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Técnica de las tijeras y el engrudo

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Los jóvenes en la actualidad han desarrollado grandes capacidades para buscar, acceder y recuperar información pertinente, pero tienen dificultad para integrarla e interpretarla. Resultado de la práctica de cortar y pegar, lo que antiguamente se conocía como la técnica de las tijeras y el engrudo, actualmente copy/paste.

Según el informe «¿Qué le dice PISA a la educación? Reflexiones sobre los resultados de Lectura, elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación Educativa (INEE), los estudiantes que participaron en la evaluación de PISA (Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes, por sus siglas en inglés) mejoraron su habilidad para buscar y seleccionar información en un texto, pero se mostraron incapaces para elaborar análisis, juicios o hipótesis para aplicar el adquirido.

Las nuevas tecnologías (particularmente el uso de internet) han generado una variante de antiguas prácticas del copiado y pegado.

La evaluación muestra que la capacidad de análisis de los estudiantes que usan con frecuencia el internet para realizar sus tareas se ve gravemente afectada.

Según el reporte, citado por el sitio PCWorld, esto se debe a que los estudiantes buscan información (habilidad que afirma el estudio ha mejorado en los jóvenes), pero sólo se limitan a copiar y pegar sin analizar o leer la información recolectada.

PISA revela que sólo tres de cada diez niños lee y entiende los datos adquiridos en internet y que sólo el 40% emiten algún juicio sobre la misma. El INEE informó que la capacidad para evaluar información y la comprensión de lectura descendió 14 puntos en comparación en el periodo comprendido entre 2000 y 2009.

Cabe destacar que datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) destacan que poco más de una cuarta parte de la población mexicana de 6 años o más usa internet. Esta población comprende a 27.2 millones de personas, de las cuales 77.3% son jóvenes menores de 35 años.

México sigue manteniendo un promedio bajo en hogares que tienen internet pues sólo poseen este servicio 18.4%, contra 62% que es el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE). Sólo se encuentra arriba de Turquía a la de 7.7%

De los cibernautas mexicanos, el 27% accesa diariamente a la red, lo que en números absolutos suman 7.3 millones de personas en el país. La principal actividades son:

  • búsqueda de información, 36%

  • correo electrónico 34.7% y

  • chat 32.7%

Sistemas escolares exitosos

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Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) una escuela y un sistema educativo exitosos son aquellos que tienen estudiantes con altos niveles de aprendizaje y donde el contexto socioeconómico tiene un impacto limitado en el desempeño de los alumnos.

De acuerdo con los resultados y las conclusiones a las que se llegan del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) 2009 de la OCDE -programa que trianualmente evalúa las competencias de los alumnos de 15 años en tres áreas: lectura, matemáticas y ciencias-, una escuela y un sistema educativo exitosos tienen, entre otras, las siguientes características:

  • La comunidad educativa tiene altas expectativas del aprendizaje de todos los jóvenes, sin importar su contexto.
  • Cuentan con un sistema externo de evaluación que, en algunos casos, define las habilidades que se requieren para avanzar en el sistema educativo o ingresar al mercado de trabajo.
  • La autonomía de las escuelas importa, pero sólo si existen mecanismos de rendición de cuentas.
  • Importa más en qué se gasta y cómo se gasta que la cantidad total de recursos que se destina a la educación.
  • El ambiente escolar es favorable al proceso de enseñanza-aprendizaje, con medidas disciplinarias adecuadas, relaciones positivas entre maestros y entre ellos y alumnos.

En México, se tiene por una parte, los resultados presentados por la Fundación Este País (enero de 2011) de los puntajes obtenidos por México y otros países en las áreas evaluadas por PISA 2009.

En los datos que se muestran destaca la provincia de Shanghái, en China, quien es la primera vez que participa en PISA y cuyos resultados son notablemente altos: 556 en lectura, 600 en matemáticas y 575 en ciencias, aún superiores de Finlandia que tradicionalmente obtiene los puntajes más elevados.

