Publicaciones etiquetadas ‘Puebla’

Educación superior en Puebla

.

¿Existen opciones reales de empleo para los egresados de una formación profesional en Puebla?

Mientras que Puebla ocupa el quinto lugar en el país en cuanto a su matrícula en educación superior, el número de ocupados en la entidad con estudios profesionales es de apenas el 10.3 %, lo que representa 3.6 % por debajo del promedio nacional (13.9).

Relación entre ocupación y estudios realizados

A nivel nacional, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE, con datos anualizados al segundo trimestre de 2007), el número total de profesionistas ocupados es de 5.4 millones de personas.

Las carreras con mayor número de profesionistas ocupados son: Administración (643 mil 100 ocupados), Contaduría y Finanzas (638 mil 800 ocupados) y Derecho (492 mil 700 ocupados), mientras que las áreas que muestran el menor crecimiento en los últimos diez años en el número de ocupados son Humanidades, Artes, y Ciencias Físico-Matemáticas. Las carreras con menos profesionistas ocupados son: Ciencias del Mar (mil 800 ocupados), Forestales (2 mil 100 ocupados) e Ingeniería Pesquera (2 mil 400 ocupados).


Fuente: Observatorio Laboral 2007

La ENOE muestra que casi el 40% de los profesionistas ocupados en las áreas Económico Administrativas, Ciencias Biológicas y en las Ingenierías, trabajan en ocupaciones que no son acordes con su formación profesional.

Las carreras con el mayor porcentaje de profesionistas ocupados en actividades no acordes con sus estudios son: Ingeniería de Transportes, Aeronáutica, Naval, Pilotos Aviadores y Navales (63%), Turismo (63%) y Archivonomía y Biblioteconomía (56%). En contraste, en las áreas de Educación, Ciencias de la Salud, Artes, Ciencias Físico-Matemáticas, Arquitectura, Urbanismo y Diseño y Humanidades la proporción de quienes si trabajan en ocupaciones acordes con sus estudios es superior al 70%.

Las carreras que mostraron una mayor relación entre los estudios realizados y la ocupación desempeñada son: Música y Danza, Formación Docente en Educación Preescolar y Primaria y Medicina, Terapia y Optometría, en donde 9 de cada 10 profesionistas están ocupados en actividades acordes con sus estudios.

 
Fuente: Observatorio Laboral 2007

Panorama laboral en Puebla

Si hacemos consideraciones estatales, cabe señalar que Puebla ocupa el sexto lugar en el país con mayor número de personas ocupadas remuneradas: un millón novecientos quince mil trescientas personas, aunque sólo el 10.3% han cursado algún grado de estudios universitarios (la media nacional se ubica en 13.9 %).

 Fuente: ENOE 2007

El estado de Puebla, registró un crecimiento promedio, de los profesionistas ocupados, en los últimos 4 años de 0.5 %, es decir, de 1,000 plazas que se generan en Puebla, una es ocupada por profesionistas. En contraste, el estado que presentó el mayor incremento promedio de profesionistas ocupados fue Coahuila con 6.2 %, es decir, de 100 plazas que se generan en Coahuila seis son ocupadas por profesionistas (la media de crecimiento se ubica en 2.68 %).

 Fuente: ENOE 2007

Fuente: Observatorio Laboral 2006-2007

Baja calidad en la educación superior

En la región centro se encuentra la mayor parte de la oferta educativa del país, al estar en ella las principales Universidades, sin embargo, en el caso de Puebla la población ocupada que ha cursado algún grado de educación superior, como se mencionó, es 3.6 % inferior a la media nacional (13.9 %).

Este fenómeno, de baja contratación de profesionistas, está relacionada con múltiples factores de muy diverso orden, que van desde el predominio, en el estado, de las actividades económicas que no requieren formación profesional, hasta la mala calidad de la formación profesional. En este reporte abordaremos, sin embargo, el aspecto de la calidad educativa.

