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Alumnos por docente

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En comparación con los demás países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), México tiene la proporción más alta de alumnos por docente en todos los niveles de escolaridad obligatoria, según lo muestra el estudio Education at a Glance 2013: OECD Indicators,.

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La relación profesor-alumno es muy discutida de la educación pero es indudable que esta proporción se encuentra entre los factores determinantes del interés por la enseñanza en los distintos países. Junto con los salarios de los docentes y la distribución por edades de los docentes, el tamaño de los grupos y la proporción alumno-docente también tienen un impacto considerable en el nivel de gasto corriente en educación.

Se parte de la concepción de que los grupos más pequeños permiten a los profesores centrarse más en las necesidades de cada estudiante y reducir la cantidad de horas de clase necesarias para hacer frente a las perturbaciones. Sin embargo, la evidencia de los efectos de las diferencias en el tamaño de los grupos en el rendimiento estudiantil es débil. Hay más evidencia para apoyar una relación positiva entre el tamaño de los grupos más pequeños y los aspectos de las condiciones de trabajo de los docentes y los resultados, por ejemplo, permitiendo una mayor flexibilidad para la innovación en el aula y en general la satisfacción en el trabajo del profesor.

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La proporción de alumnos por profesor indica la cantidad de recursos asignados para la educación. Menor número de alumnos por profesor a menudo tienen que ser sopesados contra el aumento de los salarios de los maestros, el aumento de desarrollo profesional y la formación del profesorado.

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En promedio en los países de la OCDE, la disponibilidad de recursos para la enseñanza en relación con el número de los estudiantes en la educación secundaria es más favorable en privado que en las instituciones públicas. Esto es más notable en México, donde, en el nivel secundario, hay cerca de 17 estudiantes más por maestro en los centros públicos que en las instituciones privadas.

 

En la educación preescolar, la proporción es de más de 25 alumnos por maestro; muy superior a la media de la OCDE de 14.3 alumnos por maestro.

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1. Incluye algún gasto sobre el cuidado de los niños.

2. ISCED 0 programas están disponible en las 13 jurisdicciones, y obligatorio para estudiantes en dos jurisdicciones. La edad más temprana de partida, la edad típica de partida y la duración de ISCED 0 programas varían por la jurisdicción.

3. Los datos sobre el gasto se refieren sólo a instituciones públicas.

4. Según la ley recientemente promulgada, ISCED 0 programas han sido hechos obligatorio y gratuito a escala nacional. La puesta en práctica gradualmente comenzará a partir de 2013.

5. ISCED 0 programas son obligatorio durante dos años en algunas jurisdicciones y sólo un año en otros.

Fuente: OCDE. Argentina e Indonesia: UNESCO Institute for Statistics (World Education Indicators Programme)

 

La proporción es incluso mayor —28.1 alumnos por maestro— en primaria; y es la más alta —29.9 alumnos por maestro— en secundaria y educación media superior.

Crisis, educación y baja calidad educativa en bachilleratos

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La crisis económica por la que México atraviesa sin duda tendrá repercusiones sobre la educación privada, de lo cual mucho se ha escrito en estos días

Sin embargo, la tendencia a largo plazo que se observa en los últimos 30 años de educación y crisis económicas en México no ha perjudicado el mercado de la educación particular.

Eduardo Andere, en un artículo sobre la relación de la educación particular y la crisis, publicado en El Economista en febrero de este año, señala que en el ciclo escolar 1980-1981, después de la crisis financiera de 1976 y antes de la crisis del 82, la matrícula de la educación particular en todos sus niveles representaba 10% del total nacional. Para el ciclo escolar 2008-2009 la matrícula estimada de la educación particular representa 14%, a pesar de las crisis de 1987 y de 1994-1995.

Aunque hay que precisar que esta tendencia no ha sido la misma para todos los niveles. En preescolar, primaria y superior se sigue la tendencia al aumento, mientras que en el nivel medio superior hay un descenso, particularmente en la modalidad profesional técnico.

Estos datos son consistentes con los presentados por la Asociación Nacional de Escuelas Particulares en la República Mexicana (ANEP), quienes señalan que la matrícula de la primaria privada representa entre 10 y 12 % del total nacional, mientras que la de la secundaria significa 7 % y la del preescolar llega a 12 %.

El comportamiento diferenciado en los niveles educativos sugiere, como lo señala Andere, que la baja o alta en las participaciones del mercado no se deben tanto a las crisis económicas sino a que las escuelas particulares no han sabido desarrollar un producto atractivo para los jóvenes entre los 15 y 19 años.

Esta hipótesis no desconoce la importancia de la crisis económica pero pone el acento en la calidad de la educación privada en el nivel medio superior. Los padres al no tener una oferta atractiva para la educación de sus hijos, prefieren no invertir, en ese nivel, en educación privada.

Sin embargo la crisis de la educación media superior no es exclusiva de la educación privada. Según datos de la Secretaría de Educación Pública (SEP), es grave el nivel de deserción que se registra en la educación media superior, que llega a alcanzar hasta 40 % de los estudiantes en todas las modalidades.

