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Sistemas escolares exitosos

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Según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) una escuela y un sistema educativo exitosos son aquellos que tienen estudiantes con altos niveles de aprendizaje y donde el contexto socioeconómico tiene un impacto limitado en el desempeño de los alumnos.

De acuerdo con los resultados y las conclusiones a las que se llegan del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA) 2009 de la OCDE -programa que trianualmente evalúa las competencias de los alumnos de 15 años en tres áreas: lectura, matemáticas y ciencias-, una escuela y un sistema educativo exitosos tienen, entre otras, las siguientes características:

  • La comunidad educativa tiene altas expectativas del aprendizaje de todos los jóvenes, sin importar su contexto.
  • Cuentan con un sistema externo de evaluación que, en algunos casos, define las habilidades que se requieren para avanzar en el sistema educativo o ingresar al mercado de trabajo.
  • La autonomía de las escuelas importa, pero sólo si existen mecanismos de rendición de cuentas.
  • Importa más en qué se gasta y cómo se gasta que la cantidad total de recursos que se destina a la educación.
  • El ambiente escolar es favorable al proceso de enseñanza-aprendizaje, con medidas disciplinarias adecuadas, relaciones positivas entre maestros y entre ellos y alumnos.

En México, se tiene por una parte, los resultados presentados por la Fundación Este País (enero de 2011) de los puntajes obtenidos por México y otros países en las áreas evaluadas por PISA 2009.

En los datos que se muestran destaca la provincia de Shanghái, en China, quien es la primera vez que participa en PISA y cuyos resultados son notablemente altos: 556 en lectura, 600 en matemáticas y 575 en ciencias, aún superiores de Finlandia que tradicionalmente obtiene los puntajes más elevados.

En tanto que los estudiantes mexicanos que participaron fueron 38,250 de 1,535 escuelas, y contabilizaron 425 puntos en lectura, 419 en matemáticas y 416 en ciencias. Estos resultados son superiores a los de Brasil, aunque inferiores a los de Chile, en América Latina, y a los de países como Estados Unidos y el promedio de la OCDE.

Por otra parte, se tienen las cifras dadas a conocer por el diario Reforma (14 de enero de 2011), de lo que ha costado el programa de Enciclomedia:

  • El Gobierno ha pagado $18,925,244,000 por 109 mil equipos y su mantenimiento.

  • Cada uno ha costado $173,000.

  • La SEP podría pagar $1,814,900,000 para que esos equipos no se queden a la deriva.

  • En promedio, la SEP estaría pagando otros $16,650 por el mobiliario, que tiene cinco años.

Según la nota, la falta de previsión de la Secretaría de Educación Pública (SEP) en los contratos del programa Enciclomedia le costará al ciudadano 2 mil millones de pesos.

Así que tan sólo el principio de administrar bien los recursos para tener un sistema exitoso está muy lejos de alcanzarse.

Economía del conocimiento

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La Fundación Este País, ha diseñado el Índice de Economía del Conocimiento (IEC), para analizar en qué medida México cuenta con las características necesarias para transitar hacia una economía basada en el conocimiento y competir favorablemente en ella.

Este índice fue construido con base en la Metodología de Evaluación del Conocimiento (MEC) del Banco Mundial, el cual incluye 20 variables en cinco dimensiones:

 

Los valores que se establecen en el IEC van del 0 al 10, donde 0 es el más bajo y 10 el más alto.

Los diez mejores lugares fueron ocupados por países como Suecia, Finlandia, Canadá y Estados Unidos, mientras que México se ubicó en la posición 59 de un total de 140 países. En América Latina Chile y Brasil están mejor posicionados ocupando las posiciones 39 y 54, respectivamente.

El IEC también permite conocer las posiciones por entidades federativas:

Algunas de las principales conclusiones son, que a nivel nacional, es necesario participar activamente en la economía del conocimiento para generar nuevas fuentes de riqueza y desarrollo.

Se necesita producir más conocimiento en más lugares de mayor calidad y con estándares internacionales.

Además, la revaloración del conocimiento es tarea apremiante si se quiere remontar estos resultados.

A nivel estatal, los gobiernos necesitan tener sus propias estrategias vinculadas con sus oportunidades y vocación productiva.

La escuela: medio para prevenir el suicidio infantil Parte II

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¿Qué impulsa a una persona al suicidio?

Más de 4 de cada 10 de hombres y mujeres que intentaron quitarse la vida, lo hicieron por problemas familiares, siendo ésta la primera causa de suicidio, según investigadores de la UNAM. En segundo lugar están los problemas amorosos y los conflictos entre amigos.

