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Pobres resultados en PISA 2009

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Casi 4 de cada 10 (39%) estudiantes mexicanos tiene resultados más bajos de aprendizaje en español, matemáticas y ciencias, según los resultados obtenidos en el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (Programme for International Student Assessment, PISA), aplicada en 2009 en México por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Cada 3 años la OCDE realiza un estudio comparativo, con el propósito de determinar en qué medida los estudiantes, que están por concluir o han concluido la educación secundaria o iniciando el bachillerato, han adquirido los conocimientos y habilidades relevantes para participar activa y plenamente en la sociedad.

El rango de edad de los estudiantes que va de los 15 años tres meses a 16 años dos meses.

En el año 2000, el estudio se realizó en 43 países, en el 2003 en 41, en el 2006 en 57 y 65 participaron en 2009. Algunos de estos países son miembros de la organización y otros invitados.

Resultados nacionales relevantes

México promedió en total, en las tres áreas, 420 puntos, por lo cual se ubica en el lugar 48 entre los 65 países evaluados.

En cuanto a los niveles de competencias, en los que se clasifican los resultados, el 39% de los estudiantes mexicanos se ubica en los inferiores, 54% en los intermedios y sólo 6% en los superiores.

En comparación con el promedio de América Latina, México tiene 9% menos alumnos en los niveles inferiores y 9% más de estudiantes en los niveles intermedios

El promedio de desempeño más alto en español (lectura) de todos los países participantes lo obtuvo Shanghái-China. México ocupa el lugar 46 con resultados semejantes a los obtenidos por Bulgaria, Uruguay, Rumania y Tailandia, en tanto que está por arriba de 16 países.

Si los resultados se comparan con los países latinoamericanos, México está en el mismo nivel que Uruguay y por arriba de Argentina, Brasil, Colombia, Panamá y Perú, así como del promedio de América Latina; sin embargo, está por debajo del promedio de Chile.

En el área de matemáticas México obtuvo un promedio de 419 puntos. En ella se observa un incremento de puntos desde la aplicación 2000; sin embargo estos datos ubican al país por debajo de los países asiáticos. En el caso de América Latina, Uruguay es el país mejor posicionado. Tanto Chile como México lograron promedios de desempeño similares. Las naciones con un bajo desempeño fueron Perú y Panamá.

En Ciencias, de los 65 países participantes, México ocupa el lugar 50, con un promedio semejante al de Jordania. En Latinoamérica México es superado únicamente por Chile y Uruguay. Mientras que Brasil, Colombia, Argentina, Panamá y Perú tienen promedios inferiores al de México. Chile es el país con el mejor nivel de desempeño. Perú y Panamá son los países con los promedios más bajos en Ciencias.

Resultados estatales relevantes

Además de la muestra señalada por la OCDE, en México el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) aplica una muestra ampliada para poder tener datos representativos de las entidades federativas.

Las entidades que lograron un desempeño superior al promedio nacional son el Distrito Federal, Nuevo León, Chihuahua y Aguascalientes. Los estados con desempeños más bajos son San Luis Potosí, Oaxaca, Tabasco, Guerrero y Chiapas.

Las entidades con la mayor proporción de alumnos en los niveles altos son el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua y México.

La mayoría de las entidades concentra más de 50% de los alumnos en los niveles intermedios.

A nivel nacional, 54% de ellos se encuentra en los niveles intermedios. Por otra parte, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Guerrero y Chiapas tienen más de 50% de los estudiantes en los niveles bajos.

Puebla se ubica 8 puntos porcentuales por arriba del promedio nacional y se observa un avance de 38 puntos de la evaluación 2003 a la 2009; teniendo a la mayoría (59.9%) de sus estudiantes en los niveles intermedios.

Cabe señalar que Michoacán no participó en la evaluación realizada en 2003.

 

En matemáticas las entidades con mayor porcentaje de alumnos en niveles altos son el Distrito Federal, Nuevo León y Aguascalientes con 11%, 16% y 10%, respectivamente. Éstas presentan al menos el doble del porcentaje que se registra a nivel nacional (5%).

