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Mejores los alumnos de primaria que los de secundaria

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Los estudiantes poblanos presentan retrocesos en sus habilidades en español y matemáticas conforme avanzan dentro del sistema educativo, como se observa en los resultados de la Evaluación Nacional de Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE). Si bien este fenómeno no es exclusivo de Puebla, se puede observar en el sistema nacional, aquí se toman los datos de la entidad como representativos del fenómeno.

Mientras que 29 de cada 100 alumnos de primaria alcanzan el nivel bueno en español, en secundaria lo logran solamente 14 de cada 100, prácticamente la mitad, según los datos de la edición 2009 (aunque este fenómeno se puede constatar desde el inicio de esta prueba, en 2006) de esta evaluación.

En matemáticas, el fenómeno se repite aunque de manera más dramática: 27 de cada 100 alumnos de primaria alcanzan un nivel bueno, mientras que en secundaria lo logran 9 de cada 100.

Aunque los alumnos de primaria tienen mejores resultados que los de secundaria, en ese nivel ya se observan grandes brechas que caracterizan al Sistema Educativo Nacional, y son las que existen entre las escuelas privadas y las públicas; y dentro de esta segunda categoría, entre quienes estudian en escuelas urbanas y los que lo hacen en rurales e indígenas.

Como se observa en estos resultados, las brechas entre los estudiantes empiezan desde la primaria. Las escuelas privadas obtuvieron resultados muy por encima de las públicas. En cambio los pobres empiezan rezagados, como se observa al comparar la educación privada con la de las escuelas rurales, cursos comunitarios o educación indígena.

Mientras en primaria privada (promediando solamente español y matemáticas), el 15.25% de los alumnos obtuvieron el nivel de excelencia, la educación general (escuelas públicas rurales y urbanas) colocaron a 5.1% de alumnos en ese nivel; mientras que en educación indígena apenas el 2.1% obtuvo resultados excelentes y cursos comunitarios apenas alcanzó a colocar a un 0.6% de sus estudiantes en ese nivel.

Los mejores resultados de aprendizaje se concentran en los grupos cuyas condiciones sociales y escolares son las mejores: en orden decreciente, las escuelas privadas, urbano-públicas, rural-públicas, indígenas y cursos comunitarios.

Estos resultados confirman lo ya sabido: las condiciones socioculturales en que se desarrollaron los estudiantes y en las que operan los centros educativos, inciden de manera directa en el rendimiento académico.

Programas educativos deficientes, advierte el INEE

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Los programas Enciclomedia, Nacional de Lectura, Escuelas de Calidad, entre otros (de la Secretaría de Educación Pública- SEP), ponen en “evidencia deficiencias importantes” en su manejo, afirma el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) en su Informe 2008: ¿Avanza o retrocede la calidad educativa? Tendencias y Perspectivas de la Educación Básica.

Los programas que se analizan en el informe son:

  • a) Programas centrados en materiales o tecnología
    Red Escolar; Programa Nacional Lectura; Enciclomedia
  • b) Programas centrados en recursos humanos
    Programa Nacional para la Actualización Permanente de Maestros en Servicio (PRONAP); Programa Asesor Técnico Pedagógico (ATP) de Educación Indígena
  • c) Programas con recursos y atención a gestión e innovación
    Programa de Escuelas de Calidad (PEC); Fortalecimiento a la Educación Especial; Programa de Educación Multigrado
  • d) Programas que se proponen atender a grupos vulnerables
    Programa Educación Primaria para Niños Migrantes; Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe); Oportunidades
  • e) Programas de reciente creación
    Sobre gestión-organización-infraestructura; Para poblaciones vulnerables
  • f) Programas de instancias particulares

Los programas que se establecieron para mejorar la calidad de la educación presentan características que los hacen inapropiados, según este estudio:

  • Parecen desordenados y poco consistentes.
  • Persisten, en el sistema educativo, centralismo burocrático y corporativismo.
  • Son numerosos (resultan excesivos) y presionan tanto a las escuelas que ocupan su atención entre varios programas que no son necesariamente congruentes entre sí.
  • Los profesores son distraídos en tareas que no son las esenciales.