En tanto que los estudiantes mexicanos que participaron fueron 38,250 de 1,535 escuelas, y contabilizaron 425 puntos en lectura, 419 en matemáticas y 416 en ciencias. Estos resultados son superiores a los de Brasil, aunque inferiores a los de Chile, en América Latina, y a los de países como Estados Unidos y el promedio de la OCDE.

Por otra parte, se tienen las cifras dadas a conocer por el diario Reforma (14 de enero de 2011), de lo que ha costado el programa de Enciclomedia:

  • El Gobierno ha pagado $18,925,244,000 por 109 mil equipos y su mantenimiento.

  • Cada uno ha costado $173,000.

  • La SEP podría pagar $1,814,900,000 para que esos equipos no se queden a la deriva.

  • En promedio, la SEP estaría pagando otros $16,650 por el mobiliario, que tiene cinco años.

Según la nota, la falta de previsión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en los contratos del programa Enciclomedia le costará al ciudadano 2 mil millones de pesos.

Así que tan sólo el principio de administrar bien los recursos para tener un sistema exitoso está muy lejos de alcanzarse.

Se aprueba el bachillerato obligatorio

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El 9 de diciembre se dio a conocer que la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad la reforma que establece que la federación, estados, el Distrito Federal y municipios impartan obligatoriamente la educación media superior, para ampliar la educación pública (Notimex, 9 de diciembre de 2010).

Esta medida se aplicará, mediante las reformas a los Artículos 3 y 31 de la Constitución Política y entrará en vigor a partir del ciclo escolar 2011-2012 de manera gradual hasta universalizarla en el ciclo 2020-2021.

Según la información dada a conocer, en los 30 días posteriores a la entrada en vigor del decreto, se instalarán comisiones técnicas y de consulta con las autoridades educativas para iniciar un proceso de transformación estructural y laboral de la educación media superior.

De esta manera el Ejecutivo federal determinará los planes y programas de estudio de la educación preescolar, primaria, secundaria y media superior.

El diputado Baltazar Hinojosa (PRI), dijo que con el crecimiento sostenido de la economía, resulta lógico e indispensable que el Estado asuma su responsabilidad de impartir también de forma gratuita, la educación media superior.

Hace apenas unos días el subsecretario de Educación Media Superior, Miguel Ángel Martínez Espinosa, admitió que a corto plazo no es posible hacer obligatoria la preparatoria sin los recursos suficientes y sin la legislación correspondiente. «Hay un cálculo que se deriva de multiplicar el costo por alumnos promedio, por el número de alumnos que están fuera de la media superior y que da una cifra mucho muy alta» (El Sol de México, 22 de septiembre de 2010).

Según el Gobierno federal y la UNAM 2.4 millones de jóvenes no estudian y la inversión por estudiante de bachillerato es de 24 mil 500 pesos. Por lo que se tendría que invertir 4 mil 722 millones 891 mil 566 dólares para su atención.

El mismo subsecretario señaló que tienen que concurrir tres cosas: obligatoriedad legal, recursos presupuestales y las políticas que hagan efectiva una y otra cosa, de lo contrario -subrayó- no va a ser alcanzable en el corto plazo. Consideró que más que establecer una periodicidad, la discusión con el Legislativo tiene que plantearse en términos de cuándo y cómo es razonable organizar la obligatoriedad, considerando tiempos y circunstancias económicas del país.

Al igual que en educación preescolar, por decreto, se establece la obligatoriedad de algún nivel educativo aunque no se prevén los cambios requeridos. Ahora se tendrán 15 años de obligatoriedad, sin garantizar su calidad.

Se plantea ampliar la obligatoriedad sin haber hecho antes las proyecciones económicas y sin haber enfrentado las causas de la mala calidad en la educación básica.

Según los datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el gasto por instituciones públicas y privadas en primaria, secundaria y preparatoria que México hizo fue de 3.8%, es decir que sobrepasa el promedio de los gastos que tienen estos niveles en el conjunto de países pertenecientes a la organización.