Por el contrario, los estados con más de 70% de estudiantes en los niveles inferiores son Guerrero, Chiapas y Tabasco.

 

Puebla con 424 puntos de promedio de desempeño en esta área se ubica arriba del promedio nacional (419), sin embargo sigue teniendo a la mayoría de sus alumnos en los niveles de desempeño bajos e intermedios con 48.5% y 46.9% respectivamente.

Preocupantes los niveles de deserción en la secundaria

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Sólo 791 alumnos de cada mil alumnos que ingresan a secundaria la terminan, según los datos dados a conocer por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) en el documento Panorama Educativo de México 2009. Estos datos equivalen a decir que 2 de cada 10 alumnos dejan la secundaria.La deserción escolar ha aumentado ya que en el 2000 se tenía al 6.5% de alumnos desertores, mientras que en el año 2009 el porcentaje fue de 6.8. En números absolutos se habla de que más de 250 mil niños y más de 160 mil niñas quienes abandonaron la escuela. La deserción de los hombres es superior a la de las mujeres, 8.3 y 5.3% respectivamente.

El problema de la deserción está encabezada por los estados de Michoacán (con 12.3 %), Jalisco (8.6), Yucatán (8.3), Oaxaca (8.2) y Durango (8.1). La media nacional está ubicada en 6.8, mientras que las entidades con menor problema son Hidalgo (4.1), Nayarit (4.9), Baja California Sur (5), Tlaxcala (5.3) y Distrito Federal (5.3).

Puebla se encuentra pro abajo del promedio nacional, al registrar el 5.8 % de deserción. Se observa el mismo fenómeno nacional, los hombres son los que más desertan, 7.3%, mientras que mujeres sólo son 4.3%.

 

Otro problema que ha sido detectado en este estudio es el de la terminación en el periodo establecido, esto porque 76 de cada 100 alumnos terminan la secundaria en tres años, mientras que 4 de cada 100 lo hacen en 4 años. 

Las causas de la deserción y el rezago son diversas, pero sobre todo están relacionadas con la necesidad económica de las familias, por lo que los adolescentes están obligados a aportar dinero, aunque también se observa que un considerable grupo de alumnos no estudian y tampoco trabajan.

Aunado al problema del abandono de los alumnos de este nivel, hay que agregar que para el ciclo escolar 2008-2009, se registró un aumento en los alumnos con desempeño insuficiente en español, asunto que afectó tanto en escuelas públicas como privadas.

Todos estos datos preocupan en sí mismos pero además demuestran de alguna manera que la reforma de la educación secundaria (RES), iniciada en el sexenio pasado, no ha rendido los resultados esperados. No se espera que la reforma de sus frutos de manera inmediata, sin embargo estos números sugieren una revisión urgente de lo que pasa en este nivel educativo.

La educación en Puebla reprobada, según últimos indicadores

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Puebla presenta severos rezagos en educación básica, con índices de aprovechamiento por debajo de la media nacional en aspectos que afectan incluso el desarrollo de los alumnos en los niveles educativos superiores, como son los casos del porcentaje de ocupados sin educación básica, la cobertura de educación secundaria, el nivel de lectura de docentes, el porcentaje de niños con padres analfabetas y los promedios obtenidos por los alumnos en asignaturas como español, matemáticas y geografía dentro de las pruebas nacionales.
 
Lo anterior se desprende del último informe del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) titulado Panorama educativo de México 2007: Indicadores del sistema educativo nacional, que muestra, como único logro importante la tasa de matrícula con avance regular (los estudiantes cursan el grado adecuado a su edad) entre los alumnos de preescolar (80.8 y el promedio nacional de 77.2). El estado con la menor cobertura en este nivel educativo es Chihuahua (59.8%) y la más alta es la de San Luis Potosí (87.8%).

