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Pobreza y rezago educativo

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México ocupa el segundo lugar con un coeficiente de Gini de 0.48, solamente detrás de Chile quien tiene el coeficiente Gini más alto entre los países de la Organización para la Cultura y el Desarrollo Económico (OCDE), lo que significa la desigualdad de la distribución de ingresos más alta.

La desigualdad creció en México desde mediados de los 80 hasta finales del 2000. La República Checa, Suecia y Finlandia son los países de la organización en que más aumentó la desigualdad durante los últimos años, sin embargo todavía pertenecen a los países con más igualdad en cuanto a la distribución del ingreso.

En cuanto a la pobreza relativa, Israel y México encabezan la lista de los países con mayor desigualdad. Aproximadamente una de cada 5 personas es pobre en México y Chile, mientras el promedio de la OCDE es una de cada 10.

Las desigualdades al interior del país también son marcadas, las entidades de altos ingresos son el Distrito Federal, Nuevo León, Coahuila, en tanto que las más pobres Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Chiapas.

No es una coincidencia que estas desigualdades en la distribución de los ingresos coincidan con el avance del rezago educativo, referido este último a la población adulta que no cuenta con educación básica:

Datos derivados del censo 2010 muestran que el 19.4% de la población mexicana se encuentra en rezago educativo, lo que se traduce a números absolutos a 21 millones de personas que no consiguieron terminar su educación básica.

Según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política Social (CONEVAL) en el periodo comprendido entre 1990 y 2010, el rezago educativo a nivel nacional se redujo en un 27%.

Las entidades que avanzaron más lentamente en la reducción del rezago educativo fueron:

El mayor progreso lo consiguen las entidades con mejor punto de inicio, por esta razón la desigualdad se sigue agudizando.

Problemas de lectura

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En México la lectura sigue siendo una actividad de poco dominio entre los estudiantes de secundaria y bachillerato, según el estudio México en PISA 2009. ¿Qué le dice PISA a la educación? del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), al obtener una media de 425 puntos, aunque este puntaje les dé para superar el promedio de América Latina que consiguió 408 puntos.

Los resultados se ordenan por niveles: bajos (1a, 1b y debajo del 1b), medios (2 y 3) y altos (4, 5 y 6). Los niveles bajos se refieren a la insuficiencia en las competencias, mientras que el nivel 2 es la competencia mínima para desempeñarse en la sociedad contemporánea.

Bajo este esquema, el principal problema que enfrentan los alumnos es la interpretación de las lecturas: 72% de ellos presenta habilidades insuficientes o mínimas, en tanto que el sólo el 6% se encuentra en un alto nivel de competencia.

En los datos desagregados por entidades federativas, a pesar de que Puebla se coloca por encima del promedio nacional al contabilizar una media de 433 puntos, 72% de sus estudiantes evaluados cuentan con apenas las habilidades mínimas y sólo el 5% están en los niveles altos de competencias.

La problemática inicia con la búsqueda, selección y recuperación de información, pasando por la capacidad de integrar e interpretar. Reflexionar y evaluar es el nivel más alto de competencia.

A pesar de que los resultados no son los óptimos, Puebla se encuentra por encima de los estados vecinos: Veracruz con una media de 421, Tlaxcala 414 puntos, Oaxaca 395. Sólo superada por el estado de México con 440 puntos y el Distrito Federal que ocupa la posición más alta con 469 puntos.

Las entidades que se encuentran en las posiciones más bajas son Oaxaca 395 puntos, San Luis Potosí tiene 399, Tabasco 391, Guerrero 374 y Chiapas con 364.

Pobres resultados en PISA 2009

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Casi 4 de cada 10 (39%) estudiantes mexicanos tiene resultados más bajos de aprendizaje en español, matemáticas y ciencias, según los resultados obtenidos en el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (Programme for International Student Assessment, PISA), aplicada en 2009 en México por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Cada 3 años la OCDE realiza un estudio comparativo, con el propósito de determinar en qué medida los estudiantes, que están por concluir o han concluido la educación secundaria o iniciando el bachillerato, han adquirido los conocimientos y habilidades relevantes para participar activa y plenamente en la sociedad.

El rango de edad de los estudiantes que va de los 15 años tres meses a 16 años dos meses.

En el año 2000, el estudio se realizó en 43 países, en el 2003 en 41, en el 2006 en 57 y 65 participaron en 2009. Algunos de estos países son miembros de la organización y otros invitados.

Resultados nacionales relevantes

México promedió en total, en las tres áreas, 420 puntos, por lo cual se ubica en el lugar 48 entre los 65 países evaluados.

En cuanto a los niveles de competencias, en los que se clasifican los resultados, el 39% de los estudiantes mexicanos se ubica en los inferiores, 54% en los intermedios y sólo 6% en los superiores.

