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Ciencias sociales, las favoritas de estudiantes mexicanos

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En México los promedios de graduación es claramente dominado por las carreras pertenecientes al área de «Ciencias sociales, negocios, leyes y servicios» al registrar el 45.1%, mientras que tan sólo el 4.8% se graduaron en carreras relacionadas con la «Agricultura y ciencias físicas».

De acuerdo con las estadísticas 911, de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para el periodo 2009-2010, México cuenta con 2813 instituciones de educación superior, 4906 escuelas, 323,110 docentes y 2’847,376 de alumnos en el sistema escolarizado, mientras que en el no escolarizado suman 3’107,713. De los cuales la mayoría se encuentran inscritos en las áreas de ciencias sociales.

En cuanto al estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y en el que se calcula la tasa de graduación universitario por campo de estudio, se observó que la orientación vocacional en su mayoría, se dirigió al área de ciencias sociales, negocios, leyes y servicios que concentró en promedio 37.1% de los egresados, seguida de las áreas de humanidades, artes y educación con 24.9% y salud y bienestar con 13-3%. En dichas áreas se concentra el 75.3% de los graduados.

Por orden de preferencias, las áreas que registraron los mayores porcentajes por países son:

Salud y bienestar: Dinamarca con 27.7%

Agricultura y ciencias físicas: Irlanda con 14.8%

Matemáticas y ciencias de la computación: Austria con 9.1%

Humanidades, artes y educación: Islandia con 35.3%

Ciencias sociales, negocias, leyes y servicios: Hungría con 48.5%

Ingeniería, manufacturas y construcción: Corea con 26.0%

En el campo de estudio de matemáticas y ciencias de comunicación destacan México (8.2%), Australia (8.2%) y Austria (9.1); quienes se encuentran aún por arriba del promedio de todos los países de la OCDE (5.2%).

Reformas educativas

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Se aprobó, en el Senado de la República, por unanimidad, el dictamen que reforma más de 20 disposiciones a la Ley General de Educación, según lo informa el periódico Reforma de este 30 de abril.

Se tiene como antecedente una minuta del Senado, de abril de 2009, que faculta a la Secretaría de Educación Pública (SEP) a regular, coordinar y operar un padrón nacional de alumnos, docentes, instituciones y centros escolares.

Mediante este acuerdo se pretende crear un Sistema Nacional de Información Educativa, en el que la autoridad educativa federal fungirá como coordinadora para el registro nacional de emisión, validación e inscripción de documentos académicos; mientras que los gobiernos locales deberán hacer lo propio en sus estados y coordinarán su sistema de información con el federal.

Entre sus obligaciones, deberán participar con la SEP en la operación de los mecanismos de ingreso y promoción en el servicio docente y de administración escolar.

Los padres de familia tendrán el derecho a conocer la relación oficial del personal docente y empleados adscritos en la escuela en la que estén inscritos sus hijos y será proporcionada por la autoridad escolar.

Las autoridades locales podrán suscribir convenios de colaboración con instituciones de educación superior nacionales o del extranjero para ampliar las opciones de formación, actualización y superación docente.

El Estado debe otorgar a los profesores un salario «digno» y las autoridades educativas establecerán mecanismos de estímulo a la labor docente «con base en la evaluación».

Las modificaciones aprobadas en el senado también confieren a la SEP la responsabilidad de cuidar que no existan pederastas trabajando con niños, para lo cual se realizará una evaluación periódica al personal docente y de funcionarios del sector, para determinar si son aptos para tener trato con menores (Excélsior, 30 de abril, 2010).

Según las nuevas disposiciones legales, se castigará el abuso sexual a menores y personas vulnerables, con penas de 9 a 18 años de prisión; además de que se considera a partir de ahora como delito grave.

En la Ley General de Educación se incluirá la responsabilidad de la SEP para realizar acciones educativas y preventivas, a fin de evitar que se cometan actos ilícitos de esta índole. La institución deberá publicar los nombres de los educadores que salgan aprobados en estas evaluaciones.

Se establece que podrá solicitar como medida preventiva “la suspensión temporal” de quien se encuentre presuntamente involucrado, hasta que se aclare dicha participación.

Los diputados hicieron modificaciones al texto de los senadores por lo que fue devuelta para su análisis a la cámara alta.

¿En dónde están y qué hacen los comisionados?