Puebla tiene registrados 141,648 alumnos inscritos en alguna institución de nivel superior (según los datos presentados en el primer semestres del presente año por la Secretaría de Educación Pública), que equivale al 6.84% del total nacional (2 070,311). De los cuales 42,077 están en una institución autónoma, 112,938 en alguna institución universitaria y tecnológica; y 65,783 (45% de matrícula) en instituciones particulares. La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) tiene un dato diferente en el porcentaje de atención que es atendida en Puebla en universidades privadas, al sostener que es el 50%. De cualquier manera, sea el 45 o el 50%, el promedio es significativo al representar la mitad de la matrícula.

De todas las instituciones que ofrecen educación superior en el país sólo 5% tienen programas de licenciatura, especialización, maestrías y doctorados considerados de alta calidad (es decir 936 de un total de 13,400), según el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL) en su reporte 2006, “La educación superior en el nuevo milenio. Una primera aproximación”.

Este “ranking” de las mejores universidades mexicanas se obtuvo de la conjunción de indicadores como antigüedad de las instituciones, tamaño, oferta educativa, así como su presencia e impacto en las diversas entidades del país, entre lo más destacado. De esta lista se observa que en Puebla sólo contamos con dos instituciones de alta calidad: la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Universidad Iberoamericana (Ibero campus Puebla):

La BUAP aparece distinguida en los indicadores de las Universidades “que no tienen ‘fósiles’”, en el 4º lugar; “las que tienen más titulados”, en el lugar 11; en “posgrados de calidad”, en el lugar 7 y en “Investigación”, en el 6º lugar. Por su parte, la Ibero, se distingue en “producción científica” en la posición quinta; en “las que tienen más titulados”, en la posición 9 y en “posgrados de calidad”, en el lugar 6.

El reporte del CENEVAL establece que entre las 20 carreras más importantes, Medicina es la licenciatura que tiene el mejor desempeño, seguida de Ingeniería Eléctrica y Electrónica y de Ingeniería Civil. Cuatro áreas profesionales —Ingeniería Química, Contaduría, Ingeniería Mecánica y Eléctrica y Odontología— obtienen un nivel medio, mientras que las demás tienen un nivel bajo.

De las mil 188 instituciones de educación superior en México, en 265 se ofrece sólo un programa de educación ya sea de licenciatura o posgrado, pese a que se definen como “universidades”. Además, hay instituciones privadas que están autorizadas pero que no tienen estudiantes.

El sistema educativo está dominado por una mayoría de instituciones particulares pequeñas de reciente creación, que ofrecen uno o dos programas a lo sumo en un solo nivel escolar. De esta forma 687 planteles imparten entre 2 y 10 programas de tipo universitario, por lo que en total existen 952 escuelas que se ofrecen como “universidades” pero que no tienen alternativas de formación en todas las ramas del conocimiento. En 607 “universidades” se tiene matrículas de menos de 500 alumnos.

Del total de las instituciones de educación superior evaluadas, únicamente 44 registran alumnos en todos los niveles, es decir son “verdaderas” universidades, ya que imparten estudios de licenciatura, especialización, maestría y doctorado, y lo hacen en seis áreas del conocimiento: ciencias de la salud, naturales y exactas; educación y humanidades; ingeniería y tecnología; ciencias sociales y administrativas; así como ciencias agropecuarias. En contraposición en 506 planteles no se reportan estudiantes titulados en ningún nivel.

Generan Normales poblanas exceso de docentes

.

Ante el reducido número de nuevas plazas creadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP), cada año, de los 2 mil 152 docentes egresados en promedio de las escuelas normales de la entidad, la mayor parte se queda sin posibilidades de empleo, por lo que tienen que recurrir a escuelas privadas u otras alternativas laborales.

Este año, el SNTE solicitó la creación de 500 nuevas plazas de nivel básico y preescolar, petición rechazada por la SEP, según lo publicó el diario Síntesis el pasado 7 de octubre.
A esta escazes de posibilidades laborales, los nuevos docentes de Puebla se enfrentan a uno de los salarios más bajos del país dentro del ramo.

Según la Encuesta Nacional de Empleo (ENOE), el salario nominal (sin contar prestaciones ni bonos compensatorios) de los profesores poblanos recién egresados de las Normales (es decir, aquellos de entre 20 y 26 años de edad) es de 4 mil 262 pesos, mientras que el promedio nacional de los profesionistas es de 10 mil 200 pesos.