En comparación con el promedio de América Latina, México tiene 9% menos alumnos en los niveles inferiores y 9% más de estudiantes en los niveles intermedios

El promedio de desempeño más alto en español (lectura) de todos los países participantes lo obtuvo Shanghái-China. México ocupa el lugar 46 con resultados semejantes a los obtenidos por Bulgaria, Uruguay, Rumania y Tailandia, en tanto que está por arriba de 16 países.

Si los resultados se comparan con los países latinoamericanos, México está en el mismo nivel que Uruguay y por arriba de Argentina, Brasil, Colombia, Panamá y Perú, así como del promedio de América Latina; sin embargo, está por debajo del promedio de Chile.

En el área de matemáticas México obtuvo un promedio de 419 puntos. En ella se observa un incremento de puntos desde la aplicación 2000; sin embargo estos datos ubican al país por debajo de los países asiáticos. En el caso de América Latina, Uruguay es el país mejor posicionado. Tanto Chile como México lograron promedios de desempeño similares. Las naciones con un bajo desempeño fueron Perú y Panamá.

En Ciencias, de los 65 países participantes, México ocupa el lugar 50, con un promedio semejante al de Jordania. En Latinoamérica México es superado únicamente por Chile y Uruguay. Mientras que Brasil, Colombia, Argentina, Panamá y Perú tienen promedios inferiores al de México. Chile es el país con el mejor nivel de desempeño. Perú y Panamá son los países con los promedios más bajos en Ciencias.

Resultados estatales relevantes

Además de la muestra señalada por la OCDE, en México el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) aplica una muestra ampliada para poder tener datos representativos de las entidades federativas.

Las entidades que lograron un desempeño superior al promedio nacional son el Distrito Federal, Nuevo León, Chihuahua y Aguascalientes. Los estados con desempeños más bajos son San Luis Potosí, Oaxaca, Tabasco, Guerrero y Chiapas.

Las entidades con la mayor proporción de alumnos en los niveles altos son el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua y México.

La mayoría de las entidades concentra más de 50% de los alumnos en los niveles intermedios.

A nivel nacional, 54% de ellos se encuentra en los niveles intermedios. Por otra parte, Oaxaca, San Luis Potosí, Tabasco, Guerrero y Chiapas tienen más de 50% de los estudiantes en los niveles bajos.

Puebla se ubica 8 puntos porcentuales por arriba del promedio nacional y se observa un avance de 38 puntos de la evaluación 2003 a la 2009; teniendo a la mayoría (59.9%) de sus estudiantes en los niveles intermedios.

Cabe señalar que Michoacán no participó en la evaluación realizada en 2003.

 

En matemáticas las entidades con mayor porcentaje de alumnos en niveles altos son el Distrito Federal, Nuevo León y Aguascalientes con 11%, 16% y 10%, respectivamente. Éstas presentan al menos el doble del porcentaje que se registra a nivel nacional (5%).

Por el contrario, los estados con más de 70% de estudiantes en los niveles inferiores son Guerrero, Chiapas y Tabasco.

 

Puebla con 424 puntos de promedio de desempeño en esta área se ubica arriba del promedio nacional (419), sin embargo sigue teniendo a la mayoría de sus alumnos en los niveles de desempeño bajos e intermedios con 48.5% y 46.9% respectivamente.

Población infantil que vive en condiciones de marginación en Puebla

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Por una parte Puebla concentraba, en 2008, a la mitad de la población en edad de cursar preescolar, primaria y secundaria; mientras que por otra parte, esa población infantil vive en localidades de muy alta marginación, según información del Panorama Educativo de México, Indicadores del Sistema Educativo Nacional 2009 elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

La publicación distingue entre los ámbitos rural (aquéllas localidades con una población menor a 2,500 habitantes, sin incluir a las cabeceras municipales) y urbano (aquéllas con una población mayor o igual a 2,500 habitantes y las cabeceras municipales, sin importar el tamaño de estas últimas), así como las diferencias que se encuentran al interior.

En el contexto rural, en todo el país existen 4 328 mil 262 niños de 3 a 14 años que viven en localidades rurales con alta y muy alta marginación, lo cual representa 66.1% de la población en esas edades.

La información se basa en el índice de marginación a nivel de localidad y el índice de marginación urbana calculados recientemente por el Consejo Nacional de Población (Conapo) 2006 y 2009 con base en la información del Conteo de población y vivienda 2005.

Estos indicadores miden la intensidad de las carencias en las que viven los pobladores de una localidad: proporción de habitantes en condiciones de exclusión social, dada su escasa disponibilidad de bienes; no acceso a la educación obligatoria y a los servicios de la salud; y, residencia en viviendas inadecuadas.

Para los tres grupos en edad de cursar la educación básica: 3 a 5 (preescolar), 6 a 11 (primaria) y 12 a 14 años (secundaria), se presenta el mismo porcentaje de 66.1% de niños en los grados de marginación alto y muy alto.

