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No hay plazo que no se cumpla…

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Padrón Magisterial

Información de 198 millones de registros de maestros de educación básica, fue entregada por la Secretaría de Educación Pública (SEP) a la Cámara de Diputados.

Según la Comisión de Educación de la Cámara de Diputados la SEP, a las 21:20 horas de la noche del día 30 de junio (fecha en que se venció el plazo que tenía la dependencia para presentar el Padrón de Maestros), entregó una caja de documentos que incluyen la información que solicitó de forma obligada la ley general del Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF) para este año. Los datos son de los primeros 3 meses del presente año.

De acuerdo con lo previsto por la Secretaría y con base en la demanda del Congreso -Artículo 9 fracción IV del PEF para este año- la dependencia hará público a partir del 1 de julio, en una página de internet, información que incluye matrícula escolar, el número de profesores, tipo de plaza (docente, administrativa o directiva), nombre, clave única de registro poblacional (CURP), ingreso y nivel educativo; de docentes afiliados a las 57 secciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) en el país.

Es de destacar que en la información presentada hasta el momento, los maestros comisionados que pertenecen a los sindicatos estatales no se encuentran incluidos, debido a que el Congreso sólo demandó hacer público el padrón de profesores que se financian con el FAEB.

El titular de la Unidad de Planeación y Evaluación de Políticas Educativas, Francisco Ciscomani, explicó que la SEP retomó el registro de nómina para habilitar la página web (que se actualizará trimestralmente). Además de señalar que para incluir a los maestros de los sistemas estatales la SEP requiere tener atribuciones para solicitarla los estados.

El funcionario reconoció que no se trata de un padrón nacional de maestros, sino un primer ejercicio cuya información será enriquecida con datos sobre formación y desempeño de los docentes.

Numeralia

El total del pago de salarial fue de 407 millones de pesos a 10 mil 279 profesores comisionados en 31 entidades del país. De ellos, 5 mil 145 realizan funciones sindicales y 2 mil 442 actividades administrativas.

Se tienen registrados 25 millones 206 mil 162 alumnos en 217 mil 541 escuelas.

Un millón 106 mil 921 trabajadores -docentes, administrativos y directivos- cobran con cargo al FAEB, es decir con recursos de la federación, lo que representa 76 por ciento del personal destinado a tareas educativas en el país, mientras que otro 24 por ciento depende de erogaciones estatales. (La Jornada, 2 de julio de 2010)

Irregularidades:

Pagos a profesores con el mismo RFC aunque con diferentes nombres,

176 mil trabajadores de la enseñanza cobraron su ingreso mensual, pese a contar con un Registro Federal de Causantes (RFC) erróneo,

8 mil tienen el mismo RFC, pero con diferente nombre.

En 17 entidades, aproximadamente, se paga la nómina aún cuando se detecta un RFC incompleto,

En 18 estados se tienen registros duplicados.

30 entidades no presentaron las CURP de los trabajadores en el pago de nómina como establece el Presupuesto de Egresos de la Federación 2010

En 232 casos de personal con doble plaza que cobran en entidades no colindantes, con un monto trimestral de 4.5 millones de pesos con cargo a la federación.

3 mil 397 trabajadores tienen ingresos son superiores a 60 mil pesos mensuales. De los cuales, al menos 31 recibieron más de 200 mil pesos en enero y 91 en marzo de este año; como el caso de Guillermina Baños Islas, quien en el estado de Tlaxcala recibe un sueldo de 68 mil 463 pesos y en Michoacán cobra 12 mil pesos.

De los 10 mil 279 trabajadores detectados como comisionados, corresponden un total de 18 mil 582 plazas. De éstas 13 están asignadas a siete comisionados en labores partidistas, que cobraron con cargo al FAEB, 488 mil 328 pesos (en el primer trimestre del año). Resalta el caso de Durango que notificó que no tiene profesores comisionados.

Tres trabajadores que solicitaron una comisión para asumir cargos de diputados y cuatro como alcaldes, sin goce de sueldo.

En 17 entidades hay 117 mil 514 maestros en 19 mil 44 centros de trabajo ficticios, dicen. (Milenio, 2 de julio de 2010).