Los profesores de nuevo ingreso mejor pagados son los de Tabasco (7 mil 542 pesos mensuales en promedio) y los peor pagados son los de Jalisco (3 mil 529 pesos).

Esto a pesar de que Puebla se encuentra entre las primeras siete entidades del país con el mayor número de escuelas Normales, tanto públicas como privadas, con el 7.30% de estos planteles y el 7.80% de la matrícula nacional.

Después del DF (que concentra el 59.49% de los planteles de todo el país), el estado de México cuenta con el mayor número de Normales (de las que 95.6% son particulares) y de estudiantes. Chiapas tiene un equilibrio en la proporción de escuelas estatales y particulares, aunque la matrícula que atienden es baja (sólo el 4.12% del total nacional). En Guanajuato y Puebla las escuelas particulares tienen una fuerte presencia: 70.45% y el 52.94% respectivamente, además de que concentran una buena parte de la matrícula del país, Guanajuato el 11.13 % y Puebla el 7.80 %.

Considerando estos dos indicadores (número de escuelas y matrícula), los estados con mayor concentración son el de México y Puebla. Pero en el caso del Estado de México, debido a su densidad de población, tienen también el mercado laboral más grande del país para las escuelas normales.

Pero Puebla concentra 34 normales y está generando egresados sin posibilidades de contratación. Así, al ya conocido problema de la mala calidad de la educación normal, se le agrega el de la cantidad.

Panorama nacional
En su mayoría, los profesionistas ocupados en el país son asalariados, es decir, 8 de cada 10 dependen de un patrón y la educación es el área con la mayor proporción de profesionistas ocupados asalariados (9 de cada 10).

 

Pero mientras el ingreso promedio mensual de los profesionistas del país es de $10,200 pesos, el de los profesionistas de la educación es de $ 8,000 pesos y de $3,022 si tomamos como referencia el salario promedio mensual ofrecido en las vacantes de trabajo (registradas el periodo 2001-2006 en la Bolsa de Trabajo del Servicio Nacional de Empleo). Es decir, sus salarios están por debajo del promedio de todos los profesionistas ocupados.

Panorama estatal
Según la Encuesta Nacional de Empleo (segundo trimestre de 2007), desde 2003 a la fecha, Puebla registra una disminución en el número de ocupados en estas carreras. De acuerdo con el comportamiento de la pirámide poblacional, al bajar los índices de natalidad disminuye también el número de alumnos en educación básica y, por ende la cantidad de maestros requerida. A esto se suma que la salida (por jubilaciones, etc.) es mayor que el de contrataciones de docentes.

Si el promedio de egresados de las escuelas normales al año es de 2 mil 152 y el promedio de plazas ofertadas al año por la SEP en Puebla no es mayor a 100, significa que al menos 2 mil egresados quedan sin empleo o son contratados por escuelas particulares o se emplean en otras ocupaciones. Este año, como ya se refirió, el SNTE solicitó al menos la creación de 500 plazas en Puebla, lo que no fue posible. Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en el mes de noviembre no se registraron ofertas de trabajo para ejercer la docencia en la entidad.

En cuanto al promedio mensual de ingresos, resulta que en Puebla las personas que estudiaron la carrera de Formación Docente en Educación Preescolar y Primaria ganan 4 mil 262 pesos; los profesionistas que estudiaron carreras similares ganan 4 mil 703 y el promedio de todas las personas ocupadas en el estado que estudiaron una carrera profesional es de 4 mil 971, es decir que los docentes en preescolar y primaria ganan 709 pesos menos que el promedio del resto de los profesionistas poblanos y 3 mil 062 menos que el promedio de profesionistas en México.

Las tendencias que se observan en estas carreras durante los últimos 4 años en el mercado de trabajo, pueden medirse a partir de tres indicadores: a) El número de personas ocupadas que estudiaron esta carrera, b) el número de personas con trabajo que estudiaron carreras similares, y c) el total de personas ocupadas en el estado que estudiaron otra carrera profesional; es de destacar que se incluye únicamente a la población ocupada remunerada.