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El Senado de la República el año pasado solicitó a la Secretaría de Educación Pública (SEP) información respecto a los maestros comisionados, la cual no se le ha entregado. Por tal razón, ese organismo exhortó a la SEP a que elabore el Padrón Único de Maestros del Sistema Educativo Nacional, a fin de tener control en el manejo de las plazas de docentes. Esto sobre todo porque personas al servicio de la organización social magisterial se encuentran en una condición de comisiones, sin que rindan cuentas o se tenga noticia sobre el tipo de comisión que desempeñan, según marca el documento que expidió el organismo (Excelsior, 11 de diciembre 2009).

El Senado quiere conocer, a nivel nacional, la cantidad de profesores que se encontraban con alguna clase de permiso, con o sin goce de sueldo, y la actividad a la que estaban dedicados en el caso de atender alguna responsabilidad de orden sindical.

La respuesta de la SEP federal únicamente incluyó información de 14 entidades.

La respuesta de las autoridades educativas a esta exhortación se dio durante la 19 Reunión Nacional Plenaria Ordinaria del año 2009 de El Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU), realizada en la ciudad de México en diciembre. Los secretarios de Educación estatales demandaron al secretario de educación pública, Alonso Lujambio, aclarar ante la Auditoría Superior de la Federación y al Congreso de la Unión que los comisionados del SNTE no se dedican a actividades electorales, sino escolares (El Universal, 17 de diciembre 2009).

Según las autoridades educativas, los comisionados del sindicato no son ni aviadores ni encargados de realizar acciones electorales, como ha sido señalado por senadores.

Los secretarios más interesados en aclarar esta situación fueron los de Chihuahua, Puebla y Tabasco. Su malestar se debe a que según los senadores, es a través de los comisionados por la que las entidades hacen desviación de recursos.

Una demanda hecha por los representantes estatales de educación es aclarar que durante el gobierno de Vicente Fox, ante la escases de plazas de la Federación, se crearon comisiones, por lo cual en el país están como comisionados no sólo los profesores que están en el sindicato, sino también directores de escuelas o los encargados de programas especiales (Escuelas de Calidad, Programa Nacional de Lectura, entre otros).

Alonso Lujambio, junto con las autoridades estatales discutieron las bases para crear un Sistema Nacional de Información del Sector Educativo (SNIE), que implica tener un primer padrón de estudiantes, escuelas y maestros del país.

Según el secretario de educación, la Secretaría de Hacienda y la Oficialía Mayor de la SEP están construyendo un catálogo de funciones que definirá quiénes son los que cobran sin trabajar.

Es una exigencia social transparentar el número de plazas, de maestros y de escuelas; a éstas últimas se destina arriba del 20% de gasto programable.

El Senado ha establecido como plazo límite el último día hábil de julio, para que la SEP tenga un registro actualizado de la totalidad del personal federalizado, por centro de trabajo, con el nombre de cada uno de los trabajadores de la educación.

Considera el Senado que este ordenamiento es insuficiente, se hace necesario conocer detalladamente el número de docentes, clave, adscripción, escolaridad y funciones, entre otros datos.

El Senado reconoce la utilidad que tiene la creación del SNIE en relación con docentes, alumnos, centros escolares e instituciones educativas tanto de la Federación como de las entidades federativas, cuya concentración y adecuada sistematización permita hacer un uso más apropiado y racional de los recursos públicos que se destinan a la educación.

Asignación de plazas para docentes en Puebla

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La revista Cero en Conducta envió dos notas para dar a conocer algunas opiniones con respecto a eventos recientes, a continuación se transcriben. La primera que publicamos es de Contracorriente, A.C. (Puebla) en donde reportan los sucesos en la aplicación del examen de ingreso al servicio docente en la entidad.

Nota sobre el examen para nuevas plazas (caso Puebla)

Transparencia Mexicana abortada en Concurso Docente de Puebla 2009
Contracorriente, A. C.

Ayer domingo 16 de agosto del 2009, a las once horas, se realizó en Puebla, en medio de un fuerte dispositivo de seguridad policíaco y sindical el Concurso Nacional para la Asignación de Plazas Docentes 2009 en 11 sedes del estado. El proceso fue controlado de principio a fin por funcionarios de la SEP estatal y por la burocracia sindical del SNTE -con la participación de algunos funcionarios de la SEP federal. De esta manera, en Puebla la observación del proceso por parte de la sociedad civil fue prácticamente inexistente.