Además de que México es el segundo país, dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), con mayor inactividad juvenil. 16.8% de los jóvenes mexicanos no estudian ni trabajan.

Lo que los padres de familia deben saber antes de inscribir a sus hijos a la preparatoria

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Ante los próximos procesos de admisión para el nivel medio superior, de instituciones públicas  y privas en el estado, algunos padres se preocupan por inscribir a sus hijos en una escuela segura, es decir, que ofrezca la mejor oferta educativa y que tengan el reconocimiento, de los organismos competentes, para su funcionamiento.

Según las estadísticas de la Secretaría de Educación Pública (SEP) de inicio de curso 2007-2008, en Puebla se tienen registrados mil 102 bachilleratos generales, de los cuales 323 son privados y 58 bachilleratos tecnológicos, 21 de ellos privados.

Ante la presencia de tan grande cantidad de instituciones privadas de educación media superior ¿cómo estar seguros de que la preparatoria o bachillerato del interés de sus hijos cuente con Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE)?

Los RVOE son registros para garantizar que la educación impartida por particulares sea de calidad. Ellos son expedidos por el Gobierno Federal, a través de la SEP –esta última, con la facultad también de revocarlos.

La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco), en un artículo titulado Brújula de compra, recomienda observar los siguientes pasos:

  • 1.Solicitar al plantel la clave de incorporación a la SEP.
  • 2.Verificar que el RVOE corresponde al bachillerato o carrera en la que se inscribió. Esto porque una institución puede tener un bachillerato o varias carreras y, por tanto se necesitan este reconocimiento por cada uno.
  • 3.Se pueden comprobar dichos datos en el Sistema de Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (http://www.rvoe.sems.gob.mx), el cual permite consultar todos los planteles privados, en el país, que ofrecen carreras con RVOE y el estatus con el que cuenta. Es decir, que si no se encuentra una institución en la lista es que no cuenta con dicho registro.

Además de este sistema, también se puede solicitar información en el teléfono número (01-55)-3601-1000 extensiones 18566 y 18526 y en rvoe@sems.gob.mx.

Los requisitos para que un particular obtenga un RVOE son:

1.-Cumplir con la normatividad nacional (artículo 3o. de la Constitución y la Ley General de Educación).

2.-Cumplir con los planes y programas de estudio que la SEP autorice.

3.-Proporcionar un mínimo de becas en los términos de los lineamientos generales.

4.-Contar con:

  • a.Personal que acredite la preparación adecuada para impartir educación y, en su caso, satisfagan los demás requisitos a que se refiere el artículo 21;
  • b.Instalaciones que satisfagan las condiciones higiénicas, de seguridad y pedagógicas que la autoridad otorgante determine. Para establecer un nuevo plantel se requerirá, según el caso, una nueva autorización o un nuevo reconocimiento, y
  • c.Planes y programas de estudio que la autoridad otorgante considere procedentes, en el caso de educación distinta de la preescolar, la primaria, la secundaria, la normal, y demás para la formación de maestros de educación básica.
  • d.Facilitar y colaborar en las actividades de evaluación, inspección y vigilancia que las autoridades realicen u ordenen.

Aunque la mayoría de instituciones educativas que se encuentran funcionando cumplen con los requerimientos, por tanto su situación es regular, existen otras que no cumplen con sus obligaciones y, por ello la SEP revocó 172 permisos a 93 escuelas de 11 estados de la República distribuidos de la siguiente manera:

Así que si se tiene el conocimiento de que el personal de la escuela de interés no cuenta con capacitación, las instalaciones no son las adecuadas, funcionan en casa-habitación; ya es motivo para dudar de su reconocimiento y es necesario consultar el catálogo.

Las evaluaciones educativas en México

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Mientras que por mucho tiempo no se hicieron evaluaciones en México, en la actualidad enfrentamos un fenómeno inverso: se evalúa todo, aunque sin un plan bien definido. Los alumnos de educación básica deben contestar hasta cinco pruebas en un ciclo escolar.

A partir de la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en 2002, se inició el proceso para la elaboración de los Exámenes de Calidad y Logro Educativo (EXCALE), las cuales se empezaron a aplicar (de manera muestral) a partir de 2005. Actualmente se aplican a preescolar, 3º y 6º de primaria, así como a 3º de secundaria.

La Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE), es una prueba, censal, del Sistema Educativo Nacional que se aplica a estudiantes de 3º a 6º de primaria y 3º de secundaria, de todas las escuelas del país (incluyendo escuelas indígenas, cursos comunitarios y telesecundarias). Esta evaluación fue aplicada por primera vez en 2006 y es responsabilidad de la Dirección General de Evaluación de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Además de estas dos macro evaluaciones nacionales, se siguen aplicando otras pruebas como Instrumento de Diagnóstico para los Alumnos de Nuevo Ingreso a Secundaria (IDANIS), a todos los estudiantes que concluyen el sexto grado de educación primaria para su ingreso a secundaria.

