Facebook: del encantamiento y la adicción 2da Parte

Luis Alberto Martínez Álvarez

face-perfil

La semana pasada analizamos brevemente una de las razones por la que es muy difícil resistirse al fenómeno Facebook, hablamos del deseo de comparación y competencia, y de la facilidad de acceso a esta red social y su nula complejidad de uso.

Otro de los grandes imanes de Facebook está en que la mayoría de sus usuarios, principalmente jóvenes, sólo tienen una verdadera aceptación cuando ingresan a esta red ya que sólo tienden a destacar lo positivo, es decir, la parte que todos quieren que vean de ellos, la negación de defectos y el establecimiento de relaciones que sólo buscan una satisfacción inmediata.

Buscas publicar sólo aquellas fotografías en donde mejor sales, si alguno de tus contactos sube una en dónde te ves mal, te frustras y hasta pides que la cambien, en Facebook generalmente destacarás aquella buena decisión que tomaste, construyes una imagen tuya a partir de lo que publicas, ajena a tus vicios o defectos, si en algún momento los publicas es para vanagloriarte de ellos.

Los humanos son seres sociales que necesitan relacionarse para poderse desarrollar totalmente, sin embargo, se esfuerzan por ocultar su curiosidad. Ese anhelo por descubrir cosas, algunas importantes y otras no tanto, de sus amigos, de sus compañeros de la universidad, su familia, o de amigos de sus  amigos y en muchos casos de personas que no conocen.

La curiosidad es un fenómeno humano que cuesta trabajo medirse, ya que no se acepta tan fácilmente,  es una necesidad cuya satisfacción es muy importante que sea totalmente discreta de lo contrario, el curioso, se puede enfrentar al rechazo y la exposición social.

Es por ello que en su tiempo la televisión encontró un nicho al transmitir los reality shows como el Big Brother en horarios estelares, ya que de forma masiva se satisfacía la curiosidad del televidente quien podía observar sin ser detectado. Así también Facebook, permite explorar los perfiles de los contactos sin dejar rastro y de forma totalmente anónima, basta con aceptar a alguien como contacto para que este pueda husmear en todo lo que publicas. Lo que engancha de Facebook es la forma en que nos permite explorar la vida de los otros.

Entras en tu cuenta y de inmediato, el llamado time-line o feed de noticias que funciona en tiempo real te informa de lo más destacado de la actividad de tus contactos. De esta forma ves la foto del nuevo coche que se acaba de comprar uno de tus amigos, tu antiguo compañero de trabajo. Evidentemente quieres saber más y entras en su álbum de fotografías. Y revisando sus fotografías, te enteras de que se ha casado. Además, crees conocer a su ahora esposa. Sigues investigando y te das cuenta de que sí, que es amiga de alguna otra amiga tuya, que de acuerdo a su estado acaba de terminar una relación y parece ser que ahora está libre. Y claro, además de recorrer sus fotografías empiezas a averiguar quiénes son sus amigos, qué lugares frecuenta  y que gustos tiene… en fin durante media hora o más satisficiste tu curiosidad sin dejar rastro alguno.

Con cientos de juegos, aplicaciones, música, páginas temáticas y demás, Facebook es el remedio infalible contra el aburrimiento, pensemos ¿Qué podría ser más adictivo que encontrar algo que en que gastar las horas de aburrimiento que sufrimos al menos una vez al día? Otro de sus éxitos radica precisamente en ello, podemos brincar de una actividad lúdica a otra, pasar de un juego a otro y mantenernos activos en la red social, sin complicaciones.

En tu oficina, en tu cubículo, antes de dar una clase, juegas un rato Candy Crush, mientras conversas con tus amigos, te aburres, te cansas de pasar de niveles, entras a alguna página temática, recorres uno a uno los llamados memes y las imágenes curiosas, te aburres, buscas ahora alguna otra aplicación, vas de actividad en actividad, Facebook te lleva.

El auto-engaño de la vanidad. Lamentablemente, una gran parte de los usuarios de Facebook son vanidosos, otra gran parte tiene problema de auto estima, el resto tiene ambas cosas.  Existen muchos usuarios que a menudo creen que mientras más amigos tengan en esta red social mejores personas son. Otros tantos sostienen que entre más amigos posean son más populares y los más vanidosos valoran su “falsa perfección o belleza” en función de cuántos amigos tienen. Tal situación los lleva a tal punto de aceptar en su lista de amigos a cuantas personas les agreguen.

Día a día vives preocupado por algunos números, tu número de amigos, el número de comentarios en tus publicaciones, el número de “likes”, es muy probable que a un tercio de tus amigos de Facebook ni siquiera los conozcas o jamás hayas pasado palabra con ellos sin embargo esto no importa, representan un cuantioso número en tu escala de popularidad, sientes una interesante satisfacción cada vez que recibes un “Me gusta” o un comentario positivo a alguna publicación

Algunos autores sostienen que Facebook tiene el poder de ser la cura para la soledad, aunque añadiríamos que también es causa de la misma en ciertos eventos. Si te sientes solo, puedes llamar a un amigo, salir con un grupo, o simplemente pasan horas enviando mensajes a tus amigos de Facebook, dejar comentarios en sus fotos, escribir algo divertido en el muro y así sucesivamente. De forma extrema a esto se le llama la automedicación digital. Se trata de una condición en la que la persona pretende escapar de todos sus inconvenientes visitando la consoladora presencia de internet tal y como ellos la asumen.

Variadas son las razones para seguir pegado a Facebook, el que esto escribe no sataniza ni pretende ser inquisidor ante aquellos que hacen de Facebook un estilo de vida, de alguna forma u otra explotamos las redes sociales a nuestro modo, por supuesto que yo también construyo un personaje, construyo una imagen mediante la red social, simplemente creo que es una herramienta de la que hay que tener mucho cuidado y en la que uno debe estar consciente de que lo que comparte es lo que quiere mostrar, no más.

Etiquetas:, , ,

"Trackback" Enlace desde tu web.

Comentarios (2)

  • maria ines vanmessem

    |

    si, facebook me tiene cansada, porque según el servidor por donde entre es la aceptación del pass word!! Me la paso cambindo contraseñas!! amigos, me tienen podrida!!! aqui dirían: váyanse a la chingada!!
    Me cansaron!!

    Responder

  • Read This

    |

    Read This

    Eureka | e-consulta.com | Blog de Ciencia, Tecnología y Sociedad, México » Facebook: del encantamiento y la adicción 2da Parte

    Responder

Deja un comentario