Las fallas fundamentales de los programas son debidas a la falta de planeación y evaluación; número excesivo y falta de continuidad. Las Políticas siguen sin focalizar ni dar prioridad efectiva a factores clave.

Esto es en lo que se refiere a los programas impulsados directamente por la SEP, pero a ellos hay que agregar los instrumentados por gobiernos estatales y municipales, que incrementan la carga excesiva que tienen los profesores y que los distraen de sus tareas fundamentales.

El reporte también analiza los programas educativos de atención a la población vulnerable, como Oportunidades (antes Progresa), coordinado por la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) que es el programa más importante del gobierno mexicano para combatir la pobreza, el cual incluye un componente educativo.

La vertiente educativa consiste en becas y apoyo para útiles escolares que se dan a las familias pobres con hijos en edad escolar, en forma condicionada a que los niños y jóvenes asistan a la escuela. Pretende asegurar la asistencia regular y la permanencia de los niños y jóvenes en la escuela hasta la educación media superior. Las becas tienen un monto máximo mensual, en educación básica, de 955 pesos por familia, y el de las becas de educación media superior es de mil 745 pesos. Actualmente se otorgan mensualmente 5.3 millones de becas escolares.

Este programa, frecuentemente evaluado, sólo ha mostrado su efectividad al mejorar la asistencia escolar, aunque de la calidad de la educación nada se sabe.

El estudio concluye señalando que los programas denotan gran esfuerzo del Estado y la sociedad, por lo que es necesaria una política parsimoniosa e integrada, para generar efectos sistémicos y propiciar uso más eficiente de recursos.

…alinear los  procesos que contribuyen a educación de calidad: el currículo, los materiales de instrucción, las formas de organización del sistema educativo, las formas de educar y apoyar el desarrollo profesional de los profesores, las formas de administrar las escuelas y el sistema educativo, las formas de evaluar y las formas en que los profesores facilitan el aprendizaje de los estudiantes, es decir la instrucción y la pedagogía. Será este buen alineamiento el que permite sostener esfuerzos educativos de alta efectividad…

Con estos análisis algo queda muy claro: cada programa debe evaluar el impacto (particularmente en la calidad educativa), antes de ampliar cobertura.

Sin examen, se otorgarán 200 plazas magisteriales en Puebla

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Aunque las 6 mil 275 plazas magisteriales autorizadas por la Secretaría de Educación Pública (SEP) federal fueron asignadas a cada entidad federativa de acuerdo con la Programación Detallada (Prodet) del Presupuesto de Egresos de la Federación 2008, en los hechos representarían apenas el 50% de las que realmente se otorgarán, pues una cifra similar será asignada de manera discrecional por negociaciones con el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE).

El pasado 29 de julio, el ex subsecretario de Educación Básica, Lorenzo Gómez Morín señaló (Reforma, 29 de julio de 2008) que la mitad de las plazas de educación no se renovarán por vía del concurso, pues el número de plazas autorizadas no refleja las vacantes de los estados.

Ello porque la media de crecimiento anual, en el ámbito magisterial, es de 4% y las plazas a renovarse durante el próximo ciclo escolar (como lo señaló la titular de la SEP, Josefina Vázquez Mota) representan apenas la mitad de esa tendencia.

Lo anterior implica que para el estado de Puebla (por ejemplo) se asignaron 177 plazas mediante criterios como las características de la población, su dispersión y la necesidad de crecimiento; pero debido a las estimaciones de crecimiento, se asignaría una cantidad similar a través de negociaciones con el sindicato magisterial. Eso significa la incorporación, al menos, de otros 177 docentes sin concurso de por medio.

De acuerdo con la SEP, las 6 mil 275 plazas se distribuyeron a partir de un análisis que toma en consideración los reportes que cada estado envía a la SEP federal sobre la población potencial de cada nivel, ubicada por localidad y número de grupos para abrir; la dispersión de la población y las necesidad de crecimiento en el estado, por la apertura de nuevos grupos y la conformación de nuevos circuitos de supervisión.