La Prueba de Factor de Aprovechamiento Escolar de Carrera Magisterial evalúa, por medio de un examen aplicado a los alumnos de los maestros participantes en carrera magisterial, los aprendizajes que los alumnos han obtenido en su grado o asignatura.

En el plano internacional, dos son las evaluaciones que sobresalen: El Programa para la Evaluación para Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aplicada a jóvenes de 15 años, independientemente del grado escolar que cursen, y el SERCE coordinado por el Laboratorio Latinoamericano para la Evaluación de la Calidad Educativa (LLECE), que es un proyecto desarrollado por la Oficina Regional de la Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO. El laboratorio funciona como una red de sistemas de medición y evaluación de la calidad de la educación. Se aplica pruebas de lectura, escritura y matemáticas a estudiantes de 3° y 6° de primaria, e identifica los factores asociados al aprendizaje mediante cuestionarios dirigidos a estudiantes, docentes y directivos.

De manera local, hay muchas entidades que aplican sus propias pruebas estatales, se aplican pre-pruebas para PISA y para ENLACE, así como otras con diferentes características y finalidades.

Además de que ahora se tiene el problema de aplicar pruebas a todas horas y con todo tipo de finalidades, hay que agregar los costos. Se conoce con claridad lo que se invierte en ENLACE que tiene un costo de 200 millones de pesos, así como el gasto que se genera con PISA, en donde el gobierno mexicano debe pagar un millón de dólares por el derecho a participar en la prueba. (Milenio, 11 de diciembre de 2008).

México no necesita más exámenes, ni conocer que el sistema educativo está mal. Se requiere una política evaluativa que integre todas estas tendencias, de tal manera que no se gaste tanto en exámenes que arrojan resultados muy semejantes. Se requiere igualmente una política educativa que efectivamente integre los resultados de estas pruebas, para que además los profesores las consideren en su quehacer pedagógico. De lo contrario, sin control, tanta evaluación se convierte en un problema.
http://www.inee.edu.mx

Mejores los alumnos de preescolar que los de primaria

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Los estudiantes mexicanos presentan retrocesos en sus habilidades en español y matemáticas conforme avanzan dentro del sistema educativo, como se desprende de los resultados de las evaluaciones aplicadas por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE). Mientras nueve de cada 10 alumnos de preescolar alcanzan el nivel básico en lenguaje y comunicación, así como pensamiento matemático, en primaria lo logran 8 de cada 10. Y en secundaria esta proporción se reduce a 7 de cada 10.

Lo anterior, según el estudio «El aprendizaje en tercero de preescolar en México«, dado a conocer por el INEE durante el mes de agosto y basado en los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo (Excale). Dicho documento constituye el primero en su tipo para evaluar a gran escala el conocimiento que adquieren los alumnos. Para ello se aplicaron 10 mil 305 exámenes a estudiantes en todo el país, a 12% de niños de Cursos Comunitarios, a 23% de Escuelas Rurales públicas, 39% de escuelas Urbanas Públicas y 26% de Preescolares Privados.

Comparativo de las aplicaciones de Excale para preescolar, primaria y secundaria

Si bien las evaluaciones Excale no son totalmente equivalentes entre los tres niveles, el hecho de todas que midieran los dominios de español y matemáticas permite comparar los resultados.

Se observa, así, que 91% de los alumnos de preescolar alcanzan el nivel básico en español. En cambio, sólo 82% de los estudiantes de primaria logró este resultado y en secundaria el porcentaje se redujo a 67%.

En matemáticas, el fenómeno se repite: 91% de alumnos de preescolar alcanzan el básico, mientras que en primaria lo logran el 83 % y en secundaria sólo el 51%.

Aunque los alumnos de preescolar tienen mejores resultados que los de primaria y secundaria, en ese nivel ya se observan grandes brechas que caracterizan al Sistema Educativo Nacional, y son las que existen entre las escuelas privadas y las públicas; y dentro de esta segunda categoría, entre quienes estudian en escuelas urbanas y los que lo hacen en rurales y comunitarias.

Esta prueba midió qué tanto saben los alumnos y cuánto pueden aplicarlo respecto de dos de los seis campos formativos que contiene el Programa Nacional de Educación Preescolar establecido en 2004: lenguaje y comunicación, y pensamiento matemático.

Para evaluar lo anterior, se diseñaron reactivos acordes a la edad, que fueron contestados en forma verbal y escrita. Los evaluadores fueron educadoras en formación o en ejercicio, quienes interactuaron con reducidos grupos de alumnos, para responder a una variedad de reactivos.

Se aplicaron las pruebas en mil 91 escuelas de preescolar, de los estratos rural público, cursos comunitarios, urbano público y privado. No se incluyó a los alumnos de educación indígena ni de los Centros de Desarrollo Infantil (CENDI), porque el INEE consideró que no tiene las condiciones que garanticen la equidad en la evaluación de niños cuya lengua materna no necesariamente es el español.

