aplicación que genera gráficos interactivos que facilitan la interpretación de los datos.

Los gráficos pueden incrustarse en las páginas web y están alojados en los servidores de Google (es idéntico que Youtube, pero con gráficas). Además, las gráficas públicas se actualizan automáticamente, así que cuando incrustamos uno de estos gráficos en nuestra página web, los datos se actualizan a medida que el propietario de los mismos actualiza su base de datos.

La herramienta permite escoger entre diversos tipos de gráfico (lineal, de barras o de burbujas), puede escogerse también el color y el tamaño de las variables, así como el tipo de escala de los ejes (lineal o logarítimica).

Esta herramienta utiliza datos estadísticos proporcionados por Organismos Internacionales, Institutos Nacionales de Estadística, Organismos no Gubernamentales e Instituciones de Investigación para elaborar gráficos interactivos y mapas visuales que permiten ver la evolución de los datos a lo largo del tiempo, realizar estudios y comparaciones por países o regiones.

El conjunto de datos que ofrece inicialmente son los que coinciden con el idioma que hemos seleccionado para utilizar Google Public Data, si deseamos acceder a la totalidad de datos debemos escoger el inglés.

 

La sobrevaloración del smartphone por encima de la vida misma.

Luis Alberto Martínez Álvarez

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¿Desde cuándo cualquier aparato electrónico importó más que la vida misma? ¿Realmente le damos la justa importancia a un dispositivo tecnológico? ¿Hemos abandonado nuestra propia humanidad y se la hemos entregado al ‘gadget’ del momento?

Estas interrogantes saltan a la mente después de leer 3 noticias por demás escalofriantes, todas ocurridas en un lapso de una semana:

En China, hace unos días una joven pareja será juzgada por tráfico de personas en Shanghái después de ofrecer de manera ilegal en adopción a su hija, a cambio de dinero, el tema es que después de conseguirlo, los padres usaron parte del dinero para comprarse un teléfono móvil iPhone.

Hace 4 días en Monclova, una chica adolescente de 16 años, estudiante de la Universidad Metropolitana, se suicidó en su casa después de que sus compañeros le robaran su celular en el salón de clases.

Por último, en Tlalpan, Estado de México, el día de ayer tres sujetos intentaron despojar de su celular a un adolescente de 15 años, quien se resistió al asalto y recibió varias puñaladas. El joven se autorregaló un celular la semana pasada por motivo de su cumpleaños, detalló Aristegui esta mañana.

En los 3 casos resulta preocupante la sobrevaloración que los jóvenes están dando a los dispositivos electrónicos y a la tecnología de consumo actual, por supuesto que también existen otras lecturas, como el constante problema de inseguridad en nuestro país, los graves problemas emocionales que muchos adolescentes están experimentando actualmente, etc.

Es innegable que como masa social –principalmente en las grandes urbes- estamos generando una co-dependencia no sólo práctica sino afectiva con los dispositivos de comunicación electrónicos como celulares inteligentes y tabletas. Estamos relacionando la posesión de un aparato tecnológico con un sentimiento fraterno y tratando todos los días de satisfacer una necesidad sembrada por el entorno. Me alejo de tildar esto sólo como “materialismo”, ya que la relación que se establece con el objeto material va más allá de la posesión de un objeto, como un coche o una joya. En este caso intervienen otros fenómenos como las sensaciones que otorga la comunicación constante, el entretenimiento y la fuerte enajenación que puede provocar en cierto tipo de personas la enorme gama de virtudes de un celular inteligente.

Las personas anhelan tener un “Smartphone”, después de observar cientos de intensas campañas de publicidad en donde se nos siembra la idea de que “si no tienes uno, no estás a la vanguardia, vives atrasado y te pierdes de millones de aplicaciones”. Tener un celular, como ya lo he comentado en otras ocasiones, está ligado al éxito, el estatus y el bienestar individual. Los adolescentes que son las presas más grandes de estas campañas, entonces asumen como un requisito indispensable contar con un equipo tecnológico que satisfaga sus necesidades sociales, relacionales, afectivas y los destaque entre los demás.

Un joven que ahorra todos sus ´domingos´ hasta poder comprarse finalmente el anhelado celular y después pierde la vida al oponerse a ser despojado del mismo en un asalto, nos debe poner en alerta, ¿somos capaces de arriesgar la propia vida por defender un aparato? ¿Somos capaces de asesinar cruelmente para obtener un dispositivo que al final se malbarata en un tianguis? Porque también hay que analizar el entorno de la víctima, un Iphone tiene un costo relativamente económico en el mercado negro, existe un mercado que consume esa tecnología, que todos los días paga por obtenerla, tecnología hurtada en una tienda departamental o despojada con cuchillo limpio a un transeúnte. Unos en El Palacio de Hierro, otros en paguitos en Elektra, otros tantos en La Merced o Tepito pero al final todos queremos poseer el mismo celular.