Aparecen registros en escuelas que no existen o están clausuradas (El Universal, 2 de julio de 2010)

En la escuela donde tiene sus plazas la presidenta del SNTE, Elba Esther Gordillo Morales, están registrados 538 maestros en la nómina y 284 obtuvieron una comisión sindical vigente entre el 1 de enero y el 31 de marzo de 2010. (Idem, 2 de julio de 2010).

El nombre de la profesora Elba Esther Gordillo, quien tiene una plaza en el Estado de México, no se encuentra. Tampoco está el profesor Rafael Ochoa, secretario general del sindicato magisterial. (Reforma, 2 de julio de 2010)

La información disponible es un avance, pero aún insuficiente, como lo señaló Ciscomani, esta información está lejos de ser Padrón Nacional de Maestros.

La SEP debe incluir todos los datos de todos los maestros de todo el país, lo que incluye a docentes de los sistemas estatales.

Un frío regreso a clases

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La Secretaría de Educación Pública (SEP), con base en información del Servicio Meteorológico Nacional, y siguiendo las sugerencias de Protección Civil y del Sector Salud, ha informado que por lo pronto no habrá suspensión de clases en gran parte del país.

Por su parte, José Ángel Córdova Villalobos, titular de Salud federal, recomendó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) retrasar el horario de entrada a las escuelas, principalmente en los niveles de preescolar y primaria, para evitar que los niños se enfermen. De acuerdo con la región geográfica, dijo, los alumnos podrían ingresar entre una a dos horas más tarde a sus salones de clase (El Universal, 8 de enero 2010).

El funcionario consideró que no hay que llegar al extremo de suspender el ciclo escolar a causa de los frentes fríos, porque estamos a la mitad de la temporada invernal. Sin embargo también reconoció que se corre el riesgo de tener un repunte del virus de influenza A H1N1 entre enero y febrero (cuyo último reporte del 5 de enero reportaba registrados 68 mil 600 casos confirmados y 880 defunciones), debido a las bajas temperaturas.

Pidió a los padres de familia no llevar a sus hijos a la escuela si éstos están enfermos y a la población en general seguir las recomendaciones de lavado de manos y cubrirse al estornudar para evitar transmitir el virus, así como abrigarse bien, tomar suficientes líquidos y no exponerse a la intemperie.

Hasta el momento suman 7 estados que decidieron la suspensión de clases, ellos son Durango, Hidalgo, Michoacán, San Luis Potosí, Tlaxcala, Veracruz y Zacatecas, lo que significa que alrededor de cinco millones de alumnos de educación básica deberán quedarse en casa. Además de que Tamaulipas determinó que si a la hora de entrada el termómetro marca tres grados o menos se regrese a los alumnos. (Excelsior, 8 de enero de 2010)

En Puebla, el titular de la SEP, Darío Carmona, confirmó que el día 7 de enero se reiniciarían las clases en educación básica y media superior, a pesar del pronóstico de bajas temperaturas (incluso bajo cero) en la entidad. Esto ha significado que alrededor de 76 mil docentes y 10 mil trabajadores administrativos, de 13 mil 800 escuelas de educación básica reiniciaron las clases.

La SEP federal ha insistido que en cada entidad se toman las medidas correspondientes, de acuerdo con las circunstancias particulares.

La constante del regreso a clases ha sido un marcado ausentismo. En Nuevo León se reiniciaron las clases con 40% de ausencias. En el Estado de México, particularmente en las regiones cercanas a los volcanes Nevado de Toluca e Ixtaccíhualt y Popocatépetl o en municipios serranos de la entidad, el ausentismo fue la constante. En Chihuahua se reactivaron los filtros escolares para prevenir contagio de enfermedades respiratorias. En Querétaro el horario de entrada se pospuso a las 8:30 horas, mientras que en Aguascalientes y Guanajuato los alumnos de primaria podrán ingresar a las 9:00 horas y en secundaria a las 8:00 horas (Idem).

Ante este panorama, tanto las autoridades federales como locales han hecho el llamado a los padres de familia de no llevar a sus hijos a la escuela si tendrán una sobrexposición a las bajas temperaturas debido a que, por ejemplo, deban caminar distancias largas; enviar debidamente abrigados a sus hijos a las escuelas; y no llevar a los niños a la escuela si presentan signos de alguna enfermedad respiratoria.