Las brechas entre los estudiantes empiezan desde el preescolar. Los pobres empiezan rezagados, como se observa al comparar la educación privada con la de las escuelas rurales o cursos comunitarios. Mientras en el preescolar privado el 42% alcanzó el nivel de excelencia en lenguaje y comunicación, apenas el 5 % de cursos comunitarios lo hizo.

Los mejores resultados de aprendizaje se concentran en los grupos de educandos cuyas condiciones sociales y escolares son las mejores: en orden decreciente, las escuelas de los estratos privado, urbano-público, rural-público y cursos comunitarios.

En lenguaje y comunicación, las mujeres salen mejores que los hombres. En pensamiento matemático salieron más equilibrados. La diferencia es mínima. El mismo fenómeno se constata en los resultados en primaria y secundaria para la asignatura de español.

El estudio confirma lo ya sabido: las condiciones socioculturales en que se desarrollaron los estudiantes y en las que operan los centros educativos, inciden de manera directa en el rendimiento académico.

Los resultados también se ven afectados por el contexto familiar de los alumnos. La educación de la madre es un factor determinante en los buenos resultados: si una madre tiene estudios de licenciatura o posgrado, sus hijos tendrán más probabilidades de estar en la excelencia (38%), mientras que el 24% de los hijos de las madres que no fueron a la escuela no logran adquirir los mínimos aprendizajes. También fue evaluada la frecuencia con que los papás relatan historias a sus hijos. Esto mostró que a mayor interacción del padre o la madre, es mayor el aprendizaje de los estudiantes.

Un aspecto del contexto escolar que influye de manera negativa es la frecuencia con que la educadora falta a la escuela, independientemente de las razones que existan para tal conducta:

Las brechas de aprendizaje entre los alumnos de los diferentes estratos educativos, que se observan desde muy temprana edad, propician que, con el paso del tiempo, las distancias en el logro educativo se amplíen considerablemente, factor que debe ser considerado en el caso de los estados con mayor cantidad de población vulnerable.

Esta evaluación ratifica los hallazgos encontrados por sus antecesoras: que en los estados en donde hay alto nivel de población vulnerable (marcada en oscuro) —es decir en donde su matrícula registra un alto índice de población rural, comunitaria e indígena—, la educación se encuentra más rezagada.

No debe de extrañar, por tanto, que Puebla —que registra nivel medio alto de población vulnerable— tenga resultados de aprendizaje menores a los de aquellos estados en condiciones de menor desigualdad social.

Evaluaciones peligrosas Parte II

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En “El Primer Estudio Internacional Comparativo en Lenguaje, Matemáticas y Factores Asociados, en Tercer y Cuarto Grado de Educación Básica”, que fue aplicado a alumnos de 3º y 4º grados en México, analizó algunos factores que se deben considerar a la hora de leer los resultados.

Se observó que los alumnos de 4º grado aprendieron más que los de 3º, particularmente en lenguaje.

Se encontraron indicios de que el “incremento” del aprendizaje por el pasaje de 3º y 4º grado es superior entre los alumnos del área urbana comparados con los de la rural, y que tal comportamiento es más pronunciado en lengua que en matemáticas.

El nivel sociocultural de la familia incide claramente sobre el logro escolar. Para matemáticas, además, cuanto mayor es el capital cultural familiar (mejor nivel educativo de los padres, mayor número de libros disponibles en casa, más recursos invertidos en educación), mayor es el incremento en el nivel de logro debido a ese factor.

Otros factores condicionan el nivel de logro de los alumnos, es decir, tienen un efecto positivo sobre el nivel de rendimiento, aunque a veces sea sólo en algunas materias.

La disposición de material didáctico es un factor positivo para elevar el nivel de logro en ambas materias evaluados.

El género del alumno pareció ser determinante para la asignatura de lengua, en donde las mujeres mostraron un nivel de aprendizaje lingüístico notablemente superior al de los hombres. En cambio no está asociado al mejor logro en matemáticas.

El que los alumnos hayan asistido al preescolar permite predecir que estos alumnos serán mejores en lengua, pero no así en matemáticas.

Más allá del origen social y del género del alumno, ciertas actitudes, competencias y comportamientos de los alumnos inciden sobres sus logros. Ello se constató a través de las percepciones familiares. Se observó que cuando los padres se referían a sus hijos como “le gusta estudiar y no tiene dificultades”, “usa libros”, “hace sus tareas”, éstos tenían resultados mucho mejores que el resto de los participantes.

La percepción del propio alumno también fue determinante en los resultados: “hago las tareas y me resultan interesantes”, “me gusta mucho matemáticas”.

Como se observa en otras evaluaciones, los alumnos de las escuelas urbanas superan a los de las rurales en el nivel de logro, tanto en matemática como en lengua. Aunque estadísticamente significativas, las distancias encontradas no indican una segmentación geográfica muy pronunciada del sistema educativo público. Esta interpretación es más evidente en matemática- donde la diferencia media esperada es de 15 puntos–que en lengua, con distancias esperadas superiores a 21 puntos.