También es muy preocupante que los adolescentes estén tan enajenados con la tecnología que sean capaces de suicidarse o lastimarse en un arranque de frustración al no poseerla. El suicidio de la chica en Monclova es sólo la punta del iceberg de una serie de atentados contra la integridad propia, la dignidad y el valor propio. Personas han vendido bebés, órganos como un riñón y mutilado parte de su cuerpo para obtener un Iphone, se han humillado en concursos televisivos con el mismo propósito. Tan simple como ver las enormes filas en las tiendas departamentales y las personas que pernoctan días en la calle previo al lanzamiento de un nuevo modelo.

Estamos viviendo una nueva era en dónde parece que nuestra vida se la está tragando un aparato envuelto en plástico y aluminio, que la está comprimiendo en dígitos y que nos la presta a ratos cuando apagamos ese aparato.

Blackberry, el ocaso de un teléfono móvil de “élite”

Luis Alberto Martínez Álvarez

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Hace casi 3 años adquirí un Blackberry; por esos días la marca canadiense de celulares vivía su máximo esplendor en el mercado de la telefonía móvil inteligente; elegí aquel celular, no por la marca, sino por las ventajas que me ofrecía en materia de conectividad, ya que además del acceso a aplicaciones móviles como el correo electrónico y las redes sociales, contaba con dos características fundamentales en mi actividad diaria: poder conectar mi computadora a internet en cualquier momento y lugar utilizando el celular como BAM (Banda Ancha Móvil)  y mantener un contacto privado, seguro y económico con mis clientes y contactos de trabajo, el exitoso BlackBerry Messenger  era perfecto para ello.

Con el transcurrir del tiempo, aquellas fortalezas que hacían de Blackberry el líder del mercado, fueron rebasadas por sus competidores. Paralelamente se unían a la competencia dos futuros gigantes, Samsung y Apple, que con distintas estrategias comerciales entre sí, pero complementarias, arrebataron el mercado a RIM (Research In Motion, la compañía propietaria de BlackBerry), en medio de  una encarnizada batalla tecnológica.

La compañía Apple funcionaba con un sistema cerrado y exclusivo además dominaba  los mejores avances tecnológicos, mientras Google trabajaba con un sistema abierto a todos los fabricantes y gratuito: Android, que al implementarse en equipos Samsung cautivó a un gran sector del mercado.

La caída en números

Hace tan solo un lustro la firma de móviles canadiense valía 83,000 millones de dólares, ahora ha sido vendida por 4,700 a la compañía Fairfax Financial Holdings Limited, la que fuera potencia en la telefonía ha pasado de dominar el 70% de mercado a tan solo un 5%.

En el tercer trimestre del año la empresa canadiense únicamente logró vender 6,8 millones de dispositivos, muy lejos de los 70 millones de la coreana Samsung y los 31 de Apple.

En Junio de 2008 la acción de RIM alcanzaba un máximo de 144,56 dólares, en Septiembre de 2013 las acciones están por debajo de los 10 dólares.

La compañía despidió a 4.500 empleados, o el 40% del total a nivel mundial, debido a una inminente pérdida de 1.000 millones de dólares ocasionada, principalmente, a la débil respuesta del mercado a sus nuevos aparatos.

Asunto de “estatus”

Es innegable que la tecnología de consumo y su adquisición están muy relacionadas con el poder adquisitivo de los usuarios, la tecnología más novedosa sólo puede pertenecer a aquellos que pueden pagarla y en este sentido Ericsson, Blackberry y hasta Apple han tenido la experiencia de estar en la preferencia del sector más “exclusivo” del mercado.

En la década de los 90´s, los altos ejecutivos de las grandes empresas adquirían equipos que les permitían comunicarse desde cualquier punto del planeta a cualquier línea fija y así, sin requerir su presencia física en su despacho u oficina, era entonces cuando los celulares -Ericsson el más popular- eran de uso privilegiado de políticos, gobernantes, altos ejecutivos y oficinas de seguridad e inteligencia.

Posteriormente y muchos años después el uso del teléfono móvil se masificó en toda la población y dejó de ser privativo de la aristocracia mundial. Entonces surgió la marca BlackBerry como  un líder en innovación, ofreciendo además de un sofisticado equipo conectado a internet, la posibilidad de crear una red privada de comunicación entre equipos de la misma marca, a la que sólo podían acceder aquellos contactos que compartieran su PIN. Esto detonó otra vez en el sector político-empresarial que de inmediato arrasó con los equipos BlackBerry del mercado. Este fenómeno lo vivimos actualmente con el producto iPhone de Apple, la imagen de dominio de tecnología exclusiva, alto rendimiento y diseño sofisticado -además de su muy alto precio al consumidor- hizo de los equipos de la manzanita, los favoritos entre la población de alto nivel adquisitivo.

