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«No estamos bien ni en habilidad lectora ni en matemáticas…”

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Rezago educativo en el bachillerato

De acuerdo con el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio, los resultados de la prueba ENLACE muestran un rezago acumulado en el sistema de educación media superior en México.

Al dar a conocer los resultados de la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE) para el nivel medio superior, Lujambio señaló: «No estamos bien ni en habilidad lectora ni en matemáticas. Es cierto que respecto al año pasado mejoramos ligeramente en matemáticas y que empeoramos ligeramente en habilidad lectora».

Prueba ENLACE mide las habilidades matemáticas y de capacidad lectora de los alumnos del último grado de bachillerato. En el presente año fueron evaluados un total de 814 mil 665 alumnos en habilidad lectora y 804 mil 355 en matemáticas.

A nivel nacional, 17 % de los estudiantes de tercer año registran niveles de insuficiencia en su habilidad lectora, mientras que el 33% muestran un grado elemental.

En matemáticas los resultados son todavía más alarmantes al registrar al 46% de los estudiantes en el nivel de insuficiencia y 35% muestran un grado elemental.

La Prueba ENLACE 2009 demostró que sólo 3.1% de los alumnos mejoraron en su habilidad matemáticas en comparación al años pasado, mientras que 2.4% de ellos redujeron su habilidad lectora al pasar del nivel elemental al insuficiente.

En Puebla la situación no es mejor. En habilidad lectora se observa un retroceso al pasar de 8.2% de alumnos registrados el año pasado en el nivel insuficiente a 14.5% es decir que aumentó 6.3% de alumnos con insuficientes habilidades lectoras en tan solo un año.

En tanto que en habilidades matemáticas no se tuvo mejoría. Se pasó de 44.5% de alumnos con habilidades deficientes a 46%. El aumento de alumnos deficientes fue menos pronunciado pero aún así es una diferencia de 1.5%.

Los resultados de la Prueba ENLACE 2009, correspondientes a la Educación Media Superior, pueden ser consultados en: www.enlacemedia.sep.gob.mx

¡Qué modernización de los materiales educativos!

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La segunda nota proporcionada por la revista Cero en Conducta está anunciada con la frase ¡Qué modernización de los materiales educativos!, escrita por la profesora Patricia Reyes González que analiza, como ejemplo, el nuevo libro de texto de Español, primer grado.

Crítica a los nuevos libros de texto de educación primaria
Profesora Patricia Rocío Reyes González

Hasta ahora, los libros de texto habían sido uno de los pocos orgullos en nuestra educación básica y un recurso importante para el trabajo docente.
Los que veníamos usando superaron, en mucho a los que teníamos antes de 1993. Ahora los han modificado, pero los nuevos no son mejores en nada. Cambiar para retroceder me parece absurdo.

Para muestra, un botón: el de español para primer grado se limita a una serie de instrucciones ilustradas con caricaturas, aparentemente dirigidas a los alumnos, pero en realidad, ¡es para los maestros! No hay espacios para escribir o ejercicios para reflexionar sobre los temas. Carece de textos literarios o informativos interesantes que motiven a los niños a incursionar en el aprendizaje del lenguaje escrito. No tiene fotografías que reflejen la diversidad cultural y natural de nuestro país. Presenta proyectos de trabajo que implican hablar, escuchar, leer y escribir en el aula, y las actividades que sugiere podrían resultar atractivas, pero para desarrollarlas en el salón no se requiere que cada niño posea las instrucciones o la descripción del “proyecto”, pues con un ejemplar para el maestro habría sido suficiente.

No hay una obra de lecturas, básica para la recreación infantil y para desarrollar diversas actividades en grupo. Con este tipo de textos se garantizaba que los alumnos integraran su propia biblioteca. El nuevo libro pierde su sentido al terminar el ciclo escolar. Por supuesto que los maestros estamos capacitados para trabajar con lo que tengamos a mano para hacer uso de la biblioteca de aula, pero se requiere por lo menos un trabajo de lecturas en común. ¿Para qué gastar tanto en miles de libros de instrucciones?

No hay textos de lecturas, ¡pero sí uno para educación física! El tiempo en la escuela es muy limitado, ¿a qué lo vamos a dedicar?, ¿a leer los libros de instrucciones o a realizar las actividades? Las portadas no invitan a los niños a acercarse. Ojalá puedan verlos, compararlos y manifestar su opinión, y si tengo razón, que alguien evite este retroceso.

(Publicada en La Jornada, 20 de Agosto de 2009)