Los datos presentados por el LLECE para México son el general, coincidentes con los resultados para América Latina. La distancia en matemática entre el área rural, por un lado, y el área urbana, por el otro, llega a 15 y 9 puntos, respectivamente, siendo este último estadísticamente significativo. Esas distancias ascienden a 10 y 14 puntos, respectivamente, cuando se trata del logro en lengua.

Además, si se comparan estos resultados con los aportados por los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo (Excale), elaborados y aplicados por el INEE, se pueden encontrar enormes coincidencias, por ejemplo:

En matemáticas, 4 de cada 10 alumnos se ubicaron por debajo del nivel básico y casi 1 en avanzado, lo que equivale a decir que estos últimos alumnos no pueden trasladar el razonamiento matemático a su vida cotidiana para la resolución de problemas. Aunque en todas las evaluaciones realizadas en México, los hombres obtienen mejores calificaciones que las mujeres en esta área, en esta ocasión las diferencias fueron mínimas.

En español fueron evaluadas las habilidades de lectura, reflexión sobre la lengua y expresión escrita. En conjunto, casi 3 de cada 10 estudiantes estuvieron por debajo del nivel básico, mientras que sólo .02 alumnos se ubican en el avanzado. Es decir, mientras que aquel segmento de alumnos puede interpretar el significado de una frase o palabra en un contexto determinado, sólo una minoría es capaz de interpretar frases metafóricas. En este caso, las mujeres obtuvieron mejores calificaciones que los hombres.

Por supuesto, las escuelas privadas obtienen los mejores resultados, mientras que las escuelas públicas urbanas le siguen en los resultados, dejando al final de la lista a las escuelas rurales y sobre todo a las indígenas.

En los resultados de excale, por entidad federativa, se analizó la importancia del contexto en el que se desarrollan los alumno, lo que se llama “capital cultural escolar (cce)” de los estudiantes, que no es otra cosa que el nivel de preparación de los padres, disponibilidad de computadora e internet, es decir, los elementos del contexto social que le permiten tener un mejor desempeño académico: a mayor capital cultural, mayor aprendizaje de los estudiantes.

Entre las entidades que están en franca ventaja en cuanto al cce se encuentran el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Coahuila, Sonora, México. Estados que además tienen los resultados más altos en el examen.

Por el contrario, las entidades más deterioradas son Chiapas, Guerrero, Veracruz e Hidalgo. Oaxaca no fue evaluada debido a los problemas que se presentan, pero seguramente estaría en este grupo. Puebla se colocó en el nivel medio bajo de cce, lo que explica sus resultados.

Como se observa, las coincidencias en los resultados en ambos estudios son muchas, por lo que se hace extraño que hubiera necesidad de que pasaran tantos años para que ahora se tome con seriedad estos resultados.

El problema ahora en México es que las evaluaciones se han multiplicado, se tiene a PISA, ENLACE y EXCALE, a nivel nacional; mientras que en los estados se han evaluaciones de todo tipo, incluso en algunas entidades hay algo que ha sido llamado pre-pruebas, tanto para PISA como para ENLACE.

Los resultados de estas evaluaciones ahora son conocidos y se sabe con bastante precisión cuáles son los puntos débiles de la educación, pero estos estudios no han sido utilizados para generar políticas educativas, por ello las evaluaciones corren el riesgo de perder su razón de ser. Estas evaluaciones han dejando de lado la discusión sobre las causas del fracaso educativo, las diferencias e inequidades en el sistema, la importancia de la educación preescolar y la participación de los padres de familia, particularmente de las madres, que permita a los alumnos elevar su nivel educativo; y en su lugar, los maestros y las autoridades educativas parecen estar más preocupados por preparar exámenes y encontrar métodos que les permita a los alumnos contestar mejor.

La educación en Puebla reprobada, según últimos indicadores

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Puebla presenta severos rezagos en educación básica, con índices de aprovechamiento por debajo de la media nacional en aspectos que afectan incluso el desarrollo de los alumnos en los niveles educativos superiores, como son los casos del porcentaje de ocupados sin educación básica, la cobertura de educación secundaria, el nivel de lectura de docentes, el porcentaje de niños con padres analfabetas y los promedios obtenidos por los alumnos en asignaturas como español, matemáticas y geografía dentro de las pruebas nacionales.

Lo anterior se desprende del último informe del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) titulado Panorama educativo de México 2007: Indicadores del sistema educativo nacional, que muestra, como único logro importante la tasa de matrícula con avance regular (los estudiantes cursan el grado adecuado a su edad) entre los alumnos de preescolar (80.8 y el promedio nacional de 77.2). El estado con la menor cobertura en este nivel educativo es Chihuahua (59.8%) y la más alta es la de San Luis Potosí (87.8%).

En cambio, Puebla tiene una de las tasas de cobertura más bajas en educación secundaria (75.5% contra 80% del promedio nacional y el 99.9% del D.F.). Entidades como Oaxaca, Guerrero y Chiapas están por encima de Puebla en este indicador, con tasas de 70.3, 66.6 y 63% respectivamente.