Chiapas (95.3%), Guerrero (93.1%), Oaxaca (91.7%), Puebla (86.9%), Yucatán (86.5%), Quintana Roo (82.6%), Veracruz (81.7%), San Luis Potosí (78%) y Campeche (77.8%) son las entidades que presentan las mayores proporciones de población rural en edad escolar normativa básica (3 a 14 años) en los grados de marginación más altos, por arriba del promedio nacional (66.1%).

En cifras absolutas, Chiapas, Veracruz, Oaxaca, Guerrero, Puebla y estado de México, en orden de mayor a menor, son los estados que cuentan con más personas de 3 a 14 años en grado de marginación alto y muy alto, concentrando al 64.9% de la población rural del país en esas edades y en dichas condiciones de marginación.

De esta manera Chiapas, Guerrero y Oaxaca concentran a más de 90% de su población en edad escolar viviendo en áreas con la más alta marginación, mientras Aguascalientes, Coahuila y Colima sólo registran alrededor de 10% en esta misma situación.

 

 

En lo que se refiere al contexto urbano a nivel nacional, existen 6 45 mil 481 personas de 3 a 14 años que viven en condiciones de marginación alta y muy alta, lo cual representa 32.4% de la población de esas mismas edades. Los porcentajes nacionales de población más marginada por grupos de edad escolar son muy similares: preescolar (32.5%), primaria (32.2%) y secundaria (32.7%).

A nivel estatal, Oaxaca (76.1%), Chiapas (73.6%), Guerrero (70.51%), Puebla (64.7%), Tlaxcala (61.0%), Veracruz (54.8%), Yucatán (53.2%), Michoacán (52.3%) y Campeche (51.1%) presentan a más de la mitad de su población infantil en mención en los grados de marginación más altos.

En cifras absolutas, el estado de México, Puebla, Veracruz, Oaxaca, Chiapas, Michoacán y Guerrero, son las entidades que, en orden ascendente, cuentan con más niños (3 a 14 años) en los grados de marginación alto y muy alto, aglutinan al 60.9% de esa población en condiciones más extremas de marginación.

Como se observa, tanto en contextos rurales como urbanos, Puebla concentra a una proporción muy alta de niños de 3 a 14 años en condiciones difíciles dada su residencia en localidades de marginación alta y muy alta.

El Estado mexicano está obligado a ofrecer una educación que derivara en oportunidades educativas equiparables a toda la población.

Según lo señalado en la Ley General de Educación (Cap. III, Arts. 32 y 33), para lograr la equidad de las oportunidades, se deben emprender acciones en las áreas particularmente rezagadas, a fin de que las condiciones de exclusión, dadas por el índice de marginación, no representen un impedimento para alcanzar logros educativos igualitarios.

De esta manera, se esperaría que desaparezcan las diferencias en los resultados educativos que están muy claras en aquellas entidades en las que se concentra a los más altos porcentajes de población viviendo en condiciones de alta y muy alta marginación.

Alta concentración de población infantil entre 3 y 14 años en Puebla

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En 2008 siete entidades federativas concentraban casi la mitad de la población en edad escolar normativa básica, es decir para cursar preescolar, primaria y secundaria, del país (48.7%): estado de México, Distrito Federal, Veracruz, Jalisco, Puebla, Guanajuato y Chiapas -entidades que también tienen la mayor población del país-; según datos incluidos en el Panorama Educativo de México, Indicadores del Sistema Educativo Nacional 2009 elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Aunque este dato indicaría que en estas entidades es en donde se debe destinar mayores recursos para atender a la educación básica nacional, este estudio también muestra que las entidades federativas que atienden al mayor número de alumnos en condiciones de vulnerabilidad, 24.4% lo que equivale en números absolutos a 6 240 173 niños, se concentran principalmente en el sur de México: Chiapas, Oaxaca, Guerrero, Veracruz, Puebla, Tabasco y Yucatán; que viven en condiciones de pobreza y desigualdad. Con esto se demuestra que no se han destinado los recursos suficientes para atender a esta población.

Estas entidades registran, desde hace tiempo, las mayores tasas de rezago educativo a nivel nacional. En 2008 el estado de México concentraba la mayor población en edad escolar básica (3.4 millones), lo que equivale a 13.3% de esta población a nivel nacional. Mientras que los estados de Veracruz, Jalisco y Distrito Federal contaban con menos de 2 millones de niños cada uno (1.7, 1.7 y 1.6 millones, respectivamente).

Puebla, Guanajuato, Chiapas y Michoacán con población escolar básica entre 1 y 1.5 millones.

Esta situación no parece tener una tendencia diferente, pues según las proyecciones, para el 2020, hechas por el Consejo Nacional de Población (CONAPO). Puebla se seguirá manteniendo como una de las entidades con mayor concentración de población infantil, como se aprecia en la gráfica:

 

En el extremo opuesto se encuentran los estados de Baja California Sur, Colima y Campeche con menos de 200 mil niños entre los 3 y 14 años.