Los medios más utilizados fueron: en primer lugar la estrangulación, reportada en 7 de cada 10 actos; el uso de arma de fuego en vivienda, se reporta como segunda causa en 28 de las entidades federativas para llevar a cabo la acción auto destructiva; la excepción se dio en Chiapas, Tabasco, Veracruz y Yucatán, donde el ingerir veneno ocupó el segundo lugar en importancia.

Un suicidio cada 40 segundos

Dado los altos índices de suicidios y escasa información sobre las causas, en varias partes del mundo se han creado redes de suicidólogos, son psicólogos, psiquiatras o terapeutas. Algunos miembros de estas redes aseguran que cada segundo en algún país del mundo un ser humano trata de suicidarse, y cada 40 segundos alguien cumple su propósito.

Según las experiencias compartidas, en la mayoría de los países europeos el número de suicidios es mayor que el número de muertes por accidentes de tránsito. Las tasas más altas de suicidios se registran en el Báltico, Rusia y Finlandia.

Con la evolución de la tecnología, los expertos aseguran que ésta puede ser utilizada en actos suicidas. Por ejemplo, Internet podría contribuir a prevenir esta causa de muerte; sin embargo, se comprobado que es empleada hasta para realizar pactos suicidas.

¿Enfermedad curable?

El suicidio es un problema de salud que no se cura, sólo se controla; aunque 60% de los pacientes que se someten a tratamiento no lo terminan.

En los hospitales del IMSS quienes más recurren a tratamiento son los adultos; sin embargo, cuando los especialistas hacen las valoraciones correspondientes detectan que los primeros intentos de suicidio se registraron en la niñez o adolescencia.

Alejandro Córdova, presidente de la Asociación en Salud Mental del IMSS, señala que durante la infancia, la violencia en el entorno del menor (calle o escuela) es un factor importante para crear individuos con tendencias suicidas, más si se repite en el hogar.

El otro extremo es el de niños dependientes, los cuales reaccionan con excesos por frustraciones relacionadas conflictos interpersonales o amorosos; esto se debe prever cuando un niño es explosivo o intolerante.

Córdova, especialista en psiquiatría, indica que el televisor y los videojuegos tienen un papel importante en la formación del trastorno, pues las series, caricaturas y telenovelas establecen como valor la violencia y ésta será empleada no sólo contra segundas personas, sino contra sí mismo.

Los cambios en los niños

El proceso suicida sigue cuatro etapas: ideación suicida, amenazas, intentos y suicidio consumado.

Algunas características en los menores con riesgo a desarrollar trastornos que han sido detectadas por psiquiatras son: cambio en la apariencia, por ejemplo utilización de colores oscuros; descuidan el aseo personal.

El académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, Andrés Alcántara Camacho, dio a conocer un estudio en donde muestra que 4 de cada 10 de los jóvenes pertenecientes a la tribu emos son suicidas en potencia, pues presentan un perfil psicológico depresivo.

Hay señales tempranas que no debieran ignorarse. Pueden regalar sus posesiones más preciadas, decir adiós a los amigos, desinteresarse de su seguridad, ausentarse de la escuela durante periodos largos.

Los maestros pueden ser las primeras personas en la vida de los niños que reconozcan su petición de ayuda.

Si sospecha que un alumno tiene ideas suicidas, tómelos en serio. Haga preguntas directas como ¿planeas lastimarte? ¿estás muy triste? , hágalo con tranquilidad. Contacte a personal profesional de la salud en su escuela (enfermera, trabajador social, consejero, etc.) o en otras instituciones. Brinde asistencia competa.

En Finlandia: ni tan ricos, ni tan pobres pero aplicados

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En los resultados educativos de los países que participaron en las pruebas PISA 2006 (de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE), Finlandia se coloca en la primera posición. Pese a que su índice de Estatus Económico, Social y Cultural (ESCS por sus siglas en inglés) no es de los más altos a nivel mundial, sus logros educativos sí lo son.

El ESCS se calcula utilizando diversas variables al preguntar a los alumnos el nivel educativo alcanzado por sus padres, su prestigio profesional, el espacio que tienen los jóvenes para estudiar, los libros y recursos diversos. Los resultados de los jóvenes finlandeses se colocan encima de lo esperado en relación con su ESCS. Por otra parte, los mexicanos se ubicaron dentro de lo esperable a partir de éste índice.

Las pruebas PISA han demostrado que Finlandia ha obtenido los lugares más altos de los países participantes:

En la primera evaluación de PISA, 2000, Finlandia logró el primer lugar en lectura entre los 43 países participantes; 4to lugar en matemática y 3ro en ciencias. Mejoró su posición en PISA 2003 y 2006 al obtener el primer lugar en las tres materias evaluadas.

Algunos de los factores que explican sus resultados son:

La diferencia de puntajes entre hombres y mujeres es mucho menor que en cualquier otro de los países participantes.