Además, la entidad registra una de las más bajas tasas de matriculación con avance regular en los alumnos a partir de los 14 años, con 73.9%, contra el nacional de 77.3%. Esto quiere decir que, a mayor edad, aumentan los índices de deserción y reprobación, lo que genera rezagos en educación básica, mismos que se agudizan en los niveles medio superior y superior.

El documento destaca, como otra de las deficiencias severas del sistema educativo poblano, el porcentaje de hombres ocupados que no terminaron la educación básica (94.2%, a diferencia del 89.5% nacional). Entre las mujeres, esta tasa es más alarmante: 47.2% contra 37.7% en el país. Aunque este indicador se refiere a población adulta, demuestra que en Puebla el impacto social de la educación básica ha sido bajo, al no ser una condicionante para la inserción laboral de la población.

Por otra parte, el porcentaje de niños de entre 3 y 14 años con padres analfabetas es uno de los más altos del país: 21.3% en 2005, mientras el promedio nacional se encuentra en 13.5. El porcentaje más elevado lo tiene Chiapas, con 39.7, mientras que el más bajo lo registra el D.F. (2.8). Esto muestra que un considerable porcentaje de los alumnos de educación básica carecen de apoyo para realizar sus tareas elementales al tener padres analfabetas.

En cuanto a hábitos de lectura de los docentes, el informe destaca que seis de cada diez profesores poblanos de preescolar leen tan sólo un libro al año (el promedio nacional es siete de cada diez). El estado con mayor nivel de lectura en este nivel es Quintana Roo (9 de cada 10) y el más bajo es Tlaxcala (5 de cada 10).

A nivel de secundaria, este mismo indicador muestra que 7 de cada 10 docentes en Puebla leen un libro por año. El promedio nacional es 8 de cada 10. El estado donde leen más estos profesores es el D.F., con 9 de cada 10; y donde leen menos es Hidalgo (6 de cada 10). En el caso de primaria, 7 de cada 10 son lectores, muy semejante al promedio nacional.

En lo que se refiere a la calidad en los aprendizajes, el panorama no es más alentador para los poblanos. Si se toma como referencia los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo (Excale), aplicados por el INEE, el porcentaje de alumnos de tercero de primaria que alcanza el nivel de logro educativo básico para matemáticas está dos puntos porcentuales abajo del promedio nacional al registrar 58%. En geografía se encuentra siete puntos abajo del promedio nacional al alcanzar tan sólo el 50%.

El porcentaje de alumnos de tercero de secundaria que alcanza el nivel básico de logro educativo para español es apenas del 64%, mientras que el promedio nacional es de 67%.
 
Una de las justificaciones que arguyen las autoridades educativas, para los bajos resultados, está en los factores de pobreza económica de la entidad, que repercuten en el desempeño de los alumnos. Sin embargo hay que señalar que, si se toma como referencia el Producto Interno Bruto (PIB) per capita, Puebla no es de las más pobres del país: está por encima de Chiapas, Guerrero, Nayarit, Oaxaca, Tabasco y Veracruz; y en el mismo nivel de Hidalgo y Zacatecas.

Incluso, algunas de estas entidades muestran mejores resultados que Puebla, como es el caso de Veracruz, cuyos promedios en los exámenes Excale son acordes a los nacionales.

Generan Normales poblanas exceso de docentes

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Ante el reducido número de nuevas plazas creadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP), cada año, de los 2 mil 152 docentes egresados en promedio de las escuelas normales de la entidad, la mayor parte se queda sin posibilidades de empleo, por lo que tienen que recurrir a escuelas privadas u otras alternativas laborales.

Este año, el SNTE solicitó la creación de 500 nuevas plazas de nivel básico y preescolar, petición rechazada por la SEP, según lo publicó el diario Síntesis el pasado 7 de octubre.
A esta escazes de posibilidades laborales, los nuevos docentes de Puebla se enfrentan a uno de los salarios más bajos del país dentro del ramo.

Según la Encuesta Nacional de Empleo (ENOE), el salario nominal (sin contar prestaciones ni bonos compensatorios) de los profesores poblanos recién egresados de las Normales (es decir, aquellos de entre 20 y 26 años de edad) es de 4 mil 262 pesos, mientras que el promedio nacional de los profesionistas es de 10 mil 200 pesos.

Los profesores de nuevo ingreso mejor pagados son los de Tabasco (7 mil 542 pesos mensuales en promedio) y los peor pagados son los de Jalisco (3 mil 529 pesos).

Esto a pesar de que Puebla se encuentra entre las primeras siete entidades del país con el mayor número de escuelas Normales, tanto públicas como privadas, con el 7.30% de estos planteles y el 7.80% de la matrícula nacional.

Después del DF (que concentra el 59.49% de los planteles de todo el país), el estado de México cuenta con el mayor número de Normales (de las que 95.6% son particulares) y de estudiantes. Chiapas tiene un equilibrio en la proporción de escuelas estatales y particulares, aunque la matrícula que atienden es baja (sólo el 4.12% del total nacional). En Guanajuato y Puebla las escuelas particulares tienen una fuerte presencia: 70.45% y el 52.94% respectivamente, además de que concentran una buena parte de la matrícula del país, Guanajuato el 11.13 % y Puebla el 7.80 %.