Con estos datos se comprueba que es muy costoso el bachillerato y con la obligatoriedad se tendrán implicaciones mayores, además para los profesores se necesita ampliar las instalaciones, en equipos científicos más dotados y el problema es que no se ha garantizado la calidad, y se llega al mismo punto de reducir la oferta educativa a la cobertura. 

Pobres resultados en PISA 2009

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Casi 4 de cada 10 (39%) estudiantes mexicanos tiene resultados más bajos de aprendizaje en español, matemáticas y ciencias, según los resultados obtenidos en el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (Programme for International Student Assessment, PISA), aplicada en 2009 en México por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Cada 3 años la OCDE realiza un estudio comparativo, con el propósito de determinar en qué medida los estudiantes, que están por concluir o han concluido la educación secundaria o iniciando el bachillerato, han adquirido los conocimientos y habilidades relevantes para participar activa y plenamente en la sociedad.

El rango de edad de los estudiantes que va de los 15 años tres meses a 16 años dos meses.

En el año 2000, el estudio se realizó en 43 países, en el 2003 en 41, en el 2006 en 57 y 65 participaron en 2009. Algunos de estos países son miembros de la organización y otros invitados.

Resultados nacionales relevantes

México promedió en total, en las tres áreas, 420 puntos, por lo cual se ubica en el lugar 48 entre los 65 países evaluados.

En cuanto a los niveles de competencias, en los que se clasifican los resultados, el 39% de los estudiantes mexicanos se ubica en los inferiores, 54% en los intermedios y sólo 6% en los superiores.

En comparación con el promedio de América Latina, México tiene 9% menos alumnos en los niveles inferiores y 9% más de estudiantes en los niveles intermedios

El promedio de desempeño más alto en español (lectura) de todos los países participantes lo obtuvo Shanghái-China. México ocupa el lugar 46 con resultados semejantes a los obtenidos por Bulgaria, Uruguay, Rumania y Tailandia, en tanto que está por arriba de 16 países.

Si los resultados se comparan con los países latinoamericanos, México está en el mismo nivel que Uruguay y por arriba de Argentina, Brasil, Colombia, Panamá y Perú, así como del promedio de América Latina; sin embargo, está por debajo del promedio de Chile.

En el área de matemáticas México obtuvo un promedio de 419 puntos. En ella se observa un incremento de puntos desde la aplicación 2000; sin embargo estos datos ubican al país por debajo de los países asiáticos. En el caso de América Latina, Uruguay es el país mejor posicionado. Tanto Chile como México lograron promedios de desempeño similares. Las naciones con un bajo desempeño fueron Perú y Panamá.

En Ciencias, de los 65 países participantes, México ocupa el lugar 50, con un promedio semejante al de Jordania. En Latinoamérica México es superado únicamente por Chile y Uruguay. Mientras que Brasil, Colombia, Argentina, Panamá y Perú tienen promedios inferiores al de México. Chile es el país con el mejor nivel de desempeño. Perú y Panamá son los países con los promedios más bajos en Ciencias.

Resultados estatales relevantes

Además de la muestra señalada por la OCDE, en México el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) aplica una muestra ampliada para poder tener datos representativos de las entidades federativas.

Las entidades que lograron un desempeño superior al promedio nacional son el Distrito Federal, Nuevo León, Chihuahua y Aguascalientes. Los estados con desempeños más bajos son San Luis Potosí, Oaxaca, Tabasco, Guerrero y Chiapas.

Las entidades con la mayor proporción de alumnos en los niveles altos son el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua y México.

La mayoría de las entidades concentra más de 50% de los alumnos en los niveles intermedios.

A nivel nacional, 54% de ellos se encuentra en los niveles intermedios. Por otra parte, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Guerrero y Chiapas tienen más de 50% de los estudiantes en los niveles bajos.

Puebla se ubica 8 puntos porcentuales por arriba del promedio nacional y se observa un avance de 38 puntos de la evaluación 2003 a la 2009; teniendo a la mayoría (59.9%) de sus estudiantes en los niveles intermedios.

Cabe señalar que Michoacán no participó en la evaluación realizada en 2003.