Con excepción de Islandia, los resultados de los finlandeses se comportan en forma similar que todos los países: las mujeres responden mejor a lectura, mientras que los hombres lo hacen en matemáticas. En Finlandia, en ciencias las mujeres responden tan bien como los hombres, a diferencia de los demás países.

Por otra parte, el impacto de las diferencias sociales de Finlandia sobre los resultados de los alumnos es el más bajo, pueden ser pobres pero no analfabetas. Los resultados no ponen en evidencia las diferencias socioeconómicas al situarse casi todos los alumnos en los niveles de aprovechamiento más altos.

Finlandia obtuvo la media de desempeño más alta; es el único país en el que los jóvenes de 15 años consiguen situarse en promedio en el Nivel 4. Esto significa que son capaces de explicar un fenómeno recurriendo a la ciencia y la tecnología; pueden seleccionar e integrar explicaciones de varias disciplinas y vincularlas a la vida cotidiana; además pueden reflexionar sobre sus acciones y comunicar decisiones mediante el uso del conocimiento y la evidencia científica.

La proporción de alumnos que obtuvieron bajos resultados en lectura es mucho menor en Finlandia que en cualquier otra parte (5 de cada 100, contra 20 de cada 100 que es la media de países de la OCDE). Este dato se relaciona con el hecho de que los alumnos finlandeses tienen una gran confianza en sus competencias y en su potencial de aprendizaje. El nivel de ansiedad relacionado con el aprendizaje de matemáticas aparece más bajo que en los otros países.

En el porcentaje de gasto respecto al PIB es notorio que Finlandia destina al menos 2% del PIB en el área de Investigación y Desarrollo Experimental (IDE). En promedio los países de la OCDE han invertido alrededor del 2.3% de su PIB. En México su inversión en IDE, no alcanza el 0.5 %, es la mitad de lo que gasta Portugal, Brasil o España y cinco o seis veces menor que los países con mayor nivel de gasto comparado. De hecho, es el país miembro de la OCDE que tiene el menor nivel de inversión: un porcentaje que es 4.5 veces menor que la inversión promedio de la OCDE.

Finlandia tiene el porcentaje más alto de personas que inician un doctorado y se gradúan. En el caso de México la tasa de graduados en doctorado es de 1 de cada 1,000, muy por debajo de la tasa de graduación de países como Brasil o España, que es casi 10 veces más alta.

El tamaño promedio de las escuelas primarias, en Finlandia, es de 300 a 400 alumnos y de 400 a 500 en las escuelas equivalentes a la preparatoria, lo que garantiza que el personal educativo conozca personalmente a todos los alumnos.

En Finlandia el niño empieza su aprendizaje de lectura a partir de 7 años. Antes de esto, en el jardín de niños (de 1 a 6 años) y en la educación preescolar (de 6 a 7 años) se pretende sobre todo despertar las aptitudes de los alumnos, sus habilidades, su curiosidad. Cada día es dedicado a una disciplina: música, deporte, actividades manuales o artísticas, lengua materna, matemáticas.

Así, los aprendizajes iniciales se logran sin violencia, sin tensión y sin presiones. Si un niño muestra disposiciones particulares, se le dará la oportunidad de aprender a leer precozmente (6 años). En contraparte se puede dejar a un alumno hasta los 8 años si no está listo para la lectura.

A los profesores finlandeses no les está permitido reprobar a los alumnos, aunque se organizan grupos de apoyo para los niños con dificultades de aprendizaje. Además de que se envía a un auxiliar para apoyarlos en la clase.

La jornada de trabajo se organiza cuidando respetar los ritmos biológicos del niño y de evitar todo cansancio inútil.

Se realiza una detección precoz de las desventajas y desórdenes del aprendizaje y se les proporciona ayudas específicas.

A partir del nivel 7 (13 años), los finlandeses empiezan a tener libertad de elección al introducir algunas materias opcionales, diferentes según los colegios.

Hasta los 9 años los alumnos no son calificados con notas. Sólo a esa edad son evaluados por primera vez, pero sin emplear cifras. Después se les vuelve a evaluar hasta los 11 años. Las notas expresadas en cifras aparecen en el 6º año, cuando los niños alcanzan la edad de 13 años.

En Finlandia se realiza una selección exigente para los candidatos a profesores. Todos los docentes deben titularse de una maestría, que es complementada con estudios de pedagogía. Tienen una formación continua claramente determinada.

En síntesis, los finlandeses han construido un sistema caracterizado por un alto grado de organización pero conservando flexibilidad en la aplicación del currículo, algo que no ocurre en México.

En educación, mucha lana y pocos resultados

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México, con un gasto educativo similar al promedio de los países integrantes de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), ocupa el lugar 30 dentro de esa organización, según los resultados de las pruebas de calidad educativa aplicadas a estudiantes.

