Archiv para 10 septiembre, 2013

Consecuencias y responsabilidad en las redes sociales

Luis Alberto Martínez Álvarez

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Desde el pasado fin de semana detonó en los principales canales de redes sociales el video de una profesora reprendiendo y exponiendo a una alumna que la insultó en twitter. Este video ha generado mucha polémica y repercutido en la vida profesional de la maestra. Ante ello vale la pena analizar brevemente sobre las consecuencias de una red social.

En diversas publicaciones de internet, aún en muchos textos académicos de sicólogos, sociólogos, comunicadores, etc. se ve a las redes sociales como ángeles y demonios. Por un lado se les atribuyen súper poderes y grandes ventajas en materia comunicacional, organizacional y por supuesto para la propagación de ideas libres alejadas de la censura; se abren canales de información muy importantes que permiten desarrollar a una población más participativa, es pues la democratización de los medios de comunicación masiva. Por otro lado las redes son satanizadas, pues según otras plumas enajenan, reducen la productividad, promueven la banalidad y el ocio y manipulan la información a su antojo. Sin embargo, en muchos análisis las redes sociales padecen una especie de objetización, se les da un carácter propio al cuál le otorgan propiedades, virtudes y defectos. Se mantiene esta terrible confusión de asignarle al Facebook, Twitter , Pinterest, etc , los atributos de las redes sociales, cuando estos son tan sólo herramientas de comunicación que generan e integran una red social cuya estructura se analiza en función de los individuos que las integran.

Las herramientas actuales de comunicación, vinieron a crear y entretejer miles de redes sociales debido a su inmediatez y a su facilidad de uso; recientemente hablé sobre las razones por la que nos atrapan, por las que son tan populares, sin embargo también creo que su uso deriva en una responsabilidad.

Todo lo que hacemos, escribimos y decimos tiene consecuencias, no ahora, siempre; sólo que ahora, con las nuevas herramientas  tecnológicas, nuestro mensaje puede llegar a muchas personas muy, muy rápido. No siempre estamos conscientes de ello, pero así es, y el incidente de esta maestra de Ciudad Madero con su alumna nos lo demuestra.

Particularmente creo que la maestra tuvo de inicio un buen ejercicio para reprender a la alumna que la insultó mediante alguna herramienta social. Solicitó a sus alumnos que analizaran un texto en torno a estas herramientas y confrontó entre ellos las consecuencias y responsabilidades que se deben tener sobre la comunicación en internet.  Muchas veces aprovechamos el anonimato o la despersonalización que nos puede brindar internet para insultar o denostar a cualquiera. Y ante ello sea cual sea nuestra edad debemos ser responsables. Confrontar a alguien con lo que dice o escribe es muy sano e interesante, sin embargo en lo que la maestra se equivocó fue en hacerlo público, utilizar el mismo medio para exponerlo, y para colmo perder el control y convertir el incidente en algo personal.

Finalmente ahora la maestra está experimentando las consecuencias de sus acciones dentro de la misma red social, pidió que se difundiera el video del regaño sin pensar en los niveles de audiencia que tendría y el impacto nacional que implicaría.

Muchas veces escribimos o compartimos algo pensando que no tendrá consecuencias o que sólo lo verá nuestro círculo de amigos, sin embargo esto no es cierto, a alguien no le gustará, alguien lo compartirá, lo hará grande, así es el fenómeno de estas nuevas herramientas.

Nosotros compartimos y exponemos en nuestros perfiles lo que queremos mostrar y lo que estamos dispuestos a sostener ante nuestra red social y esta misma red social está entrelazada con otras que también pueden ser sensibles a lo que escribimos. Esta es la esencia de la comunicación digital actual. Tenemos que ser responsables, congruentes y consecuentes con lo que escribimos y compartimos en redes sociales.

No hay foto más segura que la que no se comparte en la red, no hay secreto mejor guardado que el que no se sube a internet.

Dependiendo de nuestro círculo de amistades, nuestro nivel de penetración e influencia dentro de las redes sociales y la imagen que queremos dar a nuestros contactos, debemos ser más responsables. Si queremos hacer de nuestra vida y pensamiento algo público, podemos escribir todo lo que nos pasa, compartir todo lo que hacemos, y externar nuestras opiniones de todo y todos, pero entonces debemos ser responsables de las consecuencias y asumir las críticas.

En las redes sociales somos lo que compartimos, nuestra imagen está construida de acuerdo a lo que hacemos público y de acuerdo a como reaccionamos ante ello.