Considerando estos dos indicadores (número de escuelas y matrícula), los estados con mayor concentración son el de México y Puebla. Pero en el caso del Estado de México, debido a su densidad de población, tienen también el mercado laboral más grande del país para las escuelas normales.

Pero Puebla concentra 34 normales y está generando egresados sin posibilidades de contratación. Así, al ya conocido problema de la mala calidad de la educación normal, se le agrega el de la cantidad.

Panorama nacional
En su mayoría, los profesionistas ocupados en el país son asalariados, es decir, 8 de cada 10 dependen de un patrón y la educación es el área con la mayor proporción de profesionistas ocupados asalariados (9 de cada 10).

 

Pero mientras el ingreso promedio mensual de los profesionistas del país es de $10,200 pesos, el de los profesionistas de la educación es de $ 8,000 pesos y de $3,022 si tomamos como referencia el salario promedio mensual ofrecido en las vacantes de trabajo (registradas el periodo 2001-2006 en la Bolsa de Trabajo del Servicio Nacional de Empleo). Es decir, sus salarios están por debajo del promedio de todos los profesionistas ocupados.

Panorama estatal
Según la Encuesta Nacional de Empleo (segundo trimestre de 2007), desde 2003 a la fecha, Puebla registra una disminución en el número de ocupados en estas carreras. De acuerdo con el comportamiento de la pirámide poblacional, al bajar los índices de natalidad disminuye también el número de alumnos en educación básica y, por ende la cantidad de maestros requerida. A esto se suma que la salida (por jubilaciones, etc.) es mayor que el de contrataciones de docentes.

Si el promedio de egresados de las escuelas normales al año es de 2 mil 152 y el promedio de plazas ofertadas al año por la SEP en Puebla no es mayor a 100, significa que al menos 2 mil egresados quedan sin empleo o son contratados por escuelas particulares o se emplean en otras ocupaciones. Este año, como ya se refirió, el SNTE solicitó al menos la creación de 500 plazas en Puebla, lo que no fue posible. Según la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, en el mes de noviembre no se registraron ofertas de trabajo para ejercer la docencia en la entidad.

En cuanto al promedio mensual de ingresos, resulta que en Puebla las personas que estudiaron la carrera de Formación Docente en Educación Preescolar y Primaria ganan 4 mil 262 pesos; los profesionistas que estudiaron carreras similares ganan 4 mil 703 y el promedio de todas las personas ocupadas en el estado que estudiaron una carrera profesional es de 4 mil 971, es decir que los docentes en preescolar y primaria ganan 709 pesos menos que el promedio del resto de los profesionistas poblanos y 3 mil 062 menos que el promedio de profesionistas en México.

Las tendencias que se observan en estas carreras durante los últimos 4 años en el mercado de trabajo, pueden medirse a partir de tres indicadores: a) El número de personas ocupadas que estudiaron esta carrera, b) el número de personas con trabajo que estudiaron carreras similares, y c) el total de personas ocupadas en el estado que estudiaron otra carrera profesional; es de destacar que se incluye únicamente a la población ocupada remunerada.

Al cruzarse estos indicadores, resulta que no conviene estudiar una carrera de formación docente, pues la tendencia obtenida es negativa y menos conviene estudiar educación y pedagogía ofertados por la Universidad Pedagógica Nacional si no se cuenta previamente con una plaza docente.

La pirámide poblacional en Puebla se está modificando y por ende la escolar. Como consecuencia de la reducción de la tasa poblacional, si no se limita la creación de escuelas normales públicas y privadas en el estado, no se podrá controlar el superávit que ya existe en profesores de educación básica.

Maestros de México: ganan más, pero enseñan peor, por culpa del SNTE

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A pesar de que México ya destina al sector educativo el 7.07 % del Producto Interno Bruto (PIB), la educación en nuestro país sigue siendo inequitativa y de baja calidad. 

El promedio de 7.0 del PIB rebasa el 6 % recomendado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y, a pesar de ello, persisten problemas graves de deserción, bajo nivel de aprovechamiento, entre otros.

En educación primaria la cobertura es de casi 100% y en preescolar de 70% aproximadamente. Pero no ocurre lo mismo con los demás niveles.

Además, pese a tales niveles de cobertura, la deserción es severa. En primaria, abandonan 22 de cada 100 alumnos. En el paso de la primaria a la secundaria, el número aumenta a 32; pero, además, de los 68 que siguen estudiando sólo egresa la mitad. Al ingresar a bachillerato desertan otros 10 y, si lo hacen a la preparatoria, el promedio de abandono es de 16; de tal forma que de los 100 iniciales sólo 24 completan el nivel medio superior. De éstos, 21 alumnos llegan a la universidad, pero sólo 14 la terminan.