De 2007 a 2008 ocho entidades presentaron tasas de crecimiento negativas con valores inferiores a -2% de la población en edad de 3 a 14 años: Michoacán, Oaxaca, Guerrero, Zacatecas, Distrito Federal, Sinaloa, Veracruz y Nayarit.

Según las estimaciones hechas para el periodo 2008-2020 Guerrero, Michoacán, Zacatecas y Oaxaca presentarán las tasas de crecimiento más negativas cercanas, para acercarse al -3%, es decir que estas entidades tenderán a reducir su población en edad de cursar el preescolar, la primaria y la secundaria.

Una de las principales causas a la que obedece este fenómeno, a excepción del Distrito Federal es la emigración internacional, señala el INEE retomando información de CONAPO, 2006.

Puebla, entre las entidades con mayor sobrecarga de trabajo en zonas escolares

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Puebla se encuentra entre las 9 entidades que tienen mayor número de escuelas por zona de supervisión escolar, al tener al 11.8% de las zonas de supervisión de la entidad con más de 20 escuelas generales, según datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

En el Panorama Educativo 2008 del INEE, se menciona que el referente elegido (más de 20 escuelas) se estableció como parámetro que ya había sido utilizado en el proceso de rezonificación de escuelas en algunos estados de la República, cuya base de distribución es de entre 15 y 17 escuelas por supervisión. El problema de que una supervisión atienda a tantas escuelas radica en la poca atención que reciben cada una de ellas, debido a que entre las múltiples funciones de un supervisor están las de: realizar visitas a cada una de sus escuelas; recopilar, revisar y organizar las estadísticas educativas; transmitir información; identificar las necesidades de actualización de los docentes y organizar cursos de capacitación; promover concursos, programas y campañas; trabajar con los directores sobre su proyecto escolar; conformar los consejos técnicos de zona; impulsar la participación de los padres de familia y solucionar conflictos; entre otras actividades. Al rebasar el número de 20 escuelas, es literalmente imposible que un supervisor visite a todas las escuelas cuando menos una vez al mes (si hay un promedio de 20 días hábiles por mes); además de que ve su tiempo limitado para realizar otras tareas. Según el parámetro elegido, nueve entidades tienen los mayores problemas, debido a que los porcentajes de zonas escolares con 21 o más escuelas rebasan el 10%: Veracruz (29.5%), Oaxaca (22.5%), estado de México (20%), Guanajuato (19.2%), Michoacán (17.3%), Jalisco (17.2%), Chiapas (14.2%), Puebla (11.8%) y Distrito Federal (10.5%).

Si bien la carga de trabajo del supervisor no depende únicamente del número de escuelas bajo su responsabilidad, también se tienen que considerar aspectos como: contar con equipo de apoyo (ATP), el nivel de marginación de la región, la organización de las escuelas (completa o multigrado), la calificación de los docentes, el rezago de los estudiantes; estos elementos pueden, en mucho casos, aumentar la complejidad de sus labores.

Los datos nacionales muestran que de las primarias generales, únicamente 9.5% de las zonas escolares atienden a más de 20 escuelas. Sin embargo, existen estados con problemas extremos: en Veracruz algunos supervisores tienen bajo su cargo hasta 77 escuelas y en Oaxaca alrededor de 54. Las entidades en donde se han completado los procesos de rezonificación y que no rebasan las 20 escuelas por supervisión están: Aguascalientes –máximo de 19 escuelas–;Yucatán –máximo de 17 escuelas–; Baja California Sur, Coahuila, Nayarit, Quintana Roo y Tlaxcala, en esta última el valor máximo de escuelas por zona es de 12, el más bajo en todo el país. Jalisco intentó dicho proceso (en 2003), aunque no ha terminado de organizar la distribución, aún 17.2% de sus zonas escolares rebasan el referente establecido. Existen varios estados en donde el porcentaje de zonas escolares con más de 20 escuelas es mínimo, como Durango, Guerrero, Sonora, Tabasco y Zacatecas. El número de escuelas es solamente un factor, entre muchos otros, que inciden en la carga de trabajo y en la eficiencia con la que los supervisores pueden realizar su trabajo; pero que sin duda se ve reflejado en la calidad de la educación.

Quedarán fuera del nivel preescolar más de 82 mil niños en Puebla

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A dos semanas del inicio del ciclo escolar 2008-2009, para el cual serán obligatorios los tres grados de educación preescolar a nivel nacional, 1 millón 700 mil niños en el país de tres a cinco años (aproximadamente la tercera parte de los menores de esa edad) no serán atendidos por el sistema escolar mexicano.

En Puebla, se quedarán sin ir a la escuela 82 mil 755 niños que representan el 21.6% de la población infantil.

El Congreso estableció, en 2002, la obligatoriedad de la educación preescolar que entraría en vigor en el ciclo 2004-2005 con el tercer grado, para el siguiente ciclo el segundo y para el 2008-2009 el primero.