 

Como se puede apreciar en los siguientes datos, México tiene mayores promedios de gasto, aunque es poco el dinero que realmente se destina a los alumnos:

De los 57 países participantes en las pruebas PISA 2006 (Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes, aplicadas a los alumnos de 15 años en materia de ciencias), México ocupó el lugar 49 en ciencias, el 48 en matemáticas, el 43 en lectura y su puntaje general fue de 410 puntos. Finlandia, Canadá, Japón, Australia y Corea tuvieron los puntajes más altos.

Un recorrido rápido por la OCDE

No se pueden establecer patrones similares para los países de alto ni de bajo rendimiento porque no existen coincidencias entre sus políticas educativas y sus resultados.

Corea y México tienen políticas educativas muy centralizadas (el Estado concentra las decisiones y existe un currículo único para todos los estados o provincias) pero sus niveles de desempeño son diferentes. Estos dos países tenían hace 40 años promedios de desempeño similares. Sin embargo, Corea ha tenido un desarrollo vertiginoso en los últimos 30 años al ocupar el lugar 11 de la lista general de PISA 2006, en tanto México no ha mejorado sus resultados en ninguna de las tres emisiones de esas pruebas: ocupa el lugar 48 de la lista general.

Finlandia, Suecia y Bélgica tienen un sistema muy abierto: los alumnos tienen posibilidad de elección para algunas materias optativas, además de que las decisiones se encuentran a nivel de las municipalidades. Pero los primeros dos países tienen resultados muy altos, mientras Bélgica se encuentra en un lugar poco decoroso. La diferencia en el desempeño no parece depender de que el sistema sea centralizado o muy abierto.

Finlandia y Suecia decidieron conservar la educación privada pero se empeñaron en evitar una educación desigual, así que nacionalizaron el financiamiento de la educación privada básica sin expropiar las escuelas, que podían seguir siendo propiedad privada, pero sin cobrar colegiatura. Con esta medida se intentó salvar las ineficiencias de las escuelas públicas.

El gobierno otorga un subsidio por estudiante; de tal manera que el dinero sigue al niño: si se va a una escuela pública, el recurso va a la misma institución; si cambia de la pública a la privada, el dinero lo hace de la misma manera. Así que las escuelas privadas se empeñan en mantener una buena calidad educativa para atraer más alumnos y, en lugar de cobras las colegiaturas a los padres, las cobra al Estado.

En Corea, Japón o Hong Kong no sucede lo mismo. Los padres de familia deben hacer una solicitud de inscripción donde incluyen 30 escuelas, en orden descendente, para que el niño sea admitido y, mediante un programa complejo, el Estado decide a qué plantel ingresa el alumno.

Las condiciones materiales tampoco explican las diferencias. Los checos, con una economía débil (que en 2003 destinó 85 mil 438 millones de dólares de PIB a la educación, mientras en el mismo año México destinó 626 mil 080 millones de dólares), tienen algunos planteles donde las condiciones son muy malas y sus resultados en la evaluación de 2003 es realmente sorprendente, pasaron de su promedio de 510 puntos, en 2000, a 527 en 2003; es decir, subieron 17 puntos en tres años, conservándose en 513 en 2006 (la media de la OCDE, en las tres emisiones, ha sido de 500 puntos).

Contrario a lo que se piensa, los países asiáticos como Japón, Corea y China, no invierten alta tecnología en las escuelas. Tienen algunos planteles para sus estudiantes sobresalientes pero, en general, las escuelas son muy similares a las que existen en México: carentes de alta tecnología (sólo después del 2005 empezaron a equipar las aulas con computadoras), muy inferiores en este sentido a los niveles medios de las escuelas europeas, y los grupos escolares tienen alrededor de 40 a 45 estudiantes. Esto tampoco explica la diferencia.

Países que invierten lo mismo que México y Brasil, como la República Checa, Polonia y Hungría, tuvieron altos resultados, lo que comprueba que no hay una relación directa entre inversiones y buenos resultados.

La calidad educativa tampoco depende de las evaluaciones, como se puede constatar en Irlanda e Inglaterra, que examinan y evalúan todo lo evaluable y, sin embargo, no están entre los mejores lugares.

La segmentación y la calidad educativa tampoco están directamente asociadas. Hay países como Alemania y Suiza que dividen a sus estudiantes desde edades muy tempranas. Los suizos tienen un examen terminal de primaria para asignarlos a tres diferentes categorías de secundaria: regular, real y de trabajo. Los alumnos son clasificados de acuerdo con los resultados y predeterminados para el resto de su vida. Sin embargo, si vemos sus resultados, Suiza tuvo un avance de 17 puntos entre 2000 y 2003 (pasaron de 496 a 513), mientras Alemania se mantiene apenas alrededor de la media de la OCDE: alcanzó en 2003 507 puntos.