En cambio, Puebla tiene una de las tasas de cobertura más bajas en educación secundaria (75.5% contra 80% del promedio nacional y el 99.9% del D.F.). Entidades como Oaxaca, Guerrero y Chiapas están por encima de Puebla en este indicador, con tasas de 70.3, 66.6 y 63% respectivamente.

Además, la entidad registra una de las más bajas tasas de matriculación con avance regular en los alumnos a partir de los 14 años, con 73.9%, contra el nacional de 77.3%. Esto quiere decir que, a mayor edad, aumentan los índices de deserción y reprobación, lo que genera rezagos en educación básica, mismos que se agudizan en los niveles medio superior y superior.

El documento destaca, como otra de las deficiencias severas del sistema educativo poblano, el porcentaje de hombres ocupados que no terminaron la educación básica (94.2%, a diferencia del 89.5% nacional). Entre las mujeres, esta tasa es más alarmante: 47.2% contra 37.7% en el país. Aunque este indicador se refiere a población adulta, demuestra que en Puebla el impacto social de la educación básica ha sido bajo, al no ser una condicionante para la inserción laboral de la población.

Por otra parte, el porcentaje de niños de entre 3 y 14 años con padres analfabetas es uno de los más altos del país: 21.3% en 2005, mientras el promedio nacional se encuentra en 13.5. El porcentaje más elevado lo tiene Chiapas, con 39.7, mientras que el más bajo lo registra el D.F. (2.8). Esto muestra que un considerable porcentaje de los alumnos de educación básica carecen de apoyo para realizar sus tareas elementales al tener padres analfabetas.

En cuanto a hábitos de lectura de los docentes, el informe destaca que seis de cada diez profesores poblanos de preescolar leen tan sólo un libro al año (el promedio nacional es siete de cada diez). El estado con mayor nivel de lectura en este nivel es Quintana Roo (9 de cada 10) y el más bajo es Tlaxcala (5 de cada 10).

A nivel de secundaria, este mismo indicador muestra que 7 de cada 10 docentes en Puebla leen un libro por año. El promedio nacional es 8 de cada 10. El estado donde leen más estos profesores es el D.F., con 9 de cada 10; y donde leen menos es Hidalgo (6 de cada 10). En el caso de primaria, 7 de cada 10 son lectores, muy semejante al promedio nacional.

En lo que se refiere a la calidad en los aprendizajes, el panorama no es más alentador para los poblanos. Si se toma como referencia los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo (Excale), aplicados por el INEE, el porcentaje de alumnos de tercero de primaria que alcanza el nivel de logro educativo básico para matemáticas está dos puntos porcentuales abajo del promedio nacional al registrar 58%. En geografía se encuentra siete puntos abajo del promedio nacional al alcanzar tan sólo el 50%.

El porcentaje de alumnos de tercero de secundaria que alcanza el nivel básico de logro educativo para español es apenas del 64%, mientras que el promedio nacional es de 67%.

Una de las justificaciones que arguyen las autoridades educativas, para los bajos resultados, está en los factores de pobreza económica de la entidad, que repercuten en el desempeño de los alumnos. Sin embargo hay que señalar que, si se toma como referencia el Producto Interno Bruto (PIB) per capita, Puebla no es de las más pobres del país: está por encima de Chiapas, Guerrero, Nayarit, Oaxaca, Tabasco y Veracruz; y en el mismo nivel de Hidalgo y Zacatecas.

Incluso, algunas de estas entidades muestran mejores resultados que Puebla, como es el caso de Veracruz, cuyos promedios en los exámenes Excale son acordes a los nacionales.

Obtiene Puebla resultados por debajo del promedio nacional en prueba Excale

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De acuerdo con los resultados de los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo (Excale), dados a conocer por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), entre 20 y 30% de los estudiantes de tercer grado de primaria en México se encuentran por debajo del nivel básico en todas las materias.

 

El instrumento de evaluación, aplicado por primera vez en el país en las materias de español, matemáticas, ciencias naturales, educación cívica, historia y geografía, muestra también (en el desglose por entidad federativa) que Puebla se encuentra por debajo del promedio nacional, lo que explicaría sus mediocres resultados obtenidos en materia educativa.