 

En matemáticas las entidades con mayor porcentaje de alumnos en niveles altos son el Distrito Federal, Nuevo León y Aguascalientes con 11%, 16% y 10%, respectivamente. Éstas presentan al menos el doble del porcentaje que se registra a nivel nacional (5%).

Por el contrario, los estados con más de 70% de estudiantes en los niveles inferiores son Guerrero, Chiapas y Tabasco.

 

Puebla con 424 puntos de promedio de desempeño en esta área se ubica arriba del promedio nacional (419), sin embargo sigue teniendo a la mayoría de sus alumnos en los niveles de desempeño bajos e intermedios con 48.5% y 46.9% respectivamente.

Asignación de presupuesto a la SEP

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Al finalizar el 2010 la educación en México habrá gastado más de 850 mil millones de pesos, lo que representa casi el 7% del Producto Interno Bruto (PIB), uno de los más altos los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Según los datos más recientes de la OCDE en esa materia, el gasto de México en educación (privada y la pública) como porcentaje del PIB, es del 6.3%, por lo que se ubica entre los países que más invierten en educación, sólo después de Islandia, Dinamarca, Corea, Estados Unidos y Nueva Zelanda. Según cifras del último informe de gobierno el PIB destinado a la educación es del 7.1. Cualquier dato que se tome representa un alto porcentaje (aunque en la Ley General de Educación se establece como meta al 8%).

Para tener una idea de las cantidades que se manejan, se hace referencia a que en 2010, el Congreso federal destinó a los estados, por la vía del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica y Normal (FAEB) casi 234 mil millones de pesos.

De este recurso, cerca del 95% se destina a servicios personales (salarios, honorarios y prestaciones), mientras que arriba del 4% a gastos de operación, quedando únicamente el 0.03% para invertirlos.

La pregunta evidente ante tal situación es ¿qué se puede hacer con esa distribución?

En ella se observa la inequidad y el desperdicio que hasta el momento no se ha podido frenar. En esos gastos personales no se aclaran los montos destinados a comisionados al sindicato, a partidos políticos y muchos más generados por la burocracia y el sindicato.

Haciendo referencia a los datos de la misma organización (OCDE), se observa que México es de los que más invierten pero es de los países más ineficaces en términos de resultados en los alumnos, al posicionarse muy por debajo del promedio del resto de países.

Con todo esto queda claro que México gasta mucho en educación pero no se invierte bien.

Mejores resultados en grupos pequeños

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México es el país de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) que tiene la mayor proporción de estudiantes por profesor, aun por arriba de Turquía.

En una nota publicada por el diario Reforma (3 de septiembre de 2010), personal directivo y docentes que obtuvieron los mejores resultados, en el Estado de México, en la prueba de Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE), sostienen que la clave para los buenos resultados son los grupos pequeños, de alrededor de 25 niños.

Uno de los argumentos que se manejan es la atención personalizada que se da a cada alumno: «La fórmula son grupos pequeños y trabajando con las necesidades de cada uno de nuestros alumnos» (Idem).

Sin que este sea el único ni el factos más importante, según los datos de la OCDE, México registró la mayor concentración de estudiantes por profesor, con porcentajes muy superiores a los del promedio de la organización.

 

Los datos de México resultan desfavorables aún comparados con países latinoamericanos como Chile y Brasil. Habrá que tener en consideración estos datos y, sin pretender que esto explique en su totalidad los malos resultados, hay que tener en consideración estos factores.

Sin embargo también hay que tomar en consideración que en lo que a educación universitaria se refiere, México tuvo menos población estudiantil por profesor: 14.5, en tanto que el promedio de la organización fue 15.3 y aún así ese nivel educativo no se ha destacado.

Sólo 16 de cada 100 mexicanos tienen estudios universitarios

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Pese a que el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Alonso Lujambio, aseguró que ha incrementado la cobertura educativa hasta en 29% (en el presente sexenio), tan sólo en el nivel medio superior aun existen más de 170 mil alumnos que no ingresaron (Milenio, 4 de agosto 2010).