Los salarios de los maestros tampoco tienen incidencia directa en los buenos desempeños de los alumnos. En México, éstos son bajos con respecto a los estándares absolutos (un poco más de la mitad del promedio de la OCDE) pero se encuentran dentro de los más altos de la organización cuando se comparan a partir del PIB per capita. El rango de los salarios de un profesor con 15 años de experiencia comparados con el PIB per capita, para México, en la educación primaria y en la secundaria se encuentran respectivamente en 1.58 y 2.01, por encima del promedio de la OCDE de 1.28 y 1.30.

Además, desde 1996 los maestros mexicanos han recibido el segundo aumento de salarios más significativo, con percepciones, para un profesor con 15 años de experiencia, del 34% en el nivel de primaria y del 40% en secundaria. Los ingresos de los profesores mexicanos, en dólares, están más o menos en los niveles de los de Finlandia, de Nueva Zelanda y de Suecia, pero los resultados son muy diferentes.

Sin aptitudes 5 de cada 10 poblanos para acceder a educación superior

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Menos del 1% de los estudiantes poblanos tienen aptitudes para realizar actividades de alta complejidad en las áreas científicas, mientras que las del 52% son insuficientes para tener acceso a estudios superiores.

Media de desempeño en la escala global de ciencias para los países participantes, PISA 2006Esto se desprende de los resultados obtenidos tanto por México como por Puebla en la prueba estandarizada del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (Programme for International Student Assessment PISA, 2006) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

En dicha prueba, México se colocó en los últimos lugares en aprovechamiento escolar, con una media nacional de 410 puntos, mientras que Finlandia, en primer lugar, tuvo 563; y el estado de Puebla se encuentra junto con las entidades de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Tabasco como las peores entidades del país en desempeño escolar (con un promedio de 387).

PISA es una evaluación trianual que mide el desempeño de jóvenes mexicanos de 15 años (en las 32 entidades federativas, ya sea que estén inscritos o no en alguna institución educativa), y que, en cada una de sus aplicaciones, pone énfasis en un dominio diferente. La primera emisión, realizada en el 2000, evaluó lectura; la segunda, en 2003, matemáticas. La de 2006 se centró en ciencias.

La evaluación de PISA 2006 organiza los resultados por niveles de competencia: los estudiantes ubicados entre los niveles 0 a 1 tienen dominios insuficientes (en especial el 0) para acceder a estudios superiores y desarrollar diversas actividades. En el nivel 2 se encuentran quienes poseen el mínimo adecuado para desempeñarse en la sociedad. Los que se ubican entre los niveles 3-4 están por arriba del mínimo necesario y, por ello, buenos, aunque no del nivel deseable. Los niveles 5-6 corresponden a los jóvenes con potencial para realizar actividades de alta complejidad cognitiva, científicas u otras.

De acuerdo con estos criterios, la mayoría de los jóvenes mexicanos se encuentran entre los niveles 1 y 2. Y los de Puebla, en especial, estarían entre los últimos lugares a nivel nacional

La mayoría de los jóvenes poblanos se encuentran en el nivel 1, pues sus conocimientos científicos son limitados y sólo pueden aplicarlos a pocas situaciones familiares: sus explicaciones “científicas” son obvias y obtenidas directamente de la evidencia dada.

Los cuestionarios de PISA están construidos, en términos generales, por preguntas de opción múltiple y preguntas abiertas en las que los jóvenes deben construir la respuesta. En algunos casos esto exige una argumentación larga, mientras que en otras es corta. Y las respuestas se califican como total o parcialmente correctas, es decir que para aquellas que requieren la construcción de la respuesta se considera que está parcialmente bien si cumple con una parte de los criterios, mientras que si alcanza a cubrir todos es considerada totalmente correcta.

Por ejemplo, en el examen de PISA se les presentó el siguiente texto que corresponde al contenido de la lluvia ácida y sus efectos corrosivos, con su correspondiente pregunta:

Responder adecuadamente a esta pregunta exige del estudiante la capacidad de asociar de diferentes conocimientos para derivar la respuesta correcta, como hacer uso de conocimientos previos relacionados con cambios químicos de la materia y el origen natural del nitrógeno y del azufre.

El hecho de que la mayoría de los alumnos mexicanos no respondieran bien a este reactivo implica que son incapaces de relacionar datos y, por ende, no sólo carecen de aptitudes de raciocinio y de argumentación, sino también de generar nuevos conocimientos. En esta situación se encuentra el 55.88% de los estudiantes mexicanos a los que se les hizo esta pregunta, al no lograr responder correctamente. Por otra parte, el 44.12% de los estudiantes mexicanos pudo responder correctamente, aunque sólo el 18.68% la contestó totalmente bien y el 25.44% la contestó parcialmente bien.