La SEP se comprometió a apoyar a los alumnos que no puedan asistir a clases para que su aprovechamiento escolar no se vea afectado, aunque no dejó en claro cómo será este apoyo. Además dejó abierta la posibilidad de reconsiderar su postura si la evolución de las condiciones meteorológicas que se presenten en los próximos días se agudiza, para instrumentar las medidas necesarias para salvaguardar la salud de los estudiantes del nivel básico.

Puebla, entre las entidades con mayor sobrecarga de trabajo en zonas escolares

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Puebla se encuentra entre las 9 entidades que tienen mayor número de escuelas por zona de supervisión escolar, al tener al 11.8% de las zonas de supervisión de la entidad con más de 20 escuelas generales, según datos del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

En el Panorama Educativo 2008 del INEE, se menciona que el referente elegido (más de 20 escuelas) se estableció como parámetro que ya había sido utilizado en el proceso de rezonificación de escuelas en algunos estados de la República, cuya base de distribución es de entre 15 y 17 escuelas por supervisión. El problema de que una supervisión atienda a tantas escuelas radica en la poca atención que reciben cada una de ellas, debido a que entre las múltiples funciones de un supervisor están las de: realizar visitas a cada una de sus escuelas; recopilar, revisar y organizar las estadísticas educativas; transmitir información; identificar las necesidades de actualización de los docentes y organizar cursos de capacitación; promover concursos, programas y campañas; trabajar con los directores sobre su proyecto escolar; conformar los consejos técnicos de zona; impulsar la participación de los padres de familia y solucionar conflictos; entre otras actividades. Al rebasar el número de 20 escuelas, es literalmente imposible que un supervisor visite a todas las escuelas cuando menos una vez al mes (si hay un promedio de 20 días hábiles por mes); además de que ve su tiempo limitado para realizar otras tareas. Según el parámetro elegido, nueve entidades tienen los mayores problemas, debido a que los porcentajes de zonas escolares con 21 o más escuelas rebasan el 10%: Veracruz (29.5%), Oaxaca (22.5%), estado de México (20%), Guanajuato (19.2%), Michoacán (17.3%), Jalisco (17.2%), Chiapas (14.2%), Puebla (11.8%) y Distrito Federal (10.5%).

Si bien la carga de trabajo del supervisor no depende únicamente del número de escuelas bajo su responsabilidad, también se tienen que considerar aspectos como: contar con equipo de apoyo (ATP), el nivel de marginación de la región, la organización de las escuelas (completa o multigrado), la calificación de los docentes, el rezago de los estudiantes; estos elementos pueden, en mucho casos, aumentar la complejidad de sus labores.

Los datos nacionales muestran que de las primarias generales, únicamente 9.5% de las zonas escolares atienden a más de 20 escuelas. Sin embargo, existen estados con problemas extremos: en Veracruz algunos supervisores tienen bajo su cargo hasta 77 escuelas y en Oaxaca alrededor de 54. Las entidades en donde se han completado los procesos de rezonificación y que no rebasan las 20 escuelas por supervisión están: Aguascalientes –máximo de 19 escuelas–;Yucatán –máximo de 17 escuelas–; Baja California Sur, Coahuila, Nayarit, Quintana Roo y Tlaxcala, en esta última el valor máximo de escuelas por zona es de 12, el más bajo en todo el país. Jalisco intentó dicho proceso (en 2003), aunque no ha terminado de organizar la distribución, aún 17.2% de sus zonas escolares rebasan el referente establecido. Existen varios estados en donde el porcentaje de zonas escolares con más de 20 escuelas es mínimo, como Durango, Guerrero, Sonora, Tabasco y Zacatecas. El número de escuelas es solamente un factor, entre muchos otros, que inciden en la carga de trabajo y en la eficiencia con la que los supervisores pueden realizar su trabajo; pero que sin duda se ve reflejado en la calidad de la educación.

Evaluaciones peligrosas Parte I

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Durante muchos años no se evalúo a la educación en México y cuando en la década de los 90 se incursionó en ella se hizo en lo “oscurito”, ni siquiera los grandes expertos se enteraron de que por ejemplo en 1995 México participó en el famoso estudio llamado “Evaluaciones Internacionales en Matemáticas y Ciencias” (TIMSS por sus siglas en inglés) y cuando la Asociación Internacional de Evaluación (IEA por sus siglas en inglés) dio a conocer los reportes internacionales, la Secretaría de Educación Pública (SEP) decidió desaparecer los resultados de la prueba en nuestro país.