Por otra parte, existen grandes rezagos en el aprendizaje de español y matemáticas, ya documentados ampliamente tanto la Secretaría de Educación Pública (SEP) como por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), a partir de los resultados de la Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (Enlace) y de los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativos (Excale) y los resultados de PISA (analizados por Consultoría Contracorriente en trabajos anteriores).

Los recursos destinados a la educación en México son incluso mayores que en España y Canadá (según los Indicadores del Sistema Educativo Nacional 2006). Sin embargo, el problema principal radica en que casi la totalidad se destina al gasto corriente. 

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), mientras otros países destinan 8.2% de su presupuesto educativo a infraestructura (salones, baños, bancas, laboratorios, y otros apoyos), México sólo canaliza 2.8% (denominado gasto de inversión). Del total de gasto corriente, 90.8% se va a compensaciones del personal (que incluye tanto salarios base como compensaciones adicionales que se dan a los profesores), dejando para otros gastos, como materiales educativos, el 6.4 sólo en el caso de primaria.

Según la directora adjunta de la secretaría general de la OCDE, Gabriela Ramos, todo esto genera una debilidad estructural porque no hay un equilibrio en los gastos educativos; además, se carece de un sistema para detectar a los mejores maestros y premiarlos; finalmente, el incremento presupuestal no se refleja en mejores resultados.

De acuerdo con el anuario 2005 de la OCDE, los salarios de los profesores mexicanos, en términos nominales, son los más altos de los países registrados en la organización. Pero en relación con el poder adquisitivo de nuestro país, están entre los más bajos.

Por otra parte, no existen evaluaciones sobre el desempeño del profesorado en México, porque sólo se mide a los alumnos y los programas. Pero la evaluación del programa Enciclomedia —a la cual tuvo acceso Consultoría Contracorriente— reveló que 6 de cada 100 profesores de primaria no tuvo noción de lo que es una escala, sólo 16 de cada 100 pudo interpretar información contenida en una tabla y 29 de cada 100 supo el significado de una fracción.

Con motivo de la presentación de los resultados de la evaluación de Enciclomedia a 131 mil docentes, Gilberto Guevara Niebla, director del Centro de Investigación Educativa y Actualización de Profesores señaló que nuestro país tiene maestros de “mediana calidad”. 

El profesor se encuentra en el centro del aprendizaje, pero en el caso de México no tiene los incentivos para apoyar a que los alumnos tengan mejores logros. Si bien se reconoce que los docentes han elevado, de manera importante su escolaridad, sólo 60% cuenta con licenciatura, cuando en casi todos los países pertenecientes a la OCDE la totalidad tiene este grado.

Los maestros no son los únicos responsables del consumo del presupuesto en educación y de su mala calidad, tenemos también al sindicato. El SNTE privilegia los criterios políticos por encima de los educativos.

Prueba de la gran fuerza política del SNTE es que de los 152 mil millones que se canalizan a la Secretaría de Educación Pública (SEP), 61 mil millones (40.13%) se utilizan para “servicios personales”, según el Presupuesto de Egresos de la Federación 2007.

El SNTE es la organización sindical más grande de Latinoamérica con un millón 200 mil agremiados, comandados por la maestra Elba Esther Gordillo. Su importancia política ha quedado de manifiesto en diversos comicios como los de Baja California, así como en las últimas elecciones federales. De hecho han creado su propio partido político: Nueva Alianza.

Su influencia, incluso, llega a esferas de gobierno, influyó en la designación de José Fernando González Sánchez, yerno de la maestra Gordillo, como subsecretario de educación básica, así como de otros tres directores generales de la subsecretaría en mención, los cuales mantienen una relación directa con el sindicato.

El gremio es uno de los que manejan la mayor cantidad de cuotas sindicales, mismas que son descontadas por la SEP del sueldo de los trabajadores sindicalizados, sin que ellos puedan oponerse.

Si se toma en consideración que cada trabajador aporta 1% de su salario mensual (se calcula una aportación de al menos 40 pesos al mes), podemos estimar que las cuotas sindicales (si sólo se tomara al nivel de primaria en el estado de Puebla, cuyo registro es de 23 mil 986 docentes, pertenecientes a escuelas públicas), asciende a casi un millón de pesos mensuales y 11 millones 513 mil 280 pesos anuales. A nivel nacional los cálculos son, por lo menos, de 40 millones de pesos al mes, es decir, 480 millones anuales.
En 2005, la SEP destinó a este gremio, por el concepto de “acuerdos”, 900 millones de pesos correspondientes a compensaciones y estímulos a la labor.

Este sindicato, tiene como privilegio la “repartición” (que en realidad son “ventas”) de más del 50% de las plazas de nueva creación en escuelas de educación básica. Además controla la gestión de créditos financieros o de vivienda ante las autoridades del Instituto del Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) o la SEP, cuyos montos no son cuantificables.

En suma, los profesores mexicanos de “mediana calidad” son responsables del consumo de la mayor parte de los recursos destinados a la educación, pero no son los únicos que consumen estos recursos económicos, pues una buena parte va al SNTE.