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Se ubica Puebla entre los 10 peores estados en educación básica

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Ocho estados de la República figuran como los peores en educación básica, entre los que se encuentran Puebla, Tlaxcala y Oaxaca, según el estudio “Índice Compuesto de Eficacia de los Sistemas Escolares” elaborado por la Fundación Implementación, Diseño, Evaluación y Análisis de Políticas Públicas (IDEA) y Mexicanos Primero Visión 2030.

La muestra del estudio abarcó a estudiantes de 3º de secundaria a los que se aplicaron los Exámenes de Calidad y Logro Educativo (EXCALE) en matemáticas, realizados por el Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE).

El Índice Compuesto de Eficacia (ICE) se construyó a partir de tres factores: infraestructura, ausentismo de profesores y alumnos con profesores incorporados a Carrera Magisterial. La lista de posiciones del ICE es la siguiente:

¿Por qué Puebla ocupa el lugar 25 en el ICE?
La infraestructura de las escuelas es muy deficiente, lo que coloca a la entidad en la posición 31. Ocupa la posición 19 en alumnos cuyos profesores cuentan con carrera magisterial (36%) y el 50% de alumnos tienen profesores que no faltan o que casi no faltan. Si se promedia estos factores, la entidad ocupa esta posición:

 ¿Por qué Tlaxcala ocupa el lugar 26 en el ICE?
Su infraestructura es la más deficiente en el país, colocando a este estado en el lugar 32. Las variables de asistencia de profesores es también deficiente y aunque los profesores con carrera magisterial son el 38%, el puntaje promedio los ubica en este lugar:

 ¿Por qué Oaxaca ocupa el lugar 27 en el ICE?
Las tres variables tienen un promedio bajo, lo que hace que la entidad se coloque en el lugar 27:

 

El estudio, recientemente terminado y presentado por el presidente de la fundación Mexicanos Primero, David Calderón, durante el mes de junio, confirma que la educación básica en el país va en picada a ritmo acelerado, ello por la falta de infraestructura, el deterioro de las escuelas, el ausentismo de los profesores, entre otros.

Nivel de infraestructura de la escuela. Los alumnos de tercero de secundaria que asisten a escuelas con muy buena infraestructura aumentan 14.15 puntos su promedio, en la prueba de Excale, con respecto de aquellos que asisten a escuelas con infraestructura deficiente.

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Profesores incorporados a carrera magisterial. Según el estudio, los alumnos aumentan su promedio en 5.02 puntos cuando sus profesores están incorporados a este programa. En educación primaria no se encontraron efectos observables de este programa, por lo que los resultados deben tomarse con precaución.

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El ausentismo de los profesores. Influye de manera negativa. Por cada aumento de categoría en el ausentismo (nunca o casi nunca, a veces, frecuentemente, casi siempre), los alumnos obtienen en promedio 6.52 puntos menos. Un alumno con un profesor que falta “siempre o casi siempre”, obtiene en promedio casi 20 puntos menos.

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Michoacán es uno de los estados en donde el ausentismo es alarmante. Las pruebas de PISA 2003 no fueron aplicadas porque los profesores estaban en paro. En la prueba ENLACE 2007 las escuelas estaban vacías y sólo fueron evaluadas algunas (aunque debido a ello fueron anuladas). En abril de 2008 sucedió lo mismo, ENLACE no se aplicó porque los profesores lo impidieron. Los problemas sindicales son constantes debido a que en ese estado está la presencia de la facción opositora al SNTE, la CNTE.

Según el ICE, Michoacán muestra algunos de los indicadores más desfavorables del país: tiene el último lugar en aprovechamiento de Excale, el lugar 20 en inasistencia de profesores, 18 en infraestructura y 16 en maestros incorporados a Carrera Magisterial. La reprobación es elevada en primaria (5.20%) y secundaria (21.80%). La deserción en primaria decreció en los últimos seis años (1%), pero en secundaria se elevó (12%), por lo cual es la más alta del país.

Oaxaca muestra una situación parecida. Los resultados de ENLACE 2007 son evidentes, la entidad se ubicó entre las que obtuvieron los peores resultados. La ausencia de los profesores en Oaxaca es muy grave. La reprobación (14.20%) y la deserción (7.40%) en el ciclo escolar 2006-2007 son mayores a los observados en el promedio nacional. Pese a lo anterior Oaxaca recibe un presupuesto mayor al de la media nacional: 9 mil 600 pesos por alumno, cifra 21 % mayor al promedio transferido en toda la República.