Esta decisión fue desconcertante para la IEA y para las pocas personas que se enteraron de los hechos. La organización tuvo que destruir los datos de México y hacer sólo cálculos para sus reportes estadísticos. A partir de entonces se cambiaron reglas de esas evaluaciones internacionales, de tal manera que ningún otro país pudiera repetir tal hazaña.

Otro ejemplo es “El Primer Estudio Internacional Comparativo en Lenguaje, Matemáticas y Factores Asociados, en Tercer y Cuarto Grado de Educación Básica” elaborado por El Laboratorio Latinoamericano de la Evaluación de la Calidad de la Educación (LLECE), en 1997, y coordinador por la Oficina Regional de la UNESCO.

Si bien se dieron a conocer los resultados, este estudio solamente tuvo una integración del informe y su análisis correspondiente hasta el 2007, gracias a la participación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE).

Sobre este último estudio señalaré los aspectos más relevantes que desde hace diez años se sabían sobre la educación y que sin embargo no han sido tomados en consideración para la creación de políticas educativas.

La prueba abarcó a estudiantes de 3º y 4º de primaria –debido a la paridad en los programas de los países participantes- a los que se aplicaron exámenes de matemáticas y lenguaje (español). En matemáticas se evaluaron: numeración; operatoria con números naturales; fracciones comunes; geometría y habilidades, entendidas estas últimas como lectura de gráficos, reconocimiento de patrones, nociones de probabilidades y relaciones entre datos, mientras que en lenguaje se midió si los alumnos saben identificar tipos de texto, distinguir entre emisor y destinatario de un texto; identificar el mensaje de un texto; reconocer la información específica de un texto e identificar vocabulario relacionado con el sentido de un texto.

En el caso de México incluyó una muestra representativa nacional y adicionalmente se extendió el estudio a una muestra de escuelas de 13 estados: Baja California, Baja California Sur, Coahuila, Chihuahua, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Michoacán, Morelos, Nuevo León, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz.

En 8 estados se realizó el estudio en el sector público y privado, en tanto en 5 sólo se aplicó la prueba en educación pública:

Entre los cinco estados de la República que figuran como los peores en educación de 3º y 4º de primaria, se encuentran Puebla, Chihuahua Guanajuato, San Luis Potosí y Michoacán.

Estimación promedio del logro en Matemática y Español, por Entidad

En matemáticas el estado que ocupó los más altos resultados fue Nuevo León con un promedio de 268 puntos, en tanto que el último lugar fue ocupado por Michoacán con 221 puntos. Puebla ocupa el lugar 10 de los trece estados con 240 puntos, 3 puntos abajo del promedio general de los estados.

En lenguaje Nuevo León se ratificó como el mejor estado con 297 puntos, en tanto Michoacán hizo lo propio al alcanzar 238 puntos. Puebla subió su puntuación a 262 puntos, ubicándose en el lugar número 9.

El estudio muestra, además, que existen factores asociados al aprendizaje de matemáticas y lenguas que hacen que los promedios de los alumnos suban o se vean afectados.

Cindy Vortex y Jimmy Neutrón van a la escuela (Parte I)

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Durante una reunión, mi hija de cuatro años –en un afán por iniciar una conversación sobre cualquier cosa- dijo que le gustaban los gatos. Una amiga respondió que a ella también y que tuvo uno en su infancia al que su hermano le escribió un poema. Lo recitó. Camila, al escucharlo, dijo: “¡Ah, ésa es poesía gótica!” Yo le pregunté, ¿desde cuándo sabes algo sobre poesía gótica? Ella me respondió: “Escucha la rima mamá. Debe ser poesía gótica.”

El incidente me llevó a reflexionar sobre las habilidades y conocimientos que puso en juego para tal respuesta: tiene noción de la rima, y si bien lo del arte gótico lo dedujo a partir de una caricatura (Mona la vampira) fue capaz de establecer una relación entre gatos y arte gótico. Aun no sé si tenga algún tipo de inteligencia sobresaliente, pero si así fuera es altamente probable que en la escuela sea excluida por esto.

En México, las necesidades educativas especiales se refieren sólo a discapacitados y se olvida de los más avanzados, los “inteligentes”, los denominados por los académicos como individuos con capacidades y aptitudes sobresalientes (CAS).