En matemáticas, 40% se ubicó por debajo del nivel básico y 9% en avanzado, lo que equivale a decir que aquellos alumnos no pueden trasladar el razonamiento matemático a su vida cotidiana para la resolución de problemas. Aunque en todas las evaluaciones realizadas en México, los hombres obtienen mejores calificaciones que las mujeres en esta área, en esta ocasión las diferencias fueron mínimas.

En español fueron evaluadas las habilidades de lectura, reflexión sobre la lengua y expresión escrita. En conjunto, 25 % de los estudiantes estuvieron por debajo del nivel básico, mientras que sólo 2 % en el avanzado. Es decir, mientras que aquel segmento de alumnos puede interpretar el significado de una frase o palabra en un contexto determinado, sólo una minoría es capaz de interpretar frases metafóricas. En este caso, las mujeres obtuvieron mejores calificaciones que los hombres.

Los resultados anteriores demuestran que México está muy lejos de ser un país de lectores. Para agregar algunos datos, según la encuesta nacional sobre el uso del tiempo, realizada por el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) en el 2002, la televisión es la actividad favorita de las familias mexicanas: 81% le dedica un promedio de13 horas semanales (casi dos horas diarias), a esta actividad. En cambio, 29% dedican 4 horas semanales a leer y tocar instrumentos musicales (34 minutos al día).

Volviendo a los resultados de Excale, en ciencias naturales 25% no alcanzó el nivel básico y 23% estuvo en el avanzado. En esta área, prácticamente existe el mismo aprendizaje entre hombres y mujeres.

En educación cívica, 39% se ubicó por debajo del nivel básico y sólo 4% en el avanzado. En esta materia, son mejores las mujeres que los hombres.

En geografía, 43% estuvieron abajo del nivel básico y 10% en el avanzado. Las diferencias entre hombres y mujeres no fueron significativas.

Los peores resultados se encontraron en historia, donde 56% de alumnos no llegaron al nivel básico y sólo 1% alcanzó el avanzado.

La calidad de enseñanza en cada área es heterogénea: ciencias naturales, lectura y reflexión sobre la lengua fueron los rubros donde los alumnos de tercer grado obtuvieron mejor rendimiento; educación cívica y matemáticas estuvieron en situación intermedia, seguidas por expresión escrita y geografía. Los peores resultados estuvieron en historia.

Los niveles de competencia de las áreas no son equivalentes: son más exigentes en las materias de resultados inferiores, y más fáciles las de mejores cifras. Por ejemplo, se le exige saber a los niños, de entre 8 y 9 años, el papel de las organizaciones sociales y su beneficio, las semejanzas entre los niveles de gobierno, las funciones de los poderes Judicial, Legislativo y Ejecutivo; el objetivo de los partidos y las ventajas de las elecciones; la red para votar y ser votado; la Constitución Federal como el conjunto de leyes que nos rigen a todos los mexicanos, etcétera

¿Cómo exigir que los alumnos de esa edad tengan esos conocimientos cuando la Secretaría de Educación Pública, a través de la Dirección General de Evaluación de Políticas Educativas, informó que, como resultado de la aplicación la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (Enlace) 2007, 12 mil 800 profesores de primaria y secundaria, presentaron problemas para acentuar, resolver quebrados y fórmulas geométricas y resolver ecuaciones (esto último en el caso de los profesores de secundaria)? Nadie puede enseñar lo que no sabe. Así que también es altamente probable que los mismos profesores desconozcan los contenidos que se les exige saber a los niños.

Resultados por entidad federativa

Para poder interpretar los resultados que se obtuvieron en Excale, por entidad federativa, hay que hacer algunos análisis adicionales. En esta ocasión se presenta la influencia que tiene la variable social, de lo que se ha llamado “capital cultural escolar (CCE)” de los estudiantes, que no es otra cosa que el nivel de preparación de los padres, si el alumno cuenta o no con computadora, si tiene a su disposición Internet, es decir, todos aquellos elementos del contexto social que le permiten tener un mejor desempeño académico: a mayor capital cultural, mayor aprendizaje de los estudiantes

Entre las entidades que están en franca ventaja en cuanto al CCE se encuentran el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Coahuila, Sonora, México.