La medida tomada por el gobierno federal de exigir la educación preescolar provoca más desigualdad, debido a que el 100% de la niñez no puede ser atendida: los que se quedan sin educación se encuentra en las zonas más desprotegidas del país. Así se inicia el rezago educativo temprano, es decir, que algunos niños no podrán ingresar oportunamente a las escuelas de educación básica, al constituirse el primer año en un prerrequisito para cursar el segundo año.

Fuente: INEE, estimaciones a partir del Sistema de Estadísticas Continuas de la DGPP/SEP, inicio del ciclo escolar 2006-2007 y de las Proyecciones de la Población de México, 2005-2050, Conapo.

Históricamente Puebla se ubica entre los estados con menos cobertura. Para el ciclo escolar 2001-2002 apenas atendió al 61.6% de los niños, según datos de la SEP.

Fuente: Observatorio Ciudadano de la Educación.

Fuente: Observatorio Ciudadano de la Educación.

Puebla, a pesar de que todo parece indicar que no va a cumplir con la disposición nacional de la obligatoriedad para el primer año, es actualmente de los estados con mayor cobertura (ocupa la posición número 10) al atender al 78.4% de los niños en el ciclo escolar 2006-2007, según los datos del Panorama Educativo 2007 elaborado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Oaxaca, en el mismo periodo, ocupaba el lugar 16 en cobertura en este nivel, al atender al 75% de población escolar.

Mientras que Tlaxcala ocupaba el lugar 18 al tener una tasa de cobertura del 72.5%.

La tendencia nacional apunta a que tampoco se cumplirá con la obligatoriedad para el próximo ciclo escolar. El pasado 20 de mayo, el subsecretario de Educación Básica del país, Fernando González Sánchez, declaró al periódico Reforma que se requerían 17 mil millones de pesos adicionales para atender el nivel de preescolar; señaló además que para evitar el rezago no será obligatorio el primer año.

México y Perú tienen al preescolar como obligatorio; sin embargo el segundo país anota, en el 2004, que el requisito de la obligatoriedad se establecerá en el momento en que el Estado garantice la cobertura del 100%.

Se sabía, desde el momento de la propuesta, en 2002, que no existían las condiciones para garantizar el 100% de la cobertura, sin embargo se aprobó la medida por presiones del SNTE para obtener beneficios con la creación de nuevas plazas y, por tanto, la ampliación de la membresía sindical y la consecuente construcción de alianzas políticas.

De acuerdo con datos del INEE, en el ciclo 2002 sobrepasaba a los 3 millones de escolares, que implicaban la contratación de por lo menos 120 mil profesores.

Sin examen, se otorgarán 200 plazas magisteriales en Puebla

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Aunque las 6 mil 275 plazas magisteriales autorizadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal fueron asignadas a cada entidad federativa de acuerdo con la Programación Detallada (Prodet) del Presupuesto de Egresos de la Federación 2008, en los hechos representarían apenas el 50% de las que realmente se otorgarán, pues una cifra similar será asignada de manera discrecional por negociaciones con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

El pasado 29 de julio, el ex subsecretario de Educación Básica, Lorenzo Gómez Morín señaló (Reforma, 29 de julio de 2008) que la mitad de las plazas de educación no se renovarán por vía del concurso, pues el número de plazas autorizadas no refleja las vacantes de los estados.

Ello porque la media de crecimiento anual, en el ámbito magisterial, es de 4% y las plazas a renovarse durante el próximo ciclo escolar (como lo señaló la titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota) representan apenas la mitad de esa tendencia.

Lo anterior implica que para el estado de Puebla (por ejemplo) se asignaron 177 plazas mediante criterios como las características de la población, su dispersión y la necesidad de crecimiento; pero debido a las estimaciones de crecimiento, se asignaría una cantidad similar a través de negociaciones con el sindicato magisterial. Eso significa la incorporación, al menos, de otros 177 docentes sin concurso de por medio.

De acuerdo con la SEP, las 6 mil 275 plazas se distribuyeron a partir de un análisis que toma en consideración los reportes que cada estado envía a la SEP federal sobre la población potencial de cada nivel, ubicada por localidad y número de grupos para abrir; la dispersión de la población y las necesidad de crecimiento en el estado, por la apertura de nuevos grupos y la conformación de nuevos circuitos de supervisión.

Esto debería generar una asignación de plazas proporcional al tamaño de la población de cada entidad y a sus necesidades de crecimiento. Pero esto no se ve reflejado en la distribución final por parte de la SEP para cada estado:

Distribución definitiva de plazas a concursar según entidad federativa

En el total se incluyen los datos correspondientes a Michoacán y Oaxaca, aunque no se despliegan las cifras específicas porque en esos estados no se llegó a un acuerdo. No se incluyen las plazas de la plantilla ordinaria, es decir aquellas que están libres por jubilaciones, muertes y/o retiros y que pueden quedar libres de manera temporal.

Como se observa en el cuadro, el estado más beneficiado en la distribución de plazas fue Chiapas (mil 187), y el más desfavorecido fue Baja California (7).