Los estudiantes mexicanos no demostraron tener los conocimientos científicos básicos necesarios para reconocer el origen de los óxidos de nitrógeno y azufre, ni siquiera fueron capaces de establecer relaciones simples de causa-efecto, por ejemplo entre la contaminación (en general) y la fuente de los óxidos.

Ni los estudiantes mexicanos ni los poblanos tienen potencial para realizar actividades de alta complejidad cognitiva, científicas u otras, pues sólo el 0.3 de estudiantes tanto en el país como en Puebla se colocó en los niveles 5-6.

En este sentido, las consecuencias van más allá del impacto mediático de aparecer en los últimos lugares de la prueba PISA: nuestro sistema educativo está formando una generación de estudiantes incapaces de lograr el mínimo desempeño profesional exigido por las actuales condiciones a nivel internacional, lo que sin duda repercutirá no sólo en sus vidas profesionales (de manera individual), sino también en las posibilidades de desarrollo para el país, al reducir su potencial para el desarrollo científico y tecnológico.

Puebla, sin mejoras en aprovechamiento escolar desde el 2003

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El estado de Puebla se ubica en los últimos lugares de aprovechamiento en matemáticas, lectura y ciencias, por lo que se encuentra junto con las entidades de Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Tabasco como las peores entidades en desempeño escolar.

En materia de aprovechamiento, Puebla ocupó el lugar 27 en matemáticas, el 22 en lectura y el 21 en ciencias.

Por debajo de Puebla en aprovechamiento de matemáticas se encuentra Oaxaca, Guerrero, Chiapas y Tabasco que se situaron en los lugares 28, 29, 30 y 31, respectivamente.

Sobre el punto anterior, el estado de Puebla prácticamente mantuvo su nivel puntuación (387) logrado en el 2003, por lo que en tres años no registró ninguna mejora.

Los anteriores resultados se obtuvieron del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (PISA) 2006 que realizó la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Las evaluaciones de PISA revelan que el Distrito Federal, Nuevo León, Aguascalientes, Querétaro, Coahulia, Sonora, Chihuahua y Jalisco son las entidades del país mejor evaluadas al ocupar las primeras posiciones.

En la evaluación sobre ciencias el Distrito Federal ocupó el primer sitio y el segundo en lectura. Nuevo León obtuvo el primer lugar en lectura y el cuarto en ciencias.

Los peores estados de México que resultaron evaluados fueron Guerrero Chiapas y Oaxaca, los cuales permanecen en ese orden en los últimos lugares de la prueba PISA en lo que se refiere a ciencias y lectura.

Otro dato señala que si bien los alumnos del Estado de México (Edomex) se ubican por arriba de la media nacional en las áreas de ciencia, lectura y matemáticas, éstos salen reprobados.

Por ejemplo, en ciencias la media nacional es de 410 puntos, mientras la del Edomex es de 418, pero entre Finlandia, el país mejor evaluado con 563 puntos en esta área, y México hay una diferencia de 153 puntos.

La prueba PISA se hace para comparar conocimientos y rendimiento escolar de alumnos de 15 años. En el ejercicio del año pasado participaron 57 países, es decir, 16 más de los que fueron evaluados en el 2003.

Los países que sacaron lo más altos puntajes fueron Finlandia, Canadá, Japón, Australia y Corea. Ahí no sólo se destacó el alto rendimiento de los alumnos, sino también la política educativa que ofrece un acceso equitativo a las oportunidades de aprendizaje.

De ese total de naciones que formaron parte de la prueba PISA, México ocupó el lugar 49 en ciencias, el 48 en matemáticas y el 43 en lectura y su puntaje general como país fue de 410 puntos.

Asimismo, el examen indica que en materia de educación, México ocupa el último lugar de los 30 países que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.

En ninguna materia de las evaluadas se superó el nivel 2, de los 8 niveles que conforman la prueba de PISA.

Los datos revelados indican que el 50% de los jóvenes tienen un nivel de cero y uno en habilidades científicas, matemáticas y de lectura.

La información también confirma que México mejoró su nivel de puntuación en tres años, al pasar de 385 a 410 puntos. Donde se detectó una mejora en los indicadores, fue que las jóvenes disminuyeron la brecha de puntuación que había con los varones en lo que se refiere a las habilidades en matemáticas y de lectura.

La posición del SNTE

Ante ese panorama, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) se deslindó de la baja calificación que obtuvo México en el Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes, que ubicó al país en el sitio 49 de 57 naciones participantes.

Emilio Zebadúa, director de la Fundación para la Cultura del Maestro, sostuvo, a pocos días de que fueran dados a conocer los resultados de PISA, que los responsables últimos del desempeño del sistema educativo son las autoridades federales y estatales.