La Secretaría de Educación Pública (SEP), a través de la Subsecretaría de Educación Básica, en 2002 puso a funcionar un modelo de intervención educativa para alumnos y alumnas con aptitudes sobresalientes. Este programa opera en: Campeche, Colima, Durango, Guanajuato, Hidalgo, Nayarit, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa y Yucatán (en 50 escuelas primarias).

El programa no ha funcionado, por once factores al menos:

1) Sólo dos terceras partes de las entidades del país atienden a los alumnos con aptitudes sobresalientes.

2) Las entidades que sí atienden a estos alumnos no utilizan todos los servicios de que disponen sino sólo una o dos unidades por entidad.

3) No hay orientaciones generales que guíen la organización y funcionamiento de los servicios de educación especial lo que ocasiona que existan diferentes tipos de unidades que ofrecen atención educativa muy diversas: USAER, USAER-CAS y Unidades CAS.

4) La atención es mínima, sólo alrededor de 1.5% del total de las 7,057 escuelas que tienen este apoyo.

5) La atención se centra en el nivel de educación primaria.

6) La formación de los profesores de educación especial, en un alto porcentaje, se limita a la licenciatura en problemas de aprendizaje, lo cual reduce la perspectiva de atención.

7) Los profesores siguen utilizando teorías clásicas de la inteligencia –modelo triádico de enriquecimiento de Renzulli, seguido del modelo de talentos múltiples de Taylor y, por último, el modelo de inteligencias múltiples de Gardner.

8 ) Lo anterior ha ocasionado que no exista un marco conceptual uniforme acerca de quién es el alumno con aptitudes sobresalientes.

9) Solamente 17 entidades establecen acuerdos y/o convenios de colaboración con diversas instituciones públicas y privadas para desarrollar programas de enriquecimiento extracurricular.

10) No existe un marco regulatorio en el que se defina la organización y funcionamiento de los servicios que se encargan de la atención de los alumnos con aptitudes sobresalientes.

11) Aun cuando la SEP realiza convocatorias para el desarrollo de proyectos de investigación en temas relacionados con la educación especial, las aptitudes sobresalientes ocupan un porcentaje reducido del número de investigaciones realizadas.

Según datos que reporta la SEP, durante el ciclo escolar 2006-2007, sólo fueron atendidos en el país 3,344 alumnos con capacidades sobresalientes, ¿Será acaso que hay tan pocos niños CAS en el país o los profesores no saben detectarlos?

Atender a los niños CAS supone considerar la diversidad en cuanto a los requerimientos que implica ser diferente en intereses, motivaciones, capacidades, experiencias, conocimientos previos, estilos o ritmos de aprendizaje.

Como padres de familia debemos saber que la gama de inteligencia no se circunscribe a un área y, de hecho, los maestros pueden observar e identificar a niños con capacidad de aprendizaje, habilidades motrices, liderazgo positivo, seguridad en sí mismos, etcétera. Lo sobresaliente es una condición que puede ser desarrollada en algunas personas si se establece una interacción apropiada entre esa persona, su ambiente y un área particular. Casi todas las habilidades pueden ser desarrolladas, por lo que se habla de los niños potencialmente sobresalientes. Estos niños muestran un comportamiento sobresaliente en ciertos tiempos y bajo ciertas condiciones.

Gasto corriente absorbe 99% de presupuesto educativo

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A pesar de que el gobierno federal destina 25% de su gasto total a la educación (519 mil millones de pesos en 2007), la mayor parte de estos recursos (el 99.6%) se utiliza para sueldos y prestaciones del magisterio y la burocracia, por lo que los gastos de operación e inversión, las innovaciones pedagógicas y de investigación se quedan prácticamente sin presupuesto.

Esto explicaría que, a pesar del monto destinado a educación por el gobierno federal (que supera incluso a los de Canadá y España), el rendimiento de los alumnos mexicanos resulte insatisfactorio, como lo mostraron los últimos resultados de la prueba PISA o los obtenidos por las evaluaciones del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y la propia Secretaría de Educación Pública (SEP).

A esto se agregaría la falta de criterios objetivos del propio gobierno federal para asignar las partidas presupuestales a los estados, pues no existe correspondencia entre los fondos destinados a cada entidad federativa y su población escolar, lo que implica una distribución discrecional de los recursos.