En el caso de Baja California existe una congruencia entre el bajo número de plazas asignadas y las características de su población: avanza a casi tres veces el ritmo nacional pero se concentra en zonas urbanas, lo que explican que no se creen tantas plazas de profesores, pues la potencial población estudiantil se encuentra en zonas urbanas y por tanto los grupos pueden ser numerosos, atendidos por menos profesores.

No ocurre lo mismo con Chiapas, que se caracteriza por un fuerte crecimiento poblacional, muy por encima de la media nacional y con un alto nivel de dispersión. De esta manera se requiere crear un alto número de plazas de docentes que se distribuyan en todas las localidades, se requieren más docentes aunque el número de alumnos sea bajo.

Siguiendo los criterios de asignación para los estados de Baja California y Chiapas, Puebla (que recibió 177 plazas) se asemeja al segundo ya que si bien su crecimiento población es ligeramente mayor al de la media nacional, presenta una alta dispersión (en el 2005, 90 mil personas que habitan comunidades de menos de 100 habitantes). Por se le debería haber asignado un número de plazas similar al de Chiapas.

Además, Veracruz recibió 735 plazas a pesar de que tiene características muy parecidas a las de Puebla: 57 % de su población vive en comunidades de menos de 15 mil habitantes, y su crecimiento es menor a la media nacional.

Esto muestra que los criterios marcados por la Prodet no parecen seguirse de manera estricta para la distribución de las plazas magisteriales, sino que —como se señaló al inicio—, lo privativo en este proceso es la negociación.

Incluso, algo similar ocurriría con los exámenes aplicados al personal docente que aspira a ocupar estas nuevas plazas.

Si bien el proceso de asignación de plazas ha sido anunciado como transparente, con la intención de validar a la Alianza por la Calidad de la Educación, existen otras irregularidades, como el hecho de que las convocatorias ni siquiera fueron validadas por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) y los criterios de asignación de plazas —como ya se planteó—obedecieron a intereses distintos a las necesidades de la población.

Exámenes en duda

Los docentes, para ocupar las nuevas plazas, deberán concursar por ello mediante examen. Sólo que no fue establecida una calificación mínima aprobatoria. Es decir, la asignación se realizará a partir del puntaje más alto obtenido en las pruebas (sea éste aprobatorio o no), lo que es tanto como decir que no serán elegidos los mejores docentes, sino los menos peores.

Las vacantes de la plantilla ordinaria serán negociadas. Se podrán ingresar al sistema educativo mediante el concurso de plazas en el estado, comprobando que saben leer, escribir, enseñar y conocen el plan de estudios.

Las plazas serán distribuidas en los niveles de preescolar, primaria y secundaria; así como en las modalidades general, indígena, telesecundarias y educación especial:

 

Fuente: SEP

Como se observa, la mayor asignación de plazas fue para el nivel preescolar, justo en el momento en que entra en vigencia la obligatoriedad en educación preescolar.

En cambio, otros niveles y modalidades como la educación indígena (preescolar y primaria) o la educación especial, resultaron menos favorecidas. Llama la atención que, de acuerdo con el cuadro anterior, no se asignaron plazas para el nivel secundaria, sino sólo para telesecundaria.

En Puebla, la distribución fue semejante: se privilegiaron los niveles de preescolar y telesecundaria, pero no se otorgó ninguna plaza para primaria:

 

Fuente: SEP

Evaluaciones peligrosas Parte II

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En “El Primer Estudio Internacional Comparativo en Lenguaje, Matemáticas y Factores Asociados, en Tercer y Cuarto Grado de Educación Básica”, que fue aplicado a alumnos de 3º y 4º grados en México, analizó algunos factores que se deben considerar a la hora de leer los resultados.

Se observó que los alumnos de 4º grado aprendieron más que los de 3º, particularmente en lenguaje.

Se encontraron indicios de que el “incremento” del aprendizaje por el pasaje de 3º y 4º grado es superior entre los alumnos del área urbana comparados con los de la rural, y que tal comportamiento es más pronunciado en lengua que en matemáticas.

El nivel sociocultural de la familia incide claramente sobre el logro escolar. Para matemáticas, además, cuanto mayor es el capital cultural familiar (mejor nivel educativo de los padres, mayor número de libros disponibles en casa, más recursos invertidos en educación), mayor es el incremento en el nivel de logro debido a ese factor.

Otros factores condicionan el nivel de logro de los alumnos, es decir, tienen un efecto positivo sobre el nivel de rendimiento, aunque a veces sea sólo en algunas materias.

La disposición de material didáctico es un factor positivo para elevar el nivel de logro en ambas materias evaluados.

El género del alumno pareció ser determinante para la asignatura de lengua, en donde las mujeres mostraron un nivel de aprendizaje lingüístico notablemente superior al de los hombres. En cambio no está asociado al mejor logro en matemáticas.

El que los alumnos hayan asistido al preescolar permite predecir que estos alumnos serán mejores en lengua, pero no así en matemáticas.