Chiapas se consolida como el estado con mayor desigualdad educativa del país, aunque sus resultados promedio no sean los más bajos al ocupar el 3er lugar en profesores que no faltan nunca o casi nunca. El ausentismo escolar duplica al promedio nacional 111,136 personas de 5 a 14 años. Tiene la mayor cantidad de escuelas con muy bajo rendimiento. El 30% de los alumnos de educación básica son indígenas.

La situación es desfavorable en todo el país pues aun en los estados mejor posicionados en el ICE, como Colima y Nuevo León, los resultados de Excale están por debajo del promedio nacional.

Ansiedad y autoestima en jóvenes mexicanos

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En enero del presente año, la Fundación Implementación, Diseño, Evaluación y Análisis de Políticas Públicas (IDEA), publicó el estudio «La Educación Básica en México: clasificación estatal y recomendaciones«, en el que presenta el Índice de Calidad Educativa (ICE), que mide el desempeño de los sistemas educativos de las 32 entidades federativas de México:

Índice de Calidad Educativa- Primarias

De la gráfica destaca que Oaxaca es el estado con el peor ICE en nivel primaria, Puebla ocupa el decimoquinto lugar, y Tlaxcala el decimonoveno puesto, de los peores ICE.

Índice de Calidad Educativa - Secundarias

Tlaxcala se coloca como el estado con peor ICE, Oaxaca se coloca en el octavo puesto y Puebla se mantiene en el decimoquinto lugar, de los peores ICE en secundaria.

Los datos disponibles indican que el sistema educativo mexicano es de baja calidad pero que además, los estudiantes de la región Puebla-Tlaxcala-Oaxaca están rezagados en comparación con sus homólogos del país.

Uno de los elementos que más llama la atención es el comportamiento de Tlaxcala, que desciende del puesto decimonoveno, en primaria, al último en secundaria entre los estados de más bajo nivel de calidad en secundaria. Oaxaca se recupera al subir siete puestos, mientras que Puebla se mantiene en el decimoquinto lugar en ambos niveles.

Por otra parte, la aplicación reciente del examen estandarizado del Programme for International Student Assessment (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que México se encuentra en los últimos lugares internacionales en aprovechamiento escolar.

La gráfica muestra cómo, de una calificación máxima de 800 puntos, México promedia menos de 400 puntos en matemáticas y lectura, muy por debajo de otros países evaluados.

¿Qué factores están asociados con este fenómeno? Las explicaciones son múltiples y de diverso orden. Factores como la ansiedad, los profesores que se enojan y el nivel de escolaridad de los directivos son sólo algunos de los elementos que pueden explicar este fenómeno.

Por lo que hace a las actitudes de los adolescentes mexicanos, la hipótesis es que las actitudes son predisposiciones, aprendidas para pensar, sentir, percibir y comportarse hacia un objeto en referencia, este comportamiento puede ser favorable o desfavorable.

Con referencia a las matemáticas, jóvenes mexicanos de 15 años, a través de los cuestionarios aplicados en la evaluación de PISA, muestran un alto grado de confianza en sí mismos. México obtuvo una de las más altas calificaciones (0.175), solamente superado por Estados Unidos (0.253) y Canadá (0.187).

El programa es trianual, y evalúa a, con énfasis en un dominio diferente. El primer ciclo de aplicación fue en el año 2000 (que evalúa lectura), la segunda aplicación en 2003 evalúa matemáticas con una muestra de 29 mil 983 estudiantes, distribuidos en 31 entidades (en Michoacán no se aplicó). En 2006 se evaluó ciencias.

A partir de los resultados de 2003, se estableció que la interacción de actitudes, motivaciones y afectos interviene en el desempeño académico y en el aprendizaje permanente de los individuos, por lo que estos factores tuvieron un tratamiento especial.