A pesar de que el gobierno federal destina 25% de su gasto total a la educación (519 mil millones de pesos en 2007), la mayor parte de estos recursos (el 99.6%) se utiliza para sueldos, prestaciones del magisterio y la burocracia, por lo que los gastos de operación e inversión, las innovaciones pedagógicas y de investigación se quedan prácticamente sin presupuesto.

Aportaciones federales y estatales vs. calidad en el desempeño

En 2007, el 5.44 % del Producto Interno Bruto (PIB) se destinó a la educación con 519,023 millones de pesos, del cual 63.1% corresponde a educación básica, 19.2 % a la educación superior y 10.2% al nivel medio superior, el porcentaje restante (7.5) se destina a otros servicios educativos (según información del INEE. En las cifras estimadas a partir del 1er informe de gobierno de Felipe Calderón el porcentaje es de 6.9).

Si se compara el gasto de inversión que hace México con otros países, para el año 2004 (última información disponible en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, OCDE, Indicadores 2006-2007) es equiparable al de Chile, superior al de Canadá y España e inferior al de Corea y Estados Unidos (todos estos países con resultados de aprovechamiento escolar superiores a los obtenidos por México).

El gasto público educativo de cada entidad federativa se compone por recursos federales, a través del FAEB, así como estatales y municipales. En el periodo 2000-2006, el grueso de recursos de origen federal fue de 77.9%, mientras que la participación promedio de las entidades fue de 22.1% (fuente: a-regional).

Tanto la asignación de recursos federales como la participación son diferenciadas. Las cinco entidades que mayores recursos recibieron de la Federación, en el ciclo escolar 2006-2007, fueron:


 

Las entidades con la mayor aportación al gasto educativo fueron el estado de México, Baja California, Chihuahua, Nuevo León, Jalisco, Sonora, Tabasco, Sinaloa, Guanajuato, Yucatán, Durango, Puebla y Michoacán (superior a 35%). Oaxaca no participó y Baja California Sur aportó menos del 2 por ciento.

Pese a las inversiones en educación, no se ha logrado elevar la calidad. Los resultados del Programa Internacional para la Evaluación de los Estudiantes (PISA) 2006 que realizó la OCDE muestran que el Distrito Federal, Querétaro, Aguascalientes, Nuevo León, Coahuila, Colima, Chihuahua, Sonora y estado de México son las entidades del país mejor evaluadas al ocupar las primeras posiciones. Los estados con peores desempeños fueron Oaxaca, Chiapas, Tabasco y Guerrero, los cuales permanecen en ese orden en los últimos lugares de la prueba PISA 2006 en lo que se refiere a ciencias.

De los datos anteriores es posible clasificar a las entidades en cuatro grupos:

1.- Con promedios altos de asignación y resultados deficientes en las pruebas PISA, como es el caso de Veracruz, quien ocupa el tercer lugar en asignación federal y ocupa el lugar 29 en las pruebas PISA. En este grupo, Puebla se encuentra en el noveno puesto de asignación federal, con una participación estatal por arriba del promedio, pero ocupa el lugar 21 en el desempeño en PISA.

2.- Entidades en donde hay correspondencia entre recursos y buenos desempeños. Es el caso del Distrito Federal, con la puntuación más alta en PISA, además de tener la asignación más alta de recursos federales, aunque sus aportaciones estatales son bajas. El estado de México, que tiene una de las aportaciones federales más altas y cuya participación estatal está por arriba del promedio, obtuvo resultados superiores al promedio nacional.

3.- Las entidades en donde la participación estatal es baja y los resultados también. En este grupo sobresale Oaxaca, en donde no hay participación estatal y los resultados también son bajos. Baja California Sur posee aportación estatal baja y resultados que están por abajo del promedio nacional.

4.- Las entidades que tienen bajo recursos y buenos resultados: Aguascalientes, Colima, Nuevo León y Quintana Roo. Estos estados han tenido innovaciones pedagógicas e inversiones que van más allá del gasto corriente, factores que pueden explicar sus mejores resultados.