Más allá del origen social y del género del alumno, ciertas actitudes, competencias y comportamientos de los alumnos inciden sobres sus logros. Ello se constató a través de las percepciones familiares. Se observó que cuando los padres se referían a sus hijos como “le gusta estudiar y no tiene dificultades”, “usa libros”, “hace sus tareas”, éstos tenían resultados mucho mejores que el resto de los participantes.

La percepción del propio alumno también fue determinante en los resultados: “hago las tareas y me resultan interesantes”, “me gusta mucho matemáticas”.

Como se observa en otras evaluaciones, los alumnos de las escuelas urbanas superan a los de las rurales en el nivel de logro, tanto en matemática como en lengua. Aunque estadísticamente significativas, las distancias encontradas no indican una segmentación geográfica muy pronunciada del sistema educativo público. Esta interpretación es más evidente en matemática- donde la diferencia media esperada es de 15 puntos–que en lengua, con distancias esperadas superiores a 21 puntos.

Los datos presentados por el LLECE para México son el general, coincidentes con los resultados para América Latina. La distancia en matemática entre el área rural, por un lado, y el área urbana, por el otro, llega a 15 y 9 puntos, respectivamente, siendo este último estadísticamente significativo. Esas distancias ascienden a 10 y 14 puntos, respectivamente, cuando se trata del logro en lengua.

Además, si se comparan estos resultados con los aportados por los Exámenes para la Calidad y el Logro Educativo (Excale), elaborados y aplicados por el INEE, se pueden encontrar enormes coincidencias, por ejemplo:

En matemáticas, 4 de cada 10 alumnos se ubicaron por debajo del nivel básico y casi 1 en avanzado, lo que equivale a decir que estos últimos alumnos no pueden trasladar el razonamiento matemático a su vida cotidiana para la resolución de problemas. Aunque en todas las evaluaciones realizadas en México, los hombres obtienen mejores calificaciones que las mujeres en esta área, en esta ocasión las diferencias fueron mínimas.

En español fueron evaluadas las habilidades de lectura, reflexión sobre la lengua y expresión escrita. En conjunto, casi 3 de cada 10 estudiantes estuvieron por debajo del nivel básico, mientras que sólo .02 alumnos se ubican en el avanzado. Es decir, mientras que aquel segmento de alumnos puede interpretar el significado de una frase o palabra en un contexto determinado, sólo una minoría es capaz de interpretar frases metafóricas. En este caso, las mujeres obtuvieron mejores calificaciones que los hombres.

Por supuesto, las escuelas privadas obtienen los mejores resultados, mientras que las escuelas públicas urbanas le siguen en los resultados, dejando al final de la lista a las escuelas rurales y sobre todo a las indígenas.

En los resultados de excale, por entidad federativa, se analizó la importancia del contexto en el que se desarrollan los alumno, lo que se llama “capital cultural escolar (cce)” de los estudiantes, que no es otra cosa que el nivel de preparación de los padres, disponibilidad de computadora e internet, es decir, los elementos del contexto social que le permiten tener un mejor desempeño académico: a mayor capital cultural, mayor aprendizaje de los estudiantes.

Entre las entidades que están en franca ventaja en cuanto al cce se encuentran el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Chihuahua, Baja California, Baja California Sur, Jalisco, Coahuila, Sonora, México. Estados que además tienen los resultados más altos en el examen.

Por el contrario, las entidades más deterioradas son Chiapas, Guerrero, Veracruz e Hidalgo. Oaxaca no fue evaluada debido a los problemas que se presentan, pero seguramente estaría en este grupo. Puebla se colocó en el nivel medio bajo de cce, lo que explica sus resultados.

Como se observa, las coincidencias en los resultados en ambos estudios son muchas, por lo que se hace extraño que hubiera necesidad de que pasaran tantos años para que ahora se tome con seriedad estos resultados.

El problema ahora en México es que las evaluaciones se han multiplicado, se tiene a PISA, ENLACE y EXCALE, a nivel nacional; mientras que en los estados se han evaluaciones de todo tipo, incluso en algunas entidades hay algo que ha sido llamado pre-pruebas, tanto para PISA como para ENLACE.

Los resultados de estas evaluaciones ahora son conocidos y se sabe con bastante precisión cuáles son los puntos débiles de la educación, pero estos estudios no han sido utilizados para generar políticas educativas, por ello las evaluaciones corren el riesgo de perder su razón de ser. Estas evaluaciones han dejando de lado la discusión sobre las causas del fracaso educativo, las diferencias e inequidades en el sistema, la importancia de la educación preescolar y la participación de los padres de familia, particularmente de las madres, que permita a los alumnos elevar su nivel educativo; y en su lugar, los maestros y las autoridades educativas parecen estar más preocupados por preparar exámenes y encontrar métodos que les permita a los alumnos contestar mejor.