Las tres marcas dadas como ejemplo tienen algo en común: han sido relacionadas con el éxito, el poder y el estatus económico,  favoritas de los empresarios, los políticos y gobernantes y por supuesto con la socialité mundial, se han convertido entonces, en un elemento indispensable de aquellos que viven preocupados por su imagen y que apelan a la tecnología como un símbolo de éxito personal y económico.

Estamos ahora en el reinado de Apple y los IPhone y aunque a estas alturas pareciera inverosímil predecirlo, es posible que algún día comparta el mismo destino de sus predecesoras, al ser rebasado por la tecnología del futuro y terminar vendiendo su empresa o ser absorvida por otras compañías. Creo firmemente que así será.

Google podrá usar tu nombre y fotografía de perfil en sus anuncios

Luis Alberto Martínez Álvarez

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Hace un par de días las condiciones de servicio de Google fueron actualizadas con tres nuevos cambios que estarán vigentes a partir del 11 de noviembre de este año. La característica más importante y que más revuelo ha causado en la web tiene que ver con el uso del nombre y fotografía de cualquier usuario de la plataforma para crear anuncios, reseñas y otros contextos comerciales. Aunque el control de la aparición de estas características en los anuncios quedaría bajo control de los usuarios, es importante conocer cómo es que Google puede usar esta información y en qué casos.

El uso del nombre y foto de perfil de los usuarios en las nuevas condiciones de servicio de Google está limitado a los +1 en Google Plus. Todo esto va enfocado en el área de recomendaciones, muy parecido a lo que hace Facebook actualmente. Es decir, si tú le das +1 a determinada página comercial en Google+, la compañía podrá hacer un anuncio diciendo que le diste +1 a esa marca. Ahora, ese anuncio sólo lo podrán ver las personas con las que hayas decidido compartir esa información.

Entonces, en realidad, con la actualización de las condiciones de servicio de Google sólo estás permitiendo que se hagan recomendaciones de páginas, marcas o productos a los que tú has dado +1. De esta manera, Google pretende mejorar los resultados en todos los servicios de Google, desde el buscador, Google Maps, Google Play y los anuncios. Es muy importante mencionar que la configuración de tu privacidad no cambia. Esto quiere decir que si tú configuraste que sólo tus amigos pueden ver tus +1, entonces los anuncios de recomendaciones sólo serán dirigidas a tus amigos. Ahora, que si elegiste que cualquier persona puede ver tus +1 de Google Maps, entonces el criterio cambia.

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Lo que hay que mencionar es que si tú elegiste que no quieres que ni tu nombre, ni tu foto de perfil aparezcan en los anuncios, Google respetará esa decisión y no incluirá tu información en estas recomendaciones. Así que si eres de aquellos que siempre está al pendiente de su privacidad, sólo tienes que configurar las recomendaciones compartidas y las nuevas condiciones de servicio de Google no te afectarán en absoluto. Además, este nuevo sistema de recomendaciones no es algo que no hayamos visto antes. Facebook, por ejemplo, es uno de los expertos en decirnos cuál de nuestros amigos le ha dado Like a qué marca o producto.

Los otros dos puntos que se tocan en las nuevas condiciones de servicio de Google tienen que ver con dispositivos móviles y contraseñas. En el primer caso, Google ha agregado notificaciones para no uses sus servicios cuando tu seguridad puede estar en riesgo como, por ejemplo, cuando conduces. En el segundo punto, Google ahora detectará actividad inusual en tu cuenta y te notificará. Además, también hace recomendaciones de seguridad de la contraseña y alertas de seguridad.

Aunque las nuevas condiciones de servicio de Google pueden sonar un poco alarmantes, la realidad es que Google dice que protegerá nuestros datos siempre y cuando se lo hagamos saber. La realidad es que nunca está de más preocuparnos por la seguridad de nuestra cuenta y más por nuestra seguridad al usar los servicios de Google cuando no deberíamos hacerlo.

Fuente: Yare Saavedra /  alt1040.com

Las dichosas compañías telefónicas en México.

Luis Alberto Martínez Álvarez

“La gente buena, si se piensa un poco en ello, ha sido siempre gente alegre.”

Ernest Hemingway

…A Elías y Blanca.

empresas

La tecnología actual es maravillosa, nos ofrece un sinfín de nuevos e inimaginables alcances, hoy por hoy la comunicación, la creatividad y el esparcimiento de muchos seres humanos detona gracias a los nuevos dispositivos llenos de magníficas funciones y aplicaciones. Sin embargo, esta tecnología viene casi siempre acompañada de un terrible martirio… lidiar con las compañías de telefonía móvil.