“No hay una explicación favorable por parte del gobierno de por qué tenemos estos resultados en PISA, y es responsabilidad de la SEP explicar qué no se hizo en materia de política educativa en los últimos siete años, para no llegar a los niveles que PISA y la OCDE nos exigen”, explicó.

Frente a las recomendaciones que entregó a México la OCDE tras la publicación de los resultados de la prueba —que revelan que no hubo avances en los últimos 6 años para elevar la calidad de la educación—, Zebadúa reiteró que corresponde a la SEP trazar la ruta para mejorar el aprendizaje de los alumnos.

“Ligar el desempeño del maestro como trabajador, a una productividad, en este caso denominada calidad educativa, cuando sabemos que está asociada a una multiplicidad de causas, es pensar que porque le subes el 4 por ciento de salario a un maestro, tiene que elevarse la calidad educativa en 4 por ciento; en ningún modelo del mundo se ha demostrado que funciona y nadie lo propone, son ámbitos diferenciados”, expresó.

Las recomendaciones de la OCDE

En su informe Un Análisis del Sistema Escolar Mexicano a la Luz de PISA 2006, el organismo le asignó al país una serie de desafíos, cuando menos 12, para que salga del bache en materia de educación, reformando de raíz el sistema nacional.

La propuesta se planteó luego de que el mismo organismo difundió los resultados de PISA, en el que más de 50 por ciento de los alumnos mexicanos se ubicó en los niveles de logro más bajos.

La OCDE señaló que es urgente que el país trace un camino para aumentar el aprovechamiento escolar de los alumnos, estableciendo estándares claros, públicos y monitoreables sobre lo que se espera que aprendan al final de cada grado escolar en todas las asignaturas.

Otras recomendaciones son someter a concurso las plazas de maestros, directores, vacantes y de nuevo ingreso, además de revisar el balance del modelo de financiamiento educativo, en el que poco más de 90 por ciento del gasto se va al pago de salarios y personal.

En concreto, la OCDE propone desarrollar mecanismos de medición para evaluar y monitorear el logro de los estándares fijados para los alumnos, además de alinear los planes de estudio a las principales áreas de conocimiento.

También pidió garantizar que los cursos a los maestros tengan altos estándares de calidad y pertinencia, además de que estén alineados con las necesidades curriculares de los planes y programas de estudio.

Propuso producir materiales de alta calidad para apoyar el trabajo del magisterio y hacer una mayor inversión de recursos para sus programas de formación continua.

Otra tarea que propone es realizar acciones inmediatas para fortalecer el liderazgo en la escuela y en los diferentes niveles al interior del sistema educativo nacional, así como dotar a los centros escolares de autonomía y brindar apoyo a los alumnos en riesgo de fracaso escolar.

¿Qué escuela elegir?

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Una de las decisiones más importantes y complejas a la que se enfrentan los padres es saber a qué escuela enviarán a sus hijos. La disyuntiva más simple se plantea al seleccionar una escuela pública o privada.

A diferencia de Finlandia, Singapur y Hong Kong, en donde la calidad de la educación es tan elevada que el único criterio para elegir es la cercanía; en México la elección está en función de la situación económica de las familias y/o de la ubicación.

En caso de que la situación económica lo permita, casi sin dudarlo, las familias eligen a los colegios particulares. Si no se tienen los medios económicos, las escuelas públicas serán la única posibilidad que se presente y la cercanía preferentemente.

Más allá de la elección, las evaluaciones educativas muestran que la educación en México es mala y que la privada tiene menos deficiencias que la pública.

Los colegios particulares son las que obtienen los resultados más favorables en habilidades matemáticas y en español, según el estudio «Panorama Educativo de México. Indicadores del Sistema Educativo Nacional 2006», publicado por el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Si bien estos resultados muestran que los estudiantes de los colegios particulares tienen más altos logros de competencias (51% y 72% en 2000 y 2005 en el nivel avanzado) que los de las escuelas públicas, esto se debe a que estos alumnos provienen de familias cuyos contextos socioculturales (relacionados con el nivel educativo de los padres, particularmente de las madres) y económicos son más elevados.

Por otra parte, no hay datos concretos que informen a los padres de familia sobre la relación que tiene la calidad de la educación que ofrecerá un colegio particular, del nivel que sea, y el costo que se deberá pagar por ella.

En referencia al costo, el delegado de la Procuraduría Federal del Consumidor en Puebla (Profeco), señaló a La Jornada de Oriente, el primero de agosto del presente, que en este año el incremento en las colegiaturas de las escuelas particulares fue de entre el 4 y el 5%, pero los porcentajes de aprovechamiento no se incrementan en la misma proporción.