Se ubica Puebla entre los 10 peores estados en educación básica

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Ocho estados de la República figuran como los peores en educación básica, entre los que se encuentran Puebla, Tlaxcala y Oaxaca, según el estudio “Índice Compuesto de Eficacia de los Sistemas Escolares” elaborado por la Fundación Implementación, Diseño, Evaluación y Análisis de Políticas Públicas (IDEA) y Mexicanos Primero Visión 2030.

La muestra del estudio abarcó a estudiantes de 3º de secundaria a los que se aplicaron los Exámenes de Calidad y Logro Educativo (EXCALE) en matemáticas, realizados por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE).

El Índice Compuesto de Eficacia (ICE) se construyó a partir de tres factores: infraestructura, ausentismo de profesores y alumnos con profesores incorporados a Carrera Magisterial. La lista de posiciones del ICE es la siguiente:

¿Por qué Puebla ocupa el lugar 25 en el ICE?
La infraestructura de las escuelas es muy deficiente, lo que coloca a la entidad en la posición 31. Ocupa la posición 19 en alumnos cuyos profesores cuentan con carrera magisterial (36%) y el 50% de alumnos tienen profesores que no faltan o que casi no faltan. Si se promedia estos factores, la entidad ocupa esta posición:

 ¿Por qué Tlaxcala ocupa el lugar 26 en el ICE?
Su infraestructura es la más deficiente en el país, colocando a este estado en el lugar 32. Las variables de asistencia de profesores es también deficiente y aunque los profesores con carrera magisterial son el 38%, el puntaje promedio los ubica en este lugar:

 ¿Por qué Oaxaca ocupa el lugar 27 en el ICE?
Las tres variables tienen un promedio bajo, lo que hace que la entidad se coloque en el lugar 27:

 

El estudio, recientemente terminado y presentado por el presidente de la fundación Mexicanos Primero, David Calderón, durante el mes de junio, confirma que la educación básica en el país va en picada a ritmo acelerado, ello por la falta de infraestructura, el deterioro de las escuelas, el ausentismo de los profesores, entre otros.

Nivel de infraestructura de la escuela. Los alumnos de tercero de secundaria que asisten a escuelas con muy buena infraestructura aumentan 14.15 puntos su promedio, en la prueba de Excale, con respecto de aquellos que asisten a escuelas con infraestructura deficiente.

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Profesores incorporados a carrera magisterial. Según el estudio, los alumnos aumentan su promedio en 5.02 puntos cuando sus profesores están incorporados a este programa. En educación primaria no se encontraron efectos observables de este programa, por lo que los resultados deben tomarse con precaución.

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El ausentismo de los profesores. Influye de manera negativa. Por cada aumento de categoría en el ausentismo (nunca o casi nunca, a veces, frecuentemente, casi siempre), los alumnos obtienen en promedio 6.52 puntos menos. Un alumno con un profesor que falta “siempre o casi siempre”, obtiene en promedio casi 20 puntos menos.

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Michoacán es uno de los estados en donde el ausentismo es alarmante. Las pruebas de PISA 2003 no fueron aplicadas porque los profesores estaban en paro. En la prueba ENLACE 2007 las escuelas estaban vacías y sólo fueron evaluadas algunas (aunque debido a ello fueron anuladas). En abril de 2008 sucedió lo mismo, ENLACE no se aplicó porque los profesores lo impidieron. Los problemas sindicales son constantes debido a que en ese estado está la presencia de la facción opositora al SNTE, la CNTE.

Según el ICE, Michoacán muestra algunos de los indicadores más desfavorables del país: tiene el último lugar en aprovechamiento de Excale, el lugar 20 en inasistencia de profesores, 18 en infraestructura y 16 en maestros incorporados a Carrera Magisterial. La reprobación es elevada en primaria (5.20%) y secundaria (21.80%). La deserción en primaria decreció en los últimos seis años (1%), pero en secundaria se elevó (12%), por lo cual es la más alta del país.

Oaxaca muestra una situación parecida. Los resultados de ENLACE 2007 son evidentes, la entidad se ubicó entre las que obtuvieron los peores resultados. La ausencia de los profesores en Oaxaca es muy grave. La reprobación (14.20%) y la deserción (7.40%) en el ciclo escolar 2006-2007 son mayores a los observados en el promedio nacional. Pese a lo anterior Oaxaca recibe un presupuesto mayor al de la media nacional: 9 mil 600 pesos por alumno, cifra 21 % mayor al promedio transferido en toda la República.

Chiapas se consolida como el estado con mayor desigualdad educativa del país, aunque sus resultados promedio no sean los más bajos al ocupar el 3er lugar en profesores que no faltan nunca o casi nunca. El ausentismo escolar duplica al promedio nacional 111,136 personas de 5 a 14 años. Tiene la mayor cantidad de escuelas con muy bajo rendimiento. El 30% de los alumnos de educación básica son indígenas.

La situación es desfavorable en todo el país pues aun en los estados mejor posicionados en el ICE, como Colima y Nuevo León, los resultados de Excale están por debajo del promedio nacional.