En México operan 6 compañías que proveen el servicio de telefonía  e internet móvil. Telcel, Movistar, Nextel, Iusacell/Unefon , Maxcom, y Megacable, éstas 2 últimas, con la menor cantidad de usuarios, ofrecen el servicio como un extra dentro de su gama de servicios en telecomunicaciones.

Todos, quienes tenemos la necesidad de tener un dispositivo móvil, somos presas de alguna de ellas, estamos sujetos a sus tiempos, a sus cuotas y a sus políticas de servicio.

La fuerte mercadotecnia de las grandes transnacionales de teléfonos como Apple, Samsung, Sony ha generado en la población la fuerte necesidad de contar con un dispositivo inteligente de la más alta tecnología, equipos que sabemos no resultan nada baratos y que, principalmente para la clase media, precisan de financiamiento para su adquisición. Es así como todas estas empresas idearon planes de contratación temporal de plazo forzoso que van desde los 6 hasta los 24 meses, en donde, a cambio del pago oportuno de jugosas mensualidades durante ese periodo, proporcionan los aparatos de forma inmediata a los usuarios, quienes de entrada solo tendrán que pagar una diferencia monetaria o en el mejor de los casos nada. Además para obtener el financiamiento, los usuarios serán concienzudamente identificados e investigados, se les tomarán las huellas digitales de todos sus dedos, fotografías, ubicación en el mapa, etc.

Durante ese periodo de contratación los usuarios están sujetos a las reglas y políticas de servicios que la compañía elegida estipule. Pagos de anualidades, cargos extras, penalizaciones, intereses, suspensiones de servicio, en fin durante 6 a 24 meses el usuario, deberá estrictamente pagar su mensualidad y procurar no utilizar el teléfono más allá de lo que su paquete de datos y voz le indique, de lo contrario puede acarrear aún más problemas.

Si el usuario tiene el infortunio de extraviar su aparato o averiarlo, iniciará entonces un tremendo viacrucis en el que además de demostrarle a las compañías que no fue un auto robo o que no lo utilizó para romper nueces, tendrá que continuar pagando un aparato que ya no tiene o que no funciona.

Las fallas del servicio, las constantes caídas de la red, por ejemplo en Nextel, la lentitud del internet móvil como en Movistar, la saturación constante de las líneas como en Telcel, o la incapacidad operativa y técnica de Iusacell para resolver problemas, son las quejas recurrentes de los usuarios todos los días. Los usuarios ahora gracias a la Ley de Portabilidad, brincamos de una compañía a otra tratando de aterrizar en la menos perjudicial, con poca suerte en este país.

La falsa amabilidad

Es de destacar el fenómeno que se ha dado en los últimos años en la mayoría de empresas de telecomunicaciones en el país -aquí incluyo también la telefonía fija, televisión e internet-,  producto de la feroz y encarnizada lucha que tienen por atraer la mayor cantidad de usuarios, han transformado a sus cajeras en simpáticas “agentes de cuentas”, y a sus vendedores en amables y preocupados “ejecutivos de línea” (Los pomposos nombres pueden variar). Lejos están aquellos días en los que después de una larga espera en una numerosa fila, el usuario se encontraba con la mal encarada y apática dependiente, que con un rudo tono de voz, nos atendía evitando en lo posible levantarse de su asiento y aumentar su carga de trabajo.

Ahora, la mayoría del personal en centros de atención al público es amable, sonriente, generalmente joven y servicial que recibe con una sonrisa a todo aquel usuario que llega con una duda, un cargo excesivo, una queja, una falla técnica, etc. Sin embargo, estos audaces jóvenes son en la mayoría incapaces de resolver problemas que están fuera de su manual de operaciones y se desenvuelven siempre dependiendo del sistema informático de la compañía, carecen de criterio propio y se aprenden de memoria frases como: “no me lo permite el sistema”, “comuníquese al 01800 por favor” “De 24 a 48 horas su dispositivo estará activo por el sistema” todas ellas por supuesto, dichas con una enorme sonrisa.

Las filas desaparecieron, ahora tomas un turno asignado electrónicamente y esperas, en unas sillas ubicadas entre anaqueles de celulares nuevos, a ser atendido, periodo que puede ir desde los 30 minutos hasta las 2 horas en los mejores casos.

Con esto no quiero generalizar y ser injusto con aquellos que si cuentan con criterio propio y con una honesta actitud de servicio para con el cliente, pero al igual que los empleados déspotas, en esta realidad actual son muy escasos.

Es cierto, la competencia es benéfica para los usuarios, obliga a las empresas a mejorar sus servicios y estar al pendiente de los usuarios, sin embargo falta mucho, falta regulación, falta humanismo y falta criterio. Es complicado esperar esto de empresas cuya única finalidad es obtener el mayor beneficio económico posible de los ímpetus compulsivos de una sociedad consumista de tecnología y enajenada con ella.