Al cruzarse estos indicadores, resulta que no conviene estudiar una carrera de formación docente, pues la tendencia obtenida es negativa y menos conviene estudiar educación y pedagogía ofertados por la Universidad Pedagógica Nacional si no se cuenta previamente con una plaza docente.

La pirámide poblacional en Puebla se está modificando y por ende la escolar. Como consecuencia de la reducción de la tasa poblacional, si no se limita la creación de escuelas normales públicas y privadas en el estado, no se podrá controlar el superávit que ya existe en profesores de educación básica.

Ansiedad y autoestima en jóvenes mexicanos

.

En enero del presente año, la Fundación Implementación, Diseño, Evaluación y Análisis de Políticas Públicas (IDEA), publicó el estudio “La Educación Básica en México: clasificación estatal y recomendaciones“, en el que presenta el Índice de Calidad Educativa (ICE), que mide el desempeño de los sistemas educativos de las 32 entidades federativas de México:

Índice de Calidad Educativa- Primarias

De la gráfica destaca que Oaxaca es el estado con el peor ICE en nivel primaria, Puebla ocupa el decimoquinto lugar, y Tlaxcala el decimonoveno puesto, de los peores ICE.

Índice de Calidad Educativa - Secundarias

Tlaxcala se coloca como el estado con peor ICE, Oaxaca se coloca en el octavo puesto y Puebla se mantiene en el decimoquinto lugar, de los peores ICE en secundaria.

Los datos disponibles indican que el sistema educativo mexicano es de baja calidad pero que además, los estudiantes de la región Puebla-Tlaxcala-Oaxaca están rezagados en comparación con sus homólogos del país.

Uno de los elementos que más llama la atención es el comportamiento de Tlaxcala, que desciende del puesto decimonoveno, en primaria, al último en secundaria entre los estados de más bajo nivel de calidad en secundaria. Oaxaca se recupera al subir siete puestos, mientras que Puebla se mantiene en el decimoquinto lugar en ambos niveles.

Por otra parte, la aplicación reciente del examen estandarizado del Programme for International Student Assessment (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que México se encuentra en los últimos lugares internacionales en aprovechamiento escolar.

La gráfica muestra cómo, de una calificación máxima de 800 puntos, México promedia menos de 400 puntos en matemáticas y lectura, muy por debajo de otros países evaluados.

¿Qué factores están asociados con este fenómeno? Las explicaciones son múltiples y de diverso orden. Factores como la ansiedad, los profesores que se enojan y el nivel de escolaridad de los directivos son sólo algunos de los elementos que pueden explicar este fenómeno.

Por lo que hace a las actitudes de los adolescentes mexicanos, la hipótesis es que las actitudes son predisposiciones, aprendidas para pensar, sentir, percibir y comportarse hacia un objeto en referencia, este comportamiento puede ser favorable o desfavorable.

Con referencia a las matemáticas, jóvenes mexicanos de 15 años, a través de los cuestionarios aplicados en la evaluación de PISA, muestran un alto grado de confianza en sí mismos. México obtuvo una de las más altas calificaciones (0.175), solamente superado por Estados Unidos (0.253) y Canadá (0.187).

El programa es trianual, y evalúa a, con énfasis en un dominio diferente. El primer ciclo de aplicación fue en el año 2000 (que evalúa lectura), la segunda aplicación en 2003 evalúa matemáticas con una muestra de 29 mil 983 estudiantes, distribuidos en 31 entidades (en Michoacán no se aplicó). En 2006 se evaluó ciencias.

A partir de los resultados de 2003, se estableció que la interacción de actitudes, motivaciones y afectos interviene en el desempeño académico y en el aprendizaje permanente de los individuos, por lo que estos factores tuvieron un tratamiento especial.

Como los resultados que se muestran son opiniones de los estudiantes, es decir valoraciones subjetivas sobre procesos relacionados con la autorregulación, lo que los estudiantes dijeron puede ser o no congruente con el nivel de desempeño obtenido en la evaluación. Por ejemplo, los estudiantes mexicanos obtuvieron un alto índice en motivación, sin embargo el nivel de desempeño global de matemáticas fue uno de los más bajos.