Los pocos observadores acreditados por Transparencia Mexicana para realizar tales actividades fueron sistemáticamente acosados y obstaculizados para la realización de sus encomiendas por parte de la representación sindical y/o de los funcionarios de la SEP. No se les permitió, por ejemplo, estar presentes a la hora de la apertura de la paquetería para vigilar que no estuvieran abiertos o saqueados los exámenes con antelación. El ingreso de los observadores de Transparencia Mexicana al Centro Escolar Niños Héroes de Chapultepec ocurrió hasta las nueve y media, cuando ya había sido abierta toda la paquetería por parte del sindicato oficial y la SEP de Puebla. La argumentación de parte del responsable de la sede, el profesor Enrique Ponce de la O –vitalicio funcionario de la SEP– fue que él no estaba enterado que habría observadores del proceso.

Los observadores fueron testigos de que a la sede entraron, de la mano de funcionarios de la SEP y/o el sindicato, sustentantes privilegiados que, a diferencia de la larga fila que esperaba ahí desde temprano, eran mimados con sonrisas cómplices. Las viejas trampas en favor de los sustentantes con influencias o poder económico y político funcionaron puntualmente de nuevo. Cuando por fin los representantes de Transparencia Mexicana pudieron entrar al famoso CENHCH, los paquetes ya habían sido distribuidos entre los aplicadores –personal de confianza de la SEP en su mayoría.

Por otra parte, la observación del proceso debía transcurrir en el aula, en la cual sólo debían estar los sustentantes, los aplicadores y los observadores del concurso. No había pasado media hora desde el inicio del examen, es decir, a las 11:30 horas de la mañana, cuando Enrique Ponce de la O y el representante del SNTE, ordenaron la expulsión de las aulas de los representantes de Transparencia Mexicana. Es decir, prohibieron la observación ciudadana en los términos acordados nacionalmente con el SNTE y la SEP federal. Tampoco se les permitió presenciar el proceso de entrega de exámenes realizados, sobrantes y demás trámites documentales que implica un proceso de esta naturaleza. Y, por si fuera poco, el examen que terminó a las dos de la tarde en el CENHCH, y cuya paquetería debía ser concentradas en las oficinas de la SEP federal, llegó a ese lugar hasta las seis de la tarde –y a esas horas aún faltaban por llegar los documentos de otras dos sedes con los exámenes de los profesores de Puebla capital: ¿qué ocurrió durante esas cuatro horas en las sedes del examen? Sólo los funcionarios de la SEP del estado y el SNTE manejaron los tiempos de esa delicada paquetería. Los representantes de Transparencia Mexicana en Puebla fueron absolutamente marginados del proceso del concurso docente 2009.

Resultado: en ninguna de la sedes de la capital, por lo menos, las actas de cierre del Concurso para la Asignación de Plazas Docentes 2009 llevan estampadas las firmas; es decir, el aval, de los representantes de Transparencia Mexicana como se tenía originalmente previsto. Un triunfo más del cretinismo estentóreo de la SEP y el SNTE de Puebla y contra la calidad de la educación de las niñas y niños poblanos. ¡Oscurantismo habemus!

CONTRACORRIENTE, A.C.
Vea encuesta sobre el proceso: www.educacioncontracorriente.org

Las evaluaciones educativas en México

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Mientras que por mucho tiempo no se hicieron evaluaciones en México, en la actualidad enfrentamos un fenómeno inverso: se evalúa todo, aunque sin un plan bien definido. Los alumnos de educación básica deben contestar hasta cinco pruebas en un ciclo escolar.

A partir de la creación del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE), en 2002, se inició el proceso para la elaboración de los Exámenes de Calidad y Logro Educativo (EXCALE), las cuales se empezaron a aplicar (de manera muestral) a partir de 2005. Actualmente se aplican a preescolar, 3º y 6º de primaria, así como a 3º de secundaria.

La Evaluación Nacional del Logro Académico en Centros Escolares (ENLACE), es una prueba, censal, del Sistema Educativo Nacional que se aplica a estudiantes de 3º a 6º de primaria y 3º de secundaria, de todas las escuelas del país (incluyendo escuelas indígenas, cursos comunitarios y telesecundarias). Esta evaluación fue aplicada por primera vez en 2006 y es responsabilidad de la Dirección General de Evaluación de la Secretaría de Educación Pública (SEP).