Hemos ampliado durante este sexenio de manera muy significativa los sistemas de educación, tanto superior como media superior y, por otro lado, hemos puesto a disposición de miles el sistema de educación abierta y a distancia. (Idem).

Según los indicadores elaborados por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la población adulta en México se destaca por estar entre las que menos estudios universitarios tiene, entre los países que conforman esa organización, alcanzando apenas 16% de población en la edad comprendida entre los 25 a los 64 años; mientras que el promedio de la organización es de 28%.

Estas cifras ubican a México con una diferencia, a la baja, de 12 puntos porcentuales con respecto del promedio y tan sólo 5 puntos arriba del país con menos población tiene con estudios universitarios.

El país, miembro de la OCDE, que tiene más alto porcentaje es Canadá con 48%, seguida por Japón y Nueva Zelanda (41%) y Estados Unidos (40%).

En contra parte, los países con promedios más bajos fueron Italia, Portugal y República Checa con 14% y Turquía con 11%.

Cabe destacar que a pesar de que estos datos no son alentadores para México, este país se posicionó por arriba de los 2 latinoamericanos invitados: Chile (13%) y Brasil (10%). También es de destacar que otro país invitado fue el mejor posicionado en este indicador, la Federación Rusa al alcanzar el 54% de su población adulta con nivel universitario, seguido por Israel con 44%.

Investigación científica en México

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Según datos dados a conocer en abril de este año por el director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Enrique Villa Rivera, México aún no pasa del 0.4 % del producto interno bruto (PIB) destinado a la investigación y el desarrollo tecnológico. Uno de los porcentajes más bajos de los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Uno de los temas centrales que explica el por qué México se ha quedado estancado, respecto a otros países en desarrollo científico, es el porcentaje de dinero que gasta en su educación superior y en la formación de científicos y tecnólogos, además de que en este país no ha sido planificado el crecimiento de investigadores, como se observaba en las notas anteriores del “Perfil del SNI en Puebla”.

Para tratar de ejemplificar esto, se toma el caso de la influenza AH1N1. Durante algún tiempo se dijo que la enfermedad se generó en México y hasta recibimos reconocimientos por la forma correcta de tratar la enfermedad (según autoridades nacionales); sin embargo a varios meses del brote de la enfermedad, algunos países están ya en condiciones de aplicar la vacuna a sus ciudadanos. Mientras que México ha tenido que ejercer presión internacional para obtener vacunas.

Según lo mencionado en los medios, se empezará a vacunar a trabajadores del sector salud y un millón de ciudadanos en diciembre de este año y se prevé que para febrero próximo se tendrán el resto de vacunas que originalmente se habían planteado.

Se puede observar en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI) que una de las áreas menos atendidas es la de medicina y ciencias de la salud.

Considerando las áreas 3 de medicina y ciencias de la salud y 2 que incluye las disciplinas de Biofísica, Biología Celular, Biología Molecular, Bioquímica, Farmacología, Fisiología Humana, Genética, Inmunología, Medicina Clínica, Microbiología, Tecnología de la alimentación y Virología, del SIN; apenas se contabilizan 168 investigadores de un padrón de 15 mil, lo que equivale a decir que de cada 100 investigadores 1 se dedica a estas áreas en mención.

Los países del mundo han demostrado que, a pesar de que se consideró que en México se originó el virus, en el desarrollo de la vacuna impera la lógica de primero nosotros. Mientras que México no ha sido capaz de tener una comunidad científica y tecnológica suficiente para generar conocimiento y aplicaciones prácticas para defender sus propios intereses.

Continuando con el tema del SNI y agregado a lo anterior, hay que subrayar que sigue persistiendo el centralismo. No es casualidad que la mayor cantidad de investigadores se encuentren en el Distrito Federal (44 de 168), mientras que en el estado de Puebla tan sólo hay 6 y que en Baja California Sur y Quintana Roo no se cuente con algún investigador en el área 3.

Algunas de las conclusiones inminentes después de ver estos datos son: que el país necesita la formación de científicos como una política de Estado, que como tal se sostenga a lo largo de los años, es decir que sea sistemática. Se necesita una formación de científicos en los temas más importantes del país.