Las pruebas de PISA midieron el grado de ansiedad de los alumnos al enfrentarse a las matemáticas. La premisa del estudio fue: los estudiantes con un bajo nivel de ansiedad generalmente dedican mayor atención a la tarea, debido a la ausencia de distractores, a partir de lo cual rendirán más que los estudiantes con un alto nivel de ansiedad.

Si los estudiantes están confiados en sus habilidades y están muy motivados, los niveles de ansiedad deberían ser bajos; sin embargo, contrariamente a lo que se podría esperar, los estudiantes de Brasil (0.570) y México (0.471) son los que reportan mayor nivel de ansiedad, mientras que los estudiantes de Estados Unidos (-0.096) son los que reportan un menor nivel de ansiedad.

Los estudiantes que sienten ansiedad cuando estudian matemáticas tienden a no interesarse ni a disfrutar con ellas, por tanto, la ansiedad puede actuar como un impedimento para el aprendizaje eficaz de las matemáticas, por lo que los estudiantes pueden tender a evitarlas y no cursar carreras que impliquen el estudio de las mismas.

En la evaluación de PISA 2003 se les preguntó a los estudiantes hasta qué punto se sentían desesperanzados y bajo estrés emocional al trabajar las matemáticas. Los efectos de la ansiedad en esta materia se derivan de lo que los estudiantes pensaban de las afirmaciones que se presentan en el cuadro: 

Como puede observarse, los porcentajes de México son superiores a los de la OCDE en cuatro de las cinco afirmaciones, en las opiniones “completamente de acuerdo y de acuerdo”. Estas cuatro proposiciones indican que los estudiantes en México se sienten más preocupados, tensos o nerviosos cuando aprenden matemáticas que el promedio de estudiantes de la OCDE.

También en un porcentaje alto (73.3 por ciento), los estudiantes en México se sienten capaces de resolver problemas de matemáticas, inclusive en un porcentaje mayor que el promedio de estudiantes de la OCDE (71.1 por ciento). Esta afirmación denota que al momento en que el estudiante enfrenta un problema de matemáticas siente ansiedad por la percepción que tiene sobre esta materia (las matemáticas son difíciles) y no por la falta de capacidad para resolver los problemas matemáticos.

Al examinar las diferencias del índice de ansiedad en matemáticas en cada entidad, respecto a la media nacional (0.471), se detectó que las entidades que presentan diferencias significativas, como de mayor ansiedad, son Tlaxcala (0.691), San Luis Potosí (0.620), Zacatecas (0.584) y Durango (0.558).

Según la fundación IDEA, uno de los factores más significativos en los resultados bajos, particularmente en secundaria, es el fenómeno de maestros que se enojan cuando sus alumnos les preguntan sobre contenidos de las lecciones. Los alumnos obtienen entre 16 y 21 puntos menos en las pruebas de español y matemáticas. En este sentido tenemos que Puebla tiene un promedio de profesores que se enojan al ser interrogados del 1.33, Oaxaca 1.34 y Tlaxcala 1.35, mientras que la media nacional es de 1.38 , es decir, que en esta región se enojan un poco menos que el promedio del país.

Además de los maestros enojones, otros de los factores considerados fue el nivel de estudio de los directores de los planteles. Oaxaca se colocó en último lugar en ese rubro, con un promedio de 4.3 años de estudios superiores, mientras que en Colima fue de 8.9 años.

Si relacionamos estos factores con otros indicadores podemos explicarnos por qué la calidad educativa es tan baja.

Si los elementos hasta aquí considerados se toman como síntomas y no como un hecho, es imprescindible que éstos sean considerados en consideración para desarrollar acciones que procuren mejorar el desempeño académico y el clima en el aula. Resulta imperante, por parte del sistema educativo nacional, realizar investigaciones para identificar los factores que impiden a los alumnos desempeñarse eficientemente, calcular la magnitud del efecto de tales factores y, con base en ello, establecer prioridades para la toma de decisiones que ayuden a mejorar la calidad de la enseñanza.