Además de estas dos macro evaluaciones nacionales, se siguen aplicando otras pruebas como Instrumento de Diagnóstico para los Alumnos de Nuevo Ingreso a Secundaria (IDANIS), a todos los estudiantes que concluyen el sexto grado de educación primaria para su ingreso a secundaria.

La Prueba de Factor de Aprovechamiento Escolar de Carrera Magisterial evalúa, por medio de un examen aplicado a los alumnos de los maestros participantes en carrera magisterial, los aprendizajes que los alumnos han obtenido en su grado o asignatura.

En el plano internacional, dos son las evaluaciones que sobresalen: El Programa para la Evaluación para Alumnos (PISA, por sus siglas en inglés) de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), aplicada a jóvenes de 15 años, independientemente del grado escolar que cursen, y el SERCE coordinado por el Laboratorio Latinoamericano para la Evaluación de la Calidad Educativa (LLECE), que es un proyecto desarrollado por la Oficina Regional de la Educación para América Latina y el Caribe de la UNESCO. El laboratorio funciona como una red de sistemas de medición y evaluación de la calidad de la educación. Se aplica pruebas de lectura, escritura y matemáticas a estudiantes de 3° y 6° de primaria, e identifica los factores asociados al aprendizaje mediante cuestionarios dirigidos a estudiantes, docentes y directivos.

De manera local, hay muchas entidades que aplican sus propias pruebas estatales, se aplican pre-pruebas para PISA y para ENLACE, así como otras con diferentes características y finalidades.

Además de que ahora se tiene el problema de aplicar pruebas a todas horas y con todo tipo de finalidades, hay que agregar los costos. Se conoce con claridad lo que se invierte en ENLACE que tiene un costo de 200 millones de pesos, así como el gasto que se genera con PISA, en donde el gobierno mexicano debe pagar un millón de dólares por el derecho a participar en la prueba. (Milenio, 11 de diciembre de 2008).

México no necesita más exámenes, ni conocer que el sistema educativo está mal. Se requiere una política evaluativa que integre todas estas tendencias, de tal manera que no se gaste tanto en exámenes que arrojan resultados muy semejantes. Se requiere igualmente una política educativa que efectivamente integre los resultados de estas pruebas, para que además los profesores las consideren en su quehacer pedagógico. De lo contrario, sin control, tanta evaluación se convierte en un problema.
http://www.inee.edu.mx

Docentes, fundamentales en la resolución de conflictos

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Siete de cada 10 alumnos han sufrido algún tipo de violencia, conocida como bullying. Han sido agresores, víctimas o testigos, según los resultados de la Encuesta sobre violencia en las escuelas del Distrito Federal (La Jornada, 4 de diciembre de 2008).

El estudio fue realizado por la Secretaría de Educación del D. F. y la Universidad Intercontinental en 29 planteles, donde se trabajó con 3 mil 480 alumnos, personal de las instituciones educativas y padres de familia.

Áxel Didriksson, secretario de Educación en el Distrito Federal, señaló que en los últimos 15 años, la violencia –en sus diferentes versiones: verbal, física, sicológica y sexual–se ha agravado entre estudiantes de primaria y secundaria públicas. Una de las principales razones del incremento, según el funcionario, es la legitimación que la violencia tiene en el hogar y en los medios de comunicación, donde se “glorifica y se valora de forma muy positiva la agresión, ubicándose como un acto heroico, convirtiéndose así en un modelo natural de relación interpersonal” (Idem).

Según el reporte, el avance de la tecnología ha derivado también en la creación de un ciberbullying, en el que a través de internet, programas de chat, videos y blogs se intimida y amenaza a los estudiantes.

Se destaca que la violencia verbal –mediante insultos, descalificaciones y apodos –no sólo es la más común, sino que además es aceptada en tanto se considera broma y/o parte del juego. A este tipo de violencia le sigue la física: las patadas y los golpes.

Los espacios privilegiados para ejercer o ser objeto de agresión son el salón de clases y el recreo. Según Didriksson, a diferencia del pasado, cuando era “a la salida” de clases.