Como los resultados que se muestran son opiniones de los estudiantes, es decir valoraciones subjetivas sobre procesos relacionados con la autorregulación, lo que los estudiantes dijeron puede ser o no congruente con el nivel de desempeño obtenido en la evaluación. Por ejemplo, los estudiantes mexicanos obtuvieron un alto índice en motivación, sin embargo el nivel de desempeño global de matemáticas fue uno de los más bajos.

Las pruebas de PISA midieron el grado de ansiedad de los alumnos al enfrentarse a las matemáticas. La premisa del estudio fue: los estudiantes con un bajo nivel de ansiedad generalmente dedican mayor atención a la tarea, debido a la ausencia de distractores, a partir de lo cual rendirán más que los estudiantes con un alto nivel de ansiedad.

Si los estudiantes están confiados en sus habilidades y están muy motivados, los niveles de ansiedad deberían ser bajos; sin embargo, contrariamente a lo que se podría esperar, los estudiantes de Brasil (0.570) y México (0.471) son los que reportan mayor nivel de ansiedad, mientras que los estudiantes de Estados Unidos (-0.096) son los que reportan un menor nivel de ansiedad.

Los estudiantes que sienten ansiedad cuando estudian matemáticas tienden a no interesarse ni a disfrutar con ellas, por tanto, la ansiedad puede actuar como un impedimento para el aprendizaje eficaz de las matemáticas, por lo que los estudiantes pueden tender a evitarlas y no cursar carreras que impliquen el estudio de las mismas.

En la evaluación de PISA 2003 se les preguntó a los estudiantes hasta qué punto se sentían desesperanzados y bajo estrés emocional al trabajar las matemáticas. Los efectos de la ansiedad en esta materia se derivan de lo que los estudiantes pensaban de las afirmaciones que se presentan en el cuadro: 

Como puede observarse, los porcentajes de México son superiores a los de la OCDE en cuatro de las cinco afirmaciones, en las opiniones «completamente de acuerdo y de acuerdo». Estas cuatro proposiciones indican que los estudiantes en México se sienten más preocupados, tensos o nerviosos cuando aprenden matemáticas que el promedio de estudiantes de la OCDE.

También en un porcentaje alto (73.3 por ciento), los estudiantes en México se sienten capaces de resolver problemas de matemáticas, inclusive en un porcentaje mayor que el promedio de estudiantes de la OCDE (71.1 por ciento). Esta afirmación denota que al momento en que el estudiante enfrenta un problema de matemáticas siente ansiedad por la percepción que tiene sobre esta materia (las matemáticas son difíciles) y no por la falta de capacidad para resolver los problemas matemáticos.

Al examinar las diferencias del índice de ansiedad en matemáticas en cada entidad, respecto a la media nacional (0.471), se detectó que las entidades que presentan diferencias significativas, como de mayor ansiedad, son Tlaxcala (0.691), San Luis Potosí (0.620), Zacatecas (0.584) y Durango (0.558).

Según la fundación IDEA, uno de los factores más significativos en los resultados bajos, particularmente en secundaria, es el fenómeno de maestros que se enojan cuando sus alumnos les preguntan sobre contenidos de las lecciones. Los alumnos obtienen entre 16 y 21 puntos menos en las pruebas de español y matemáticas. En este sentido tenemos que Puebla tiene un promedio de profesores que se enojan al ser interrogados del 1.33, Oaxaca 1.34 y Tlaxcala 1.35, mientras que la media nacional es de 1.38 , es decir, que en esta región se enojan un poco menos que el promedio del país.

Además de los maestros enojones, otros de los factores considerados fue el nivel de estudio de los directores de los planteles. Oaxaca se colocó en último lugar en ese rubro, con un promedio de 4.3 años de estudios superiores, mientras que en Colima fue de 8.9 años.

Si relacionamos estos factores con otros indicadores podemos explicarnos por qué la calidad educativa es tan baja.

Si los elementos hasta aquí considerados se toman como síntomas y no como un hecho, es imprescindible que éstos sean considerados en consideración para desarrollar acciones que procuren mejorar el desempeño académico y el clima en el aula. Resulta imperante, por parte del sistema educativo nacional, realizar investigaciones para identificar los factores que impiden a los alumnos desempeñarse eficientemente, calcular la magnitud del efecto de tales factores y, con base en ello, establecer prioridades para la toma de decisiones que ayuden a mejorar la calidad de la enseñanza.