Esto debería generar una asignación de plazas proporcional al tamaño de la población de cada entidad y a sus necesidades de crecimiento. Pero esto no se ve reflejado en la distribución final por parte de la SEP para cada estado:

Distribución definitiva de plazas a concursar según entidad federativa

En el total se incluyen los datos correspondientes a Michoacán y Oaxaca, aunque no se despliegan las cifras específicas porque en esos estados no se llegó a un acuerdo. No se incluyen las plazas de la plantilla ordinaria, es decir aquellas que están libres por jubilaciones, muertes y/o retiros y que pueden quedar libres de manera temporal.

Como se observa en el cuadro, el estado más beneficiado en la distribución de plazas fue Chiapas (mil 187), y el más desfavorecido fue Baja California (7).

En el caso de Baja California existe una congruencia entre el bajo número de plazas asignadas y las características de su población: avanza a casi tres veces el ritmo nacional pero se concentra en zonas urbanas, lo que explican que no se creen tantas plazas de profesores, pues la potencial población estudiantil se encuentra en zonas urbanas y por tanto los grupos pueden ser numerosos, atendidos por menos profesores.

No ocurre lo mismo con Chiapas, que se caracteriza por un fuerte crecimiento poblacional, muy por encima de la media nacional y con un alto nivel de dispersión. De esta manera se requiere crear un alto número de plazas de docentes que se distribuyan en todas las localidades, se requieren más docentes aunque el número de alumnos sea bajo.

Siguiendo los criterios de asignación para los estados de Baja California y Chiapas, Puebla (que recibió 177 plazas) se asemeja al segundo ya que si bien su crecimiento población es ligeramente mayor al de la media nacional, presenta una alta dispersión (en el 2005, 90 mil personas que habitan comunidades de menos de 100 habitantes). Por se le debería haber asignado un número de plazas similar al de Chiapas.

Además, Veracruz recibió 735 plazas a pesar de que tiene características muy parecidas a las de Puebla: 57 % de su población vive en comunidades de menos de 15 mil habitantes, y su crecimiento es menor a la media nacional.

Esto muestra que los criterios marcados por la Prodet no parecen seguirse de manera estricta para la distribución de las plazas magisteriales, sino que —como se señaló al inicio—, lo privativo en este proceso es la negociación.

Incluso, algo similar ocurriría con los exámenes aplicados al personal docente que aspira a ocupar estas nuevas plazas.

Si bien el proceso de asignación de plazas ha sido anunciado como transparente, con la intención de validar a la Alianza por la Calidad de la Educación, existen otras irregularidades, como el hecho de que las convocatorias ni siquiera fueron validadas por el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) y los criterios de asignación de plazas —como ya se planteó—obedecieron a intereses distintos a las necesidades de la población.

Exámenes en duda

Los docentes, para ocupar las nuevas plazas, deberán concursar por ello mediante examen. Sólo que no fue establecida una calificación mínima aprobatoria. Es decir, la asignación se realizará a partir del puntaje más alto obtenido en las pruebas (sea éste aprobatorio o no), lo que es tanto como decir que no serán elegidos los mejores docentes, sino los menos peores.

Las vacantes de la plantilla ordinaria serán negociadas. Se podrán ingresar al sistema educativo mediante el concurso de plazas en el estado, comprobando que saben leer, escribir, enseñar y conocen el plan de estudios.

Las plazas serán distribuidas en los niveles de preescolar, primaria y secundaria; así como en las modalidades general, indígena, telesecundarias y educación especial:

 

Fuente: SEP

Como se observa, la mayor asignación de plazas fue para el nivel preescolar, justo en el momento en que entra en vigencia la obligatoriedad en educación preescolar.

En cambio, otros niveles y modalidades como la educación indígena (preescolar y primaria) o la educación especial, resultaron menos favorecidas. Llama la atención que, de acuerdo con el cuadro anterior, no se asignaron plazas para el nivel secundaria, sino sólo para telesecundaria.

En Puebla, la distribución fue semejante: se privilegiaron los niveles de preescolar y telesecundaria, pero no se otorgó ninguna plaza para primaria:

 

Fuente: SEP