El próximo mes se dará a conocer una propuesta para evitar que la problemática continúe avanzando, principalmente en la secundaria, donde se ha agravado.

En esa propuesta habrá que tomar en consideración la participación de los docentes en la solución de los conflictos. En Argentina, se ha observado que los conflictos en la escuela se reducen a la mitad cuando los maestros se involucran (los datos fueron obtenidos de La voz del Interior, Córdoba, Argentina, miércoles 9 de abril de 2008).

Una encuesta a 60 mil alumnos de todo el país, realizada por el Ministerio de Educación de Argentina, el Observatorio de la Violencia en las escuelas y la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM), reveló como uno de los principales hallazgos que la intervención de los adultos en la solución de conflictos de convivencia en las escuelas es muy elevada.

Según el estudio realizado a jóvenes de entre14 y 18 años –donde el 55 % fueron mujeres y 75 % estudiantes de escuelas públicas–, cuando el docente está al pendiente de los alumnos, los casos de agresión sin lesiones, se reducen a la mitad. Este indicador incluye la reducción de la violencia verbal entre compañeros: insultos, ignorarlo, ridiculizarlo, rechazarlo, robarle o romperle pertenencias, entre otras cosas.

Por otra parte, situaciones que se registran con poca frecuencia, como amenazas o lesiones entre compañeros o robo con violencia física o con amenazas, se reducen a una tercera parte cuando hay intervención de un adulto.

Los resultados muestran, también, que las situaciones en que se producen golpes y amenazas verbales se reducen a la mitad.

Las peleas a golpes entre compañeros, aquellas en las que es difícil identificar a la víctima y al victimario, también bajan significativamente cuando los adultos que laboran en la escuela intervienen.

El 35 % de los alumnos que participaron en alguna pelea con violencia física con compañeros lo hicieron bajo la ausencia de la mirada adulta. Mientras que el índice cae al 18.2 % cuando un docente interviene.

Incluso el llevar armas a la escuela es mínimo cuando existe la intervención de los adultos en la escuela. Se reducen a una cuarta parte cuando hay control de los docentes respecto a cuando no lo hay.

Según la opinión de los alumnos encuestados, el buen trato entre los compañeros también ayuda a solucionar los conflictos, aun en los casos en que los adultos no intervengan. Sin embargo, la encuesta muestra que cuando el docente interviene, mayor es el porcentaje de estudiantes que percibe buen trato de sus compañeros.

Formas de violencia

La forma de violencia más habitual es el rompimiento de útiles u otros elementos que se llevan a la escuela. Más de una tercera parte de los alumnos dice haber sido víctima de ella.

Siguen en importancia los gritos, las burlas y los insultos (entre 12 y 15 % de los alumnos dicen haber pasado por esas situaciones). En última instancia, se ubica el haber sido hecho a un lado por parte de los compañeros, aspecto que sólo se señala en un 7 % de los casos.

En México se cuenta con el estudio “Disciplina, Violencia y Consumo de Sustancias Nocivas a la Salud en Escuelas Primarias y Secundarias de México”, del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) que no se refiere directamente a si la participación de los docentes disminuye o no la violencia en los alumnos, sin embargo en él se puede constatar que la percepción que los alumnos tienen de la disciplina en la escuela disminuye la violencia, cuando los jóvenes notan que sus escuelas son estrictas.

Aunque la violencia disminuye conforme se incrementa la disciplina, cuando ésta es muy estricta, la violencia es mayor. Es decir, las escuelas no deben estar en ninguno de los dos extremos: indisciplinada o autoritaria.

Este fenómeno posiblemente se explica porque cuando los estudiantes perciben que las normas disciplinarias son claras y se aplican –lo que se entendería por una disciplina estricta– tienen mayor conciencia de lo que está permitido y lo que no está permitido hacer; en cambio, cuando la disciplina es muy estricta, puede ser que los alumnos perciban que las normas son exageradas e irracionales.

Dado que el espacio privilegiado para ejercer o ser objeto de agresión, entre los jóvenes mexicanos, es el salón de clases y como hasta este momento no existe información oficial disponible que explique el comportamiento de los alumnos con la participación de los docentes, el tema queda pendiente y es importante investigar.

Reprobaron el examen 6 de 10 profesores que ganaron una plaza

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Seis de cada diez profesores que obtuvieron alguna de las 231 plazas asignadas a Puebla por la Secretaría de Educación Pública reprobaron el Examen de Ingreso al Servicio Docente 2008-2009.