Por el contrario, las entidades más deterioradas son Chiapas, Guerrero, Veracruz e Hidalgo. Oaxaca no fue evaluada debido a los problemas que se presentan, pero seguramente estaría en este grupo.

Dentro de este panorama, como se observará, Puebla se colocó en el nivel medio bajo de CCE, lo que explica sus mediocres resultados.

Educación superior en Puebla

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¿Existen opciones reales de empleo para los egresados de una formación profesional en Puebla?

Mientras que Puebla ocupa el quinto lugar en el país en cuanto a su matrícula en educación superior, el número de ocupados en la entidad con estudios profesionales es de apenas el 10.3 %, lo que representa 3.6 % por debajo del promedio nacional (13.9).

Relación entre ocupación y estudios realizados

A nivel nacional, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE, con datos anualizados al segundo trimestre de 2007), el número total de profesionistas ocupados es de 5.4 millones de personas.

Las carreras con mayor número de profesionistas ocupados son: Administración (643 mil 100 ocupados), Contaduría y Finanzas (638 mil 800 ocupados) y Derecho (492 mil 700 ocupados), mientras que las áreas que muestran el menor crecimiento en los últimos diez años en el número de ocupados son Humanidades, Artes, y Ciencias Físico-Matemáticas. Las carreras con menos profesionistas ocupados son: Ciencias del Mar (mil 800 ocupados), Forestales (2 mil 100 ocupados) e Ingeniería Pesquera (2 mil 400 ocupados).


Fuente: Observatorio Laboral 2007

La ENOE muestra que casi el 40% de los profesionistas ocupados en las áreas Económico Administrativas, Ciencias Biológicas y en las Ingenierías, trabajan en ocupaciones que no son acordes con su formación profesional.

Las carreras con el mayor porcentaje de profesionistas ocupados en actividades no acordes con sus estudios son: Ingeniería de Transportes, Aeronáutica, Naval, Pilotos Aviadores y Navales (63%), Turismo (63%) y Archivonomía y Biblioteconomía (56%). En contraste, en las áreas de Educación, Ciencias de la Salud, Artes, Ciencias Físico-Matemáticas, Arquitectura, Urbanismo y Diseño y Humanidades la proporción de quienes si trabajan en ocupaciones acordes con sus estudios es superior al 70%.

Las carreras que mostraron una mayor relación entre los estudios realizados y la ocupación desempeñada son: Música y Danza, Formación Docente en Educación Preescolar y Primaria y Medicina, Terapia y Optometría, en donde 9 de cada 10 profesionistas están ocupados en actividades acordes con sus estudios.

 
Fuente: Observatorio Laboral 2007

Panorama laboral en Puebla

Si hacemos consideraciones estatales, cabe señalar que Puebla ocupa el sexto lugar en el país con mayor número de personas ocupadas remuneradas: un millón novecientos quince mil trescientas personas, aunque sólo el 10.3% han cursado algún grado de estudios universitarios (la media nacional se ubica en 13.9 %).

 Fuente: ENOE 2007

El estado de Puebla, registró un crecimiento promedio, de los profesionistas ocupados, en los últimos 4 años de 0.5 %, es decir, de 1,000 plazas que se generan en Puebla, una es ocupada por profesionistas. En contraste, el estado que presentó el mayor incremento promedio de profesionistas ocupados fue Coahuila con 6.2 %, es decir, de 100 plazas que se generan en Coahuila seis son ocupadas por profesionistas (la media de crecimiento se ubica en 2.68 %).