Un programa a largo plazo que pueda planificar con claridad que se necesitan científicos en genética, por ejemplo, o los suficientes biólogos y médicos para que temas como el control de nuevos virus, brotes epidemiólogos, etc., se tengan cubiertos.

Hace falta además que, en esta política de Estado, se redistribuya regionalmente las oportunidades y que no se sigan concentrando en el Distrito Federal.

La educación en números: Tercer Informe de Gobierno de Felipe Calderón

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Primera parte

La dimensión del sistema educativo en México es de 34.3 millones de personas inscritas en alguna institución, las cuales son atendidas por 1.8 millones de maestros, según el anexo estadístico del Tercer Informe de Gobierno del Ejecutivo Federal.

De ellos, 4.7 millones de niños están en educación preescolar, siendo atendidos por 220.6 mil educadores; 15 millones en primaria con 574.4 mil mentores; 6.2 millones en secundaria con 370.6 mil profesores; 4 millones en el nivel medio superior (bachillerato y profesional técnico) con 280.6 mil maestros; 2.8 millones en educación superior, con 331.6 mil maestros y 1.6 millones en capacitación para el trabajo.

La educación en el país genera un gasto nacional de 792.2 miles de millones de pesos, de los cuales 621 mil millones corresponden al gasto público (que representa el 25% del total de presupuesto).

Del total invertido se destina el 99.6% a gasto corriente (sueldos, compensaciones, servicios), mientras que a la infraestructura educativa apenas se invierte el 0.4%. Los promedios internacionales, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), son 91.8 y 8.2%, respectivamente.

Haciendo cuentas, el gasto anual por estudiante de primaria es de sólo mil 357 dólares, en tanto que el promedio de los países de la OCDE es de 6 mil 687 dólares, en tanto que en educación superior se invierte 4 mil 341 dólares por estudiante, mientras el promedio del mismo organismo es de 8 mil 682 dólares (cifras obtenidas de Antonio Mejía Haro, Senador de la República por el Estado de Zacatecas).

Datos de la OCDE: México aumenta gastos en educación en la última década

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Según el estudio Panorama de la Educación 2009, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el nivel de gasto destinado a la educación en muchos países ha aumentado. La mitad de los países analizados gastan un porcentaje mayor de su Producto Interno Bruto (PIB) en instituciones educativas en la última década.

México, en comparación con los demás países, gasta una gran proporción de su PIB en educación y se encuentra cerca del valor medio calculado por la OCDE (6%), el problema está en cómo se gasta, ya que la mayor inversión se hace en sueldos y compensaciones, mientras que lo que se destina directamente a los alumnos es mínimo.

La proporción del gasto público varía de país a país. Así se puede encontrar un 22% en México, mientras que se tiene menos de 10% en Alemania, Italia y Japón. Aunque para poder entender estas cifras hay que tener en cuenta que el porcentaje de estos últimos países resulta en valores absolutos de una cantidad más alta fiscalmente.

En general, durante la última década, el gasto ha aumentado en cerca de la mitad de los países por encima del crecimiento del PIB.

En general, la OCDE subraya el proceso positivo que ha pasado México y recomienda seguir invirtiendo en educación.

La inversión privada está creciendo más –como fuente alternativa de financiamiento– que el gasto público en la mayoría de los países. Aun cuando en promedio, el 85% del gasto total en educación proviene del financiamiento público, la proporción es mucho menor para la educación superior en algunos países en donde la mayoría de la inversión es privada en ese sector como en Australia, Canadá, Japón, Corea, Estados Unidos y los países asociados Chile e Israel. Una importante razón que explica estos niveles contrastantes son los pagos de colegiatura. Mientras que en siete países de la OCDE no existen, una tercera parte de los países cobran más de 1500 dólares americanos.

Para obtener más información sobre estadísticas y resultados sobre los sistemas educativos, sus crecimientos, y como se organizan y financian se puede encontrar en www.oecd.org/edu/eag2009