La lista de resultados del examen, dados a conocer por la SEP el 15 de agosto, muestran el caso de un profesor en servicio que concursó a nivel primaria (con el número de folio 212045376), quien obtuvo 33 aciertos de 80 en la prueba, lo que equivaldría a una calificación reprobatoria de 4, a pesar de lo cual no sólo consiguió una plaza sino se convirtió en el parámetro para evaluar a los demás aspirantes en el nivel básico, pues el suyo fue el resultado más alto en esa categoría y, de acuerdo con los criterios establecidos por la SEP, los maestros debían obtener, al menos, 70% del puntaje más alto para hacerse acreedores a una plaza.

Esto implica que a los demás aspirantes les bastaría con obtener 23 aciertos para ingresar al servicio docente.

Para el estado de Puebla, la SEP puso a concurso 231 nuevas plazas, a pesar de que inicialmente se anunció que serían sólo 177. Para ello, los aspirantes se sometieron a un examen el pasado 11 de agosto, donde debían mostrar su dominio de los contenidos programáticos del curso y nivel al que aspiraban, así como sus habilidades pedagógicas.

Para la evaluación de las pruebas, la SEP estableció un criterio de acreditación para los docentes, basado en otorgar las plazas a quienes obtuvieran al menos el 70% del puntaje máximo alcanzado en las pruebas (a semejanza de algunas evaluaciones del CENEVAL o de instituciones de educación superior, como la UAP), en lugar de exigir la aprobación del examen, como lo establece el Acuerdo 200 de la propia dependencia, que contiene las reglas de ingreso y selección del personal docente.

Entre otras condiciones, el Acuerdo 200 exige que, para aprobar un examen de oposición, la calificación mínima indispensable es de 6. Calificaciones de 5.9 hacia abajo se consideran reprobatorias.

De esta manera, podrán estar frente a grupos escolares aquellos docentes cuyos resultados en la prueba equivalen a una calificación menor a 5.9, siempre y cuando hayan obtenido al menos 70% del puntaje más alto de la prueba.

Así, por ejemplo, uno de los docentes en servicio de educación tecnológica, que obtuvo 47 aciertos de 80 (la puntuación más alta dentro de su categoría, pero que equivalen apenas a 5.8 de calificación), no sólo tiene derecho a ocupar una plaza, sino que establece el parámetro para evaluar al resto de los aspirantes en ese grupo.

De esta manera, resulta que de los 746 de aspirantes a docentes en el estado de Puebla —tanto de nuevo ingreso como maestros en servicio—, la SEP consideró como acreditados sólo al 42.73%, a pesar de que en este último grupo reprobó el 63.93%.

Esto implica que, de los 61 docentes en servicio que acreditaron el examen, sólo 22 aprobaron y podrían aspirar a ocupar una de las 115 vacantes. En el caso de los maestros de nuevo ingreso, donde la SEP acreditó a 685, sólo 405 estarían en condiciones de ser contratados para alguna de las 116 vacantes.

Hay que destacar que, aunque originalmente la SEP anunció que para el estado de Puebla se abrirían 177 plazas, finalmente se sometieron a concurso 231.

De esta manera, las vacantes en Puebla para aspirantes de nuevo ingreso podrán ser ocupadas por quienes tuvieron los mejores resultados en los exámenes, aunque sus calificaciones sean reprobatorias.

Un dato que llama la atención es que, en las listas de resultados de docentes de nuevo ingreso, la SEP incluyó el promedio obtenido por cada uno de ellos en sus estudios de licenciatura. Y la mayoría de los resultados estaban por arriba del 9. Esto implica que, a pesar de contar con buenas calificaciones al egresar del nivel superior, los docentes no contaron con las aptitudes suficientes para aprobar el examen de oposición para ingresar al servicio docente.

Debe destacarse que, en el caso de los docentes en servicio, aunque no hayan acreditado el examen podrían conservar su trabajo y seguir impartiendo clases con plaza de honorarios, a pesar de que hayan reprobado el examen.

Como se habrá observado en los cuadros anteriores, reprobaron 41 docentes en servicios y 959 de nuevo ingreso, lo que da un total de mil docentes que no acreditaron la prueba, de los mil 746 que la presentaron.