 Fuente: ENOE 2007

Fuente: Observatorio Laboral 2006-2007

Baja calidad en la educación superior

En la región centro se encuentra la mayor parte de la oferta educativa del país, al estar en ella las principales Universidades, sin embargo, en el caso de Puebla la población ocupada que ha cursado algún grado de educación superior, como se mencionó, es 3.6 % inferior a la media nacional (13.9 %).

Este fenómeno, de baja contratación de profesionistas, está relacionada con múltiples factores de muy diverso orden, que van desde el predominio, en el estado, de las actividades económicas que no requieren formación profesional, hasta la mala calidad de la formación profesional. En este reporte abordaremos, sin embargo, el aspecto de la calidad educativa.

Puebla tiene registrados 141,648 alumnos inscritos en alguna institución de nivel superior (según los datos presentados en el primer semestres del presente año por la Secretaría de Educación Pública), que equivale al 6.84% del total nacional (2 070,311). De los cuales 42,077 están en una institución autónoma, 112,938 en alguna institución universitaria y tecnológica; y 65,783 (45% de matrícula) en instituciones particulares. La Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) tiene un dato diferente en el porcentaje de atención que es atendida en Puebla en universidades privadas, al sostener que es el 50%. De cualquier manera, sea el 45 o el 50%, el promedio es significativo al representar la mitad de la matrícula.

De todas las instituciones que ofrecen educación superior en el país sólo 5% tienen programas de licenciatura, especialización, maestrías y doctorados considerados de alta calidad (es decir 936 de un total de 13,400), según el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL) en su reporte 2006, “La educación superior en el nuevo milenio. Una primera aproximación”.

Este “ranking” de las mejores universidades mexicanas se obtuvo de la conjunción de indicadores como antigüedad de las instituciones, tamaño, oferta educativa, así como su presencia e impacto en las diversas entidades del país, entre lo más destacado. De esta lista se observa que en Puebla sólo contamos con dos instituciones de alta calidad: la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) y la Universidad Iberoamericana (Ibero campus Puebla):

La BUAP aparece distinguida en los indicadores de las Universidades “que no tienen ‘fósiles’”, en el 4º lugar; “las que tienen más titulados”, en el lugar 11; en “posgrados de calidad”, en el lugar 7 y en “Investigación”, en el 6º lugar. Por su parte, la Ibero, se distingue en “producción científica” en la posición quinta; en “las que tienen más titulados”, en la posición 9 y en “posgrados de calidad”, en el lugar 6.

El reporte del CENEVAL establece que entre las 20 carreras más importantes, Medicina es la licenciatura que tiene el mejor desempeño, seguida de Ingeniería Eléctrica y Electrónica y de Ingeniería Civil. Cuatro áreas profesionales —Ingeniería Química, Contaduría, Ingeniería Mecánica y Eléctrica y Odontología— obtienen un nivel medio, mientras que las demás tienen un nivel bajo.

De las mil 188 instituciones de educación superior en México, en 265 se ofrece sólo un programa de educación ya sea de licenciatura o posgrado, pese a que se definen como “universidades”. Además, hay instituciones privadas que están autorizadas pero que no tienen estudiantes.

El sistema educativo está dominado por una mayoría de instituciones particulares pequeñas de reciente creación, que ofrecen uno o dos programas a lo sumo en un solo nivel escolar. De esta forma 687 planteles imparten entre 2 y 10 programas de tipo universitario, por lo que en total existen 952 escuelas que se ofrecen como “universidades” pero que no tienen alternativas de formación en todas las ramas del conocimiento. En 607 “universidades” se tiene matrículas de menos de 500 alumnos.

Del total de las instituciones de educación superior evaluadas, únicamente 44 registran alumnos en todos los niveles, es decir son “verdaderas” universidades, ya que imparten estudios de licenciatura, especialización, maestría y doctorado, y lo hacen en seis áreas del conocimiento: ciencias de la salud, naturales y exactas; educación y humanidades; ingeniería y tecnología; ciencias sociales y administrativas; así como ciencias agropecuarias. En contraposición en 506 planteles no se reportan estudiantes titulados en ningún nivel.