A nivel nacional, en matemáticas, 77.7 % y en español 75.4 % de primaria tuvieron deficientes grados de desempeño. Los resultados fueron similares en secundaria, en donde 94.4 %, se clasificó en los peores grados de rendimiento en matemáticas, y 81.1%, en los de español. En Puebla, los alumnos de primaria en español obtuvieron una puntuación de 497.55 lo que los coloca 10.23 puntos abajo de la media nacional (507.78); en matemáticas obtuvieron 501.8, situándolos 7.5 puntos por debajo de la media nacional (509.3); en secundaria se observa el mismo comportamiento al colocarse en español 14.2 puntos por debajo de la media nacional (513.7) con un promedio de 499.5 y en matemáticas a 9.5 por debajo de la media nacional (511.3) al obtener 501.8 puntos; según los datos reportados por la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (Enlace) 2007.

El auge de los colegios particulares, casi sin control, es un problema. El preescolar a partir del 2004 (ciclo del inicio de su obligatoriedad para el tercer grado) registró el más alto crecimiento (116%, 130% en su planta docente y 92 % en su matrícula) debido a la gran cantidad de colegios particulares que ya operaban antes de esta medida para obtener el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (Rvoe) por parte de la Secretaría de Educación Pública (SEP). Lo anterior contrasta con los datos de los estados de México, Jalisco, Yucatán y Morelos quienes presentaron las pérdidas más importantes en participación de los servicios de enseñanza oficiales, hasta con 30 puntos porcentuales, según el estudio «La Calidad de la Educación Básica en México 2006», del INEE.

En el mismo periodo la matrícula y el número de planteles del sector particular crecieron a la par, mientras que en el sostenimiento público, el alumnado tiende a crecer más que la cantidad de escuelas.

Las primarias particulares y sus maestros aumentaron en más de 15 % la matrícula, en tanto que las públicas disminuyeron 2 %.

En secundaria y media superior, las proporciones de estudiantes en colegios particulares disminuyeron ligeramente durante los últimos seis años. Los datos indican que su cobertura se amplió fundamentalmente a través de una oferta pública.

En lo que respecta a la calidad de la educación media-superior y superior, no contamos con mediciones tan rigurosas del desempeño académico como las de básica, sin embargo, se pueden mencionar algunos indicadores como el que reporta el INEE de que 759 mil 29 personas entre 15 a 29 años no sabe leer y escribir un recado. Es decir, la educación superior no mejora con respecto a la educación básica.

Si bien la calidad no aumentó, el auge de los colegios particulares en este nivel sí lo hizo. Ante este fenómeno, organismos internacionales como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y el Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), recomiendan la construcción de marcos normativos estrictos y pertinentes, para generar estándares mínimos de calidad académica.

Las escuelas particulares representan más de la mitad de las instituciones que conforman el sistema general y atienden a casi una tercera parte de la matrícula total, por lo que la OCDE recomienda establecer mecanismos más estrictos para la obtención del Rvoe, según su estudio «Análisis temático de la educación terciaria» de noviembre de 2006.

Una de las causas del creciente número de instituciones privadas pequeñas y de calidad deficiente es la falta de requisitos que sean respetados por gobiernos estatales y por universidades autónomas, pese al acuerdo 279 (del 10 de julio de 2000), de la SEP, para la entrega del Rvoe para la educación superior.

En el caso de Puebla, a pesar de la deficiente calidad en la educación, los costos son muy elevados, resulta más caro estudiar en este estado que en Universidades de Estados Unidos, como se demostró en un estudio presentado por Consultoría Contracorriente.

Este muestra que un estudiante de la carrera de Administración de Empresas con carga normal de materias y que ingrese en este momento al Tecnológico de Monterrey Campus Puebla pagará poco más de $549 mil por la realización de la licenciatura en dicha institución (los cálculos fueron realizados sin considerar el aumento en las colegiaturas que seguramente tendrán a lo largo de sus estudios).

Si lo hace en la Universidad de las Américas-Puebla pagará un total de $539 mil 850; a la Universidad Anáhuac de Puebla alrededor de $340 mil; a la Universidad del Valle de México Campus Puebla, $263 mil; a la Universidad Iberoamericana Puebla, alrededor de $320 mil; a la Universidad Madero, $225 mil; y a la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla, una cantidad cercana a los $188 mil. Ello sin contemplar los gastos de libros, materiales de trabajo, gastos de renta y alimentación. A lo anterior, hay que agregar que según el Panorama Laboral, el ingreso promedio mensual en Puebla es de $3,280.00, lo que equivale a $ 39,360.00 anuales.

En suma: no existe la escuela ideal, muchas de las que presumen ser las mejores, lo deben al origen de sus estudiantes, tal es el caso de los colegios particulares, que tienen procesos selectivos. Si ese fuera el caso de las públicas, quienes por norma nacional no deben serlo, seguramente la calidad de la educación se elevaría de manera inmediata, aunque se quedaría sin recibir educación, una buen parte de la población mexicana.