Matrícula vs. recursos

Sin fórmulas ni criterios objetivos para la asignación de los recursos, existen algunas incongruencias, como en el caso del estado de México que tiene la mayor matrícula del país con 2,557,116 alumnos y recibió un presupuesto de 17,290,483,689 pesos, es decir, que por cada alumno recibió 6,761.71 pesos, mientras que el Distrito Federal con una matrícula de 1,784,037 alumnos recibió 17,902,800 000 pesos, es decir 10,034.99 por alumno. En el caso de Puebla, recibió por alumno 5,876.83 pesos.

A partir de este análisis, se deduce que la mayor asignación de recursos no es condición suficiente para mejorar la calidad educativa. Primero se tienen que resolver los problemas del sistema a fondo y a continuación destinar los recursos.

Por otra parte, a mayor inversión debiera corresponder una mayor exigencia en cuanto a calidad, evaluación, rendición de cuentas y transparencia. Para mejorar la educación, el gobierno federal tendrá que optar por una fórmula transparente y criterios objetivos que no continúen con las inercias de temas financieros, además de soslayar una serie de trabas jurídicas que impiden hacer un gasto eficiente.

Ansiedad y autoestima en jóvenes mexicanos

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En enero del presente año, la Fundación Implementación, Diseño, Evaluación y Análisis de Políticas Públicas (IDEA), publicó el estudio «La Educación Básica en México: clasificación estatal y recomendaciones«, en el que presenta el Índice de Calidad Educativa (ICE), que mide el desempeño de los sistemas educativos de las 32 entidades federativas de México:

Índice de Calidad Educativa- Primarias

De la gráfica destaca que Oaxaca es el estado con el peor ICE en nivel primaria, Puebla ocupa el decimoquinto lugar, y Tlaxcala el decimonoveno puesto, de los peores ICE.

Índice de Calidad Educativa - Secundarias

Tlaxcala se coloca como el estado con peor ICE, Oaxaca se coloca en el octavo puesto y Puebla se mantiene en el decimoquinto lugar, de los peores ICE en secundaria.

Los datos disponibles indican que el sistema educativo mexicano es de baja calidad pero que además, los estudiantes de la región Puebla-Tlaxcala-Oaxaca están rezagados en comparación con sus homólogos del país.

Uno de los elementos que más llama la atención es el comportamiento de Tlaxcala, que desciende del puesto decimonoveno, en primaria, al último en secundaria entre los estados de más bajo nivel de calidad en secundaria. Oaxaca se recupera al subir siete puestos, mientras que Puebla se mantiene en el decimoquinto lugar en ambos niveles.

Por otra parte, la aplicación reciente del examen estandarizado del Programme for International Student Assessment (PISA) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) indica que México se encuentra en los últimos lugares internacionales en aprovechamiento escolar.

La gráfica muestra cómo, de una calificación máxima de 800 puntos, México promedia menos de 400 puntos en matemáticas y lectura, muy por debajo de otros países evaluados.

¿Qué factores están asociados con este fenómeno? Las explicaciones son múltiples y de diverso orden. Factores como la ansiedad, los profesores que se enojan y el nivel de escolaridad de los directivos son sólo algunos de los elementos que pueden explicar este fenómeno.

Por lo que hace a las actitudes de los adolescentes mexicanos, la hipótesis es que las actitudes son predisposiciones, aprendidas para pensar, sentir, percibir y comportarse hacia un objeto en referencia, este comportamiento puede ser favorable o desfavorable.

Con referencia a las matemáticas, jóvenes mexicanos de 15 años, a través de los cuestionarios aplicados en la evaluación de PISA, muestran un alto grado de confianza en sí mismos. México obtuvo una de las más altas calificaciones (0.175), solamente superado por Estados Unidos (0.253) y Canadá (0.187).

El programa es trianual, y evalúa a, con énfasis en un dominio diferente. El primer ciclo de aplicación fue en el año 2000 (que evalúa lectura), la segunda aplicación en 2003 evalúa matemáticas con una muestra de 29 mil 983 estudiantes, distribuidos en 31 entidades (en Michoacán no se aplicó). En 2006 se evaluó ciencias.

A partir de los resultados de 2003, se estableció que la interacción de actitudes, motivaciones y afectos interviene en el desempeño académico y en el aprendizaje permanente de los individuos, por lo que estos factores tuvieron un tratamiento especial.