El menor número de aciertos (13) los tuvo un aspirante de nuevo ingreso de educación física, mientras el máximo (69) correspondió también a un aspirante de la misma categoría.

Educación física resultó ser la modalidad con el promedio más bajo (38.13) puntos, en tanto que el único maestro del nivel de primaria que presentó la prueba promedió 33 puntos.

Los aspirantes de nuevo ingreso tuvieron un promedio ligeramente mejor (41.83) que el de los docentes en servicio (38.61). Como se comentó más arriba, en estos casos, aunque pueden considerarse como alumnos de excelencia en sus instituciones, dentro de la prueba su promedio fue muy bajo.

Los exámenes estuvieron integrados por 80 reactivos divididos en tres aspectos: competencias didácticas (34 preguntas), contenidos programáticos (40 preguntas) y habilidades intelectuales específicas (24 preguntas). Los maestros obtuvieron los mejores resultados en contenidos programáticos (14.04 puntos en promedio), mientras que consiguieron 13.02 en habilidades intelectuales y 12.44 en competencias didácticas.

Es decir, sus aptitudes para la enseñanza estarían por debajo de su dominio de los contenidos establecidos para cada grado y curso escolar.

Según la SEP, las plazas se asignarán de acuerdo con el orden de puntuación obtenida en el examen.

¿Existen incentivos y/o sanciones para docentes con alumnos de bajo rendimiento? Parte III

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Derechos y ¿obligaciones?

En los últimos cinco años no ha habido ninguna iniciativa para sancionar a los docentes cuyos alumnos tengan bajo nivel escolar.

 

En la Ley General de Educación aprobada en 1993 (con la última actualización del 15 de julio de 2008), de un total de 50 correcciones o adiciones, ninguna se refiere a sancionar a los docentes.

Regresando al tema de Carrera Magisterial (abordado en la parte I), como se mencionó, constituye un sistema de estímulos, ¿pero qué ocurre con las sanciones? ¿Existe algún programa que sancione laboralmente a los maestros cuyos alumnos obtengan malos resultados?

Las sanciones a la labor de los maestros de educación básica del país no figuran en la agenda de los legisladores federales.

De las 112 iniciativas de ley que se han presentado en ese lapso, en materia de educación, solamente 6 se han aceptado y publicado. Se refieren a establecer la obligatoriedad de niveles educativos, a incluir nuevas asignaturas en los programas de estudio, establecer políticas educativas o crear instancias burocráticas. Así, algunas de las propuestas planteadas se refieren a fomentar la protección civil, las actitudes solidarias, la conciencia nacional, la responsabilidad social, la educación física, el respeto al medio ambiente, la democracia y las disciplinas olímpicas, etc.; sin embargo ninguna menciona a la evaluación de los docentes.

 

Las explicaciones para este fenómeno son múltiples, el desconocimiento del sistema educativo por parte de los legisladores y tratar de evitar en la mayor medida los conflictos con el SNTE. En este sentido, tratan de que las propuestas de reformas otorguen algún beneficio político a los legisladores, sin importar si son o no pertinentes.

A lo anterior hay que agregar que en la mayoría de las propuestas no se toca a la figura del docente como individuo. Más bien, otorga responsabilidades a entidades tan abstractas como el sistema educativo y/o a las escuelas, pasando por alto que ellas, por sus propias condiciones, no pueden cumplir ni siquiera las que ya tienen. De esta manera, las reformas encargan a la escuela aspectos tan disímiles como el combate a la violencia (con programas como Escuela Segura), hasta velar porque todos los niños y niñas puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria (para cumplir con “Los Objetivos de Desarrollo del Milenio”).

Otra muestra de incongruencia en el sistema educativo es la Ley General de Educación, capítulo VIII, sección 1, referente a las infracciones y las sanciones, en donde establece, en sus artículos 75 y 76, las accione que ameritan sanciones:

Artículo 75.- Son infracciones de quienes prestan servicios educativos:
I.- Incumplir cualesquiera de las obligaciones previstas en el artículo 57;
II.- Suspender el servicio educativo sin que medie motivo justificado […];
III.- Suspender clases en días y horas no autorizados […];
IV.- No utilizar los libros de texto que la Secretaría autorice […];
V.- Incumplir los lineamientos generales para el uso de material educativo […];
VI.- Dar a conocer antes de su aplicación, los exámenes o cualesquiera otros instrumentos de admisión, acreditación o evaluación, a quienes habrán de presentarlos;
VII.- Expedir certificados, constancias, diplomas o títulos a quienes no cumplan los requisitos aplicables;
VIII.- Realizar o permitir se realice publicidad dentro del plantel escolar que fomente el consumo, […], distintos de alimentos;
IX.- Efectuar actividades que pongan en riesgo la salud o la seguridad de los alumnos;
X.- Ocultar a los padres o tutores las conductas de los alumnos que notoriamente deban ser de su conocimiento;
XI.- Oponerse a las actividades de evaluación, inspección y vigilancia, así como no proporcionar información veraz y oportuna, e
XII.- Incumplir cualesquiera de los demás preceptos de esta Ley, […].
Las disposiciones de este artículo no son aplicables a los trabajadores de la educación, en virtud de que, las infracciones en que incurran serán sancionadas conforme a las disposiciones específicas para ellos. (las cursivas son nuestras)

Artículo 76.- Las infracciones enumeradas en el artículo anterior se sancionarán con:
I.- Multa hasta por el equivalente a cinco mil veces el salario mínimo general diario […], o
II.- Revocación de la autorización o retiro del reconocimiento de validez oficial de estudios correspondiente.
La imposición de la sanción establecida en la fracción II no excluye la posibilidad de que sea impuesta alguna multa.
Fuente: Ley General de Educación. Cámara de Diputados del H. Congreso de la Unión. Última Reforma DOF 15-07-2008

Cabe destacar que, según estos artículos, las sanciones no son aplicables a los trabajadores de la educación. Es decir, si se suspende las actividades sin justificación, la sanción será para la escuela, de tal manera que ni el director, ni los docentes ameritan amonestaciones.

Por si lo anterior fuera poco, el SNTE cada año entrega a la Secretaría de Educación Pública su pliego petitorio en el que se exige:

 Mayor representación en el INEE
 Participación en el diseño y operación en el Sistema Nacional de Formación, Actualización, Capacitación y Superación Profesional del Magisterio
 Creación de nuevas escuelas Normales
 Estímulo económico por puntualidad y asistencia
 Bono por el día del maestro
 Crear el concepto salarial compensatorio (rezonificación para homologar a todos los profesores a zona económica III)
 Tiempos en radio y televisión
 Evaluación del Programa Oportunidades
 Programa especial para jubilados
 Puesta en operación del programa de estudios en el extranjero

De esta manera, ahora no sólo no hay sanciones para los docentes que incumplan, sino que se pide que se les recompense. En México, los derechos de los docentes están por encima de los derechos de los niños.

¿Existen incentivos y/o sanciones para docentes con alumnos de bajo rendimiento? Parte II

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¿Dime qué lees y te diré quién eres? 4 de cada 10 maestros tiene menos de 20 libros en su casa

Ocho de cada diez profesores no hacen consultas por internet para informarse de su profesión; cuatro de cada diez tiene menos de 20 libros en su casa, y seis de cada diez afirman haber leído, cuando mucho, un par de libros por año, según el estudio “Prácticas docentes para el desarrollo de la comprensión lectora” elaborado por el INEE.

El estudio destaca que para que los alumnos de primaria comprendan lo que leen, una condición es la práctica lectora de sus educadores.

La experiencia de los docentes como lectores, se obtiene por el número de libros que tienen en su casa:

Fuente: “Prácticas docentes para el desarrollo de la comprensión lectora”, INEE 2007

Libros leídos en los últimos 6 meses:

Los maestros no están preparados de forma suficiente en el tema de comprensión lectora, porque no fueron enseñados correctamente y sus cursos de capacitación y actualización seguramente están mal dirigidos; además sus prácticas cotidianas de lectura, cuando las hay, son insuficientes.

La consecuencia es evidente: la educación en general está rezagada en materias tan importantes como español y matemáticas; lo que ha llevado a que 6 de cada 10 alumnos de 3er año de secundaria no sabe copiar una palabra sin cometer un error ortográfico ni pueden diferenciar un texto narrativo de uno científico.

En el caso de Puebla, se destaca que las tendencias son muy similares a las nacionales:

Medias nacionales en español, por entidad federativa y estrato escolar: 6º de Primaria