Como los resultados que se muestran son opiniones de los estudiantes, es decir valoraciones subjetivas sobre procesos relacionados con la autorregulación, lo que los estudiantes dijeron puede ser o no congruente con el nivel de desempeño obtenido en la evaluación. Por ejemplo, los estudiantes mexicanos obtuvieron un alto índice en motivación, sin embargo el nivel de desempeño global de matemáticas fue uno de los más bajos.

Las pruebas de PISA midieron el grado de ansiedad de los alumnos al enfrentarse a las matemáticas. La premisa del estudio fue: los estudiantes con un bajo nivel de ansiedad generalmente dedican mayor atención a la tarea, debido a la ausencia de distractores, a partir de lo cual rendirán más que los estudiantes con un alto nivel de ansiedad.

Si los estudiantes están confiados en sus habilidades y están muy motivados, los niveles de ansiedad deberían ser bajos; sin embargo, contrariamente a lo que se podría esperar, los estudiantes de Brasil (0.570) y México (0.471) son los que reportan mayor nivel de ansiedad, mientras que los estudiantes de Estados Unidos (-0.096) son los que reportan un menor nivel de ansiedad.

Los estudiantes que sienten ansiedad cuando estudian matemáticas tienden a no interesarse ni a disfrutar con ellas, por tanto, la ansiedad puede actuar como un impedimento para el aprendizaje eficaz de las matemáticas, por lo que los estudiantes pueden tender a evitarlas y no cursar carreras que impliquen el estudio de las mismas.

En la evaluación de PISA 2003 se les preguntó a los estudiantes hasta qué punto se sentían desesperanzados y bajo estrés emocional al trabajar las matemáticas. Los efectos de la ansiedad en esta materia se derivan de lo que los estudiantes pensaban de las afirmaciones que se presentan en el cuadro: 

Como puede observarse, los porcentajes de México son superiores a los de la OCDE en cuatro de las cinco afirmaciones, en las opiniones «completamente de acuerdo y de acuerdo». Estas cuatro proposiciones indican que los estudiantes en México se sienten más preocupados, tensos o nerviosos cuando aprenden matemáticas que el promedio de estudiantes de la OCDE.

También en un porcentaje alto (73.3 por ciento), los estudiantes en México se sienten capaces de resolver problemas de matemáticas, inclusive en un porcentaje mayor que el promedio de estudiantes de la OCDE (71.1 por ciento). Esta afirmación denota que al momento en que el estudiante enfrenta un problema de matemáticas siente ansiedad por la percepción que tiene sobre esta materia (las matemáticas son difíciles) y no por la falta de capacidad para resolver los problemas matemáticos.

Al examinar las diferencias del índice de ansiedad en matemáticas en cada entidad, respecto a la media nacional (0.471), se detectó que las entidades que presentan diferencias significativas, como de mayor ansiedad, son Tlaxcala (0.691), San Luis Potosí (0.620), Zacatecas (0.584) y Durango (0.558).

Según la fundación IDEA, uno de los factores más significativos en los resultados bajos, particularmente en secundaria, es el fenómeno de maestros que se enojan cuando sus alumnos les preguntan sobre contenidos de las lecciones. Los alumnos obtienen entre 16 y 21 puntos menos en las pruebas de español y matemáticas. En este sentido tenemos que Puebla tiene un promedio de profesores que se enojan al ser interrogados del 1.33, Oaxaca 1.34 y Tlaxcala 1.35, mientras que la media nacional es de 1.38 , es decir, que en esta región se enojan un poco menos que el promedio del país.

Además de los maestros enojones, otros de los factores considerados fue el nivel de estudio de los directores de los planteles. Oaxaca se colocó en último lugar en ese rubro, con un promedio de 4.3 años de estudios superiores, mientras que en Colima fue de 8.9 años.

Si relacionamos estos factores con otros indicadores podemos explicarnos por qué la calidad educativa es tan baja.

Si los elementos hasta aquí considerados se toman como síntomas y no como un hecho, es imprescindible que éstos sean considerados en consideración para desarrollar acciones que procuren mejorar el desempeño académico y el clima en el aula. Resulta imperante, por parte del sistema educativo nacional, realizar investigaciones para identificar los factores que impiden a los alumnos desempeñarse eficientemente, calcular la magnitud del efecto de tales factores y, con base en ello, establecer prioridades para la toma de decisiones que ayuden a mejorar la calidad de la enseñanza.